Estaba sumada en la paz de la noche, mirando lejanamente aquella casa que tenia un aura extraña, ese demonio había salido hace rato y no había regresado, su presencia se desvaneció rapidamente, pero tenía un mal presentimiento sólo esperaba a que el estupido de Ryohei se dignara a llamarle y notificarle de algo, pero ni una sóla llamada!, suspiro, de nuevo miro hacía abajo, el jardin de la casa en la que se encontraba era muy lindo, tenía una fuente en el centro, los arbustos estaban distribuidos simetricamente mientras las flores formaban un hermoso arco iris.

- en este mundo, hay cosas tan bellas... lastima que no las haya podido disfrutar por tanto tiempo- suspiro y continuo contemplando aquel hermoso espectáculo natural bajo la luz de la luna mientras las memorias pasadas volvian.

El celular sono por fin, se asusto y dejo caer aquel aparato, saltó hacía al vació y lo alcanzo en el aire y abrió sus hermosas alas blancas que tenían unas inusuales manchas negras y logro esquivar el suelo batiendolas.

- ¡AL FIN LLAMAS!- grito a todo pulmón.

- no grites...- intento calmarla el chico.

-pero eh estado esperando toda la noche para que me llames y me informes de algo- reclamo con enojo en su voz.

-estaba ocupado, ¿entiendes?, bueno, no voy a discutir contigo encontre el objeto del trato- la chica al oir esto esbozo una sonrisa.

-¿enserio?-pregunto para confirmar.

- si, las cosas salen tan bien que hasta me sorprenden...- no pudo continuar, oyó un ruido que lo dejo desconcertado- ¿Reiko?-

- no~- Ryohei abrió los ojos de repente- adivina... ¿Quién está en mis brazos desmayada?-

- bastardo...- fue lo único que dijo.

- Tú también lo eres, sabes... que hayas encontrado la botella no me importa, al final yo seré el ganador- colgó el telefono, Ryohei exploto y tiro el celular este se quebro en el suelo.

- Ryohei... ¿Qué sucede? - Preguntó Kagamine Rin que desde que le arrebataron la botella no paro de observarlo.

- Ri..Rin... ¿me escuchaste? - lo que le faltaba al pelinegro, justo la persona que menos debió escuchar lo que sucedia.

- si...- ella aparto su mirada, fue vergonzoso que espiara conversaciones privadas pero se preocupo al escuchar lo que dijo ¿una objeto? ¿un trato? ¿ y porqué se enojo tanto?.

- no es de tu incumbencia...- se apartó y corrió hacia la sala allí tomo al rubio del brazo, arrastro al pobre chico, la mayoria ni se dieron de cuenta ya que andaban en lo suyo.

-¿Qué pasa?- Pregunto el rubio cuando por fin se alejaron lo suficiente.

- Tiene a Reiko...-

- ¿Qué? pero... ¿cómo paso?-no obtuvo respuesta.

Siguieron caminando hasta salir de la casa, luego caminaron varias cuadras de aquel lujoso barrio, ninguno mencionaba nada, había un silencio incomodo llegaron a una de las mejores casas del lugar, sin mucha delicadesa pateo la rejilla, a Len le salio una gota en el cuello al ver lo enojado que estaba Ryohei.

- me vas a explicar la situación?...- el chico no entendia nada, entro al jardin y allí no había nadie.

- esta bien... Nosotros los demonios para hacer el contrato utilizamos un recipiente, un objeto, si algo le pasa a ese objeto el contrato se termina, cuando el contrato termina, el alma de la persona queda atrapada dentro del objeto y nos quedamos con ese objeto, Sólo fui a esa Pijamada para encontrar el objeto y terminar con el contrato de Mikuo y Belphegor, pero Belphegor no está interesado en el alma de Mikuo- entro a la enorme casa, Len lo siguió detras de él.

- ¿de quién es el alma que quiere?- al fin pregunto Len.

-quiere el alma de pago por nuestro contrato- Len trago en seco... ¿queria su alma?.

-significa que el collar que me dio Reiko- tomo el collar en sus manos ¿su alma quedaria atrapada en ese collar cuando conquistara a Rin?.

