07.- Impulso

Habían pasado una noche como cualquier otra, habían tenido sexo hasta cansarse pero esta noche se sentía diferente Allen había entendido lo que sentía por Kanda y necesitaba hacérselo saber. No podía resistirlo más, sabia que tenía que decírselo a pesar de que al otro no le importara en absoluto.

Te amo- dijo casi en un grito el pequeño exorcista, esperó por una respuesta.

Kanda solo se vistió en silencio y salió de la habitación dejando a un Allen con lágrimas surcando por sus mejillas.