a leer! :D
FT es del genial Hiro Mashima-sempai
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Emociones
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Una peliazul pasaba distraidamente la punta de su dedo indice por el borde del vaso de vidrio frente a ella.
—¿Segura que no quieres comer nada? —preguntó con una sonrisa la esbelta peliblanca a cargo de la barra.— ¿Una tarta?
La joven solo negó con la cabeza. Mirajane la obvservó preocupada, estaba a punto de decir algo, pero alguien del gremio la llamó, haciendo así, que perdiera la oportunidad.
Juvia estaba triste. Hacia días que no veia a Gray-sama. Quiza ya no la queria. Suspiro con trsteza y recosto su cabeza en la barra, usando sus brazos como almohada.
Hecho la imaginación a volar. Miles de cosas malas le venian a la mente, una amante, otra amante, Gray-sama era tan genial que cualquiera podria enamorarse de él. Eso preocupaba mucho a Juvia, sobre todo cuando le contó a Lucy sobre su plan de proponerle matrimonio a Gray-sama, su rubia amiga le prohibio llevarlo a cabo.
Valanceó con la llema de su dedo el vaso, como si fuera a volcarlo de un lado y lo volvia hacia el otro, una y otra vez.
—...minis...
Esa voz inconfundible para Juvia la hizo volver de golpe. Se enderezó rapidamente para ver a su lado la espalda de su amado, quien aún estaba vestido, el cual parecia preocupado, mirando hacia la puerta.
—¿Gray-sama? —preguntó suavemente, llamando la atención del chico—.
Gray trago en seco al verla, esos grandes ojos azules que lo miraban fijamente, expectativos.
—J-Juvia —carraspeo un poco para disimular su voz entrecortada, las manos le sudaban. Se puso frente a ella de manera firme y seria— T-Tengo que hablar contigo.
El gremio a pesar de estar más lleno que nunca, estaba muy tranquilo.
Cana no bebia, Elfman permanecia tranquilo, Erza 'miraba' una revista, al igual que el Maestro fingia dormir. Wendy simulaba hablar con Charle y Happy en la misma mesa que Levy alimentaba a su hijo.
Pero a pesar que todos los 'ignoraban' la verdad era muy diferente. Todos, sin exepsión, estaban muy atentos, escuchando cualquier palabra y siguiendo los movimientos de Gray.
—¿Que pasa? —preguntó la chica preocupada, girando en el banquillo hasta estar frente al mago de hielo, el cual no le dejo ponerse de pie— ¿J-Juvia hizo algo malo?
El peliazul nego con la cabeza.
Rayos, ¿Que andaba mal con él? Gray siempre habia sido serio, frio, centrado, pero en ese momento estaba más que nervioso. Casi podria escupir el corazón. Urgó en el bolsillo de su pantalon, sacando aquella cajita azul entre sus manos.
—¡N-No puede ser! —gritó la chica parandose de golpe por la impresión— ¡¿Gray-sama va...?!
—Silenció —dijo con seriedad, aunque por dentro se muriera— Si dices una palabra más, no volvere a hablar nunca de este tema.
Juvia tapo su boca con ambas manos, callandose a si misma, mientras negaba freneticamente con la cabeza.
Eran esas palabras, las que siempre habia anhelado oir.
Gray permanecio de pie. Bueno, lo importante es lo que dijera. Juvia casi podia oir esas dulces palabras, esa caballerosidad y el amor que seguro estaria en la voz de Gray.
—Eres molesta —espetó sin más— Siempre estas tras de mí, eres tan pegajosa y me exesperas. A veces no te soporto.
Hubo un silenció muerto en el gremio. Natsu sujetaba por la espalda a una furiosa Lucy, para evitar que esta asesinara a Gray. Mirajane perdió el color y nadie movia un musculo.
Solo Juvia esperaba, obvservando a Gray, quien mantenia la mirada baja, mirando la cajita.
Porfin este levanto la mirada, viendo fijamente los ojos azules de la chica. Tomo aire y se arodillo, apoyandose en una pierna.
—Pe-Pero me siento tan solo cuando tú no estás, y odi-odio ver a Lyon cerca tuyo —la voz de Gray sonaba algo entrecortada y nerviosa, era dificil decir cual de los dos corazónes latia más rapido.— P-Por eso... Por eso y-yo...
—Gray-sama... —la voz de Juvia era casi un susurro inperceptible—
—Y-Yo... P-Pedirte... Pedirte q-que... —Gray le mostró la pequeña joya, pero no podia articular palabra, y estaba más rojo que un tomate— T-Tu... No-Nosotros c-casar... Casarte... Con-Conmigo...
—Si quiero —susurro Juvia, arodillandose a su nivel, abrazandolo— Juvia quiere estar con Gray-sama.