-si, es el simbolo de nuestro trato- contesto Ryohei.

Un sonido de algo cayendo hizo que los dos chicos voltearan a ver, abrieron sus ojos al ver que cierta chica de cabello rubio se encontraba con sus dos manos cubriendole la boca para evitar sacar un grito por lo que había escuchado.

- Rin...- Genial, lo que le faltaba este dia, Rin se entero de la verdad.

-puedo explicarlo.. Rin- Len se le acerco pero la chica empezó a llorar.

- Len... tú... ¿qué hiciste? - las lagrimas salían sin control ¿su gemelo vendio su alma a un demonio?.

- yo...yo... es una larga historia...- Len bajo su cabeza, no queria ver a Rin llorar por culpa de él, la chica intento salir huyendo pero la puerta por la que había entrado se cerró antes de pudiera salir.

- ju!, tenemos a los protagonistas en la trampa- la voz sonó por toda casa, era la voz de Mikuo.

- ¿dónde estás Bel?- pregunto Ryohei mientras observaba a su alrededor.

- estoy en un cuarto muy especial, tendran que buscarme si quieres recuperar a tu ángelito, pero cuidado, podrian haber algunas trampas- Rio como maniatico, Rin se asusto mucho y empezó a sollozar más alto, Len la alcanzo y le abrazo fuertemente.

-Rin, yo te protegeré, no temas- intento calmarla.

Ella temblaba del miedo, ¿en qué se había metido?, y lo peor ¿en qué estaba metido Len?, escucho toda la explicación de Ryohei... ¿ eso significaba que él era un demonio? ¿y Reiko?, ¡eso no podia ser!, sus amigos querian robarle el alma a su gemelo, ella se aferró a él lo más que pudo, tenía mucho miedo pero no iba a permitir que le arrebataran el alma a su Len.

-n...no, yo te prote..tegeré Len, yo no voy a dejar que nadie tome tu alma- intento decir, pero seguia temblando, Len sonrió calidamente.

-No te preocupes mi princesa, mi alma siempre será tuya- Rin se sonrojo.

- ejem... disculpen, pero tengo algo muy importante que hacer, ¿podemos dejar el incesto para después?- la empalagosa escena y su poca paciencia hizo que Ryohei se desesperara.

-lo siento- Len le ayudo a pararse a su querida hermana y tomados de la mano siguieron a Ryohei mientras caminaban por esa casa.

Rin se aferraba fuertemente a la mano de Len, como si temiera que se le fuera a esfumar en el aire, Len iba con mil pensamientos en la cabeza, no sabía que iba a pasar desde ahora, Rin sabía parte de la historia y ahora iban a rescatar a Reiko, ¿cómo iba a reaccionar cuando le dijera toda la verdad?, seguro lo internaria en un manicomio, Suspiro toda su frustración.

-Len...- llamo la chica que iba a su lado.

-¿si?- preguntó él con nerviosismo.

-¿porqué lo hiciste?- susurró tan bajo que Len apenas y escucho.

- es... es.. dificil responder- el chico suspiro y siguió al pelinegro quien sólo se enfocaba en su objetivo.

- dimelo...- exigió la chica.

- Rin... quiero que sepás que todo esto no lo hize para herirte, yo sólo quiero estar contigo siempre- cerro los ojos y siguió caminando, ¿cómo explicar sus sentimientos ahora?.

- pero ¿qué pasó?, dime...- rogaba Rin, no entedia nada.

- En... seis años en el futuro... yo.. me suicide- Rin paro en seco... no creyó las palabras de Len- Reiko... ella me dio una oportunidad de re-hacer mi vida y yo la acepte- Rin seguia en Shock- vine a esta época el dia en que Mikuo y Miku llegaron a el instituto, pero él hizo un trato con otro demonio para conquistarte, y ahora tiene a Reiko, yo debo salvarla- Rin aún seguia incredula, su hermano debió enloquecer; si eso debio ser, Len perdio la cabeza.

