Disclaimer: Demashitaa PowerPuff Girls Z No me pertenece. Solo la trama de esta historia rara.
Aclaración: Ooc, Oc, AU, etc... etc.
Momoko–16 años. Boomer–16 años. Kuriko–12 años. Dexter–15 años. Fénix–16 años. Milly–15 años.
Brick–16 años. Butch–16 años.
•(Cuestionario)°•
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°•Unos días antes [7° parte]•°
Y ahí me encontraba. Lance una carcajada al ver la imagen frente a mis ojos. Lo único que pasaba por mi mente era que Milly, si tenia buenas venganzas después de todo.
Y es que ver al grupo de los mujeriegos-hijos de (censurado) chicos populares con Tu-tus rosas y con cabellos de diferentes tonalidades de colores MUY femeninos era la cosa más graciosa que en mi vida había contemplado, y no dude enseguida en sacar mi celular y grabarlos mientras entraban a la cafetería. Ya era todo, Milly seria mi nueva Sensei-de-bromas. Porque nadie podría superar esta.
Le dirigí una mirada cómplice y sonriente a la chica ojivioleta frente a mí, y las dos nos reímos con complicidad. Los demás se nos quedaron viendo desconcertados, mientras que Milly, sin que ninguno se diera cuenta exceptuándome a mí, me mando un "Te lo dije"y reímos más.
En cuanto había despertado, me encontré renovada, como si todos estos días de tener muchas cosas en mi cabeza no hubieran pasado. Me había preparado para venir a la secundaria y en cuanto llegue fui a las clases y todos mis compañeros estaban jodiéndole la vida al profesor. Normal. Todos estaban como antes, y las dos chicas que había escuchado hablar también estaban como siempre, alabándose entre sí. Normal. Llegue a la cafetería y como siempre, Milly y Fénix estaban hablando y riendo juntos. Normal. Aunque Boomer estaba algo distanciado pero no le di mucha importancia. Luego vería qué era.
Pero lo más sorprendente de todo fue lo que paso después de sentarme, y era lo que ahora ya estaba subiendo a You Tuve y tenía más de mil visitas en menos de cinco minutos. Lo que por un lado era inusual, y por otro me hizo reír aún más. Muy pronto este vídeo seria famoso. Y yo rica je.
Lo que me desconcertó más fue: ¿Cómo había hecho Milly para que los malcriados-chicos-mujeriegos-del-reverendo-pepino-de-Dios se hubieran humillado al tope? ¿Acaso era parte de algún tipo de mafia o algo por el estilo, y los había amenazado con matarlos o torturarlos?
Sé que suena raro pero la última esperaba que fuera verdad. Por lo menos ya no la molestarían más ni a ella, ni a nadie en esta mesa –incluyéndome. O al menos eso pensaba yo.
La oleada de risas proveniente, no solo de mí, sino que de toda la cafetería no se había hecho esperar. Y tampoco las voces diciendo mentiras y cosas sin sentido de lo que pudo provocar tal acto de parte de ellos. Pero lo que no sabían era que una pequeña adolescente de ojos violetas que usaba lentes y tenía quince años era la causante de tantas risas, y de la humillación de tan grandes personas populares por aquí.
¡Ya iban las diez mil visitas! Wow eso es genial.
Mire a mi alrededor y como si Dios me odiara las risas cesaron y murmullos que no entendía se escucharon por toda la cafetería. Por un momento sentí a Boomer tensarse junto a mí. No lo entendí. Bueno no hasta que sentí algo a mi alrededor, como si algo oprimiera el aire que respiraba, además de la atmósfera. Mareos me vinieron de repente y sentí mi cabeza más caliente de lo normal. Mire a mi alrededor con los ojos entreabiertos y por un momento sentí como perdía la respiración al ver a aquellas personas en la entrada de la cafetería, hablando con el Director como si mi mareo y la extraña atmósfera que habían venido de repente, no la sintieran.
Pero a la vez, algo en mí reconoció a aquellos dos adolescentes de hace mucho tiempo. Pero aunque tratara de recordar, algo me lo impedía. Y como si fuera lo más normal del mundo, dirigí mi mirada a Boomer, quien estaba mirando a aquellos dos fijamente. Y entonces lo entendí: ¡Aquellos eran sus hermanos! O bueno, tal vez él los conocía de algún lado. Pero si llegaran a ser sus hermanos lo único que diría es: ¿¡Qué carajo!? ¡No se parecían en nada! Solo, aparentemente, parecían tener la misma edad y altura.
