Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.
Diálogos "bla, bla, bla"
Pensamientos "bla,bla, bla"
Summary: Es algo corto e impreciso para describir mi lugar en el mundo Shinobi se basa en el poder que mi sangre me confiere aquella que herede de mis ancestros, ese es mi linaje y todos persiguiendo algo que jamás obtendrán. El clan Uzumaki se encuentra al borde de la extinción encontrará las esperanzas en un joven héroe de cabellos dorados.
Capitulo VI
País del agua.
observo con poco entusiasmo como los cuervos se amontonaban y emitían ese molesto sonido, como si se tratara de una carcajada sonora al arrancar una porción de carne del cadáver el cual se encontraba en un avanzado estado de putrefacción, como podría realmente el viejo portador de las espadas de Kiba estar en una situación tan lamentable.
"¡Así que en verdad mataron a uno de los nuestros!"
Zabusa volteo la mirada para ver a un sonriente Kisame mientras intentaba contener su ira al ver el poco respeto que este le estaba dando al cadáver de Raiga.
"Raiga siempre fue demasiado confiado, pero esto es absurdo"
Zabusa no dio opinión sobre ello, era cierto había algo raro con la aprendiz de Raiga. Esa tal Ringo era demasiado sonriente, siempre parecía estar muy interesada en estar a solas con su maestro, una vez le dijo a Raiga que tuviera cuidado pero este solo se rio con fuerza diciendo que la mocosa lo idolatraba demasiado.
Estúpido, un shinobi demasiado egocéntrico que se volvió ciego hasta tal punto que perdió sus espadas a manos de la chiquilla que debía entrenar. ¿Quién era realmente Ringo? Esa era su mayor inquietud pero tenía leves sospechas sobre la verdadera afiliación de la niña, las cuales por ahora iba a mantener ocultas de Kisame, había conseguido que este lo acompañara para que pudieran hablar en privado.
Levanto con su mano y sin mucho esfuerzo a su espada la Kubikiribōchō, consiguiendo una mirada de intriga de Kisame. Luego con un simple movimiento consiguió generar una pequeña brecha en el suelo, lo suficiente para enterrar lo que quedaba del cadáver de Raiga.
En todo el proceso Kisame no emitió ni una sola opinión, solo se quedó observando con cierta diversión en su rostro por los actos de Zabusa.
"¡Que conmovedor Zabusa!"
Fueron sus únicas palabras cuando este término de sepultar el cadáver, Zabusa tomo con sus manos su espada para ponerla sobre sus hombros. Mirando fijamente a Kisame en silencio, pensando en cómo abordar aquel hombre, ¿Tal vez con la verdad? Podría sonar tonto si lo pensaba detenidamente, era Kisame de quien estaba hablando.
"Vamos Zabusa, no creo que me hayas traído aquí solo para encontrar a nuestro viejo camarada"
Como si alguno de ellos realmente le hubiera importado Raiga cuando este estaba vivo. Pero Zabusa recordaba que Raiga estaba casado, con una detestable mujer, también que esta estaba embarazada, pobre criatura.
"¿Recuerdas como obtuviste a Samehada? Dicen que tienes toda una historia de amor detrás de tu espada"
Sabía que estaba jugando con fuego, la mirada penetrando que Kisame le estaba dando en esos momentos, era una clara señal de alertar que estaba caminando sobre hielo demasiado frágil a punto de resquebrajarse para ser devorado por tiburones hambrientos.
"Continua Zabusa-dono"
El hombre había llevado sus manos para tomar la empuñadura de Samehada. Zabusa esperaba una reacción más violenta, iba tal vez por buen camino.
"Siempre tenías ordenes de matar a tus compañeros, pero comenzaste a sospechar que muchas de tus misiones eran sencillamente ejecuciones disfrazadas, porque enviar a un solo Jōnin a proteger a importantes y valiosos miembros de las distintas ramas shinobi de nuestra aldea, pero un día tenías que proteger al escuadrón de descifrados de código"
Una pequeña gota de sudor comenzó a caer lentamente por la frente de Zabusa, ese hombre que tenía enfrente era tan impredecible.
"Entonces descubrí que Fuguki-sensei, nos había traicionado, la aldea, nuestra nación y me encargue de ello, el propio Mizukage-sama me elogio por mis actos"
Kisame sonrió con orgullo mientras comenzaba a sentir un par de Chakra acercándose desde las lejanías de bosque.
