CAPITULO VII
TERROR EN FRESNO
Terry estaba en su despacho del precinto… las primeras pruebas del equipo de Criminalística que liderizaba Grossman no había sido fácil sacarlas… aunque la doctora Stilianopulos estaba sacando el perfil psicológico del delincuente…
-Es una persona que siempre está enojada… casi de un modo irracional… salta en estallidos de ira por cosas que realmente, mirándolas bien, son tonterías.
-Según tu experiencia forense…
-Un psicópata esta afectivamente anestesiado… o lo que es peor, no siente nada por nadie… ni siquiera por sí mismo.
La doctora Stilianopulos era conocedora del tema de manera amplia… El Psicópata, posee una personalidad, que sin llegar a ser una enfermedad mental, es anormal. Se la diagnostica, según el DSMIV (Manual de diagnóstico de Psiquiatría) dentro de los Trastornos de Personalidad, como un TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD.
Había hecho estudios exhaustivos sobre el tema. Encontró un amplio espectro de categorías y grados diferentes de manifestación, desde "el criminal", hasta una persona aparentemente integrada al entramado social, que trabaja, estudia, tiene hijos, familia. Pueden ser compañeros de trabajo, de estudio y esto los hace especialmente peligrosos ya que el otro, posible víctima, se encuentra más vulnerable porque no hay señales externas que alerten y permitan una actitud defensiva. La persona aparentemente más anodina e insignificante, podía esconder un criminal atroz… aunque no todas encajasen en ese patrón.
La característica más sobresaliente de este tipo de persona, es que tienen anestesia afectiva, no sienten culpa, por lo tanto, ellos no son los que sufren, pero sí las personas de su entorno. Las emociones que sí pueden sentir son cólera, ira o tristeza, cuando las cosas no son como ellos quieren. En el caso del hijo de los Brownlow, la ira lo dominaba cuando no lo complacían en algo, le negaban algo o lo contradecían… y era capaz de las cosas más atroces.
Solo los mueve su propio interés y para llegar a ello, que es obtener dominio y poder sobre su ambiente, pueden llegar a fingir amor, compasión, solidaridad, ternura, sentimientos de amistad, sólo hasta conseguir sus objetivos. Cualquier estrategia es válida para llegar al máximo placer del psicópata que es anular la voluntad del otro para explotarlo, atacarlo y demostrar su superioridad y su desprecio hacia su víctima, ya sea en el área laboral, de sus relaciones personales, sexual, etc. Esta es su esencia. Y lo hace con ayuda de la violencia.
Algunos actúan su psicopatía en ciertos lugares más que en otros. Por ejemplo: Manifiestan toda su patología dentro del ámbito familiar, donde sus parejas y sus hijos son las víctimas, siendo para el afuera, personas encantadoras, hasta que algo, o alguien dispara su patología.
Al psicópata, se lo ha denominado "loco moral" o "loco sin delirio", poseen capacidad de juicio conservada, saben la diferencia entre lo que está bien o mal, pero no les importa, esos límites no son para ellos. Para ellos, todo es válido, aunque para la gente normal no sea ético y no esté bien.
El trastorno psicopático de personalidad, reúne los siguientes criterios: Autovaloración exagerada – Arrogancia; Ausencia total de remordimiento o culpa; Manipulación ajena y utilización de la mentira y el engaño como recurso; Ausencia de empatía en las relaciones interpersonales; Problemas de conducta en la infancia; Conducta antisocial en la vida adulta; Impulsividad; Ausencia de autocontrol; Irresponsabilidad; Estilo de vida parásito, como era el caso del asesino de los Brownlow:; Conducta sexual promiscua; Falta de objetivos realistas y a largo plazo; Necesidad de estimulación constante y tendencia al aburrimiento; Diversas relaciones matrimoniales de corta duración; Conductas delictivas. Características, que irían descubriendo en el hijo de los Brownlow…
-Ya llego el informe de lo que se encontró en el cofre… un recibo… por más de cinco mil dólares… no se qué significa… pero está manchado de sangre… y la sangre es de la señora Brownlow…
Este cuadro como todos los Trastornos de Personalidad se caracteriza por ser sus rasgos inflexibles y crónicos, no es modificable ni por experiencia ni por aprendizaje, puede disminuir en la adultez a partir de la cuarta década de la vida. Para realizar un diagnóstico preciso es necesario diferenciarlo de otros cuadros como Esquizofrenia o Episodio Maníaco, Trastorno Narcisista, Límite o Histriónico de la Personalidad. Estas personas no suelen concurrir al tratamiento por voluntad propia, sí los familiares o personas del entorno que lo padecen y que son los que pueden lograr beneficiarse, solicitando ayuda terapéutica. Pero, como en todas las patologías mentales… el enfermo tiene que reconocer que necesita ayuda y querer cambiar… si no existe esa voluntad, lo demás es inútil… al igual que el que consume drogas.
