¡Buenas noches! ¿Cómo están? Ahora me he demorado un cachito menos en actualizar, lo que me pone bastante feliz, pues siento que si sigo a este paso ya nadie va a leer mi historia, por eso aprovecho de taparlos en muchos agradecimientos a todos ustedes que han seguido conmigo hasta este punto, y también a quienes se puedan estar recién incorporando.

Me he dado cuenta que soy una autora mayoritariamente nocturna, he agarrado la mala costumbre de publicar de noche o de madrugada, cosa más rara. Bien, no los entretengo más y los dejo con el séptimo capítulo de mi primer fanfic de Sakura Card Captor, disfruten, y nos leemos abajo :)

Disclaimer: Los personajes presentes en este Fanfic pertencer a la serie Sakura Card Captor, propiedad de las maravillosas CLAMP. Sólo el argumento me pertenece. Escribo por sana diversión y no recibo ningún tipo de remuneración por esto.


Capítulo #07: Coincidencias.

El clima no mejoraba en la ciudad de Tokio, el cielo aún seguía gris, lo que al joven Touya Kinomoto se le hacía más bien una burla de los cielos. Habían pasado unas horas ya desde que se transmitió en cadena nacional el video en el cual su hermana se declaraba como la rehén del grupo de criminales más importante de toda la ciudad. Tuvo la suerte de haber estado junto a su padre en el momento de la transmisión, ese tipo de situaciones, por mucho que duelan, es mejor vivirlas en familia. Yukito Tsukishiro lo había acompañado también, había estado empeñado en ayudarle en todo lo que fuese posible, preparando café, dándole calidos abrazos y palmaditas de ánimo. Ya para la hora de almuerzo y tras el veredicto final, Touya le pidió amablemente a su acompañante que volviera a casa por una buena ducha y se juntaran en esa pastelería que tanto disfrutaban.

La policía había llegado a un acuerdo tan sólo 1 hora después de expuesto el petitorio de los maleantes, que entre otras cosas, les exigía bajar la cantidad de oficiales en las calles, lo cual fue bastante controversial siendo que el día anterior recién se había duplicado la cantidad de ellos para buscar a Sakura. Por supuesto que fue aprobado todo lo que pidieron los muy desgraciados. No sólo porque la vida del hombre más importante en estos momentos para el departamento de policía y la de su familia tenía un peso indiscutible dentro de la institución, sino también porque los muy astutos osaron amenazar además a la ciudad entera.

Ya iba rumbo a la pastelería, el camino no le traía gratos recuerdos. Pasó por las afueras de la universidad, y caminó pensando en qué podría haberle pasado a su hermana en ese trayecto de tan pocas cuadras, pero nada se le venía a la cabeza, no había descansado lo suficiente pese a que se preparó un gran almuerzo. Se paró en la esquina de la cuadra, a metros de su destino para dejar pasar a un grupo de chicas con uniforme –que enseguida comenzaron a cuchichear sobre lo guapo que era el chico- que ocupaban el ancho de la vereda.

- ¡Touya! – La melodiosa voz que conocía tan bien lo llamó, sacándolo de su ensimismamiento. Y allí estaba, esperando quizás hace veinte minutos (su mala costumbre de llegar antes para no hacerlo esperar), parado en la entrada del local.

- Debí imaginarme que estarías aquí desde mucho antes.- Comentó Kinomoto acercándose al chico.- Me hubiese gustado que descansaras más Yuki, después de todo has estado conmigo todo este tiempo.

- No te preocupes por mí.- Le sonrió.- Quiero hacer algo útil.

- Oye…- No le gustaba cuando el peligris se ponía así de critico consigo mismo.

- ¿Entremos? – Preguntó interrumpiendo.- Creo que podríamos tomar un rico café con una tarta de frutillas para pasar el rato ¿no te parece?-

Sonrió, y Touya tuvo que fingir una sonrisa de vuelta al mismo tiempo que se sentaban en una delas mesitas dulcemente decoradas que allí había. No porque no disfrutara la compañía de Yukito, ni porque la invitación no sonara de lo más tentadora, sino porque frente a sus ojos, pasó Rika Sasaki, la hermosa muchacha de cabello rojizo, corto y aspecto sofisticado y maduro. No sólo vivía cerca de su casa cuando residían en Tomoeda, además era una de las mejores amigas de Sakura. Pudo notar unas ojeras tremendas bajo sus ojos castaños. ¿Estaría preocupada por su amiga? ¿Habría visto la noticia? Quiso seguirla, y preguntarle, pero ya no estaba a tiempo pues la chica salía de la tienda.