"Pensé que intentarías matarme solo Zabusa-dono"
"Kisame, mataste a todos los miembros del escuadrón menos a una sola persona"
"No te debí haber invitado a la boda"
Kisame rápidamente alzo a Samehada para golpear a Zabusa y este respondió con un rápido bloqueo, todo el entorno se agito rápidamente por el choque de fuerzas entre ambos shinobi.
"¡Kisame espera!"
Zabusa tuvo que evitar que nuevamente la espada de su oponente lo aplastara, era difícil hablar con ese maldito, tenía el sentido común de un tiburón.
"Kisame-san, le pido por favor que se detenga"
Los dos espadachines se detuvieron brevemente para ver como llegaba una tercera persona a su encuentro, este hombre que tenía un extraño parche en su ojo derecho.
"¿Ao? Joder te enviaron a ti, pensé que si la aldea me iba a eliminar tendrían algo más de respeto debido a mi reputación"
El hombre alzo sus manos en señal de rendición aunque nadie sabía que tanto funcionaria dicha señal con Kisame.
"Hace tres años cuando Mizukage-sama os permitió asesinar al traidor Fuguki-san, no solo fue porque lo habías descubierto, aunque este si había vendido información a otras aldeas vuestro viejo maestro también descubrió otro pequeño detalle sobre nuestro líder y fue ese detalle que el Mizukage había estado tan ansioso de Fuguki"
Kisame se detuvo en silencio, esto en verdad no parecía un intento de asesinarlo además de ello porque iban a matarlo con dos idiotas solamente. Aunque Zabusa también fuera uno de los temibles siete espadachines de la niebla la diferencia de poder entre ambos era demasiado grande en su opinión.
"Kisame no tengo ordenes de matarte, así que escucha lo que tengo que decirte"
Zabusa clavo su espada en el suelo mientras lo miraba fijamente en señal de desafío, ese hombre que había matado a todos sus compañeros de la academia, estaba intentando parlamentar con él, los dioses eran demasiado divertidos y ahora en verdad quería escuchar lo que le iban a decir.
"Kisame que pensarías si te dijera que es posible que Yagura-san está siendo controlado por otra persona"
La espada de piel de tiburón de Kisame se estrelló contra el suelo, este cruzo los brazos intentando contener su furia.
"¿Qué has dicho?"
Lo tenían pensaron ambos. Ao se quitó levemente el parche de su ojo, lo cual despertó una gran curiosidad del espadachín azul, intento no mostrar su impresión al ver un Byakugan implantado.
"Este mundo está plagado de mentiras"
Una sonora risa de Kisame comenzó a resonar por todo el lugar, demonios sabía que el pequeño Mizukage actúa muchas veces con demasiada incoherencia pero llegar hasta el punto de suponer que era controlado por alguien más era demasiado absurdo.
"Me largo"
Fue lo único que dijo mientras se preparaba para tomar a Samehada. Pero Zabusa se interpuso y extendió un pergamino delante de este, miro con poco interés pero el tomo entre sus manos para observarlo, esto era una orden de ejecución. Apretó con furia mientras alzaba a su mirada, sus intenciones de asesinar Zabusa había regresado.
"firmo la orden este mañana nuestros informantes en el departamento Anbu nos han dicho, será arrestada mañana al amanecer"
Ao camino lentamente hacia los dos hombres.
"Créeme Kisame he usado el Byakugan varias veces sobre el Mizukage, cada vez que tengo sospechas sobre su comportamiento hay una fuente externa sobre este, como si estuviera en un eterno Genjutsu, debemos actuar ahora, por el bien de Kiri, de nuestra nación, para ponerle fin a esta guerra civil y si ello no te importa en realidad al menos por tu orgullo de shinobi, vas a permitir ser la marionetas de otros"
Kisame no dijo nada mientras seguía observando con poco entusiasmo la orden de asesinato emitida contra su esposa, recordó esa vieja misión.
La forma como se conocieron y como este se le acerco a preguntarle si quería sentarse con ella y los demás de su unidad, todos ellos se rieron por semejante idea pero en verdad esta jovencita estaba pidiéndoselo, cuando este se negó ella solo se sentó a su lado e intentaba hablar con él. Cuando los shinobi de Konoha llegaron el asesino a todos los demás y justo cuando iba a matarla, ella solo le sonrió y le dijo lo triste que era su vida, al conocer su verdadera misión.
