One Piece no es mío. Solo la idea de este fic es mía.


Invierno

Nami sentía una fuerte necesidad de golpear aquel rostro excesivamente sonriente. Luffy había tenido esa sonrisa idiota en la cara desde que Robin le entregara la nueva fotografía que consiguiera de aquel Omega. Francamente, no veía que era lo "genial" en aquel sujeto, ni siquiera parecía un Omega y esas manchas en su piel, «ugh». Pero había aprendido que no era una buena idea hacer esa clase de comentarios, para prueba bastaba ver cómo había terminado la nariz de Usopp, «¿De verdad es un Omega? Luce bastante tosco para ser uno», aun cuando Usopp se había ganado aquella paliza, nadie pensó que Luffy reaccionaria de esa manera y mucho menos que golpeara a uno de ellos. Luffy solía tomar todo con calma y se burlaba de todo, por eso cuando golpeó a Usopp comprendieron que este Omega, Ace, era alguien importante para él. Tal vez más que ellos. Nami apretó los puños molesta, nunca lo admitiría pero estaba un poco celosa y sabía que los demás sentían lo mismo, todos menos Zoro claro estaba, aquel idiota cabeza de alga sabia sobre Ace desde mucho tiempo atrás, sabía lo que significaba para Luffy mientras que para ellos siempre estuvo oculto… hasta hacia unos meses.

Quieres dejar esa fotografía de una buena vez ─dijo con molestia apretando el bolígrafo que estaba usando para revisar los temas ese día entre sus dedos─. Resulta molesto.

Shishishi lo siento ─Luffy giro la fotografía hacia Nami─. Ahora tiene más pecas, ¿crees que tenga en otras partes del cuerpo? ─Nami arisco la nariz, aquel era un tema que no le interesaba en lo más mínimo.

Ya tendrás tiempo de averiguarlo, ahora ¿quieres concentrarte en lo que estamos discutiendo?

Tratar algo con Luffy era imposible, pero esto era el colmo. Se habían reunido en el departamento de Nami para encontrar la forma de hacer que Luffy se acercara a su Omega, y el chico no estaba colaborando en nada. Molesta, se giró para mirar al resto, Zoro como siempre estaba sentado en el suelo con los brazos tras la cabeza y durmiendo con la espalda apoyada en la pared (ya sabían que el peliverde era solo un bulto de adorno que jamás aportaba nada importante), Franky se bebía una soda tranquilamente (otro inútil), Robin estaba leyendo un pesado libro de historia antigua o algo así, Sanji servía el café para la morena, Usopp estaba lo más lejos posible de Luffy y Chopper estaba a su lado. No faltaba nadie.

¿Y si Ace me reconoce? ─Nami rodó los ojos. Era la onceava vez que Luffy hacia la misma pregunta.

No lo hará ─respondió con fastidio─. Lo que debe preocuparte es que no se dé cuenta que le entregarán un medicamento equivocado ─dijo tratando de volver al tema que discutían.

¿Pero y si me reconoce? ─Nami estaba a punto de perder la poca paciencia que le quedaba, ¿acaso era en todo lo que podía pensar? ¿En que ese Omega lo reconociera?

No lo hará, Luffy ─dijo Chopper con una enorme sonrisa en la cara─. Aun cuando le resultarás conocido, no olvides que tu aroma será el de un Omega. Confía en mí, mi medicina te ayudará con eso.

Pero yo fui capaz de reconocerlo.

No es el mismo caso, Luffy ─dijo Chopper─. La experiencia de la unión es muy diferente para un Omega que para un Alfa, muchos de ellos coinciden en que es algo traumático.

¿Quieres decir que Ace me tiene miedo! ─preguntó Luffy olvidándose de la fotografía y encarando a Chopper.

No precisamente, pero es probable que no recuerde con claridad tu rostro.

Luffy miró a su amigo horrorizado. No había esperado esa respuesta. ¿Qué Ace no lo recordaba? ¡Imposible! Luffy recordaba a Ace perfectamente, recordaba cada peca de su rostro, aunque ahora tenía más que en aquella ocasión, recordaba su aroma a canela, el sabor de su piel y sus ojos febriles. ¡Ace también debía recordarlo! No podía olvidar que era su Alfa, ¿o sí? Luffy apretó los puños y miró el suelo.

¿Y si Ace se ha olvidado de mí?

Todos lo miraron sorprendidos, ¿Cómo era que había pasado de preocuparse que Ace lo reconociera a preocuparse de que no lo recordará? Pero lo peor no era la volatilidad del chico, sino el hecho de que lo segundo parecía preocuparle aún más, tanto que en esos momentos tenía una expresión seria y preocupada, dos palabras que nadie cuerdo relacionaría con el pequeño Alfa. Fue Robin quien al final se levantó y acercó al menor para colocar una mano sobre su cabeza, como si fuera un niño pequeño al que debían consolar.

