Entraron al gran salón de la planta baja donde se encontraba la gran chimenea y el famoso sillón rojo del amo Clow además de varios sillones más. Aunque el objeto que más les impresionó a todos fue un gran retrato del amo Clow sobre la chimenea.

- Cuando vine a traerte el libro no estaba ese cuadro ahí – fue Li el primero en atreverse a decir palabra, ya que todos los demás se habían quedado mudos al ver la majestuosidad del retrato. Incluso Tomoyo y Touya sabían quién era ya que en sus números estudios para conocer mejor la magia de ese gran mago habían visto algún que otro retrato.

- ¿Eh?... sí, sí estaba – dijo con una pequeña sonrisa pero algo incómodo. En todos sus preparativos de la casa no había caído en el gran retrato sobre su chimenea ya que estaba tan acostumbrado a verlo que apenas notaba su presencia ya… - cuando viniste no entraste a este salón sino al del primer piso.

- Pero estabas sentado en ese sillón – replicó señalando el famoso sillón rojo – y también había grandes ventanales, sillones y la chimenea.

- Es que a Eriol le gusta pasear el sillón por toda la casa – dijo Nakuru haciendo una mueca – y el salón de arriba es bastante parecido a este, no sé por qué… - concluyó la guardiana lanzando una mirada interrogante a Eriol.

- Simple Nakuru - dijo Kero posándose en su hombro – porque dentro de sus extrañas costumbres a Clow le gustaba tener un salón independiente para las visitas y otro sólo para nosotros.

- Pero no explica que sean iguales, les podía haber cambiado el decorado por lo menos… - dijo Nakuru mientras Eriol intentaba aguantarse la risa ya que todos los invitados estaban súper intrigados en algo tan banal como la decoración de dos salones.

- Oye Hiragizawa, deja de burlarte de nosotros y dinos de que va esto – dijo Shaoran algo molesto – si ellos dicen la verdad ¿por qué yo que era un invitado entré en el salón de arriba? – esa pregunta ya no le hizo tanta gracia al mago, iba a tener que ir con cuidado con Li y no bajar la guardia.

- Si os sentís incómodos con el retrato ahí puedo cambiarlo de habitación mientras estéis aquí o podemos ir al salón de arriba mejor – dijo intentando cambiar de tema el mago y encogiéndose de hombros – realmente me da igual.

- El problema no es el retrato, sino por qué yo fui arriba si es "privado" – insistió Li.

- El problema es que tenga dos habitaciones iguales – dijo Tomoyo con una preocupación fingida que fue apoyada por Meiling y Nakuru.

- Tantos años viviendo aquí y no me había preocupado nunca por eso – dijo la guardiana melodramáticamente a la vez que las tres chicas se cogían las manos, mientras que todos los presentes las miraban incrédulos. Sin embargo, Eriol estaba realmente feliz observando… las tres iban a ser buenas amigas además de ser una buena distracción para la casa. Pero acto seguido se acordó de su querida heredera, Sakura, que las miraba junto a Li algo temerosa ya que seguramente ella se vería también involucrada en la locuras de estas tres, lo que provocó una pequeña risa en el mago que no pasó desapercibida por Yue y Touya, quienes también miraron a Sakura con algo de pena.

- Hiragizawa – dijo Li en un susurró acercándose lo suficiente para llamar su atención sin ser descubierto – ¿responderás luego a mi pregunta? – a lo que Eriol le contentó con un simple asentimiento de cabeza bastante serio.

- Sois unas exageradas – dijo Eriol al fin riéndose – a ver, que queréis hacer al final. ¿Nos quedamos aquí o subimos arriba?

- Mejor aquí amo, que la cocina está en esta planta – dijo la guardiana haciendo gesto de cansancio – ¿pero vamos a cenar aquí o en el comedor?

- Mejor en el comedor – dijo Eriol mirando a todos quien seguían mirando el retrato de Clow – que sino no me van a escuchar lo que les tengo que contar… solo van a mirar a Clow. - Al escuchar el nombre de Clow todos voltearon a mirarlo, comenzando a sentirse algo arrepentidos ya que en todo ese tiempo la mayor parte de él la habían pasado mirando al cuadro sin prestarle apenas atención al anfitrión.

- Lo sentimos Eriol – comenzó a decir Sakura haciendo una reverencia que fue imitada por todos, excepto Yue que lo miraba fijamente.

- Somos unos invitados horribles – dijo Tomoyo comenzando a reírse junto a Meiling y Nakuru.

- Lo sentimos de veras – dijo Meiling volviendo a disculparse entre risas, lo que provocó una mirada de advertencia de su primo. Aunque no tuviera magia era un miembro del clan Li y debía mostrar respeto en la casa de Clow Reed y sobre todo a su reencarnación.

- Li no seas tan duro con tu prima – dijo Eriol lanzándole una mirada tranquilizadora a la chica – Meiling no te preocupes, me alegra que os lo estéis pasando bien. Por fin Nakuru ya no va a estar todo el día diciéndome que se aburre – a lo que la guardiana asintió varias veces mientras se abrazaba a Meiling.

- Eriol, vamos a comer ya que seguro que los invitados tienen hambre después de todo el día de viaje. – dijo Nakuru mientras saltaba de Meiling al brazo de Touya – Ven que te guio querido Touya.

- Nakuru por favor – dijo Eriol al ver cómo Touya le lanzada miradas asesinas – sigámosla por favor – dijo invitando a sus amigos a salir, sin embargo Yue no se movió.

- ¿Quieres que lo quite? – dijo Eriol una vez que habían salido todos, a lo que Yue simplemente negó con la cabeza.

- ¿Entonces que te preocupa?

- El salón de arriba no es igual que este… - pero prefirió guardar silencio.

- Ahora sí lo es – le contestó el mago con una tierna sonrisa. Sabía a lo que se refería Yue que hacía que el salón no fuera igual que el de abajo, pero eso ya no estaba en el presente. Por lo que seguiría siendo un secreto de él, Yue y Kerberos.

- Le ha ocurrido algo – preguntó Yue mientras comenzaba a salir por la puerta o los demás iban a comenzar a sospechar.

- No, no te preocupes – dijo con una sonrisa saliendo tras el guardián – está bien guardado. – Yue no dijo nada más, simplemente se limitó a asentir - ¿Quieres preguntarme algo más? Sabes que puedes hablar conmigo de lo que quieras.

- Lo sé. No te preocupes, no tengo más preguntas… por ahora – dijo el guardián dedicándole una sutil sonrisa a la vez que alcanzaban a los demás.

- Eriol quieres que te ayudemos a preparar la cena – preguntó Sakura volviéndose hacia él, que se había quedado el último.

- No hace falta, lo que queda se hace rápido con un poco de magia. – esta respuesta del mago no les hizo mucha gracia a ninguno de los presentes que se voltearon rápidamente hacia el mago.

- Eriol… - comenzó a decir Tomoyo mientras este los miraba a todos algo disgustado. Lo último que quería ahora mismo era que ya no solo sus guardianes sino también sus amigos sintieran preocupación o pena por él.

- Lo de disimular no se os está dando bien – dijo el mago riéndose pero evidentemente molesto.

- …queremos saber qué te pasa – dijo Tomoyo preocupada lanzándole una mirada a sus amigos. Sabía que habían acordado no preguntarle directamente pero no iba a dejar que Hiragizawa se esforzara más de la cuenta… en el fondo aunque fuera la reencarnación de Clow eran buenos amigos – te ves cansado.

Eriol tardó unos segundos en contestar, pero al final decidió que iba a ser mejor contarles la verdad. Era bastante absurdo que todos en la casa supieran más o menos la verdad y se la estuvieran ocultando mutuamente. Para la suerte de Eriol, él sí sabía gracias a los guardianes que sus invitados sabían más o menos qué estaba pasando, por lo que, aunque tuviera que disimular que no sabía nada se le iba a hacer en el fondo más fácil explicar todo.