"Si nada de esto te hace tomar una decisión, Kisame hazlo por tu esposa"
Kisame dejó caer el pergamino al suelo mientras sonreía con entusiasmo a Ao, demonios iba a disfrutar lo que estos idiotas iban a decirle y luego mataría a Yagura.
Konohagakure
Mansión Hyuga.
Hinata intentaba no mostrar los nervios que la estaban consumiendo, se suponía que solo sería una fotografía en la academia para celebrar el final del año académico shinobi pero su madre le había asegurado que haría todo lo posible para que pudiera tomarse una sola con Naruto.
El pequeño sonrojo comenzó a consumir sus mejillas, ello sería maravilloso pensaba la niña mientras volvía a observar todos los detalles de su kimono, que los adornos, que cada flor estuviera perfectamente bordada.
No podía dejar que nada saliera mal ese día. Sabía que la mayoría de las chicas de la academia intentarían tomarse una foto a solas con Naruto, pero conociendo lo estricta que es Honoka-san, no permitiría nada de ello, salvo claro que una matriarca de clan como su madre fuera quien lo solicitara.
Además de seguro la mayoría de las niñas correrían rápidamente luego donde Sasuke-san, si Hinata sabía que el seria el sacrificio entregado a las multitudes para que pudiera tener un momento a solas con Naruto.
Para ella Naruto era su amigo más cercano, el rubio no solo era el chico que la había salvado de las garras del intento de secuestro, también era en su opinión la persona más bondadosa que había llegado a conocer.
Las mejillas de Hinata se pusieron aún más rojas de solo pensar en cómo debería posar en la foto, tal vez si tuviera algo de valentía pudiera tomarlo de las manos o incluso darle un pequeño beso en la mejilla.
Estaba tan distraída caminando por los pasillos de la mansión mientras esperaba a su madre para la hora de salida, que no se dio cuenta hasta que choco con algo suave.
Hinata se alejó lentamente horrorizada, era su amado Chappy el peluche de conejo que tenía desde los tres años y era tan grande como ella. Estaba colgado del cuello en mitad de la sala, intento no gritar pero al ver como alguien había pintado dos líneas rojas sobre sus ojos como si fueran lagrimas grito con fuerza.
Neji corrió rápidamente cuando escucho el grito de su prima, seguida de una asustada Hanabi. Cuando llegaron vieron como Hinata intentaba descolgar a su conejo peluche de lo que parecía ser una horca.
"Te vengare Chappy"
Susurro con voz siniestra, algo no estaba bien pensaba Neji, mientras Hanabi se lanzó abrazar a su hermana y consolarla, ambas estaban en un mar de lágrimas.
Quien colgaría un peluche de una manera tan tétrica además de ello, no se supone que Hinata había dejado de dormir con ese peluche.
Luego sonó el timbre de la mansión y una reconocida voz se escuchó, un leve sudor cayó sobre Neji al saber de quien se trataba, los dioses estaban jugando una mala broma y no quería estar en medio de ello, además el también debería alistarse para ir a la academia pronto se graduaría, si organizarse era la excusa perfecta para no estar en mitad de esas dos mujeres.
"¡Kurotsuchi!"
Fue lo que dijo Hinata, se levantó mientras sostenía a su peluche en sus brazos como si se tratara de un caído en batalla, no dijo nada mientras se diría hacia su habitación, seguida de una desconcertada Hanabi.
Cuando llegaron puso al peluche sobre la cama y una manta blanca sobre esta, parecía un funeral se dijo la hermana menor y más cuando vio a su hermana traer dos inciensos para encenderlos.
La madre de ambas Hana, grito para que las niñas se apresuraran. Hanabi miro a su hermana que hizo una breve señal de respeto hacia el peluche.
"Pobre Chappy"
Dijo Hanabi mientras Hinata salía hacia la sala en busca de la vil criminal.
Allá estaba, la falsa estudiante de intercambio que venía a robar a Naruto-kun con una sonrisa descarada en su rostro, y ese repugnante kimono de la Iwagakure.
