Y aquí la segunda parte del capítulo 8D
Disfrútenlo ~
VÍNCULOS TEMPORALES
CAPÍTULO 07: CHANTAJE
PARTE II
3 DE ENERO
FRONTERA CON SHINJUKU
9:41 PM
¿Qué es esto? – Preguntó Anri al palpar que había algo invisible que no la dejaba pasar.
Esto es una barrera puesta por un dispositivo hace tres días. – El joven estrelló su cuchillo contra la barrera pero nada pasó.
Como ves no puedo hacerlo con un cuchillo normal. Es probable que tú puedas hacerlo. Tu espada es original en su tipo. Está hecha para cortar este tipo de cosas. – Explicó el pelinegro.
"¿Cortar este tipo de cosas?" – La pregunta resonó en la mente de Anri. Si decía que la barrera era causada por un dispositivo… ¿por qué ella si podía cortarlo? ¿Acaso era algo sobrenatural como Celty?
Etto… usted… - Anri no sabía cómo llamarlo.
Llámame Blue Hat por ahora. Desconocemos el nombre de este humano. Más bien no queremos saberlo. – Contestó Blue Hat.
¿Qué tengo que hacer, Blue Hat-san? – Preguntó Anri.
Primero debes cortar esta barrera y pasar al otro lado. Pero debes estar alerta. Algo podría estar esperándonos. – Advirtió Blue Hat. Anri mantuvo eso en mente y sacó su espada para cumplir su cometido.
"Cortar la barrera del maestro de esos muñecos.
Suena divertido.
Así podremos encontrarlo y amarlo.
Amar.
Amar.
Amaaaaar. ~"
Y con un brillo demencial la espada roja se cernió con toda el aura asesina sobre la delgada barrera haciéndola crear un camino invisible hacia la tierra prometida de Blue Hat.
¡Vamos antes de que se cierre! – Gritó Blue Hat corriendo hacia la grieta en el aire que relampagueaba. Anri no lo pensó dos veces y corrió detrás de él.
El panorama que se encontró Anri al llegar al otro lado fue desagradable. Montones de cadáveres estaban apilados en un callejón delante de ellas.
¿Qué es esto…? – Su estomago se revolvió. Era peor que lo que vio el departamento de Yagiri Namie. Huesos, tripas y demás que no podía identificar estaban a su alrededor. Miró a Blue Hat que se abría paso entre el cerro de muertos.
Debemos irnos. Debe haber uno de esos Jack's rippers cerca. Están buscando partes buenas para sus jefes. – La mano de Anri fue tomada por la de Blue Hat y jalada con poca delicadeza a través del callejón hasta llegar a la calle.
¿Jack's rippers? – Recordó haber leído de un asesino que era apodado Jack el destripador en un foro. Había asesinado a varias personas desde el 31 de diciembre y por eso se aconsejaba a la gente no salir por las noches. Sus lugares de asesinato favoritos eran Shinjuku e Ikebukuro.
Son esas cosas que parecen zombies. – Dijo el pelinegro.
¿Cómo esas que están en frente de nosotros…? – Anri señaló al frente, habían al menos cinco zombies como los que había visto el día anterior. Todos babeaban con hambre mientras corrían hacia ellos. Blue Hat hizo un sonido de fastidio y corrió hacia ellos para darle una patada en la cara que resonó contra el cráneo de la criatura, jaló a Anri y comenzó a correr aprovechando la abertura que había dejado el zombie que había pateado.
Si, exactamente. – Blue Hat miraba hacia atrás con molestia. No esperaba encontrarse a los destripadores tan rápido. No estaba seguro de poder darles pelea con ese cuerpo que había tomado prestado. Lo mejor que podía hacer era perderlos antes de que memorizaran sus olores, si no ahí si tendrían un gran problema.
¡Mueran zombies! – Gritó la voz de una chica delante de ellos.
Una chica con una trenza y lentes llevaba dos esferas en las manos con una mecha que estaba por terminarse en cada una. Sin decir nada más, ella la lanzó contra aquellos que los perseguían. Las esferas explotaron vaciando el contenido de gasolina que llevaban en su interior haciendo que los zombies se volvieran cenizas al entrar en contacto con el fuego.