Luffy, para ser sincera, no creo que Ace te recuerde ─todos miraron a la morena sorprendidos, no eran las palabras de apoyo que se dieran a un amigo para consolarlo─. Debes entender que el ser marcado es una experiencia muy fuerte para un Omega y Ace solo tenía 7 años.

Yo tenía 4 ─protestó Luffy.

Son puntos de vista diferentes, Luffy ─Sanji miró a su amigo, el rubio era el único Omega del grupo, era la pareja de Zoro, comprometido con el peliverde desde que se presentará como uno, aunque no habían realizado la ceremonia de unión─. Cuando un Omega es marcado, su vida sufre un gran cambio y no es un proceso fácil.

¡Qué más da que no te recuerde? ─Nami estaba cansada de esa discusión─ Es mejor que no lo haga, de esa forma podrás acercarte a él sin ningún riesgo.

Nami tiene razón, Luffy ─dijo Franky─. Tú quieres que Ace se enamore de ti, ¿no?

Claro que quería, pero ─Luffy apretó los puños con fuerza─ también quería que lo reconociera.

No quiero engañarlo ─murmuro Luffy─. No voy a obligarlo a nada, solo quiero que sepa que lo quiero y que nunca quise dejarlo.

Oi, Luffy ─Usopp miró a su amigo con nerviosismo─ y de verdad es… ─tragó saliva, no sabía si su pregunta ofendería al moreno, pero tenía aquella duda─ ¿estéril? ─durante un momento fue como si toda la habitación contuviera el aliento.

La pregunta era demasiado privada, demasiado íntima y algo que ningún Alfa discutía con nadie pero ellos eran diferentes, eran una familia, eran amigos. De forma disimulada, todos miraron a Luffy, el cabello negro caía sobre su rostro ocultando sus ojos y parte de su cara. Zoro abrió los ojos ante el silencio y miró a Luffy, el moreno tenía los puños apretados, sus nudillos estaban blancos.

Zoro había conocido a Luffy en la primaria, ambos habían sido enviados por sus padres al instituto One Piece en Raftel, la mejor escuela del mundo donde solo los alumnos superdotados podían estudiar (entiéndase por "superdotados" a los hijos de familias prestigiosas con el suficiente dinero para pagarla). El padre de Zoro, lo había enviado como era tradición en la familia. Cuando conoció a Luffy, los demás le contaron que aquel pequeño Alfa era un Monkey, una familia que se caracterizaba por tener únicamente descendientes Alfas, por lo que Zoro llegó a pensar que era un petulante insoportable con aires de grandeza.

Nada más lejos de la realidad.

Luffy fue la primera persona que se acercó a él, nadie lo hacía por su pésima reputación, todos le tenían miedo. El moreno comenzó a perseguirlo porque decidió que Zoro era un tipo genial y que sería su amigo. Al principio pensó que estaba jugando pero cuando comenzó a acosarlo descubrió que no era así. El acoso fue tanto que al final término aceptando al moreno, fue entonces que notó que pese a que Luffy sonreía la mayor parte del tiempo y se divertía hasta con su propia sombra, había algo en su interior que algunas veces lo hacía lucir cabizbajo, sobre todo cuando estaba solo, y que su mirada se perdía en la lejanía. No era una mirada triste, ni una mirada errática, era más bien una mirada pensativa. Zoro lo había encontrado muchas veces sentado en el tejado de los dormitorios con esa mirada, nunca pregunto nada, Luffy no era la clase de personas que se preocupara por esas cosas, pero igual se sentaba tras para acompañarlo y fue en una noche especialmente fría que aquel nombre brotó de los labios de Luffy.

Ace.

Durante años aquel nombre fue un misterio para Zoro, había pasado noches enteras mirando el techo de su habitación mientras jugaba con aquel nombre en los labios, saboreando cada una de sus letras, preguntándose quien era Ace, sabía que no era su hermano, había conocido a Sabo durante la visita que le hiciera este en las vacaciones de verano. Tenía que ser alguien especial para sumir al menor en aquel extraño trance. No fue hasta cuarto grado que supo la respuesta, cuando en una clase salió a relucir quien de ellos tenía ya un Omega asignado, solo 3 incluyéndolo a él levantaron la mano, la sorpresa fue que entre esos tres estaba Luffy quien tenía una enorme sonrisa en los labios mientras reía con sus usuales "shishishi". Zoro fue incapaz de apartar la mirada de su amigo y cuando la clase término, contrario a su usual comportamiento, le pregunto sobre el tema mientras comían, o mejor dicho mientras Luffy se comía su almuerzo sin que él pudiera evitarlo, la respuesta finalmente puso fin a sus noches de insomnio. El nombre de su Omega era Ace.

