A/N:Lamento la demora, pero es que he vuelto a clases en mi universidad, ¡Y vaya que estoy lleno de pruebas y exámenes! He tenido que dedicarme a estudiar y no he tenido tiempo de escribir, por eso dejo este corto extracto para que se hagan una idea de hacia dónde vamos, y que direcciones tomará la historia, ¡Ojala lo disfruten!
Los Espíritus Sacudidos
-¡Va a destruir Cañón Cosmos!- gritó Red, quien comenzó a bajar de roca en roca hacia la parte más baja-. ¡Defenderé mi pueblo con mi vida!
-¡Red!- grité-. ¡Espera!
Rinoa me tomó del abdomen y con sus alas me ayudó a llegar hacia la parte baja del cañón, donde Titán estaba a punto causar un terremoto con una pisada, pero yo fui lo suficientemente veloz como para detener su pie antes de que hiciera contacto con la tierra, luego Red lo embistió en el abdomen y Rinoa extendió sus manos contra él, concentrando su poder mágico.
-¡Flota!- gritó.
De inmediato Titán comenzó a flotar en el aire, mientras que Red se separaba de él; la estrategia de Rinoa era efectiva, si él no se encontraba en el suelo no podía utilizar ninguno de sus ataques de tierra, y por ende no podía dañar el cañón. Sin embargo Titán, si bien no podía tocar el suelo, podía controlar su cuerpo en el aire y dirigirse contra nosotros. Intercambiamos golpes y sentí una fuerza brutal chocar con la de mi puño; mi cuerpo tuvo que retroceder al igual que el de él. Lo subestimé y lo golpeé con menos fuerza de la necesaria, y como consecuencia mi brazo derecho quedó algo herido, lo cual no fue bueno ya que él iba contra mí una vez más.
-¡Trueno!- grité con furia.
Por primera vez en mucho tiempo había activado una de mis materias; los truenos cayeron del cielo como cientos de lanzas de relámpago que chocaron contra Titán, dañándolo y paralizándolo, mientras yo activaba la materia cura para que mi brazo volviese a funcionar bien.
Titán se liberó antes de lo esperado, mi brazo aún no estaba recuperado, así que tuve que retroceder mientras que Rinoa se ponía frente a mí, sacando el sable pistola de Squall, lista para contra atacar. Esquivó el golpe de Titán con gracia, volando hacia su derecha, y luego blandió la espada contra su brazo, pelando la piel como si fuera la cáscara de una manzana, dejando que un chorro de sangre se despidiese de todo el brazo, mientras que detrás de Titán, en medio de las rocas que conformaban el cañón, la luna comenzaba a alzarse antes de lo esperado, escondiendo el día y cubriendo momentáneamente el mundo en la noche.
-¡¿Qué ocurre?- preguntó Rinoa desconcertada.
-No te preocupes- le dije sonriendo-. Hemos ganado.
Y efectivamente así era; Red había utilizado una de sus técnicas más poderosas, "Luna aullando". Había invocado a la luna para conseguir una rapidez y fuerza increíble. Tan pronto como Red hubo aullado a la luna, ésta se escondió y el sol volvió a mostrarse, a la vez que Red brillaba con el influjo de la luz lunar.
Fue tan rápido contra Titán que nuestros ojos a penas fueron capaces de verlo y lo atacó incontables veces con sus garras, sin que Titán pudiese reaccionar para combatirlo; intentaba golpearlo, pero Red era demasiado rápido para sus golpes y por lo mismo fue capaz de agotarlo hasta el punto en que no pudo seguir más. Después de haberle causado múltiples heridas en todo el cuerpo con sus zarpas, Red había acabado con Titán, y éste se desvaneció en una luz color carmesí, dejando tras de él sólo una materia color roja, con la cual se podría invocar.
-Es extraño- comenté mientras me acercaba a la materia-. Estaba segura de que Barret se había quedado con esta materia… ¿Se la habrían quitado? ¿Quién lo habría invocado? ¿Por qué aquí y por qué ahora?
Red no contestaba, al parecer aún estaba en trance. Aulló un par de veces, sin escuchar mis palabras.
Rinoa se acercó a mí y examinó la materia entre sus manos, sin embargo en cuestión de segundos sintió algo parecido a una descarga eléctrica y tuvo que soltarla; entonces me di cuenta de que había un brillo oscuro en medio de esa materia.
