DISCLAIRMER: HP y sus personajes, lugares y demás son propiedad de la señora J.K Rowling yo solo los uso para diversión sin fines de lucro… AH Y RECUERDEN ESTO ES M ASÍ QUE YA ESTÁN ADVERTIDOS.

Gracias por todos los reviews, los follows y Favs, es bueno saber que les a gusto. Aquí les dejo un nuevo capitulo espero dejen REVIEWS ya saben que son el alimento de los escritores amateur como su servidora.

ESTE CHAP ESTA DEDICADO A MERYLUNE Y A YUUKI KUCHIKI. ¡Oh! Yuuki ¿por que no te gusta mi fic T.T?

Mery: Me alegra que te haya gustado la dedicatoria. Y felicidades por el bebe. En fin, ojala no te decepcione el chap. Pero me entro la inspiración y luego se fue de repente.

Serena Princesita Hale: OH! Princesa que bueno que te ha gustado.

Candice Saint-Just: Espero que este chap sea de tu agrado.

Luna White 29: Espero que te agrade el chap y estoy realmente considerando mandarles gemelos, pero aun estoy pensándolo

bellaen3D2: Oh Bella que bueno por que como tu sabes a veces con las carreras y la inspiración se te va un dedo o… diez. Pero aun así trato de fijarme.

ZonyaLob: Hola gracias por el review. Espero que este chap sea de tu agrado.

Angie3890: Pues creo que no va a ver necesidad de convertirnos en mosca mi querida Angie, aquí esta lo que tanto esperaban espero les guste.

Vale Malfoy: Si verdad. Esos dos deberían traer advertencia de "Cuidado altamente explosivos y adictivos" o algo. Jijiji.

Lunita Shiratori: Que bueno que te ha gustado. Yo atesoro todos los reviews. Un saludo.

Nukire: Me alegra tu comentario.

Zerif: Aquí lo que pedís. Un saludo.

RECOMENDACIÓN DE ESTA SEMANA: GIRATIEMPOS DE YUUKI KUCHIKI Y TAMBIÉN WANTED DE JOSBLACK

Capitulo 7: Tempestad

Los días siguieron con evidente normalidad y rutina en la mansión Malfoy. Narcissa oculto lo mejor que pudo la metida de pata de su retoño y cuando su marido le pregunto sobre su salida a Hogwarts, ella solo se limito a decirle "todo esta bien, solo fue un ataque de Madre sobre protectora, querido". Lucius como buen ex- mortifago solía olerse las mentiras a kilómetros, pero decidió dejarlo pasar pues supuso que a Draco le habrían llamado la atención por alguna tontería. Después de todo, era un Malfoy y desde la caída del Señor Oscuro los Malfoy´s no eran las personas mas queridas en el mundo mágico.

Se sentó frente al enorme escritorio de madera oscura y comenzó a revisar los papeles que tenía acumulados. Reviso estados de cuenta y demás cosas referentes a sus negocios. Ya habían pasado mas de media mañana y Lucius seguía sintiendo esa incomodidad en su cuerpo, era una sensación rara, como cuando te pica algo pero dentro de la piel y por mas que te rascas no te puedes deshacer de esa sensación.

Inconcientemente llevo su mano a uno de los cajones y lo abrió. Dentro un volumen viejo pero no por eso descuidado, lo abrió y comenzó a pasar página tras página de ancestros suyos, se paro en la ultima donde su nombre y el de Narcissa descansaban y debajo suyo su orgullo, su hijo. Draco Lucius Malfoy, rezaba el papel y debajo de este una fina línea dorada, que a pesar de ser delgada se apreciaba con claridad. Lucius sintió como si le hubieran sacado el alma por la nariz, se levanto de su silla y acerco su cara al papel, efectivamente su vista no le mentía, era una línea, una línea que solo podía significar que el siguiente miembro de la familia estaba en camino.

-Narcissa- susurro sintiéndose incapaz de hablar si quiera, tomo una respiración profunda y envarándose en sus metro ochenta de estatura grito- ¡NARCISSA!-

La mujer que se encontraba en el jardín trasplantando unas rosas blancas escucho el grito a pesar de estar alejada de la casa y de inmediato corrió a ver que le pasaba a su esposo. Llego al despacho aun con los guantes que utilizaba para evitar dañar sus exquisitas y finas manos cuando hacia jardinería, su hobbie favorito.

-¿Qué pasa Lucius?- pregunto consternada al ver que la cara de su esposo estaba totalmente roja a tal grado, que parecía desprender vapor.

-¿Qué- significa- esto… Narcissa?- pregunto bufando como animal y señalando el libro que aun estaba abierto sobre la mesa.

