Disclaimer: Solo los personajes pertenecen a S. Meyer. Esta historia es totalmente MÍA. Dile NO al plagio.

La historia es Rated M, por lo que contiene Lemmon. Así que ya están advertidas. ¡Disfruten! ATT: angelesoscuros13.

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Fecha 28—jul—2015 22:40 UTC

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Todo empieza con una proposición indecente

Capitulo 6 parque acuático parte I

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"Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal."

Paulo Coelho

—¡ayúdame Mary! —le rogué.

—Te dije que te quedaba bien el azul como los otros tres anteriores—gruño molesta.

—Pero… siento que este me hace ver gorda…—chille.

—¿gorda? Ojala tuviera ese cuerpo tuyo Isabella—dijo entrando a mi habitación y sentándose en la cama. —eres la envidia de muchas chicas, hasta de mujeres casadas cuando sus maridos solo tienen ojos para ti y tu ni pendiente a tu alrededor.

No prestaba atención a lo que estaba diciendo mi hermana solo estaba preocupada, ninguno de los trajes de baños que me probaba se me veía bien.

—¿me estas escuchando Isabella? —grito Mary ganándose mi atención en ese momento.

—¡Edward me va dejar! —lloriqueé quitándome el quinceavo traje de baño.

—ni que fueran novios para que te deje tarada. —se burlo.

—¡tienes razón! Entonces buscare algo más provocativo para que sea mi novio y follemos como conejos. —ya me estaba empezando animar.

—sinceramente creo que esa no es la solución a tu problema con los trajes de baños…

Ella hablaba y hablaba, rebusque en los cajones de mi cómoda haber si encontraba lo que estaba buscando, se que lo guarde en algún lado por si surgía la oportunidad de usarlo en una emergencia y esta era una súper emergencia.

—¡Lo encontré! —grite.

—Isabella… ¿no usaras eso verdad?

—¿Por qué no? se ve lindo no.

Me desnude colocando cada tira en su lugar. Me mire en el espejo y mi cuerpo en verdad lucia de maravilla.

—bueno… creo que este es el indicado. —me reí.

—¡estas loca! No estas para exhibicionismo, quítate esas tiras que no te cubren nada, no puedo creer que le llamen a eso un traje de baño —me regaño Mary toda sonrojada. — a veces pienso si no eres adoptada.

—¿Por qué? Si esta sexy.

—¿sexy? Estas prácticamente desnuda. —exclamo. —quítatelo y ponte algo decente o llamo a papa.

—me arruinas la diversión Mary. —me queje. —si esto fue regalo de mama.

—¡dios! Mi familia no es cuerda. —dijo para si misma Mary. —que pretendía mama regalándote eso.

—ya me lo quito, vale. —dije resignada. —usare entonces este.

Me miro de arriba abajo cuando me lo probé. Sonrió y asintió con la cabeza.

—se te ve muy sexy y mejor que el aquel pedazo de tela. Además a los chicos tienes que dejarles que se imaginen lo que observan, en ese momento tú tienes el poder hermana.

—no lo había pensado de esa forma. —le dije.

—hazme caso hermana. —sonrió. —por cierto ¿es nuevo ese traje?

—si, mama me lo envió hace un mes cuando estuvieron en Hawái. —le comente. —upss… se me había olvidado te envió a ti también uno que guarde en tu cómoda.

—no se que hacer contigo Isabella, a parte de exhibicionista eres una olvidadiza. —negó con resignación la cabeza. —se me olvidaba a mi decirte gracias por la cena y las películas que compraste ese día de mi pijamada.

—de nada pequeña, además solo somos tu y yo, es lo menso que puedo hacer por ti cada vez que me preparas tus postres tan deliciosos. —la abrace.

En ese momento sonó el timbre un par de veces.

—es para mi, hoy iré al cine con un grupo de amigos y mi cita.

—¿no estas muy joven para una cita? —pregunte.

—¿no estas muy vieja para seguir siendo virgen? —contraataco.

—¡Touche! —respondí. —Pero no lo seré por mucho tiempo ya lo veras.