"Sé que fuiste tú"
La acusación fue directa y clara, la pelinegra intento fingir sorpresa, también intento mostrar algo de desconcierto y hasta hizo un puchero de estar ofendida.
"Que mala eres conmigo Hinata-chan, yo no he hecho nada malo siempre eres tú la que se porta mal conmigo"
Hinata la miro con recelo listo para lanzarse sobre la otra niña hasta que un toque sobre su hombro la detuvo, para observar a su madre sonreírle.
"Kurotsuchi es nuestra invitada, un honor dado por el Hokage que la joven y honorable nieta del Tsuchikage esté con nosotros"
Aunque Hana apoyaba a su hija, ella no iba a ser participe y menos permitir que la guerra entre ellas dos arruinara el día. Comenzó a caminar hacia la salida donde vio a los guardias de Iwa esperando, ella no dijo nada pero en verdad no le gustaba ver a los Jōnin de la roca en la entrada de su casa.
Su hija iba atrás mirando con recelo a Kuro-baka como le había llamado durante los últimos días.
"Sé que fuiste tú"
Kurotsuchi sonrió con satisfacción.
"Esta es mi venganza ya que tu maldita rata"
"Conejo"
"¡Es una rata! Se comió a mi Deidara-nissan"
"Te refieres a esa muñeca fea de trapo, lo siento pero mis invocaciones no comen cochinadas"
Un pequeño tic se formó en Kurotsuchi mientras intentaba no estrangular a la Hyuga en esos momentos, la niña podría jugar a ser súper tímida e inocente, pero a ella conocía que detrás de esa cara de ángel había una chica peligrosa.
"Ahora que recuerdo, la última de tus invocaciones que enviaste a la mansión de huéspedes fue delicioso"
La niña se relamió los labios mientras una espantada Hinata intentaba recordar si había perdido alguna de sus invocaciones pero los conejos no siempre regresaban a ella, por lo general los invocaba de lugares cercanos y estos regresaban a su punto de origine por si solos.
"¿Está todo bien?"
Preguntaba Hana al voltear su rostro y ambas niñas sonrieron con fuerza y asintieron. Ella sabía que este iba a ser un largo día.
Honoka miro el cronometro en su mano con algo de impaciencia, estaban tardando mucho pensaba la mayor de los Uzumaki en esos momentos, se suponía que deberían prepararse para ir a la foto anual de la academia. Una honorable tradición según le habían dicho, ella no comprendía si tenía alguna importancia verdadera. En su opinión solo era la oportunidad perfecta de muchos padres para inflar sus egos por los actos de sus hijos.
El campo de entrenamiento que se había adecuado cerca de la mansión Uzumaki dada a espaldas con un pequeño bosque, lugar perfecto para poner varios obstáculos, la mayoría de ellos explosivos para que los más jóvenes de su clan pudieran entrenar.
El problema es que debieron haber llegado hace tiempo, de seguro deben estar malgastando el tiempo para no tener que ir a la sección fotográfica, era absurdo que estos niños detestaran tanto ponerse presentables ante la comunidad académica.
A quien engañaba ella también detestaba los kimonos y toda esa pompa que los clanes usaban en estos días. Con algo de suerte pronto seria la gradación de Sāra debido a su edad estaba realmente tardía en conformar un equipo Genin, temía que ella no consiguiera avanzar más adelante en su carrera shinobi, pero la niña también había demostrado poco interés en ello, solo parecía enfocarse de corazón y con pasión sobre ayudar a Honoka a revivir la rama Shinken del clan.
Ello le daba alegría pero le preocupaba al mismo tiempo, la rama Shinken era encargada de ritos sacerdotales más que todo, algunos shinobi en épocas antiguas también los llamaban sacerdotes guerreros, pero un miembro de los Shinken no debía entrar en combate salvo que la rama principal estuviera en peligro, ser los guardianes de los oscuros secretos de las máscaras Shinigami era su deber ese era el otro problema, el Hokage le había dicho que había un templo cercano a la mansión, construido por la misma Mito-sama.
Honoka tenía miedo de ir a ese lugar, temía que los dioses de sus ancestros la castigaran por ingresar a una tierra donde no había sido autorizada por una suma sacerdotisa en su ingreso. Pero donde iba a conseguir una, ella en teoría era la Uzumaki más antigua que se tuviera conocimiento y en teoría era una adolecente.
