¡Ohayou, minna! aquí está el nuevo capítulo que iba a subir desde el sábado, pero tuve unos pequeños inconvenientes y ya no pude. Espero que disfruten leerlo.
Nota: Los personajes no me pertenecen, son del gran Hiro Mashima-sensei, pero la historia es mía.
Una curiosa explicación
Lucy cerró la puerta de su apartamento y se recargó ligeramente en ella, sentía su corazón latir con tanta fuerza que en cualquier momento saldría corriendo. Todo había salido de maravilla, el frío, el atardecer; tendría que agradecer a Levy por ello.
-Si tan solo fueras él…- dijo para sí mientras aspiraba el aroma de la chaqueta de Natsu.
-¿Te refieres a Na?- inquirió una voz desde la sala.
-¿Quién? N…No, no entiendo a quién te refieras- respondió con nerviosismo.
-En fin, si no quieres contarme ahora, lo harás después.
Dejó sobre la mesa su bolso y se tiró con pesadez en el sofá. -¿Qué sucede, Michelle?
Michelle es la prima de Lucy, al ser seis años mayor que ella, inició su educación en el extranjero, por lo que dejaron de verse hasta hace unos años, pero el cariño que se tenían era inmenso. La joven era hermosa y elegante, con un porte magnífico y un carisma irresistible; sus ojos, a diferencia de los de Lucy, eran azules, adornando así su dulce rostro, enmarcado por una sedosa cabellera rubia ceniza.
-Solamente venía a avisarte que papá quiere verte mañana temprano.
-Está bien, iré a la casa entonces- sonrió.
Michelle se levantó de su asiento y se dirigió a su prima- Mañana no te escapas de contarme- soltó una pequeña risa y fue hacia la puerta- el chofer pasará por ti a las 7:30, no lo vayas a hacer esperar.
-Sí, no te preocupes. Ve con cuidado, la siguió con la mirada hasta que finalmente salió del apartamento.
Miró el reloj, eran las 8:30, sería mejor irse a dormir pronto, no quería tener dificultades para levantarse. Una vez en pijama se acostó y tras dar unas quince vueltas a la cama terminó por levantarse, no conciliaba el sueño. Tomó una libreta y una pluma, era lo que hacía cuando no podía dormir.
-¿Qué será bueno hoy?- se preguntó- ¡Ya sé! Eso es justo lo que debo escribir.
Su imaginación voló de inmediato, todo se situaba en la semana del baile escolar, el que se hacía para dar la bienvenida a los de nuevo ingreso. Todo el mundo estaba agitado por ello, las proposiciones tan locas y divertidas se hacían por doquier. Los personajes principales no eran otros que Nelly y Lucian, un par de adolescentes que se conocen por casualidad, se imaginó la propuesta de Lucian como una hermosa y detallada invitación. Primero ella estaría en el salón, sentada leyendo un libro; un pequeño perro entraría con una nota atada al collar, la leía y salía corriendo a ver el patio donde estaba escrito en letras muy grandes hechas de flores, libros y el signo de interrogación era él: "¿Quieres ser mi Cenicienta?" Nelly sorprendida se lanzaría a su brazos y le susurraría…
La mañana llegó pronto desapercibida, se había quedado dormida en su escritorio. Levantó con cautela la cabeza, las 7:00 de la mañana.
-¡No es posible!- se levantó corriendo y se metió a la ducha, no entendía como pasaba eso.
Finalmente y con mucha prisa salió arreglada de su cuarto, tomó el refrigerador un yogurth y sacó un trozo de pan de la alacena, lo puso en su boca y salió lo más rápido que pudo.
-Señorita Heartphilia- dijo el chofer- Entre, por favor.
Revisó su reloj por centésima vez en lo que llevaba de la mañana, las 7:35; no había llegado tan tarde.
OoOoOoOoO
El camino había sido largo, se sentía cansada, en cualquier momento se quedaría dormida, calculando solo había dormido un par de horas, bajó del automóvil y entró en la imponente mansión.
Pasó por el cuarto principal, había unos cuantos arreglos florales dando un toque dulce.
-¡Lucy!- la rubia miró escaleras arriba, allí estaba parada su hermana, esperándola como siempre- Has llegado temprano, me sorprendes- sonrió.
-Que graciosa- respondió sarcástica- pasó la vista por las distintas habitaciones que estaban.
-Si buscas a papá está en su estudio, no lo hagas esperar más- se despidió y regresó por donde vino.
-¡Gracias!- le gritó y se fue a donde su padre.
Ya estaba tras la puerta y cuando iba a tocar escuchó a su padre hablando.
-Sí, eso es lo que tenemos que hacer. Desde el día en que nos conocimos lo hemos sabido.
-Pero ¿No crees que en este momento eso es algo difícil? Después de todo ellos se tratan como desconocidos.
-Eso es porque se recuerdan, pero no saben quienes son.
-No creo que debamos hacerlo, es demasiado pronto, aún son muy jóvenes- la voz de mi padre sonaba preocupada, no entendía nada de su plática.
-Lo digo en serio. No hay mejor momento que ahora.
-Tu hijo ya tiene novia ¿Estás seguro que está bien?
-Solo es un mocoso confundido, ya se le pasará. Lo fundamental en este momento es hacer que convivan je.
-Me parece, pero sino lo descubren por sí solos no se me ocurre que podremos hace, los tratos con dragones son complicados ¿eh?
La chica reaccionó por un minuto, su padre había dicho dragones ¿No? Eso quería decir que él sabía más de lo que ella podría imaginar.
-¿Qué es lo que pasa aquí?- susurró para sí.
-Es lo mismo que me he estado preguntado- respondió una voz detrás de ella sobresaltándola.
-¡¿Q-Qu-Qué estás haciendo aquí?!- no podía creer que él estaba allí.