¡Yay, llevo quince esta noche! ¡Dudo que puedas superar eso, Kuru-nee! – Dijo la chica de lentes y cabello castaño claro a otra que era idéntica a ella solo que no llevaba lentes y su cabello era más corto hasta la nuca.
Pronto te alcanzaré, Mairu… (Rivalidad…) – Contestó la chica que respondía a Kuru-nee.
Los ojos marrones de ambas gemelas se concentraron en Anri y Blue Hat.
¿Quiénes son ustedes? – Dijo Blue Hat serio.
Una tal Miyagi Haruka nos ha hecho hacer guardia durante tres noches esperando que alguien salga de Ikebukuro. Supongo que ese nombre te debe sonar de algo. ¿No? – Contestó Mairu.
¿C-Cómo está ella? ¿Se encuentra bien, Haruka-sama? – Blue Hat de repente se exaltó al escuchar el nombre de aquella mujer.
Está estable por ahora pero no puede levantarse aún. Los llevaremos con ella. – Dijo Mairu empezando a caminar.
Vengan con nosotros. (Ella espera…) – Kururi comenzó a seguir a su hermana menor.
4 DE ENERO
CENTRO DE IKEBUKURO
11:11 PM
Estaba nerviosa.
Estaba caminando en la oscuridad.
No sabía hacia dónde iba.
Ni siquiera sabía dónde estaba.
La única información que tenía era que estaba en un lugar llamado Ikebukuro. En donde se suponía debía entregar el gran paquete que llevaba. La poca gente que se encontró en el camino la miraban extrañados de cómo una joven podía llevar una caja tan enorme como una mochila en su espalda con tanta facilidad. Estaban admirados de su fuerza.
Onee-chan, es mejor que no andes sola por la calle. Acaba de haber un apagón que dejó media ciudad sin electricidad. – Dijo un hombre que venía en un grupo de cinco hacia ella.
Tenían pañuelos verdes en sus cuellos y se veían amenazantes. Podía tratarse de alguna banda de color nueva que trataba de aprovechar el espacio dejado por los difuntos pañuelos amarillos y cuadros azules. Nadie lo sabía con exactitud. El punto era que en sus mentes estaban el jugar un poco con aquella belleza de ojos rojos y cabello negro que tenían en frente.
La chica de ojos rojos se alejó un poco con cara de no entender lo que estaban diciéndole. No entendía el idioma en Ikebukuro a causa de que su reloj de pulsera, el cual le ayudaba a traducir los idiomas extranjeros se había dañado al aterrizar horas atrás. No quería solo golpearlos sin saber que le estaban diciendo, no quería malos entendidos, su compañero podría enojarse y privarle de cena por un mes; y eso es algo que no estaba dispuesta a arriesgarse.
¿Onee-chan, no nos escuchaste? – Uno agarró su muñeca para atraerla hacia él. Ella se puso a la defensiva y estaba a punto de responder con violencia, pero otra mano quitó el agarre que tenía el pandillero sobre ella.
¡Pelear es malo! ¡Hace que te dé hambre! ¡Mejor come sushi y sé feliz! - Dijo un hombre moreno que tenía una sonrisa amenazante pero no menos intimidante que su gran estatura.
¡Corre! ¡Es Simon! – Los pandilleros echaron a correr a percatarse de la identidad del salvador de la joven que cargaba la gran caja.
¿Estás bien? ¿Tienes hambre? ¿Quieres sushi para ser feliz? – Dijo Simon con una sonrisa pero la joven lo miraba con confusión, le dio la impresión de que no entendía el idioma japonés.
¿No hablas japonés? – Preguntó en japonés para cerciorarse de que no le entendía.
¿Hablas ruso? – Ahora comenzó a hablar el vendedor de sushi en su idioma natal solo para probar.
No sé quien es ruso, pero te entiendo perfectamente. – Contestó la chica con una sonrisa.