-¿Qué cosa?- el rubio le hizo espacio a su esposa para que se acercara, ella sin dudarlo se asomo y al ver de lo que se trataba su expresión cambio a una de total pánico. La mujer pensó que Lucius no vería su libro o entraría al salón azul, el odiaba ese salón ella lo sabia y el jodido libro, tenia años que no lo abría a pesar de guardar esa copia en su escritorio.

-¿Y bien?- le cuestiono el alzando una de sus perfectas y rubias cejas.

-Lucius. Cálmate- le dijo ella intentando posar su mano en el fuerte brazo de su marido.

-No me digas que me calme Narcissa, era esto por lo que fuiste a Hogwarts ¿cierto?- pregunto él. La rubia sopeso sus opciones,-¡¿CIERTO?!- Narcissa pego un brinquito e inmediatamente después frunció el ceño, odia cuando él dejaba salir su carácter tempestuoso.

-No te atrevas a gritarme, Lucius- le dijo ella levantando la nariz –Cálmate- le ordeno y el rubio comenzó a respirar ruidosamente por la nariz mientras abría y cerraba sus puños.

-¿Mejor?, bien. Primero que nada tienes que entender que Draco aun es muy joven y que cometió un error, pero tu y yo sabemos que eso no importa. Lo hecho, hecho esta y ahora lo único que importa es apoyarle… a el y a la chica- dijo Cissy mientras él asentía con rigidez.

- Si. Tienes razón, pero primero quiero hablar con el. ¿Quién es la chica?- a Lucius de repente le había entrado una migraña horrible. Narcissa desvió la mirada y el rubio entrecerró los ojos- ¿Qué otra cosa me ocultas, Narcissa?-

-Y-yo… yo no se quien es la joven, Lucius. Draco no ha querido decírmelo- El rubio se encamino a la puerta con todas las intensiones de viajar a Hogwarts, su mujer corrió detrás suyo para evitarlo- Lucius… Eh Lucius…- lo llamo aun detrás de él.- ¡ESPERA!- grito y lo jalo por el brazo.

-No Narcissa. Necesito hablar con Draco, de inmediato- le dijo jalándose, de un tirón deshaciéndose de su agarre.

-Espera, Lucius. Por favor, nuestro hijo esta intentado arreglar esto por su propia cuenta y esta comportándose como un hombre. ¡Por Merlín, Lucius! ¡Escúchame!- la pobre Narcissa seguía a su marido por el corredor principal de la mansión hasta la puerta. El rubio abrió la puerta espantando un poco al criado que iba a hacerlo por el. Salio y pidió que le preparara un carruaje, iría a el ministerio a pedir un traslador para viajar a Hogwarts y una vez ahí cocería a crusiatus a su tonto vástago.

Era increíble. Como pudo haber sido tan idiota, a veces odiaba haber sido tan suave con Draco, pero no podía evitarlo él amaba tanto a Narcissa que cuando supo que su hijo venia en camino solo pudo pensar en que ese niño, ese pequeño bebe era la consumación del gran amor que ellos dos se tenían.

Él era su dragón, su heredero y a pesar de que a veces se comportaba como un patán con él en publico solo lo hacia por que no le gustaba demostrarse como en realidad era, frente a los extraños. Aun así en esos momentos estaba muy enojado.

La primera vez que hablo con Draco sobre sexo él chico tendría como cinco años, era un bebe y el solo lo hizo por que por un descuido el niño los había cachado en medio de una sesión de sexo ardiente y delirante que llevaban a cabo encima de la mesa de la cocina y no le quedo mas remedio que explicarle lo mas básico que pudo, sobre como funcionaban los cuerpos de los hombre y las mujeres. La verdadera charla hombre a hombre fue cuando cumplió catorce, y en esa ocasión había sido Lucius quien lo había encontrado desnudo entre las piernas de la Hija de los Parkinson con una impresionante erección para su edad y dispuesto a consumar el acto. Así que después de chillarle hasta quedar casi afónico, llevo a su Dragón al despacho y le explico con lujo de detalles lo que era una relación entre un hombre y una mujer. Además de darle consejos de cómo cuidarse y explicarle los diferentes peligros que corría al tener relaciones fuera del matrimonio.

Así que honestamente, mas que enojado se sentía decepcionado por que después de tantas charla hombre a hombre que el cada tanto como buen padre reforzaba con su retoño, no entendía por que su hijo había cometido semejante estupidez.

-Que no Narcissa, TU hijo cometió un error y ahora debe enfrentar las consecuencias de sus actos- dijo y después se sintió hipócrita ciertamente el no era un santo y había cometido errores y peores pues sus tonterías pudieron costarle la vida a aquellos que mas amaba. Se detuvo cuando la punzada de culpabilidad le golpeo en el pecho, pero cuando recordó lo que su hijo había hecho toda razón se hizo nada.

-Pero Lucius…- Narcissa parecía una niña haciendo berrinches y pucheros.

-¡Pero nada!- grito y se desapareció, llegaría mas rapido así.

