GENERAL
Autor: Yuki-Souma
Género: Shonen Ai
Anime: Fruits Basket
Tema: HaruxYuki
ADVERTENCIA:
La historia que vas a leer a continuación contiene Shonen Ai, por lo que, si las historias de este genero no son de tu agrado, te recomiendo no leerla. Ahora a todos aquellos a los que les gustan este tipo de historias, se les invita cordialmente a leerla, y con una sonrisa en la cara. (Sip...)
INTRODUCCIÓN
So, aquí hago entrega de otro capitulo de Ai-Y, no hay adelantos sobre la trama de la historia, así que todo lo que lean va a ser sorpresa. Ya estamos en el capitulo siete, me sorprende que haya escrito tanto... Bien, espero que les agrade, y que disfruten del capitulo.
Off: gomen nassai, demo...snif snif... No estoy de animo, mi abuela estuvo enferma, y me duele mucho mi garganta, aunque no me cambia la voz (nu estoy ronca) pero duele, y ¡con lo que me gusta cantar!, y por eso no tengo los ánimos como antes...snif snif... (due-de)
Importante
Dentro de la historia incorpore una simbología algo tétrica, así que ahora les explico para que sirve cada símbolo:
( ): Las palabras que están dentro de un paréntesis, tienen dos sentidos, el primero, es explicar un suceso/situación que ocurre dentro de la historia, el segundo sentido se diferencia en llevar dentro una palabra (off:), lo cual indica que es un comentario mío.
xxxxxx: Las palabras en cursiva, indican los pensamientos de los personajes.
( ): Lo que aparece en el doble paréntesis, son los hechos/sucesos que ocurren en el mismo tiempo que ocurre otra cosa, por lo general son cosas graciosas o incoherencias (off: Bueno eso he hecho hasta ahora en el doble paréntesis, solo cosas graciosas e incoherencias (¡A que sí!), al menos a mi punto de vista SÍ)
MAYÚSCULA: Las palabras en mayúscula son los gritos de un personaje.
"...": Las palabras entre comillas, son expresiones.
"xxxxxx": las palabras entre comillas y en cursiva, son los textos. xd (new, new)
/(caritas)/: en algunos diálogos voy a poner las expresiones que tienen en ese momento. ej/-/u.u/O o/ (new, new)
Bien, eso sería todo.
Disclaimer
Los personajes que aparecen dentro de esta historia no me pertenecen, los derechos son de su creadora, Natsuki Takaya-sama (y de sus Natsukitas), también, tienen derechos sobre los personajes, los editores del manga, la editorial, y los que hicieron el anime. Pero, Natsuki-sama como es su creadora, ella tiene mucho más derechos, y para mi, son más que nadie de ella, de ella son todos los derechos, y a ella me debería disculpara por utilizarlos sin su permiso. Gomenne...
Let's started a fantasy... a love's fantasy... of Yuki and Haru, when they fall in love, in a precious love...
Saa... Ikimasho, nee... -
Flash back (Fin del capitulo anterior)
Una
vez adentro de la habitación, el chico de cabello bicolor
comprobó la temperatura del nezumi, el cual estaba ardiendo en
fiebre, bajo la cabeza, lamentando que la suposición del neko
fuera acertada. -Yuki...-susurro. Mientras depositaba un beso
sobre la frente del nezumi. Esa iba a ser, al parecer una
larga
noche.
Ai no Yume
Strike VII: A New Feel
After of the Storm...
Una figura se movía lentamente entre las sabanas que cubrían la cama, la cual se volteo, para encontrarse con el radiante astro rey resplandeciente a través de la ventana. Sonrió para sí.
-Ya es de mañana...
Se giro en
dirección opuesta a la que se encontraba, y se encontró
con el rostro de su novio, Haru, quien dormía placidamente. La
respiración de este era como una música para los oídos
de Yuki, y su rostro como una verdadera obra de arte, de gran
belleza, merecedora de toda su atención.
Y eso era lo que
hacía, centraba toda su atención en aquel bello rostro
del durmiente, a la vez que acariciaba suavemente con sus
blanquecinas manos el cabello bicolor del chico, y con una bella
sonrisa en su rostro, una sonrisa solo para la persona que se
encontraba a su lado, durmiendo, para el que le amaba, para el que
vivía, el cual se preocupaba por el, y que por amor había
cuidado de él toda la noche. Había cuidado de él,
si no estuviera el allí, la fiebre no hubiera cedido, y de
seguro no se sentiría tan bien como se sentía ahora,
reconfortado, solo por tener a esa persona al lado.
Y así, mientras depositaba un beso en los labios de su amado comenzó a recordar todo lo que había acontecido esa noche, esa larga y agotadora noche, recordando todo lo que aquel que estaba a su lado había hecho por él.
Flash back
Esa
había sido una ardua y agotadora noche, tanto para Yuki como
para Haru, una agotadora noche en la cual uno intentaba superar el
dolor, y el otro haciendo lo posible, para que su koi no sintiera
dolor ...todo por una fiebre, la cual había irrumpido
repentinamente, abatiendo contra el frágil cuerpo del nezumi,
el cual experimentaba el dolor de una fiebre persistente, era un
dolor terrible, una de las peores fiebres que había tenido
durante el último tiempo, pero que no le peso tanto, ya que no
se encontraba solo, había una persona con él, allí,
sufriendo por su dolor, protegiéndole, cuidándolo, y
esa persona, siempre estaría allí con él... se
lo había prometido... y allí estaba, a su lado,
reconfortándolo.
Se sentía ciertamente bien, que una
persona estuviera a su lado, era agradable, le hacia feliz, y no solo
le acompañaba, sino que tambien, le consolaba, reconfortaba,
protegía, y... amaba. Le amaba, eso era lo cual le hacía
sentirse mejor, saberse una persona amada, sentir que hasta alguien
como él podía ser amado, de una forma tan bella como lo
amaba su querido Haru.