¿Cómo te llamas? – Simon estaba aliviado de que por fin se pudieran entender. No sabía qué hacer con una extranjera perdida y asustada.
Me llamo Ren. – Contestó la chica.
Si quieres, puedes quedarte en mi casa. ¿Estás perdida, no? – Le ofreció su casa para que pudiera descansar, sabía lo que era estar en un país que no conocías y de la sensación de miedo que eso conlleva, más aún, cuando no conoces el idioma del lugar. Siempre que podía ayudaba a los extranjeros que no dominaban el japonés.
¡Gracias! – Dijo ella feliz mientras el sonido de su estomago resonaba en el lugar.
¡Bien, comerás sushi para ser feliz! – Dijo el hombre.
No sé que es sushi, pero suena delicioso. – Ren se hizo de babas mientras caminaba con su nuevo amigo, podía darse el lujo de perder el tiempo así, estaba segura que no habían llegado órdenes aún a su celular. Esperaría hasta entonces para comenzar a moverse.
7 DE ENERO
PARQUE NACIONAL DE IKEBUKURO
7:45 PM
Dime, Shizuo-san. ¿Qué te trae a este bar de mala muerte? – Dijo una mujer de cabellos rojos y ojos carmines mientras bebía su trago con una sonrisa sin despegar su mirada de él.
Digamos que un poco de estrés. – Contestó Shizuo mientras le hacía ademán al dependiente para que le sirviera algo fuerte para beber.
¿Estrés? ¿Qué te tiene así de estresado? – Preguntó la mujer bastante curiosa del relato, ya que no tenía nada más que hacer esa noche.
Pues… esa maldita pulga. – Dijo Shizuo en muy baja voz, pero fue bastante audible para la mujer junto a él en la barra.
¿Con pulga te refieres a Orihara Izaya, cierto? – Interrogó la pelirroja sabiendo que podía morir solo con mencionar aquel nombre tabú en Ikebukuro.
No menciones ese horrible nombre, solo dile pulga si en tal caso no tienes opción... – Shizuo rechinó un poco los dientes con la mención de Izaya. Pero se controló, ella no tenía la culpa de que Orihara Izaya existiera en este mundo.
¡Jajajajajajajajaja! – La pelirroja estalló en una risa muy parecida a las que daba Izaya cuando algo le causaba demasiada gracia.
¿Qué sucede…? – Shizuo enarcó una ceja al ver que la mujer no dejaba de reírse.
Es que ustedes… jajajaja… me hacen reír demasiado. Por eso voy a invitarte un trago muy caro por hacerme reír de esta forma. Siento que no me he sentido así en años. – El dependiente captó la mirada de la mujer y fue a preparar el trago para Shizuo.
No entiendo qué hice para que te rieras así. No me da risa hablar de esa maldita pulga. Pero tomaré el trago, nunca he probado uno caro... – Contestó Shizuo sin inmutarse.
Es que para que alguien te estrese de esa forma en que solo puedas pensar en él incluso cuando te está acompañando una mujer… ¡Es demasiado gracioso! Esa "pulga" ha hecho su hogar en tu "tranquilo" corazón. ¿O debería decir en tu tranquila isla?– Ella hacía alusión al significado de Heiwajima que es isla tranquila para seguir riéndose ella sola en su puesto.
¡Pues lo quiero lejos de mi isla! – Dijo fastidiado Shizuo a su acompañante.
Ok. Ok. No te enojes conmigo Shizuo-san~. Si me asesinas no podrás tener la información que deseas sobre tu adorada "pulga". – El hombre del bar trajo consigo el pedido de la informante para Shizuo.
Más te vale que tu información esté correcta y no sea una trampa de Izaya. Es más, espero que tú no seas uno de sus títeres. Ese sujeto es depreciable, si estás bajo su poder mejor huye antes de que te meta en alguno de sus crueles juegos. – Advirtió el rubio al ver que ella sacaba un sobre amarillo con la información que Shizuo había pedido con antelación. Tomó el sobre y bebió el trago que le había invitado ella de un solo sorbo. Repentinamente sintió que su vista se nubló al levantar la vista hacia su acompañante.