- Gracias por preocuparos – dijo finalmente con una sonrisa mirando a sus amigos y lanzando un pequeño suspiro antes de continuar – es que últimamente no estoy descansando nada bien.

- ¿Por? – se atrevió a decir Meiling, lo que hizo que se llevara una mirada represiva de su primo.

- Li… de verdad, deja que tu prima diga y haga lo que quiera – dijo con un suspiro algo molesto. La autoridad y superioridad de los Li era algo que no le había gustado nunca… desde que era Clow Reed, por eso siempre había preferido permanecer alejado del Clan. – Meiling, - comenzó a decirle a la chica con una sonrisa – en esta casa desde hace varias décadas, incluso siglos, la autoridad del clan Li no ha sido válida – dijo lanzando una mirada a su descendiente que se había quedado, al igual que todos los demás, un poco perplejo por esa declaración. Excepto Kerberos y Yue que asintieron orgullosos, ya que ellos sabían de sobra cómo podían llegar a ser los Li, y lo mucho que odiaba Clow la superioridad con la que vivía el clan… y por lo tanto Eriol sentiría más o menos lo mismo.

Shaoran no dijo nada pero su mirada era suficiente para dar a entender que quería matar en ese momento a Eriol, lo que hizo que el joven mago soltara una carcajada. Aunque Eriol se arrepintió al momento de haberse reído. Touya que era el más cercano al muchacho lo sujetó fuertemente por un brazo cuando hizo ademán de lanzarse a Eriol.

- Lo siento – fue lo único se que atrevió a decir a la vez que los cuatro guardianes se ponían frente a él para protegerlo – Li… de verdad que…

- No – dijo cortándolo a la vez que se soltaba del agarre de Touya – Solo quiero que nos digas que quieres de nosotros. No he venido desde la otra punta del mundo para que me insulten ni a mí ni a mi clan.

- Xiao Lang – comenzó a decir Meiling pero guardó silencio tras la dura mirada que le dedicó este – tranquilo por favor.

- Desde cuando necesitas a cuatro guardianes para protegerte – dijo Shaoran intentando verlo detrás de las enormes figuras de los cuatro guardianes, quienes se miraron entre ellos pero sin decir nada. – Seguro que ellos saben. - dijo mirando fijamente a Yue y Kero. Lo normal hubiera sido que Spinel Sun y Ruby Moon, y sobre todo esta última, hubiera protestado al ser ellos sus guardianes y no Yue y Kerberos, pero no dijo nada… solo siguió allí parada detrás de Spinel y al lado de Yue.

- Tranquilos no pasa nada – y seguidamente los cuatro guardianes se hicieron a un lado a la vez, volviendo a dejar ver al mago que permanecía en el mismo lugar que antes.

- ¿Por qué lo habéis protegido a él también? – preguntó Touya, aunque ya sabía la respuesta, pero también se percató que Akizuki no había protestado ni había lanzado ninguna mirada asesina a Yue, como llevaba haciendo toda la tarde.

- Porque protegerlo a él es ahora lo principal – contestó Kerberos muy orgullo de sí mismo pero a la vez lanzando miradas asesinas a Li – Sakura...

- No te preocupes – dijo Sakura con una sonrisa tranquilizadora – sé que aunque ahora me debáis lealtad a mí, siempre lo protegeréis a él también. Y quiero que sepáis que no me importa – dijo mirando a sus dos guardianes.

- Pero… oye Akizuki ¿por qué no has protestado esta vez? – preguntó Touya mirando a la chica que seguía junto a Spinel. Pero justo al escuchar a Touya decir su nombre saltó hacia el muchacho y se abrazó a él.

- ¿Te has fijado en mí? – dijo la chica abrazándolo más fuerte.

- Si – dijo intentando quitársela de encima – para una vez que no estas gritando ni intentado pelearte con Yue… - eso último no le gustó nada a la muchacha que se soltó de inmediato de Touya y se fue junto a Eriol.

- Eso no significa que no lo siga odiando o que no me vaya a pelear más con él – dijo con la voz más grave, al igual que solía hacer Ruby Moon – lo principal en ese momento era protegerlo… y ante todo soy su guardiana y esa debe ser mi principal misión. – a lo que los tres guardianes asintieron estando de acuerdo con ella.

- No vamos a dejar que le ocurra nada – habló por primera vez Yue ante todos desde que habían abierto su dormitorio – para eso hemos venido. – su mirada gélida se dirigió directamente a Eriol que le dedicó una sonrisa.

- Os lo agradezco – dijo Eriol con una pequeña sonrisa que dejaba ver algo de preocupación – pero no es a mí a quien debéis proteger. Bueno vayamos a cenar. Li no te enfades por favor, sé que quieres saber para qué os he hecho venir, solo te pido un poco de paciencia. – dijo intentado cambiar de tema rápidamente.

- No me vengas con cuentos… siempre nos has hecho lo mismo – dijo Shaoran molesto pero ya más relajado – acabamos involucrados en tus problemas pero no nos cuentas lo que pasa hasta el último momento.

- Pero eso no es mi culpa – dijo Eriol algo serio, pero antes de que Shaoran le contestara habló Kero.

- Mocoso, no te quejes tanto. A nosotros nos ha hecho eso toda la vida y seguramente a sus guardianes también se lo sigue haciendo ahora – hizo una pausa para mirar a Eriol que miraba fijamente a Shaoran. – Él no tiene la culpa de que Clow fuera así… y era algo que no podía remediar. – concluyó dándole una caricia al joven mago con la cabeza.

- Esta vez no será así. Gracias Kerberos – dijo devolviéndole la caricia y dedicándole una de esas sonrisas que eran tan familiares para el guardián – Cuando cenemos os cuento más o menos por lo que quería que vinierais, aunque es cierto que nos apetecía invitaros a pasar las vacaciones con nosotros – dijo con una sonrisa mirando a Sakura y luego a Tomoyo.

- Mi amo dice la verdad – dijo Spinel mientras que Nakuru asentía efusivamente – bueno a Ruby y a él les apetecía.

- Spinel, por favor – dijo Eriol intentando no reírse. Era bastante obvio que a su querido guardián solar no le gustaba la gente y prefería seguir en su cómoda y tranquila soledad.

- Venga Spi, no seas aguafiestas, encima de que he venido desde el otro lado del mundo solo a hacerte compañía – dijo Kero dándole un codazo ya en su forma falsa. – Bueno Eriol, ¿qué nos tienes preparado? – dijo el guardián adelantando a los demás muchachos y abriendo la puerta de la cocina.

- ¡Kero! – lo llamó Sakura – espera, no puedes entrar así como así…

- No te preocupes Sakura, recuerdas lo que ha dicho Eriol antes – dijo volviendo a salir por la puerta – estamos en nuestra casa – dijo mirando a Yue y a Eriol, donde el primero bajó la mirada y el segundo le sonreía.

- ¡Vamos a comer! – gritó Nakuru mientras corría hacia la cocina con Kero – claro que estás en tu casa Kero – dijo mientras lo abrazaba – pero él no – le dijo en un susurro (que todos oyeron) refiriéndose a Yue.

- ¡Nakuru! – le reprendió Eriol.

- Que es broma… jo – dijo volteando los ojos y entrando en la cocina con Kero en sus brazos.

- Entremos también. – les invitó Eriol, para luego volverse a mirar a Yue y Touya – Perdónala por favor.

- Voy a transformarme – dijo Yue mientras alzaba las alas – me da igual lo que diga, pero no puedo quedarme callado siempre – fue lo último que dijo antes de volver a aparecer Yukito, que por supuesto sabía todo lo que había ocurrido. – No te preocupes, sabe que está en su casa.

