Capítulo 7: Provocaciones
El fin de semana termino muy pronto, y las calles estaban salpicadas de estudiantes corriendo para llegar a tiempo a sus clases. Rukia no sufría de ello, ya que la llevaba el chofer de su padre. Al contrario de ella, Ichigo prefería ir a pie como la mayoría porque el odiaba mostrar que sus padres tenían una gran fortuna: ellos eran dueños del hospital de Karakura, donde su madre se encargaba del área de pediatría porque amaba a los niños.
El salón de clases estaba lleno de las conversaciones de los alumnos, y Keigo como siempre se abalanzaba a Rukia para saludarla: ― ¡Ruuukiaaa! ¿Cómo estás? ―grito al tiempo que una gran mano lo detuvo cogiéndolo por el cuello de la camisa. Era Chado.
―Hola Kuchiki, Asano deja en paz a la compañera. ―diciendo esto lo dejo caer en el piso.
―Hola, Chad. ―respondió Rukia con una risita por el acontecimiento.
― ¡Saddddd! ¿Por qué me detuvisteee? ―dijo Keigo entre llantos.
―Vamos cálmate, siempre eres muy dramático e Ichigo te golpeara si te ve. Hola Kuchiki, te ves muy linda el día de hoy. ―dijo Mizuiro sonriéndole.
―Ho… hola Mizuiro, gracias ―Rukia estaba extrañada ¿Por qué los amigos de Ichigo se acercaban cada vez más a ella? ¿Él les habrá dicho que…? En ese momento, sus pensamientos fueron interrumpidos por un estruendo.
Era Ichigo que le había propinado un golpe con su mochila a Keigo ― ¿Por qué estas de dramático?
―Hola Ichigo ―dijeron al unísono su amigos, a excepción de Rukia.
―Rukia, ya me dijeron mis padres de la fiesta de aniversario de los tuyos. ―le afirmó.
―Que bien, si no deseas asistir no tengo ningún problema. ―replico ella un poco molesta.
― ¿No te importa? ¿Eh? ¿Me pregunto si alguno de tus amigos te hará compañía ese día? ―dijo enojado al recordar al chico pelirrojo.
― ¿Qué? ¿A qué te refieres? Ninguno de mis amigos asisti… ―no termino de hablar, Ichigo le había dado una buena idea, ya sabía que pedirle a Renji.
― ¿Qué? ¿Recordaste que si invitaras a alguien?
―No te diré nada, no tengo porque informarte de mis asuntos. ―dijo Rukia antes de proseguir con la lectura que Keigo había interrumpido.
Chad, Mizuiro y Keigo miraban anonadados la pequeña discusión que la parejita había tenido, pero la profesora llego a romper el incómodo silencio que se había tornado a su alrededor. Por otro lado, Orihime observaba la escena preguntándose cómo es que Rukia podía estar cerca de Ichigo, y lo más importante ¿Cómo es que se hablaban con tanta familiaridad? ¿Había algo que ellos no deseaban que se supiese?
Ishida solo miraba la tristeza en los ojos de Orihime y no podía pensar en otra cosa más que lo que él sentía por ella ¿Acaso no era obvio para ella? ¿Acaso era menos que Kurosaki? Ante estas interrogantes Ishida trato de calmase porque sentía que explotaría de rabia.
El día transcurrió como siempre, todos se dirigían a almorzar y los amigos de Ichigo lo estaban apresurando para ir a la azotea como siempre. Ichigo estaba a punto de ir con ellos cuando una voz lo detuvo: era un chico de la clase de a lado que se dirigía a Rukia:
―Hola, soy Hirako Shinji. ―saludo mostrando su gran sonrisa y sus dientes.
―Hola, soy Kuchiki Rukia.
―Soy de la clase de a lado, me preguntaba si ¿Te agradaría almorzar conmigo? Yo invito claro.
― ¿Eh? Bueno, siempre almuerzo sola, pero… está bien. ―respondió con una sonrisa, eso le agradaba ya que sentía que empezaría a hacer nuevos amigos.
Cuando Rukia y Shinji se dirigían a la salida Ichigo interrumpió su paso: ―Rukia, tengo que hablar contigo. ―todos, incluyendo a Ishida y Orihime notaron el tono casi furico de ichigo.
― ¿Qué? No tenemos nada que hablar, déjame en paz ¿No ves que voy a almorzar con Hirako?
―No me importa, acompáñame. ―la cogió del brazo y se la llevo prácticamente a rastras.
Todos notaron la escena penosa y Mizuiro se acercó a Shinji para disculparse por su amigo: ―Lo siento amigo, no sé qué le ocurrió a ese tonto, actuó muy raro.