Te daré un consejo antes de que tome mi pago. No pongas a Izaya en un pedestal como la persona más cruel de Ikebukuro. Hay personas aún más crueles en esta ciudad que pueden aprovecharse de esa ceguera tuya e ir contra ti y los que amas. Como yo, Shizu-chan. ~ - Dijo la pelirroja con una gran sonrisa mientras Shizuo iba cayendo al suelo despertando de golpe en la oscuridad de un bosque.
Shizu-chan eres muy ruidoso. – Izaya lo estaba sosteniendo de un brazo en la base del árbol.
¿Qué demonios estás haciendo, Izaya? – Se soltó del agarre del pelinegro y se levantó del suelo.
Te traté de despertar para que bajaras tu mismo porque encontré algo interesante, pero como siempre tienes un sueño pesado en que no te das cuenta de lo que sucede a tu alrededor. – Explicó Izaya comenzando a caminar en la oscuridad.
¿Me bajaste tu solo del árbol…? – Shizuo lo miró con asombro.
Eres más liviano de lo que aparentas. – Izaya hizo una pausa para mirarlo.
¿Piensas que soy un debilucho? Quizás no sea un monstruo como Shizu-chan pero puedo hacer varias cosas por mí mismo. – Izaya sonrió para apartar varias ramas dando paso a la luz de una pequeña fogata.
Además… ¿Qué quieres decir con "como siempre tienes el sueño pesado"? – Las mejillas del rubio estaban ligeramente encendidas por la vergüenza que conllevaba con eso la pregunta.
¿Eh? ¿No me digas que Shizu-chan está avergonzado porque lo vi dormir? – Izaya se rió escandalosamente.
¡No estoy avergonzado! – La verdad era que le ponía peor que Izaya se haya dado cuenta de lo que estaba pasando por su mente cuando hizo aquella pregunta. Esa era una de las cosas que más detestaba del informante, su habilidad casi innata de leerle la mente o al menos adivinar lo más cercano a sus pensamientos en el momento.
Además no sería la primera vez… pfff… - Izaya trató de contener una carcajada.
¿No es la primera vez…? ¿No me digas que me espías en las noches? – Shizuo ya temía lo peor.
Deberías controlar más esos hábitos de beber hasta quedar sin sentido, Shizu-chan~. Aunque debo admitir que te veías "lindo" mientras roncabas en ese callejón, casi podía decir que parecías un humano… Si tan solo te pasaras la vida durmiendo. – Izaya caminó más allá de la fogata en donde se encontraba una cama improvisada para Amai quien seguía durmiendo a pata suelta tranquilamente.
"¿Lindo?" – Shizuo no podía creer lo que acababa de escuchar, obviando lo que vino después de aquella palabra, Izaya había mencionado "lindo" y a él en la misma oración.
Shizu-chan… ¿Sigues dormido? – Izaya había dicho el comentario con tanta naturalidad que no se había percatado del impacto que había tenido en el barman quien seguía en la nebulosa.
¡Oi! ¡Despierta organismo unicelular! – Izaya pasaba la mano delante de la cara de Shizuo.
¿A quién llamas organismo unicelular? – Shizuo volvía a su estado usual de cabreación.
A ti. Por cierto, mira lo que encontré. – Detrás de las ramas se encontraba una fuente de aguas termales.
No sabía que hubiera algo así en el parque. – Shizuo admiraba el gran hallazgo.
Yo menos. Al parecer lo tienen oculto al público por ahora. Lo bueno de todo es que el parque ya cerró hace una hora y no hay gente dentro, pero si están alrededor del parque esperando que algo pase. Así que aún no podemos irnos. – Izaya suspiró y comenzó a quitarse la ropa para solo quedar en bóxer.
Ya no soporto esa cosa naranja sobre mí, es pegajosa y molesta. – Antes de que Izaya dijera algo más este se lanzó al agua haciendo un gran chapuzón.