Esa noche...
Se sentía
desfallecer, no lo podría resistir, todo daba vueltas, su
fuerza se desvanecía, su mirada se nublaba, su cuerpo dolía
en todas partes, su conciencia se perdía, sucumbiendo todo su
ser por una simple, pero peligrosa fiebre. Y así fue que
sucumbió y cayo en la total inconsciencia...
Sentía
temor, temor por la fuerte y al parecer irrefrenable fiebre que
abatía contra su cuerpo, pero el temor desapareció, ya
que oyó una voz, en medio de su estado de inconsciencia, oyó
la voz de una persona, la cual le saco de la oscuridad, trayendo la
luz a su ser...
-Resiste Yuki, por favor... -Le animaba a no rendirse esa voz.
Esa voz, la voz que siempre le salvaba de la oscuridad, y ahora se encontraba allí, reconfortándole otra vez, como siempre, salvándolo..., y fue por el, por él que abrió suavemente sus ojos, lentamente, dejándolos a medio abrir, a pesar de la gran debilidad que sentía, por esa persona podría hacer cualquier cosa, y así, mientras las imágenes a su alrededor se volvían cada vez más nítidas, pudo ver el rostro de aquel que le miraba con alivio, Haru.
-Bien hecho... Yuki-le decía mientras metía un paño en el agua "¿Cuánto llevará haciendo eso...?" se preguntaba el nezumi, a la vez que Haru le sonreía con dulzura.
Lentamente su vista se volvió a nublar, sus párpados pesaban demasiado y no pudo resistirlos más. Murmuro algo inteligible, antes de caer nuevamente en un profundo estado de inconsciencia.
Tiempo después, después de haber estado horas siendo cuidado por Haru, se sintió con las fuerzas necesarias para poder abrir los ojos nuevamente, y así lo hizo, y con la visión esta vez mejor, volvió a encontrarse con el rostro de Haru, quien le ponía un termómetro, a la vez que corría los cabellos de su rostro, acariciándole las sonrosadas mejillas a causa de la fiebre, para luego con una sonrisa besar su frente.
Yuki estaba muy sonrosado, y no todo a causa de la fiebre... alzó su rostro con una débil sonrisa.
-Haru... -el aludido, que estaba mirando el termómetro en esos momentos, volteo el rostro, para encontrarse con la expresión adormilada del nezumi-...Gracias...Haru...-le dijo. Y él, como respuesta se le acerco, tomándole por el mentón, besando sus labios rojizos -por la fiebre- con pasión, hacho que tomo por sorpresa al nezumi, el cual, al cabo de un rato le respondió el beso, iniciando una danza, en la cual ambos labios se unían y separaban una y otra vez, con desesperación, con pasión, hasta que el aire se les acabo y tuvieron que separarse.
Haru sonrió -Sabes Yuki...A pesar de estar enfermo, tu Yuki... besas igual de bien- comentó el buey, haciendo sonrosar al nezumi.
-Eh... ¡Haru!- susurro sonrosado el nezumi.
-Shh…, descansa ahora, duerme un poco... ¿sí?-le sugirió Haru, a lo cual el nezumi asintió suavemente con la cabeza. -Yo me quedare aquí, cuidándote, así que...tranquilo, duerme un poco. -le pidió, mientras que el nezumi, se volvía a poner en posición, para caer en las manos de Morfeo, mientras que el buey lo cubría únicamente con la sabana, esperando que cuando Yuki volviera a abrir sus ojos, no se encontrara con unos ojos vidriosos, esas mejillas sonrosadas por la fiebre (off: le gustaba ver a Yuki sonrosado, pero sólo por él, la fiebre no encajaba allí o'), ni con esa expresión confundida, cara adormilada, y su cuerpo débil por el dolor, no, lo quería ver bien, y ahora mismo, cuando le miraba, sentía un gran peso en su corazón, ya que sentía temor de que no volviera a abrir sus hermosos ojos grisáceos "No eso no va a pasar, es sólo un a fiebre, y se va a pasar", se auto-convencía, esperando que así fuera .
Eso era lo último que recordaba...
Y allí permaneció, a su lado, como había prometido, luchando contra el sueño que lo invadía, ya que llevaba horas batallando contra esa fiebre que no cedía ni daba tregua, y como en una batalla campal, el como buen soldado, no se dejaría vencer, "en el amor y en la guerra todo se puede", pues no se rendiría, ya que esta era una guerra (contra la fiebre) por amor (por su Yuki). Y no se rindió, y allí estuvo, sin tomar un descanso, hasta que la fiebre por fin cedió, y entonces, y solo entonces, cayó rendido por el sueño, entregándose, como lo había hecho su amor, a los brazos de Morfeo, dejándose caer en un profundo sueño.
Fin del Flash back
Volvió a enredar en sus dedos los cabellos de su novio, estaba tan agradecido, pero por más que quisiera darle las gracias en ese momento, no lo podía despertar, no, Haru se veía exhausto, y él lo dejaría descansar..., aunque lo que más quisiera en ese preciso momento fuera despertarlo y darle un beso de agradecimiento...
Se volvió nuevamente hacia la ventana, observando con admiración como el astro rey resplandecía, iluminándolo todo. El día estaba hermoso, sus ánimos habían regresado, aunque... aun no se reponía del todo..., bueno, era algo completamente normal que después de haber estado tanto rato expuesto al fuego y al humo su cuerpo estuviera débil, pero eso ya se repondría.
Mientras miraba a Haru con dulzura, pensando: "Haru... si estoy bien es por ti y gracias a ti, si tu no estuvieras de seguro...yo no tendría fuerzas en estos momentos...Haru", sus pensamientos fueron interrumpidos, y su mirada estaba fijada en la figura que venía entrando por la puerta, para sorpresa suya, esa persona era nada más ni nada menos que Kyo, le observo sorprendido... A que vendrá Kyo...