- Gracias – dijo con una sonrisa bajando la mirada mientras los tres se adentraban en la cocina.

La cena transcurrió algo tensa pero bastante tranquila. Aunque el ambiente era normal entre los amigos mientras compartían los numerosos y variados platos, era evidente que seguían esperando una explicación por parte de Eriol. A pesar del enfado de Shaoran desde que había entrado por la puerta, decidió relajarse por un momento y compartir el tiempo de la comida con sus amigos aunque esperaba realmente, que lo antes dicho por Eriol no fuera otro de sus trucos y de verdad les contara a qué habían venido. Al contrario que él, tanto Tomoyo como Meiling estaban algo decepcionadas por no haber cumplido el acuerdo al que había llegado todos de no preguntarle ni comentarle nada a Eriol sobre qué estaba pasando, aunque también estaban preocupas por su salud, al igual que lo estaba Sakura. Incluso para alguien tan despistado como ella era evidente que Eriol se veía bastante cansado aunque lo llevara intentado disimular desde que habían llegado.

Por otro lado, Kero y Spinel seguían con sus juegos de siempre, donde se peleaban y competían por la comida (como si no hubiera de sobra), lo que era bastante agradable y divertido de ver, y sobre todo de agradecer ya que eran los que más alegraban la velada. Por otro lado, Yukito conversaba tranquilamente con Touya y Nakuru. Aunque existiera una palpable rivalidad entre los guardianes lunares, Yukito era lo suficientemente listo para no dejarse influenciar por eso e intentar pasar el mejor tiempo posible en esa casa que tan familiar se le hacía también. Ya no solo lo hacía por él, sino también por To-ya, que era evidente que no le apetecía estar ahí, aunque… ahora que había descubierto sobre la similitud de energías entre Clow, Eriol, su padre y él era bastante innegable que quería averiguar más sobre eso, a ver si conseguía ser algo más útil de lo que había sido hasta ahora…, y sobre todo después de que Eriol le hubiera dicho hacía un rato que necesitaría su ayuda y por ello lo mantendría informado.

Hasta ese momento Touya había preferido permanecer al margen de la magia y de aquellos que podían utilizarla. Simplemente había sido realmente útil y había estado más cerca de ese mundo cuando le dio sus poderes a Yue para que no desapareciera, pero a partir de entonces solamente se había dedicado a estudiar para ayudar a su padre a controlar sus nuevos poderes, al igual que había hecho en cierto modo Tomoyo. Era algo complicado estar en una familia tan extraordinaria con tanto poder mágico y no poder ayudar ni sentirse realmente útil.

- Oye, To-ya en qué piensas – le dijo Nakuru en un susurro solo audible para él y Yukito que también lo estaba observando.

- ¿Eh?, yo en nada – intentó disimular alejándose de ella, pero la cara de Nakuru no era la habitual cara de intriga de la que estaba acostumbrado, sino esta vez se veía bien reflejada la preocupación. – No es nada, de verdad – dijo ya más tranquilo mientras le dedicaba una mirada a Yukito.

- Puedes confiar en nosotros lo sabes ¿verdad? – dijo la chica mirando a Yukito que le asintió.

- Si hombre – comenzó a decir.

- Ves Yukito como no nos estaba escuchando – mientras que Yukito asentía serio mirándolo.

- ¿Qué queréis? – dijo ya resignado, mirando a ambos sentados cada uno a su lado.

- ¿Otra vez? – dijo Nakuru resignada – que se van a enterar…

- Nakuru venga – le insistió Yukito mientras se aseguraba que nadie los escuchaba.

- ¿Qué estáis tramando? – dijo en un susurro mientras le daba un bocado a su trozo de pastel. No sabía en qué momento había dejado de prestarles atención a Yukito y a Akizuki, pero debía haber sido mucho tiempo.

- No te preocupes – le tranquilizó Yukito en un susurro mientras también comía de su pastel – Nakuru cuéntaselo.

- Nos van a pillar por no estar atento – le recriminó la chica a Touya, lo que hizo que Yukito le lanzara una mirada preventiva. – A ver, que Yukito y yo hemos decidido…

- Y Yue también – le cortó Yukito.

- … y Yue también, - corrigió con mala cara – que vamos a hacer una tregua y nos vamos a ayudar y a mantener informados de lo que pase a partir de ahora – hizo una pausa para esperar cómo reaccionaba.

- ¿Qué va a pasar? – preguntó sin mirarla.

- No lo sabemos – dijo Nakuru en un susurro casi inaudible.

- Por eso la tregua para mantenernos informados y poder ayudarnos mutuamente – concluyó Yukito, mientras que Nakuru asentía disimuladamente.

- ¿Ayudarnos en qué? – dijo Touya algo molesto – además cómo no lo vas a saber… si vives aquí con él – le lanzó una mirada a Eriol en el otro lado de la mesa mientras hablaba alegremente con Meiling y Tomoyo.

- Ves cómo nos ignoras – dijo Nakuru resoplando – ya has oído antes a Kero, Eriol no cuenta nunca nada, ni siquiera a nosotros. Pero sí sabemos que la luna nos va a afectar a los dos, y debemos apoyarnos. – concluyó con una sonrisa.

- ¿Y que pinto yo en todo esto? – dijo sin entender nada. Miró a Yukito que lo miraba como si lo que acabara de decir Akizuki fuera bastante obvio.

- ¿No se lo has contado? – dijo Nakuru mirando sorprendida a Yukito.

- Contarme qué. Yuki…

- No, no Yukito, sino Yue – dijo Nakuru inquisitiva. – bueno da igual, ya te lo cuento yo. – esperó hasta que Yukito le diera su consentimiento para continuar – A ver, cuando la luna se oculta, es decir, hay un eclipse o algo, o incluso cuando está más grande de lo común nuestros poderes de alteran.

- Sí eso sí lo sé.

- Bien, veo que Yue no es tan inútil.

- ¡Akizuki! – le regaño Touya demasiado fuerte, lo que hizo que todos dejaran sus conversaciones para mirarlos.

- Tonto – le recriminó Nakuru, mientras Yukito miraba fijamente su plato intentado aguantarse la risa.

- Nakuru, qué has hecho ahora – preguntó Eriol lanzando un suspiro.

- Nada amo – mientras ponía cara de cachorro – juro que esta vez no he sido yo.

- No mientas – le dijo Touya con un enfado fingido, mientras Yukito y ella lo miraban algo asustados – si quieres un poco de mi pastel solo tienes que pedirlo, pero no metas tu cuchara sin permiso.

- Es que eres un lento comiendo – dijo Nakuru aliviada, por un segundo pensó que se iba a chivar.

- Nakuru por favor, déjalos – le regañó Eriol – si quieres más solo tienes que ir a la cocina a por otro trozo.

- Si Eriol, no te preocupes si no quiero más – dijo con una pequeña risa. Tras esto todos volvieron con sus conversaciones, pero ellos esperaron unos segundos más por si algún curioso les seguía prestando atención.

- Perdón – comenzó Touya en un suspiro – pero no te metas con Yue.

- Vale… de acuerdo, cuando estemos nosotros solos procuraré no meterme con él – dijo con una sonrisa malvada mirando a Yukito.

- De verdad, no entiendo que te ha hecho – preguntó Yukito algo preocupado, pero luego sonrió, seguramente Yue le había dicho algo.

- ¿Qué te ha dicho Yue? – preguntó Nakuru curiosa.

- Nada – dijo, pero al ver que iba a volver a preguntar le contestó mejor – ha contestado que "nada".

- Ah, vale, vale. – dijo Nakuru sonriendo conforme con la respuesta – en realidad no me ha hecho nada – dijo encogiéndose de hombros – me meto con él porque me gusta y en cierto modo es mi rival… mirad a Kero y Suppy, ellos aunque se llevan genial siempre están compitiendo – los miró con una sonrisa mientras discutían sobre algún videojuego.