- Len, tú no sabes lo que pasaría después- está vez hablo Ryohei, los dos rubios lo miraron.

-¿qué pasaría después?- Preguntó Len, Rin no se movia, sólo observaba.

- Bueno, tú cuerpo nunca sería encontrando por lo que tu familia creyó que seguias vivo en algún lugar, pero tu hermana desarrollo un sentimiento de culpa, por lo que la internaron varios meses en un hospital psiquiatrico pero al final por un descuido que tuvieron ella huyo y se suicido también- Len se sorprendio, y esta vez el que se encontraba en shock e incredulo era él, su Rin no sería tan debil como él ¿verdad?.

Rin aún no creia del todo, pero sabía algo, si en su futuro no estaba Len, ella tampoco querria vivir. El lugar empezó a estremecerse todo se movia y pronto Rin perdió el equilibrio y cayó al suelo, Len intentó ir donde ella estaba pero fue inútil, fue separado por una gran pared, " Len, no creas en nada de lo que veas" grito Ryohei mientras que a él también lo separaba una pared, Rin alcanzó a escuchar pero los dos chicos ya se perdieron de su vista, ahora se encontraba en una habitación fria y sóla.

Len volvió a la sala, ¿qué diablos paso?, se preguntaba mientras intentaba visualizar a Rin o a Ryohei; en cambio Ryohei se encontraba en el corredor donde se hallaban antes, Rin y Len se separaron de él, eso significaba que Belphegor queria torturarlos por separado, y la más indefensa sería Rin ya que desconocia de muchas cosas y era la que más estaba asustada.

-lo mejor será ir por Belphegor de una buena vez- El chico se encamino de nuevo por el corredor.

Rin al lograr salir de esa habitación entro a una que estaba llena de espejos "no creas nada de lo que veas" se repitió a si misma e intento buscar la salida, pronto los espejos dejaron de reflejar su imágen y empezaron a visualizar la de su gemelo, ella evitaba verlo pero al final no pudo resistirse, en el reflejo se veia a un Len de 18 años " que guapo se ve" penso Rin al verlo, no pudo evitar sonrojarse depronto visualizo la silueta de Miku, debía tener unos 18 años también, se acerco a su hermano y lo beso en los labios, un beso que duro mucho tiempo, una punzada de dolor se abrio paso en el pecho de la chica, ella puso su mano en su corazón y su respiración se dificulto, las ganas de llorar se hicieron presente pero se detuvo cuando la voz de Len se hizo escucho.

- Miku, por favor... ya no sigas- Len se separó de la chica quien lo miro tristemente.

- por favor Len... vuelve conmigo- rogo aquella aguamarina.

- no te amo, lo sabes bien desde el primer dia ¿porqué quieres hacerte más daño?- su voz sonaba seria.

- ¿hasta cuándo seguiras haciendote daño tú mismo?- respondió la chica en su defensa.

- ¿qué quieres decir...?- preguntó con miedo.

- Mikuo y Rin son felices juntos, se aman y tú no puedes hacer nada para cambiarlo- Len abrió los ojos.

- ¿desde cuándo lo sabes?- él volteó a verla.

- desde siempre, yo te puedo ayudar a olvidar Len- la chica intentó acercarse.

- No...- él se alejo corriendo, el reflejo del espejo volvió a mostrar la imágen de Rin.

Otro de los espejos de aquella sala volvió a mostrar la silueta del chico Rubio, esta vez aparentaba 20 años, tenía el cabello más largo y tocaba una guitarra mientras veia el cielo en un balcón, una Rubia con una coleta atada se acerco a su lado, Len la vio de reojo y siguió tocando.

- Len...- él nombrado la miró con desdén.

- ¿si, Neru?- le prestó un poco de atención.

- ¿cuándo me perdonaras?- Neru lo miraba con suplica.

- Cuando Kaito y Meiko se dejen de amar- respondio él chico mientras se levantaba.

- no es justo, Len- la chica respondió.

- la vida no es justa, Neru- siguió su caminar, la silueta de Meiko con un pequeño bulto en su vientre se acercaba más.

- Hola Meiko - saludo calidamente Len a la proxima madre.