-Oye... rata asquerosa...-le llamo sin señales de furia en su voz, cosa que sorprendió al nezumi -¿Qué te paso ayer?-pregunto.
El neko, al igual que Yuki, aún llevaba puesto el pijama, aunque con la diferencia de que el ya tenía voluntad de levantarse, al contrario de Yuki. Kyo vestía un pijama plomo con una polera abierta de cuello roja, mientras que Yuki vestía un pijama que constaba de una camisa de color morado y un pantalón corto.
-Que te importa a ti baka neko-respondió el nezumi.
-Ja, rata asquerosa -susurro para sí, aunque en realidad lo que buscaba era saber cómo estaba Yuki, no se sentía capaz de hacerlo. -Rata asquerosa, siempre causando problemas, hiciste que todos se preocuparan por ti y que te estuvieran buscando...
-Eh...-exclamo sorprendido el nezumi, ¿Me estaban buscando... todos?
-Hubieras visto como te buscaban las tontas de tu fan club, y Tohru, y Momiyi, y en especial Haru, que estaba desesperado...-comento Kyo.
-Nm...-exclamó Yuki, después de eso, la habitación se embargo de un intenso silencio, volviéndose el ambiente más tenso.
-...
-...
-Bueno yo me voy...-aviso el neko, rompiendo el silencio, antes de desaparecer por la puerta. "Al parecer, esa rata ya esta bien..."-pensaba, más tranquilo, ya que muy en el fondo, aunque no lo quisiera aceptar, el no odiaba al nezumi, y es más, incluso se había preocupado por él.
Que extraño esta el neko... -pensaba Yuki, decidiendo al instante no pensar más, él no entendía a Kyo, y era mejor no pensar en vano, ya que eran completamente distintos, él jamás lo podría entender.
Se acerco de nueva cuenta a Haru, como lo había pensado hacer antes de la aparición del neko, y comenzó a contemplarlo, le era agradable observar como dormía, se veía muy cansado ¿A qué hora se habría dormido?, se preguntaba, dado el estado de Haru, le acaricio los cabellos, y mientras lo hacia en eso apareció Ayame.
-¿CÓMO ESTAS MI QUERIDO OTOTO-KUN?-pregunto Ayame, aunque lo decía con preocupación, su voz era tan animosa como siempre, así era Ayame.
-Mejor...-respondió Yuki, sentándose, y mirándolo con una sonrisa "Ayame no me vio con Haru porque entro con los ojos cerrados, pero...quizás yo debería decirle...lo mío con Haru, después de todo es mi hermano, y nos llevamos mejor... yo creo que..."
-¿Qué pasa Yuki?-pregunto la serpiente acercándose a la cama, sentándose a un costado de ella
-Ayame...hermano..., puedo contarte algo...pero no le digas a Hatori... -La serpiente asintió "...Se lo contaré"-decidió finalmente el nezumi
-Dime Yuki, no le llamo a Hatori, LO PROMETO-aseguro la serpiente, colocando su mano derecha en el corazón, como si fuera un juramento.
-Verás... es que yo... yo me enamoré -confeso sonrosado -... y estoy ahora con esa persona..., la amo mucho, mucho, y esa persona tambien me ama mucho a mi, estoy muy feliz con ella...- "¿...Ella ...¿no era Haru?"-se preguntaba extrañada la serpiente -...disculpa, pero no estaba listo para habértelo dicho antes, es que... esa persona es... es Haru -le confeso sonrosado y mirándolo a los ojos
"¡Ah!, se refería con "ella" a una persona... si era Haru, Gure-san tenía razón y Haru no mintió...me alegra que Yuki me lo haya dicho"-pensaba la serpiente. -Me alegro mucho por ti Ototo-kun, que seas muy feliz con tu novio Haru...-le deseo Ayame con una bella sonrisa en su rostro mientras abrazaba al nezumi, quien al cabo de un rato le correspondió el abrazo.
-Gracias...hermano-susurro Yuki, contento, sintiéndose más aliviado al haberle contado a la serpiente. -Quería que...tu lo supieras-confeso, ante lo cual Aya sonrió.
-Gracias por considerarme Ototo-kun... -le agradeció -¡Ah!, por cierto ¿No quieres un te?
-Bueno...
-¡Te voy a preparar el desayuno!... a ti y a... Haru tambien-sentenció, guiñándole un ojo, haciendo sonrosar a Yuki, antes de desaparecer tras la puerta con un: "Nos vemos Ototo-kun, no te impacientes por mi ausencia y no te desesperes, no tardaré mucho en traer el té. JAJAJAJA". Dejando a Yuki perplejo pensando: "Creo que nunca cambiará", con una sonrisa en su rostro. Poco a poco se iban acercando más el uno al otro, y eso le alegraba, mientras pensaba : "Esto es... como siempre tuvo que ser".
Abajo iba bajando por las escaleras Ayame, con una bella sonrisa en su rostro, la dicha era notoria en el, y fue precisamente por toda la dicha que se hacia notoria en el rostro de la serpiente que para la extrema curiosidad de Shigure esa cara no paso nada desapercibida, por lo cual, comenzó a preguntar de manera natural, para averiguar que era aquello que colmaba de alegría a su amigo, la serpiente.
-Ah. Hola Aya. ¿Se puede saber por qué tanta felicidad?
-¡Oh! ¡Gure-san!-exclamo la serpiente al notar la presencia del perro. Y al verlo su cabeza se lleno de dudas: "Allí esta Shigure, ¿Le debería contar...?, bueno, él ya lo sabía... ¿Por qué no?..."