¡Esto es lo mejor! ¡No he estado en aguas termales desde preparatoria! – Izaya estaba sonriendo complacido como si hablara solo con él mismo. Shizuo se despojó de su ropa también para solo quedar en ropa interior y entrar al agua sintiendo que su cuerpo le agradecía semejante lujo que no se había dado en años.
Es verdad. Recuerdo ese viaje a las montañas en tercero de preparatoria. ¿Ya fue hace tanto? – Shizuo miraba el cielo estrellado como quien busca una respuesta a tantas preguntas que engullían su mente en aquel momento.
Sí, eso fue hace siete años. – Contestó Izaya recostando la cabeza en la orilla del estanque.
La respuesta de Izaya dio inicio a un silencio incomodo. Habían cosas de qué hablar entre los dos, pero ambos estaban renuentes a hacerlo por lo que se podía destruir si lo hacían. No querían estar cerca del otro ni siquiera hablando.
Shizu-chan… ¿Eres virgen? – Y esa fue la pregunta que destruyó el silencio perpetuo que se había plantado en el ambiente, pero no solo eso, también tiró abajo la máscara de tranquilidad que se había parado sobre el rostro de Shizuo. El rubio volteó hacia Izaya incrédulo sin saber qué responder.
¿Qu-Qué diablos acabas de preguntar? – Shizuo con las mejillas encendidas notablemente.
Son preguntas de trabajo, Shizu-chan. No te exaltes~. – Izaya disfrutaba descolocar a Shizuo con temas que él no podía manejar por su personalidad.
¡¿Cómo puede ser eso de trabajo?! ¡No pienso darle información a un pervertido como tú! – Shizuo miró hacia otra parte avergonzado. Ya la palabra comenzaba a ser parte de la actitud del rubio con respecto a Izaya.
¡jajajajajajajajaja! ¿Por qué te pones así? ¿Acaso eres una quinceañera? Solo di sí o no. Necesito descartar que esa niña sea tu hija. – Izaya se reía a carcajadas mientras se agarraba el estomago, si hubiera sabido que hacerle ese tipo de preguntas a Heiwajima Shizuo le haría ponerse así, lo hubiera hecho hace mucho tiempo atrás. Sus reacciones eran graciosas para él.
Shizuo pareció pensarlo en silencio un momento hasta que sin mirar a Izaya dio su respuesta con fastidio.
No… No lo soy. – Dijo él en un hilo de voz.
¡¿En serio?! Me cuesta creerlo, pero si dices que no eres virgen, te creeré. – En el tono en que Izaya lo decía daba entender que no le creía en absoluto. Por otra parte Izaya le sorprendía que Shizuo le hubiera contestado. ¿Tan interesado estaba en probar su inocencia?
Izaya-kun~. Me fastidia el tono en que lo dices~. – Izaya no se dio cuenta cuando Shizuo se acercó tanto a él mientras estaba analizando la respuesta. Shizuo puso sus puños en la cabeza de Izaya y comenzó a frotarlo contra él haciendo que le doliera al pelinegro el contacto.
¡Duele! ¡Shizu-chan, duele! ¡Me vas a romper el cráneo! – Izaya trataba de alejarlo.
Shizuo lo soltó y agregó. - ¿Tanto te sorprende que alguien pueda estar conmigo? ¿Acaso Izaya-kun siente envidia? ¿O es que eres virgen aún? – Ok, Shizuo quería fastidiar ahora, le molestaba esa sonrisa idiota de Izaya, vería que conseguía presionándolo hasta hartarlo.
No veo el problema de ser virgen y dudo que sienta envidia de ti, Shizu-chan~. – Izaya lo decía con una vena de enojo en su mejilla, pero por lo demás el rostro del pelinegro no demostraba más que una sonrisa. Shizuo pareció analizar por un momento su respuesta.
¿O sea que eres virgen? – Shizuo repitió en pregunta.
¿P-Por qué te interesa? Yo no soy el que tiene una hija roncando ahí. – Izaya trató de irse al otro lado del estanque, lo menos que quería hablar era de él mismo.