El detective Grandchester lo sabía, ya que era parte de su trabajo, al igual que el trabajo de su gente… la doctora Stilianopulos, greco americana era una especialista en psiquiatría forense… y sabía a qué tipo de delincuente se enfrentaba.
-Este, si lo atrapamos, no se va a dejar arrestar, preferirá que lo maten, la mayoría de los asesinos en serie terminan así, provocando a las autoridades para que acaben con ellos… No puedo darte esperanzas de ponerlo entre rejas y condenarlo a muerte.
-Lo sé, Kyra. Temo por mis padres… este tipo tuvo que saber algo muy grave, para que haya actuado de esa manera… pero… ¿qué?
EN LA CARRETERA HACIA LOS ANGELES…
Un hombre, barbado, que parecía mayor de lo que realmente era, estaba en la acera haciendo autostop… era Todd Brownlow, que ignoraba que las autoridades del Estado estaban emitiendo una orden de captura por el asesinato de sus padres adoptivos…
En el maletín llevaba la ropa empapada en sangre… para tirarla en cualquier vertedero de basura… lo que lo contrariaba era no haber podido hacerse de un galón de gasolina para quemar la casa junto con los cadáveres… no dejando huellas, no había delito… y podría vengarse…sin temor que las autoridades lo atrapasen…
Lo habían comprado como vulgar mercancía… y vendido como si fuera un pedazo de carne… eso lo iban a pagar caro… sobre todo la mujer que lo había vendido… iba a torturarla hasta hacer que pidiera perdón… lo que no se imaginaba era que encontraría a un verdadero sabueso, tras sus pasos… y dos mujeres policías dispuestas a arriesgar su vida para que la carrera de terror que había iniciado no llegase a término…
Un auto paró… era un reverendo evangélico…
-¿A dónde te diriges, hijo?
-Voy hacia Los Ángeles… quiero estudiar actuación…- dijo con una sonrisa.
-¿De dónde eres?
-De Kansas City… soy un provinciano que viene a probar suerte…
-Te llevo, voy hacia Pensacola. Allá tengo mi iglesia… puedo dejarte más cerca…
-Gracias…
Lo que no había imaginado jamás el reverendo, era que nunca iba a llegar a su cita, porque acababa de dejar pasar a la muerte… una pista más para los hombres de Terry.
EN LOS ANGELES… UNIVERSIDAD CATOLICA SALESIANA…
Las clases de los cursos especiales se daban con normalidad… Adelina atendía sus clases con puntualidad y también su empleo… hasta que…
-El comisionado Klein quiere ver al jefe de las operadoras 911. Me temo que van a pedir el personal para la nueva frecuencia que tendrán los Olímpicos... creo que ya el comandante William Andrew está moviendo sus influencias… recuerda que es multimillonario…
-Para variar…
-Tal vez quiera adelantársele al cuñado playboy…
-Ni hablar, él podría ser mi padre, si mi mamá estuviera viva… sé que hay chicas que les atrae mucho los hombres maduros, pero yo no entro en ese patrón.
-¿Eso incluye al comandante?
-Ni lo metas en este lío. Bastante tengo con aguantarme el asedio descarado de su cuñado. Recuerda que dije que yo si me fijo en el es después de que termine mi carrera… No tengo plata, no soy multimillonaria, no quiero que digan de mi que soy una caza fortunas… si se acerca a mí, ya será como la licenciada Alfaro. No más… él se merece una profesional que acreciente sus triunfos y su fortuna…
-No te adelantes, que aun no te ha dicho nada.
Entraron en la oficina del Comisionado. Rosie, la secretaria del comisionado miró a las cuatro chicas que llegaron y las hizo pasar, el comisionado Klein las esperaba.
-Buenos días, oficiales, envié por ustedes y por la jefe de ustedes porque necesito tratar asuntos de importancia- dijo – Eleanor, hace unos días te informaron que a SWAT OLYMPICS le pondrían una frecuencia de radio independiente de la frecuencia de radio normal de la policía.
-Tengo entendido que eso era un proyecto, nada más.
