Todos a excepción de Franky, pues se había quedado con Bon-chan para ayudar con las reparaciones de su barco, habían decidido comer en una de las playas de la isla, llevaban todo lo necesario para pescar lo que comerían y cocinar, luego se reunirían con Bon-chan y Franky para la fiesta de esa noche.

- Navegante-san, creo que Capitan-san se está dando cuenta de que lo estas evitando.

- Ahhh Robin – Nami se alteró mucho, Luffy, Usopp y Chopper caminaban más adelante impacientes por llegar pues Sanji casi no les había dado de desayunar, la fiesta acabó con la mayoría de sus provisiones y Zoro, Sanji y Brook caminaban atrás debido a que estaban cargando todas las cosas, era poco probable que escucharan algo, aun así Robin lo dijo tan despreocupadamente – ¿Por qué dices eso? ¿Te pregunto algo anoche?

- No, es solo que salió detrás de ti cuando te fuiste de la fiesta ¿Te busco?

- Bueno si pero, me encontró en el acuario y yo salí de ahí lo más rápido que pude – Nami le conto la pequeña platica que habían tenido anoche.

- Con que es por eso que estamos aquí hoy, seguramente quería animarte y por eso saco lo de la fiesta en la playa.

- No lo creo, Luffy siempre tiene ideas locas.

- Y aún no has comprado el regalo de Cocinero-kun cierto.

- No, ayer lo olvidé por completo.

- ¿Quieres que te ayude con eso?

- No, ya se me ocurrirá algo para escaparme al pueblo a comprarlo, esta playa no está tan lejos – tenía que encargarse de eso cuanto antes, después de todo lo había usado como una salida fácil de un tema incomodo con Luffy, si no compraba nada sería extraño ahora que todos lo sabían.

Sanji les contó que la tripulación de Bon-chan el día anterior había encontrado un lago donde se podía pescar en hielo, y que los peces que había allí eran realmente deliciosos, lo mejor era que estaba cerca de la playa, cuando Luffy y compañía se enteraron se emocionaron mucho, este lago estaba cerca también de la base de la montaña donde Nami había dibujado sus mapas, una sección de bosque separaba al lago del pueblo.

- Llegamos, ¡playa! – grito alegremente Chopper, aunque hacia frio la vista del mar era realmente hermosa.

- Vamos Sanji, Zoro apúrense con eso, tengo hambre.

- Idiota además de que somos los únicos cargando todo se atreve a apurarnos – gruño Sanji.

- Vaya que hace frio, debe ser porque aún es temprano – Nami frotaba sus manos para darse calor.

- Nami-swan espera que pronto encenderé una fogata para ti.

- Bueno ¿Quién se encargará de la pesca? – dijo Zoro, inmediatamente el trio respondió.

- ¡Nosotros! – Luffy, Usopp y Chopper alzaban sus manos agitándolas como esperando a ser escogidos.

- Más vale que me traigan algo bueno – Sanji les regaño – mientras me las arreglare para preparar algo más con lo quedó de comida de ayer.

- Iré a entrenar un rato, esta mañana no pude terminar – anunció Zoro mientras se retiraba a un costado de la playa.

- Jo jo en ese caso yo me encargaré de la fogata.

- Te acompaño Esqueleto-san.

- Nami ¿vienes? – Luffy le pregunto.

- Mmm no, yo, yo me quedo a ayudar a Sanji – Luffy parecía desilusionado con la decisión de su Navegante pero pronto fue arrastrado al bosque por Usopp y Chopper mientras Sanji armaba un gran alboroto.

- Nami-swannnnnn no te preocupes yo me encargare de que entres en calor – ¿en verdad cualquier cosa era mejor que ir con Luffy? Pensaba Nami.

Al cabo de un rato cada quien cumplió con sus respectivas tareas, Zoro se secaba después de haberse entrenado en el agua fría, Robin y Brook habían hecho uso de sus habilidades con sus manos y con su espada para conseguir bastante madera y encender una gran fogata en la playa, suficiente para cocinar y para mantenerse calientes, Nami había evitado hábilmente cada acoso e insinuación de Sanji y Luffy, Usopp y Chopper habían vuelto con bastantes pescados.

- Vaya, lo hicieron muy bien – les dijo Zoro.