Sí, pero tú comenzaste el tema. Esto es un intercambio equivalente de información. No seré el único avergonzado aquí. – Contestó el rubio tomando las muñecas de Izaya y pegándolo contra la orilla del estanque de aguas termales. Las cosas con Izaya eran informaciones con un precio, si él quería saber algo debía pagar con información.
¿Desde cuándo eres fanático de Full Metal Alchemist…? – Izaya intentó desviar el tema hacia otra cosa, pero ahora mismo estaba atrapado entre "Shizuo y la pared".
No desvíes el tema, pulga. Aunque no me sorprende, no creo que ninguna mujer se acerque a ti sabiendo que corre el riesgo de ser usada por ti en tus juegos. Además de que tienes una gran fama como yo en Ikebukuro. Estoy casi seguro que ni amigos tienes, ya que no voy a contar a Shinra como uno. Vas a morir solo, Izaya-kun~. – Shizuo dijo lo último como pensando algo más que burla mientras lo veía a los ojos.
Eso está bien para mí, no es que espere la felicidad ni nada por el estilo, Shizu-chan. En ningún momento he dicho que espero algo de los demás, con solo observarlos y usarlos para ver sus reacciones es suficiente para mí. – Izaya estaba diciendo la verdad y eso hizo que la sangre de Shizuo se calentara por la rabia que sentía.
¿Cómo era posible que él fuera tan anormal para actuar de esa forma?
¿Por qué él siempre tenía que ser así?
¡Tú…! –Shizuo trató de contener las ganas de golpearlo. Tampoco soltó el agarre sobre sus muñecas y menos dejó de mirarlo a los ojos.
Haré una corrección de lo que te dije hace un momento. No es que nadie no se te acerque, es que tú no dejas que se acerquen. Acabo de darme cuenta. No temblaste en ese árbol por miedo a mí, temblaste porque temías que hubiera descubierto algo de ti cuando no estabas en guardia. ¿De qué te escondes, Orihara Izaya? – Los ojos de Izaya expresaron estupor, luego rabia, para finalmente dejar paso a otro sentimiento que hizo ver a Shizuo en el pelinegro el primer vestigio de humanidad.
Sus ojos mostraron algo de resentimiento.
Solo un poco y solo por un segundo.
Para luego presentar la sonrisa limpia que hacía que sus ganas de machacarlo a golpes regresara.
La sonrisa que mostraba seguridad y burla hacia él.
La sonrisa que mantenía a Orihara Izaya a flote.
¿Esconderme? ¿De quién debería esconderme, Shizu-chan? Además que ser cobarde es otro de mis encantos que tanto me gusta. Soy un informante, está en mi trabajo esconderme para conseguir el pan de cada día. Así que deja de analizar mi vida social. No quiero a nadie que pueda estorbarme, es solo eso… – Suspiró el pelinegro desviando la mirada un poco más calmado.
¿O será que Shizu-chan de repente siente lastima y quiere ser mi amigo? ¿O quizás… amante? – Izaya mandó una bola rápida hacia Shizuo para ver cómo reaccionaba, si estaban tocando temas delicados, entonces lo harían a fondo con todo.
¡Ni loco! – Shizuo lo soltó como si su piel quemara y regresó a su lugar.
Eso pensé~. Además no sirves como psicólogo, Shizu-chan. Te rindes demasiado fácil. – Izaya comenzó a reírse por lo bajo mientras volteaba hacia la orilla ponía sus brazos para apoyar la cabeza dándole la espalda a Shizuo. La sonrisa que tenía hace un momento desapareció para mostrar una mueca de amargura. Tenía que cuidarse de Shizuo, no le agradaba que lo empezara a leer de esa forma, que él tuviera esa facultad no estaba entre sus datos anteriores sobre el rubio.
¡Yo también quiero bañarme! – Gritó una silueta que pasó rápidamente junto a Izaya y terminó cayendo al agua hasta que al no saber nadar comenzó a burbujear por no poder subir a la superficie. Izaya y Shizuo observaban el centro del estanque con cara de no entender que era eso que se había lanzado hasta que recordaron que Amai estaba con ellos.