- Touya…- Nuevamente fue Yukito quien lo trajo de vuelta al mundo de los vivos.- No tienes una buena cara. Creo que fue muy mala idea insistir en venir a este lugar, podría haber sido cualquier otro sitio y—

- Yuki, basta- Lo cortó, a la vez que lo miraba fijamente a los ojos.- No es tu culpa. Es sólo que vi a una compañera de Sakura, y pues…

- Por eso mismo- Empezó Tsukishiro, bajando la vista, avergonzado. Le había hecho daño a Touya, y eso era lo último quequería- No debería haber insistido en venir a este sitio a pasar el rat—

- Mírame.- Por segunda vez consecutiva, lo cortó a mitad de frase. El chico frente a él sentía una gran pena, tanto así que no era capaz de responder a la petición del castaño.- Yukito, por favor, mírame.- Esta vez, el joven de lentes levantó la vista, para encontrarse con los hermosos orbes castaños del otro.- Este lugar está bien. Sí, aquí era donde debía encontrarme con Sakura el otro día, y claro que me trae recuerdos desagradables, pero no voy a permitir que eso opaque nuestro pasado aquí. Este es nuestro lugar especial. Por eso estoy aquí, contigo.- Dicho eso, tomó una de las blancas manos de Yukito.- Así que nada de caras largas por eso ¿de acuerdo?

- De acuerdo.-

Yukito asintió y sonrió genuinamente, sabía perfectamente que el sonrojo en sus mejillas se vería desde allí hasta occidente, pero la verdad le daba igual y no iba a tratar de esconderlo. Era verdad que habían vivido hermosas aventuras (como le gustaba llamarlas) juntos gracias a ese sitio. Y es que Tsukishiro amaba los dulces, además de la sonrisa de Touya, es por eso que cada vez que acordaban pasar de largo para estudiar en la biblioteca de la Facultad, compraba uno que otro pastelito para "mantenerse despiertos". Aún recordaba el día que el castaño se consiguió un trabajo como mesero allí, sólo para darle una rica sorpresa de cumpleaños. No era capaz de contar las veces que habían tomado un café allí, ni las historias que se habían contado. Tras unos segundos más de mirarse profundamente a los ojos, perdiéndose el uno en el otro, decidieron que era mejor llamar a la camarera, que por pura decencia no se había acercado a tomarles el pedido.

En la mansión Hiragisawa reinaba el silencio, todos se encontraban reunidos hoy, gracias a algún milagro del cielo –a juicio de la chica con porte de modelo, aunque para Eriol el milagro era que ella estuviese callada.- a excepción de Meilin que por órdenes del ojiazul había salido de la mansión. Derek y Adam se mantenían sentados, vestidos con el uniforme de la compañía Hiragisawa, en el sillón que estaba más cerca de la puerta, Nakuru se ubicó junto a Yue, que tría puesta ropa tradicional japonesa, en el sillón frente a ellos y Shaoran, para variar, se quedó de pie al igual que Hideki. La tensión entre esos dos podía sentirse a kilómetros de distancia.

- Bien – Empezó Eriol, sentado en su ya conocida silla, acariciando a Spinel.- Hideki hace unas horas fue a dejar un cinta de video que contenía un mensaje para la policía. El mensaje lo redactó Yue y fue leído al pie de la letra.

- ¿Pidieron menos policías en las calles?- Preguntó Derek, el pelirrojo, con cierta emoción, le gustaba bastante su tarea de ubicar explosivos.

- Sí, en unos minutos más sintonizaremos la radioemisora en la que trabaja Hideki, porque transmitirán en vivo el comunicado del departamento de Policía.- Respondió Eriol con toda calma-

- Asumiendo que cumplirán el petitorio al pie de la letra, desde el momento en el que se transmita el comunicado, tendremos libertad de acción.- Agregó Yue- Sería bueno que empezaramos a planear nuestra siguiente movida. Ya luego podemos comunicarle el resto a Meilin.

- De todos modos es igual de inútil que Xiao Lang..- Soltó venenosamente Hideki, imitando el acento de la China.

- Cállate, idiota.- Le respondió Nakuru, dejando al resto un tanto sorprendidos, sobre todo a Shaoran quien ya se estaba preparando para defenderse.- Como eres tan básico no te das cuenta que tanto Meilin-chan como Shaoran-kun hacen algo sumamente valioso. Arriesgan sus vidas y su seguridad no solamente cuando yo o Yue les entregamos el dinero, sino que son los que desactivan la bomba que Adam coloca en caso de que la policía sea demasiado estúpida o demasiado lenta.

- ¿Y de qué mierda sirve que los tarados los desactiven, eh? ¿No es la idea de un explosivo, EXPLOTAR?- El japonés estaba perdiendo la paciencia.- No sólo tienes cuerpo de modelo, chica linda, además eres vacía como ellas. Mejor te dedicabas a eso.

- Pues…- Intervino Adam, quien rara vez intervenía.- La verdad es que mi trabajo no es sólo crear explosivos, además debo crear un control remoto que los desactiven…

- ¿Te imaginas los cargos que cargaríamos si uno sólo de esos explotara?- Ahora eras el turno del pelirrojo Derek.- Seríamos buscados por terrorismo, no por robo. Moriría gente y esa no es la idea, la idea es robarles dinero a los bancos. Por eso es que estas tú, experto en artes marciales, en el equipo y no un francotirador. Porque si llegamos a tener problemas con los guardias, no los matarás.

