Hola a todas y todos!

Nuevamente pongo a su amable consideración mis humildes escritos, con la finalidad de llegar a sus bondadosos corazones para que hagan caso omiso de la demora y disfruten una entrega más de esta lista, que debo reconocer, no es idea mía, pero me encanto para que Sherlock y John demuestren que es totalmente cierta (?) Agradezco su atención y sus palabras en forma de review, saber que hay quien disfruta esto me hace tener más ganas de llegar a la razón cincuenta!
Este capitulo me costo horrores de escribir, tuve que indagar por aquí , por allá , tiene un poco de todos lados , inclusive de un cuento del canon, entre otras cosas porque aaamo como en la serie lo actualizan magistralmente. No tengo tanto talento como ellos, pero el esfuerzo se hace. En especial hoy quiero mencionar la ayuda de mi querida Aqs al betear este cap, que me daba miedo subir.

Sherlock pertenece a sus autores. (Yo quiero un día uno. Un Sherlock, no un autor. Bueno, también un autor)

Cincuenta razones que no tienen que ver con el amor para hacer el amor.

Cuando Mycroft llamó en vez de enviar un mensaje, en realidad logró preocupar a John. Más que la ausencia de Sherlock.

Se había presentado un caso en Francia, no era nada de peligro, más bien de política, y como recién lo habían contratado en un hospital nuevo, Sherlock le dijo que se quedara. -Es importante para tu carrera. No quiero que algún día mires atrás y te arrepientas de no poder ser médico por mi causa. -No importó cuantas veces John trato de explicarle que siempre estaría primero él, con sus rarezas y casos incluidos y finalmente por no discutir de más, aceptó quedarse en tanto prometiera regresar pronto. Pasaron un par de semanas llenas de mensajes todo el día, a excepción de uno en el que Sherlock tuvo que ir a una localidad campirana en la que no había recepción para celulares, seguido de muchas quejas al respecto. "En qué siglo vivimos John? el XVIII? SH" Pero nada le dio indicios de que fueran mal las cosas, al contrario. Sherlock tuvo razón al decir que el caso era simple pero que debido a las triquiñuelas y problemas internos del gobierno se extendió. Por eso se extrañó de la llamada del hermano Holmes mayor, diciendo que Sherlock necesitaba que fuera por él a París. Tomó el primer vuelo que salió después de colgar el teléfono, sin pensar en nada más que en Sherlock.

El hotel en el que se hospedaba era muy lujoso, por supuesto, con el éxito del caso que había tenido no era para menos, en las redes se generó todo un revuelo, John estaba seguro que Sherlock estaba más fastidiado por ello, que complacido, sin embargo no esperaba encontrarlo como lo hizo. A oscuras, acostado en el diván al centro de la habitación. Se acercó despacio y lo vio con los ojos cerrados. Se sentó a su lado y acarició su frente despejando los rizos un poco largos.
-Tardaste demasiado John.
-No me dijiste que viniera.
-No quería que dejaras pasar una oportunidad en tu carrera médica por un caso mediocre y aburrido...
-¿Y desde cuándo eres tan considerado? -Sherlock no respondió, sólo recargó la frente en el hombro de John haciendo que le abrazara. Lo rodeó con sus brazos sintiéndolo más delgado y suspiró. -Para ser un genio a veces eres demasiado tonto. ¿Desde cuándo no comes? ¿O duermes?
-No es relevante. -Interrumpió lo que John iba a replicar con un beso simple, pero ansioso, fuerte y débil al mismo tiempo. John lo acarició con ternura, haciendo más cercano el contacto para que Sherlock supiera que no iba a ninguna parte sin él ya.

Un par de horas más tarde, estaban en un tren de regreso. Por supuesto antes John se aseguró que Sherlock tuviese una comida abundante, amenazándolo con darle de comer enfrente de toda la gente del restaurant, lo cual casi no da resultado de no ser por qué Sherlock notara unas fans que espiaban fuera. Como todo un mártir comió lo que John había pedido.
-Pero querré postre después.
-Postre, claro, ¿Por qué no me extraña? ¿qué vas a querer de postre?-Sherlock lo miró con una sonrisa sugestiva. -John, lo que quiero de postre, no tendrás que obligarme a comerlo...pero estoy seguro que lo estarás deseando también...-John se sintió enrojecer, trató de decir algo pero solo pudo carraspear y mirar en torno. -Eh...no.-Al fin logró articular. -Nada de postre hasta que no estés recuperado.
-¿Recuperado de Qué, doctor? - preguntó Sherlock mientras por debajo de la mesa con su pie subía la orilla del pantalón de John. -De... yo diría que tuviste un colapso nervioso.
-¿Yo? ¿Un colapso? - El movimiento bajo la mesa cesó repentinamente para alivio de John que empezaba a sentir algo incomodo pero más arriba de sus pantalones. Trató de aplicar su mejor expresión profesional. - Si. Te inmiscuiste tanto en el caso que dejase de lado las necesidades de tu cuerpo. No es grave, pero quisiera hacerte algunos análisis solo para estar seguros que todo esté bien, después tendremos todo el ... postre que quieras.
Sherlock refunfuñó haciendo a un lado el plato vació. -Llámalo por su nombre.

-Está bien, todo el sexo que quieras.
-Sexo de recuperación.
-¿Qué?
-Será sexo de recuperación John, y va para la lista. -Tardó un par de segundos en recordar. -Oh...¿Sigues con esa lista?¿En verdad?
-Resultará útil alguna vez.

Y mientras en el tren, Sherlock dormía recargado en el hombro de John, éste pensó que el sexo de recuperación no sería mala idea.

6. Recuperación