ACERCAMIENTOS
POV. BELLA.
Al llegar a casa Edward abrió la puerta, el calle hacia mucho frío y yo solo llevaba la mini falda y mi suéter por que mi chaqueta se había quedado en el coche del. Al entrar me subió directamente a mi habitación y me tumbo en la cama, el ya se marchaba y yo no quería quedarme sola, sabia que era un error que se quedara, pero no quería estar sola, no en ese momento, por lo que le susurre:
-No te bayas- el se arrodille en el suelo y me puse una mano en el hombro para consolarme, yo en ese momento le daba la espalda, así que cogió su mano y tire de ella, para que se levantase y se tumbara a mi lado, entrelace nuestros dedos con la mano que había cogido antes, para asegurarme que no se marchara, el se acerco a mi, después el me atrajo hacia su cuerpo y me abrazo fuerte, ya comenzaba a estar mas tranquila-Gracias- le dije mientras el me abrazaba.
Estuvimos callados durante una hora, yo no pude de derramar lágrimas y el me mantenía sujetando en un fuerte abrazo, me preguntaba por que no me preguntaba que iba mal o algo parecido, pero eso tampoco me importaba mucho por que estaba entre sus brazos.
-Gracias otra vez- dije en un susurro.
-No hay que darlas- me dujo acariciando mi cabelle- ¿Quieres contármelo?- sabia que me lo tenia que preguntar.
-No te quiero aburrir- dije en un tono un poco reacio-
-¿Porque no me habías dicho que bailabas tan bien?- baya me ha visto bailar pensé para mi misma.
-Por que no es cierto, no bailo bien- dije contradiciéndole.
-Si lo es, e visto tus…- Edward se cayo de pronto, pero sabia lo que iba a decir.
-¿Qué?- pregunte quitándome su brazo de encima- ¿Qué es lo que ibas a decir?- exigí saber, al ver que no me contestaba me incorpore para mirarlo de frente, empezaba a enfadarme- ¿Cómo te atreves a hurgar en mis cosas?- dije enfadada.
-Bueno… yo… perdona no quería hacerlo, pero llevas tanto tiempo aquí y vi dos cajas sin desembalar- dijo bajando la mirada avergonzado, juraría que me esta mirando el pecho pensé, pero luego lo descarte, por que sus palabras destilaban sinceridad- Perdona, se que no tenia derecho, será mejor que me baya- dijo levantándose de mi cama, lo sujete para que no lo hiciera, el enfado se había esfumado al pensar en que se marchaba, no quería que se fuera.
-No, no tenias derecho, y yo debí de haber guardado esa caja en otro lugar-dije con la mirada sobre la cama, no quería que supiera que me afectaba mucho su marcha- pero no quiero que te bayas, todavía no tienes las llaves de tu casa y yo no te voy a echar a la calle- dije poniendo una buena escusa, bueno en parte era cierta.
-Gracias, de verdad que lo siento no quería ser entrometido-dijo con una mano en el pomo de la puerta, la otra la tenia sujeta por mi propia mano-si me perdonas y necesitas hablar con alguien me lo dices, estoy dispuesto a escucharte- suspire y deje caer la mano que sujetaba la puerta, al hacer esto el pensó otra cosa y se movió para marcharse, para impedirlo comencé a hablar.
-Vale, ¿Qué quieres saber?- le dije cogiendo su mano de nuevo y tirando de ella para que se acercara a la cama.
-¿Por qué no nos dijiste nada después del tiempo que llevas aquí?- me pregunto en voz baja, parecía incomodo.
-¿Qué diferencia supondría eso?- dije mirando su rostro- además tu hermana si lo sabe, bueno lo de mi afición al baile no, por que ya no lo hago- conteste también en voz baja.
-La diferencia seria que te sentirías mejor entre alguien que te quiere, podrías abrirte mas, se que es un golpe muy duro el perder a tus padres, pero tu eres joven y la vida sigue para ti, no conocía a tus padres pero me parece que no les gustaría verte así de abatida todo el tiempo- baje la mirada, odiaba sentirme mal y mas sabiendo que el tenia razón, el acaricio mi rostro con su mano, esa caricia me llego al alma y alce de nuevo la mirada- Ni tus padres querrían, ni nosotros tampoco, nos duele verte así y sin saber por que- no quería llorar, pero me era imposible hacer que la gente sufriera por mi causa, en especial Jessica y ahora mis nuevos amigos. Se me escapo una lagrima y el me abrazo de nuevo.
