Holi~ Heme aqui, con un nuevo capítulo! :D
Este one-shot esta basada en la sugerencia de Estefa-chan
Así que espero que te guste como quedó! :D
Sin mas, los dejo leer...
¡Nos vemos abajo!
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Nekos y Adivinas
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Yatogami y su séquito –como él mismo había nombrado- se encontraban en una enorme zanja de drenaje buscando algo. Hiyori –quien hace tiempo había abandonado su cuerpo- tenía el cabello recogido y, para su buena suerte, ese día había optado por ponerse unos short y una musculosa. En tanto, Yato y Yukine tenían sus ropas remangadas.
Los tres chicos tenían caras de profundo asco y unos pañuelos que les cubrían sus bocas.
-¿Cómo demonios fue que terminamos en este lugar?- dijo Yukine exasperado.
-¡Ya te lo dije!- exclamó Yato, sacándose el pañuelo y apuntando a su shinki con una larga rama que usaba para buscar- ¡Es una posibilidad que se encuentre en este lugar!
-¿Seguro?- habló Hiyori- No me parece muy… razonable que venga a este lugar- opinó mientras levantaba con su palo una especie de pañal usado- ¡Que asco!
-Tú también la escuchaste, Hiyori- Yato se colocó de nuevo el pañuelo y siguió con la búsqueda- Esa vieja bruja dijo que le gustaba meterse en este tipo de lugares- explicó mientras caminaba mas lejos de la orilla.
-No entiendo cómo le puede gustar meterse en este asqueroso lugar- dijo Yukine.
-Debí haberle cobrado más de cinco yenes- maldijo Yato- Esa vieja bruja cree que yo… ¡AH!- gritó mientras caía de bruces contra el agua sucia.
-¡Yato!- exclamó Hiyori, sin moverse de su lugar- ¿Estás bien?
-¡Agh!- murmuró mientras se levantaba totalmente empapado y con restos de barro y pedazos de algas- Estoy bien.
Los chicos suspiraron derrotados. Jamás creyeron que lo que parecía un simple encargo se convertiría en una búsqueda demasiado extenuante y… repugnante.
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~Dos horas antes~
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-¡Yato, estoy cansado de pintar grafitis en las paredes!- exclamó Yukine.
Ambos chicos estaban detrás de un almacén. Yukine recostado sobre la pared y Yato tarareando una canción mientras terminaba de escribir su número con aerosol rojo.
-Deja de quejarte y sigue escribiendo, Yukine.
-Ah…- suspiró y continuó con su trabajo.
-¡Yato, Yukine-kun!- gritó Hiyori mientras iba corriendo –en su forma de ayakashi- hasta los chicos.
-¡Hiyori!- exclamaron ambos.
-¿Siguen con eso?- inquirió mientras miraba la pared- Creí que ya habían pintado esta.
-¡Lo hicimos! Pero el dueño decidió pintar de nuevo y nos ha borrado la publicidad- se quejó Yato.
-Ah… bueno, aquí les he traído el almuerzo- dijo sonriente.
-¡Que bien!- festejó Yato- ¡Realmente muero de hambre!
El trío decidió ir a comer al parque que estaba cerca de ese almacén, se sentaron en una banca, con Hiyori en el medio. Después de degustar –y devorar- la comida de Hiyori, Yato recibió un llamado.
-¡Si, si Yatogami al habla!- contestó efusivo- ¡Con solo cinco yenes su deseo se hace realidad!
-Oh, ¿cambió su discurso?- preguntó Hiyori.
-Bueno… en realidad creo que solo cambio algunas palabras- dijo Yukine despreocupadamente.
-Bien, bien, ¡estaremos ahí en un minuto!- colgó y miró a su shinki- ¡Tenemos trabajo Yukine!- dijo feliz mientras ambos comenzaban a desparecer.
-Ah, ¡esperen!- gritó Hiyori agarrándose de la chaqueta de Yato.
Cuando llegaron al lugar, los tres cayeron estrepitosamente al suelo.
Hiyori cayó encima de Yato. Ambos estaban sorprendidos, pero ninguno se separaba. Se miraban a los ojos.
Estaban tan concentrados en los ojos del otro, que no notaron cuando comenzaron a acercarse.
-Itte~- murmuró Sekki sobándose la cabeza- Ya te he dio que avises cuando vas a hacer eso.