-Aya. ¡Ándale, cuenta!, cuéntame: ¿Qué es aquello que te tiene tan feliz?-la curiosidad del inu comenzaba a aumentar. Rayos. ¿Qué será?, ¿Qué?...¿Qué podrá ser... pensaba impaciente por la curiosidad el inu.
La serpiente aún estaba indecisa ¿Debería decirle?, ¿No debería decirle?, ¿Que sería lo mejor?, pensaba dubitativo, Pero Yuki...dijo que... no le digiera a Hatori..., tal vez no sería correcto..., pensaba, sin saber que hacer.
-¿Aya?-le saco de sus pensamientos el inu.
-¿Si, Gure-san?-respondió rápidamente.
-Me vas a contar que es aquello que te tiene tan feliz -preguntó el perro, con curiosidad, aunque ya no con tantos ánimos que antes, ya que, al parecer, Ayame no le iba a contar lo que le había ocurrido.
¿Qué haré?, ¿Qué haré?... se preguntaba la serpiente, a la vez que miraba como el rostro de Shigure se ensombrecía.
Ayame no me lo va a decir... yo pensé que entre nosotros no habían secretos, bueno, tal vez los haya pero, ¿Por qué no me podría contar algo que le hace feliz?- se preguntaba sin comprender, y con profunda tristeza el perro.
Al ver esa cara Ayame se decidió: Yuki dijo que no le contará a Hatori, no dijo nada sobre Shigure... -pensó, buscando algo que probará que lo que hacía estaba bien. -Verás Shigure. -comenzó a hablar adelantándose al perro que tenía una expresión terrible en su rostro, quien ya había la boca para hablar, y por su rostro, no diría nada optimista . -Es cierto Gure-san...
-Eh. -exclamo Shigure, sorprendido de que la serpiente estuviera hablando. -¿Qué es cierto?-preguntó, más tranquilo.
-Aquello sobre Yuki. -respondió hablándole por lo bajo.
-Pero eso ya lo sabias..., ¿Entonces q...?, ah, no me digas nada... Yuki ¿verdad?-preguntó, la serpiente asintió con una sonrisa -Entonces el te lo dijo...-resolvió Shigure, comprendiéndolo todo.
-Si, es maravilloso ¿A que sí, Gure-san?-comentó Ayame.
-Claro que lo es- le aseguro Shigure, contento por su amigo.
-OH. Gure-san, ¡Estoy tan feliz...!-comentó Ayame, lleno de felicidad.
-Me alegro Aya... ¿Por qué no vamos a celebrar? -invito Shigure
-Me parece una estupenda idea, Gure-san. -acepto, muy feliz la serpiente -Tan listo como siempre, ¿Eh?, mi querido Gure-san -comentó.
-Claro, claro...-respondió presumido, el perro. -¿Por qué no vamos con Hatori?-consulto a la serpiente.
-Buena idea...ahora le llamo-acepto la serpiente, mientras sacaba su móvil, y comenzaba a llamar a Hatori.
Ya eran las doce de la mañana, como pudo notar el nezumi, y aún Haru no se despertaba. Eso lo entristeció y enterneció a la vez, lo primero, porque lamentaba que fuera por él, que fuera por él que Haru se hubiera dormido a "quien sabe que hora" y que por ello, ahora estuviese tan exhausto (off: mejor dicho: "muerto de sueño"), y lo segundo porque, si Haru estaba así ahora era porque había cuidado de él, porque lo había hecho por él, y no por cualquier cosa, sino porque le amaba y por tanto, se preocupaba por él.
-¿A qué hora te despertarás, Haru?-preguntó Yuki, sin esperar respuesta.
Sonrió, a la vez que se acercaba a la figura durmiente.
-¿Tienes mucho sueño, Haru?-preguntó, con una sensual voz. -Tú no me dejaste sólo en toda la noche...-dijo
-m...-respondió entre sueños Haru
-Pues yo tampoco te dejaré...-susurro con el mismo
tono sensual en la voz el nezumi, al oído del buey. A la vez
que procedía a besar a los labios al bello durmiente, para
luego con una sonrisa en su rostro volver a sucumbir al sueño,
esperando que cuando volviera despertar, no fuera el único en
hacerlo.
Y allí yacían en la cama dos jóvenes,
con sus manos entrelazadas, sus corazones latiendo el uno por el
otro, unidos por el amor, uno un nezumi, el otro un ichi.
Para entonces, Ayame ya le había hablado a Hatori, el cual venía entrando a la casa, siendo recibido primeramente por un conejo en pijama, quien se le había adelantado a Shigure y Aya.
-¡Hola Hatori!-le saludó con mucho cariño el conejo, junto con una abraso, en verdad quería a esa persona.
-Buen día Momiyi-le saludo Hatori, a la vez que le acariciaba los cabellos.
-Mn.-exclamo Momiyi, ante la caricia. En eso aparecieron Ayame y Shigure. El primero vestía un traje de la época medieval, de un príncipe, claro que sin la capa, mientras que el segundo, vestía un kimono formal, de color verde olivo, que le asentaba perfectamente, destacando sus ojos grises. Momiyi vestía un pijama amarillo con encajes en las mangas y el cuello, y Hatori estaba con un traje típico formal, o sea, camisa, corbata, pantalones negro y vestón tambien negro.
-Bueno... ¿Para qué me llamaron?-preguntó con seriedad en su voz el dragón, a la vez que se quitaba el vestón. -... ¿Acaso Yuki se puso mal?-preguntó, alzando la vista.
-No no es nada de
eso, Yuki esta de lo mejor-replicó la serpiente, lanzándole
una mirada
-Mm...-murmuro Hatori, mirando a Shigure y Ayame,
había notado esa mirada, pero no entendía el por qué.-
¿Qué paso?-preguntó.
-Ya lo sabrás "Hari"-respondió el perro rítmicamente
-Si, aguarda Tori-san... ya lo sabrás-agrego la serpiente-Bueno lo que importa es que tenemos que celebrar "algo", y queremos que tu estés, después de todo somos los mejores amigos, aunque no nos veamos muy a menudo.