-Pues mi viejo me dijo que debía venir- respondió con simpleza.
-¿Hace cuanto que estás aquí?
-Más o menos desde que tú llegaste- sonrió- La verdad es que me sorprende que no te hayas dado cuenta que estaba aquí, por poco y no aguanto la risa al ver como arrugas tu nariz al pensar- estalló en sonoras carcajadas, molestando un poco a la joven.
-¡Deja de reírte!- exigió, pero no fue suficiente.
-Pero es demasiado gracioso- realmente no podía parar de reír.
-¿Escuchaste eso, Igneel?
-Sí. ¡Ahh! No puedo creer que Natsu ya esté dando problemas.
Se dirigieron a la puerta, encontrándose con una peli rosa tirado en el suelo y sobre él una rubia sosteniendo un zapato que amenazaba con golpearlo.
-Lucy…- al escuchar a su padre llamarla se incorporó y arregló su vestimenta.
-Lo lamento, yo solo estaba… Hola- sonrió torpemente, seguro que después estaría en serios problemas.
-Mucho gusto- saludó un hombre peli rojo- Mi nombre es Igneel Dragneel- miró al chico, quien aún estaba en el suelo- Veo que ya conoces a mi hijo.
-¿Eh?
-Lucy, quería traerte aquí para que conocieras a uno de mis socios- ahora habló su padre- y por supuesto a su hijo.
-¡¿Eh?!- repitió con mayor intensidad su hija.
-Veo que eres un poco escandalosa, Luce.
La chica sí que no entendía nada, ¿Por qué justo ahora? ¿Por qué no lo había visto antes? Muchas preguntas se formularon en su cabeza, por otro lado lo podía considerar como una oportunidad para conocer más a Natsu.
-Bueno, aún es temprano, podemos platicar- dijo ignorando el comentario del chico.
-Es una excelente idea, debemos seguir con nuestros asuntos. A ustedes los está esperando el chofer para llevarlos a dónde pidan.
-¿A qué te refieres, papá?- no era que la idea no le pareciera buena, pero no esperaba que su sobreprotector padre quisiera lago así.
-Suena divertido, vamos Luce- la tomó de la mano y salieron corriendo.
-Jude, creo que esto va mejor de lo que esperábamos- siguieron a los chicos con la mirada y después volvieron a sus asuntos.
OoOoOoOoO
-¿Dónde estamos, Natsu?
-En un lugar especial- la mirada del chico era única, parecía que cada rasgo de él estuviera emocionado.
Estaban en una inmensa pradera, era todo calmo y acogedor, el paisaje era maravilloso. Le recordaba a su niñez, en especial a aquella vez. Miró a Natsu, estaba parado junto a ella contemplando todo frente a ellos, el la vio, chocando sus miradas.
-Ah… Las traes- el Dragneel le dio una palmadita y se echó a correr.
-¿Eh?
-Te toca correr- parecía un chiquillo. Lucy lo pensó un momento, sería divertido.
Corrieron por mucho tiempo, como un par de niños que solo les importa jugar, saltando de un lado a otro sin parar pasaron las horas. Comieron unos emparedados que les mandó Layla y algo de fruta, aunque por el hambre que tenían parecía que devoraban todo.
-Debemos volver, ya va a atardecer- Lucy contemplo aquel paisaje, el cansancio volvió a su cuerpo.
-Me recuerda tanto a esa vez- comenzó a decir el peli rosa- El día en que la conocí se veía muy parecido a esto, esa niña dulce que conocí, mi primer amor, nunca supe su nombre, creo que ahora lo sé…
-"Su primer amor"-no le gustaba pensar en eso, seguro era la dulce albina- Lissa…- no pudo terminar de hablar, cayó rendida por el cansancio, recargando ligeramente su cabeza en el hombro de Natsu.
-Luce- se sorprendió, pero le gustaba como se sentía.
La cargó en sus brazos y la llevó al auto, ahora se dirigirían al apartamento de Lucy. Llamó a su padre para avisarle.
Cuando llegaron al apartamento de Lucy abrió con cuidado y entró a la habitación de Lucy, la cubrió con las cobijas, justo cuando se disponía a salir sonó el teléfono de Lucy, y como si no fuera un problema contestó.
-Hola, ¿Quién habla?
-¿Natsu? ¿Qué haces en el apartamento de Lucy?- la que estaba del otro lado de la línea era Erza.
-Pues creo que se cansó mucho y se quedó dormida, así que la traje a su casa. No vi el problema- respondió con simpleza.
-Ya veo, le hablaré más tarde entonces- sin decir más colgó.
Al colgar volvió a sonar el teléfono, esta vez dudo en contestar, mejor esperaba a que entrara la contestadora.
-Lucy…- era una voz masculina- llevamos mucho tiempo sin verte, te extraño ¿Te parece si nos vemos pronto? Háblame cuando escuches el mensaje. Te quiero.
Natsu estaba perplejo, no sabía porque, simplemente algo le molestó. ¿Quién demonios era ese sujeto que tenía tanta confianza con Lucy?
Con una sonrisa maligna se acercó a la contestadora y sin pensarlo dos veces borró el mensaje. –Buenas noches, Lucy. Descansa.
Salió lleno de satisfacción y se dirigió a su casa, el día de hoy había comprobado algo importante y debía ponerse en marcha cuanto antes.
¿Qué les pareció? Estaba intentando hacer algo nuevo con la escritura, espero que les haya gustado *w* Tenía pensado hacer un pequeño capítulo Gale o Jerza, pero depende un poco si les agrada la idea. Porfiss dejen un review con su hermosa opinión.
Hasta el próximo capítulo quq
Besos y abrazos uwu
Ayano-chan fuera 3 :3