- Claro, abrimos un gran hoyo en el hielo y con ayuda de la súper red de Usopp pescamos mucho fácilmente – Luffy reía.

- Fue muy divertido – Chopper venía cargando gran parte del botín.

- Sabía que trabajar en esa red era buena idea, jajaja.

Ahora comían alrededor de la fogata, Sanji había preparado rápidamente los pescados y eran tantos que incluso podrían llevar algo de comida a Franky y Bon-chan, claro si es que podían mantenerla alejada de Luffy, la fogata les brindaba calor, aunque ya estaba entrada la tarde el cielo estaba bastante nublado, tenían suerte de que no hubiera comenzado a nevar.

- ¿Saben que me contó ayer la tripulación de Bon-chan? – les dijo Robin con una mirada pícara, cuando casi terminaban de comer, todos preguntaron curiosos que.

- Pues es algo que paso en esta isla, parece que lo escucharon de la gente del pueblo.

- Nooo ¿es una historia de terror? – Nami y Usopp comenzaban a ponerse nerviosos.

- Siii cuéntanos – Luffy estaba emocionado.

- Bueno pues hace tiempo en esta isla, lejos del pueblo había un castillo, un día una muchacha que llegó en un barco comerciante se perdió y fue a dar cerca del castillo, apenas y pudo llegar pues venía de una isla cálida, como no estaba acostumbrada al frio pronto sucumbió a la tormenta que esa tarde cayó sobre la isla, se desmayó, pero cuando despertó se vio muy sorprendida, estaba en una cama cómoda y cálida, había una chimenea en la habitación, el fuego era lo único que alumbraba a su acompañante, una figura alta estaba cerca de la cama observándola, solo pudo distinguir un par de ojos rojos, se asustó pero solo fue por un momento antes de que la figura se arrojara sobre ella, era un vampiro y no tardó mucho en beber cada gota de su sangre.

- ¡Vampiro! – de nuevo gritaron Nami y Usopp mientras se abrazaban, Robin continuó.

- Pero él no había sido el que la había traído allí, su fiel sirviente la había encontrado cuando llegaba del pueblo y se había enamorado de ella perdidamente, a primera vista, solo le bastó una mirada, la tomo entre sus brazos y la metió en la casa, había estado todo el tiempo junto a ella, observándola, pero se descuidó un momento para ir por algo de comer para cuando despertara y se olvidó del agudo olfato de su amo, fue demasiado tarde, cuando regresó estaba tirada en el suelo más pálida que la nieve, la ira y la tristeza se apoderaron de él hasta volverlo loco.

Ahora Nami y Usopp estaban llorando, Chopper se había unido a ellos, los tres se abrazaban.

- Ya se imaginarán que pasó, mantuvo una postura fría mientras su cruel amo le daba las gracias por el regalo que le había traído, y espero tranquilamente el día, a que su amo durmiera para cortarle la cabeza, pero ustedes saben que no se mata un vampiro así, no estaba pensando, estaba dolido, y el vampiro en lugar de matarlo le dio un castigo más cruel, lo convirtió en un vampiro como el, para obligarlo a sufrir por su amada toda la vida, y así paso, hasta ahora, la isla creció y el castillo fue derrumbado, su amo se fue a otras tierras pero el no pudo, no quería dejar este lugar, en las noches vaga por los bosques lamentándose por ella, buscando, algo, a quien sea, ni siquiera sabía su nombre así que solo anda por ahí chillando, brincando de un árbol a otro, observando a los viajeros.

- No, no es cierto – Nami se quejó.

- Es cierto, anoche a la tripulación de Bon-chan encargada de las provisiones se les hizo demasiado tarde, lo escucharon chillando en el bosque cuando iban de regreso al barco.

- Yaaaaaaaaa – Los tres miedosos gritaban.

- Tuvieron suerte de ser un montón de hombres jo jo jo.

- ¿Qué quieres decir? – preguntaba inocentemente Luffy.

- Tonto, pues que seguramente estará buscando a una hermosa muchacha como la que perdió – le respondió Sanji.

- Ah ya veo, jajaja, sí que suerte.

- Que tonterías – Zoro se levantó.

- Ehhh a dónde vas Zoro ¿vas a buscarlo? – Chopper preguntó.