Para Gray fue como un drene de energia, aunque sabia que Juvia diria que Si, no era tan facíl decir aquellas palabras
—¡Un brindis por los novios! —Cana gritó con alegria y una botella en la mano siendo apoyada por los silvidos y la algarabia del gremio completo— ¡Gray ya no es asexual!
—¡Juvia no quedara solterona!
…
…
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—Princesa, Princesa.
Una rubia se revolvia entre las frescas sabanas de su cama, estiró con cuidado sus brazos, y al despertar de a poco, se encontró con los frios y azules ojos de la mucama inexpresiva incada a un lado de la cama.
—¡Virgo! —dijo enderezandose algo exaltada—. ¿Desde cuando estas...?
—Me alegra que despierte Princesa —le interrumpió con un semblante sereno, sacando se su delantal, una serie de diversos frascos—. Es hora de sus vitaminas.
—No... Hoy no Virgo —la rubia hizó un puchero, pero la pelimorada no se doblego—.
—No puede Princesa, si queremos que Embrion-sama llegue exitoso a termino —exclamó abriendo con cuidado cada frasco, y obvservó como Lucy extendia ambas palmas esperando las pastillas—. Debe tomarlas a diario. Aquí esta la vaitamina A, la vitamina D, E, calcio, ácido fólico, hierro, magnesio, zinc, un vaso de leche, jugo, pan y un plato variado de fruta. Por favor, comalo todo.
La rubia miró con resignación las pastillas y el desayuno. Aún no se acostumbraba a todos los cuidados de Virgo. A como pudo termino con todo, ya que la insistente mirada de la pelimorada no le permitió dejar ninguna sobra. Despúes de haber cumplido su proposito, esta desapareció con un "Puff".
La rubia terminó por cambiarse de ropa. Una blusa bastante holgada y un pantalon varias tallas más grande, ya no podia permitirse usar faldas cortas, un poco más y su vientre seriá lo suficientemente grande para comenzar a usar batas de maternidad.
Hace unos días el doctor le habia confirmado que estaba comenzando el tercer trimestre de embarazó y que el bebé estaba casi formado por completo.
Con paso precavido, salió de la habitación y bajo las escaleras. Al llegar a la planta baja, observo a Natsu desplomado en el sillón de la sala.
—¿Aún te duele la espalda? —pregúnto algo preocupada, acercandose a la mesa—.
—Si... Y acabo de escupir el desayuno —respondió a desgana el pelirosa, sin moverse de su posición, mirando al techo, con una pierna y un brazo casi en el suelo—. ¿Que hay de tí?
—Yo me siento bien —afirmó Lucy con una sonrisa, sentandose en la silla de madera del comedor.— No me duele nada ni tengo ascos.
El pelirrosa suspiro con cansancio por su mala racha y se reacomodo en el sillón, dando la espalda a la rubia.
Lucy lo miró detenidamente. Aunque él lo negara, era obvió que estaba deprimido por haber "perdido" a su compañero de pelea. Haciá casi dos semanas que Gray y Juvia se habian ido de Luna de Miel, además que habian anunciado que aprovecharian para unas vacaciones extras. La rubia aún estaba sorprendida de la destreza de Juvia para planeear una boda en solo tres meses, la cual comenzó imediatamente despues de la propuesta de Gray.
Natsu se levanto del sillón y se paro frente a la rubia, la cual permanecia sentada en aquella silla.
—¿Que hay de Salamandra? —dijo en tono burlon incandose frente a ella, hasta quedar a la altura de su abultado vientre—
—No sigas con eso, ya te dije que es niño.
—¡Hey! —dijo ignorandola, poniendo ambas manos y recargando con cuidado la cabeza en el vientre de Lucy.— ¿Puedes oir a papá?
El corazón de Lucy dio un vuelco, habia pasado muchas cosas y momentos felices con Natsu, pero el oirlo llamarse a si mismo "Papá" la hacia sentirse calida y completa. La familia que siempre quiso.
Al parecer el bebé dentro de ella se sentia igual, ya que al hablar el pelirosa, este dio un salto.
—¡Oye! —vovlvió a decir él, con una gran sonrisa— Vas a lastimar a mamá.
De verdad que por escuchar esas palabras, a Lucy no le importaria una casa destruida en un futuro.
…
—Es de hombres cambiar pañales.
—No es tan facíl como parece —dijo tajantemente un pelinegro cruzado de brazos— La enana tarda horas en cambiar un pañal, siempre termino ayudandola.
—¡Ja! No te imagino cambiando pañales Gajeel —exclamó algo ebria una castaña— Pobre Levy.