-Ya he escogido el grupo que se va para esa frecuencia.- Le mostró una lista… -Son cinco oficiales… y después, según vaya creciendo el grupo… vendrán otras más.
En la lista estaban Adelina, Esmeralda, Yaricris, y tres chicas más. Que formarían parte del equipo del capitán Mc Murphy. Eran en total seis.
-Me duele desprenderme de unidades tan cumplidas, pero si es orden suya, teniente… no tengo nada que objetar.
Adelina vio entrar al comandante Andrew, con su uniforme azul de la Policía, sencillamente estaba impresionante… si de civil, con tuxedo, arrebataba, uniformado era peor.
-De concretarse esta iniciativa, este será vuestro jefe. –dijo el comisionado Klein.
-Adelina tembló por dentro… tenerlo de Jefe, la situación se le complicaba… la quería cerca para vigilarla…por si acaso se le ocurría ponerle atención al playboy que tenia por cuñado… pues se llevaría un gran chasco… Ella no estaba buscando notoriedad…
-No parece contenta con el arreglo, oficial Alfaro.-dijo el teniente comandante Andrew, sonriéndole coquetamente.
-No es que no esté contenta… lo veo por el lado de la responsabilidad que tendremos desde ese momento en adelante… No es fácil tener a cargo la frecuencia de los que se encargan de los asaltos complicados y otro tipo de crímenes… con rehenes y toda la cosa, donde hay la estira y afloja de las negociaciones y una sola cosa que salga mal, y un montón de gente sale perdiendo la vida. Es un reto, lo sé, pero con ese reto va un cerro de responsabilidades…
-No te sientes segura de poder con eso.
-De poder yo sola, puedo, no se mis compañeras. Ni siquiera con mi profesión me he echado atrás... por eso estoy en tercer año.
-¿Qué estudias? – preguntó con interés.
-Derecho y Ciencias Políticas… la inicie en Panamá. De hecho, estaba terminando segundo año cuando… todo se desmadró.
-Y ahora, estas en tercero.
-Si… hasta ahora, voy bien… me preocupa un poco Derecho Penal y Procesal, pero sé que las sacaré.
Albert la miraba… primera vez que la tenía cerca… a pesar del uniforme y el moño en que recogía su cabello castaño, era bella… y se rebelaba al saber que su cuñado la miraba como posible conquista… ¡Esa mujer tenía que ser para él…! De ningún modo iba a permitir que siguiera poniéndole cachos a su hermana Rosemary… desde lo de Pauna… el solo tenerlo cerca le daba ganas de vomitar… seducir a una menor de edad y dejarla encinta… lo que lo amargo siempre, fue no saber dónde fueron a parar aquellos sobrinos que no conoció… nunca se trago el cuento de que estaban muertos… pero… por donde investigar…
-Usted como que está tratando de conquistarme… o me equivoco.
La repentina frase lo descolocó… la chica era inteligente, y se daba cuenta de lo que él buscaba… La miró… aquellos ojos negros lo miraban con cierta rebeldía… la rebeldía de una heroína nacional, que no vacilo en acudir al llamado de su patria… cuando esta le exigió sacrificio.
-¿Por qué dices eso?
-Comandante, no naci ayer. Se cuando un hombre muestra interés en una, interés que no es simplemente de amistad… y lo único que quiero saber, es qué puedo esperar de usted, en caso de que ese asunto que traen entre manos, salga. No me gusta pisar terreno movedizo.
Sonrió seductor… la chica era lista e inteligente… adivinaba en ella rebeldía… indomabilidad, cuando alguien quisiera someterla… honestidad, de aquella que tiene la gente cuando ha tenido que luchar duro para tener lo que hasta ese momento tiene…
-¿De verdad quieres saberlo?
-Si. –dijo y lo miró directamente a los ojos- Usted no solo es el comandante del grupo de Armas y Tácticas, sino hermano de una de las leyendas de Hollywood y de la fabricante de estrellas de cine más famosa de toda la Costa Oeste… tiene dinero, más del que yo tengo en el banco por haberme despellejado el alma en las calles combatiendo a Noriega… dinero que no pretendo tocar, porque lo necesitare para otra cosa. La única pregunta que me hago al ver esto es… ¿Por qué yo?