Hideki se quedó callado, aunque le hacía sentido. A pesar de ser un desgraciado y un sádico, era cinturón negro en más de alguna disicplina y si hay algo que respetaba eran las normas y enseñanzas de sus maestros: El no usaría ni karate, ni taichí, ni ninguna otra forma de arte marcial y defensa personal para matar a otra persona. Para eso había pistolas.

Yue por su parte, optó por no hablar. Era un tipo serio, callado, además de apuesto. En más de alguna ocasión, la linda Nakuru le había hecho uno que otro cumplido sugerente, pero su sentido del humor definitivamente no congeniaba por el de ella. Su trabajo era el mismo que el de la chica, robar y entregar el dinero. Era quizás el más astuto del equipo, por eso además era uno de los pocos que Eriol alguna vez consultaba para formular planes o estrategias.

- Bueno, ¿y transmitirán luego el mensaje?- Preguntó Derek- Adam y yo tenemos que volver en breve a la empresa o tu padre nos va a regañar.

- Claro, pero primero les daré las nuevas instrucciones.- Le respondió Hiragisawa- Nuestro próximo objetivo es el Tokyo Star Bank. Hay una sucursal muy céntrica, y es la más transitada según los informes que me han entregado. Por lo que esta vez debemos atentar en la periferia.

- Yo no lo veo así- Interrumpió el chico de cabello largo y platinado- Me parece que el señor Fujitaka Kinimoto no es nada de tonto. Probablemente ya ha descubierto nuestros patrones, y si accede a lo que pedimos, no va a descansar hasta atraparnos en acción para recuperar a su hija. Apuesto que va a desplegar sus patrullas en la periferia para atraparnos poniendo la bomba, además de en el centro. Lo que debemos hacer es poner dos aparatos, es la única forma.

- ¿Dos? Menudo trabajo que me ponen, ah- Se quejó de broma Adam.- Pero es una buena idea, si hay dos explosivos en lugares completamente opuestos no darán abasto.

- De todos modos –empezó Derek.- No sería buena idea ponerlos justamente en polos opuestos, si hacemos eso, y suponiendo que como dice Yue, el viejo conoce nuestros patrones, va a tener claro donde será nuestro ataque: el centro.

- Por eso hay que poner un explosivo cerca del centro, así pensarán que nos moveremos hacia la periferia.

Todos asintieron, y luego miraron a Eriol, quien aún con su gato en su regazo, permanecía en silencio escuchando a su equipo discutir el nuevo plan, que la verdad la parecía muy adecuado. Le gustaba ver ese nivel de participación, por lo general era sólo Yue el que aportaba. Shaoran era muy inteligente, pero era un crío testarudo que no iba a dar su brazo a torcer: el no iba a colaborar con criminales. Lo único que pudieron conseguir de él fue que recibiera el dinero que le entregaban, por eso se mantenía siempre al margen, callado. El lado bueno era que a pesar de eso era eficaz y entendía las instrucciones de inmediato. Meilin era algo parecida a su primo: Terca como una mula, salvo que siempre tenía algo que reclamar o que agregar –algo sin importancia- pero no era tan desesperante como Nakuru, ella se llevaba el premio, encima el joven de aspecto inglés debía soportarla en privado también, porque a la chica le gustaba mucho esa idiotez de jugar a ser hermanos. Hideki vivía quejándose, punto. Adam y Derek dieron la sorpresa del día, por lo general se lo pasaban hablando de cosas triviales, como sobre lo buena que estaba la nueva secretaria que habían contratado en la empresa, o como eran injusto que todas las mujeres que trabajaban en su sector eran horribles y poco femeninas.

Lo otro que le preocupaba era esa hostilidad que había mostrado Nakuru- además de que había dicho algo inteligente, un aporte. No creía que fuese tonta, claro que no, sólo que estaba convencido que ella aún no se daba cuenta del potencial que se gastaba-

- Bueno, la emisión radial está por comenzar.- Anunció el japonés. La de cabellos rojizos hizo una mueca, y caminó a prender la radio.

Hoy a las 11.45 am se transmitió en cadena nacional un mensaje del grupo de criminales más buscado los últimos días. En este se elevó un petitorio. Como departamento de policía de la ciudad de Tokio, nuestro deber es proteger y garantizar a toda costa la seguridad de los habitantes de la ciudad, por lo cual aceptamos detener la búsqueda de la estudiante universitaria Sakura Kinomoto, y desplegar la mitad del personal policial desde las 17.00hrs del día de hoy.

- Puedes apagarla ya.- Le dijo Eriol a su hermanastra- Mañana mismo pondremos en acción el plan discutido. Shaoran, necesito que le digas a Meilin que se comunique conmigo apenas llegue. Quiero que sea ella la que ubique el segundo artefacto, tiene el físico necesario y es muy rápida.

- De acuerdo.-

- ¡Bien! – Aplaudió la mujer en la sala.- Como ya no hay nada más que hablar, me voy al trabajo, mi turno empieza luego.-

Adam, Derek y Hideki empezaron a moverse, decididos a volver al trabajo – no podían arriesgarse a perder un trabajo- Shaoran por otro lado, se quedó parado hasta que el experto en artes marciales dejó la sala, no tenía ninguna gana de cruzarse con el desgraciado.

