Capítulo 6

Capítulo 6. Inglaterra

Mansión Kido

En la biblioteca encontramos a tres personas que muy alegremente se encuentran platicando sobre sus vidas. Mu y Shaka hablan con Serena de cómo es la vida de un caballero; sin embargo mientras ellos platican la joven rubia que los acompañaba los observaba atentamente. Se daba cuenta de cuanto había cambiado su vida: ahora casi nunca se transformaba en salior moon, extrañamente desde la última vez las luchas habían cesado y además se había sentido por un tiempo tremendamente sola ¡pero ahora no! Tenía a Saori y a Sakura y estos dos chicos parecían muy amables, aunque a su parecer el negro no les quedaba muy bien.

Serena fue sacada de sus pensamientos por otra persona más que se les unió en la habitación.

¿?: Vaya, pero sí aquí estaba. Saori me pidió que los buscara.

Mu: ¡Milo! Tu también estas acá. Pensé que no querías dejar el Santuario.

Milo: Así es…pero ahora esto me parece más importante.

Los presentes guardaron silencio ya que no entendían muy bien la actitud de Milo.

Shaka: Ehm, los presento, dijo para cortar el incomodo silencio. Ella es, dijo señalando a Serena, una amiga de Saori que nos acompañará a Inglaterra.

Miloo: Mucho gusto, yo soy Milo, caballero dorado de escorpión, dijo mientras le daba un beso en la mano a la joven.

Serena: Mucho gusto.

Mu: Bueno, vamos. Dijiste que Saori nos mando a buscar.

Todos los presentes se dirigieron al salón principal donde estaba Saori con Sakura que ya había llegado.

Saori: Bueno, Tatsumi ya tiene el equipaje en el auto. Antes de irnos ¿tienen alguna pregunta?

Como nadie dijo nada se dirigieron al coche y tomaron rumbo al aeropuerto, dónde el avión privado de la Fundación Kido los esperaba.

Serena estaba hiperactiva por la sola idea de viajar en un avión privado y por ello había mucho alboroto en el sitio. Mu la observaba detenidamente, por alguna extraña razón esa chiquilla le recordaba mucho a Kiki.

Serena: ¿Qué me miras tanto? Dijo mientras se ruborizaba un poco por la penetrante mirada del caballero de Aries.

Mu: Que estas llena de vida…

Serena: Sabes, dijo pausadamente, hace poco pensé que mi vida era horrible pero parece que me equivoque, soy muy feliz de haberlos conocidos a todos ustedes.

Mu: Yo también estoy feliz de conocerte, Serena.

En ese momento el avión comenzó su vuelo y por el movimiento del mismo, Serena no pudo mantener el equilibrio y callo sobre los regazos del caballero.

Serena: Perdón ¡qué pena!

Mu: No te preocupes ¿te haz lastimado?

Serena: No. Estoy bien. En ese momento la joven se percató que estaba sumamente cerca de Mu, estaban cara a cara, la respiración de Mu era el aire de Serena. El rubor en las mejillas de ambos era notorio y el tiempo se detuvo por un segundo eterno en el que el destino de Serena fue sellado.

Un pensamiento flujo hacia la mente del caballero de Aries, un pensamiento del cual él mismo no era conciente, un pensamiento que encubría una orden, una orden que a través de una mirada fue dada a la joven representante de la luna en la tierra.

"Cuando aquello que ames se vea en peligro el poder debe fluir a tus manos y sin temor debes enfrentar el mal por que tu eres el amor en esta tierra".

La joven hechicera observaba emocionada el paisaje que se ofrecía. Su mente viajaba y recordaba la vez en que había conocido Inglaterra. Recordaba a su hermano, a Yukito, a Tomoyo y por supuesto a Lee…su rostro se entristeció de repente.

Un caballero de rubia cabellera le observaba sin ocultar su interés. Sus hermosos ojos azules contemplaban a la chica tratando de entender como alguien tan bella podía estar tan triste.

Shaka: ¿Conoces Inglaterra?

Sakura: ¿Oeh? Si, viene hace unos años con mi hermano y unos amigos, dijo mientras dejaba de lado sus tristes pensamientos…

Shaka: Y puedo saber ¿porqué eso te pone tan triste?