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Draco entro en su sala común. Tenia dos horas intentando escaparse de Astoria que últimamente estaba mas fastidiosa que de costumbre, el sospechaba que era por que ella tenia la tonta idea de que él se casaría con ella, -Si como no-. El no pensaba en eso, era demasiado joven, demasiado guapo y demasiado rico como para echarse la soga al cuello con una mujer. El pensamiento del bebe que esperaba Granger lo puso nervioso, no quería pensar mucho en eso, pero por mas que evitaba que su mente girara en esa dirección mas parecía que todo le hacia ir ahí.

Recorrió con la vista todo el lugar, todos cuchicheaban y se miraban los unos a los otros y tuvo la baga sensación de deja vu.

-Draco- le llamo Theo que estaba a su lado con cara pacifica como siempre, a veces se preguntaba por que a su amigo siempre parecía no importarle nada.

-Theo- le saludo con un asentimiento de cabeza y el castaño respondió igual -¿Qué les pasa? pareciera que vieron al diablo. Lo cual es bastante ilógico tomando el cuenta que la mayoría de los magos somos lo que los muggles llamarían ateos- dijo el rubio viendo a sus compañeros mirarle de tanto en tanto.

-Casi. En realidad creo que están así por que tu padre llego hace unos veinte minutos, mas rojo que los pelos de la weasley exigiendo verte. Todos creyeron que cruciaría a alguien, pero llego Snape y lo saco casi a rastras. ¿Qué hiciste?- le cuestiono. Mas el joven ya no escuchaba nada, su mente comenzaba a trabajar frenética, el que su padre estuviera ahí solo podría significar una cosa, ya sabia lo del embarazo. Nott lo vio pasar del pálido cadáver al verde vomito en un segundo, seguro que esta vez Draco había hecho algo grave.

-Nada. ¿Entonces esta con mi padrino?- pregunto él sin importarle dar a saber que Snape era de su familia.

-Si, y me dijo que en cuanto te viera te avisara que fuera allá- Draco no se despidió solo dio media vuelta y salio por la puerta. No le apetecía ver a su padre, pero si no quedaba de otra que remedio. Ahora lo que debió pensar, era en como ocultarle a Lucius que la madre de su heredero era Granger.

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-Herms, ¿Estas bien?- pregunto Harry al verla tragar espeso, como si quisiera vomitar. El moreno se metió otro pedazo de fresa a la boca. Ginny cocinaba de maravilla, esos pastelillos de fresas con nata y chocolate estaban deliciosos. Hermione casi le lanza el contenido de su estomago en la cara pero en lugar de eso, cerro los ojos y respiro profundo.

-Si Harry es solo que… Nada. En realidad yo quería hablar contigo, es importante- le dijo la castaña poniéndose seria. Había encontrado a Harry caminando solo por un pasillo del segundo piso y no quiso retrasarlo más, tenía que decirle sobre su embarazo.

-¿Qué sucede? ¿Es algo malo?- El niño que vivió, se preocupo. Adoraba a su amiga, ella era como la hermana que nunca tuvo y no le gustaba verle triste. Él cuando se entero de lo que hizo Ronald se molesto muchísimo, incluso se fue a las manos con el pelirrojo pero después de meditarlo mucho decidió que ambos eran sus amigos y que lo mejor seria no meterse. Su decisión podría verse egoísta y cobarde, pero otro hubiera sido el cuento si Hermione hubiera sido tan tonta como para regresar con Ron, entonces si que se hubiera metido.

-Yo… Dios. No se como decirte esto, pero….- Hermione no pudo terminar de decir nada pues su concentración se vio interrumpida por un hombre rubio que en esos momentos caminaba a grandes zancadas y al parecer iba directo hacia donde ellos.

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Draco tomo una inhalación profunda, cerro los ojos y toco la puerta. Escucho el ladrido que dio su padrino dejándole entrar, tomo el pomo de la puerta y lo giro despacio intentando retardar lo inevitable.

-Draco, que bueno que ya estas aquí- Lucius gruño algo entre dientes al escuchar el tono calmado que su amigo usaba con su hijo. El por el contrario si no fuera por los tres tragos de Whiskey que Severus le había suministrado casi a la fuerza ya se le hubiera lanzado encima al muchacho.

-¿Querían verme, padrino?- pregunto él con tono frió aun que estaba temblando por dentro su padre se veía muy molesto. Y un Lucius Malfoy molesto es malo para todos.

-Si, tu padre vino pues ya se entero sobre el problema que estas pasando- el tono de Severus era calmado pero seco, el tampoco estaba muy contento con todo lo que estaba pasando, el quería mucho a Draco y honestamente el muchacho era muy joven para ser padre a pesar de estar pisando casi los veinte años –Yo los dejo para que hablen a solas, estaré afuera- se encamino no sin antes susurrarle un contrólate a Lucius. Esperaba que no se matasen entre ellos, por que contrario a lo que podría parecer, los Malfoy´s tenían su carácter y este no era frió en lo mas mínimo.