Albert se le acercó… como el gavilán que acorrala a su presa… y ella tembló al sentir su proximidad…
-Adelina… eres una chica muy hermosa e inocente, para que un irresponsable como Anthony venga a hacerte rodar por la pendiente, y a enseñarte lo que aun no necesitas saber, o si lo necesitas saber, que sea en manos de un hombre que pueda darte el lugar que mereces. Ya él le ha sido infiel a mi hermana miles de veces… con actrices, extras, maquillistas, e incluso sedujo a una menor de edad… a la que le desgracio la vida para siempre… no voy a quedarme mano sobre mano viendo como intenta conquistarte…
-Parece que usted se equivocó de mujer. Soy panameña, soy latina, y sé que tal vez mi gente este ahorita mal mirada, pero no significa que no hago la diferencia… a mi no me cantan tres billetes grandes para que yo ande abriéndole mis piernas y mi corazón a todo el que me lo ofrezca, perdone si soy cruda, pero yo quiero algo más que tres billetes… quiero una buena vida, sin penurias económicas, no digo vida de millonaria, por que los millones si no se saben administrar, no duran. La vida de una profesional que trabaja, que no necesita buscar marido por que se basta a sí misma, que el hombre que este a su lado no sea solo para pagar las cuentas astronómicas por cada "caprichito", que si esta a su lado sea por amor y por lealtad, no por interés. Y eso, su querido "cuñado" no puede ofrecerlo por más que lo intente… y no pretendo ser una de sus "queridas". Si me quieren en serio, que se acerquen, pero si es para jugar con mi corazón, mi cuerpo y sentimientos, que se vayan por el mismo camino que llegaron… hay un dicho en mi tierra… "De esta mazorca, ni un grano."
El estallido la dejo casi sin aire… sentía rabia, porque ella no estaba allí para levantarse al actor de mas fama en ese lugar… llego a trabajar, a estudiar, a hacerse un nombre…
-Pides mucho.
-Lo valgo, comandante… Yo, valgo eso, y mucho mas, el que no esté dispuesto a perder su libertad y a encadenarse a mi corazón y compartir mi vida, que se vaya por donde llegó. O es mío, o no lo es, y que me deje en paz. Esta carrera que estudio es para ser independiente si se desea, o para trabajar en una firma si uno desea…
-O para ascender en el Departamento de Policía… hay una sección legal, Asuntos Internos… bien podrías terminar ahí. Además mi interés no es evitarle solo un dolor de cabeza a mi hermana Rosemary… mi interés va mas allá… solo que… todo a su tiempo… Adelina.
Y la dejo allí, alejándose de ella con una enigmática sonrisa en los labios… en ese momento llego Esmeralda…
-¿Qué pasó con el comandante Andrew? Escuche voces alteradas y lo ultimo no lo oí…
-Se trata de que yo tenía razón en mi presentimiento… el suspiro de todas en Hollywood, el gran actor Anthony Brower anda tras mis huesos… lo último que me faltaba… y ahora también él. No lo confirmó, pero tampoco lo negó. ¡Qué vaina!
-No te pongas así… tendrás que observarle… el no va a decirte sus intenciones hasta que te tenga del lado de la frecuencia nueva… cuando estemos allá, entonces el tigre sacará las garras…
-Tengo la mala costumbre de atraer una clase de hombres…presiento que a este no podre darle esquinazo…y me da temor.
-Tengo entendido que él estuvo a punto de casarse con una tal Karen Klaise… y que esta no quiso dejar su carrera de actriz para ser la esposa del comandante…
-No le amaba, es lo que creo… por amor se está dispuesto a renunciar a todo… hasta a la vida... y la verdad, por un hombre como el comandante, una está dispuesta hasta a rifársela…
-Oye, Adelina… dime algo… No será que te gusta el tipo…
-¿Quieres saber la verdad?-dijo mirando alrededor como para asegurarse que nadie la escuchaba… sin pensar que detrás de una columna estaba el comandante Andrew… escuchándolo todo- Si, a mi me gusta… siempre, desde que era una niña, me gustaron los rubios de ojos azules… pero de ahí, a encamarme con el… no estoy tan loca.
-Aquí en este lugar, hasta el más insípido sabe hacerse notar… aquí los chiquillos aprenden a conquistar antes que a leer, y ese comandante no es la diferencia… y la verdad, es un pasaporte directo y sin escalas a la ciudadanía… sin contar con que tendrías un marido sexy y adinerado… tentador, verdaderamente…
-No dejo de reconocerlo… debe tener las mujeres que se matan por que les haga caso… yo no quiero ser una más en la fila.
