97fizhy03dt, este te dará diabetes de seguro XD. Solo te queda leer para saber que hizo Yamamoto ;). No pasa nada si te saltaste el capitulo, asi que descuida, no pasa nada 97fizhy03dt-chan *rozando el nivel de pánico de Tsuna normal*. Pobre celular, cierto T_T.
nakamura1miu, Sure? o.o, I will continue, dont worry o.o
Rockzar el 7, no, el no va a cambiar de apariencia con eso .. Lo único que te puedo decir (para no arruinarte mucho la historia) es que el no es tan inocente como aparenta y va a asustar a unos cuantos cuando se ponga serio (el tiene 14 mentalmente) ;). Muchísimas gracias :D
En este capitulo hay dos frases mas para buscar, aunque me parecen un poco obvias XD. Tienen dos dias otra vez para decirme, la recompensa sera actualizar esta historia primero que las otras dos :3. Suerte~
Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Night`s Games
Capítulo 7
- ¿No duermes de noche? - Por alguna razón eso no le sorprendía. - Bueno, puedes tomar mi cama en la mañana, mientras allí está el televisor, ¿por qué no te das un baño?, de seguro te gustará, es por allá. - Explicó Yamamoto antes de caer dormido en su cama ante un Tsunayoshi muy curioso y dejando manchas de sangre por todos lados.
No sabía si agradecer que su padre se hubiera quedado dormido en el sofá, estaba muerto del sueño y de broma llegó a su cama. En la mañana lo mataría, ya sea por: llegar súper temprano (más temprano que la una de la mañana no se podía, ¿verdad?), por la muerte de su pobre celular, por no despertarlo al llegar, o por traer a Tsuna a la casa, y si por ninguna de estás su padre lo mataba, estaría muerto cuando se enterará de que Tsuna era el asesino misterioso (cuando lo creyera más bien, él no tenía pinta de asesino). Por otra parte, como un niño tan tierno e inocente era un asesino estaba más allá de él, y su cansancio no lo estaba ayudando.
- ¿Qué te parece si te damos un buen baño Tsuna-chan? - Preguntó amistosamente el rubio apareciendo por detrás de su nieto. - Y este atuendo te gustará más que ese...
Si Tsuna no se hubiera encariñado tanto con su abuelo, le hubiera dicho de todo un poco al ver el traje, pero en su lugar solo asintió desapareciendo lo que quedaba del dulce chocolate en sus labios. Giotto no sabía cuanta suerte tenía en verdad, pues el chico dejo que lo acompañará al baño y le enseñará a usar todo sin quejarse, y si hubiera sido de carne y hueso el rubio hubiera tenido que darse un baño. De lo que si estaba seguro era de que el baño era ahora una trampa mortal hecha de agua, quién pasará por allí... bueno, pobre de él o ella.
- Se siente cómodo, ¿no es así? - Tsuna solo asintió, un lindo rubor en sus mejillas debido a la vergüenza que le daba usar eso, más no podía negar que se sentía bastante cómodo.
- Que habrá en la TV... - Se preguntó antes de empezar a presionar botones al azar, omitiendo al otro chico aparentemente muerto en la cama. - ¿A cuál debo de darle abuelito? -
- No lo sé. - Dijo honestamente, en su tiempo ni habían estás cosas. - Sigue probando a ver, con uno debe de funcionar.
Tsuna hizo un puchero y continuó probando, era casi frustrante por fin estar delante de una TV y no poder ni siquiera hacer que mostrará otra cosa que no fuera negro... Giotto por su parte sonrió divertido, al menos se entretendría por el resto de la noche, ya era lo suficientemente malo que tuviera el estilo de vida de un animal por temor a las reacciones que podría tener la gente común y corriente. Por no hablar de toda la matanza que ese niño hacía solo para comer y evitar "sorpresitas", el no inicio matando... simplemente era la salida más fácil que tenía, menos problemas y heridas, pero quizás ahora...
- ¡Llame ya al número en pantalla-
- No. - Y cambio el canal con un clic.
Giotto pestañeo y miró a su nieto, ¡eso fue muy rápido!, y por lo que veía ya sabía cómo funcionaban los botones... y solo habían pasado como unos dos minutos... Okey, ya le diría a Nono que no lo dejará sin supervisión en los laboratorios o pondría en marcha muchos experimento antes de que pudieran decir: "¡Ay mamá! ". Luego de un rato de: "No", "Ni muerto", "Qué asco", "Menos", Tsuna se detuvo de cambiar canales.