-Draco- el susodicho vio a su padre enderezarse y darle la cara que en esos momentos parecía la de alguien salido de un sanatorio. Lucius estaba sudado y con el pelo alborotado.

-Padre- contesto el joven envarándose en toda su estatura la cual era similar a la de su viejo.

- Esta mañana abrí el libro que esta en la primera gaveta del lado izquierdo de mi escritorio, creo que tu sabes que libro es ese o ¿me equivoco?- pregunto el rubio mayor asiendo que el joven meneara la cabeza de manera afirmativa, dando a entender que efectivamente el sabia que libro era aquel. No en vano cuando pequeño lo hojeo tanto que Lucius tuvo que ponerlo bajo llave para evitar que lo maltratara de más.

-Se por lo que estas aquí padre y solo puedo decirte que, lo siento. Siento no haber tomado precauciones, pero en mi defensa estaba demasiado ebrio y tu sabes como es cuando estas pasado de copas y con una mujer hermosa- Lucius se llevo una mano al puente de la nariz. Su hijo tenia razón, a veces olvidaba lo que era ser joven y no era que el fuera viejo, pero cuando te casas y te vuelves padre tiendes a olvidar ciertas cosas de la vida. Draco sintió un cosquilleo raro al referirse a Granger con eso de "mujer hermosa", mas después un flashazo de ella desnuda retorciéndose de placer debajo suyo lo hizo desistir.

-Si Draco, pero cuantas veces te explique que para eso existen las pociones del día siguiente. Para eso son- Draco lo interrumpió de inmediato, no quería malos entendidos.

-Si pero yo me fui antes de que ella despertara- Lucius meneo la cabeza de un lado a otro, negándose a creer que seria abuelo siendo el tan joven.

-Aun así, cualquier jovencita sabe como evitar estas situaciones- vio que Draco quería interrumpirlo mas no lo permitió- A menos… A menos que esto fuera a propósito, para poder llevar al heredero de los Malfoy en su vientre…-

-Te equivocas ella no…-

-O… o, que ella fuese virgen y no supiera como manejar esta situación- vio a su hijo esperando su confirmación. Su Dragón no lo defraudo, Draco se puso súbitamente rojo y desvió la mirada con incomodidad.

-Si fue su primera vez. Cuando yo desperté no supe que hacer. Honestamente no espere jamás esto- dijo el joven mientras tomaba asiento en una silla frente al escritorio de su padrino.

-¿Quien es ella?- Lucius quería saber, puesto que como bien decía su padre "de nada sirve llorar sobre la poción derramada", pero aun así no estaba tan contento con lo que su hijo había hecho.

-Padre, yo… no creo que sea conveniente- eso no se lo esperaba, ¿Por qué Draco se negaba a decir quien era la chica?

-¿Quien es la chica Dragón?- el viejo malfoy lo llamaba por ese apelativo cariñoso para brindarle confianza.

-No puedo decírtelo- Draco hablo entre murmullos. No le gustaba guardarle secretos a su padre, pero no estaba seguro de que fuera prudente decirle que Granger era la madre de su nieto, por seguridad de ambos.

-¿Es Pansy?- tanteo Lucius. No era que Pansy fuera una mala chica pero no le agradaba como mujer para su hijo, demasiado "vista" por así decirlo.

-¿QUE? No. No es Pansy. Por Merlín Padre tú sabes que ella no es virgen desde hace mucho, además como se te ocurre que yo me voy a arriesgar con ella- dijo y el mayor tuvo que darle la razón de nuevo. Para nadie era un secreto que Pansy era de cascos muy ligeros y que por esa razón Draco había terminado con ella durante la guerra.

-¿Entonces?, ¿Es la muchacha de Filius?, Astoria creo que se llama- Lucius trataba de hacer memoria a las cartas que compartía con su vástago sobre las chicas que le platicaba en ellas, la ultima en cuestión la joven Greengrass.

-No, Padre no es Astoria, no estoy tan loco para meterme en esas aguas, más allá de dormir con ella- Draco jamás escogería a esas a ninguna de esas pérfidas para ser la madre de sus hijo. No es como si el hubiera considerado a Granger alguna vez, pero en comparación era mucho mejor que alguna de esas putas.

-¿Por que no quieres decirme quien es ella, Draco? Tengo derecho a saberlo, esa muchacha lleva a el heredero de la familia Malfoy en su vientre- Lucius comenzaba a desesperar no entendía el por que de su silencio.

-Por que ella no quiere saber nada de nosotros, ¿Estas contento?- Draco se levanto y comenzó a pasearse por el lugar en un gesto de desesperación. No le agradaba recordar que Granger no lo quería ni a veinte metro de distancia y eso hería su orgullo aun que jamás lo diría en voz alta.