De pronto, el quejido de Yukine los hizo reaccionar y –muy sonrojados- se separaron y se levantaron.
-¿E-estás bien, Yukine-kun?- preguntó nerviosa.
-Sí, estoy bien, ¿y tu…?- la miró extrañado- ¿Ocurre algo?
-¡Ah! No, no nada ja, ja- dijo un poco alterada- ¿Por qué preguntas?
-Bueno tu… estas…- desvió su mirada y encontró a Yato- ¿y a ti que te pasa?
-Nada, nada…- dijo desviando su rostro, tratando de ocultar el sonrojo.
-Mmm… ustedes actúan sospechosamente- entrecerró los ojos y los miró inquisitivamente.
Yato y Hiyori se pusieron más nerviosos y ni siquiera se miraron.
-¡Eso no importa ahora!- exclamó el dios- ¡Vamos a ver que quiere el cliente!
Emprendieron camino y se fijaron en qué lugar estaban. Era un terreno utilizado para las ferias. Había varios puestos de comida y juegos, y a lo lejos, una gran montaña rusa. Una carpa mediana se encontraba a pocos metros.
-¿Qué es este lugar?- preguntó Hiyori mientras se paraban frente a la carpa.
-¿Nunca has querido saber que deparará tu futuro?- inquirió Yato, sin mirarla- O saber si tendrás suerte en el dinero o ¿en el amor?- la miró y no pudieron evitar sonrojarse un poco, pero no apartaron los ojos.
-Entonces ¿este lugar es…?
-Así es- confirmó el dios a la chica- Estamos frente a una adivina.
Yukine y Hiyori se sorprendieron. Yato se abrió paso dentro de la carpa y entró seguido de los otros chicos.
-¡Oh~ así que usted es el Dios Yato- dijo una mujer encapuchada, no se le veían los ojos, pero podían vislumbrar su sonrisa. Amplia y tenebrosa. Vestía de negro y sus rubios cabellos largos sobresalían.- Bienvenidos, bienvenidos.
Al shinki y a la ayakashi les recorrió un escalofrió por la espalda.
-Muy bien señora, díganos que es lo que tenemos que hacer.
-Por favor, no se queden ahí parados- habló mientras se acercaba a los chicos- siéntense, siéntense.
Hicieron caso a la adivina y se sentaron en unas sillas de cuero situadas frente al escritorio de la susodicha.
-¿Desean comer estas galletas?- preguntó mientras les pasaba un reciente lleno.
-A-ah- cla-claro- respondieron Hiyori y Yukine, mientras agarraban una.
Dieron un mordisco y lo escupieron enseguida.
-Kukukukukuku~- lloró la adivina- es una lástima que no les guste, kukukukuku~ no entiendo por qué, lo único que tienen es patas de araña y un poco de sangre de cerdo kukukukukuku~
Hiyori y Yukine se tornaron pálidos. Las frentes se les volvieron azul y se sintieron desmayar.
-Oh gahahaahahahaha, no se preocupen, no les va a pasar nada con un solo mordisco, gahahahahahaha- rió excéntrica.
Ambos chicos suspiraron aliviados.
-¡Por favor señora, déjese de juegos y díganos cual es el encargo!- dijo Yato, exasperado.
-Oh, oh~ lo siento- dijo en un tono inocente- primero debo presentarme, mi nombre es Reina y mi arte de adivinación es mediante alguna parte de cuerpo~
-Bien, Reina-san, ¿Qué necesita que hagamos?
-Bueno, bueno~ esto es muy difícil para mi decirlo kukukuku~- dijo angustiada y se cubría su rostro con las manos- es una desgracia, ¡una desgracia~! Kukukukukuku~
-T-tranquila Reina-san, si nos dice claramente que necesita, nosotros la ayudaremos- dijo Hiyori, tratando de tranquilizarla. Ella se había levantado y acercado a la adivina.
-Eres muy amable, pequeña- Reina bajó sus manos y las posó encima de las de Hiyori- muy amable~- levantó su rostro Hiyori sintió sobre su rostro algo viscoso.
-¡KYAAAAAAAAAA!- la chica gritó y se alejo rápidamente de Reina, quien reía maniáticamente con su –larguísima- lengua afuera.