Sakura: por que ellos se fueron y me dejaron sola, duele recordar esos tiempos y ahora… Sakura no pudo terminar la frase por que se le hizo un nudo en la garganta y ahora, trató de terminar la frase.

Shaka: Y ahora nos tienes a nosotros, dijo el rubio para terminar la frase que la chica había comenzado.

Sakura: sí, lo sé, pero…

Shaka: Pero puedes contar con migo para lo que necesites, dijo interrumpiendo a la castaña. Te ofrezco mi vida si está pudiese servirte de algo…

Sakura no pudo decir nada, era la primera vez que le decían algo como eso, solamente sintió como el rubor subía por su rostro y para evitar que el rubio se percatará de ello volvió su rostro a la ventana al tiempo que con un hilillo de voz pronuncio un silencioso "gracias".

Saori Kido permanecía en silencio en uno de los asientos de la parte delantera del avión. Se encontraba muy callada, mirando hacia la nada, mirando el pasado. No podía dejar de pensar en Sella, lo extrañaba mucho y aunque sabía que lo que hacía era lo mejor para él no dejaba de dolerle.

Milo: Estoy muy contento de poder estar aquí. Aprecio todo lo que haces por nosotros.

Saori: Yo no he hecho nada. Solo les he causado problemas.

Milo: ¡Eso no es verdad! Tu eres la fuerza que impulsa a cada caballero a seguir adelante y nos has dado una segunda oportunidad de seguir con vida.

Saori: los dioses han sido benévolos y han dicho que no interferirán con el destino de la tierra de nuevo.

Milo: Ellos han visto la nobleza de tu corazón. Milo se acerco a la diosa. Yo creo profundamente que no hay nada en este mundo que sea más poderoso que la luz que tu representas y seré dichoso si algún día puedo morir protegiéndote.

Saori guardo silencio. La sola idea de que Milo o cualquier otro de sus santos muriera la destrozaba.

Saori: Yo…yo no voy a permitir que ninguno de ustedes muera. Al algo vuelve a suceder seré yo quién los proteja.

Un enorme cuarto blanco con solo dos objetos en su interior: un sofá grande en el cual permanece sentado un chico de rubia cabellera, ojos como cristales y sonrisa sarcástica. Por sobre ello un enorme espejo, su enorme y ovalada forma domina por completo la habitación, está enmarcado por gemas de todos tamaños y una extraña escritura, la cual no puede ser leída por cualquiera…

Kailos: "Su viaje ha comenzado, tal y como lo he planeado las tres gemas blancas y las tres negras viajan juntas a Inglaterra. Todo es perfecto"

Una mujer de enorme cabellera negra está en la puerta observando silenciosamente a su amo. Está acostumbrada a estar en la oscuridad, a pasar desapercibida; pero sus pensamientos se niegan a aceptar lo evidente: su mundo está por cambiar…

Kailos: Alkore, ¿necesitas algo?

Sin inmutarse pues está acostumbrada a que su señor sea capaz de percibir hasta el más mínimo movimiento a su alrededor, se acerca a él. Con el debido respeto y toda la humildad que le es posible demostrar se dirige a él.

Alkore: No, sólo te venía a decir que el hotel en Inglaterra está listo, todos esperamos la llegada de tus elegidas.

Kailos: ¡Perfecto! Pronto Destiny será liberada, estoy verdaderamente ansioso.

Alkore: Mi señor ¿porqué Inglaterra? Todos ya se encontraban en Japón, no hubiese sido más fácil…

Kailos: Japón no es un lugar dónde se encuentre concentrada la cantidad de magia que este evento necesita, en cambio Inglaterra rebosa de magia, es por ello que les he enviado allí.

Alkore: Comprendo...pero en este lugar se encuentran esos magos, los descendientes de Cloe, eso es peligroso.

Kailos: ¡Peligroso! Alkore, deberás crees que ¿no me he tenido en cuenta esto? Cuento con que la reencarnación de Cloe y los poderosos miembros de la familia Lee aparezcan.

Alkore: ¿Qué?

Kailos: Para que todo funcione el mundo debe cambiar y esto no se hará al menos que se fuerce la situación.

Alkore: ¿Forzar?

Kailos: Ellas van a darse cuenta de lo que verdaderamente les importa, en ese momento el mundo cambiará y luego será hora de que Destiny aparezca.