MLP LODM LIMESTONE PIE


¿Dónde quedó la felicidad?

Despiertas en un plano duro y frio, acaricias la zona para darte una idea de donde estás, huele a canela, lo único que te separa del piso es una manta suave pero algo delgada, tu cabello de olor a menta te tapa un ojo, eres una pony, una niña a la que todos tratan como menos de lo que cree que es.

Giras la vista, a un par de metros está otra niña, una potrilla que te cautiva por su aspecto tan singular, imitando de algún modo que no comprendes, al cristal.

Eres Pumpkin, eres otra sobreviviente.


Razón para vivir 7 Un amigo enfermo.


Soft Radiance estaba tumbada en el suelo mientras gastaba un crayón rojo dejando un camino pastoso de color sobre una hoja café claro, la tripa quedaba pegada al suelo y sus cascos danzaban inquietamente.

Cuando la pequeña levantó la mirada, indicó con un par de palmadas en el suelo donde podía sentarse su nueva amiga.

- Papá salió, me dijo que te quedaras aquí mientras tanto.

- tu papá da miedo – Pumpkin se sentó en posición de mariposa.

- tu mamá también.

- Limestone no es mi mamá – contestó algo acomplejada por la confusión.

El silencio se fue cuando Soft le arrimó una taza con canela caliente a Pumpkin.

- ¿me ayudas a terminar el barco?

Pumpkin miró la hoja, apreciando cómo en la misma aparecía con cada trazo un barco con grandes velas.

- ¿y si Tree me necesita? Quiero ayudar.

- primero terminemos el barco ¿sí?


La casa rodante parecía tranquila.

- ¡deja de moverte llorón!

Parecía.

- ¡no le sueltes la pierna! – ordenó Daring Do mientras lo sujetaba de las manos con las suyas y detenía su torso entre las piernas.

En ese momento apareció Tree con una vaso de agua que contenía un líquido humeante y de color sospechoso, sin avisar a nadie, derramó la infusión de hierbas sobre la herida del pegaso, quien chilló del dolor e intentó quitarse a las dos yeguas de encima.

- ¡JODER TREE! – enfureció Limestone - ¡QUIERES DEJAR DE EMPEORAR LA SITUACIÓN!

- es desinfectante – declaró pacifica – lo necesita.

- ¡nada servirá! ¡me mordió un licántropo maldita sea!

En ese momento dejan de forcejear, Last se había quedado quieto.

- parece que ninguna de ustedes entiende lo que realmente ocurre – la voz de Last era la de un hombre destrozado, tanto física como espiritualmente – estoy maldito.

Daring Do se baja del torso del pegaso y tras un suspiro pregunta a Tree - ¿tienes algo contra esto?

- hasta ayer, pensaba que los cuentos de "ponyslobo" eran una leyenda que les contaban a los potrillos para que se fueran a dormir temprano, si hay una cura,yo no la sé.

- no lo entiendo – aceptó Limestone.

- ¿no has oído de los ponyslobo? – cuestionó Daring Do sorprendida.

Limestone negó con la cabeza a lo que Do rodó los ojos "ya veo que realmente no salías de tu granja" pensó para sus adentros con algo de temor, sabiendo que si llegaba a comentarlo recibiría una brutal golpiza.

- al igual que Tree, imaginé que solo era una leyenda, leí de ellos en un par de libros pero no encontré nada en ningún registro de criaturas mágicas. Antes eran ponys comunes, hasta que fueron mordidos por otro ponylobo y se volvieron bestias.

- ¿hay una cura?

- no lo sé Stone, no tengo idea que tanto de la leyenda sea verdad o siquiera si esto es obra de magia negra u otra práctica obscura.

- si me lo permiten – se metió Tree – creo que quienes tienen respuestas a nuestras preguntas son aquellos que han lidiado con esto en el pasado, tal vez sea el momento de consultar a alguien de este pueblo.

- ¿saben qué? – Comenzó a caminar hacia Last mientras sacaba su revolver – a la mierda – colocó le boca de su arma en la frente del pegaso.

Las alarmas sonaron en la mente de Daring Do - ¡ESPERA!