-Pero que tontería. Esta bien que después de la guerra el apellido Malfoy ya no es lo que solía, pero aun así somos la elite- dijo arrogante como solo el mismo.

-En serio padre, ella no quiere saber nada. ¿Podemos dejarlo así?, yo tampoco estoy muy interesado- Dijo Draco con desgana y evidente fastidio. Si Granger no quería saber nada de él, pues bien el tampoco quería saber nada de ella.

-¡¿Quee?!... ¡¿Como que dejarlo?! Draco estas hablando de tu hijo, tu primogénito. ¡Mi nieto! ¿Quién es ella?, Dímelo de una buena vez- Toda calma en Lucius se había evaporado en el momento en que su hijo hablo de esa manera tan despectiva sobre su futuro nieto. Aun que ese niño hubiera sido concebido fuera del matrimonio jamás lo dejaría desamparado. Los Malfoy sabían cuidar de sus cachorros.

- ¡Es Granger, Ya!- le grito el rubio, su padre si que sabia como desesperar a alguien.

-¿!QUEEEE!?- Draco hizo un gesto de dolor al sentir sus tímpanos reventarse ante semejante grito. –PERO EN QUE CARAJOS ESTABAS PENSANDO EN ENREDARTE CON ESA…. ESA…. MUCHACHA- Por poquito y dejaba salir un improperio acerca de los orígenes poco loables de la chica. –¡Por Merlín! Draco, ¿tan desesperado estabas?- pregunto con saña. El rubio menor enrojeció un poco al recordarse a si mismo seduciendo medio borracho a Granger en aquel San Valentín. Desesperado no había sido un mal termino, ciertamente el si se había puesto algo loquito cuando Granger comenzó a dejar que él le metiera mano, pero eso era otra cosa que jamás admitiría ni bajo mil crusiatus.

-Ya te lo dije estaba borracho, no se que mas quieres de mi- dejo salir como si nada y Lucius sintió como su cara comenzaba a ponerse al rojo vivo del enojo ante semejante desfachatez.

-¡¿QUE, QUE MAS QUIERO?, ¿QUE, QUE MAS QUIERO?!- grito mientras lo tomaba por el jersey de lana gris que traía encima de la camisa y comenzaba a zarandearlo con enojo –QUIERO, O MAS BIEN DICHO. ¡QUISIERA NO TENER QUE SER ABUELO A ESTA EDAD Y MAS QUE NADA QUISIERA QUE MI SANGRE NO SE VIESE MEZCLADA CON SEMEJANTE CHUSMA! ¡AH, PERO NO! ESO NO SE PUEDE POR QUE A MI HIJO SE LE ANTOJO ANDAR DESVIRGANDO IMPURAS Y ESPARCIR SU SEMILLA DONDE NO DEBE- Draco lo miro con enojo, no le agradaba escuchar a su padre hablar de esa manera de Granger. Ella era suya y solo el podía referirse de esa manera hacia ella y si el no lo hacia nadie debía hacerlo.

-¿PUES SABES? A ELLA LE IMPORTA UN CARAJO TU SANGRE PURA, NO QUIERE VERME CERCA DE ELLA O DE SU HIJO. Y CIERTAMENTE DUDO MUCHO QUE QUIERA VERTE A TI- le grito el rubio menor de vuelta. Lucius entrecerró los ojos. Como se atrevía esa impura a despreciar el apellido Malfoy, eso no se iba a quedar así, apretó su agarre con su hijo y lo jalo asía la salida.

-¿A si?- dijo con fingida calma- Pues ahora mismo me vas a llevar con la SEÑORITA GRANGER y ya veremos lo que tiene que decir a todo esto- Lucius Malfoy se sentía herido del orgullo, ya vería esa Granger. A los Malfoy nadie los desprecia.

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-Tory, Tory ahí estas- dijo una sonriente Daphne al ver a su hermanita que en esos momentos tenía la cabeza metida en un aula vacía.

-Ah, hola- contesto sin mostrar gran interés a su hermana e iba a seguir su camino pero se acordó de algo y se regreso -¿has visto a Draco?-

-Si, precisamente de eso te venia a contar. El señor Malfoy estuvo hoy en la sala común, o por lo menos eso me dijeron- le dijo y a la rubia le brillaron los ojitos. Que Lucius Malfoy estuviera en Hogwarts significaba según su ilusa mentecita que Draco quería pedirle a su padre casarse con ella, y si no era así entonces ella no desperdiciaría la oportunidad para congraciarse con su futuro suegro.

-¿Sigue aquí?- pregunto y su hermana asintió frenética y con una sonrisa boba en la cara.

-Si. Me dijeron que lo vieron salir del despacho de Snape seguido de Draco con dirección a los jardines- Daphne se sentía emocionada pues a pesar de que Astoria a veces era cruel con ella, era su hermanita y ella la amaba muchísimo.

