Cap7. Vero y Edward

Vero POV

Después de ver todas aquellas películas y de que Seth y Noe se fueran para arriba, todos los demás nos quedemos abajo.

-Edward, ¿quién era el que o la que ha llamado?

-Era Jacob, que tenía que decirle unas cosas.

-Ah. Pero no estaban peleados desde que la dejo de esa forma.

-Pues si no tengo ni idea de por que ahora tan de repente le vuelve a hablar.

La verdad yo tampoco me explicaba por que razón la llamaba después de tanto tiempo. Se lo tendría que preguntar a Noe.

Hice un bostezo y después de eso todos se contagiaron e hicieron lo mismo.

-Tengo un poco de sueño. Edward, me voy a ir a dormir.

-Me voy contigo, amor.

-Me parece que vamos todos a dormir.

Yo subí delante de mi amado Edward.

No me imaginaba mi vida sin el yo lo querría por siempre y para toda eternidad. Yo sin el podría morir. Lo que la gente no entendía es que yo daría mi vida por Edward.

Tenía la sensación de que algo muy bueno iba a pasar esta noche, pero no sabía que iba a ser.

Lleguemos a la habitación de Edward y nos pusimos los pijamas. El mió estaba formado por unos pantalones muy cortos y un top de tirantas, el de el consistía en un pantalón corto. Cuando lo vi con el pecho descubierto se me corto la respiración.

Edward y yo deshicimos la cama y nos metimos dentro. Al poco después, se ve que le entro calor y puso el aire acondicionado.

-¿Te lo has pasado bien?-Dijo mientras me acariciaba el pelo delicadamente.

-Si.

Me di la vuelta en la cama y acomodé el rostro en su pecho y posicione mis manos en su pecho.

-Te puedo hacer una pregunta.-Dije, como si le estuviera dando poca importancia a la pregunta.

-Claro.

-¿Tu de verdad me quieres? No soy tu tipo de chica precisamente. Tu pareces un adonis griego y yo una pobre campesina, que no cree que llegue a estar con un hombre como tu.

-No, no te quiero.-En ese momento me sentí como si no fuese nada.- No me mires es así es cierto yo no te quiero, yo te amo. Te lo puedes creer yo no soy precisamente como me describes. Para mi tu eres la mas bella de todas las mujeres. Te lo quieras creer tu o no. Me enamoré de ti por como eres, no por quien quieren los demás que seas tu. Y además te puedo asegurar una cosa, a mi no me gusta perder el tiempo con nadie, y tu no eres precisamente un perdida de tiempo.

-No digas esas cosas que me da vergüenza.

-Sabes una cosa.

-No.

-Me encanta cuando te sonrojas, te ves adorable.

Me besó la frente, la nariz y por ultimo en los labios. Me besó apasionadamente sentía el sabor de sus besos, como siempre delicioso. Me cogió de las caderas y me apretó contra el, con el mismo acto reflejo entrelace mis manos en sus cabellos de bronce, y los desordené mas de lo ya estaban. A la fuerza nos tuvimos que separar nos faltaba el aire, nuestros pechos se movían rítmicamente por lo agitado de nuestro beso.

-Ahora mismo vuelvo.-Dijo el con voz entrecortada y salió rápidamente.

Me levante de la cama no podía más cono el ardor que tenía por todo el cuerpo. Deseaba lo que podía haber pasado antes de que Edward se fuera, me hubiera encantado.

-Ya estoy aquí.-Me susurro al oído. No me había dado cuenta de que ya había llegado.

Me di la vuelta bruscamente, y conforme encontré sus labios empecé a besarlos desesperadamente. Le deseaba tanto. Pegue un saltito y me colgué de su cadera, el me sujeto para que no me calle. Las mejillas se me humedecieron, a causa del deseo que me embargaba, es como si todo lo que viera en ese momento fuese solo ese deseo, el mismo que el que el tenía en sus ojos. El caminó hasta la cama conmigo a cuestas y me acostó en ella, quedó encima de mí.