- Claro que no, voy al pueblo, ayer no estaba el herrero, necesito que le den una buena limpiada a mis espadas y si espero hasta la fiesta seguro que estará cerrado de nuevo.

- ¡Yo voy contigo! – Nami no pregunto, estaba avisando – hay algo también de lo que tengo que encargarme.

- Haz lo que quieras – le respondió.

Nami se levantó y alcanzo a Zoro, ambos se fueron caminando por el bosque hacia el pueblo, detrás de ellos se quedaron sus amigos algo sorprendidos.

- Ahhhh mi Nami-swan puede estar en peligro, que tal si ese vampiro la quiere.

- Sanji-san los vampiros solo salen de noche.

- Ahhhh pero está muy nublado hoy, además no hay nadie más hermosa que mi Nami-swan, excepto por ti Robin-chan – le dijo mientras giraba alrededor de ella.

- En ese caso Zoro esta con ella, no hay de qué preocuparse – Chopper dijo tranquilo.

- Deberíamos apurarnos también – Usopp se levantó y se disponía a comenzar a guardar las cosas para regresar al Sunny, mientras Robin reía para ella misma admirando el silencio y la expresión de confusión en su Capitán.

.

.

.

- ¡Zoro! No camines tan rápido, no quiero tener que buscarte si te pierdes.

- No me digas que enserio te creíste esa historia.

- No – dijo no muy convencida.

- ¿Qué es de lo que tienes que encargarte?

- No he comprado el regalo de Sanji-kun.

- Espero que no quieras que te ayude a escogerlo.

- jajaja, claro que no – Zoro aún pensaba en la conversación que había tenido en la mañana con Luffy así que no se resistió a preguntar.

- Mmm… ¿No has notado algo raro en Luffy?

- ¿Cómo raro? – ¿porque Zoro estaba preguntando eso?

- Pues que de pronto se ponga a hablar tonterías, pero seriamente.

Ahhhh que rayos pasa ¿Luffy también se comporta así con Zoro? ¿Qué quiere decir eso? No, cálmate Nami estás pensando cosas sin sentido de nuevo.

- Mmm… no, solo es el tonto de Luffy – Zoro no estaba muy convencido, era obvio que mentía, pero parece que no iba a ser fácil sacarle respuestas - ¿Cómo qué cosas? – Nami preguntó curiosa.

- Nada, olvídalo – Nami se enojó, realmente quería saber.

.

.

.

- ¡Capitán Grey! – Gritaba uno de sus amigos – la vi, la vi, viene hacia acá – venía corriendo agitadamente desde el bosque.

- ¿Enserio? Genial – el capitán sonreía.

- Pero le tengo una mala noticia, ella, pues, no viene sola.

- ¿Viene con su amiga? ¿Nico Robin?

- No, capitán viene con el de las espadas, con Roronoa.

- ¡Demonios! así no podre intentar nada – era cierto, del bosque salieron los dos caminando tranquilamente, el llevaba sus brazos cruzados y ella le seguía un poco detrás, no podía escuchar lo que decían pero era obvio que estaban peleando por algo.

- Capitán ¿no cree que hay algo entre ellos? Es decir ayer vinieron a buscarlas él y el extraño de la tanga y ahora vienen juntos y parece que hay mucha confiancita entre ellos ¿No cree? – Jonny le dijo, pero dejo de hablar apenas vio la nube negra que se formaba alrededor de su capitán – ahhh capitán cálmese, la vena de su frente está cobrando vida de nuevo.

- ¡Tu! – El capitán le ordenó a otro de sus amigos – síguelos, con cuidado, quiero saberlo todo, ¡Y tú! – Dirigiéndose a Jonny – ¿De cuánto es la recompensa de ese?

- Ahh pues no se no estoy seguro.

- Averígualo – ordeno enojado.

.

.

.

- En verdad eres un idiota, te dije que no había que dar vuelta por ahí.

- Bueno de todas formas llegamos ¿no?

- Si ¡al fin! ¿Y al menos recuerdas donde está la herrería?

- Claro, no necesito tu ayuda.

- Pues la tienda de trajes está enfrente así que te vas a tener que aguantar – le gritó.

- Si, si – demonios ¿Cómo es que a Luffy puede preocuparle algo como hacerla enojar? No es que se necesite hacer un gran esfuerzo, pensaba Zoro.