- ¿Conseguiste algo interesante? - Utilizó interesante por qué no sabía sus gustos, aunque de seguro andaba buscando caricaturas...
- Ni idea. - Fue la simple respuesta. - Quiero ver que van a pasar aquí, publicidad es muy, muy, muy irritante... - Comentó con cara de póker.
Luego de unos segundos de propaganda acerca de jabón de baño, comida para gatos, perfume, y algo acerca de una película que trataba de un mago y una extraña piedra (a Tsuna le encantó el perro gigante), Giotto se dio cuenta casi con pesar que Tsuna había encontrado algo que ver... y no era exactamente lo que había esperado...
-... hay que dar el sentimiento y cada momento vivirlo, te haré olvidar esas penas que te hacen mal... - Se oyó desde los parlantes del televisor.
- ¡TAKEEESSSSHHHIIII!
Tsuna estaba tan ensimisma en su programa que el grito no lo afectó, o hubiera pegado su grito usual y saltado por la ventana más cercana. Sin embargo, Takeshi si saltó, su corazón más bien ya que llegó al techo del susto mientras que su cuerpo se sentó del tiro. No obstante, el pobre adolescente no tuvo tiempo ni de respirar cuando la puerta se abrió de golpe, mostrado a un padre muy colérico y listo para sacarle las tripas a su único hijo... Desde donde estaba sentado, Giotto le deseo suerte antes de desaparecer, pero nadie lo vio, y quizás fue lo mejor o hubiera asesinado a dos personas de un infarto al verlo (primero a Tsuyoshi por saber quién era y luego a su hijo por ver un fantasma).
- Hola pa-
- ¡¿A qué hora llegaste anoche?! - Takeshi solo se encogió en du sitio - ¡El trato era hasta las doce y ni un segundo más!
- Perdón, es que se me fue el tiempo y cuando llegue estabas dormido y no te quise despertar... - No quería morir tan rápido, apreciaba su vida ahora muchas gracias.
- ¡Eso no es-
El padre se detuvo, anonadado, al ver a una figura viendo televisión e ignorando todo el ajetreo. La figura era bastante joven, no le podía ver el rostro porque estaba de espaldas a ellos, pero si podía verle la ropa y el tamaño. Era una vestimenta muy tierna, y por cómo se veía bastante cara... solo por el material, de resto era bastante simple. Unos simples chores que dejaban ver sus piernas lisas y delgadas, y una camisa del mismo color: blanco con naranja, pero... era como ver a un niño disfrazado de leoncito, y lo peor era que no sabía para que la camisa tenía la parte del cuello acolchada y parecida un poco a una melena, ¡el ser ya tenía una de por sí!, incluso tenía guantes y zapatos que lucían como patas. En general... parecía un traje sacado de los sueños que casi todos los padres les gustaban ver usar a sus hijos...
Takeshi se había olvidado de Tsuna ante su inminente muerte, pero ahora que lo veía... ¿de dónde había sacado esa ropa?, se veía bastante tierno y adorable, en especial con las orejas falsas en la cabeza, pero... eso no era lo que estaba usando anoche, y en la casa no había nada como eso. Y nunca había visto algo como eso en toda la ciudad, ni en la televisión, ni en revistas... rayos, ¡ni siquiera en artículos para niños!
- ¡TAKESHI! - El chico no pudo más que hundirse en la cama, él era un buen hijo, ¿por qué tenían que pasarle estás cosas? - ¡COMO TE ATREVES!, ¡ERES MUY JOVEN Y ELLA ES SOLO UNA NIÑA!, ¡NO PUEDO CREER QUE HAYA CRIADO A UN PERVERTIDO PEDOFILO MENTIROSO-
- ¡PAPÁ! - Gritó el pobre chico totalmente avergonzado. - ¡Es un él!, y-
- ¡¿UN ÉL?!, ¡¿TAMBIÉN ERES HOMOSEXUAL?!, Y NUNCA-
La discusión siguió por al menos 5 minutos más, debido a que Tsuna se levantó y se paró frente a Tsuyoshi que no podía estar más rojo de irá que no podía, y dijo simplemente:
- Si no te callas te mataré aquí y ahora. - Cualquiera hubiera tomado eso como una broma si su cara no fuera tan seria, pero lo que para todo fue: - Gracias por dejarme pasar la noche, disfrute mucho viendo la televisión, ¿pero podría dormir ahora?, ah, y no sé qué hacer con esto... - Dijo lo último señalando la ropa ensangrentada al lado del televisor.