- Hola Len- ella le sonrió- ¿discutiste con Neru?- pregunto al ver como la rubia se alejaba llorando.

- Esa relación no debió ser- él chico le miraba con ternura su vientre.

- ninguna de tus anteriores relaciones debieron ser- ella lo miraba con pesar.

- lo sé, desde ahora no me meteré con nadie, lo prometo ¿vale?- él intentó seguir su camino pero la voz de Meiko lo interrumpio.

- te vas a quedar muy sólo Len- lo dijo con un deje de tristeza.

- es mi destino- continuo con su camino mientras el reflejo se borraba de aquel espejo dejando ver los ojos de Rin.

Otro de los espejos empezó a reflejar pero está vez no fue a Len, sino a Rin, aparentaba 22 años, su yo de 6 años en el futuro...

- En está ocasión- la imagen de Mikuo apareció- quiero pedir la mano de mi adorada Rin en matrimonio ¿aceptas princesa?-

-¡NO!- Grito Rin al espejo.

-si...- la Rin dentro del espejo acepto, en ese momento Rin observo a su hermano, su cara... reflejaba la tristeza que tenía en esos momentos.

-Len...- las voces empezaban a resonar por toda la sala.

- ¿qué eh hecho?... ¿porqué acepte?... Rin-baka, debi rechazarlo, ¡debi terminar de una vez con esto!- en otro de los espejos apareció Rin de 22 años, estaba en una posición de bolita, su cabello llegaba hasta el suelo de lo largo que estaba.

- es una venganza Rin...- La voz de Luka se hizo presente.

- pero...-

- Sólo aceptaste salir con Mikuo porque Len empezó a salir con Miku, cuando él le terminó quisiste terminarle pero él empezó a salir con Gumi y seguiste en esa relación, y para acabar de ajustarlo, cuando por fin le terminaste, Len empezó a salir con Neru y por venganza volviste con Mikuo- Luka tenía en sus manos unos pequeños vestido de bebe, se encontraban en una tienda de maternidad.

- no es cierto, yo...- ella rompió en llanto.

- nunca lo quisiste, siempre estuviste enamorada de Len- La pelirosa la miro fijamente.

- Len nunca me quizo de esa manera- ella siguió llorando.

- Rin... sabes que él si te ama, pero te lo sigues negando- Luka volteó a ver unos nuevos mamelucos que habían llegado.

- pero mis padres... - ella llevo sus manos a su cara.

- por eso sufres Rin... esto terminara matandote- Luka la abrazó- no es permitido pequeña, es inmoral, la sociedad nunca lo aceptaria- Rin sollozaba tan alto como era posible.

- pero... haciendo lo correcto... soy tan infeliz- se aferraba a su amiga.

- lo sé- El reflejo se desvaneció, Rin lloraba pronto la imagen más aterradora se asomo.

-¡LEEEEEEEEEEEEEEN!- gritaba la chica vestida de novia mientras su adorado hermano caia por aquel vació y llegaba al agua tragandoselo por completo.

- no... no... ¡NO!- gritaba desesperada la chica mientras le pegaba a ese espejo- ¡NO PUEDE SER!- seguia golpeandolo hasta que logro romperlo, pero al romperlo cayó a un vació negro.

Ya nada podia ver, ya nada podia escuchar, sólo estaba ella en esa oscuridad, ¿ese era su futuro y el de Len?, no lo podia aceptar, no lo queria aceptar, ¿cuánto abria sufrido Len? ¿cuánto sufriria ella?, seguia cayendo en aquel espacio llorando, tenía miedo, mucho miedo.

- no quiero que pase- se dijo a si misma- no dejaré que pase- volvió a decirse mientras intentaba consolarse.

- yo tampoco dejaré que pase- oyó decir, pronto observo a su amiga sonriendole.

- ¿Reiko?- preguntó ella, la chica traia un vestido blanco y dos hermosas alas en su espalda.

- Rin, confia en mi- le extendio un collar con forma de clave de sol- no dejaré que eso pase, no dejaré que sufras tanto- Rin tomo el collar, ¿no lo había perdido cuando era niña? ¿porqué lo tenía Reiko?.