Pero eran lindos. Al igual que Boomer, y por alguna extraña razón me sentí mal pensándolo.
Dirigí nuevamente mi mirada a los dos chicos y los examine como toda una acosadora de tomates. Junto al Director, y el que parecía que más hablaba de los dos, se encontraba un chico pelirrojo y de ojos rojo, unos muy lindos ojos rojos, que la verdad era lo que más podría llamar la atención de él, además de su cuerpo. Junto a él, y con una mirada muy rara, se encontraba un chico pelinegro, con el poco pelo que tenia atado en una coleta alta, mientras un gran mechón se encargaba de cubrirle uno de sus ojos verde oscuro. Su piel parecía ser más blanca de lo que normalmente había visto a alguien en mi vida, sin rastro de nada. Me sentí un poco celosa ¡Yo siempre tenia uno que otro granito escurridizo por mi frente o nariz! Le tendría que pedir su secreto. Mi mirada se dirigió nuevamente al pelirrojo con el flequillo puntiagudo y su gorra roja. Esperen un momento ¿De dónde había sacado esa gorra? Juraría que no la traía cuando lo vi. Bah, lo que sea. Esos chicos si que llamaban más la atención que todos los maricas con Tu-Tus rosas y pelucas de colores que estaba en una mesa detrás de mí.
Y eso me hizo recordar, saque mi celular y confirme que ya tenía más de cincuenta mil visitas del vídeo. Solté una risita. Vaya, a veces las personas estaban muy al tanto de los vídeos nuevos en YouTube, eso por un lado era aterrador, y por otro me hacia rica.
Mire frente a mí a Milly, quien estaba demasiado concentrada en ver a su sándwich de mermelada que otra cosa, y le puse el celular frente a ella. Milly levanto la mirada y sonrío maliciosamente al ver mi celular. Mi nueva Sensei era genial.
Mi mirada se poso en un Boomer dirigiendo la mirada hacia el celular en mis manos, y quitándolo de ellas en un rápido movimiento, dejándome un poco en shock, pero se me fue en cuanto vi su sonrisa divertida.
–Mi pupila aprende rápido.–Dijo Milly a Boomer con una pose demasiado seria. Y un dedo levantado hasta el medio de su boca.
–Demasiado rápido. Mira, ya tiene cien mil visitas.–dijo Boomer levantando el celular a nuestra vista, confirmando lo dicho.–Solo espera, y veras como nos volvemos ricos. Y tú.–señalándome a mí– compraras todos los dulces que quieras.–Creo que empecé a babear o a hacer algo ya que todos los de mi mesa rieron en cuanto me vieron.–Mientras que tú, Milly, tendrás a guardaespaldas para que puedan patearle el trasero a todos los que se te acerquen con solo un movimiento de mano.–Milly se río un poco.–Y yo, claro esta, ¡No estudiare nunca más ya que el dinero me sobrara!
–Te juro que creo que le acabas de robas el sueño a todos los presentes aquí en la cafetería Boomer.–mencione mientras todos habían volteado a ver a Boomer por sus últimas palabras, aunque recibiendo una mirada mala de parte de Dexter– Bueno no a todos pero a la mayoría.–me retracte al sentirme pequeña enfrente de las miradas fulminantes que todos los estudiosos -como yo- me dirigían por mi inocente comentario.
–Oye Boomer ¿Conoces a esos chic...–Iba a señalarlos, pero vaya ¿Cuál fue mi sorpresa? ¡No había nadie en la puerta! ¿Será que alucine?–...cos...?–Termine mi frase. Boomer se volteo a donde estaba viendo.
–¿Cuáles chicos?–Pregunto, pero no le preste atención.
–Juraría que los había visto ahí. ¡Ya sé! Tal vez se fueron con el director.–empecé a decirme a mi misma. Haciendo que Boomer me mirara raro. Pero él tenia que saber a cuáles chicos me refería ya que se los había quedado mirando con reconocimiento. ¡Él los conocía seguramente! Tal vez solo fingía para no hablar de ellos. Pero ¿Y si eran verdaderamente sus hermanos? ¿Por qué no les hablaría? ¿Se llevaban mal acaso? No, eso no podría ser, claramente antes de ayer convivían muy bien desde mi extraño punto de vista de la otra linea.