Mary salió de mi cuarto y yo como toda buena hermana baje las escaleras con mi albornoz puesto y observe por la ventana como se iba con las manos entrelazadas con un chico no mayor de quince o tal vez dieciséis años como mucho, era muy guapo con su cabello negro, ojos azules y sonreía tan lindo, lo mejor de todo era su altura. Mary se carcajeo de algo que él dijo y desaparecieron en un instante al cruzar la esquina.

—¿Cómo consigue chicos tan guapos? Solo tiene trece años y su cuerpo no se ha desarrollado por completo—me queje casi chillando. —aunque Francis esta lindísimo, Víctor hermoso y aquel Mark era una belleza de chico.

Guarde mis cosas en mi morral, tache en la lista el bloqueador solar y las demás cosas. Busque en mi guardarropa lo que usaría, solo tenia media hora para salir de mi casa. Escogí lo que me pondría, me vestí y salí de mi casa asegurando puertas y ventanas. La parada de autobús no estaba tan lejos y al cruzar la esquina el bus estaba empezando a subir a la gente, pague mi pasaje y me senté al lado de la ventana.

Las calles estaban transitadas por no decir llenas de multitud, los niños en un pequeño parque jugaban mientras sus madres hablaban entre si, el sol brillaba a lo alto de un inmenso cielo azul por donde las nubes blancas traían consigo una leve brisa que sacudía las ramas de los arboles. El autobús paro y yo me baje, tendría que caminar unas cuadras y estaría en la entrada esperando a mis amigos pero para mi sorpresa fue encontrar a Edward allí recostado en la pared con las manos metidas en los bolsillos de su bermuda.

—Has llegado antes—le dije.

El me miro de arriba abajo, su expresión era seria hasta que sonrió de lado ¡moja bragas! Esa era la palabra que describía su hermosa sonrisa que me estaba derritiendo el polo norte de mi sexo.

—soy puntual, que puedo decir. —se encogió de hombros.

Camino a comprar una bebida en un puesto, a su regreso volvió a su posición actual solo que ahora tenia en una mano su refresco.

¿Qué hago? Ya no se que decirle ¡piensa Bella, piensa!

—¿nos besamos? —solté rápidamente.

—¿que? —tosió la bebida.

Estaba por repetirle la pregunta, pero ene so llego Emmett corriendo para abrazarme.

—Bellita, que linda estas hoy. —grito emocionado.

—gracias Emmett, ya puedes bajarme—me reí junto a él.

—Entremos que ya abrieron—nos dijo Rosalie.

Las puertas del lugar se abrieron dejando entrar a las personas mientras los empleados ratificaban las entradas. Nos fuimos a los baños a cambiarnos mientras los chicos nos iban a esperar en la mesas para apartar lugar, me mire una ultima vez en el espejo ¡divina! Así me sentía yo. Hoy le mostrare a Edward cuanto lo deseo.

POV Edward

Bella estaba muy hermosa cuando la vi, solo pude sonreír como siempre lo hacia, ya había tomado el control de mis emociones y volvía a ser el mismo de antes, lo único que siempre me deja loco es lo increíble que puede ser Bella para hacerme perder la compostura ¿Cómo se le ocurre no llevar bragas? No es que me queje, jamás había visto un coño completamente depilado y hermoso como el de ella.

Isabella Swan es una chica completamente fuera de serie.

—Hay vienen las chicas—dijo Jasper casi sin voz.

Al momento de voltearme sentí algo blando en mi espalada, Bella había saltado sujetándose a mi como mono.

—¡vamos a comprar un helado Edward! —se rio.

Yo solo asentí y cuando se descolgó de mi, casi pierdo el alma al verla en ese hermoso traje de baño que le quedaba tan bien, ella era una diosa del Olimpo, nadie se le podía comparar en belleza, su cuerpo era divino, tenia cada curva en su lugar y su cintura era tan perfecta que solo me provocaba pasar mi lengua por ella.

—quiero uno de fresa ¿y tu? —pregunto mirándome.

—escoge tu.

No sabia como conocía que amaba el chocolate pero me alegro que allá sido una buena elección por parte de ella. Estaba perdido en el cuerpo de Bella y observe como varios chicos se quedaban embobados cuando paso ella caminando ¡solo yo podía mirarla desgraciados! No sabía por que pero mi furia estaba empezando a salir a flote.

