Orihime subió al auto con su celular en las manos. ¿Por qué Ichigo la había dejado en leído?

-. ¿Que pasa? - preguntó Ulquiorra en tono burlón, el sabía identificar todas las muecas de la chica.

-. Nada. ¿Por qué debería pasar algo? - respondió con voz aguda y un todo algo cortante, el chico rio un poco.

-. ¿Quien te dejo en visto? - Orihime abrió los ojos, sonrió y se quedó mirando al frente. Ulquiorra era su mejor amigo y claro que sabía que algo pasaba, la conocía lo suficiente para saber lo que pasaba aunque ella no y tenía la cortesía de hacerse el idiota y preguntarle.

-. ¡Ichigo! ¡Me dejo en visto ayer! ¿Puedes creerlo? Es un estupido.

-. Creí que habías terminado con el. - tomo la mano de la chica.

-. ¿Terminar? No terminas con alguien con quien no tienes nada.

-. ¿No eran amantes? - Orihime resopló haciéndolo reír.

-. ¡No somos amantes! Te lo he dicho Ulqui, amantes son los que se aman y el y yo a penas nos gustamos.

Ulquiorra no dijo nada, estacionó el auto y ambos bajaron de el, entraron al supermercado tomados de las manos pero al llegar a los carritos se soltaron, la fémina tomó un carrito y el chico entró las manos en sus bolsillos.

Mientras caminaban por el pasillo Orihime volvió a tomar su teléfono el cual le fue rápidamente arrebatado.

-. ¡Regrésalo!

-. No le escribas, es el momento perfecto para dejarlo. - dijo Ulquiorra poniendo el aparato en su bolsillo.

-. No tengo nada con el.

-. Pues sigan su vida, el tiene a su loca y tu a tu bestia. - Orihime le dio un golpe en el hombro haciéndolo reír, mientras más molestaba a Orihime significaba que andaba de mejor humor.

Caminaba con la mente hecha un lío, no debía molestarse por un simple visto a unos tontos mensajes, y menos de Ichigo porque ella tenía su novio.

Mientras la chica divagaba siendo molestada por su mejor amigo durante todo el rato, compraron lo necesario y en el camino iban tomados de las manos y en silencio.

-. Quiero fumar - dijo de la nada Orihime, su voz era casi inaudible.

-. Grimmjow no quiere que fumes mientras está fuera del país. - la chica rodó los ojos.

-. No sabía que te importaba lo que Grimmjow mandara.

-. A mi no, pero a ti si. - se encogió de hombros - huelo problemas.

-. No quiero hablar de eso Ulqui.

-. ¡Con razón estás tan pegada a tu amante!

Los ojos de Orihime se encendieron en fuego y le lanzó un golpe en el hombre al de hermosos ojos verdes que solo le causó risa.

-. ¡Basta! Harás que choquemos - comentó con dificultad gracias a las enormes carcajadas.

-. No me importa.

Continuaron con juegos estupidos y para calmar a su amiga le compró un helado, el dulce siempre calmaba a la bestia.

Pasaron la tarde juntos como solían hacerlo en sus tiempos de bachiller, comieron chucherias y tontearon, hubo algunos golpes por parte de la chica cuando el chico decía algo fuera de lugar.

-. ¡Eres un sucio! Debes superarlo. - habló dándole un leve empujón.

-. Quizás tú deberías olvidarlo. - dio un trago a su cerveza.

-. ¡Yo lo olvidé!

-. Tu sonrojo dice lo contrario - rieron un rato más y luego las voces de la tv inundaron el cuarto, hacía un tiempo que ellos no estaban completamente solos en una casa y se estaba creando un Aura tensa. - Tenemos que hablar.

-. ¿Sobre qué?

-. Sobre nosotros, somos mejores amigos y tú estás en un extremo y yo en otro.

-. ¡Es que a veces te pasas Ulquiorra! Te quiero, te amo pero... eres mi mejor amigo y aquello es el pasado.

Discutieron más el tema hasta que Orihime dio el tema por zanjado, actuaron como que nada había pasado y continuaron bebiendo. Orihime buscó su teléfono vio que tenía un mensaje de Ichigo en Snapchat, como siempre.

"Lamento no responder, llegue a casa cansado" al leer ese mensaje giró los ojos, tuvo ganas de romper aquel teléfono en un millón de pedazos. "Cansado" claro que si. Estaba con Rukia, había visto las historias en las redes sociales de la chica.

"Tenemos que hablar"

Luego de enviar aquel mensaje dejo el teléfono a un lado de la cama bajo la mirada de Ulquiorra que había llegado con un pote de helado y dos cucharas listo para su noche de películas.

-. ¿Peleas con Grimmjow?

-. Hablaba con Ichigo - susurró lamiendo la cuchara.

-. Oh...

-. A veces me pregunto si debo seguir con el... es un desastre.

-. ¿Que pasó? Ustedes estaban bien, el ha estado poniendo de su parte durante todo este tiempo... durante casi tres años ha sido el mejor hombre que puede ser.

-. ¡Lo se! ¡Lo se! Pero desde aquella vez es raro, yo estoy esperando a que el meta la pata. El se ha vuelto muy celosos, más de lo que ya era - estrujó su rostro - me acuesta con Ichigo y no siento culpa ¡nada de culpa!

-. Debe de ser un gran sexo. - bromeó Ulquiorra ganándose una mala mirada de la chica.

-. Ulqui, céntrate. No me distraigas - rieron- no cambiaria a Grimmjow por Ichigo jamás... pero nuestra relación casi pende de un hilo.

Ulquiorra la abrazó mientras ambos comían helado, acariciaba la melena naranja de la chica; Orihime estaba confundida como nunca y Ulquiorra sabía aquello, en un momento así ella era un manojo de ideas y teorías y no valía la pena que el dijera nada porque sería como hablar con una pared. Cuando ella estaba confundida lo único que podía hacer era abrazarla y darle calor y a la vez darle espacio metal para que ella misma sacara conclusiones.

La mente de Orihime era un lío descomunal, por un lado su relación de hacía casi tres años con Grimmjow, amaba a Grimmjow que era su opuesto completo. Por otro lado estaba Ichigo que era su... ¿amigo sexual? Algo así, el chico era casi su alma gemela y si lo hubiese conocido en otro tiempo se habría enamorado locamente de él, pero ese no era el caso.

Tenía novio y lo amaba. Entonces... ¿por qué se molestaba si Ichigo desaparecía?

Todo en torno a el era tonto, blanco o negro, debía tomar una decisión y claro que era Grimmjow; por eso le había dicho a Ichigo que debían hablar, ella debía frenar aquello y que fuesen sólo amigos. SOLO AMIGOS.

El teléfono vibro y saco a la chica de sus magníficos pensamientos-según ella- y como si mi hubiese llamado con la mente era Ichigo, un mensaje que dudó en abrir peor por fin lo hizo.

"También tengo algo que decirte en persona"

Un simple mensaje que le puso la piel de gallina.