Tsuyoshi siguió la mirada y no solo se fijó en la ropa desgastada y llena de sangre, sino en todas las manchas de la misma sustancia carmesí que había en la habitación y salían de está. Su garganta de repente se cerró y de la nada le era difícil respirar... Takeshi por su parte, no sabía si agradecer a Tsuna por su intervención, agradecer el hecho de que no parecía afectado por todo el asunto como él, o simplemente ir a esconderse debajo de una roca ya que toda su autoestima había sido destruida antes de que el pudiera siquiera defenderse...
- Ah cierto, ¿qué es pervertido?, ¿homosexual?, ¿pedófilo?, ¿secuestrador?, ¿hacer el amor?, ¿y matrimonio? - Preguntó dirigiéndose a Tsuyoshi con nada más que inocente curiosidad.
Takeshi saltó de inmediato fuera de la cama y corrió fuera de la habitación, por nada él iba a responderle eso, además su padre se lo busco y como que Tsuna había oído todo... no era su problema, no era su problema, no era su problema... ¿verdad?
- Suerte con Tsuna papá. - Aunque eso no quería decir que no sentía lástima por su padre, aunque su autoestima estaba bastante dolido...
Tsuyoshi medio registró que su hijo aún cargaba puesta la ropa de ayer... oh cielos, ¿en qué lío se había metido?
- ¿Y bien?, estoy esperando. - Presionó el chico delante de él, impaciente.
- Bueno, yo...
¿Qué podía decirle?, ¡era solo un niño por el amor a Dios!, ¡era un niño!, decirle la verdad estaba fuera de cuestión... pero, ¿qué podía decirle?
- Te lo diré cuando seas mayor Tsuna-chan. - Dijo una figura alta, rubia y demasiado parecida al niño justo detrás de dicho niño.
Por un lado era un alivio, por el otro lado Tsuyoshi sentía que se iba a desmayar y no por tener un fantasma en frente, sino porque "ese fantasma" era Primo... ¡¿Qué demonios tenía que ver Primo con ese niño?!
- Está bien abuelito. - Eso no quería decir que no quisiera saberlo ahora, pero tenía mucho sueño como para pelear.
- ¿Abuelito? - Sin querer farfullo el vendedor de sushi.
Giotto lo miró con una mirada asesina y si las miradas mataran el ya sería cenizas en ese momento, pero la mirada tenía una nota consigo: "Si, ¿algún problema?". Tsuna vio el cuerpo caer en cámara lenta sin expresión, luego lo empujó con lo primero que vio: el reloj de alarma. Como ni siquiera templo, solo había una explicación:
- Yamamoto-san, ¡el viejo se murió!
Con su misión cumplida, saltó a la cama a dormir, y si hubiera podido ronronear lo hubiera hecho, esto era mil veces mejor que una rama y mil veces más cómodo. Giotto solo pudo sonreír ante el "muerto", vaya idiota, ¿ni siquiera pudo revisar antes de saltar a esas horribles conclusiones?, ellos no hicieron nada malo, y si alguien hubiera intentado ponerle una mano a su Tsuna-chan con esas intenciones en mente... bueno, solo digamos que no saldría vivo de esa. Por otro lado, como desearía tener una de esas cosas llamadas cámaras, Tsuna-chan se veía tan lindo...
- ¿No vienes abuelito? - Giotto pestañeo, ¿quién era él para negarle a su Tsuna-chan?
En otro lugar, Takeshi se salvó de chiripazo de besar el piso y seguramente fracturarse un pie, un brazo y tal vez la cabeza también. Con un gran suspiro fue a buscar el lampazo, parecía que Tsuna se había divertido mucho anoche aquí a dentro y había dejado todo el piso mojado, pero nada sucio por extraño que parezca... El chico había secado un poco más allá de la mitad cuando oyó:
- Yamamoto-san, ¡el viejo se murió!