-¡GAHAHAHAHAHAHA!- reía sin parar- ¡No creí que te asustaras tan fácil pequeña, estoy que me meo! Gahahahahahaha~ - se sostuvo su estómago, y se apoyó contra la mesa.
-¡Hiyori!- exclamó Yato preocupado y se acercó a ella.
-¡Yato!- dijo asustada y temblorosa- ¡Vámonos de aquí!- agarró su brazo en modo de suplica.
-Tranquila Hiyori, no te pasara nada- prometió.
-Hum, hum~ esos dos son bastantes unidos, ¿no te parece, chico?
Yukine asintió y luego se sorprendió de la rapidez de la mujer para situarse a su espalda. Ella colocó sus manos sobre los hombros del shinki y él pudo notar lo largas que eran sus uñas. De nuevo, a Yukine le recorrió un escalofrío con el toque de la adivina.
-¿Tu eres al que llaman shinki, no?
-Si- contestó nervioso.
-Dime ¿eres muy poderoso?- pregunto acercándose más al oído de él.
-B-bueno, yo no sabría que decir…
-No seas modesto- rió- dime, dime~
-Ah…ah…- Yukine se notaba más pálido y nervioso.
-Gahahahaha… ¿te pongo nervioso~?
-¡Basta ya!- gritó Yato- Si no tiene ningún trabajo para nosotros, nos vamos.
-Oh, oh~ ¡por favor no se enoje!- rápidamente, la adivina se acuclillo en la esquina de la tienda y comenzó a hacer dibujos imaginariamente con el dedo- Reina solo quería conocerlos, Reina quieren que le hagan este trabajo, kukukukukuku~
-Entonces, ¡diga cual es!- dijo impaciente el dios.
-Oh, si~, ¡ya mismo!
-…-
-...-
-…-
-…-
-¿Y bien?
-…-
-…-
-Lo olvide- dijo simplemente- ¡Te hee!- exclamó mientras se golpeaba tontamente en la cabeza y sacaba la lengua juguetonamente.
-…-
-...-
-…-
Mecánicamente, Yato y los demás se dieron la vuelta dispuestos a irse y jamás volverá ese horrible lugar.
-¡No, esperen!- exclamó Reina- ¡Era una broma, una broma~!
-¡Deje de jugar!- gritaron los tres a la vez.
-Bien, bien…- comenzó- los llamé porque necesito que busquen algo por mí.
-¿Algo?
-¡Yes!- exclamó- Es mi tesoro~ un día solo se fue y no volvió kukukukukukuku- sacó un pañuelo de algún lugar y comenzó a secarse las lagrimas.
-¿Se fue?
-¿Es un ser vivo?
-Si, bueno, no…- puso un dedo en su mentón, pensativa- En realidad, es un ayakashi.
-¿¡Un ayakashi!?
-¡Yes!
-¿Qué hace una adivina con un ayakashi?
-No es un simple ayakashi- discutió- no, no, no~ es un…
-¿Un…?- preguntaron todos.
-Un… ¡GATO AYAKASHI!
-¿Un gato?- dijo dudosa Hiyori- ¿Existen los gatos ayakashis?- preguntó a Yato.
-Hum- asintió- Es normal cuando los animales mueran, queden en su forma original, no son como los humanos, no pueden transformase en shinkis.
Hiyori asintió, comprendiendo.
-Si, si, como sea~- interrumpió Reina- Hace unos días, me pequeño Mao desapareció y no ha vuelto.
-Bien, entonces debemos encontrar al gato- dijo Yato, mientras se levantaba.
-Sí, sí, si~ son cinco yenes ¿no es así?- el dios asintió- Bien, tome.
Una vez obtenido el dinero e hizo su característico gesto, Yato y los demás se dispusieron a empezar la misión.
-Oh, oh, oh~ esperen, esperen~
-¿Mm?
-Hay una pequeña condición~- comentó divertida.
-¿Qué condición?- preguntó Yukine.
-¡Deben encontrarlo hoy!
-¿Hoy? No podemos asegurar cuanto tiempo nos llevara…
-No, no, no~ -interrumpió- mañana es el cumpleaños de mi pequeño Mao, y quiero hacer una ¡Súper fiesta!
Todos la miraban atónitos.
-Así que, por favor, encuéntrenlo hoy- dijo amable.
-Haremos lo que esté en nuestro alcance.