Me quede pensando en esto sin prestar atención a mi alrededor. ¡Ni siquiera revise en mi celular para ver cuántas visitas tenia el vídeo! Y eso, mis queridos amigos, fue raro. Pero de todas formas, podrían ser aquellos chicos nuevos de los que las chicas de ayer hablaban. De seguro no eran de mi clase. Ellos aparentaban la edad de Boomer por lo que estarían en quinto año, y no en cuarto, ya que yo había repetido en segundo año por un suceso que no me gustaría comentar. Y que era lo peor que había vivido en mi vida.
En cuanto llegue a mi salón y seguí con mis estudios, no dude en pensar en ir a buscar a Boomer luego de que terminaran las clases. ¡El muy maldito me había dejado caminando sola más de lo debido! ¡Y ni siquiera me decía su enamorada! Últimamente me estaba dando cuenta de que me guardaba muchos secretos. No me sorprendería de que su enamorada fuera un Alienígena que quiere insertar sus huevos en la cabeza de él. Bueno, tal vez un poco. ¡Pero solo eso!
Mi cabeza daba vueltas cuando salí del salón. Y yo que pensaba que este era el mejor día de mi vida en este año. Ahora se unía al grupo de "Los peores días, que casi denomino mejores días, de mi vida estudiantil", sí lo sé, el nombre no es muy original ni bueno, pero sí dice claramente a que me refiero.
Mi vista se dirigía a cada salón como buscando sospechosos o algo fuera de lo común. Hasta que pare en uno de los pasillos en cuanto vi a aquellos chicos que pensé que mi subconsciente había creado por alguna droga que le inyectaron a la comida de la cafetería. Sí, es exagerado pero llegue hasta ese punto.
Me los quede mirando y efectivamente tenían la edad de Boomer ya que estaban saliendo de su mismo salón y con una bola de chicas a su alrededor. Pero más en el pobre pelinegro que parecía desesperado por desaparecer de las garras de las chicas que un poco más y se le tiraban en sima. Mientras que el pelirrojo ni siquiera les prestaba atención. Algo auno de todo esto era que ¡No había alucinado! Uff... ellos en verdad existían.
Mi mirada se dirigía a la puerta en cuanto vi a una cabellera rubia salir de la puerta. Así que con paso seguro me dirigí hasta Boomer sin importarme ninguna de las chicas que se le quedaban viendo. Ya estaba acostumbrada. Y ni que hablar del primer día que entre aquí, casi las tuve que patear para poder salvar a Boomer de sus garras. El pobre un poco más y se desmallaba por tanta atención que le daban. Aunque fue muy gracioso por un lado, fue malo por el otro que tuve que agarrar una escoba del conserje y fingir ser una loca psicópata para alejar a las vestías con garras. Algunas de ellas quedaron tan traumadas por mi acto que cada vez que me veían, salían corriendo gritando exageradamente. Otras solo se alejaban de mí y murmuraban cosas. Seamos sincero, ya habían pasado como tres años de ello y ellas ni siquiera lo habían superado. Desde ahí comenzaron los extraños nombres y no llego mucho tiempo que conocí a Fénix.
No me arrepiento de nada.
Las pocas chicas que tenia Boomer alrededor se fueron alejando en cuanto me vieron. Boomer estaba con la frente roja y el ceño fruncido. En esta semana sí que estuvo muy extraño ¿Qué le pasara?
Mi boca se abrió al contemplar a la chica hermosa que salia por la puerta. Casi se me salían los ojos al ver sus grandes y lindos ojos celeste. Su cara era como la de una ángel y sus cabellos rubios estaban atados en dos coletas altas mientras poseía una sonrisa que iluminaba todo de ella. Nunca en mis dieciséis años de vida vi a una chica más linda en esta ciudad. Ni siquiera en esta secundaria ¿Acaso sera nueva?
Un cumulo de chicos estaba tras ella. Y bueno, ¿qué chico no lo haría?
Mi mirada se dirigió a Boomer, quieran veía a la rubia-risos-de-oro-ángel-de-dios caminando inocentemente por los pasillos. Mientras TODOS los chicos a los que pasaban se iban en una fila tras ella. Por un momento sentí lastima por ella. ¡Ni siquiera se daba cuenta de todos a los que llevaba atrás! Y entonces mi cerebro proceso todo la información. Boomer diciéndome que le gusta alguien. Boomer extraño esta semana. La rubia hermosa que acaba de salir y que Boomer se quedo mirando. ¡Ella es la que le gusta!
Casi me desmallo al no haberlo notado antes. Y por un momento unos pequeños celos me vinieron de repente. Cosa que fue muy raro...
❀◕‿◕❀::::Continuara::::✾◕‿◕✾
Hasta La Próxima.
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