Bella estaba comiendo su helado mirando como la gente se lanzaba por el tobogán desde lo alto, fui a un puesto cercano a comprar unos refrescos por que de seguro ella tendría algo de sed, ella estaba hablando con unos tipos muy amigablemente, mis manos empezaron a formar un puño hasta derramar y tirar las bebidas al suelo.

—Bella ¿quieres algo de tomar? —dije lo mas calmado posible.

Ella miro a verme y su rostro se ilumino.

—Edward, tomare lo que quieras.

—¿Quiénes son ellos? —pregunte cuando su vista ya no estaba en mi, sentí como si un aura asesina se fuera formando a mi alrededor y los mire seriamente.

—estos chicos me invitaban a un concierto y…

—este…. Ya no se hará… verdad Harold—dijo el chico algo nervioso.

—si… mejor nos vamos. —dijo el otro.

Se marcharon lo más rápido posible que casi se caen a la piscina.

—¿Qué extraño? Se veían algo asustados—comento ella.

—no lo se. —me encogí de hombros.

Nos marchamos a comprar las bebidas y a reunirnos con los demás. Las chicas se fueron a nadar mientras nosotros nos quedábamos para comprar la comida.

—Edward hermano, que miedo me das—dijo Emmett fingiendo escalofríos.

—de que hablas idiota.

—de esa mirada asesina de "aléjate de mi chica o te mato" hasta a mi me asusto. —dijo Jasper.

—Ah eso, —dije restándole importancia.

—esta pendiente por que es muy raro ver a Bella tan tranquila. —me dijo Jasper. —eso es motivo para asustarse en verdad.

—Quizás solo quiere divertirse—hablo Emmett.

—Como se nota que no conoces a Bella, —negó con la cabeza Jasper. —esto es preocupante amigos.

—Tranquilos chicos no creo que vaya hacer nada raro hoy—dije mientras la miraba.

En eso ella me miro y sonrió con malicia ¡o tal vez si!

POV Bella

Mary es un genio, fingir ser santo atrae la atención de los chicos y mas la de Edward aunque no se si esta funcionando, quizás deba cambiar la estrategia. Alice lanzo la pelota hacia mi la cual regrese a Rose en ese momento. Vi que Edward se dirigía hacia los baños de caballeros, invente una excusa y salí de tras de el.

Se estaba lavando las manos y no se percato de mi presencia. Lo abrace por la espalda tratando de que mis senos hicieran contacto con su espalda desnuda. El reflejo en el espejo era tan pecaminoso que me hubiera gustado tener mi cámara fotográfica en estos momentos, pase mi legua por su cuello sintiendo que su cuerpo se estremecía y cuando estaba a punto de voltearme para besarlo sentí como la puerta del baño se abría, me asuste un poco pero Edward fue mas rápido y nos metimos en un cubilo los dos.

Estábamos cara a cara solo que yo estaba sentada encima de él y el sentado en el váter, nuestros ojos estaban fijos en nuestro rostros, la respiración era pausada y lenta, cuando el silencio por fin nos invadió me sorprendió que Edward iniciara un beso y no cualquier beso, era uno lleno de furor, sentía que mi cuerpo quemaba y quería que solo me besara por toda la eternidad, nuestras lenguas estaban acompasadas la una a la otra en una bella danza erótica.

Mis brazos subieron hasta su cuello y sus manos me acariciaban la cintura de arriba abajo, no se atrevió a ir mas allá por que en ese instante entraron varios chicos hablando en voz alta haciendo que nos separáramos algo agitados, nos miramos para luego reírnos en voz baja, me abrazo fuerte quedando mi cabeza apoyada en su torso bien definido que dejaba poco a la imaginación, me había fijado que varias hijas de puta lo estaban mirando con lujuria. Recordatorio: poner un cartel que diga ¡Edward es propiedad de Isabella Swan! Salimos del baño cuando ya estaba vacio, no podíamos darnos el gusto de que nos vieran en algo indecente o al menos eso dijo Edward a mi no me importaba tanto que nos vieran.

Continuara…

N/a: Chicas gracias por todos sus comentarios me hacen muy feliz y al hacerme muy feliz mas me hacen que escriba y suba capítulos :D ustedes están reemplazando a mi bello muso *-* nad¡ mi muso para no perder su lugar esta viniendo muy seguido a visitarme jajajaj saludos y besos.