Tal vez Kushina hubiera dejado algún conocimiento atrás en el templo, cuando era niña su madre intento enseñarle lo poco que sabía sobre su clan, cuando supo sobre la existencia de Kushina se comunicó con ella mediante el viejo código de guerra de Uzu, fue una gran noticia que Kushina-sama supiera como responderlo teniendo en cuenta que ella había vivido ya varios años en Konoha.
Pero luego vino el asunto del Kyubi y perdió toda esperanza de revivir su clan, hasta ahora. Se estaban reuniendo los sobrevivientes y tenía esperanzas que una mujer o un anciano, alguien que tuviera la sabiduría necesaria pudiera venir ayudarla o de lo contrario debería ingresar al templo y correr los riesgos que ello implicaba.
Mama decía que las máscaras eran nuestros demonios ocultos. Que habría querido decir con eso.
"¡Vuelve aquí ttebayo!"
Ese grito la hizo regresar a la realidad. Naruto venia claramente molesto mientras una Tayuyá sonriente iba a la delantera, mientras que Sāra iba en tercer lugar y una poco emocionada Karin estaba detrás de todos ellos.
"Eres una tramposa Tayuyá-san"
Ahora era Sāra quien incriminaba a la otra niña. Todos parecían haber tenido una horrible guerra de lodo, se veían realmente mal, se preguntaba cuanta parte del bosque había destruido en esa carrera.
Pero recordó que los había enviado a dar una vuelta, que tenían que organizarse para el evento en la academia, esos mocosos eran un problema cuando se proponían no obedecerla.
Por su parte la acusada Tayuyá responsable de activar todas las trampas explosivas en el camino para tomar una ventaja en la carrera solo se volteo para ver a sus parientes y responderles con un simple insulto con sus manos.
Eso claramente enfureció a Naruto quien comenzó a gritar maldiciones como respuesta, este dio un gran salto para caer sobre Tayuyá, la cual gruño al sentir al niño que la sujetaba con fuerza para que no pudiera moverse.
"Lamento tener que ganar Naruto-sama"
Fueron las palabras de Sāra quien corría de forma apenada pasando sobre Naruto y pisando con fuerza a Tayuyá, pero esta de inmediato se vengó sosteniendo con fuerza su tobillo ocasionando que la joven adolecente del desierto cayera con fuerza al suelo.
Honoka observo toda la escena con cierta irritación, ellos nunca trabajaban juntos pero se enfocó en Karin quien caminaba tranquilamente y dejando un claro espacio para que ninguna de las extremidades de sus primos pudiera atraparla.
Karin era la más lista o ellos eran demasiado idiotas a la hora de competir, aun así Honoka sonrió con cierta nostalgia, se preguntaba si así hubiera sido la vida de todos ellos si su aldea nunca hubiera sido destruida.
Pero prontamente su sonrisa se borró, sintió un fuerte aleteo desde los cielos para ver con cierto interés como un Halcón parecía descender a gran velocidad sobre ellos.
Algo no estaba bien pensó, pero extendió sus manos para que la bestia descargara sus garras sobre ella. Naruto grito con fuerza diciendo que el animal se los iba a comer pero fue rápidamente silenciado por una mirada de Honoka.
En otras ocasiones ella hubiera evitado que un animal salvaje se posara sobre ella, pero este Halcón tenía una máscara sobre lo que debía ser su rostro.
Alguien había atrapado al animal, un Jutsu de posesión pensó Honoka. Solo un Uzumaki con este conocimiento pudo haberlo hecho pero la gran pregunta que tenía en esos momentos era ¿Quién lo hizo? ¡Acaso seria su hermana! No había tenido noticias de ella en mucho tiempo.
"Creo que ese Halcón es feo"
Karin alzo su ceja con algo de intriga por dicho comentario
"¿Por qué lo dices?"
"No ves que esconde su rostro, porque otra razón lo haría ttebayo"
Tayuyá no le vio gracia al chiste y comenzó a golpear a Naruto el cual no dudo en responder aquel juego.
Honoka ignoro a los niños, trago un poco de saliva para quitar el pergamino en la espalda del ave. Cogidos de guerra de Uzu pensó, controlar a un animal e incluso un shinobi pero no son fáciles desarrollar esas mascaras.