- Nakuru- La paró Eriol antes de que la chica saliera de la habitación. Shaoran también detuvo su marcha, pero el ojiazul le hizo un gesto para que saliera. -

- ¿Qué pasa? ¿No ves que voy a llegar tarde?- Hizo un puchero.

- Más bien ´¿Qué te pasa a ti?- Ella lo miró sin entender- Por favor no lo hagas difícil, quiero saber qué demonios pasó entre Hideki y tú.

- Pues…-

- ¿Tiene que ver con la herida que tenía Shaoran? Tomoyo me dijo que fue un accidente, y tenía sentido hasta hace un rato, pero ahora tengo más de una razón para pensar que me ha mentido.

- Porqué tienes que ser tan jodidamente suspicaz, pequeño demonio.- Se quejó cruzándose de brazos

- Porque tú eres demasiado obvia, como un libro abierto.- Se rio un poco, ella bufó.- Bien, ahora, cuéntame. No me gusta este tipo de hostilidades, somos un equipo, y el ambiente de tensión que ustedes generan no es bueno.

- Si no te lo dije antes es porque no quería que te enojaras con la persona equivocada.- Empezó ella- Todo fue culpa de él, te lo juro. Es un salvaje, tironeó del cabello a la pobre Sakura.

- Es una rehén, no una invitada.-

- Sí, pero trató de golpearla, podría haberle partido la cara, ya sabes lo fuerte que es. Si no hubiese sido por Shaoran-kun- ¿Shaoran? Eso también era una sorpresa, ya luego le daría vueltas a ese asunto.- probablemente tendríamos que haberla llevado a un hospital, y una peluca no habría sido de mucha ayuda para ocultar su identidad.-

- Claro…- Quedó pensativo, la verdad Hideki a veces podía ser demasiado violento para su gusto.- Bueno, ya sabes que no hay mucho que pueda hacer, el no trabaja exactamente bajo mis órdenes, fue contactado directamente por mi padre así que…A veces se vuelve incontrolable. Pero tienes razón en ese punto, no podemos arriesgarnos a que Sakura termine en un hospital o una comisaría constando lesiones. Sin embargo, no te olvides que no es tu juguete, ni tu hermana menor, ni tu amiga. Hay jerarquías.

- Vale, vale.- Le dijo sonriente, había ganado.- Ahora me voy a trabajar, un besito.-

Salió de la sala dando saltitos, muy alegre. La sonrisa triunfal no se la iba a borrar nadie, ni siquiera el horrible clima que había. No usaban auto, sólo por seguridad, no era bueno tener una patente que los ligara a alguna dirección en particular ni nada por el estilo, así que debía caminar hasta el centro comercial que quedaba a pocos minutos de ahí, y tomar transporte público o un taxi si es que iba muy tarde –como hoy- . Llegó a tomar el taxi en tiempo record, le gustaba mucho su trabajo y odiaba llegar tarde. Tan sólo 10 minutos después ya estaba llegando al centro de la ciudad de Tokio, sólo unas cuadras más y llegaría a su lugar de trabajo. A penas aparcó el vehículo, pagó al conductor y salió disparada, entrando corriendo al local.

- ¡Ya llegué! – Saludó con una sonrisa y corrió hasta el mostrador.-

- Ya era hora, el turno de Rei ya casi termina.- La saludó la chica que estaba de cajera, una rubia bien mona.

- Vale, ¿dejó alguna mesa sin concluir?- Preguntó

- Sí, la 8.- Dijo apuntando al lugar- Ahora ve a cambiarte, y cuando vuelvas ve a la mesa y pregúntales si quieren algo más.

- De acuerdo.- Sonrió.

Corrió a parte trasera del lugar y buscó su casillero y empezó a colocarse su lindo y soso uniforme. Cosas del dueño, le gustaba tener chicas lindas vestidas de rosado atendiendo a sus clientes. Se amarró el cabello en dos coletas y salió a trabajar. Divisó la mesa, dos chicos. Pero uno de ellos llamó su atención. Alto, delgado, de piel un tanto tostada, ojos oscuros y cabello castaño. Facciones perfectas, buen físico. Definitivamente era su tipo, así que preparó su mejor sonrisa.

- Buenas tardes chicos- Los saludó al llegar.- Lamento la interrupción, mi compañera Rei ha terminado su turno, así que de ahora en adelante yo los voy a atender. Mi nombre es Nakuru.-

- Oh, muchas gracias.- Le dijo el otro chico, no se detuvo a mirarlo mucho, lo único que le llamó la atención fue el color de su cabello: Gris. Como el de Yue.-

- Bueno ¿se les ofrece algo más?- Sonrió mirando al castaño.

- Pues…Yo sólo quiero un poco más de café- Le respondió, aún le quedaba un buen pedazo de pastel en el plato.- ¿Tu quieres algo más Yuki? Yo invito.

- ¿Esta bien si pido un trozo más de pastel?- Preguntó el aludido.- No quiero abusar, Touya.