-Bueno. Y ¿A dónde vamos a celebrar?-preguntó el dragón.
-¡Donde sea!- exclamo Shigure, despreocupado.
-¿Donde?...-susurro la serpiente.
-¿...?
-¿...?
-JA JAJA, No se me ocurre nada, ¡decídelo tu Tori-san!-exclamo la serpiente, librándose de la situación.
-Sí, decídelo tu Hatori.-le apoyo el perro. Como siempre le dejaban el problema a Hatori.
-Ah.-suspiro cansado el dragón, pensando: "Sabia que pasaría esto". -¿Que tal si vamos a esa tienda nueva?
-Ah, ¡SÍ!-exclamó contento el perro- ¡Yo la quería conocer!
-Bien... ¿Vamos ahí entonces?-preguntó mirando a la serpiente, la cual asentía fervientemente.
-¡Que les vaya bien!-se despidió Momiyi de los tres que iban saliendo.
-Cuídate Momiyi, y cuida la casa.-le pidió el perro
-LO HARÉ-recibió como respuesta.
-Te traemos algo en el regreso-agrego Hatori.
-GRACIAS-agradeció el conejo.
-ADIOS-se despidió la serpiente
-BYE-BYE -se despidió el conejo
Y así salieron de la casa a celebrar el perro, la serpiente y el dragón, los adultos de loa casa, quedando en esta solamente jóvenes corazones que recién comenzaban a latir de Yuki, Haru, Tohru, Momiyi y Kyo.
Una figura se movía de un lado a otro, revolviendo todas las ropas que cubrían su cuerpo. Estaba en ello, cuando de pronto se topo con otro cuerpo, quedando justamente sobre él. Extrañado, se levantó, abandonando el delgado cuerpo que estaba bajo su cuerpo. Y entonces, su mirada tan inquieta, se suavizó, pasando a ser de una de miedo a una de dulzura hacía quien estuviese momentos antes bajo el peso de su cuerpo.
-Yuki...-susurro con una voz que demostraba toda la alegría y el amor que tenía por esa persona.
-Mm...-susurro la voz del nezumi, quien se revolvía entre las sábanas como lo hiciera momentos antes el buey.
-Yuki...-le volvió a llamar el ichi, acercándose lentamente al pequeño ser que tenía ahora frente a sí, para luego comenzar a acariciarlo con la mayor delicadeza posible.
-Ah. ¿Haru?-preguntó el nezumi, cambiando de posición.-Te despertaste-susurro, a la vez que miraba a los ojos del buey.
-Sí, hace poco. ¿Cómo te sientes Yuki?
-Estoy bien, gracias...-susurro.-Haru. Muchas gracias por haberme cuidado ayer, por preocuparte por mí...- le agradeció un más despierto nezumi.
-Hey, Yuki... Es obvio que me preocupe por la persona que más amo en este mundo. ¿No lo crees?
-Eh, sí.-asintió el nezumi .-Tienes mucha razón-agrego sonriente.
-Vez, no tienes que agradecerme nada...
-Te equivocas Haru, ¡claro que te lo tengo que agradecer!, ¿Cómo no agradecer todo lo que haces por mí siempre...?-replicó el nezumi, después de lo dicho, la atmósfera se volvió densa, y reinaron minutos de silencio en la habitación.
-Yuki...-susurro sonriente el ichi, rompiendo el silencio que había en la habitación.-Esta bien, dejemos eso ahí, claro que me puedes dar las gracias-decidió, logrando con ello hacer que los labios de su nezumi se curvaran hacia arriba, había logrado otra vez hacerlo sonreír.
-Ah. Haru...
-Mn
¿Ya no tienes sueño?, ¿No Tienes hambre?-preguntó
-No tengo sueño, Yuki, y ¿Hambre?, Hambre sí tengo...-susurro.-¿Me vas a... "dar de comer"?-preguntó con un tono sexy en su voz. -...Yuki -finalizo, quedando frente a su nezumi. Se encontraba sobre el estrecho cuerpo de éste, y sus narices se rozaban por la cercanía.
-Ha...Haru -susurro pausadamente el nezumi, sonrosándose.
-¿Eso que es? ¿Es un sí?-.preguntó.-Entonces vamos a comer, Yuki...-agrego, con una sensual voz, para luego comenzar a "comer".
Lentamente fue descendiendo sus labios por
la frágil figura que tenía debajo, la cual no oponía
resistencia alguna, y reaccionaba lentamente a cada uno de sus
movimientos, y así inicio su recorrido: comenzando por la
frente, y así, descendiendo, descendiendo hasta la boca,
dejando besos y caricias a su paso, que eran en un principio con
ternura, y que mientras iba bajando se convertían en besos de
pasión. La temperatura iba aumentando, el deseo inundando
ambos cuerpos, que ahora experimentaban una revolución
interior.
Las respiraciones se volvían cada vez más
agitadas, y las reacciones no tardaron mucho en aparecer...
-Ah... Haru...-susurro entrecortadamente el nezumi, disfrutando de las caricias que le entregaba su koi.
-Yuki... Yuki, mi Yuki... Te amo tanto...-susurro con el mismo tono de voz el ichi.
-Yo tambien Haru...-confeso el nezumi, al tiempo que sus mejillas comenzaban a arder, mostrando un marcado rubor en las pálidas mejillas de yeso. Alzo su rostro, que segundos atrás estaba hacia atrás (sip, su reacción por las muestras de cariño del ichi), e inclinando su cabeza hacia arriba deposito un beso en los labios del buey, quien le observo sorprendido, para luego sonreír: al parecer Yuki iba a poner más participación, pensó para sí, mientras continuaba sacándole suspiros al nezumi, cosa que no le resultaba nada complicada, ambos se amaban, ¿Por qué le habría de resultar difícil entonces?