Según lo que le contó, Ace originalmente había sido elegido como Omega de Sabo, pero este no quería una pareja hombre y lo rechazó. Luffy comenzó a hablar sin parar sobre Ace, le dijo que era un Omega 3 años mayor que él, que tenía pecas, el cabello y los ojos negros y que olía a canela y que le gustaban las cosas dulces. Por la forma en que Luffy hablaba de aquel Omega, Zoro comprendió que aquel idiota realmente lo quería y sin poder evitarlo pensó en su propio Omega. Sanji, el único hijo Omega de la familia Vinsmoke, un chiquillo rubio, flaco y con unas cejas ridículas, con un temperamento y actitud desagradable. No se parecía en nada a Ace. De alguna forma, comenzó a disfrutar escuchar a Luffy hablar sobre su Omega y, aunque jamás se lo diría al menor, desarrollo una obsesión por el misterioso y desconocido pecoso, la cual fue aún peor cuando Luffy le mostró una fotografía. Obviamente, Ace no sabía que le estaban tomando aquella fotografía, el chico estaba sentado en el alfeizar de una ventana que daba a un jardín, llevaba unos pesqueros negros y una playera con mangas rojas, estaba descalzo y tenía el rostro ligeramente girado hacia afuera, su expresión adormilada pegaba bastante bien con la imagen. Era más alto que un Omega normal, aunque no tanto como Sanji, y su constitución no era tan menuda pero aun así a le pareció perfecto, sin que el moreno se diera cuenta logro sacar una fotografía con su celular y en las noches se dedicaba a mirarlo. Su obsesión con Ace duro cerca de 3 años (y aun cuando no lo admitiría aun ahora sentía cierta curiosidad por el), hasta que una tarde se atrevió a preguntarle a Luffy porque Ace nunca lo visitaba. La respuesta lo dejo perplejo y muchas cosas cobraron sentido. Luffy había sido enviado a aquella academia por su padre en un intento por alejarlo de su Omega a quien marco cuando tenía 4 años. El moreno le confeso que su padre quería que renunciará a Ace para que buscará un Omega mejor, porque el pecoso jamás podría tener hijos.

Zoro apartó su vista de Luffy y miro a Sanji, el rubio estaba centrado en preparar bocadillos para todos (sabía que lo hacía para animar a Luffy), si la situación de Sanji fuera como la de Ace, ¿habría podido amarlo como Luffy quería a Ace? La verdad era que no lo sabía. Zoro era un Alfa y los Alfas escogían a sus Omegas por su aroma, por las feromonas que exudaban de forma natural, entre más intenso fuera el aroma de un Omega más compatible era con el Alfa por lo que la probabilidad de preñarlos era más alta, aquel era uno de los factores principales aunque no necesariamente el único, pero pocos Alfas eran capaces de colocar aquel en segundo plano. Luffy era uno de esos pocos Alfas, no entendía porque su amigo había desarrollado un cariño tan profundo por alguien a quien solo había visto pocas veces. Siempre pensó que, como solía pasarle, se había encaprichado con aquel extraño Omega por ser precisamente eso, "extraño", pero cuando hablaba de Ace, parecía tan feliz y satisfecho que ya no estaba seguro de nada, salvo de una cosa, si eso era lo que Luffy quería, él le ayudaría a conseguirlo.

Sí.

Chopper dice que no es normal que un Omega sea estéril ─comentó Usopp, seguía sin quedarle claro aquel asunto.

El aroma de Luffy flotó por toda la habitación haciéndolos estremecer, recordándoles que tras aquella apariencia desgarbada y simplona se ocultaba un Alfa poderoso y voluntarioso. Zoro suspiro, Usopp había sobrepasado el límite con aquel comentario, se puso de pie y colocó una mano sobre el hombro del menor.

Cálmate, Luffy ─el moreno sintió la mano de Zoro en su hombro y lo miró─. Usopp no lo decía con mala intención, él no es Sabo ni tu padre ─lo último fue murmurado por el peliverde para que solo Luffy lo escuchará─. No tienes que defenderlo de nosotros ─Luffy lo miró. Era cierto, sus amigos lo habían apoyado desde que regresará y enfrentará a su padre, incluso ahora estaban reunidos tratando de ayudarle (aunque él insistía en que aquel plan no era necesario, prefería ser directo con Ace).

Lo sé ─dijo bajando la cabeza─, es solo que…

Lo sabían, Luffy había sido separado de Ace debido a la condición de este, por eso actuaba de esa forma y desde que volvió, había emprendido la búsqueda de Ace pese a la oposición de su padre. No le importaba lo que dijera, había regresado por él y no descansaría hasta encontrarlo. Al final, fue Chopper quien lo encontró, gracias a los registros médicos.