-Esta es mi oportunidad, puedo hacer como que ando por ahí distraída y que me vean. Seguro mi belleza deslumbra al señor Malfoy y así hace ver a Draco lo hermosa que soy y lo suertudo que es al tenerme- dijo pagada de si mientras su pelinegra hermana asentía convencida de la verdad de su hermana.

-Pues vamos- le dijo Daphne encaminadose con Astoria hacia los Jardines.

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Draco solo esperaba que Granger estuviera bien segura en su torre. Mas no tuvo tanta suerte, ahí estaba ella sentada en una banca de piedra con Potty parloteando de quien sabe que, ignorante de la tormenta que se cernía sobre ellos. Su padre literalmente lo arrastro hasta donde los dos héroes de guerra estaban sentados.

-¿Señor Malfoy?- pregunto estupidamente Potty, Draco solo vio que su padre le mostraba una sonrisilla arrogante.

-Potter, ¿Le molestaría dejarnos a solas con la Señorita Granger un minuto?- pregunto el hombre burlándose del termino de Señorita, mas Harry no se movió por que Hermione había cerrado su mano sobre su antebrazo con tal fuerza que Harry estuvo seguro le dejaría morados.

-¿Qué desea, Señor Malfoy?- Harry noto el ligero estremecimiento que su amiga estaba presentando, así que decidió que no se iría, además ¿que carajos quería Lucius Malfoy con su amiga? eso era una locura.

-Señorita Granger, creo que lo mejor para todos es que lo que vamos a hablar sea en privado- insistió el hombre. Y por primera vez Hermione vio a Draco detrás de la figura de su padre, se veía pálido y muy nervioso.

-Creo que eso no se va a poder, señor Malfoy. Lo que sea que quiera hablar con mi amiga, que sea aquí- Hermione volteo rápidamente a ver a su amigo que se puso de pie para enfrentarse al hombre rubio, muy a pesar que el señor Malfoy era por lo menos una cabeza mas alto que Harry.

-Harry, yo creo…-

-No herms, no voy a dejarte sola con este hombre. Discúlpeme si lo ofendo Señor Malfoy, pero la verdad conociendo el historial de su familia usted comprenderá que no pretendo dejar a mi amiga sola con usted y su hijo. Así que lo que tenga que decir, dígalo de una vez- Eso hizo enojar más a Lucius. Y no era para menos, estar siendo prácticamente señalado por el héroe del mundo mágico era una mierda, así que decidió voltearle la tortilla, por lo menos si no podía humillar a Potter, se desquitaría con Granger. Tomo una respiración y puso su mejor sonrisa de arrogancia. Ahora seria su turno.

-Bueno Señorita Granger, yo solo quería saber cual es la razón por la que usted se siente en derecho de desairar a la Familia Malfoy al no permitir que mi hijo conviva con su hijo, independientemente de que este aun este dentro de usted- Hermione abrió los ojos y la boca al par. Harry que aun se encontraba encarando al hombre rubio volteo tan rapido a ver a la castaña que hasta sus gafas se le torcieron un poco. ¿De que carajos hablaba Malfoy? ¿Cuál hijo? –Me parece una verdadera vergüenza que una joven, que según he escuchado se esfuerza por los derechos de los mas desvalidos sea quien le arrebate el derecho mas básico a su propio hijo. Tener un padre que lo mime y lo quiera- Lucius sentía que en cualquier momento vomitaría, pero se aguanto debía aparentar estar ofendidísimo por semejante afrenta.

La castaña estaba en shock ¿como se le ocurría al estupido de Malfoy contarle a su padre sobre su embarazo? ¿Y como carajos se le ocurría a Lucius Malfoy ventilar semejante asunto en medio de Hogwarts? donde cualquiera podría verles u oírles.

-Señor Malfoy, y-yo no se de que…-

-Señorita Granger, por favor no intente negar que usted esta esperando a mi nieto, por que entonces créame que si me voy a enojar- Advirtió el hombre como si eso le importara a ella, Hermione pensaba replicar y burlarse pero no pudo pues dos gritos diferentes le interrumpieron.

-¿!QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!?- Gritaron a la par la rubia y el pelirrojo, los cuales se habían acercado a la escena. Uno llamado por la curiosidad y la otra por que se empeñaba en cautivar al Señor Malfoy con la esperanza de que la escogiera como nuera.

Draco que aun se encontraba estático detrás de su padre solo cerró los ojos, esto iba a ser una pesadilla.

-DE QUE CARAJOS HABLA ESTE MORTIFAGO, HERMIONE?- Pregunto Ron mientras tomaba por el brazo a la joven y comenzaba a zarandearle. Draco que lo vio de inmediato aparto a su padre y se fue encima del pelirrojo.