Esa noche le conté todo lo respectivo a mis padres, del accidente, donde estaba en ese momento, de mis amigos, todo.
-¿Por qué decidiste venirte a Foks?- me pregunto retirándome un poco de el.
-Por que necesitaba alejarme, todo era doloroso, e estado en cada rincón de Phoenix con mis padres y en cada lugar que pisaba me venían recuerdos felices que ahora son los más dolorosos, no lo soportaba, así que cogí un mapa y señale al azar- dije con los ojos anegados en lágrimas.
-¿Por qué dejaste de bailar? Parecía que te hacia feliz- no quería decirle eso mirándole a la casa así que me tumbe en la cama dándole la espalda, el enseguida se tumbo conmigo y me abrazo por la cintura, esa sensación me gusto, sentir el calor de su piel en cada poro de mi cuerpo.
-Bueno, porque ya no quería saber nada que se relacionara con la muerte de mis padres y porque me era doloroso pensar que por verme a mi bailar mis padres murieron- conteste en un susurro.
-Pero eso no es cierto, fue un accidente podría haber pasado en cualquier otro momento, no tiene nada que ver contigo-me dijo, abría notado que me culpaba por ello.
-Podría, pero pasó por eso y no me lo perdonare nunca- dije susurrando de nuevo.
-No tienes que perdonarte nada, por que no fue tu culpa- en ese momento me di media vuelta le miro fijamente, y me acerque a el para darle un beso en los labios, pero me arrepentí en el ultimo momento y se lo di en la comisura, por temor a su reacción, o tal vez temor a estropear nuestra a mistad. Después del beso me volví de nuevo pero no hable mas, por que ya no me quedaba nada más que decir, se lo había contado todo.
A la mañana siguiente me desperté y sentí su respiración en mi cuello, yo sonreí aun que no lo viera nadie, me encontraba tapada con una manta y con su brazo a mí alrededor, llevaba la misma ropa del día anterior, no quise moverme para no despertarlo y porque me sentía muy bien con el a mi lado. A la media hora más o menos note que se inclinaba para comprobar si estaba despierta.
-Buenos días dormilona- me dijo en un susurro- ¿Cómo te encuentras?- me pregunto.
-Buenos días- dije con una sonrisa- muy bien y gracias por todo.
-No hice nada por lo que me tengas que dar las gracias- me dijo en otro susurro. Retiro su brazo de mi cintura y eso hizo que me echara a reír.
-¿Qué es tan gracioso?- me dijo extrañado.
-Es que tengo muchas cosquillas- dije riendo todavía, el se río conmigo.
-¿Así?- pregunto con algo pícaro en el tono de voz, en ese momento comenzó a hacerme cosquillas y yo no podía parar de reír y de suplicar que eme dejara pero sin dejar de reírme. En uno de esos ataque de risa sin querer lo empuje y cayo de la cama arrastrándome con el y cayendo yo en cima suyo.
-Lo siento- dije riendo- ¿Estas bien?
-Que viva la risa que sale sin prisa- yo le mire extrañada.
-¿Qué?- el me miro sonriendo, aun seguíamos en el suelo.
-En otras palabras me gusta que rías y sin temor, tienes una risa muy bonita, es una pena que no dejes que la gente la contemple- deje de reír, pero le seguía sonriendo.
-El golpe a debido de ser muy fuerte- le dije, en ese instante borro su sonrisa y se acerco a mi, me dio un beso en los labios, no supe reaccionar, me encanto, el se aparto-
-Lo siento- dijo, yo estaba estática no supe reaccionar ante un beso que yo tanto había deseado.
-No hay por que- dije en voz baja, respire profundo y le pregunte- ¿Quieres desayunar o prefieres ir a dormir? No debes haber pasado una buena noche con tan poco espacio.
-Humm, prefiero levantarme, no e dormido mal- intente levantarme pero no tenia mucha movilidad por culpa de la minifalda, el se percato de mi problema y se levantó primero para luego ayudarme.
-Gracias, iré a darme una ducha y así después mientras tu te das la ducha yo preparo el desayuno.
-Si, además tengo la ropa en mi coche, ayer no la cogí- yo asentí y salí por la puerta dirección al baño, el me siguió pero bajo las escaleras.
No me podía creer que no le devolviera el beso, cuando había sido yo quien lo había intentado primero, que pensaría el, debía hacer algo para enmendarlo.