Lo siento, Luffy, no quería ofenderte… perdóname… ─había sido una tontería de su parte preguntar algo como aquello, no conocía a Ace pero sabía que era alguien importante para su amigo.

¡Eso no importa! ─Nami había llegado al límite de su paciencia─ Lo que importa es lo que haremos mañana, Chopper será el encargado de revisar a Ace y Kokoro será quien le de él medicamento equivocado, tienes que asegurarte que no se dé cuenta ─Luffy asintió de mala gana.

No entendía porque sus amigos se empeñaban en hacer todo tan difícil, ¿Por qué simplemente no podía reclamar a Ace? ¿Por qué tenía que fingir ser un Omega para acercarse a él? La idea de engañar a Ace le parecía molesta, principalmente porque si aceptaba el plan de sus amigos tendría que esperar a que Ace lo aceptara para decirle que era su Alfa, pero Luffy dudaba que aquel plan funcionara ya que Ace probablemente terminaría reconociéndolo.

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Estaba nervioso y le sudaban las palmas de las manos. Era la primera vez que hablaría con Ace desde que lo marcará hacia 18 años. Sabía que el medicamento que le diera Chopper funcionaba ya que ningún Omega había reaccionado a su presencia, una enfermera Beta incluso le había dicho "lindo", pero aun así debía controlarse. Según Chopper, si llegaba a emocionarse demasiado su aroma verdadero podría revelarse. Luffy no estaba seguro de conseguirlo, ahora estaba tranquilo pero era principalmente porque Ace aún no llegaba, de acuerdo con Robin, el pecoso solía ir a la clínica temprano antes de ir a su trabajo. Robin era la mano derecha de su padre, pero era también una de las mejores amigas que Luffy tenía. Había sido ella quien lo animará cuando su padre lo mando lejos a estudiar, la chica incluso había hecho tiempo en su apretada agenda para conseguir información de Ace y en sus cartas siempre le informaba cómo estaba e incluso le mandaba fotografías del pecoso. Sin embargo, tras la muerte de Gol D. Roger, su Omega desapareció por completo y Robin no fue capaz de encontrarlo. No le había gustado regresar y enterarse que su padre había confiscado las cosas de Ace tras la muerte de su padre, tampoco que no le hubiera informado de la condición crítica en la que estuvo en el hospital tras el accidente. Tenía muchas razones para odiar a su padre, y no solo por haberlo separado de Ace cuando pequeño, pero no iba a perder tiempo en eso, debía concentrarse en recuperar a Ace.

Un intenso aroma a canela llegó a la nariz de Luffy y su corazón se aceleró. Su mente retrocedió en el tiempo, a aquella tarde, en ese entonces aquel aroma era apenas perceptible para Luffy pero conforme sus dientes fueron perforando aquella piel y músculos el aroma se volvió cada vez más intenso, hasta el punto que penetró en su cerebro haciendo que fuera imposible sacarlo de su mente.

Era el aroma de Ace.

Luffy levantó la vista y lo vio. Ace estaba en el módulo de atención entregado su cartilla a una enfermera que lo miraba con fastidio. Aun cuando sabía cómo debía lucir gracias a las fotografías que le diera Robin, no era lo mismo. Era mucho mejor verlo en carne y hueso. Luffy tuvo que tomar varias bocanadas de aire e incluso tuvo que alejarse a una esquina porque sentía que comenzaba a perder el control, estuvo un rato tratando de controlarse y no fue capaz de hacerlo hasta que una enfermera le pidió a Ace que la acompañará a uno de los consultorios. Chopper sería el nuevo médico a cargo de Ace, Luffy ya se había encargado de ello. Mientras el pecoso estaba en la consulta, Luffy se dedicó a calmarse y estuvo un rato sonriendo mirando el pasillo y cuando vio a Ace su sonrisa fue aún más amplia, ya había logrado calmarse, lo vio dirigirse al módulo de Farmacia y fue tras él.

Disculpa ─dijo más fuerte de lo que pretendía, estaba nervioso, vio como Ace se giraba para mirarlo y sintió su corazón acelerarse─ ¿Esta es la fila para recoger los supresores?

Sí ─Ace parecía confundido, Luffy se insultó internamente, la emoción había comenzado a hacer que su olor de Alfa saliera un poco.

Menos mal ─dijo tratando de no sonar impaciente─, llevo buscando esta desde hace rato. Mi nombre es Luffy, ¿cuál es el tuyo?

Ace.

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Continuará


Un especial agradecimiento a todas las personas que dejaron sus lindos comentarios en el capítulo anterior. También gracias a las personas que leen esta historia, si es que existe por allí un lector silencioso.

¿Qué les pareció?
Este capítulo viene a resolver (espero) algunas de las dudas que todas/os tienen. Espero que haya sido de agrado.

Como siempre, si alguien gusta dejar un comentario, será bien recibido :D