Las caricias y los suspiros continuaron, llenando el ambiente de vida, hasta que quienes las producían se detuvieron, ese era el fin de su diversión. Ambos habían estado disfrutándolo mucho, y se habían arrastrado "demasiado" por las emociones que sentían: Continuaban con el mismo juego de caricias y suspiros, hasta que uno de los participantes había cambiado la monotonía del juego; y se había arriesgado a actuar un poco más, Haru había bajado su mano más de lo que había hecho en las veces anteriores, llegando hasta los glúteos del nezumi, había sido un impulso, y le había costado muy caro. Y Así fue como terminaron con un Yuki molesto, y Haru con la mejilla moreteada. (Off : "acción-reacción", nee... O.O)
-Yuki... sigues molesto conmigo- preguntó tímidamente el ichi, después de haber mantenido el silencio por largos minutos.
-... , no había respuesta por parte del nezumi.
-Yuki...-susurro en un nuevo intento para que le hablara, en vano "Creo que me pase..."-reflexionaba sermoneándose el ichi: "Rayos... espero que Yuki no este tan molesto y me perdone...", reflexionaba a la vez que miraba al nezumi que le volvía la espalda.
Mientras tanto el nezumi se encontraba reflexionando la situación que había vivido segundos atrás, trastornado, pensaba: "Lo que acaba de hacer Haru, me ha gustado, pero eso es algo, algo que no se debe hacer, y yo quería que siguiera...", finalizó con las mejillas rojas
-¡Yuki!...-le llamaba el ichi desesperadamente, quien ahora se encontraba de cuclillas, hincado frente al nezumi, tomando entre sus manos, las delicadas manos de su amado nezumi, sintiéndolas frías y tan suaves como la seda, como, ahora sabía, era igual en el resto del encantador cuerpo del nezumi. Se estaba preocupando, ya que su koi no daba señales de vida.
-Ha-Haru...-susurro sorprendido el nezumi, saliendo de sus reflexiones.
-¿Estas bien, estas molesto?-pregunto, mirando al nezumi hacía los ojos, penetrando con su mirada en los ojos de plata, mirando a lo que en el interior del nezumi se ocultaba, investigando cuales eran los sentimientos que el nezumi tenía en esos momentos, y fue entonces que lo comprendió, su adorado nezumi estaba confuso, porque sentía "deseo" y no comprendía ese sentimiento. El chico de cabellos bicolor sonrío, rodeando a su Yuki entre sus fuertes brazos, abrazo que le fue completamente correspondido.
-Haru...-lo nombro con una débil voz el nezumi, como si hubiese estado entre sueños, y acabara de despertar.
-Esta bien Yuki...-susurro el ichi, al oído de el nezumi, reconfortándolo con sus suaves palabras, su comprensión, y el cálido abrazo que le otorgaba.
-¡Haru!-exclamo emocionado el nezumi, pasando ambos brazos por el cuello del ichi. Amaba tanto a esa persona, su koi siempre sabía como hacer que se sintiera bien, siempre actuaba como el lo necesitaba, ciertamente, estar con el, era la mayor bendición, el mejor regalo, el mayor bien que había recibido, era lo mejor que había pasado por su vida, incluso mejor que lo que había sido el cariño de Honda, en quien había visto la figura de una madre, ya que el ichi era su koibito, y con un Koibito como Haru, ¿Qué más se podía pedir?.
-Mi Yuki...-susurraba el ichi, acariciando las finas hebras plateadas del cabello de su nezumi adorado. -He sido un tonto hasta ahora, ¿Me perdonas?...-pregunto con sinceridad, se había adelantado demasiado, se había dejado llevar por la emoción del momento, y no quería que Yuki dudara por un momento de la pureza de su amor, que lo amaba a él por su persona, no por su figura, aunque esta tambien le parecía adorable, y perfecta.
-Haru, tu no has sido un idiota...-afirmo el nezumi, levantando la cabeza (que hace un momento tenía apoyada en el hombro del ichi), para contemplar los profundos ojos castaño-violáceos del ichi que lo sostenía por la cintura.
-Yuki... actué mal, y pido tu perdón-aclaro, tomando las blanquecinas manos de uñas largas hacia su boca, en donde deposito un beso.-Me perdonas...
-Claro que si, Haru...-respondió con seguridad el nezumi, sonrosándose al recordar la acción por la cual se disculpaba su koi.
-No vuelvo a hacer nada sin tu permiso, ¿esta bien?, y Yuki...
-¿Si?
-No pienses que te amo por tu apariencia, la cual es perfecta, no, no pienses eso, porque Yuki, yo te amo, por la hermosa persona que hay en tu interior..., y quiero proteger a esa frágil y hermosa persona que eres, no olvides eso-finalizo, besando con ternura los rosados labios del nezumi, quien tenía las mejillas ruborizadas, y los ojos brillantes.
"Nadie me había dicho nunca algo así...", pensaba conmovido por la pureza de los sinceros deseos de su pareja. Correspondió el beso, intentando expresar en el que sus sentimientos por el ichi, eran igual de fuertes, intentando mostrar que tambien le adoraba. -Haru, no dudaría por un momento de tu amor-comento, tomando aire -Tu tampoco dudes de que te amo más de lo que jamás había querido a alguien, Haru, te amo más de lo que jamás pensé amar, y tu, eres la persona que me ha dado más de lo que en sueños llegue a esperar...-confeso, ruborizado, recibiendo una sonrisa de parte del ichi, quien depositaba un beso en su frente.
-No lo olvidaré, y gracias por quererme tanto, y por tu confianza.-agradeció el ichi, iniciando un nuevo y repentino beso, uno de agradecimiento, que hizo sonrosar al nezumi, quien abría sus ojos sorprendido.