POV. EDWARD.
Cuando desperté me incline un poco hacia ella para saber si estaba despierta, la mantenía abrazada, no podía creer que esa noche ganara mi corazón ante ese pequeño debate en mi cabeza.
-Buenos días dormilona- ¿Cómo te encuentras?- le pregunte en un susurro.
-Buenos días- dijo con una sonrisa- muy bien y gracias por todo.
-No hice nada por lo que me tengas que dar las gracias- dije susurrándole de nuevo. Retire mi brazo de su cintura, pero sin levantarlo, común suave deslizar y en ese instante Bella comenzó a reírse mucho, jamás la había visto así.
-¿Qué es tan gracioso?- me dije extrañado.
-Es que tengo muchas cosquillas- dijo riendo todavía, me reí con ella, pues no sabia que tenia tantas cosquillas.
-¿Así?- pregunte con picardía en la voz, en ese momento comencé a hacerle cosquillas, ella me suplicaba que la dejara mientras se reía y se sacudía. En uno de esos ataque de risa sin querer me empujo y caí de la cama arrastrándola conmigo, en el suelo quedo justo encima de mí.
-Lo siento ¿Estas bien?- dijo riendo, yo sentía los movimientos de su cuerpo en el mió.
-Que viva la risa que sale sin prisa- dije sin pensar, ella me miro extrañada.
-¿Qué?- me pregunto, yo sonreía.
-En otras palabras me gusta que rías y sin temor, tienes una risa muy bonita, es una pena que no dejes que la gente la contemple- ella dejo de reír pero no borro una sonrisa de su rostro.
-El golpe a debido de ser muy fuerte- me dijo bromeando, en ese instante no pude evitarlo, deje de sonreír le mire fijamente y me acerque a ella despacio, pose mis labios en los suyos, ella se tenso y yo retire mis labios de ella- Lo siento- dije, no sabia como iba a reaccionar pues no me había devuelto el beso y eso me pareció una mala señal.
-No hay por que- me dijo, en ese instante respiro hondo y me cambio de tema- ¿Quieres desayunar o prefieres ir a dormir? No debes haber pasado una buena noche con tan poco espacio.
-Humm- fingí pensarlo- prefiero levantarme, no e dormido mal- ella intento levantarse pero con la ropa que llevaba le iba a ser imposible sin que se le viera algo y después de lo del suelo yo no quería que me subiera mas la temperatura, pues las vibraciones se su cuerpo me habían dejado extasiado.
-Gracias, iré a darme una ducha y así después mientras tu te das la ducha yo preparo el desayuno.
-Si, además tengo la ropa en mi coche, ayer no la cogí- asintió y salimos por la puerta.
Yo baje las escaleras para salir a la calle e ir a mi coche a por la ropa que había comprado al día anterior, cuando volví a la casa fui derecho al cuarto de invitados para dejar las bolsas y escoger algo que ponerme. Al poco tiempo Bella golpeo mi puerta.
-Edward, ya puedes ir al baño- me dijo desde el otro lado de la puerta.
-Vale, gracias- dije
-Las toallas están en el mismo sitio- dijo alejando se de la puerta, una vez que escuche la puerta de su cuarto cerrarse salí fuera, no me apetecía tener que repetir la escena del día anterior. Me metí en el cuarto de baño, comencé a desvestirme, al parecer si había tenido consecuencias el acercamiento con Bella, pero era pasable, se iría con el agua. Me duche rápido y cuando me hube vestido baje a la cocina, había echo unos gofres para desayunar, estaba concentrada preparando el desayuno y no se percato de mi entrada, me dirigí a una silla sin hacer ruido en ese instante ella se dio la vuelta chocando conmigo yo la sujete para que no se cayera al suelo.
-Lo siento, debí haberte avisado de mi llegada- dije con ella todavía apretada contra mi.
-No pasa nada, no me he caído y gracias por sujetarme- dijo con una sonrisa, había que ver lo que me estaba sonriendo ese día y por que todavía era por la mañana.
-No podía permitir que cayeras al suelo- dije mirando hacia abajo, me di cuenta que llevaba unos pantalones pitillo y un camiseta ajustada que llegaba hasta tapar ese culo que me volvía loco, esa camiseta llevaba un escote de vertido. La solté enseguida.
bueno pues e aki la actualizacion
espero k os guste
un beso