-Si no lo encuentran hoy- sonrió malvadamente- les lanzaré una maldición y sus deseos no se harán realidad~ gahahahahaha
Los tres tragaron pesadamente y asintieron. Después de todo, ya sabían que cosas podía hacer.
Volvieron a darse la vuelta y salieron de la carpa. Afuera, escucharon el grito de la mujer.
-¡Le suele gustar bañarse en las grandes zanjas repletas de moho y basuras!
Ahí presintieron que ese, sería un largo día.
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~Actualidad~
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-¡AGH! ¡ES LA QUITA BABOSA QUE SE ME PEGA!- Grito Yato agarrando al pequeño animal y despegándolo de su pierna, pera luego lanzarlo lejos.
-¡Yato!- llamó Yukine- No está aquí, es mejor irnos.
-¡Maldito gato!- exclamó Yato y comenzó a caminar acercándose a la orilla. Sin embargo, dio un mal paso y su pie se hundió en el barro, haciendo que caiga de nuevo al agua- ¡AAAHHH!- se levantó, quedando de a cuatro y escupió agua y una rana- ¡Odios las zanjas!
Yukine suspiró derrotado y contrariado. Hiyori rió un poco y se acercó al dios para ayudarlo a levantarse.
-Ah, Hiyori~ estoy cansado- dijo Yato, perezoso. Sentándose en el césped, lo más lejos del agua.
-Lo sé, lo sé- consoló, sentada a su lado- pero ya que aceptaste el trabajo, hay que terminarlo
Yato asintió.
-Además, no queremos terminar maldecidos- dijo Yukine, al otro lado de Yato.
De nuevo –y esta vez junto a Hiyori- Yato asintió.
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Su segundo lugar de búsqueda fue una plaza.
Buscaron debajo de cada banca y encima de cada árbol.
-¡Mao!- gritó Hiyori sobre una rama- ¡Mao!
-¡Mao!- gritó también Yukine, revisando debajo de uno de los bancos.
-Estúpido gato- refunfuño Yato- lo peor es que no puedo poner carteles, ¡nadie lo verá!
-Ya deja de quejarte, yo también estoy cansado de buscar al gato.
-Tranquilos chicos, tal vez lo mejor sea separarnos- aconsejó Hiyori- Así lo encontraremos mas rápidos.
-Hiyori tiene razón- dijo Yato pensativo- bien, nos reuniremos aquí de nuevo en una hora-los demás asintieron y se marcharon.
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~Una hora después~
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Yato, Hiyori y Yukine estaban de nuevo reunidos. Estaban recostados en un árbol, agotados.
-Ya está atardeciendo- dijo Hiyori.
-No lo hemos encontrado- habló Yukine.
-Y si no lo encontramos hoy, seremos maldecidos- terminó Yato.
Los tres soltaron quejidos y suspiraron vencidos. El plazo se estaba terminando y no tenían rastro del neko.
De pronto, de la nada, una pequeña figura se poso delante suyo.
-Nya~- maulló el gato, moviendo su cola.
Yato, Hiyori y Yukine abrieron los ojos sorprendidos. ¡Después de horas de búsqueda, el gato estaba en frente suyo!
-¡Maldito Gato!- mascullaron Yato y Yukine y rápidamente se pararon para atraparlo.
El animal, previniendo eso, comenzó a correr.
-¡AH! ¡Se escapa!- gritó Hiyori, comenzando a correr también.
Los tres corrían detrás del neko. Cuando estaban a punto de atraparlo, se les escabullía de las manos y volvía a correr más rápido.
Hubo un momento en el que minino quedó rodeado por los chicos. Lentamente, comenzaron a acercarse, cerrando más el espacio. Mao se ponía en posición de ataque. De un momento a otro, los tres saltaron intentando capturarlo, pero Mao fue más rápido y se deslizó entre ellos, logrando que se golpearan las cabezas unas con las otras.
-¡Agh! Al carajo con todo- dijo exasperado Yato- ¡SEKKI!
-¡AH! ¿Qué vas a hacer Yato?- dijo Hiyori nerviosa.
-Ese gato no se saldrá con las suyas- exclamó, comenzando a correr.
Al sentirse perseguido, Mao comenzó a correr más rápido, hasta que llegó a un callejón sin salida.
-Quédate quieto, gato- dijo serio Yato- O sino terminarás cortado por la mitad.