"Haru... ¿Cómo puedes ser tan dulce
conmigo?", pensaba el nezumi, agradecido por los sinceros
sentimientos de su koi; correspondiendo el beso, poniendo más
participación en ello.
Ese beso con el cual un nezumi y un
ichi se fundían, se unían, eran uno solo, lo
disfrutaban, y se aferraban a él, sin querer dejar los labios
del otro, ese beso era la mejor manera que conocían para
demostrarse todo el cariño que sentían, y así
hacían, expresaban todos sus sentimientos, en los besos que se
propinaban implantaban todo el amor que retenían cuando no
podían estar juntos, y lo desprendían, en esos besos
entregaban todos los sentimientos que tenían reservados hace
tanto tiempo, ya que a su persona idónea, ya habían
encontrado.
Ese era un beso dulce y casto, como el primero que se habían dado, estaban disfrutando de la unión de sus bocas, pero la necesidad de respirar finalizo ese dulce momento, si, la falta de aire, detuvo ese dichoso momento, para lamento de los participantes de aquel beso.
-Oye Haru...
-Dime...
El nezumi sonrosado, se aproxima lentamente, hasta llegar a los oídos de su koi, en donde le susurro al oído: "Me gusta como besas, Haru...", para luego, regalarle una tierna sonrisa, con un rubor en sus mejillas, que le hacia ver irresistiblemente adorable a los ojos del ichi.
-¿Ah, si?-pregunto el ichi, siguiendo el juego de galanteos.
-Pues...Sí-respondio el nezumi, con decision en su voz, divertido por el juego.
-Entonces-dijo el ichi, tomando al nezumi posesivamente por la cintura; para luego volver a unir sus labios en un beso, pero en uno, más pasional.
-Jajajaja...-reían juntos, una vez recobrado el aire.
-Oye Haru...-le llamo el nezumi
-Dime Yuki-koi...-susurro el ichi, haciéndole sonrosar a más no poder.
-Yuki...koi-repitió el nezumi
-Sí, dime Yuki-koi-repitió el ichi, tomándolo por la cintura.
-Haru... yo tengo hambre, ¿tu no?-preguntó apenado el nezumi
-La verdad, yo tambien, Yuki...-respondió el ichi.- ¿Vajamos a por algo?
-Sí-asiente el nezumi, contento. "Espero que haya algo de queso en el refrigerador"
Lentamente, van bajando las escaleras unos alegres ichi y nezumi, topandose en su camino con una sonriente niña-onigiri (N/A.Y: Tohru Honda -).
-Sohma-kun...veo que ya estas mejor-comenta la castaña sonriente.
-Así es Honda-san-responde el nezumi, correspondiendo la sonrisa
-¿Qué hacen?-pregunta la castaña
-Vamos a buscar algo para comer-responde el nezumi.
-Ah...
-¿Y tu Honda-san?-pregunta el nezumi curioso.
-A lo mismo.
-Vamos Yuki...-lo apura el ichi, jalándolo de la ropa.
-Sí...-asiente el nezumi.
Así terminan bajando por las escalera, un nezumi, un ichi y un onigiri, los tres caminando con un solo objetivo, llegar a la cocina (inner: Sí a llenar su guatita -); y así terminan, los tres en la cocina, donde encuentran a un conejo, comiendo felizmente un queque de Mármol.
-Buenos Días Momiji... ¿De donde sacaste eso?-pregunta el nezumi curioso
-Hola Yuki, Toh-ru, Haru...-les saluda a todos animosamente el tierno conejo.
-Buenos Días...-saluda Haru
-Buenos Días-saluda tambien la castaña.
-¡Sí, esto, me lo dio Shi-san!
-¿Shigure?-pregunta el nezumi
-¿Y dónde esta?-pregunta el ichi
-Salio con Ayame y Hatori...-responde el conejo, comiendo el último trozo del queque.
-Ahh...-murmuraron los tres al ver al conejo engullir el último trozo de queque.
-¡Mn...! ¡Mn!, ¡ha estado muy rico!-comentó el conejo.
-Que bueno...
-Ahh... etto, voy a ver en el refrigerador para cocinar algo-comenta la castaña, al mirar los rostros del ichi y el nezumi.-Etto-murmura al abrir el refrigerador, y descubrir desesperadamente que no quedaba NADA ahí.
-¿Honda-san?, ¿Encontraste algo?-pregunta el nezumi esperanzado, acercándose-¿Que vas a coci...nar?-pregunta, a la vez que observa al interior del refrigerador, comprobando que allí no había nada y su estomago comenzaba a reclamar alimento.
-¿Yuki?, ¿Qué ocurre?-pregunta el ichi, preocupándose al ver el estado de absoluta inmovilidad en su nezumi.- ¿Yuki?-le vuelve a llamar comprobando el tambien que no había nada adentro.
-Hola, ¿Qué hay para comer?-pregunta el neko mirando dentro del refrigerador-¡¡ ¿QUÉ?!!-exclama furioso (si, el también se muere de hambre).
-Etto... ¿voy a comprar algo?-pregunta la castaña nerviosa, pues tenía que enfrentar tres estómagos hambrientos, y sabía bien que con hambre las personas no se comportaban nada bien (mal humor, luchas, cuarta guerra mundial, Apocalipsis).
-¡Ya, Pero date prisa!-le apura el neko -¡Vamos!-le dice llevándola hasta la puerta.
-Ha-Hai...-asintió la castaña, apresurando el paso.
-¡Nos vemos pronto, Honda-san!-se despidió el nezumi, pensando: "Sí, que sea pronto me muero de hambre -.-"
-Nos vemos...-se despidió el ichi, mirando su estomago.