- No seas bobo. ¿Nakuru dijiste que te llamabas verdad?- Ella le sonrió asintiendo, que lindo sonaba su nombre saliendo de esos labios- Bien, Nakuru, que sean dos cafés más y un trozo de pastel de fresas.

- Enseguida- Le dijo alegremente, anotando el pedido en su libreta y dándose la media vuelta.

Estaban muy cerca del mostrador, por lo que no le costaba trabajo oir su conversación. Por la manera en que el peligris agradecía, y el otro le consentía, no era difícil imaginar que era pareja, o un par de amigos demasiado liberales. Pero eso no la iba a desilusionar. Entonces, el ruido de la campana en la puerta de entrada de la tienda advirtió que había un nuevo cliente. Se volteó para divisar quien sería el afortunado que le dejaría propina.

- ¡Kinomoto!- Gritó el recién llegado, y el guapo chico castaño miró en su dirección.- Qué coincidencia encontrarte aquí. Veo que aún son inseparables ustedes dos, desde la preparatoria que te veo con Tsukishiro para todos lados- Le dijo acercándose a la mesa.

- Wow, Satoshi.- Respondió el aludido- ¿No estabas estudiando en Nagasaki?

- Sí, pero estoy con vacaciones, eximí todos mis exámenes así que salí un poco antes. Vine a visitar a mi hermana que está por casarse.

- Como pasa el tiempo.- Añadió el de lentes.

- Oye, amigo.- Empezó Satoshi- Lamento mucho lo de tu hermanita. Iba por el centro y lo ví, que horror.- Dijo un poco más bajo, con sinceridad- En principio me costó reconocerla, cuando se mudaron de Tomoeda era bastante más pequeña, ya es toda una mujercita ¿no? Espero que la encuentren luego, malditos bastardos. Sabes que cualquier cosa puedes contar conmigo ¿si?

- Vale, muchas gracias, en serio.-

- Bueno, yo no más venía a retirar una torta que mandó a hacer mi hermana, te dejo de incomodar.-

Nakuru tenía ojos y orejas abiertas como platos. ¿Kinomoto? ¿Hermano de Sakura Kinomoto? ¿Hermano de esa niñita mona que estaba viviendo bajo su mismo techo? Tenían que estar de broma. El mundo no podría ser tan descaradamente pequeño, era realmente una locura. Lo triste del asunto era que el chico era de lo más encantador, le llegaba a dar lástima saber que estaba sufriendo de una u otra manera por causa de ella. En su afán por descubrir más cosas, se acercó a la chica detrás de la vitrina de las tortas.

- Bueno, la mesa 8 pide dos cafés y un trozo de torta de frutilla.-

- Entendido.- Le dijo su compañera, y gritó a los chicos de la cocina que preparan los bebestibles, mientras ella hábilmente tomaba la torta de frutilla y sacaba un trozo.

- Oye, dime ¿esos chicos vienen siempre?

- ¿Los de la ocho?- Levantó una ceja y sonrió de lado.- No me digas que también has quedado encantada con Touya Kinomoto.

- Es divino.

- Sí, te mueres, un poco antes de que tu llegaras a trabajar aquí el estuvo unas semanas de mesero, se veía hermoso en el uniforme.-

- Ya veo, que lastima no haber estado aquí para verlo.-

- Oh, y sí, siempre vienen esos dos. El de pelo gris, Yukito siempre pasa a comprar uno que otro dulce.

Sakura estaba muy tensa, no sólo porque se sentía sumamente extraña con la peluca que llevaba puesta, sino también porque se encontraba caminando entre dos morenas, una de ellas, la prometida del chico que había estado a punto de besar, y a la cual le había provocado más de un disgusto. En el camino juraría haber visto pasar a la chica pelirroja de la mansión, pero iba a paso muy rápido. No sabía a la llevaban, pero intuía que abría mucha gente, por eso el disfraz. ¿Realmente serviría para ocultar su identidad? ¿Cómo se veía con aquella larga peluca negra? Tomoyo había sonreído al verla con ella puesta, diciéndole: "Sakura-chan, te pareces a alguien que conozco" Y no era la primera que se lo decía, Nakuru lo había hecho por la mañana cuando le probó el vestido que traía puesto.

- ¿Este…Tomoyo-chan?- Dijo la ojiverde rompiendo el silencio.- ¿A dónde vamos?

- Al centro comercial.- sonrió

- Hiragisawa encontró justo y necesario que te compramos algunas prendas de ropa para que no estes siempre usando la ropa de Tomoyo o la mía…-Le dijo entonces la otra morena, Meilin.

- Oh, ya veo…- No sabía que decir. Era extraño. No todos los días eres secuestrada y luego te sacan a comprar ropa. Podrían simplemente pasarle harapos o cosas por el estilo. Le costaba creer que esa gente con la estaba tratando eran criminales, en serio.- Pues, muchas gracias.-

- De nada Sakura-chan- Le volvió a sonreir Tomoyo.- Mira, ya llegamos.