¡Amai! – Gritaron los dos al unísono asustados. Shizuo sacó a Amai del agua completamente aturdida.
¡Si no sabes nadar no te lances de esa forma, maldición! – Shizuo había sentido que su corazón se había detenido por un instante.
Lo siento… Me emocioné. – Se disculpó el infante.
Shizu-chan… ¿Ya te diste cuenta? – Preguntó Izaya señalando a Amai.
¿De qué? – Shizuo no entendía.
Ah… No me sorprende viniendo de ti. Primero, su cabello ahora es marrón; segundo, sus ojos son rojizos; tercero y más importante, es un niño. No una niña… - Izaya explicó con impaciencia.
¿Qué? ¿Un niño? – Shizuo miró y efectivamente eso era, un niño. Por las coletas y ropa que llevaba se habían dado la idea equivocada de que se trataba de una niña. Ahora que "la niña" se había lanzado al estanque sin ropa podían confirmarlo.
Esto no tiene sentido para mí. ¿En que cambia esto? – Su problema seguía estando ahí cambiara el género de su ahora "hijo".
Para mí sí. Puede que sea una víctima de secuestro ahora. – Izaya salió del estanque en bóxer y fue a buscar en los bolsillos de su pantalón el sobre que le había dado Liam Mhic el 31 de diciembre.
Una pareja me contrató para que buscara el paradero de su hijo que había sido secuestrado hace un año. Habían escuchado rumores de que había sido visto en Ikebukuro recientemente. – Izaya mostró desde su lugar la foto y Shizuo comparó la imagen con el chico que tapaba con una capa de vampiro.
Son iguales. La única diferencia es que tiene el cabello largo. – Agregó Shizuo.
¡Esos no son mis padres! ¡Mi padre es él! – Amai parecía entender a medias lo que decían, aun así parecía molesto.
Si, si, disculpa por hacerte enojar. Es mi error~. – Izaya miró a Shizuo diciéndole con la mirada que le siguieran la corriente por ahora.
Además también quiero estar con Izaya. He esperado mucho para volver a verte. – Amai sonreía. Izaya no entendía de dónde sacaba que lo había visto, pero no pensaría en eso por ahora.
Estarás un tiempo con ellos al parecer. – Dijo otra voz que no era ni la de Izaya ni la de Shizuo. Delante del estanque había una persona mirándolos. Tenía el cabello negro y lentes oscuros.
¡Tú eres el que robó mis lentes! – Shizuo inmediatamente lo reconoció. Era el chico que tomó sus lentes y corrió hacia ese callejón cinco días atrás.
¡Lo siento! ¡Puedo explicarte por qué hice eso! ¡Solo quería que salvaras a Anri-chan y a Izaya-san! – El chico retrocedió un poco mientras pedía disculpas.
¿Salvarme? ¿A mí? – Izaya no entendía. El chico se quitó la peluca y los lentes que llevaba revelando su verdadera identidad.
¿Kida-kun? ¿Qué haces aquí? – Izaya estaba sorprendido, no tenía información de que el rubio quien era el antiguo líder de los pañuelos amarillos estuviera de vuelta en Ikebukuro.
Tengo mucho que explicarles. Por eso es que se podría decir que soy un representante de Miyagi Haruka o algo así. – Terminó de captar la atención de los dos hombres con sus palabras.
03 DE ENERO
EN UN EDIFICIO ABANDONADO EN SHINJUKU
11:58 PM
¡Haruka-sama! – Blue Hat corrió a la cama en donde se encontraba sentaba Haruka. La mujer pelirroja con su taza de té en sus manos posó su mirada al recién llegado. Estaban en una especie de habitación improvisada toda tapizada de rojo, con solo una lámpara en una mesita de noche justo al lado de una cama. Era bastante lujosa considerando de que estaban en un edificio abandonado.
Oh, Anko, hiciste lo que sea para volver. Me alegra pero intenta no ser tan precipitado la próxima vez. – Dijo ella con tranquilidad dirigiéndose a Blue Hat.