-¡Oye!- reclamo tomándole la mano con la que apachurraba el delgado brazo de la joven y ejerciendo la suficiente fuerza como para provocarle dolor a Weasley.

-¡PERRA INFELIZ, ERES UNA GOLFA!- Draco que en esos momentos tenia su rostro a un palmo del de Ron, mientras ambos sostenían un duelo de voluntades vio un destello dorado pasar por un lado de ellos e ir directamente hacia Granger.

Astoria estaba furiosa, SU Draco se había revolcado con la pobretona sangre sucia y al parecer la había preñado. ¿Cómo se atrevía esa mugrosa, a quitarle lo que era suyo? No, ella era una Greengrass, una Slytherin y jamás aceptaría que la hicieran a un lado por culpa de una zorra arribista como Granger, le sacaría a esa abominación a patadas, si alguien le daría hijos a Draco seria ella no esa puta sangre sucia.

La rubia se le fue encima a la castaña con toda la intención de golpearla, mas ni siquiera llego a rozarla cuando un alo de luz dorada la repelió tan fuerte que se llevo con ella a Draco y a Ronald al suelo. Todos estaba impresionado, ¿Qué demonios había sido eso?.

-¿Qué fue…- pregunto Harry estupefacto a lado de su amiga ese hermoso alo de color dorado lo había cegado por un minuto justo cuando el pensaba interceptar a Greengrass.

-Eso Potter es el toque Malfoy como lo llamaba mi señor padre- dijo Lucius con su típica pose altiva. Los Malfoy´s estaban protegidos por un antiguo hechizo que no dejaba que nada dañara a los non natos de la familia, canalizando la esencia mágica del bebe para exteriorizarla y así asegurar el bienestar tanto del niño como de la madre. Pero esa fuerza era muchísima, ni siquiera Draco había mostrado semejante poder.

-¡¿COMO PUDISTE HERMIONE?! ¡¿COMO PUDISTE DEJAR QUE ESTE ASQUEROSO MORTIFAGO DE PACOTILLA TE PUSIERA LAS MANOS ENCIMA?! ¡¿TAN DESESPERADA ESTABAS? ERES UNA ZO…- Ronald no pudo seguir con su sin razón pues Draco lo había mandado al suelo de nuevo con un golpe. Aun que no le agrada Granger, mas haya de encontrarla condenadamente atractiva no iba a permitir que el zanahorio la insultara y mucho menos que le llamara a el mortifago de pacotilla.

-Mide tus palabras Weasley- le dijo serio y tocándose el puño, Ron estaba totalmente furioso, ese estupido se había metido con su Mione. No ella era una zorra de lo peor, por que si Malfoy la hubiera forzado o algo el lechoso ese ya estaría pudriéndose en Azkaban.

-¡¿COMO TE ATREVES A DEFENDERLA?!- Si. Astoria aun seguía ahí, su hermana le había ayudado a levantarse y sacudirse la hierba de la falda. ¿Cómo se atrevía a defender a esa estupida? Ella era su novia, se suponía que el debería estar furioso y exigiéndole a esa puta que abortara a ese adefesio que llevaba dentro.

-¿Por qué sigues aquí, Astoria?- pregunto el rubio menor con evidente fastidio. No se le pasaba por alto que la rubia idiota había intentado dañar a Granger y… a su hijo, si últimamente pensaba más en eso.

-Pero Dragón- protesto la rubia poniendo su mejor cara de cachorrito desvalido. –Draco, no puedes tratarme así, yo soy tu novia. ¡Soy tu mujer!- La carcajada de Draco se escucho hasta el gran comedor, y Astoria entendió que el se estaba burlando de ella.

-Por favor Astoria, ¿Desde cuando es necesario ser novios para que dos personas se vayan a la cama? No seas absurda, tu no eres mi novia y mucho menos mi mujer. ¿En que cabeza cabe?- el cinismo con el que el joven le hablaba era semejante solo a la crueldad de sus palabras. Pero era cierto, ella solo había sido su distracción para no estar veinticuatro horas al día pensando en Hermione Granger.

- ¡¿COMO TE ATREVES A TRATARME ASÍ MALFOY?! ¡Y EN CIMA TE BURLAS! ¡DÉJAME DECIRTE QUE MI CUERPO ES UN PUTO TEMPLO Y TU, TU DESGRACIADO INFELIZ LO HAS PROFANADO METIÉNDOME TU ASQUEROSO PITO, CUANDO TAMBIÉN TE REVOLCABAS CON LA ZORRA SANGRE SUCIA! ¡ESTO NO SE VA A QUEDAR ASÍ TE JURO POR MI APELLIDO QUE TE VOY A HUNDIR, A TI Y A LA PUTA ESA!- grito la rubia con ira al verse sobajada de semejante manera, los demás solo contemplaban la escena, Ronald ya se había largado, no sin antes lanzarles una mirada de odio a los presentes y mascullar algo entre dientes.