El centro comercial era un lugar muy grande, lleno de tiendas de todo tipo. Como Sakura vivía en la ciudad, jamás había conocido un Shopping que no fuera el que estaba cerca de la universidad, que era el más grande de Tokio. En el subterráneo había un supermercado, y en el segundo piso estaban todas las marcas exclusivas para varones. Las chicas le pidieron que eligiera un lugar, pero la castaña no se sentía cómoda pidiendo una tienda en específico, así que optó por preguntar cuál era la más económica. La China insistió en comprarle ropa para una semana si es que le preocupaba mucho le dinero, a pesar de que Tomoyo explicó muchas veces que tenía más que suficiente para gastar en un camión de ropa, y que el dinero no era de ella sino que Eriol se lo había dado.

Finalmente se decidió por la idea de Meilin, que era lo que le parecía más cómodo, y eligieron 3 vestidos y cuatro conjuntos bien simples y económicos, además claro de ropa interior que era lo que más le urgía. La morena de ojos violetas se separó de ellas para ir a pagar.

- Oye.- Le dijo la china

- ¿S—Sí?- Tragó seco, la verdad sentía el aire un poco pesado.

- Sólo quería decirte que lamento haber sido tan grosera contigo.- Sakura se sorprendió al escuchar esas palabras salir de la boca de la chica.

- N—No, este…Meilin-san no tienes porqué disculparte. Yo no sabía que era tu ropa, o que estaban comprometidos, debería haber sido más pudorosa o—

- Kinomoto- Se empezó a reir, dejando a la pobre ojiverde atónita- ¿eso es lo que te ha preocupado todo este tiempo? Pensé que estabas tensa porque había sido mala contigo, pero lo que te estaba incomodando era que pensabas haber destruido mi relación con Xiao Lang-

- Pues claro.- Dijo decidida.

- Eres un chiste.- Se rio de nuevo- Por mucho que a mi me gustaría que así fuera, Xiao Lang no está comprometido conmigo. Fue una promesa de niños…Yo le dije que lo nuestro seguiría en pie hasta que encontrara a alguien, pero en el fondo se que no puedo obligarlo a nada, no me corresponde- El semblante de Meilin se puso un poco nostálgico.

- Yo creo que eres una mujer muy bonita.- La animó Sakura.

- Y tú eres un caso perdido.- Le respondió.- No deberías estar simpatizando con tus captores de esta forma ¿sabes? Vas a terminar haciendo que te quiera, y eso está mal, yo debería ignorarte.

Shaoran se había pasado la tarde haciendo ejercicio. Apenas terminó la reunión, le pidió a Yue que lo esperara unos momentos, corrió a su habitación y se puso ropa deportiva. Acompañó al callado y serio joven de cabellos platinados, con el cual intercambio no más que un par de palabras sobre cosas triviales, hasta el templo en el cual se desempeñaba como profesor de arquería. El templo quedaba pasada la mitad del parque que había tras la mansión Hiragisawa, allí había una laguna muy bella donde supuestamente el monje encargado era capaz de leer la fortuna. El mayor se quedó haciendo sus labores, mientras que el joven Chino emprendió una larga maratón, desde las puertas del lugar hasta el otro lado del parque. El paisaje era digno de admirar. Ninguno de los senderos del lugar estaba pavimentado, pero llegada la primavera se bañaban en pétalos de flor de cerezo. Pasó por una plaza donde solían ir abuelos a jugar con sus nietos, por un puente que cruzaba un riachuelo, hasta llegar a un pequeño claro con un pozo de agua, que marcaba el final del parque. Allí hizo una rutina de ejercicios, descanso un poco bajo la sombra de árbol hasta que el sol empezó a esconderse (cada día que pasaba se iba más tarde, la primavera estaba por venir). Trotó de vuelta la casa también. La actividad física lo ayudaba a despejar su mente, relajarse un poco.

- Li Shaoran- Lo llamó una voz masculina a sus espaldas, cuando estaba a punto de entrar a la ó a ver de quien se trataba: Un pelirrojo.

- Adam, Derek.-Saludó tanto a su interlocutor como al callado y alto rubio que estaba a su derecha. - ¿Ha terminado su turno ya?

- Pues claro, sólo trabajamos hasta las seis.- Le respondió Derek, era un tipo bastante simpático, muchos creían que era el hermano perdido de Nakuru, pero un poco más medido.-

- ¿Qué hacías? ¿saliste a trotar al parque?- Preguntó Adam al tiempo que los tres se adentraban en la casa.-

- Sí, necesitaba un poco de aire fresco.-

- Que bien poder relajarse así.- El más bajo habló.- Eriol nos dio la orden subir a despejar un poco el tercer piso, yo que quería darme una buena ducha, hoy me levanté a duras penas.-

- Yo estuve toda la noche construyendo un explosivo nuevo, y ahora me salen con que tengo que hacer más, y pronto. Así que deja de quejarte y empecemos luego.

- Debería hacerlo Tomoyo, Eriol es muy suave con ella-

- Derek, es una chica, no puede con las cajas. No seas infantil.

- ¿Quieren que los ayude?- Preguntó el castaño.