- Dice Yue que no le apetece pelearse contigo… y a mí tampoco. Y menos en estas semanas que vienen ahora – dijo observándola fijamente.

- Vale, la tregua también abarcará ese aspecto ¿de acuerdo? – los dos asintieron conformes.

- Akizuki termina ya la historia que están terminado de comer – le dijo Touya impaciente.

- Na-ku-ru, me llamo Nakuru – le dijo algo molesta – Cuando la luna nos altera los poderes, en cierto modo también nos afecta amínica y físicamente, o estamos demasiado cansados o tenemos demasiada energía, ¿entiendes? – esperó hasta que Touya le asintió. Hacía tiempo Yue le había explicado algo parecido – bien, pues seguro que no te habrá contado que cuando nos sentimos así, sobre todo cuando nos falta energía, es bastante necesario que estemos junto a nuestro amo ya que dependemos de él.

- Entonces… que pinto yo en todo esto – preguntó Touya, realmente no estaba entendiendo nada ahora.

- Muy fácil, cuando Yue vivía con Clow no podía separase de él; era demasiado dependiente – le dijo con una mirada malvada, seguramente eso a Touya le molestaría.

- Vale sigo sin saber para qué me necesitáis.

- ¿Enserio? – lo miró la guardiana con incredulidad – Queridísimo To-ya es de ti de quién toma la energía ahora, a pesar de que la pequeña Sakura sea su ama es de tu energía de la que se alimenta. Por eso debes estar junto a él cuando la luna nos afecte, y también porque no te vamos a dejar solo con esa gente loca. – concluyó con una sonrisa mirando a los demás mientras se reían por algo.

- ¿Y qué pasa contigo? Además cuando necesita mi energía es cuando no hay luna ¿no?, ¿para qué me necesita ahora? – preguntó mirando a Yukito y luego a Akizuki.

- Porque no sabemos cómo nos va a afectar esta luna, bueno Eriol me dijo que cuando era Clow ya había vivido algo parecido y no fue nada agradable… pero por lo que sé esta luna será peor – dijo casi en un susurro inaudible – y en mi caso… no sé cómo me va a afectar, ya lo estáis viendo que no está bien – hizo una pausa para mirar a su amo, por lo menos ahora se le veía animado, no como las semanas anteriores – Realmente no sé por qué os ha hecho venir hasta aquí… seguramente no será agradable…

- Os ayudaré en todo lo que pueda ¿de acuerdo? – dijo intentando consolar a la guardiana – si nos ha hecho venir hasta aquí sabiendo que esto va a ser así sus motivos tendrá, por lo que sé no le gusta involucrar a nadie en sus problemas. Si lo ha hecho así será porque tiene que ser así.

- Hitsuzen (Inevitable) – dijo Nakuru en japonés levantando la mirada del plato para mirarlos a ambos.

- Hitsuzen – contestaron al unísono Yukito y Touya. – Mi padre antes de venir nos dijo que no se fiaba de que viniéramos, pero que nuestra madre decía que era Inevitable – dijo Touya casi más para sí mismo que para los otros. Ambos lo miraron comprendiendo que esto tenía que ser así, el futuro no puede ser alterado. Lo que ya está escrito no puede ser borrado.

- Hermanito, ¿habéis terminado ya de comer? – preguntó Sakura desde el otro lado de la mesa, sacando a los tres nuevos aliados de sus pensamientos.

- ¿Eh? Sí – dijo Touya mirando a Yukito y Nakuru que asintieron - ¿qué quieres?

- Nada, es solo que ya que hemos terminado de cenar y nos gustaría que Eriol nos contara antes de que sea más tarde – hizo una pausa para mirar a Eriol que los miraba algo incómodo.

- Eriol – lo llamó Kero – no hace falta que nos cuentes todo todo, solamente nos conformamos con que nos cuentes lo principal ¿verdad? – hizo una pequeña pausa para mirar a los muchachos, donde Shaoran era claro que no estaba conforme - quiero decir que mañana hay otro día y nos lo puedes contar ya con todo detalle.

- El peluche tiene razón – intervino Touya – con que nos cuentes hoy lo principal nos conformamos, así algunos podrán dormir tranquilos – concluyó mirando fijamente a Li.

- Como vosotros queráis – hizo una pequeña pausa para mirar a Sakura – sé que es tarde y estaréis cansados del viaje. Si queréis os cuento lo que les he contado esta mañana a Nakuru y Spinel y mañana ya os lo cuento todo con detalles… Lo prometo – decidió concluir al ver las caras de desconfianza de algunos de sus invitados… por lo menos Sakura sí confiaba en él.

- ¿Tus guardianes no saben toda la historia entera? – preguntó Li mirando algo perplejo a Nakuru y a Spinel.

- Te lo han dicho antes Li – contestó Nakuru haciendo hincapié en su apellido, lo que no gustó al muchacho, pero ya se enteraría que problema tenían con su familia – Eriol no cuenta las cosas, no es porque desconfíe de nosotros, es solo porque es su manera de protegernos…

- Pero… sois sus guardianes, lo normal sería que vosotros lo protegierais a él ¿no? – preguntó Tomoyo bastante intrigada. La curiosa vida y personalidad de Clow y Eriol era algo que le fascinaba.

- Ya os he dicho antes que no es mi culpa – contestó por fin Eriol con una sonrisa mientras miraba a Tomoyo que estaba sentada justo a su derecha – es algo que no puedo remediar aunque lo intente; Clow siempre había sido así, no le gustaba preocupar a nadie sobre todo a sus guardianes – dijo mirando a Kero y a Yukito – no sé si sois consientes por qué los creó, pero no fue para protegerlo a él, sino para cuidar y controlar a las cartas. – hizo una pausa para ver cómo del bolsillo de Sakura comenzaban a brillar todas ellas.

- Están felices de estar aquí – dijo Sakura con una sonrisa.

- Me alegro mucho – dijo Eriol sin apartar la vista de ellas – Tanto para Clow como para mí, los guardianes son nuestra familia, mis hijos – dijo mirando algo serio a los cuatro guardianes para luego sonreír – por esa razón debéis entender que ni en mi anterior vida ni en esta queramos preocuparlos más de lo necesario.

- Te entiendo – dijo Sakura acariciando el dorso de las cartas – tampoco quiero preocuparlos nunca, aunque se enfaden por ello – los miró con una sonrisa. Mientras Tomoyo y Touya asentían estando de acuerdo con ellos, pero era bastante obvio que Shaoran y Meiling, debido a su educación en el clan Li y sus enseñanzas sobre Clow, les constaba entender que los seres mágicos como las cartas y los guardianes no fueran para proteger y servir a su amo.

Se levantaron y se dirigieron al salón principal donde cada uno tomó su asiento en los sofás y sillones frente al famoso sillón rojo del amo Clow, que era claramente el sitio de Eriol. Decidieron disponerlos así ya que preferían, muy a su pesar, darle la espalda al retrato de Clow sobre la chimenea. Era evidente por la cara de Shaoran que estaba pensando que era una falta de respeto darle la espalda al mismísimo Clow Reed, pero entendía que, como había ocurrido antes, iba a ser una distracción por parte de todos…

- Bien – comenzó Eriol tomando su asiento y mirando a todos sus amigos sentados alrededor suyo – como es ya más que obvio que sabéis algo de lo que puede estar ocurriendo, me gustaría por favor que me contarais primero vosotros qué sabéis…

- No – dijo Shaoran – es tu deber contarnos para qué nos has hecho venir.

- No me malinterpretéis – dijo algo serio mirando a todos – es solo que prefiero agilizar la explicación y no tener que contar lo que podéis ya saber – dijo mirando suplicante a los demás.