El chico solo se encogió de hombros, de seguro solo se desmayó y con su autoestima tan herida ni siquiera se iba a molestar en ir a ver... No creía poder ver a su padre a la cara por los momentos, mal entendido o no una cosa era matarlo y otra cosa era sentenciarlo a pedófilo... ¡el no hizo nada malo anoche y le gustaban las chicas!, vamos, ¡ni siquiera se desvistió!, así que no era justo nada de todo esto, nada, excepto ver a Tsuna preguntarle todo eso con ese aspecto tan lindo... Si con eso no entendió que no había abusado de esa "forma" del chico entonces no había forma de que entendiera... Con un encogimiento de hombros continuó con lo que hacía, aún estaba a tiempo de ir a la escuela.
- ¡¿Qué pasó con la parte de vuelvo en 5 minutos?! - Se quejó Lampo, aburrido y un tanto preocupado aunque no admitiría lo último a nadie.
- Oh ya cállate brócoli. - Dijo G sosteniendo un libro. - Algunos tratamos de leer.
- ¡¿Cómo me llamaste Rosadito?! - ¿Cómo se atrevía a insultar al gran Lampo-sama?
- ¡¿Cómo me llamaste brócoli?! - Tiró el libro y se levantó, era hora de arreglar ciertas cosas...
Asari hizo una mueca y salió de la habitación, cuando Giotto regresará los iba a matar por destruir el lugar y él no quería tener nada que ver en el asunto. Lampo nunca aprendería, ya era más que obvio, y él era el que siempre salía perdiendo y llorando cuando esto pasaba... Era algo bueno que Alaude estaba durmiendo en quién sabe dónde y que Deamon estaba haciendo solo Dios sabe que en su cuarto o todo se iría a la ruina y luego Giotto los haría reconstruir pieza por pieza de la manera dura solo para mantenerlos ocupados... Aunque pensándolo bien probablemente no haría nada de nada porque su nieto lo tenía "ocupado". Asari no lo negaría, ese niño era tanto un encanto como la peor pesadilla, solo había que elegir bien de qué lado ponerse... podría tener la apariencia de un niño inocente pero en verdad era muchacho de casi 14 años (si no los tenía ya) que había asesinado y visto cosas que solo un hombre que haya estado en la mafia por más de una década sabría.
Lindo e inocente, pero también agresivo y sin piedad, no era su culpa, para nada, pero lo que vivió no fue para nada bonito... y eso que Giotto solo le había mostrado pequeñas cosas aquí y allá, sentía lástima por el chico, alguien de corazón tan blando no debería de haber pasado por tanto... lo bueno era que seguía siendo el mismo, relativamente. Ahora, lo que veía como un gran problema-bueno, dos grandes problemas eran: su "está apariencia hasta que muera" y... bueno, el encariñamiento que Giotto tenía con él...
- Dios te bendiga Asari. - Oh, sabía que se le había olvidado alguien... - Ven aquí, te va a encantar esto.
Con curiosidad siguió al sacerdote, eso y que no tenía mucho que hacer de todos modos. Unos minutos después no sabía si reírse o secuestrar a ese niño, la escena era tan tierna que él también quería unirse... estúpido Giotto por prohibirles ir a verlo, pero ya sabía porque no había regresado y probablemente no volvería por un buen, largo tiempo... y no lo podía culpar por más que quisiera hacerlo...
- ¿De dónde crees que saco ese traje de todos modos? - Era demasiado lindo y tierno...
- Sígueme. - Fue la respuesta simple del sacerdote.
Por segunda vez Asari lo siguió, esta vez incluso más curioso. Terminaron en un cuarto que nunca había visto, y cuando Knuckles encendió la luz todo en el mundo cobró sentido. El sacerdote palmeo la espalda de su amigo y dijo solemnemente:
- Generaciones y generaciones, y al fin Giotto tiene a un nieto que no se queja... - O qué le tenga miedo por ser un fantasma.
-... Lo tenía muy bien escondido... - Y mucho tiempo entre manos...
- Y dinero. - Confirmó Knuckles.
- Bueno... Tsunayoshi tiene bastantes trajes que probar... - Quizás para toda una vida porque no le veía fin al cuarto de "vestidores".
- Entre otras cosas. - No se le puede culpar al hombre, pues murió joven y quedo con las ganas.
- ¿Otras cosas? - Okey, ahora estaba muy preocupado.
- Pregúntale a él. - Él no iba a revelar más, y Giotto tan poco le dijo todo. - Ahora ayúdame con la "cámara", tenemos que tomar unas "fotos" si queremos conservar nuestras cabezas intactas.
Eso era lo de menos... ¿Qué es una cámara, que hace y como se usa?