La escena parecía congelada, Stone miraba a los ojos a Last, quien recostado, no parecía querer hacer nada para evitar ser atravesado por una bala de oro.

Eso provocó que Stone recordara aquel momento en el que su padre le pidió que le matara, solo que en lugar de tener al hombre a quien respetaba y amaba, ahora tenía como víctima a un pobre diablo que trataba de hacerse el valiente, aun sin moverse, el miedo en sus ojos era evidente, no como su padre, esto la enfurecía.

No sentía afecto por el pegaso, más bien, una lástima que raspa.

- por favor, Limestone, debe de haber otro modo – suplicó Do.

Tree Hugger miraba el momento con fascinación, solo ella sabe el espectáculo que emergía de cada una de las auras de los presentes.

- no se transformará sin luna llena y realmente la luna siempre está en el suelo desde que la princesa Luna desapareció, ¿no crees que es un indicio de que no hay razón para temer?

- ni tu sabes cómo funciona la maldición, tu misma lo dijiste.

- pero Limestone…

La presión hizo que Do dijera lo primero que se le ocurrió.

- ¡yo lo amo!

Todo el mundo miró a Do con sorpresa, incluso ella misma quedó pasmada "pendeja"

Tree no pudo evitar soltar una leve risa – que interesante.

Limestone afiló los ojos y retiró el arma de la frente del pegaso, caminó junto a Do y muy severa le dijo – si no hay una cura, tú lo matarás – seguido de esto, salió del camper.

Daring Do tardó unos segundos en reaccionar – amárralo a la cama ¿sí?

Tree Hugger arqueó una ceja con expresión de interés – como le explicarás a Limestone lo que acaba de ocurrir.

Do suspira – lo pensaré luego y… Last.

El pegaso guardó silencio, Do le apuntó con un dedo algo amenazante – no te emociones, lo dije para salvarte el pellejo.

Cuando salió para seguir a Stone, Tree comenzó a reír sin preocupación, claro, sin llegar a ser exagerado.

- ¿Qué es tan divertido?

- no sé cuánto más puede guardar un pony un secreto.


Stone golpeaba con fuerza la puerta de la casa del juez, aquel pony tardaba bastante en abrir por lo que Daring Do aprovechó para tratar de hablar con Limestone.

- gracias, por no…

- no hago esto por amistad Do, tómalo cómo mi pago por salvarme de los hombres de Gladmane.

- ¿pago?

- se lo dije a tu novio ayer, en cuanto esto termine tomaré mi propio camino, debo quedarme sin deudas pendientes.

- ¿deudas y pagos? Empiezas a sonar como Gladmane.

La puerta se abrió, el corcel rojo puso una cara de asco al verlas.

- ¿Qué quieren aquí?

- una explicación – dijo Limestone – creo que debió decirnos que nos enfrentábamos a un monstruo lobo o pony de madera o como se llame.

- ustedes pelean con zombis ¿no? supuse que el principio seria el mismo, no te muerde, estarás bien, ahora si no necesitan más balas de oro será mejor que piensen en otra estrategia para acabar con él.

Antes de que cerrara la puerta, Stone la detuvo – queremos saber cuál es la cura.

El rostro de Fireclod se deformó a uno de sorpresa - ¿a quién mordieron?

- Eso no importa, díganos como curarlo para que me pueda ir de esta mierda de pueblo.

- no hay cura para esto granjera tonta, y si la hubiera el único capaz de saberlo sería Grawser, quien estudió a la bestia por mucho tiempo, pero ahora está oculto en alguna parte del bosque comiendo animales o a algún incauto que pase por su territorio.

- es suficiente – Limestone se dispone a irse, pero el corcel la detiene.

- si no matan a su amigo antes de que oscurezca, tendré que hacerlo yo.

Stone no le dio importancia a esto y se alejó con Daring Do.

Lo último que escucharon decir a Fireclod fue - ¡Soft Radiance! ¡recoge los crayones cuando termines de dibujar!


Al terminar de atar a Last con sogas gruesas, La pony se sienta en la cama paralela, tomo la lata de rábanos que dejó allí y comenzó a merendar.

- actúas muy tranquila – dijo Last - ¿por qué?

- la paz es más fácil de encontrar que un trébol de 3 hojas.