― ¿Eh? No hay problema ¿A caso son novios esos dos? ―Shinji había plantado una duda que todos empezaron a razonar. Momentos después se retiró.
―Ku… Ku… Kurosaki y… ―Orihime no podía creer lo que Shinji había dicho ¿Sera posible? ¿Por esa razón se tratan con tanta cercanía?
―Inoue…―Ishida no sabía cómo calmar a su amiga.
― ¡Ichigo! ¿Qué demonios te ocurre? ¡Iba almorzar con Shinji!
― ¡¿Por qué?! ―exploto por fin.
―I... Ichigo ―Rukia se quedó muda al ver aún más ceñida la frente de Ichigo.
Él tenía las manos hechas un puño muy apretado, le temblaban los brazos y era incapaz de ver a los ojos a Rukia ¿Cómo le iba explicar algo que ni él entendía porque había hecho?
―Ichigo ¿Por qué hiciste esa escena tan tonta?
―Yo…― ¿Qué le diría? No tuvo más remedio que confrontarla.
Al momento en que Ichigo alzaba la cabeza su mirada se topó con los pies de Rukia deslizándola hasta llegar a sus pequeñas piernas "¿Desde cuándo tuvieron esa linda forma?" Se preguntó al recordarla muy menudita cuando niños; siguió deslizando su mirada hasta llegar a su pequeña pero bien torneada cadera y cintura "¿Ya tiene más figura?"; así continuó hasta llegar a su pequeño torso "¿Casi no tiene…?" Se sonrojo al pensar en aquella parte del cuerpo de Rukia, pero aun así creyó que eso la hacía lucir atractiva. Por fin llego a su rostro, creyó que explotaría de nuevo al verla pero se calmó. No se había dado cuenta de que hermosa se había puesto Rukia con los años, cuando eran niños tenía la carita rellenita, pero esta vez se topó con un rostro más fino y unos labios rosados.
― ¡¿Ichigo?! ―grito Rukia ― ¡Si no tienes algo que decirme me voy!
―Espera… ―él quería seguir admirándola ¿Por qué?
― ¡¿Qué?!
―Nada, vete. ―Ichigo volvió a dejar caer su mirada al piso.
Cuando Rukia se fue, Ichigo no sabía cómo explicarse la rabieta que había armado hace unos momentos "¿Estoy celoso?" pensó. ― ¡Que va! Como celaría a esa mocosa irritante. ―no muy convencido de sus palabras fue en busca de sus amigos para almorzar.
Cuando Rukia llego por fin al salón se limitó a cruzarse de brazos para recostarse en ellos recargándose en el pupitre, cerró los ojos mientras daba un gran suspiro "¿Quién se cree Ichigo? ¿Por qué hizo esa tontería?". Sus cavilaciones fueron interrumpidas por una suave voz:
―Ho… hola ¿Te encuentras bien? ―era Orihime ― ¡Hola! Soy… Inoue Orihime. ―termino con una sonrisa.
― ¿Eh? Hola, yo soy Ku…
―Kuchiki Rukia, lo sé, es un gusto. ―interrumpió Orihime sonriéndole mientras se sentaba en el pupitre que estaba frente a Rukia.
― ¿Paso algo malo con Kurosaki? Disculpa que me entrometa, solo que me pareció muy extraña la forma en que actuó con Hirako y contigo.
―No, solo tenía que hablar conmigo de… unas cosas.
―Me alegro que todo esté bien. ―Orihime se sentía un poco rara hablándole por primera vez a Rukia solo para averiguar qué relación tiene con Ichigo. Aunque, por otro lado también le llamaba la atención tener una amiga siendo que Ishida era el único con quien compartía una sincera amistad.
―Inoue ¿Verdad? ―pregunto Rukia ―tú ¿Conoces a Ichigo?
― ¡¿Eh?! Yo… yo… hace años lo llegue a ver en el hospital, mi hermano tuvo que estar internado por un accidente que tuvo y yo esperaba casi todos los días en la sala de espera.
―Entiendo, oye ¿Tu amigo es Ishida? ¿Cierto? Talvez te parezca impertinente de mi parte pero podrías decirme ¿Por qué odia a Ichigo?
―No te preocupes, Uryu… bueno él… ―le daba vergüenza confesarle que él odiaba a Ichigo por hacerla sufrir.
―Está bien, no me cuentes si no quieres, ¿Ya almorzaste?
―No, de hecho me retiraba con Uryu a la cafetería ¿Quieres venir?
― ¿A él no le molestara?
―Para nada, ven. ―cogiéndola de la mano, jalo a Rukia para correr hasta donde estaba Ishida.
~Rukia._Kuchiki~ (Laura Ro)