A la distancia se oían aun los pasos de la castaña y el pelirrojo, este último refunfuñando como siempre ( -¡¡Esos adultos irresponsables, dejarnos así, sin más, a que caigamos muertos de hambre, son unos irresponsables!!! ), Y luego, cuando ya no se oían sus pasos, se oyó el estrepitoso sonido que produce un PORTAZO, obviamente 'cortesía de Kyo'.
-Espero que no tarde-comentó el nezumi, mirando hacia el suelo
-Sí, Yuki... tu tambien tienes mucha hambre, ¿verdad?-preguntó amablemente el ichi
-Ah, Sí...-asintió un poco apenado el nezumi.
-Mmm Mm., yo comí queque, pero... igual tengo hambre-comentó el conejo, tocando su pequeño estómago.
-Uhm-asintió el nezumi-Pero solo nos queda esperar.
-Sí...-asintieron abatidos por el hambre el ichi y el conejo.
Mientras tanto, en otro espacio geográfico...
-Ahh, voy al baño-comento el inu a sus dos acompañantes
-Ve, ve Gure-san-le insita la serpiente, a la vez que el medico se toca la cabeza, agotado por sus inmaduros compañeros de mesa, en tanto, Shigure se va.
-Shist, Shist-le llama la serpiente al medico
-Dime, Ayame...
-Como tu sabrás Tori, nuestro querido amigo Gure-san, prontamente estará de cumpleaños...
-Sí, lo tengo presente...-respondió reflexivo el medico
-Si, y he estado pensando, en que podríamos hacer algo especial para Gure-san entre los dos, ¡después de todo, a pesar de la distancia, y todo lo que nos separa, somos los mejores amigos...!-comento emocionada la serpiente.
-Uhmm, que te parece si lo conversamos más a fondo...
-Sí
-Esta bien, después hablamos-finalizo, mirando hacia la puerta en dirección al baño, por donde venía caminando Shigure.
-Uh. ¿Qué les pasa? ¿Por qué tan serios?-pregunto el inu con toda simplicidad.
-Nada, nada Gure-san
-Te estábamos esperando...
-Sí, sí.
-Y Ayame estaba hablándome de su relación con Yuki
-Sí, si, ha mejorado mucho, verdad Gure-san, es que Tori no me cree mucho-argumento la serpiente
-Ah, ¿No le crees Hari?, ¡si es verdad!
-Mm., es que no te he visto mucho con Yuki.
-Ah, eso.
-Si
-Pero nos llevamos bien, tal vez incluso, pronto llegue a ser su mejor amigo-comentó emocionada la serpiente
-Así espero-comentó el medico
-Sí, esfuérzate Aya-le apoyo el perro
-Claro que sí, Gure-san.
-Ahh...-suspiro agotado el medico
-Bueno pidamos postre-sugirió el perro
-Buena idea Gure-san-comento la serpiente, apoyando la decisión.
-Sí, además paga Hatori-agrego el perro
-JAJAJAJAJAJAJA...JAJAJA-reían conjuntamente y de forma "muy disimulada", la serpiente y el perro; riendo de manera tan disimulada, tan poso ruidosa, que se voltearon todos los que estaban en el restaurant.
-Ayame, Shigure, Cálmense-pidió ligeramente molesto el medico.
-JAJAJAJAJA...
Datitos:
Morfeo: se le llama "Caer en los brazos de Morfeo", cuando las personas se rinden al sueño.
Inu: perro (en japonés)
Ichi: Buey -creo º-º-
con eso de que: "recién comenzaban a latir" me refiero a que recién comenzaban a vivir nuevas experiencias porque nuevos sentimientos los empezaban a embargar-ya sabrán porque van todos-.
Queque de Mármol: es un queque que tiene chocolate entremedio, es muy rico. ¬
Onigiri: no recuerdo si lo había dicho, pero wenu -, son bolitas de arroz, que además vienen rellenas -a veces- de pescado o carne, son muy ricas. Ah, y Tohru es representada por un Onigiri por el juego de Fruits Basket, que jugo en la infancia, que era una "canasta de frutas", y ella, ingenua, le dijeron que era un onigiri, y ella, pensaba que era una fruta... bueno, yo creo que ya conocen el resto de la historia -
Agradecimientos:
Gracias a todos por dejar reviews, y por leer esta historia, por su apoyo a que la continué, y continuar leyéndola, espero que este capitulo sea de su agrado, Angels.
PS: Angels porque ustedes quienes colocan reviews-mil gracias-son como Ángeles para mi, porque soy una persona demasiado depresiva, y sus reviews -sean criticas, apoyos, en fin sus comentarios- siempre me impulsan a seguir, me impulsan a vivir, me levantan el ánimo, muchas gracias a ustedes Angels, espero que ustedes tambien encuentren a algo o alguien que les pueda apoyar llevándoles a la vida, ayudándoles a encontrar un sentido un sueño, un motivo por el cual vivir. Se los deseo, de todo corazón, encuentren algo o alguien a quien dar todo lo que su corazón guarda, encuentren su felicidad, luchen por ella. ¿Por qué motivo?, por la felicidad, la única manera de sobrevivir es teniendo pequeños momentos de alegría, si tienen momentos de alegría, justo aquí, justo ahora, almacénenlos en su corazón, clávenlos en su memoria, esos buenos momentos, porque les darán fuerza al tener problemas...
Reviews
-Yuu Kleiyu: Como siempre muchas gracias por tu apoyo tan incondicional me alegro de que alguien tan linda (kawaii) como tu haya leído mi historia porque siempre que leo lo que me escribes me alegro un montón. Gracias por tu apoyo (n.n Nee... podrías darme tu mail tengo un montón de ganas de hablar contigo...)
Espero que hayan pasado una muy feliz navidad y que tengan un feliz año nuevo, les dejo un gran abrazo ¡cuídense un montón!
y miles de disculpas por todo el tiempo de vagancia... es q se me murio el pc ¬, gomenne...
Bye-bye!