- pero los difíciles son los de cuatro… ah, ya entendí.

- sé que parece no haber salvación en ocasiones, pero eso solo ocurre porque tu preocupación no te deja pensar con claridad, con una mente tranquila, la respuesta aparece más rápido.

- ¿y qué solución le darías a esto?

- puedo curar el veneno de las serpientes, escorpiones y cualquier otro animal así, pero para eso necesito tener un poco de ese veneno, si vemos tu caso como el veneno de un animal pues…

- ¿necesitas una muestra de saliva?

- creo que con un diente de la criatura sería suficiente – come un rábano con paciencia.

- ¿por qué no vas a buscarlo?

Tree traga – simple – se levanta y toma unas pinzas – ya lo encontré – clava la pinza en la herida del pegaso haciéndolo gritar de dolor, da un tirón y saca la mitad de un diente de madera.

- me sorprende que no lo haya visto antes, ¿querías esconderte de mí, pilluelo? – mira al pegaso que no podía ni moverse de lo mucho que le dolía la pierna, en ese momento camina a la puerta del camper y abre la puerta, justo un segundo antes de que Pumpkin tocara la puerta.

- escuchamos a Last gritar – dijo Pumpkin.

Soft Radiance se acercó a Tree y le ofreció una flor de Acónito – tal vez esto le ayude.

Tree tomó la flor e imaginando una receta para una cura, miró el cielo.


El festival de especias que Tree vaciaba en una olla pequeña dejaba espacio a las niñas para interactuar con el pegaso.

Pumpkin sobre la cama, Soft Radiance del otro lado, ambas picando la cara de Last dejando un intervalo de medio segundo entre piquete y piquete intercalado, acompañado de un "pit" por parte de Pumpkin y un "Put" por parte de la pony de cristal.

Finalmente, la pony de pelambrera descuidada se arrimó con el resultado en un plato hondo, le acercó la infusión a Last para que la oliera.

- ¡diablos! ¡huele a mierda!

Pumpkin se asoma por la orilla de la cama picando la nariz a Last - ¡mala palabra! Debes pedir perdón.

- lo hará después de su tratamiento – dijo Tree.

Last se resigna cerrando los ojos, después de todo no tiene nada que perder – solo úntalo ya, podré soportarlo.

- ¿untarlo? – Tree abre la boca de Last con una mano.

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH! – Grita desesperado.


El eco del grito de Last llegó hasta las afueras del pueblo, donde Daring Do palpaba el suelo con la palma derecha, con cuidado de no estropear el historial que se grava en el barro, siendo testigo de sucesos que otros serían incapaces de apreciar.

Mientras tanto, Limestone observaba los árboles, apreciando las bellas líneas de liz que se formaban entre las hojas y se resaltaban con la leve neblina del día, misma neblina que dentro de poco volvería a ser espesa.

En que Pensaba Limestone en ese momento, solo ella lo sabía y naturalmente, tenia un poco angustiada a su compañera, quien, para rematar, seguía aturdida por cómo la granjera… bueno, ex-granjera, le recalcó que no quería seguir en su compañía.

- Limestone- la llamó dudosa y con voz baja – creo que encontré un patrón.

Stone se acercó para verificar a que se refería, mirando la tierra, Do le señaló unos cuantos agujeros en la tierra, no muy distintos a los que se harían si alguien enterrase la punta de un lápiz y la sacara rápidamente.

estos agujeros estaban ordenados en hileras, según dedujo Do, serias las garras de las patas de la vestía.

- parece muy fácil – admitió Daring Do – si fuera tan fácil encontrar su rastro, los pueblerinos serían algo… ¿tontos?

- cobardes, le temen tanto a esa cosa que no se atreven ni a buscarla de día.

- ¿puedes culparlos? – Do se levanta del suelo – imagina que este tipo, el antiguo héroe del pueblo realmente nunca vuelva a su forma normal, aun de día, o peor.

- Que sepa controlar esa cosa y se haya vuelto un psicótico, lo sé, lo tengo presente.

- ¿Cuántas balas de oro te quedan?

- dos.

- alentador – dijo con un sarcasmo que resaltaba lo desfavorecedora de la situación.