- Yo creo que Eriol tiene razón… - dijo Tomoyo algo avergonzada. Ella no debería entrometerse en esa conversación ya que no tenía ningún poder mágico.

- Tomoyo, que no te de vergüenza ni reparo en meterte en la conversación, al igual que tú Meiling – la interrumpió Eriol mirándola a ambas – aunque no poseáis magia sois personas con un alto conocimiento de ella y podéis llegar a ser tan o incluso más útiles que alguien que sí posea. – al ver las caras de incredulidad de todos, exceptuando a Sakura que sabía de sobra lo valiosa que era su amiga, decidió explicarse algo mejor. – Por ejemplo Tomoyo – dijo dedicándole una sonrisa que la chica le devolvió – sabes de mi antigua vida incluso más que los Li – hizo una pausa para mirar a Meiling que asentía efusivamente sonriendo a su amiga y a Shaoran que miraba por la ventana molesto – y has sido realmente de ayuda para Sakura y su familia desde que comenzó a capturar las cartas.

- Entiendo… pero yo realmente no he hecho nada y si Sakura estuviera en peligro no podría ayudarla – dijo Tomoyo cogiendo la mano de su amiga sentada a su lado.

- En los clanes de magia – comenzó a explicar Shaoran – cuando nace algún miembro sin poderes, como Meiling por ejemplo, son educados de forma inferior pero en temas de magia, aparte de eso en la cultura, el estudio y las artes marciales son educados todos por igual, ya que sus futuros descendientes sí pueden nacer con magia.

- Pero yo no desciendo de una familia de magos – dijo Tomoyo sin llegar a comprender a Shaoran pero se percató de que Eriol si sabía a dónde quería llegar el futuro líder del clan Li.

- Lo que quiere decir Li, es que alguien como tú con tanto conocimiento sobre magia y habiéndola vivido tan de cerca puede aprender a hacer ciertas cosas relacionadas con la magia.

- ¿Cómo qué? – preguntó bastante intrigada. Miró a su alrededor para ver cómo solamente Sakura, Touya, Nakuru y Spinel era los únicos que estaban igual de impresionados por esa revelación. Los demás parecían comprender de qué estaban hablando eso dos.

- Pociones – contestó Yue sentado en un sofá lateral junto a Touya.

- ¿Pociones? – repitió la chica algo pensativa. Había leído en algunos libros sobre las pociones y cómo en muchas no hacía falta utilizar magia para completarlas, lo único que hacía falta era saber añadir los ingredientes de forma correcta…, pero nunca había pensado que ella podría hacerlas.

- Si – le dijo Eriol con una sonrisa – seguramente en muchos de los libros que te he enviado durante este tiempo habrás leído sobre ellas – Tomoyo asintió una vez mirándolo fijamente.

- ¿Puedo aprender a hacer pociones? – le preguntó la chica con una sonrisa, mientras que Meiling y Sakura le cogían las manos emocionadas. Les hacía real ilusión que Tomoyo aprendiera sobre ese tema, así su amiga también podría ayudar no sólo con conocimientos.

- ¿Quieres aprender? – le preguntó Eriol intentado disimular su emoción. Era cierto que el joven mago tenía algo de debilidad por la chica que tanto había ayudado a su querida descendiente, admiraba lo observadora y a la vez discreta que podía llegar a ser, y sobre todo la disposición y facilidad que tenía para aprender sobre temas que jamás podría dominar pero que podría utilizar para ayudar a otros. Por esa misma razón decidió ofrecerle y prestarle exclusivamente a ella sus libros más privados para que completara así su conocimiento sobre su antigua vida… sabía que podía confiar en ella. – Si así es, te podría enseñar lo que sé… no recuerdo mucho pero siempre puede ser de utilidad.

- Me encantaría – dijo la muchacha con una sonrisa. Eriol le sonrió para luego mirar a Shaoran que lo observaba estando de acuerdo con él y a la vez sin entender que estaba tramando.

- Bien, pues en el tiempo que estéis aquí te enseño todo lo que sé – dijo sonriéndole – bueno… si queréis vosotros también podéis venir a la clase magistral – dijo mirando a todos los demás riéndose.

- Venga Eriol, continuemos – dijo Shaoran más calmado mirando a Nakuru que no pudo evitar bostezar y acomodándose mejor en el sofá junto a Sakura.

- Pociones es aburridísimo – dijo Kero estirándose en el suelo, ya que había preferido escuchar la explicación en su verdadera forma.

-Kerberos que a ti no te gusten no significa que sean aburridas – le recriminó Eriol.

- Pero si tú también las odias – le contestó soltando un gran suspiro – bueno Clow las odiaba - decidió corregirse.

- Tienes razón Kerberos – le dijo con una pequeña carcajada – las odio pero son necesarias. Que a mí no me gusten no significa que otros sí disfruten elaborándolas – dijo encogiéndose de hombros.

- Eriol, si no te gustan no es necesario que me enseñes – dijo Tomoyo.

- Oh no te preocupes por eso Tomoyo, no me ha gustado de nunca prepararlas para mí ni para nadie, pero enseñaros seguro que será divertido – dijo riéndose.

- ¿Entonces Clow no preparaba pociones? – preguntó Meiling, miró de reojo a Shaoran sentado a su lado por si acaso, pero este estaba tan intrigado como ella.

- Las odiaba… ¿odia? – dijo Yue algo inseguro, a lo que Eriol le asintió con una sonrisa – por eso me enseñó a mí, para no tener que hacerlas él – dijo volteando los ojos.

- Cierto – dijo Eriol riéndose, se lo estaba pasando en grande – por eso sé que será divertido enseñaros. Yue, ¿si quieres puedes ayudar también?

- Paso – dijo Yue rápidamente, lo que provocó la risa de Eriol.

- Vale, pero si se descontrola por favor ven a socorrernos – dijo intentado dejar de reírse. – Bueno, continuemos, por donde íbamos… ah sí, Tomoyo que me querías preguntar antes de que te cortase – le dijo algo arrepentido.

- No te preocupes Eriol – le contestó la muchacha con una sonrisa – solo me preguntaba… por qué te ves tan cansado.

- Si… bueno… es que últimamente no estoy descansando nada bien, por eso estoy tan cansado… pensé que lo había disimulado bien – dijo haciendo una mueca de disgusto y luego sonreír, esa era una pregunta que no sabía cómo contestarla exactamente, contarles lo primero lo de las visiones sobre Clow no iba a ser lo más acertado. – Yue, ¿les has contado lo de la luna? – decidió que iba a ser mejor cambiar de tema rápidamente para que no siguieran indagando por lo menos por ahora. Sabía de sobra que Yue les había dicho lo de la luna, pero se suponía que él no sabía nada.

Yue asintió una sola vez, pero ninguno de ellos se atrevió a responder, simplemente optaron por mirarse unos a otros y a lanzarse miradas de prevención y duda que estaban empezando a molestar a Eriol. Esta situación era realmente absurda.

- Sabemos que la luna que viene es muy poderosa y que ya la vivisteis hace unos cien años – decidió contestar Touya al fin. Estaba empezando a no gustarle la actitud que estaban adoptando los demás, así no iban a conseguir nada. Además Touya sabía que Eriol sabía que conocían más o menos a lo que habían vendido. – Pero eso es lo único que yo sé. Bueno y que le afectó a Clow y a él – dijo encogiéndose de hombros, a la vez que Eriol le lanzaba una mirada de agradecimiento.

-Vosotros – dijo algo molesto mientras intentaba mantener su máscara de calma – ¿sabéis también lo mismo que Touya? – todos le prestaron atención pero tardaron unos segundos en asentir. – Bien, eso nos ahorra muchas cosas – dijo con una sonrisa.

