Una visita inesperada.
Era sábado por la mañana, Tigre estaba durmiendo como siempre en su cama. Aguamarina y Lapis se fijaron en que Perla y ella dormían como troncos, entonces decidieron gastarles una broma. Con cuidado, pusieron a Tigre al lado de Perla y llenaron una cubeta de agua y se la tiraron. Perla y Tigre se despertaron con un susto y se abrazaron mientras gritaban, cuando terminaron se dieron cuenta de lo que había pasado y se abalanzaron sobre ellas.
- Ni se os ocurra volver ha hacerlo- dijo Tigre.
- Esta ya os la devolveremos- añadió Perla.
- Como si fueres una experta en bromas Perla-añadió Aguamarina- ademas, nosotras nos despertamos temprano.
- Hay una diferencia entre vosotras y yo- añadió Tigre- yo siempre doy un paseo nocturno todas las noches.
- También eso es verdad- dijo Lapis.
- Bueno ya dejemos lo- dijo Perla, mientras corría a cambiarse de ropa rápidamente.
Todas estaban listas para salir cuando se escucho el timbre de el apartamento. No habían quedado con nadie, era muy extraño. Cuando Tigre abrió la puerta, se encontró con una gema pequeña la cual estaba llorando. Era de color azul y en su rostro solo se veía su boca. Llevaba un vestido azul, con un delantal de un tono mas oscuro y mangas de color blanco, y ademas llevaba un guantes blancos muy largos. Tigre se extraño al verla, pero rápidamente Perla se sorprendió y se acerco a la gema, la guió hasta su cama para que se sentase.
- ¿Que ha pasado Zafiro?- dijo Perla extrañada- ustedes nunca se des fusionan.
- Es una larga historia- Zafiro le explico como la habían traicionado y Rubí se había enfadado por que ella había decidido perdonarla. Todos escucharon esto con atención.
- Bueno creo que debería presentarme, me llamo Ojo de Tigre, llámame Tigre si gustas.
- Bueno yo ya te conozco- exclamo la pequeña gema- soy Zafiro y soy parte de Granate junto ha Rubí, con la cual me he peleado.
- Eso es nuevo- exclamo Tigre sorprendida- así que Granate es una fusión. ¿Por qué nunca me cuentan nada?
- Ella no suele contárselo ha nadie- añadió Perla.
- Bueno si eso es cierto la verdad es que me gustaría conocer también a Rubí. Con to permiso claro.
- Por supuesto, esta en la habitación de Peridot- añadió Zafiro.
Tigre recorrió los pasillos de el bloque donde estaban los apartamentos para estudiantes. A medida que se iba acercando se escuchaban unos gritos muy fuertes. Cuando llego a la puerta vio como salía humo de esta, ella asustada llamó al timbre numerosas veces. Cuando entro pudo contemplar una pequeña gema de color rojo, la cual estaba sobre un trozo de mármol dando vueltas. Se podía ver como Topacio retiraba una alfombra quemada, mientras Peridot intentaba calmar a la pequeña gema de color rojo.
- Hola chicos, y encantada Rubí. Zafiro me ha hablado de ti- dijo Tigre.
- Hola encantada Tigre. Estaba deseando conocerte en persona- añadió la enfurruñada ya un poco más calmada.
- Es increíble ¿que le hiciste a la alfombra?- exclamo Tigre.
- Cuando me enfado suele pasar eso- exclamo un poco avergonzada.
- Hace tres años tuvimos que tirar dos en el mismo curso escolar-añadió Topacio.
- Bueno, todo el mundo tiene sus problemas. No es así Peridot- exclamo Tigre intentando dar ánimos a Rubí.
- El mió es que soy demasiado adorable- dijo Peridot.
- Es verdad, eres muy linda- dijo Tigre.
- Arrrrrrrrr, no me digan eso.
- Yo por ejemplo, no se nadar y no tengo sentido del humor- añadió Topacio.
- A nadar te enseño yo- añadió Tigre- y yo simplemente es como soy en realidad.
- Eso es interesante cuenta- dijo Topacio con curiosidad, pero Tigre cambió de tema rápidamente.
- Lo que importa es que Zafiro esta arriba, como alma en pena. Necesitas hablar con ella Rubí- añadió Tigre.
- Esta tan mal- Tigre asintió con la cabeza- entonces le pediré perdón.
Tigre fue dirigiendo a Rubí hasta su habitación. La gema no era muy rápida, y ha diferencia de Perla o Lapis no tenía nada que pudiera hacerla ir más rápido. Cuando llegaron, llamaron a la puerta y Aguamarina les abrió, entonces Rubí se ha cerco y empezó ha hablar con Zafiro.
- Hola Zafi, siento mucho la discusión. Tienes razón no puedo estar enfadada por siempre, pero no llore que no soporto verte así- dijo quitando le el flequillo dejando ver su único ojo.
- Vale te perdono- dijo Zafiro.
- Esa es mi adorable Zafi- dijo y empezó ha besarle.
Poco después,estas dos se volvieron ha fusionar dejando ver ha una alegre Granate con sus tres ojos . Granate se puso unos lentes y se dirigió ha Tigre.
- Muchas gracias Tigre, no se que habría hecho sin ti- dijo con una sonrisa en el rostro.
- No hay ningún problema, siempre puedes contar conmigo. Y si en algún momento Rubí o Zafiro necesitan hablar a solas con alguien, yo casi siempre estoy disponible.
- Gracias, hay algo que pueda hacer por ti- dijo Granate.
- Si, dime ¿que le pasa a Peridot?- dijo Tigre con curiosidad.
- Peridot encontró ha alguien en la fiesta de Amatista muy simpático y que compartía sus aficiones, pero no llego ha verle sin la mascara- dijo Granate- de hechho to fuiste una de las pocas que consiguió saber quien le acompaño esa velada. Adiós.
- Adiós.
- Vamos no te hagas la tonta, dinos quien era tu enmascarado- exclamaron Lapia y Aguamarina a la vez.
- Yo creo que no es necesario que la digas si no quieres Tigre- añadió Perla- pero si no te importa, cuéntalo.
- Vale, era Topacio- exclamo ella.
- Muy interesante- exclamo Perla.
- Era de esperar- comentaron Lapis y Aguamarina.
- No le demos más vueltas- añadió Tigre cansada- una partida a el monopoli.
- A que esperas saca lo de la estantería, y nosotras vamos por comida y a por los demás- dijo Lapis.
- Yo me quedo con ella- añadió Perla.
Poco después, aparecieron Lapis, Granate, Amatista y Cromos. Todos se sentaron y pasaron el resto del día charlando y jugando a juegos de mesa. Que es mejor que una tarde con amigos jugando a juegos.