-Alguien ha impregnado su esencia en esa materia- intuyó Rinoa mientras se sacudía la mano-. Era una energía oscura y poderosa.
-Oh dios, espero que no sea Sefirot de nuevo- dije con un suspiro-. Ese bastardo nos ha estado haciendo la vida imposible desde que tenía dieciséis.
-No podría estar completamente segura- dijo Rinoa-. Jamás he sentido la energía de Sefirot, pero me parece que estos poderes se asemejan más a los de Artemisa. ¿Adel, quizás? ¿O algún hechicero antiguo?
-¿Dices que esto es un tema de brujería?- pregunté.
-Es lo más probable- hizo una pausa al escuchar a Red proferir un nuevo aullido-. ¿Le pasa algo malo a Red?
-No, simplemente sigue en trance- expliqué-. "Luna aullando" es el nombre de una de sus técnicas más poderosas, uno que ocupa cuando está en el límite; lo consume en un trance que lo hace más veloz y fuerte. Por lo general termina poco después de la batalla, pero al parecer esta vez le ha tomado un poco más de tiempo.
-Quizás no es el trance- inquirió Rinoa-. Quizás… simplemente es un lamento…
-¿Por qué tendría que lamentarse Red?
-Por el destino de su raza- comentó Rinoa con una voz compasiva-. En cierta manera este lugar ha sido no sólo su hogar, sino también la jaula de su corazón. Puedo sentir una gran tristeza en su corazón; cuando llegamos a este lugar pude sentir como si unas cadenas se extendiesen alrededor de todo el cañón, atando a Red. Y él no lucha, él mismo se ha encadenado. Él no quiere abandonar este lugar, porque quiere aferrarse al pasado.
Entonces miré a Red con empatía; tal como decía Rinoa, podía sentir la tristeza que formaban sus aullidos, el terror a dejar este lugar pensando "¿Y si no estuviera cuándo algo más ocurriese?" Estaba a punto de hablarle cuando Rinoa tocó mi hombro.
-Deja que el lo descubra por sí mismo.
Asentí; yo podía estar allí para Red, para ayudarlo, sin embargo la resolución tenía que encontrarla él. Eso era algo que aprendí cuando estuve en los mares del caos que era el interior de Cloud, con un pasado resquebrajado y vuelto a juntar incorrectamente, en piezas más complicadas de lo que nunca pudimos entender.
-Lo que quiero saber es, ¿Quién está utilizando y corrompiendo a los espíritus de invocación?
La pregunta de Rinoa me sacó de mi ensoñación y me recordó una de mis preocupaciones.
-Cuando nos separamos- le expliqué-. Cada uno de nosotros quedó a cargo de ciertas materias que recolectamos alrededor del viaje. Yo me quedé con Electro, Cura, Vida y Bahamut, mientras que Cloud mantuvo guardadas Hielo, otro Electro, Bahamut Zero, y otras tantas de apoyo. Quien guardaba Titán era Barret. Si alguien invocó a Titán debió de habérsela quitado.
-Deberíamos comunicarnos con él- sugirió Rinoa.
-Lo he intentado- le dije mostrándole el PHS-. Sin embargo no contesta, lo he llamado una y mil veces y no consigo contactar con él… temo que le haya pasado algo.
-No hay que asumir lo peor- dijo Rinoa-. ¿Dónde vive?
-Se mudó a Kalm con Marlene hace un año.
-Perfecto, entonces…
Sin embargo las palabras de Rinoa quedaron en el aire cuando sentimos una gran fuerza caer sobre nuestros hombros. Era una presencia de gran poder que inundaba todos nuestros sentidos y nos ahogaba en un mar de desesperación. Red fue el primero en reaccionar, porque aquella energía provenía de la cueva donde su padre se encontraba, contiendo a los espíritus que atacarían a su pueblo, ¿Sería que finalmente ya no los podía contener? No… alguien estaba ayudándolos a escapar, y supe que si íbamos allí encontraríamos respuestas. No hubo más intercambios de palabras, no fue necesario, Rinoa nos siguió a mí y a Red, siguiendo el rumbo de aquella energía maligna. Algo horrible estaba a punto de ocurrir.