- Eriol - lo llamó Tomoyo.

- Dime – le contestó Eriol con una sonrisa.

- Acordamos en dejar que fueras tú el que nos lo contara – dijo algo insegura sin atreverse a mirar a sus amigos – ya que no estamos seguro si lo que sabemos es correcto o no… quiero decir, solamente nos invitaste a pasar las vacaciones contigo.

- Tienes razón Tomoyo – le dijo mirando a todos los demás – es cierto que os invité a pasar las vacaciones, que en cierto modo, es verdad – dijo con una sonrisa.

- Venga – dijo Shaoran procurando mantener una actitud calmada – es bastante tarde ya y estamos cansados.

- Yo también estoy cansado Li – le dijo serio Eriol. Por un momento parecía tener muchos más años de los que aparentaba. – Solo quería que me dijerais lo que sabéis para así poder completaros la información – dijo dejando ver lo realmente cansado que se sentía.

- Yo se lo cuento – comenzó Tomoyo al ver por primera vez desde que llegaron al verdadero Eriol. En ese momento comprendió que no estaba insistiendo tanto en que le contaran lo que sabían solo por fastidiar… sino porque seguramente no tenía fuerzas ni ganas de contar toda la historia - si me permitís – dijo mirando a todos sus amigos, quien asintieron sin dudarlo.

- Tomoyo es la más indicada para contarlo – dijo Shaoran más para sí mismo que para los demás – es una gran investigadora – le dijo con una sonrisa que la muchacha le respondió mientras se incorporaba un poco en el sofá.

Tomoyo comenzó a explicarle a un atento Eriol, que ahora se veía algo más animado, todo lo que habían descubierto la tarde anterior. Comenzó desde que Meiling llegó enviada por su primo, lo que provocó el sonrojo de este y una pequeña risa de las chicas y Eriol, y todo lo que habían descubierto de las estrellas y la luna. En todo momento Eriol la escuchaba respetuoso asintiendo cada vez que Tomoyo le preguntaba si estaba en lo correcto e iba bien en su teoría. Para sorpresa de ambos, de vez en cuando tanto Sakura como Shaoran se animaban a intervenir en la conversación mientras que los cuatro guardianes y Touya preferían escuchar en silencio.

Para la suerte de todos, la teoría del gran poder que iba a generar la luna al juntarse con una de estas estrellas importantes del universo era la acertada, lo que hacía que por un lado estuvieran orgullosos de sus descubrimientos, y por otro lado Eriol estaba bastante aliviado por no tener que contar toda la aburrida historia de la luna y la estrella dos veces en el mismo día.

- Creo que eso es todo lo que sabemos – concluyó Tomoyo con una sonrisa triunfal, mientras que todos los demás asentían. – Tu turno de contarnos cosas – le dijo a Eriol con una sonrisa.

- Lo habéis dicho todo vosotros – dijo con una sonrisa – sólo he de deciros que esta vez no será solo una estrella la que junte su energía con la de la luna – hizo una pausa para mirar a todos – sino que se juntarán dos, por esa razón su energía será mayor que hace cien años. Sé que no vais a parar hasta que os lo cuente… - dijo suspirando – a ver, la verdadera razón por la que estoy tan cansado es porque llevo un tiempo que no descanso bien y el dormir se me hace bastante complicado. Espera Li – dijo mirándolo antes de que saltara, realmente tenía poca paciencia su querido descendiente – la razón por la que no descanso es porque las visiones me han vuelto, y es algo que realmente no le deseo a nadie – dijo suspirando. – No sé por qué, sólo sé que teníais que venir aquí en esta época del año. No sé si os debo contar esto – hizo una pausa mirando a Yue y a Kerberos que lo observaban atentos – pero ellos lo saben, así que creo que lo más justo es que vosotros también… sepáis que últimamente las visiones que estoy teniendo es una especie… de comunicación que tiene Clow para informarme de lo que quiere que haga… - prefirió dejar ahí la explicación y observar cómo se estaban tomando esta gran revelación sus invitados y sobre todo los guardianes. No era algo fácil de explicar y mucho menos a los guardianes, que ni siquiera reaccionaron ante tal revelación, ambos se habían quedado mirándolo sin comprender o sin ser capaz de creerse lo que Eriol les estaba contando.

- ¿Es eso cierto? – se atrevió a preguntar Sakura. Por suerte Sakura sí sabía más o menos lo que Eriol estaba experimentando, ya que en algunas ocasiones durante su época de cazadora de cartas, como por ejemplo en el juicio final, Clow se le había aparecido en una especie de sueño.

- Por desgracia – se limitó a contestar.

- ¿Estás así de cansado por las visiones? – preguntó preocupada Tomoyo. Aunque todos se morían de ganas por saber más sobre las visiones de Clow prefirieron dejarlo, ya que sabían que hablar sobre qué muestran las visiones era algo tabú para un mago.

- Así es – dijo Eriol – el problema es que cuando más visiones tengo es durante la noche. Antes de darle la mitad de mis poderes al señor Kinomoto también tenía visiones pero no tantas y tan seguidas como en este par de meses - dijo en un suspiro mirando al retrato de Clow frente a él.

- ¿Y no hay nada para no se… parar o aliviar las visiones? – dijo Tomoyo preocupada.

- ¿Eh? Bueno… sí hay – dijo mirando a Sakura algo serio – pero no…

- Si te puedo ayudar solo tienes que pedírmelo – dijo Sakura rápidamente, pero Eriol simplemente negó con la cabeza. El tema de las visiones para los magos que las sufrían siempre era delicado y personal por lo que intentaban esquivarlo de todas maneras.

- Clow utilizaba la carta Ilusión y la carta Sueño para controlar las visiones – intervino Kerberos lo que hizo que Eriol se girara a mirarlo bastante enfadado – aunque Sakura sea nuestra ama ahora, seguimos notando tu energía ¿sabes?, y mientras estemos aquí te vamos a ayudar en todo lo que esté en nuestra mano ¿verdad? – dijo girándose para mirar a los demás, quienes asentían todos a la vez.

- También existen pociones que tienen prácticamente la misma misión – dijo Yue mirando a Tomoyo y a Sakura – pero no son fáciles.

- ¿Sí? Pues yo quiero aprende a hacer esas – dijo sonriendo muy decidida mirando a Eriol, quien se había quedado sin saber que decir, entre agradecido por las muestras de ayuda, y molesto con Kerberos y Yue por desvelar esa información.

- Eriol – comenzó a decir Sakura sacando al muchacho de sus pensamientos – quiero que sepas que esta noche te voy a prestar a Sueño y a Ilusión.

- No, no Sakura – dijo Eriol de repente. Sabía que era la mejor opción pero no quería que su amiga utilizara sus cartas para… en verdad no había nada de malo en ello… – bueno… - dijo al fin suspirando.

- Gracias por dejarme ayudarte – dijo Sakura realmente feliz – de todos modos no íbamos a aceptar un no por respuesta ¿verdad chicas? – dijo a la vez que las cartas comenzaban a brillar y volaron de su bolsillo hasta rodear a Eriol sentado en su sillón – Ves Eriol, ellas también quieren sentirse útiles y ayudar.

- ¿Nos tienes que contar algo más? – preguntó Shaoran intentado disimular el bostezo – perdón.

- No te preocupes Li – dijo con una sonrisa – estamos todos cansados. Lo principal ya os lo he contado, solo queda que os explique las estrellas y las constelaciones que intervendrán, y lo del libro que me trajiste ¿se lo has contado? – dijo observando a todos.

- Fue culpa de Meiling – dijo haciendo una mueca mientras la muchacha asentía – me preguntó en chino si el libro que te traje tenía algo que ver… pero no se percató que Kero también sabe chino… y como el muñeco no sabe mantener la boca cerrada pues preguntó delante de todos en perfecto japonés que qué libro – lo que hizo que Kero de gruñera mientras que Touya y Yue se miraban y los demás intentaban aguantarse la risa.