- No tienes que molestarte.- El más alto de todos lo miró paternalmente con sus hermosos ojos celestes. Adam era el mayor del grupo, era serio pero bastante cálido cuando lograbas que se abriera.-

- La verdad necesito despejarme, ayudarles me hará bien.-

- ¿No ibas a ducharte?-

- Derek, los voy ayudar a mover cajas llenas de polvo, así que terminaré sucio de todos modos, la ducha puede esperarme un poco más.

- Bien, entonces subamos.- Sonrió el ágil ladrón.

Se pasaron alrededor de dos horas moviendo cajas y conversando, sobre el trabajo y sobre cosas que salían a ratos en la televisión –y es que Derek era, irónicamente, adicto a las series policiales.-. Era cómodo hablar con ellos porque la verdad jamás tocaban temas sobre la organización criminal en la que se veían inmersos. Los dos extranjeros nunca hablaban mucho sobre su pasado, ni sobre su vida en Inglaterra, y por supuesto, su relación con la familia Hiragisawa era uno de los más grandes enigmas, sin embargo, nada parecía indicar que se encontraran en la misma situación que Shaoran y Meilin.

- Bien pequeño, las chicas deben están por llegar, así que será mejor que desocupemos el lugar para que Tomoyo pueda hacer bien su trabajo.- El rubio se limpió el polvo de las manos.

- Gracias por habernos ayudado, este lugar es un asco.

- No se preocupen. Quiero hacer algo después de todo…- Shaoran miró el suelo, su semblante un tanto triste.

- No te tomes tan a pecho lo que dice el idiota de Hideki, no entiende lo que estás viviendo. El está acostumbrado a este tipo de vida, tu por otro lado, no tienes opción. Sólo está cabreado porque cree que si no sabes tirar de un gatillo no eres hombre.

- Gracias Adam…

Ahora si que necesitaba la ducha. Bajó despreocupadamente las escaleras y camino aún pensativo hasta su habitación, al entrar, se encontró con la castaña, de rodillas en el piso, con un montón de bolsas a su alrededor.

Sakura acababa de llegar del centro comercial, aún no cabía en si de la sorpresa que le había sido el ir a comprar ropa, para ella, una rehén. Estaba tan cansada, que no prendió la luz, a pesar de que eran ya pasadas las ocho y el cuarto estaba poniéndose muy oscuro.- el color de las cortinas no ayudaba mucho a la iluminación- y se dejó caer en el piso, suspirando exhausta. Cuando sintió la puerta abrirse tras ella, sólo atinó a darse la media vuelta y mirar hacia arriba. Deseó jamás haberlo hecho. El castaño entró a la habitación y la miró con esos hermosos ojos ámbares, la luz del pasillo hacía sombras en sus brazos esculpidos por el mismísimo Miguel Ángel, expuestos gracias a esa descaradamente sexy sudadera sin mangas, que se pegaba de forma exquisita a su cuerpo evidenciando su buen estado físico.

- ¿Qué es esto?- Le preguntó él, no esperaba encontrarse a la chica que carcomía sus pensamientos tan pronto.

- Pues…- Se sonrojó sin poder evitarlo.- Tomoyo-chan y Meilin me sacaron de compras…Suena extraño, pero es la verdad.

- Bueno, ordena este desorden, allá al fondo hay una cómoda vacía para que dejes las cosas por mientras, yo tomaré una ducha.

Shaoran había sido muy frío. Sakura se sorprendió un poco, pero entendió que quizás a el también le atormentaba ese encuentro tan cercano que habían tenido horas antes. Trató de despejar su mente mientras ordenaba las nuevas prendas que había adquirido en el cajón de la cómoda que le había facilitado el Chino, hasta que se dio cuenta que no había comprado pijama. Entonces, divisó una linda bolsa rosada bajo la cama. La abrió, y encontró en ella un hermoso pijama de dos piezas, cuya parte superior tenía un estampado de osito, no esperó un segundo más y ya se lo había puesto. Estaba de pie, admirando el conjunto que traía encima cuando la puerta del baño se abrió.

- ¿Ya estás lista?- Le preguntó el castaño, asustándola un tanto. Gracias al cielo, salió completamente vestido-. ¡¿De dónde sacaste eso!?

- Este…Estaba en una bolsa, supongo que Tomoyo lo cogió para mi porque yo no recuerdo haber comprado Pijama. ¿pasa algo malo?- preguntó nerviosa-

- N—no…- Sintió su rostro quemarse y su pulso subir. Y es que la ojiverde se veía demasiado tierna en esas ropas.-Este el baño está desocupado por si quieres usarlo, yo…Debo hacer cosas, por favor quédate en la habitación, eres libre de irte a dormir si gustas.

- Sí…Gracias.

Sakura caminó al baño, pasando por el lado del chico, le urgía asearse los dientes. Iba descalza, y como era terriblemente despistada no lo pensó dos veces antes de pisar el húmedo y resbaladizo piso de cerámica blanca.

- ¡Ah!

- ¡SAKURA, TEN CUIDADO!

Paff.