El neko se dio la vuelta y salto hacia Yato, mas bien, hacia la cara de Yato. Lo rasguño completamente y luego salto hacia atrás.
-¡MALDITO GATO!- grito y se giró- ¡AHORA SI TE MATO!
Antes de avanzar, se dio cuenta que Hiyori estaba ahí, y no eso. ¡Tenía al condenado gato en sus brazos!
-Buen chico, Mao, buen chico- aduló Hiyori mientras acariciaba sus orejas.
-¿Quién iba a pensar que los encantos de Hiyori atraparían al gato?- dijo Yukine, en su forma real.
Yato sollozó y cayó de rodillas.
-¿Por qué Hiyori lo mima después que me rasguño? –murmuraba por lo bajo- Encima está en sus brazos, maldito gato.
-Yukine lo miró con compasión. Hiyori seguía acariciando a Mao, sin escuchar lo que el dios decía.
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Una vez que capturaron al gato, lo llevaron rápidamente a su dueña.
-Oh~ ¡Mao-chan! –exclamó emocionada, mientras lo abrazaba- ¡mi querido Mao-chan! Estaba tan preocupada por ti, kukukukuku~
-Si, si, si, como sea- dijo Yato, con el rostro lleno de curitas- entregado el Gato, trabajo terminado. Nos vamos.
-Oh, oh~ esperen, cinco yenes me parece muy poco, ¿Qué tal si les hago predicciones?
Los chicos se miraron entre si y levantaron los hombros demostrando despreocupación.
-Está bien- anunció Yato.
-Bien, bien~ - dijo feliz- por favor, uno a uno.
-Entonces, yo voy primero- dijo Yukine.
Yato y Hiyori salieron afuera.
-Bien pequeño, comencemos~
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-¿Crees en estas cosas?- preguntó Hiyori.
-Bueno…- comenzó, mientras colocaba sus brazos detrás de su cabeza- Nunca me han leído el futuro ni nada parecido, pero si tienen tantos seguidores, debe ser real… ¡Tal vez tengo que hacer eso para poder ganar más dinero!- reflexionó entusiasmado.
-No creo que puedas hacer eso- le contestó con una sonrisa nerviosa.
Cuando terminaron de hablar, vieron a Yukine salir con una gran sonrisa.
-Hum… parece que Reina-san te dijo algo bueno ¿No?- dijo Hiyori.
-Tal vez le dijo que algún día tendrá una linda novia o algo así- dijo Yato, burlón.
-¡Cállate, no es eso!- exclamó Yukine.
-Bueno, bueno… creo que ahora seré yo quien pase.
Yato y Yukine asintieron y Hiyori entró.
Poco después, la chica salió sonrojada al extremo.
-¿Qué te dijo?- pregunto Yukine.
-Bu-bueno…- comenzó. Sin querer, sus ojos se encontraron con los de Yato y, nerviosa, desvió la mirada.- E-es…. Difícil de explicar…
-¿Hm?- interrogantes, dios y shinki inclinaron la cabeza hacia un lado.
Más nerviosa por la mirada de los chicos, les dio la espalda y puso sus manos en sus mejillas, notando lo calientes que estaban.
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-Oh, Oh~ pequeña, la línea del corazón es bastante favorable~
-¿Co-corazón?
-¡Yes! Corazón~
-¿Y, y qué dice?
-Dice, que desde conociste a esa persona, tu vida ha cambiado por completo. ¿Es cierto?
-Ah- suspiró- Si, así es…
-Mmm…- murmuró divertida- Pero, no pareces quejarte demasiado de eso.
-A-ah, yo…
-No te avergüences, es normal… te daré un consejo. No dudes.
-¿Dudar?
-Sin duda, puedo ver que tú eres una persona muy importante para él
-¿Cómo lo sabe?
-No es un secreto para nadie~ él solía sentirse muy solo, pero tú te has convertido en alguien indispensable…
-No sé si…
-Tal vez tu no lo vez con claridad, porque estas confundida, pero… él se ha enfrentado a otros dioses por ti, ¿No es así?
Hiyori comprendió y se sonrojo.
-Pe-pero… es porque somos amigos…
-Son amigos porque ninguno ha querido dar el primer paso… Te lo diré en otras palabras, ese dios y tú, están predestinados~
-…- a Hiyori no le salían las palabras, pero estaba más roja y sentía su corazón casi salirse del pecho.