- ¿De verdad? – dijo Eriol intentado dejar de reír – Miradlo por el lado bueno, ahora nos ahorraremos muchas explicaciones sobre qué libro es.

- En realidad no sabemos nada sobre el libro – dijo Touya – solo que estaba en el clan Li y se lo pediste… y que trata de la luna y las plantas creo.

- Bueno… eso es lo que sé yo también grosso modo – dijo Eriol suspirando – sólo sé que lo necesito y que tiene un fuerte sello ocultando lo que tiene dentro, pero no sé para qué sirve ni cómo abrirlo.

- ¿Entonces cómo sabes todo eso? – preguntó Meiling, pero Eriol simplemente se limitó a sonreír durante un momento.

- Pues por las visiones.

- ¿Clow te dijo que necesitabas el libro? – preguntó Kero, aun sin poder creerse lo que estaba diciendo.

- Sí. Si os soy sincero no sabía ni que ese libro existía – dijo encogiéndose de hombros. – Seguramente me tendréis que ayudar a quitar el sello, pero no sé cómo ni en qué momento.

- Que complicado todo – dijo Meiling mirando a Sakura y Tomoyo.

- Tienes razón Meiling – le dijo Eriol – ¿veis bien que nos vayamos ya a descansar y mañana seguimos? – todos asintieron y comenzaron a levantarse de sus asientos.

Salieron del salón en silencio, donde las caras pensativas predominaban en todos los ahora integrantes de la mansión Reed. Había sido un largo día de revelaciones, tanto para los guardianes como para los amigos. Subieron al primer piso donde los primeros en despedirse fueron Spinel, Kerberos, Meiling y Tomoyo que dormían en la primera planta. Todos los demás siguieron subiendo a la segunda planta donde estaban el resto de habitaciones asignadas. De vez en cuando Sakura le iba lanzando miradas a Eriol, que cada vez que iba subiendo más escalones se veía más cansado.

- ¿Serás capaz de llegar a tu dormitorio? – le dijo Shaoran que también se había dado cuenta de lo cansado que se veía la reencarnación de Clow.

- Pues claro – le dijo molesto Eriol, mientras que Nakuru, Yue y Touya, que iban primero, se volvían a mirarlo – pero creo que debería mudar mi dormitorio a la primera planta - dijo sonriendo intentando quitarle importancia.

- Allá tú – le dijo Shaoran encogiéndose de hombros – solo queremos ayudar.

- Eriol… - comenzó a decirle Sakura una vez ya terminado de subir las escaleras.

- Estoy bien de verdad – le dijo ya sin poder sonreír – os agradezco que os preocupéis por mí, pero solo necesito descansar – dijo llegando por fin a su dormitorio. Para su suerte su habitación era de las primeras del pasillo – Buenas noches a todos, que descanséis.

- Eh, espera – le interrumpió Sakura sacando las cartas del bolsillo – tomas las cartas.

- Sakura… no hace falta de verdad – comenzó a decir.

- Será mejor que no te niegues o la que no va a pegar ojo preocupada va a ser ella – le interrumpió Touya, mientras que Shaoran asentía.

- Dime qué debo hacer por favor – le suplicó su querida descendiente.

- En fin… no me puedo negar – dijo tras un suspiro – sólo tienes que pedirles que me ayuden cuando lo necesite.

Sakura asintió efusivamente y comenzó a brillar su círculo mágico bajo sus pies mientras convocaba a la llave. Todos la observaban a una distancia prudencial mientras invocaba a las dos cartas y les pedía por favor que ayudaran a Eriol a descansar y mantener un sueño tranquilo. Acto seguido las cartas brillaron con más fuerza y se convirtieron en sus formas verdaderas mientras se dirigían hacia Eriol y se paraban con aire protector tras su espalda.

- Muchas gracias – dijo Eriol con un suspiro – no pongáis esas caras… Sakura no sabes lo mucho que te agradezco que hagas esto por mí, es solo que si utilizas tus cartas estarás gastando tu energía y no es algo que me agrade – explicó al ver la cara de preocupación de los presentes, pero sobre todo de Sakura.

- No te preocupes por mí – dijo Sakura adelantándose y dándole un abrazo aún con el báculo en la mano. Esa repentina reacción pillo por sorpresa a todos, sobre todo a Touya y Shaoran que por un momento quisieron matar a Eriol – Eriol, sé que si fuera al revés tú me ayudarías a mí – dijo mientras Eriol la separaba un poco de él.

- Sin pensármelo dos veces – le dijo con una sonrisa – Sakura, te cuidado con lo que haces que no tengo fuerzas para salir corriendo – dijo mientras miraba por encima del hombro de Sakura a Shaoran y Touya. Sakura no entendía de qué estaba hablando hasta que se giró y vio las caras de Shaoran y Touya, mientras que Nakuru se reía por lo bajo y Yue miraba a ambos sin comprender del todo la reacción exagerada de esos dos.

- ¿Qué pasa? – preguntó Sakura sin comprender.

- No te preocupes Sakura – le contestó Eriol con una sonrisa – parece ser que cada vez tienes más protectores – dijo con una malvada sonrisa. – Yue gracias también a ti – a cambio el guardián se limitó a hacer una reverencia con la cabeza.

- ¿Por qué le das las gracias a Yue? – preguntó Touya sin comprender mientras Nakuru le lanzaba miradas de odio al guardián.

- Porque Ilusión y Sueño son cartas gobernadas por la oscuridad y por lo tanto Yue es su protector, si él no quisiera que me brindaran su ayuda…

- Entiendo – dijo mirando a Yue.

- Bueno, buenas noches – dijo con una sonrisa Eriol – ojalá mañana estemos más descansados – dijo riéndose entrando en su dormitorio – los demás le devolvieron la despedida mientras se miraban mutuamente, realmente tenía una extraña personalidad.

Los siguientes en despedirse fueron Shaoran y Sakura que tenía asignadas las habitaciones contiguas a la de Eriol. Sólo quedaban deambulando por la mansión Yue, Touya y Nakuru que tenían sus dormitorios algo más alejados que el de Eriol, Shaoran y Sakura.

- Ruby – llamó Yue a Nakuru que iba andando delante de él hacia su dormitorio.

- ¿Qué? – contestó sin girarse. Aunque en apariencia seguía siendo Nakuru, era más que perceptible que la energía y la voz más grave con la que contestó eran la de la guardiana.

- Tu amo está muy cansado.

- Lo sé – dijo en un suspiro mientras se giraba para observar a Yue y a Touya que estaba a su lado sin decir palabra.

- ¿Y… tú? – decidió preguntar el guardián parado en su puerta al cabo de unos segundos en silencio, que se le hicieron eternamente incómodos a Touya que realmente no sabía si esperar con Yue o irse a su dormitorio… ya que era una conversación privada entre los guardianes.

- ¿Yo qué?

- No te hagas la tonta – le contestó Yue empezando a enfadarse. Touya mientras tanto miraba al guardián perplejo sin saber que decir… lo último que se esperaba esa noche era ver a Yue insultar a Akizuki.

- Me voy a dormir – dijo al fin Touya dando un paso hacia delante pero se vio interrumpido por el agarre de la mano de Yue en su brazo.

- ¿A dónde vas? – preguntó el guardián bastante molesto.

- ¿No eras el que iba a dormir con Yue? – preguntó Akizuki, bueno no, Ruby a modo de burla, lo que provocó que el guardián le gruñera.

- Prefiero no meterme en vuestros asuntos – dijo Touya encogiéndose de hombros intentando quitarle importancia. Pero lo único que provocó fue el cabreo de ambos guardianes. - ¿Qué?