Mas pronto que temprano encontraron un tronco enrome y hueco, donde bastante cantidad de rastros se juntaban, Daring Do enseguida dedujo.

- El lobo viene de muchos lados, no parece tener una ruta fija.

- entonces podemos descartar la inteligencia.

- lo dudo, hasta los animales mas salvajes tienen cierta organización, lo que hay aquí es… caótico.

- bueno – Limestone levanta su arma – entonces no tiene una plan para esto – en ese momento salta al tronco y se desliza por él como si fuera un tobogán.

Do se quedó petrificada, no pudo decirle su otra opción y de cumplirse, Stone estaba en un grave problema.

Ella misma se sorprendió al ir tras Limestone sin pensar, se reclamó que era una loca o una irremediable estúpida, mientras la luz se perdia a sus espaldas y un golpe la hizo tocar el suelo de la madriguera.

- ¡carajo! – gimió con dolor tras en golpe.

- shhh, te va a oír – se enojó Limestone.

- esta bien… perdón.

- ¿tienes alguna bengala?

- claro, es mala idea que nos escuche pero buena que nos vea.

- ¡cállate y préndela!

En ese momento, la luz de una lámpara apareció, Daring Do apuntó a todas partes con el as de luz, sorprendida de la amplitud de la caverna y las docenas de túneles que tenía.

Algunas raíces de arboles y plantas colgaban y de enrredaban entre si, causando un efecto que recordaba al de lombrices secas que se petrificaron y conservaron su muerte como una tétrica fotografía tridimensional.

Do sintió un escalofrió – esto no puede ser bueno.

- Calla.

- tenemos que irnos ahora.

- ¿no querías salvar a tu novio?

- Limestone, no lo entiendes, es imposible que esto lo haya hecho un…

Los brillantes ojos verdes proviniendo de todos lados atemorizó a las ponys.

- un solo… - Do y Limestone pegaron espaldas, rodeadas de docenas de criaturas de madera – para que hablé…

Ellos se acercaban a la luz, rodeándolas, asechándolas en un espiral, como los buitres o los tiburones.

De distintos tamaños y Generos, Los ponys transformados en lobos de madera gruñían y se acercaban amenazantes.

- dime que te quedan otras 20 balas de las que no me enteré.

- si dejo que te coman tal vez pueda escapar, no me tientes.

Las criaturas estaban tan cerca que su horrible aliento, no saben que hacer, nisiquiera para que su muerte sea menos dolorosa.

- la de gris, baja el arma.

La voz potente y femenina las tomó por sorpresa, no sabían de donde venia o en que momento preciso apareció.

- ¿Qué fue eso? – cuestiónó Limestone.

- pues… no sé, no…no…no – Limestone no entendía que estaba pasando.

Los Lobos de madera comenzaron a abrirle paso a una de ellos, una que se destavaba por las coloridas plantas que creción por su cuerpo cómo un vestido llamativo y cabello largo y hermoso.

Conforme esa criatura se acercaba lentamente, comenzó a hablar – los asustas – partes de su cuerpo de plantas y madera comenzó a caérsele dejando solo a una bella pony de voz apaciguadora – por favor, baja, el arma.

A Daring Do se le quedaron los ojos cuadrados al ver como una bestia se había vuelto una mujer cuya belleza natural dejaría amas de uno (o una) con el corazón en la garganta.

Cubriendo su intimidad con unas cuantas telas, La yegua dejó a Do en un estado de trance total.

- lililililili ¿limestone?

- ¿debería bajar mi arma?

- eh…..

- insisto – continuó la pony – nadie tiene porqué salir herido, o peor.

Do susurró – mejor hazle caso.

Empieza de nuevo, el suspenso que a aparecido en la vida de todos desde el incidente que acabó con la vida como la conocían los ponys, nadie sabe en que momento va a morir y que decisión será la que te condene, pero solo lo haces, continuas tomando deciciónes sabiendo el riesgo.

Limestone bajó el revolver y entonces los lobos retrocedieron, algunos para entrar a los tuneles, otros dejando que la madera de sus cuerpos se desprenda y dejando ver a ponys aparentemente comunes (digamos que con vestimenta económica)

Daring Do aun no podía salir de ese laberinto emocional en el que se encontraba, era un estado autentico de trauma.

