Capitulo 6

Llevaba días con las sospechas, algo no andaba bien y tenía la sensación de que una de sus peores pesadillas había vuelto a la vida, no sabía como, pero sentía que lo había hecho, Fate podía jurar que Jail Scaglietti seguía con vida y eso, la mataba.

-Fate-chan...

-¿Que decias, Nanoha?

-Mou, Fate-chan, estas rarisima.

Fate sonrió forzadamente, no quería asustarla sin tener todas las pruebas pero también odiaba no poder compartir todo con ella, Nanoha lo era todo para ella y no poder ser sincera la estaba matando.

-No es nada, Nanoha.

-Vamos a la cama, creo que necesitas descansar.

-Adelantate, voy a ver a Vivio.

Ella le sonrió y le dio un beso en los labios antes de marcharse contoneándose delante de la rubia que se rió forzadamente, esta vez, reteniendo las ganas de ir tras ella y llevarla a la cama sin más vueltas, pero antes, tenía que hacer una parada.

Se detuvo frente la habitación de su hija, Vivio dormía placidamente lo que le daba sensación de paz y seguridad a ella, que ironía que el sueño de una niña podía llenarla de tranquilidad pero así era, porque ella era su hija, de ella y de Nanoha y haría lo que fuera por protegerla.

-Te juro, Vivio, que te protegere...

-Fate...-mama...-susurro su hija.

Fate le dio un beso en la frente antes de salir de su cuarto e ir a reunirse con Nanoha que ya la esperaba en su cuarto, después de amarse como nunca, quedaron acurrucadas la una al lado de la otra y, otra vez, la Enforcer volvió a jurar, esta vez, a su alma.

-Duerme tranquila, Nanoha, yo velare tu sueño siempre, te lo juro.

Y sin más ella también quedo dormida mientras el calor del cuerpo de Nanoha la envolvía en un placido sueño.


Dos noches después, Residencia Takamachi

Fate voló a toda velocidad hacía la casa de los padres de Nanoha, ella la había llamado llena de angustia y le había dicho cosas que la Enforcer no entendía del todo bien, solo sabía que tenía que llegar, rápido.

-Bardiche.

-Yes, Sir.

-Sonic Move.

-Sonic Move.

En pocos segundos llegó a la casa, allí, los padres de Nanoha abrazaban a su hija que lloraba desconsoladamente, la casa estaba destrozada pero por suerte, ellos no habían sufrido ningún daño.

-Nanoha, Shiro, Momoko, ¿estais bien?

-Si, por suerte, Nanoha llegó a tiempo y quien quiera que fuera se debió asustar.

Fate respiro aliviada mientras Nanoha caía en sus brazos todavía asustada por sus padres e impactada por como había acabado la casa.

Podría ser él.-se preguntó Fate.

-Te he estado llamando, Fate-chan, ¿donde estabas?

-Esto...en una misión, lo siento.

No podía decirle la verdad ahora, no cuando todavía estaba tan nerviosa por lo de sus padres y menos cuando todavía podía estar cerca si fuera él.

-Nanoha, tengo que irme, ¿Estarás bien?

-¿Donde vas, Fate-chan?

-Voy a comprobar algo, Hayate esta por venir con los investigadores, por favor, esperame en casa ¿vale?

-Si...de acuerdo.

Se marcó en busca de algunas pistas, si era Jail Scaglietti seguro había dejado una carta de visita especial para que alguien la encontrara, algo que solo pudieran decir que era de él, busco detenidamente por las afueras durante varios minutos hasta que lo encontro.

Un medallón, uno de él con Precia y varios clones.

-Estas vivo.-susurro.


Una semana después, Mid-Childa, Base Numero 6 de Riot Force

-Enforcer Testarossa Harlaow, queda detenida.

Fate se detuvo en seco, ¿detenida? En serio pensaban que ella haría tal cosa, ¿a los padres de Nanoha?

-Un momento, tiene que haber un error.

-No hay errores, los cortes corresponden con los de su dispositivo, además gracias a sus compañeros hemos sabido que lleva días rara y que incluso abandono la escena del crimen poco antes de que llegaramos, ¿fue para no levantar sospechas?

-¿Que? No, esperen tengo...

-Lo siento, ya no tiene tiempo.

Y así se la llevaron, observo a sus compañeros, Signum y Vita la miraban como esperando lo peor de ella, Hayate la miraba duramente, Subaru, Erio y Caro se mantenían firmes aunque sus verdaderas intenciones eran muy distintas y Teana ni siquiera se atrevía a mirarla, pero lo más le dolió fue la mirada cargada de dolor e incomprensión de Nanoha y Vivio.

Ellas le creían culpable, las dos personas más importantes de su vida creían que era ese tipo de persona, la que su madre siempre le había llamado, un monstruo.

Y entonces, se rindió, porque ya no valía la pena pelear, no si todo por lo que tenía que luchar ya lo había perdido.


Seis meses después, Cárcel de máxima seguridad de Mid-Childa

Primero, se había enterado de que su madre, Lindy Harlaow le había retirado el apellido ya que ella también la creía culpable de todo aquel horroroso ataque.

Luego, la visita de Hayate le había dejado claro que no tenía cabida su inocencia y ni siquiera se molestó en confesarle lo de Scaglietti sabiendo que no la creería.

Por una vez, no se molesto en defenderse cuando los presos, la mayoría encerrados por ella, la insultarón y alguno incluso la golpeó antes de que los carceleros los separaran y la llevarán donde se encontraba ahora.

En la enfermería, la doctora estaba tranquilamente sentada con sus papeles mientras Fate miraba alrededor de la sala esperando a que su corte dejara de sangrar cuando vio una pequeña rendija, una que daba directamente con la salida de la cárcel, entonces la doctora entró y le dió el alta devolviéndola de nuevo a su celda, pero a pesar de intentar olvidar aquella salida por alguna razón, no podía.


Esa noche, Cárcel de Maxima seguridad de Mid-Childa

La luz de su Bardiche la despertó sorprendiendola, ya que no le permitían tener allí el dispositivo y no sabía como había llegado a su lado.

-¿Bardiche?

-Yes, Sir. I teleported here, The Takamachi residence is under attack.

Su corazón estalló en su pecho, ¿de nuevo? La última vez gracias a Nanoha no habían conseguido su objetivo pero si ahora ella no llegaba a tiempo...

Rápidamente uso a su dispositivo para transformarse y usó su poder para transportarse directamente a la casa Takamachi.

Una vez llegó lo que vió la dejó horrorizada, había copias, parecídas a los numeros allí atacando a Shiro y Momoko, ellos tenían cortes leves pero Fate no podía arriesgarse a que fuera algo más.

-¡Bardiche! ¡Thunder Bullet!

-Thunder Bullet

De repente los disparos sacaron a los atacantes de la casa dandole tiempo suficiente a Fate de acercar se a Momoko y Shiro y comprobar que estaban bien, después, borró sus memorias, pues no quería que sufrieran más de lo que ya lo habían hecho.

Y después, salió en busca de sus enemigos sabiendo que esta vez, no habría nadie para curar sus heridas.


-El resto, pues os lo podeis imaginar.-susurro ella.

Kaito y Sasuke la miraron durante largo rato y sin saber muy bien que hacer, simplemente la abrazaron mientras ellas sacaba todo su dolor en forma de lágrimas.