¡Fin del capítulo!Si, disfruto los cliff-hangers, espero no se enfaden por dejarlo ahí, pero necesito mantener un poco el suspenso para que no se me aburran (?). Bueno, este capítulo personalmente me ha gustado, pues no sólo me ha quedado más largo que el anterior, sino que además me di el lujo de introducir a los demás personajes de la historia, sobretodo a mi adorada Nakuru. Me fascina ese personaje, es tan divertido y misterioso.

No me gusta prometer nada, porque suelo demorarme en cumplir cuando se trata de esto (este es mi primer fanfiction de animé en muchos años, pero me mantuve activa escribiendo cosas sobre mis artistas favoritos de k-pop, y por dios que soy lo peor como escritora), pero debo informarles que gracias al apoyo que me han dado y a la magia de esta serie que no me canso de ver (ahora la estoy viendo con mi madre, jeje) me he inspirado, y estoy actualmente trabajando en nuevos proyectos para publicar, obviamente SxS, por eso es que me voy a estar demorando un poco en actualizar, ya que escribo simultáneamente otras historias, pero es que si no lo hago se me van las ideas u/u De todos modos voy a tratar, TRATAR, de acelerar un poco la marcha, pues este año entro a estudiar Medicina y temo que la carrera me consuma mi valioso tiempo como autora, así que deseo aprovechar la nada que me queda de vacaciones.

Bien, daré paso a responder sus siempre bien recibidos reviews.

LadySuzume-Chan: ¡Tanto ver SCC se me ha pegado lo despistada! He descubierto el misterio. En el capítulo anterior, un lindo y tierno "Guest" me escribió, y me envió besitos con sabores, ya sabía yo que lo había visto en otro lugar, de verdad. Eso sucede cuando publicas cosas de madrugada, que bestia. u/u sólo tú me envías besitos con sabores. Así que no desesperes, y obviamente te perdono porque no es que no hayas enviado un review, es que no lo enviaste desde tu cuenta, si no como invitado jeje 3

Espero que hayas disfrutado el capítulo, aquí indago un poco en la vida cotidiana de algunos personajes secundarios de la historia. Y bueno, no hubo mucho de SxS, pero si me tienes un poco de paciencia te voy a sorprender en el capitulo que sigue. (Lo único que no te puedo prometer es matar a Hideki, aun lo necesito para la trama)

Muchas gracias por leer, un besito, y nos estamos leyendo !

Chica Otaku y Sister BaKawai: Hola ! Que triste lo de tu móvil. A mi novio hacer poco le compraron uno nuevo porque el suyo se hizo añicos -pero aqui el culpable fue el jeje n/n-, así que en parte te entiendo, y no te preocupes, que te perdono :3 jeje. Yo me muero de ganas por escribir esos lindos momentos SxS llenos de amor que tengo planeados, pero debía darles un poco de tiempo. La verdad, es que jamás he escrito Lime, al menos no de animé ni tampoco heterosexual (confieso que si he escrito Slash), pero podría intentarlo, todo depende de como se vaya desarrollando la historia, pero de que habrá acción, la habrá. Si lo hago recuerdenme cambiarle el Rating e_e

Gracias por leer, y ojalá disfrutes este capitulo c:

kinesukikinomoto: Me hacen sentir una mala persona jaja yo también quería que se besaran, de verdad que si, pero ya verán como los recompenso :D Tomoyo es una dulce chica, y por ello sus motivos aún desconocidos van a dar mucho que hablar más adelante, falta muy poco para que lo revele. Gracias por comentar y por leer, espero que te guste esta entrega, y ojala nos veamos en la próxima :)

Franny-chan Kinomoto: Creo que me vuelvo más cruel con cada entrega ¿no? Primero les arruino el momento SxS y ahora las dejo sin saber el destino de la pobre y despistada Sakurita /

Yo tampoco soy buena mentirosa, no me sale, no es lo mio. Tratar de sorprender a mi novio se me hace tan dificil, casi siempre salgo pillada, soy partidaria de que en realidad se hace el sorprendido para no hacerme sentir mal. jejeje u/u Volviendo al Fic, te confieso que me parte el corazón ponerme en el lugar de Touya ;3; Es realmente triste, porque he querido mantener ese aire de buen hermano que tiene. Y bueno, le has apuntado, era Meilin la tercera persona que salió con Tomoyo y Sakura. Espero no se estén desilusionando de la historia porque son demasiado buenos para ser los malos del cuento, pero esque la verdad, todos ocultan algo. Sigo manteniendo a Eriol como un misterio sin resolver, pero ya llegará su hora de salir a luz, me voy a tomar un gran pedazo de capitulo para eso, te lo aseguro.

Muchas gracias por seguir leyendo, y por comentar, espero te haya gustado el capitulo, y nos vemos :) !

: Gracias por comentar, y por leer. Ya se acerca el momento, pero todo a su debido tiempo, espero sigas leyendo hasta que el día llegue y las complazca a todas, incluida a mi jeje. :) Saludos

Muchas gracias, en serio, a todas las lindas personitas que me comentan siempre, a las que se animaron recién a comentar, y a los que no lo han hecho pero si me leen, de todos modos les agradezco. También, muchísimas gracias a los que han seguido mi historia, me llenan de alegría, es muy emocionante.

Nos vemos :)