- ¿de donde vienen? – pregunto la inusualmente sensual voz de la pony que hace pocos segundos era una bestia de madera.

- lejos – es todo lo que contestó Limestone.

- ¿y como nos encontraron?

- tus vecinos nos contrataron.

- ¿Fogville?

Limestone asintió con la cabeza en un gesto sincero.

- ya veo… - su atención se dirigió a la pony paralizada - ¿sucede algo?

Do comenzó a temblar, y en ese momento no pudo ocultar mas su emoción – se…see…señora, por favor – se pone de rodillas y baja la cabeza – no puedo sentir mas que admiración hacia ustedes, por favor, enséñeme que necesitamos para comprender a su antigua especie.

La pony arqueó una ceja y miró a Limestone esperando alguna ayuda para entender que le pasaba a la chica.

Limestone giró los ojos con fastidio – friki.

- ¿entonces no están aquí para unirse a nosotros?

Daring Do levantó la cara ilusionada - ¿unirnos? – sus ojos resplandecieron con pequeñas estrellas desde la pupila.

- no le haga caso – se metió Limestone – solo queremos una cosa, uno de los tuyos mordió a un tipo, queremos la cura.

- aguarda Limestone – Daring Do se pone de pie – este probablemente sea una selección natural, tal vez ellos quieren a Last de su lado.

- ¿alguien quiere a Last? Que sorpresa.

- no cuestiones las creencias y costumbres de estos nahuales si no quieres meterte en mas problemas.

- hay un malentendido aquí – interrumpe la pony que amablemente no las ha matado.

- disculpe a mi amiga.

- no soy tu amiga.

- conocida – corrigió – cuales sean sus planes nosotras no tenemos por qué intervenir… a menos que quieran.

La gobernante de los Ponys/lobos de madera tuerce la boca – no creo que entiendan lo que ocurre, primero, ¿Cuándo los ponys de Fogville y quienes llegan a ese lugar dejarán la superstición de "la mordida"? ¿por qué ver nuestra habilidad como una enfermedad?

- … ¿entonces Last no se…?

- no es tan sencillo – admitió la gobernante – realmente requiere de un ritual algo elaborado en el que el pony que desea ser transformado se somete a diversas pruebas.

- ¿pero y el héroe del pueblo? Grawser, el herrero, fue atacado por uno de ustedes y se levantó de su tumba convertido en un lobo de madera.

Aquí es cuando la anfitriona comienza a unir los hilos de este tejido.

- no funciona así… ¿saben que? Síganme, les mostraré.

Así, el par de ponys solo vieron como la chica comenzó a caminar a un túnel, donde entró haciendo una seña que indicaba lo que ya había establecido "síganme"

- ¿confiaremos en ella?

- si nos quisiera muertas ya lo estaríamos – afirmó Do.


Obscurece.

Last aprecia con tristeza y terror como la luz del sol era tapada por unas nubes negras que siempre daban un mal augurio, pero esta vez, con la idea de que sería peor.

Está dentro de la casa rodante, y lo que mas le preocupa, es que dentro también están dos niñas y una mujer, sus primeras victimas.

El tipo está equivocado, sí, pero él no lo sabe, en su mente, ya está maquilando un plan para tener una vida moderadamente digna (spoiler, esa vida no existe en Equestria, de momento) tal vez buscar mas gente como él. Los malditos.

El tocar de una puerta es un alivio dudoso para él, Si Limestone y Do encontraron contra todo pronostico una cura, sería lo mejor que jamás le ha pasado, de lo contrario, sería su fin, estaría bien porque así no cargaría con la culpa de ser un monstruo, pero por otro lado, aprecia demasiado su vida.

Con algo de cautela, escabulle su mano hasta su mochila, donde al sacarla encuentra un celular, con un clic, lo enciende (20% de batería) "se acaba rápido" piensa con descontento.

Tras un par de movimientos rápidos con su pulgar, encuentra el archivo que busca, pero antes de hace clic, él entró.

- ¡papá! Un exalto de parte de la niña de cristal.