-Mira Astoria- medito un segundo- Tienes razón, tu coño es un puto templo, tanto que la mayoría de los alumnos ya han pasado por el- siguió mofándose de ella, la joven dio media vuelta y se topo con el que nunca seria su suegro.

-Me alegra que vea la clase de basura en la que sea a convertido su hijo Señor Malfoy-Lucius alzo una de sus cejas, la verdad el solo pensaba en el despliegue de magia del que había sido testigo y honestamente los berrinches de la niña Greengrass lo tenía sin cuidado.

-Le sugiero que medite sus palabras Señorita Greengrass, me temo que a su padre no le agradaría saber el modo en el que usted se comporta, ¿O si?- la amenaza velada pareció sufrir efecto pues Astoria solo lo miro con odio y se retiro sin decir mas siendo seguida por su hermana mayor que le gritaba que le esperara.

Lucius volteo a ver a los presentes mientras su mente analizaba todo lo ocurrido. Granger estaba con la mirada gacha mientras se abrazaba a si misma, y su delgado y curvilíneo cuerpo se sacudía levemente por el llanto. Potter se rascaba la sien obviamente incomodo por el momento. Y su hijo miraba a Granger con evidente preocupación.

Seria… seria acaso, que esa niña de verdad era una gran bruja como todos se empeñaban en decir. Seria que en realidad era tan poderosa como se comentaba que era. O solo seria la magia de la sangre inmaculada de su dragón lo que le había proporcionado ese extraordinario poder en su nieto. Al final de cuentas decidió que no importaba, esa situación ya lo estaba cansando, el ya había tomado una decisión y si con eso se desquitaba de todos por meterlo en semejante embrollo que así fuera.

-Bueno- dijo llamando la atención de los tres muchachos, suspiro un poco y volvió a retomar su postura de altivez.- Dado que este secreto, ya no es un secreto. Es hora de tomar decisiones, yo por mi parte ya tome las mías. Señorita Granger, usted y Draco han cometido un error que por fortuna para todos es reparable- Hermione se tenso, pues el significado que ella le tomo a esas palabras le asustaron y le pusieron alerta. Ella era una Leona y jamás permitiría que lastimaran a su bebe.

-Mire Señor, no se que es lo que usted pretende pero desde ahorita le digo que este bebe es MIÓ y no voy a dejar que me lo arrebaten. Yo no le he pedido nada a su hijo y no estaba en mis planes pedirles algo a ustedes- Ella quería asegurarse que ese hombre entendiera que ni ella ni su hijo serian un estorbo para los Malfoy´s.

-¿Qué?, creo que usted no ha entendido Señorita Granger- dijo Lucius contrariado por las palabras de la joven. Draco solo observaba la conversación sin atreverse a hablar aun que ciertamente se encontraba secretamente fascinado por la fiereza de la Leona a la hora de proteger a su cachorro. Un cachorro que también era suyo. Y flamita de orgullo se encendió en su corazón.

-Si entiendo, entiendo que usted y su hijo estén preocupados por que están en la creencia de que yo quiero algo de los Malfoy´s pero entiéndanlo de una vez yo no quiero nada de ustedes, nada. Y no voy a permitir que usted pretenda que yo me deshaga de el por que no lo pienso hacer.- Lucius frunció el ceño, ¿Pero que tonterías decía esa niña?.

-No. Usted no entiende. Yo no pretendo que usted se deshaga del bebe. Por Merlín santo, el niño es un Malfoy. Yo jamás sugeriría semejante cosa- Draco, estaba confundido. El también había creído que su padre se refería a eso. Harry se sentía incomodo y fuera de lugar pero no abandonaría a su amiga, así que se situó a su lado y le abrazo protectoramente. Draco que en ningún momento había dejado de ver a Granger, le dio una punzada de celos. Odiaba a Potty eso era un hecho.- A lo que yo me refería es a que a pesar de que el niño no fue concebido de la manera mas convencional del mundo y no me refiero al modo, si no al hecho de que fue engendrado fuera de un matrimonio- Hermione le vio con curiosidad de repente había perdido el hilo de la conversación. –Aun así es un Malfoy y como todo Malfoy ese niño debe ser protegido por su familia. Así que la única solución que yo le veo, es que Draco se haga cargo tanto de usted como del niño- Dijo mientras los tres chicos le miraba obviamente confundidos así que se apresuro a aclara- Y con eso me refiero a que se casen-

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CHAN, CHAN, CHAN. ¡MUAJAJAJAJAJAJA!

¿Qué TAL LES PARECIÓ? DEBO ACLARAR QUE NO HE ESTADO MUY INSPIRADA ASÍ QUE, BUENO. ESPERO LES HAYA GUSTADO.

DEJEN REVIEWS.

XOXO

DRAGONCITA