Después de eso me acuerdo de muy poco el deseo cerro mi mente y no podía pensar.

Pero me alivia pensar que el primero que ha tocado mi cuerpo de esa manera a sido el.

Edward POV

Después de ver las películas mi hermana y Seth se fueron a la habitación de ella.

Después de que se fueran mis amigos y yo nos quedemos en el salón.

-Edward, ¿quién era el que o la que ha llamado?-Pregunto mi adorada novia.

-Era Jacob, que tenía que decirle unas cosas.-No lo soportaba no se como tenía la desfachatez de llamar a mi hermana después de lo que le hizo.

-Ah. Pero no estaban peleados desde que la dejo de esa forma.-Eso pensaba yo, dije para mis adentros.

-Pues si no tengo ni idea de por que ahora tan de repente le vuelve a hablar.- Se lo tendría que preguntar a mi hermana.

Mi ángel hizo un bostezo supuse que estaba muy cansada y después de ella hacer el bostezo todos los demás hicimos lo mismo.

-Tengo un poco de sueño. Edward, me voy a ir a dormir.- dijo con esa voz angelical que me cortaba la respiración.

-Me voy contigo, amor.

-Me parece que vamos todos a dormir.

Mi amor y yo subimos las escaleras y pasemos el pasillo hasta mi habitación.

Lleguemos a mi habitación y nos pusimos los pijamas. El suyo estaba formado por unos pantalones muy cortos y un top de tirantas, el mio consistía en un pantalón corto. Cuando la vi con ese pijama me embargo un deseo increíble.

Deshicimos la cama y nos metimos dentro.

-¿Te lo has pasado bien?- le dije mientras le acariciaba el pelo.

-Si.

Se dio la vuelta y puso su cara en mi pecho y sus manos a os lados de su cara.

-Te puedo hacer una pregunta.-Me dijo que ese tono que tanto me encanta.

-Claro.

-¿Tu de verdad me quieres? No soy tu tipo de chica precisamente. Tu pareces un adonis griego y yo una pobre campesina, que no cree que llegue a estar con un hombre como tu.

-No, no te quiero-Me estaba mirando de una forma muy extraña, como si estuviera loco.- No me mires es así es cierto yo no te quiero, yo te amo. Te lo puedes creer yo no soy precisamente como me describes. Para mi tu eres la mas bella de todas las mujeres. Te lo quieras creer tu o no. Me enamoré de ti por como eres, no por quien quieren los demás que seas tu. Y además te puedo asegurar una cosa, a mi no me gusta perder el tiempo con nadie, y tu no eres precisamente un perdida de tiempo.

-No digas esas cosas que me da vergüenza.

-Sabes una cosa.

-No.

-Me encanta cuando te sonrojas, te ves adorable.

Le besó la frente, la nariz y por ultimo en los labios. Le besó apasionadamente sentía el sabor de sus besos, como siempre delicioso. Le cogí de las caderas y la apreté contra mi, con el mismo acto reflejo ella paso sus manos por mi cabello, y los desordenó mas de lo ya estaban. A la fuerza nos tuvimos que separar nos faltaba el aire, nuestros pechos se movían rítmicamente por lo agitado de nuestro beso.

-Ahora mismo vuelvo.-Dije el con voz entrecortada y salió rápidamente.

Me levante de la cama no podía más cono el ardor que tenía por todo el cuerpo.

Estuve en el baño echándome un poco de agua, tenía muchísimo calor.

-Ya estoy aquí.-Le susurro al oído. No se había dado cuenta de que ya había llegado.

Se dio la vuelta bruscamente, y conforme encontró mis labios empezó a besarlos desesperadamente. Le deseaba tanto. Pegó un saltito y se colgó de mi cadera, la sujete para que no se callese. Las mejillas se le humedecieron. Caminé hasta la cama con ella a cuestas, quedé encima de ella.

….

Fue la mejor noche de mi vida. No la podré olvidar nunca.