- ¿Cómo que vuestros asuntos? – dijo Yue recalcando la palabra "vuestros".

- Eso, creía que teníamos un pacto – dijo ahora sí Nakuru con un puchero.

- Pero…

- Ni peros ni nada mi querido To-ya – dijo Akizuki mientras abría la puerta de su dormitorio y comenzaba a entrar intentando evadir de todas formas la pregunta de Yue.

- ¿A dónde te crees que vas? – dijo Yue lanzándose rápidamente hacia la habitación de la guardiana y sujetando la puerta antes de que la cerrara. Mientras Touya miraba perplejo la escena… todavía no acababa de entender qué le preocupaba tanto a Yue y sobre todo de Akizuki.

- A dormir que ya es tarde y estoy cansada – contestó mientras se metía dentro de la habitación – si te quieres quedar ahí parado en la puerta toda la noche…

- Buenas noches – dijo de repente Yue soltando la puerta y girándose hacia Touya – te recuerdo que tenemos un pacto Ruby Moon. – pero la chica no contestó, solamente se dirigió a la puerta y le sonrió a Touya antes de encerrarse en su dormitorio.

- ¿De qué iba todo eso? – preguntó Touya cuando Yue llegó junto a él y abría la puerta de su dormitorio.

- ¿De verdad me ibas a dejar dormir solo? – preguntó el guardián mirándolo fijamente mientras lo invitaba a entrar.

- Contéstame a mi pregunta – dijo mientras entraba y le cogía la mano tirando de él – y no te iba a dejar dormir solo con la loca ésta al lado… pero prefería quitarme de en medio antes de que vuestra enigmática conversación se pusiera más tensa – dijo al fin cuando ambos estaban solos en el dormitorio.

- Y me prefieres dejar solo ante el peligro en mitad del pasillo – dijo Yue mientras soltaba una pequeña risa, lo que hizo que el muchacho se quedara por un momento absorto ante tal belleza… no era nada común ver al serio y enigmático guardián sonreír y mucho menos reírse.

- ¿Eh?... sí, digo no – comenzó a decir al cabo de un momento, mientras el guardián miraba atento sus adorables reacciones sin entender qué había hecho al siempre calmado y controlado Touya ponerse tan nervioso.

- Que bonito eso – dijo mientras se separaba de él y se sentaba a los pies de la cama para observarlo mejor – ven – le dijo a Touya mientras le señalaba que se sentara junto a él, a lo que el muchacho obedeció de inmediato.

- Sigues sin contestarme – dijo en un suspiro cuando se sentó junto al guardián, pero aún seguía sin poder mirarlo.

- Perdona – comenzó a disculparse Yue, pero realmente quería saber que le acababa de pasar a su compañero – pero dime que te acaba de pasar, ¿qué he hecho? – dijo con algo de preocupación en su voz.

- No, no, no te preocupes, no has hecho nada malo – dijo rápidamente mientras se giraba y lo miraba con una sonrisa – es que… es… a ver…

- Venga To-ya – le animó el guardián mirándolo fijamente.

- Es la primera vez que te veo reírte desde que nos conocemos – dijo en un suspiro – eres realmente hermoso, Yue – dijo mirándolo fijamente. Yue casi se muere de vergüenza al escuchar esas palabras saliendo de la boca de Touya mientras lo miraba fijamente a los ojos. – Venga, Yue, te toca contarme de qué iba lo de hace un momento con Akizuki, bueno Ruby Moon – dijo riéndose mientras le daba una caricia en la cara con el fin de que se tranquilizara.

- Sí, ya, es… - pero era más que evidente que el guardián aún no se había recuperado. Touya observaba con ternura cómo su bello compañero podía ser tan tímido, lo que le provocó la risa y le dio un tierno beso en la frente.

- Tranquilo, vale – intentó calmarlo, pero era más que evidente que el inocente beso que le acababa de dar no había mejorado las cosas.

- Si me das un beso no me tranquilizas ¿sabes? – dijo en un suspiro el guardián al cabo de un momento, lo que hizo que Touya comenzara a reírse mientras se recostaba hacia atrás en la cama. – Le he hecho esa pregunta a Ruby porque nosotros reflejamos en parte la energía de nuestros amos – dijo por fin calmado mientras se recostaba hacia atrás al igual que había hecho Touya – y si Eriol se ve tan cansado, y sé seguro que estaba dejándose ver mucho menos cansado de lo que realmente está…, ella debería sentirse por el estilo.

- Entiendo – dijo Touya mirando pensativo el techo. – Ahora por la noche estaba bastante más cansada que esta tarde cuando llegamos… sobre todo cuando estábamos escuchando la explicación.

- Sí, también me he dado cuenta de eso – dijo Yue pensativo – no es nada fácil sentirse así ¿sabes?, y mucho menos sabiendo que es porque tu amo está tan débil que no es capaz de darte de su energía.

- ¿Cómo te encuentras tú, Yue? – si no tuviera ya bastantes preocupaciones, ahora Touya también debía estar pendiente de la energía que tuviera Yue.

- Yo estoy bien – le dijo volteándose hacia su lado para observarlo directamente – si tú estás bien yo también lo estaré… más o menos, por eso le he hecho esa pregunta antes.

- ¿La luna me afectará a mí también?, ¿me pondré cómo Eriol? – preguntó girándose también hacia el lado de Yue sin darle mayor importancia al asunto.

- No lo sé – dijo Yue en un suspiro – pero no creo que te pongas tan mal como él, ya que a él le están afectando las visiones como nos ha explicado antes – dijo bajando la voz, la parte en la que Clow se comunicaba así con él no le había sentado nada bien.

- ¿Estas bien? – le dijo Touya acercándose más para abrazarlo – sabes que me tienes a mí, aunque no sea Clow.

- Estoy bien, y no quiero que te compares con él – le dijo devolviéndole el abrazo – lo único que ocurre… es que no lo comprendo.

- ¿Qué parte? – le dijo mientras acurrucaba su cabeza sobre la de Yue, así podía sentir la respiración del guardián en su cuello – yo en verdad no estoy entendiendo la mitad, y no es porque sea más tonto que los demás… seguramente no lo entiendan tampoco ni los Li – dijo haciendo una mueca lo que hizo que Yue volviera a reírse.

- Te aseguro que sabes más cosas de Clow y sus creaciones que los Li – le aseguró Yue mientras se separaba un poco de Touya para mirarlo a la cara – Lo que no comprendo es lo que hizo Clow cuando dividió su alma… si cuando murió dividió su alma en dos, una parte es Eriol y la otra tu padre – hizo una pausa para mirar a Touya que lo observaba sin saber exactamente a donde quería ir su razonamiento - ¿cómo se va a estar comunicando con Eriol mediante visiones?

- Tienes razón – dijo Touya cuando consiguió entender el razonamiento de Yue, lo que hizo que se incorporara un poco para pensar mejor – si eso de las dos mitades del alma fuera cierto… el que se estaría comunicando con Eriol sería mi padre… y eso no tiene sentido.

- Ninguno – dijo Yue mientras se incorporaba y se arrastraba hasta la cabecera de la cama – bueno vámonos a dormir ya, que mañana será un día largo.

- Sí – dijo bastante pensativo Touya mientras lo imitaba – si tu teoría es correcta, que seguro lo es, debería haber otra parte de alma.

- ¿Una tercera? – preguntó Yue perplejo mientras se acurrucaba entre las sábanas.

- Sí, sino no tendría ningún sentido esto – dijo Touya imitando a Yue – bueno ya nos enteraremos ¿no? – le dijo al guardián con una sonrisa.

- Seguro – le respondió este – Buenas noches To-ya, de parte de los dos.

- Buenas noches – les dijo con una tierna sonrisa mientras Yue apagaba la luz.