—¡Los hombres de verdad ayudan a sus esposas! —gritó a la nada el gran peliblanco, golpeando con ambas manos la barra— Como hombre, no hay de que avergonzarse.
Natsu apoyó la cabeza en la barra. Sus compañeros llevaban horas dandole consejos de buen padre y de como criar a un hijo. La mayoria ni tenia, solo hablaban por hablar.
—Mira... —exclamó mirando suplicante a la peliblanca, ignorando al grupo a su lado— ¿Y Wendy?
—Ara, ¿Se te a pasado la Troia? —la chica trataba de parecer preocupada, pero su sonrisa decia que le era muy gracioso el sufrimiento del pelirosa— Hace un rato que se fue de mision con Charle.
—Vamos Natsu —dijo con voz orgullosa una pelirroja, poniendo una mano en el hombro del chico, sentandose a su lado— Todo tu sufrimiento será bien recompensado.
Natsu la obvservó entrecerando los ojos, para ella era muy facil decirlo, ya que era él quien sufria.
Sin levantar su rostro de la madera de la barra, obvservó a la rubia, la cual estaba sentada en una mesa retirada de la barra, abrazando de tanto en tanto su abultado vientre, hablando animadamente con una peliazul de alborotada melena, quien veia insistentemente en su dirección, seguramente seria por que Gajeel 'cuidaba' del pequeño Tetsu. Happy tambien estaba con ellas, comiendo un pescado. Quizá a él tambien le afectaba el embarazo, comia más de lo normal y comenzaba a verse gordito.
—Camarera —espetó el pelinegro deslizando por la barra, el portabebé donde iba su prole, como un tarro de cerbeza, el cual, atrapo la peliblanca— Cuida un rato al enano, buscaré una misión.
—Ara —exclamó algo preocupada la chica, acercandose a la pelirroja y el pelirosa con todo y bebé— Erza, Natsu ¿Pueden cuidar a Tetsu-chan? Aún no termino aqui...
—Descuida Mira —dijo Erza tomando al bebé— Natsu lo cuidara.
Aliviada y con una sonrisa, la peliblanca comenzó a atender a los demás del gremio.
Despúes que Erza dejara al pequeño frente al pelirosa, esta comenzó a comer el pastel que Mirajane le habia dado minutos atras.
Natsu se enderezo sosteniendo el cunero portatil del infante con ambas manos. En este llevaba sabanas de estampados coloridos y el pequeño traia puesto un mameluco azul, que comenzaba a versele chico.
—¿Sabes como hace un dragón, Tetsu? —susurro divertido el chico, cerrando los ojos apretando con sus manos sus mejillas y haciendo una mala imitación de un caballo— Asi ¡"Aaapprrrfffff"!
El bebé lo miró curioso, poniendo suma atención.
—¡"Aapprrrffffff"...! —repitió— Ahora tú hazlo —el infante lo miró expectativo y confuso, más no se movió— Hmm... Habra que practicar.
—Si Gajeel te ve se enojara —Sonrió por lo bajo la pelirroja—
—Cuando lo descubra, Tetsu ya sabra imitarme —sonrió ampliamente, jugando con la manitas del pequeño, pero al obvservarlo detenidamente, su semblante decayó— Erza...
—¿Que pasa? —la chica se giro en su silla para mirarlo de frente—
—Tu... —dudo un poco, viendo al bebé frente a él reir y babear— ¿Tu crees que sere un buen padre?
Erza lo miró un momento, y aparecio un brillo en sus ojos.
—Claro que lo seras, y yo sere una exelente Tia. —una sonrisa de satisfacción asomó en sus labios— Y creo que deberiamos comenzar a practicar...
—¿Practicar que?
—Pues, Gajeel dice que es muy bueno cambiando pañales —explicó seriamente— No podemos quedarnos atras.
—¿Que quieres hacer entonces? —preguntó curioso, sonriendo emocionado—
—Pues Happy tiene más o menos el tamaño de un bebé.
Ambos miraron al pequeño felino, comiendo palsidamente junto a las dos chicas, sin saber lo que le esperaba.
—¡Oe, Happy! —gritó el pelirosa llamando a su amigo alzando la mano— ¡Vamos a hacer algo divertido!
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XxXxXxXxXx
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Holaaaaa! cuanto tiempo, no? xDD
les gusto? :D este cap. fue maas tranqi, mas tierno :3
prometo traer la comedia de vuelta y mas accion ((?)) ademas de no trardar tanto para el prox cap xDD
perdon si cometi errores de ortografia ^-^U
La inttriga no qiso venir conmigo hoy...
aunqe creo qe es bueno para ustedes xD
pero malo para mi D:!
un review? porrfavooooor!
kanako, fuera,
¡Paz!
