Espero que no perdieran el hilo de esta linda historia que viene como secuela a mi primer fanfic, ya ha pasado más de un año pero he vuelto.

He anunciado recientemente en mi pagina de Facebook (FanFics MH por si quieren darle al "me gusta" y saber de las actualizaciones) que estaré actualizando regularmente, y con 'regularmente' me refiero a semanalmente, ya que no quiero que se atrase nada en cuanto a mis historias. ¡Espero que su navidad y año nuevo fuera bonito, les deseo lo mejor y feliz futuro día de reyes! SIN MÁS QUE DECIR LOS LEO ABAJO~


Habían entrado a aquel gran edificio. Estaban absortos de todo a su alrededor, una gran e iluminada mansión.

-Bienvenidos, Amo Akihiko, Amo Misaki.

-¡Sebastian!- Gritó Takeshi.

-Soy Tanaka- Agregó el mayordomo, esta escena se le hizo tan familiar que recordó la primera visita de Misaki por ya hacía mucho tiempo; bajo la mirada y volvió a hablar –Bienvenidos, Joven Amo Takeshi, Joven Ama Ritsuko.

-¿"Joven Amo"?- Cuestiono el mayor de los dos.

Tanaka se inmuto y solo hizo una reverencia. Los demás continuaron su camino mientras deleitaban la exquisita estructura de aquel gran edificio.

Caminaron por un largo pasillo lleno de flores y pronto llegaron a una zona amplia; este lugar era donde por primera vez les sería presentado su hermano mayor.

Una pequeña placa de plata se veía en el piso, estaba rodeada de flores de tantos colores que se formaban miles de arcoíris en el suelo; todo menos en un ligero camino hacia ésta que estaba construido con piedra laja. Se podía apreciar una inscripción en letras negras:

"Usami Daichi, te extrañamos mucho
Cada día del resto de nuestras vidas seguirás en nuestros corazones
Desearíamos que no te hubieras ido tan pronto"

Ritsuko tenía los ojos empapados por el simple hecho de haber leído aquellas palabras. Sabía que en algún momento le pasaría lo mismo y no podría evitarlo.

Takeshi se asustó un poco al verla así, pero se sorprendió más al ver que tenía una amplia sonrisa en su rostro; la tomó de la mano y le sonrió mientras unas lágrimas caían por su rostro… era evidente que ambos estaban felices de por estar ahí.

Akihiko tomo la mano de Takeshi y Misaki la de Ritsuko; los cuatro estaban muy felices… Ya no había ningún secreto sobre su familia.

Pasaron mucho tiempo con las manos entrelazadas y alrededor de los 30 minutos decidieron entrar para tomar algo fresco. La chica se quedaría 5 minutos más; quería estar ahí a solas.


Cerró los ojos y junto sus manos; quizás de esa forma se comunicaría con su hermano.

"Espero que estés bien" Dijo para su hermano en su cabeza, quería decirlo en voz alta pero se lo impedía su situación actual. Nada paso. "Yo sé que nos observas, así que quiero pensar que no estás solo en ningún momento, he podido sentir tu presencia desde la primera vez que nos conocimos… y ahora sé que no falta mucho para poder estar a tu lado; quizás no quieras eso y prefieras que viva con mis padres y Takeshi, pero ya todos sabemos que esto no durara mucho". Estaba llorando nuevamente; ya sabía que su enfermedad empeoraría con el tiempo y llegaría el momento en que todo tendría que terminar.

"¡No pienses así!" Escucho dentro de su cabeza y sus lágrimas cesaron. Era la voz de Takeshi… no… era una voz más grave y firme.

"¿Daichi?" Pregunto en su interior.

"Si pequeña hermanita, soy yo" Su tono daba a imaginar que estaba sonriendo. "Por favor no te des por vencida, todo saldrá bien, tomate tu tiempo para descansar y entender todo; yo te estaré esperando pero ahora no es el momento, te daré todo el tiempo que necesites para que cumplas con tus deberes en el mundo de los vivos; ahora solo entra a la casa y diviértete con todos y cada uno de los nuevos integrantes de tu vida".

Solo asintió con la cabeza y se cuestionó quienes serían las personas que entrarían a su vida. Por ultimo escucho "Cuando quieras hablar aquí estaré, no lo olvides, yo nunca he dejado tu lado… ni una sola vez".

Ella sonrió. Solo se dirigió al edificio y entro.


-[…] Y nuestra hija Ritsuko-

-Ahí estas cariño- Hizo señas Akihiko mientras hablaba- Él es mi padre.

-Ósea tu abuelo- Fuyuhiko la saludo con lenguaje de señas.

Todos estaban sorprendidos, incluso el mismísimo Akihiko; luego continuo hablando con su voz y sus manos.