- ¡¿Qué haces aquí?! ¡ve a casa ahora!

Mientras escuchaba la discusión, pensaba en si la transformación dolería o siquiera sentiría que pasara, tal vez solo pierda la conciencia y despierte en un basurero desnudo y con sangre por todas partes.

- ¿Dónde lo tienen? – preguntaba aquel hombre rojo.

- ¿a quién?

Tree Hugger se servía una taza de té de hierbas con una pasividad que estresaba al hombre.

- no lo hagas más difícil y dime donde está antes de que se transforme.

Tree le miró, sonrió y dio un sorno al té.

- ¿Qué es tan divertido?

- siento que estas estresado, calma, tome asiento y acompáñenos al té.

Fireclod sin pensarlo, sacó su arma y apuntó a la pony que ni se inmutaba, es más, ni volteaba a ver el arma, el mundo en ese momento era su té, ella y esa vocecita que le decía cosas como "donde está"

- La pregunta real, es ¿Dónde estamos?

Tree mira a Fireclod con tal calma que comenzaba a asustar a los presentes – es un pueblo bastante extraño, dicen ser civilizados pero en ningún momento se han puesto a analizar su propia situación. ¿lobo de madera o zombis? Diría sin dudar lobo de madera, porque realmente no existiría peligro con la luna siendo tapada todas las noches.

- deme al infectado, ahora.

- no engaña a nadie con esa arma señor Fireclod, no gastaría su única bala de oro con esta indefensa mujer ¿o sí? Menos con su hija y amiga de su hija viéndolo.

Cuando Fireclod volteó, notó que era cierto, su hija no se había ido aún y el miedo en sus ojos lo detuvieron de cometer una locura.

- Les daré su espacio – al decir esto, Clod supo que Tree se había levantado y vio cómo pasaba junto a él para guiar a las niñas lejos – pero no lo culpe por defenderse.

No lo culpe por defenderse, que haría él de estar en el lugar de Last, posiblemente, seguir el instinto primario de todo ser vivo, aferrarse a la vida.

Y atacar por la espalda a su agresor.

Fireclod alcanzó a quitarse antes de que Last lo golpeara en la nuca con el mango de su ballesta, seguido de esto levantó su arma y apuntó, pero era un lugar estrecho y no podía separarse lo suficiente.

Last quedó sobre él, lo que los separaba era precisamente la ballesta que podría condenarlo.

- ¡PAPÁ!

Otra mancha en la conciencia del pegaso, esa niña no tenía la culpa y no quería hacerle pasar el mal rato de ver como atacan a su padre, ¿pero de verdad importa? ¿Cuándo eres un monstruo, deberías preocuparte?

El forcejeo se detuvo, algo grande se subió al techo e hizo que el interior del camper se sacudiera.

- oscureció – dijo Fireclod – se supone que deberías estar cubierto de madera.

- ¿enserio? – Last se desconcierta.

Una de las ventanas del camper se rompe, mas precisamente, una que estaba junto a una joven pony de hermoso aspecto, la espantosa garra la tomó cual muñeca y la sacó del camper en cuestión de segundos.

Lo último que se escuchó de ella fue un grito horroroso, acompañado del desgarrador alarido de un padre que vio el final de su única razón de vivir.

Last se levantó pasmado, Tree parecía una estatua y Pumpkin quedó fría, mientras sus ojos clavados a la obscuridad de aquella ventana se llenaban de lágrimas, no otra vez…

No otra vez, volver a conocer a alguien que la comprende solo para ver cómo desaparece de la peor manera, no de nuevo, volver a ser testigo ocular, auditivo y sentimental de cómo las personas cercanas a esa persona se desmoronan, cómo en un arranque de locura, su padre Salió del camper aun a sabiendas de a lo que se exponía.


-déjenme contar mi versión.

La roca de colores resplandecientes iluminaba la cueva húmeda.

- Les pido que se pongan en mi lugar, éramos un grupo pequeño y diariamente había una nueva tragedia, Los cadáveres eran más y aun peor, nunca se cansaban. No teníamos la puntería ni el armamento, fueron varias las masacres por las que pasamos antes de encontrarla, La piedra del nuevo amanecer.