Leyó el pergamino lentamente entendió varias palabras, era Yuna su letra era fea o tal vez peor que la de Naruto.
"Encontré a otros Uzumaki"
"Te necesito hermana, emboscada país del arroz, es urgente"
"Una Uchiha está con nosotros, ayuda"
Honoka volteo, pensó que debería hacer. Enviar a los niños a la academia que fingieran que todo estaba bien. Si eso sería la mejor opción, necesitaba ayuda del Hokage, shinobi de Konoha para ir a rescatar a su gente, pero según las leyes de su clan no debería actuar sin que Naruto lo autorizara, pero si lo hago eso no significa que el niño quera ir, el rubio no es la clase de personas que acepte de buen gusto quedarse atrás.
Debo actuar tal vez a sus espaldas es lo mejor, debo ir a buscar ayuda al clan Uchiha. Necesito ayuda. Fue entonces que sintió en medio de sus pensamientos un fuerte agarrón y vio como Naruto tomaba el pergamino.
"¡OH DIOSES NO!" fue lo único que pensó en esos momentos.
"Naruto-sama"
El rubio alzo la vista con una gran furia en su rostro "Debemos decirle a Itachi-nii y al viejo, pero debemos ir ya mismo ayudarlos, son familia"
Notas del autor.
Lamento la demora en actualizar este capitulo, pero estado ocupado con un nuevo fic, corrigiendo otras historias y tambien en mi universidad hemos entrado en época de exámenes finales
Parejas (Confirmadas):
Naruhina
Sasusaku
ItaIzumi
Parejas en Votación: (Comiencen las elecciones, cerrare votaciones en dos capítulos mas adelante o si incluyo otras parejas.)
Neji X Tenten:
Neji X Karin:
Kiba X Tayuya:
Edad de los personajes e información de ellos:
Sakura: 9 años
Sasuke: 9 años
Lo mismo va para Shikamaru y los demás.
Tenten, Neji, Lee: 10
Uzumaki
Naruto: 9 años
Karin: 9 años
Tayuyá: 10 años
Honoka: 19 años (En el capitulo anterior había puesto que Honoka tenia 16 años pero esto me jodía realmente la cronología para que ella hubiera tenido un contacto real con Kushina, decidí aumentar su edad.)
Ringo: 15 años
Sara: 12 años
Kenshin: 15 años. Personaje traído de Samurai X, vamos todos lo conocen jaja
Shoko: 13 años, este personaje es de manga de Saint seiya.
Morgiana: 15 años, pertenece al anime de Magic
Yuna: 13 años, es la hermana menor de Kenshin hasta el momento es el único persona OC de esta historia. (Este personaje le pertenece a mi amiga Regina Alba Blossom de su fic Tamashi)
Iré agregando y modificando edad con el avanzar de la historia.
Aldea:
Iwagakure:
Militar: 3/5
Economía: 2/5
Población: 4/5
Aldeas aliadas: Ishigakure
Konohagakure:
Militar: 3/5
Economía: 4/5
Población: 5/5
Aldeas aliadas: Sunagakure, Takigakure, Kemurigakure, Takumi no Sato
Kumogakure:
Militar: 5/5
Economía: 5/5
Población: 3/5
Aldeas aliadas: Shimogakure, Yukigakure
kirigakure:
Militar: 4/5
Economía: 2/5
Población: 2/5
Aldeas aliadas: No posee actualmente debido al aislamiento.
Sunagakure:
Militar: 3/5
Economía: 2/5
Población: 2/5
Aldeas aliadas: Konohagakure, Otogakure, Hoshigakure.
Glosario de aldeas
Iwagakure: Aldea Oculta entre las Rocas
Konohagakure: Aldea Oculta entre las Hojas
Kumogakure:Aldea Oculta entre las Nubes
Sunagakure: Aldea Oculta entre las Arena
Kirigakure: Aldea Oculta de la Niebla
Ishigakure: Aldea Oculta de las Piedras
Takigakure: Aldea Oculta de la Cascada
Kemurigakure: Aldea Oculta del Humo
Takumi no Sato: Aldea de los Artesanos
Shimogakure: Aldea Oculta del Frío
Yukigakure: Aldea Oculta de la Nieve
Otogakure: Aldea Oculta del Sonido
Hoshigakure: Aldea Oculta de la Estrella