Y bajaron la escalera rumbo al edificio de Administración… fue cuando el comandante salió de donde estaba…
-Con que te gusto…bien… ya nos vamos entendiendo… Adelina Alfaro- y rio, con esa risa sensual que desconcentraba a muchas…
EN FRESNO… UN HORRENDO HALLAZGO SE ESCENIFICABA…
-A todas las unidades, posible crimen en la carretera 27, se solicita cooperación a todas las unidades cercanas al sitio, 10-4.
Terry, que iba en uno de los autos patrulla, aviso al equipo de Criminalística… intuía que el CARNICERO DE FRESNO, había vuelto a atacar…así lo habían bautizado los diarios después de lo ocurrido con los Brownlow…
Llego a la carretera veintisiete, justo bajo el puente estaba el auto del reverendo Winston Paige… con lo que quedaba de él.
-A ver… ¿qué tenemos aquí?
-Un autostop que terminó mal… mire.
Al abrir la bolsa que contenía lo que quedaba del reverendo Paige, lo que vio lo hizo voltear la cabeza… el reverendo tenía la cara y la cabeza casi tan destrozados como los de los Brownlow… y la Biblia que llevaba estaba partida en dos…
-Esto es… dantesco.
-Lo sé, Kyra, no sé qué clase de loco es la que estamos tratando… sabemos que va a dejar su rastro… algo anda buscando, no sé qué será, pero hemos de seguirle el rastro… No se saldrá con la suya… sea lo que sea que busque… mañana volveremos a la casa de los Brownlow… tiene que habérsenos escapado algo… investigaremos a los vecinos… no hay tiempo que perder… ya me colmó la paciencia.
El otro detective de homicidios que llegaba, se distinguía entre todos, por su alta talla, y su apostura que hacía que las mujeres cercanas lo miraran con coquetería... era el teniente Tom Stevens Hunter… más conocido como el Justiciero.
-Cuando andas por aquí, la situación es seria…
-Así es, amigo- fue todo el saludo de Terry- Un asesino en serie, mato a toda una familia en Three Acres… y ahora esto…
Tom, se inclinó y miro el cadáver dentro de la bolsa… estaba acostumbrado a cosas así, por que había visto miles así en Afganistán y en la guerra del Golfo… para él no era cosa nueva, como tampoco para Terry quien también había sido parte de aquello.
-¿Quién era?
-El reverendo Winston Paige. De la iglesia Pentecostal… no supo como dejo entrar a la muerte en su auto…
-¿Qué ha dicho el forense?
-Hasta ahora todo apunta al hijo de los Brownlow, que por cierto, parece que se lo hubiese tragado la tierra, porque no ha comparecido a declarar… así que es nuestro sospechoso principal.
-Si es él, no va a ser tan estúpido para ir a declarar sabiendo que todo apunta a su cabeza… podrá estar loco de atar, pero estúpido no es. Los psicópatas son inteligentes, pero para cometer crímenes sangrientos, no para estudiar, porque para eso su inteligencia es nula.
-Se que por lo de tu familia, no te tienen demasiada confianza, pero necesito otra mano que me ayude en este lío… y sé que como investigador nadie te gana… No confiaría esto a ningún otro detective…
-Este bien, Terry. Me convenciste… habrá que interrogar a todos, vecinos, posibles familiares de los que murieron… como llego este hombre a hacer esto... antecedentes, amistades, si alguna vez tuvo una novia, etc…en una palabra, todo… cuenta conmigo… antes de que llegue a hacerle daño a alguien más… hay que cortarle el paso.
Las patrullas seguían saliendo del lugar… y la morguera forense se llevaba el cadáver del infortunado…
Entretanto, un hombre alquilaba un cuarto en un motel… era Todd Brownlow… que una vez más burlaba a las autoridades…Entraba en una habitación… y saco de su maletín la ropa ensangrentada las armas, y lo que le había quitado al reverendo… con ese dinero podría sobrevivir un par de días… y hasta alquilar un auto.
Se metió al baño, lleno la tina de agua caliente y se sumergió en ella, mientras contemplaba la ropa empapada en la sangre tibia de sus víctimas… mientras tanto pensaba… como deshacerse de esa ropa…con la identificación del reverendo, podría incluso hasta pasar inadvertido… pronto, llegaría a su objetivo… Hollywood.
HOLA: Este es el séptimo capítulo de LA FUERZA DE LA SANGRE… Para tomatazos, felicitaciones, reviews, escribir a Carla_regina33 . Gracias por leer… IURISANGEL.