Lo siento, dejé que me atraparan. Mi cuerpo está en alguna parte de las instalaciones de los laboratorios Nébula en Shinjuku. – Explicó Blue Hat.
Tengo entendido que son instalaciones secretas. Será difícil dar con ellas en poco tiempo. Aunque teniendo a una Saika con nosotros puede tardar un poco menos. – La pelirroja miró a Anri haciendo que esta temblara por un momento.
No tienes que temerme. No te haré nada si tú tampoco lo haces. – Contestó Haruka.
Está bien. – Contestó Anri aun pegada a la pared.
Ne~. Ne~. Apuesto que Saika te está susurrando cosas~. ¿No es verdad? ¿Qué es lo que te está diciendo? – Haruka la miraba con una sonrisa de oreja a oreja que solo denotaba curiosidad y no hostilidad.
Me está diciendo que tú no eres humana… - Dijo Anri con duda.
Oh, Saika-san es muy perspicaz~. Técnicamente no soy humana, aunque lo parezco. – Haruka regresó su atención a Blue Hat.
Por ahora reúne tus fuerzas, mañana comenzaremos la búsqueda. Dile a Mairu y Kururi que descansen. – Ordenó a Blue Hat que se retirara. Blue Hat siguió el mandato de la pelirroja y salió de la habitación para ir en busca de las gemelas Orihara.
Bien, por fin estamos solas. Ven acá, Sonohara Anri-chan. Necesito preguntarte muchas cosas sobre la situación de Ikebukuro. – Explicó Haruka.
¿A mí? No sé mucho de lo que está pasando. En realidad no entiendo nada. – Anri vio que Haruka sacó una enorme libreta en que tenía varios apuntes y un mapa adjunto.
No importa, luego te explicaré. Necesito lo poco que tengas para darme una idea de lo que sucede y hacer predicciones de lo que sucederá. – Haruka la miró fijo.
Primero que todo quiero saber… ¿Cómo está Orihara Izaya? – Anri sintió por un instante algo de preocupación en la pregunta de Haruka.
Él está vivo. Está buscando a Yagiri Namie quien llamó a mi celular pidiendo ayuda el 31 de diciembre por accidente. – Dijo lo que sabía de Izaya hasta el momento, aunque solo habían sido un par de horas de convivencia con él.
¿O sea que Kida si pudo ayudarlos…? – Haruka se preguntaba a ella misma, había recibido la llamada de Masaomi Kida el día anterior pidiendo ayuda y diciendo algo de que Sonohara Anri y Orihara Izaya estaban entrando en el territorio de aquella molesta nigromante.
¿Kida? ¿Masaomi Kida? – Preguntó Anri con angustia.
Si, él está en la ciudad vigilando a Izaya. – Contestó ella mientras hacía varios apuntes y rayas en la libreta. Anri se preguntaba quién demonios era aquella mujer, si estaba haciendo que Kida vigilara a Izaya, la situación le sonaba aun más peligrosa de lo que pensó en un principio cuando decidió seguir a Blue Hat.
Ociosidades sobre el capítulo.
No lo he dicho antes pero mientras escribo los personajes se posesionan de mis dedos y hacen los que les viene en gana. Y pensar que no planeaba meter a las gemelas Orihara en la historia. Si Izaya dice que son tan difíciles de controlar no puedo imaginarme yo manejándolas, pueden pasar cosas inimaginables con ellas sueltas en el fic. XD
Mucho menos pensé en Blue Hat, realmente ni lo tenía contemplado en la historia, ni el meter a Anri-chan, qué loco jajajaja.
Y por si acaso no se entendió, Shizu-chan estaba soñando e Izaya lo despertó.
Y con respecto a la parte Shizuo-Izaya, vayan preparándose, porque el fic tomará más vuelo con respecto a esos, aunque no sé, depende de los personajes y lo que ellos quieran hacer o deshacer. Lo que sí, es que todo comenzará a ahondar en lo psicológico ;3
DEATH GOD RAVEN :3