Cuando llegaron se separaron y cada uno fue a sus cosas, Zoro estaba entretenido viendo toda clase de cosas para el cuidado de sus espadas, mientras Nami estaba indecisa entre comprar un par de mancuernas o unos zapatos, tal vez los zapatos eran mejor, después de todo siempre se los acababa dando de patadas, el hombre del capitán gray observaba todo atentamente.

- Zoro ¿Ya terminaste? Es hora de regresar.

- Mmm.

- Vamos, se hace tarde, no me quiero quedar aquí hasta la fiesta y no pienso regresar por ese bosque yo sola.

- Vamos – Zoro salió de la tienda, en realidad ya había terminado también, no le gustaba obedecer órdenes pero tenía el presentimiento de que si llegaba solo al barco Luffy no iba a estar muy contento.

- Más vale que esta vez no intentes tomar otro de tus atajos.

- Eres muy tonta al asustarte con esa historia.

- ¿Y qué tal si es real? No pienso arriesgarme, después de todas las cosas que hemos visto no me sorprendería.

Comenzaron a caminar de regreso, esta vez sin tomar ningún tonto atajo, mientras el amigo del Capitán Gray se reportaba.

- Dímelo todo.

- Pues se separaron apenas llegaron a la zona de tiendas, él se fue a comprar cosas para sus espadas y ella se metió en una tienda de trajes, compro algo aunque no estoy seguro de que, no pude ver, pero seguramente habrá sido algo para él, pidió que lo envolvieran para regalo, por eso debieron haberse separado, para no arruinarle la sorpresa, luego se fueron, ella parece algo mandona Capitán, va por ahí gritando ordenes, pero el obedece tranquilamente, sin duda tienen algo, además también estaban hablando del bosque y de una historia, ella parecía tener miedo.

- Lo ve, seguro tienen algo, y yo averigüé que su recompensa es de 120 millones, capitán debería de olvidarse de ella, por su bien.

- Idiotas, acaso les pregunte sus opiniones, mmm… así que una historia eh, del bosque, ya me imagino cual es, creo que podemos usar eso, jajajaja.

- Capitán, recapacite por favor.

.

.

.

Mientras en el Sunny.

- Capitán-san ¿te pasa algo?

- Oh Robin – Luffy estaba recargado en la borda del Sunny con su cabeza apoyada sobre sus manos, mirando hacia la playa.

- Pensaba que estarías con Bon-chan.

- Fui pero Franky me corrió, ya casi terminaban pero nos pusimos a jugar y rompimos algo que estaban reparando.

- Ya veo, en un par de horas nos iremos al pueblo, seguro que la fiesta te animará Capitán-san – Robin estaba a punto de irse cuando Luffy se dio la vuelta y la detuvo.

- Robin ¿Tu…? - hizo una pausa – mmm… no nada.

- ¿Seguro? ¿Pasa algo?

- Pues –dijo dudando – ¿Tú sabes qué…? – De nuevo se interrumpió a sí mismo – Mmm…. Nada.

- Está bien – se despidió, lo miro como regresaba a su posición vigilante y luego se marchó con una sonrisa.

Después de un rato.

- Luffy ¡Luffy! – Lo sacudió - ¿Qué haces hay dormido? Hace frio.

- Mmm – abrió sus ojos - ¿Nami? – Se había quedado dormido recargado en la borda, Nami y Zoro lo habían visto desde la playa, pues estaba prácticamente colgando, al subir al barco y verlo profundamente dormido Zoro solo exclamo algo que Nami no alcanzó a escuchar y fue dentro del barco.

- ¿Qué rayos estás haciendo ahí?

- Dormía.

- Si, me di cuenta, ven vamos adentro – lo tomo de la mano y lo jaló mientras comenzaba a caminar, Luffy apretó su mano de regreso, cuando Nami lo sintió se forzó a si misma a no detenerse y a seguir como si nada.

Entraron juntos a la cocina, Nami lo soltó, no volteó para mirarlo, Sanji preparaba chocolate, se sentaron a esperar a que Fanky y Bon-chan estuvieran listos para ir a la fiesta.

/

Gracias por leer, la fiesta llegará pronto

Respuesta a un review: todavía estoy pensando los detalles del final, si habrá lemon es uno de ellos, aun me faltan algunas cosas para llegar a lo bueno XD

/