- pero... no es permitido- Rin la observo, ¿empezó a dudar?, es cierto, le haria daño a muchas personas.

- Si, lo sé, la sociedad no lo ve con buenos ojos pero la sociedad no piensa en ti, es injusta, muchas cosas son inmorales para ellos, muchos son pecadores para la sociedad, pero ¿de verdad lo es?, antes era permitido el incesto, pero eso a cambiado, no te preocupes por los demás Rin, preocupate por ser feliz, no puedes hacer feliz a todo el mundo, sé que causaras dolor e indignación, pero... ¿vale la pena sufrir tanto para hacer feliz a los demás?, dame tu dolor y yo lo convertire en alegria para ti- Reiko se acerco y la abrazó, el alrededor negro se rompió dejando ver que estaban en una habitación de aquella extraña casa.

- todo esto es muy raro- susurro la rubia.

- Te sorprenderia lo raro que es el mundo- le sonrió aquella chica pelinegra.

- ¿no te debiamos rescatar?- pregunto al ver que Reiko estaba bien.

- no soy tan debil como cree Ryohei, tal vez no tenga toda mi fuerza pero aún puedo defenderme- respondió la chica.

- ¿porqué me ayudas?- preguntó de nuevo Rin.

- porque quiero evitar que pasen por el dolor que él pasó- dijo ella seria.

- ¿quién?- ella la miró, tenía tantas dudas y su curiosidad era demaciada.

- Cuando yo vivía... Ryohei era mi hermano... se enamoró de mi, pero yo no le correspondia... sufrió mucho por mi culpa, termino pecando y haciendo sufrir a demaciadas personas sólo por alcanzar un poco de felicidad que no podria tener, al final, él me mato y luego se suicido, terminamos separados él se convirto en un demonio y yo al final termine siendo un ángel, vaya ironia... pero cuando vi cuanto sufrian, recorde mi vida, recorde la tristeza de mi hermano, no quiero que pasen por eso, no quiero que termine mal, no quiero que sufran como él, yo no pude hacer nada en vida para ayudarlo, pero haré algo para que ustedes terminen bien- confesó aquella chica con tristeza, Rin la miró sorprendida...

- Gracias...- fue lo ultimo que dijo, Reiko tomo de la mano a Rin y empezó a dirigirla por aquel lugar.


con lo de la botella y los objetos y Blah blah blah, me inspire en Mothy, ya que en su saga el alma del pecador lo absorbe un objeto ( por ejemplo, los espejos de Rillianne absorbieron su linda y hermosa alma)


Bueno ya vine -3-, debo decir que estuve escribiendo este capitulo desde ayer D:, joder... (?)m simplemente se me dificulto, con todo lo que está pasando se me fueron las ganas para escribir, pero igual me obligue a escribir porque o sino se me ira la idea y dejaré el fic inconcluso e_é!

y si, estoy deprimida, no sólo por la ley sopa, en mi uni no me está llendo tan bien como quisiera y me siento idiota ;_; -se corta con galletas de animalitos-, fue una semana terrible Dx!

Ryuzaki D' Kagamin:

si vaya coincidencia xD!, en fin gracias por comentar, y gracias por desearme suerte ;_; -no la tuve- pero me esforzaré ;O;! sacaré adelante mis materias y no perdere el semestre ;_;! yo no soy inútil, las cosas mejoraran!

Con lo del rated, bueno si me dejo guiar por los ratings que dice fanfiction nadie podria publicar Lemons ya que la categoria M es para +16, y los Lemons son +18 pero la dejaré en T porque sé que mucha gente de 14 llega a leer esto (?) -igual ni les importan el Rated-

Espero leer tus historias por acá 8D!, seguro son interesantes~

Rin Kagamine:

te stalkie y vi en tu perfil que tienes doce, y entiendo que a esa edad no te interese un poco el Lemon xD, pero igual yo adverti, y advierto que publicaré un Lemon completo, no un lime tan suave como este :3

Gracias por leerme 8D