Los personajes de Twilight no me pertenecen y la historia tampoco, es de Rodrigo Reis; solo me adjudico la traducción.
El autor recomienda escuchar "Closer — Kings Of Leon".
Capítulo 6 — Cuando no nos queda más fuerza para luchar, ¿lo mejor es rendirse?
"Cuando luchamos con fuerza y dedicación por aquello que queremos, y vemos que todo se desbarata frente a nuestros ojos, sin forma de reconstrucción. ¿qué hacer? Tal vez sea mejor dejar los escombros y seguir al frente". Drigo*
Una semana pasó después de aquel beso en la biblioteca. La situación era cada vez más dolorosa de sobrellevar. Aquella noche decidí poner fin al latente dolor que consumía mi pecho.
Estaba de frente a su cuerpo adormilado. Su rosto tenía un tono rosado, mientras sus labios rojizos estaban abiertos. La respiración tranquila que inflaba su pecho, lentamente demostraba la profundidad de su sueño.
Mis rodillas resbalaron al suelo, junto a su cama. Mi rostro a la misma altura que la de ella. Su respiración dulce tocando mi rostro. En mi mente, mezclándose la escena de Alice, mostrándome lo que ella haría sin mí.
No sé explicar lo que dolió más en ese momento. Sentir la envidia quemar mi corazón, o el vacío de ver el sol amanecer, sin enseguida ver que sus ojos del color del mar se abren y se fijan en mí.
Me aproximé más al borde de la cama y suspiré. Su perfume, un poco dulce, entrando por mi cuerpo. La extrañaría. Alisé sus cabellos cariñosamente. Mi mirada fina en su rostro pálido. Mis dedos deslizándose suavemente por sus mejillas suaves. Sabía que ella me haría falta, y mucha. Sin embargo, no podía permanecer más con aquel peso en mi pecho.
—Espero que estés bien, Alice —hablé con la mirada fija en su rostro—. No puedo más. Lo intenté, de verdad. —Sostuve sus manos, que reposaban en la almohada blanca en medio de las mías—. ¡Simplemente no puedo más!
Ella se movió, abriendo los ojos. La inmensidad verde me hizo atragantar. Frunció su ceño y parpadeó dos veces seguidas. Levantando los dedos hasta sus ojos, restregándoselos.
Sentí un escalofrió de pánico en mi barriga. Ella iba a gritar. Ella me estaba mirando.
—¡Alice! —susurré—. No tengas miedo. Estoy aquí… —Las palabras salían desesperadas de mi boca.
—¿Quién eres? —preguntó asustada—. ¿Qué estás haciendo aquí? —Su voz, denunciaba el pánico que la consumía.
—No sé qué decir exactamente… —respondí nervioso—. ¡Yo, apenas existo para protegerte, Alice! —confesé, aproximándome más—. ¡Solo que te amo! —mi voz no pasó de un susurro—. Y ya no puedo más verte con él —gruñí.
—De todos modos… —murmuró—. Quédate cerca, ¿está bien? —dijo, adormeciéndose nuevamente.
—Yo no puedo… —murmuré en su oído, cuando se giró de costado y continuó durmiendo—. Duele mucho. Necesito irme, Alice —dije, sintiendo mi pecho retorcerse—. Adiós.
Mis palabras se perdieron en la brisa cálida que entraba por la ventana.
Decir que se quedó dormida profundamente poco después, no cambiaba nada. Decir también que me quedé allí, viéndola dormir, hasta que la luz del sol se adentró en el cuarto, solo me informaría de cuánto yo sufriría por estar lejos de ella, a pesar de que la cercanía era extremadamente dolorosa.
Sin embargo, después de sentir su respiración calmada sobre mi piel, partí. Y equivocado estaba, pensando que era para siempre...
* Ya ven que nuestro autor coloca frases de personajes reconocidos o de la misma saga, esta vez, y a lo largo del fic, muchas frases son de él, y las firma con Drigo.
BR Ariana Mendoza
Mil gracias mi corazón, eres un angelito ** ti amu.
Muito obrigada, Rodrigo Reis. :D
Me dió bastante ternura cuando Al se despertó y le dice que no se aleje awwww... (dolor) cuando se fue u.u
Y a ustedes ¿que les pareció? espero con ansias sus comentarios, son el mejor pago.
Agradezco por los favoritos, alertas y reviews anteriores.
Nos vemos dentro de 15 u 8 días ** si, trataré de actualizar más rápido **
Beijos
Merce