- que nombre tan idiota.

-shh, Limestone – susurró con tono regañón, y continuó escribiendo las palabras de la mujer lobo.

- no entendíamos, pero la piedra del nuevo amanecer nos llamaba, y con ella, obtuvimos las herramientas de la supervivencia.

En la roca, se vieron siluetas de ponys, uno de ellos, muy parecido a la chica que ahora les hablaba, se arrimó con cautela y al tocar la piedra con la mano desnuda, se tensó, y su cuerpo se volvió contra ella en una agónica transformación.

- pero a un precio alto.

Daring Do seguía escribiendo en su libretita, mientras la silueta adquirió unos ojos brillosos y feroces, se pegó a Limestone y con sonrisa de picardía arrimó su cara a la de ella sin parar de escribir y sin darle la espalda a la roca o a la narradora.

- vete, me perturbas – dijo Limestone a lo que Daring Do siguió escribiendo mientras rodeaba la roca y admiraba los detalles.

- nos alimentamos de carne, pero no de ponys, bueno… al menos no todos.

- ¿no todos? – dudó Limestone – eso te contradice, dijiste que nadie de aquí atacaría a Fogville.

- es porque no pertenece a su clan – deduce Daring después de terminar de dibujar la roca.

- no ahora, se llama Thepheth, y dejó el Clan por considerarnos débiles, pero ninguno de nosotros quiere perder la bondad que nos queda, por eso nadie lo siguió.

- pero no tiene sentido – siguió Do con su deducción - ¿por qué el héroe del pueblo emergió de la tumba como un monstruo? Digo, nadie tenía razón para sacarlo de allí y es mucha coincidencia que los ataques volvieran una vez profanaron su tumba.

- A Thepheth le gustan los trofeos, quien no dice que recuperó el cuerpo de su presunto asesino cómo venganza por dejarlo incapacitado un tiempo.

- suena demasiado conveniente – admitió Limestone.

- miren – prosiguió la chica – Thephetn ya ha hecho demasiado caos, les ofrezco mi ayuda a cambio de su comprensión y tregua con el clan.

Quién lo diría, dos ponys ajenas a Fogville estaban a punto de hacer un trato para el futuro del pueblo.

- y si alguna quiere unírsenos…

- No – dijo Limestone sin pensarlo.

- es una gran oferta señora… pero aún tenemos asuntos pendientes lejos de Fogville, pero gracias por considerarnos.

- lame botas – dijo Limestone haciéndose la despistada.

- Entonces – la mujer continuó – llévenme con su líder.


Amanecía y con ello Do, Stone y su nueva amiga salían del espeso bosque para llegar al lugar donde la neblina es una integrante más de la familia, cómo a las orillas estaba el camper, fue lo primero que vieron, junto con la ventana rota, dejando un mal augurio a nuestras aventureras.

Conforme caminaban y le daban la vuelta a la casa rodante, se toparon con Tree Huger, quien sentada afuera del camper tenia recargada a Pumpkin en su regazo, la cara de la niña estaba roja y sus ojos abiertos y desorbitados.

Nunca la habían visto así, por lo que decidieron no entrometerse.

Last abría una cerveza tras la dura noche y al ver a las chicas acercarse se levantó como pudo (aun con la pierna muy jodida)

- tardaron mucho, pude matar a alguien.

- no te vas a…

- aguarda – Limestone interrumpió a Daring Do – Tenemos la cura, pero debes tomarla ahora o comenzará la transformación y no habrá remedio.

- ¡pues que esperas!

En ese momento, Stone sacó de su bolsillo un cuarzo y se lo entregó con una instrucción – mastícalo.

El momento era poco menos que absurdo, pero si esta era su salvación, que así sea, al morderlo se rompió un diente, calló de rodillas chillando de dolor.

Limestone le tomó del cabello y le levantó la cara – eso es por joder tanto con la radio- le soltó la cabeza y se incorporó.

- wow, es mala – dijo la mujer bestia.

- lo es – afirmó Do - ¿Qué le pasó a la ventana?

- esa cosa se llevó a un niña anoche – muy adolorido - ¿no voy a convertirme verdad?

- nope – Daring Do lo afirmó.