-Cuando te conocí tenías 3 años, así que es imposible que me recuerdes, pero yo si lo recuerdo claramente… me fue casi imposible hablar contigo, y por lo tanto hemos tomado clases para poder comunicarnos de una mejor manera, no quisiera que aquella situación se repitiera-

-¿"Hemos"?- Cuestionaron Akihiko y Misaki al mismo tiempo.

-Yo también he aprendido- Inquirió Haruhiko con señas al entrar a la habitación con Takeshi en la silla de ruedas.

-Gracias tío- Le dijo Takeshi mientras regresaba al lado de sus padres.

Haruhiko asintió en manera de decir "de nada" y se acercó a la pequeña niña.

-Mucho gusto, me llamo Haruhiko- Dijo con su voz ronca y señas –Es un placer conocerte, aunque no es la primera vez que nos vemos.

-Soy Ritsuko- Agrego ella mientras sonreía, su voz había sido clara pero baja –El placer es todo mío.

-Pequeña, tienes la ropa un poco sucia, ven a que laves- Le dijo con las típicas señas.

Ella vio la verdadera intención de su tío y lo acompaño, sus padres no se habían percatado de nada hasta que Haruhiko hablo.

-La llevare al baño, en un momento regresamos- Estaba de espaldas ya con la niña que caminaba detrás de él.

-¿Qué ha sido todo eso?- Cuestiono la pequeña con señas y demás al llegar al lavabo.

-Tienes la ropa sucia, tus rodillas están llenas de tierra y los ojos rojos he hinchados- La señalo al hablar – ¿Es por tu hermano cierto? Hablo de Daichi.

Asintió mientras se sacudía su ropa y con un paño seco Haruhiko le limpiaba las rodillas. Las lágrimas se asomaron una vez más y no supo que hacer.

La chica lloraba en silencio, sus lágrimas empapaban todo su rostro.

Con suavidad uso un pañuelo para limpiarle su pequeña cara lentamente.

-¿Sabes qué es lo bueno?- Haruhiko interrumpió su llanto, Ritsuko lo miro con duda y esperanza –Tu hermano no sufrió, sé que ustedes la han pasado fatal estos años, pero pronto cumplirás los 17 años; quizás todo sea bueno de ahora en adelante y luego serás mayor de edad, podrás salir a pasear y hacer lo que quieras- Le sonrió.

-No lo creo- Le correspondió con una sonrisa igual de amplia que la de él y con una voz casi inaudible… no uso señas.

Claramente la escucho. La miro con intriga. No le tomo importancia.

-Ven, ya esas lista, tengo una noticia que darle a la familia así que regresemos con ellos.

Haruhiko le dio la espalda para empezar a caminar pero ella le sostuvo la mano y siguió como si nada. Dudo un poco pero le dejo pasar.


-[…] Y eso paso- Concluyó Misaki, al parecer le estaría contando una anécdota.

Ritsuko se inclinó un poco en dirección a Haruhiko.

-Gracias- Le dijo, esta vez volvió a usar señas.

El de lentes solo respondió a su inclinación con otra. Se dirigió al lugar donde su padre estaba y tomo asiento en un mueble individual de aquella inmensa sala.

-Disculpen- Aclaro su garganta mientras se acomodaba las mangas de su camisa, las había doblado para limpiar a la joven niña –Tengo algo que me gustaría decirles.

Akihiko y Misaki se quedaron callados, era inusual que Haruhiko hablara y mucho menos que el iniciara la plática. Su iniciativa era extraña.

Fuyuhiko sonrió y se acomodó, al parecer ya sabía lo que su hijo diría.

-¿Qué pasa?- Pregunto Misaki un poco preocupado.

-No hay nada de qué preocuparse- Le sonrió Fuyuhiko.

-Me gustaría invitarlos a una fiesta- Se sonrojo un poco. Misaki se sorprendió pero más aun Akihiko.

Haruhiko se levantó de su lugar y saco una invitación.

Akihiko la abrió y comenzó a leerla en voz alta.

-"Para la Familia Usami-Takahashi, sean cordialmente invitados al enlace matrimonial de Usami Haruhiko- "- Volteo a ver a su hermano que seguía sonrojado.

No se había tomado la molestia de seguir leyendo, solo se levantó y abrazo a su hermano.

-"[…] Usami Haruhiko y Aikawa Eri-"Misaki leyó en voz alta. Akihiko estaba anonadado.


Como ya he dicho arriba ¡He vuelto! y no pienso irme hasta terminar todo aquello que he comenzado.

Déjenme un review sobre lo que piensan de Haruhiko y Eri, siempre los he amado juntos y ya se merecían pareja los dos.

¡Los leo la próxima semana!