-Gahahahahaha~ piensa en lo que te he dicho, pequeña y por favor, cuando salgas, llama a tu… "amigo" para hacerle la quiromancia*
Hiyori asintió y salió.
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-Ya-yato- llamó mientras se volteaba- es tu turno- dijo sin mirarle. Él asintió y entró.
-Pasa y siéntate por favor, Yato-san~
-Bien, hagamos esto rápido, tengo que ir a sacarme esta mugre- dijo ya sentado.
-Por favor, deme su mano- Yato le tendió su mano y ella lo observó.- Oh~ tiene las palmas suaves~ difícil de creer para alguien que fue un asesino antes- el dios se tensó- pero no hablare de eso~.
Reina comenzó a recorrer las líneas de la mano con sus dedos.
-Hm~ eres bastante ambicioso en cuanto al dinero ¿eh?
-¿Tendré mucho dinero?- preguntó entusiasmado.
-Bueno, eso… no será posible en un futuro próximo~ gahahahaha
Yato bajó la cabeza, triste.
-Pero, pero~ creo que hay algo que te puede interesar~
-¿Qué cosa?
-El a-m-o-r~
-¿A-amor?- preguntó nervioso.
-¡Yes! Dime… ¿tienes miedo que ella te olvide?
Por segunda vez, Yato se tensó.
-Oh, oh~ si es eso~
-N-no… yo…- Yato se sonrojo.
-No quieras negarlo~ si tienes miedo, debes decirlo~
-Parece fácil, pero no lo es.
-Oh~ ¡lo admites!- Yato se sonrojo de nuevo- ¡Gahahahahahahahahaha! Tranquilo~ yo no dire nada~ Ella no se irá si tu se lo pides.
-¿Por qué me dices eso?
-Porque yo lo sé- explicó- Ella ya te lo prometió, pero tú todavía tienes miedo.
-…- Yato no dijo nada, solo bufó y desvió su mirada.
-Díselo, dile que tienes miedo y de paso, ¡confiésate!
-¿¡Confesarme!?
-¡Yes! Así matarás dos pájaros de un tiro.
- ¡No tengo por qué seguir escuchando esto!- se levantó rápido y nervioso- ¡Ya terminamos el trabajo, así que nos vamos.
Comenzó a marcharse, cuando la voz de Reina lo detuvo.
-Si no se lo dices claramente, Hiyori no entenderá~
Yato no dijo nada, pero asintió sin voltearse.
Una vez afuera, observó que ya había anochecido. Más adelante, Hiyori –ya sin el sonrojo- y Yukine conversaban animadamente. Yato sonrió y sus mejillas recobraron un poco del antiguo sonrojo.
-Tal vez, esa bruja tenga razón- murmuró y comenzó a caminar, acercándose a ellos.
Cuando los alcanzo, se coloco en el medio de ambos y paso un brazo alrededor de cada uno. Con sonrisa divertida, comenzó a caminar.
Hiyori y Yukine se miraron extrañados, pero luego sonrieron de la misma manera. Hiyori lo miró a la cara y se sonrojo, pero no desvió su mirada cuando Yato también la miró. Ella pasó un brazo por su espalda y siguieron con su camino.
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Esa adivina y su neko habían hecho más que darles un simple trabajo.
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Yo!
Les gustó? dejen un review...
No les gustó? dejen un review...
Gracias a todos los que han leido! ;)
Ahora, quiero agradecer especialmente a:
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Artemis - Hime: me alegra ser la razón de esa estúpida sonrisa (?) :D espero que te haya gustado este tambien!
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Renn Kamiu: ¡Que bueno que te gustara! espero que este tenga el mismo efecto! XD
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mary-animeangel: ¡Ya somos dos! Ahora tambien se ha olvidado de Yukine! No quiero que termine
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HiddenBlackCat: Esta vez no hay un beso, pero casi, casi~ xDD
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Estefa-chan: Espero que te haya gustado como quedó! :) gracias por la sugerencia!
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Kass-Otaku Dee Uchiha'Dragneel: *le tiende un pañuelo* No llores :) jaja gracias por tus comentarios, es bueno saber que te guste lo que escribo!
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Catherine Cosseth: Me alegra mucho! ;)
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Gracias a todos!
Si tienen sugerencias, escríbanme!
Saludos!
Nos leemos en otro capítulo! :3