- menos mal, sería una putada ser una cosa horrible de madrea… - sus ojos quedaron en la hermosa pony de poca ropa – hola.

La yegua extendió su mano y lo saludó – hola.

- Soy Last, arquero.

- Sintia, una de las cosas horribles de madera.

-… ¿QUE?

La cara de imbécil que tenía el caballo era sumamente gratificante para gente como Limestone, quien goza del dolor ajeno.

Mas pronto de lo que imaginaban, comenzaban a rodearse de ponys con muchas preguntas, ¿Quién ese ella? ¿y cómo es posible que tenga el mismo origen de el de la criatura que los atormenta?

De pronto, del bosque salió Fireclod, sucio y desgastado, con su arma en mano, aún con la bala de oro con la que carga y la cual, no gastó pues nunca encontró al lobo que se llevó a su niña.

Que tan destruido debía estar el hombre que nada mas Daring Do comenzó a explicarle todo lo que en realidad estaba pasando, que él solo se limitó a ver a la supuesta líder de los licántropos y preguntar.

- ¿eres uno de ellos? – su voz era fuerte pero cansada.

- así es.

- ya veo – asintió con la cabeza, de la nada levantó el arma y con el más profundo de los odios disparó.

El corazón de Limestone palpitaba rápido, pero a la velocidad que caía el cuerpo de la lobo alfa, el corazón de Stone dio 4 latidos, una vez en el suelo, con el rostro reventado y soltando humo, Do se arrodilló, sin creer lo que acababa de suceder.

Así de rápido se arruina un plan seguro, así de rápido termina la vida de alguien que solo buscaba lo mejor para dos pueblos, el de los ponys de Fogville y el de los pony-lobos.

Era tan ridículo y el odio en los ojos de ese hombre se reflejaban en el de Limestone, se miraron un segundo, era obvio que Stone estaba furiosa.

Esas inquietantes miradas solo significaban una cosa, ni el llanto de Pumpkin ante lo acontecido, ni los halagos de varios ponys hacia Fireclod por matar a esa mujer le importaban, ellos se condenaron, y Limestone no podía estar más de acuerdo en que sufrieran las consecuencias.


Piollo: Gracias por leerlo, me disculparía por el retraso pero yo nací así.

Kashike: el retraso es de tiempo, no mames piollo llevas más de un mes sin actualizar.

Piollo: ah si, lo siento… no, no lo siento, no es mi culpa tener deberes, quizás no actualise tan seguido como antes, pero me chupa un huevo, la escuela es primero.

Kashike: ¿Qué te pasó we? ¿Qué te hicieron?

Piollo: control mental obviamente.

Kashike: bueno, hiciste una pregunta el capitulo anterior, mas bien dicho, hiciste una pregunta que no pudiste contestar, pelele.

Piollo: "le lanza un beso"

Kashike: la pregunta era "si Trixie fuese una lesbiana en la vida real, ¿a que se dedicaría?"

Piollo: ¿alguien le encontró sentido a esa mamada?

Kashike: Light Fire Blue dice Genial Esto si estuvo bueno

Y la pregunta

Creo que en lo mismo pero se insinuaria a las chicas no?

Piollo : mas que insinuárseles, ¿no ves la seguridad que tiene?

Kashike: ¿no que no podías contestar?

Piollo: Cállese.

Kashike: Guest (un hombre misterioso dice)

Muy buen capitulo, esa tree huger es muy extraña, pero se podria decir que es la opuesta de limastone, por otro lado, no puede ser licantropo ( licon lobo) ( antrpohombre) seria algo asi como, licanpony, que por cierto si sigues escribiendo una historia igual al de mi libro te buscare y me las pagaras, estas advertido...yo lo veo todo,

En cuanto al concurso, creo que trixie seria masajista en el spa de poniville, ganaria bien, el vapor y el trabajo la mantendrian bella y podria tocar a todas las mujeres(yeguas) que quisiera sin que sospechen nada.

Piollo: no te pongas técnico por favor, que me da flojera.

Kashike: uy piollo se enojó.

Piollo: la tuya en vinagre pendejo. Allí tienes tu respuesta.

Kashike: hahahaha, si es muy ingeniosa.