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Hombre de Alquiler
Summary: AU Katniss Everdeen es una chica exitosa que vive en Nueva York, su vida esta arreglada y no podría ser mejor. Sin embargo, un día recibe la noticia que tiene que regresar a Londres para asistir a la boda de su hermana y que su ex estará ahí. Ella no quiere ir sola, no podría… así que decide contratar a un acompañante, a un hombre de alquiler para que se haga pasar por su novio. ¿Qué sucederá cuando lo conozca y se dé cuenta que él también es un chico con sentimientos?...
Disclaimer: Todos los personajes son de Suzanne Collins, la historia es una adaptación de la película The Wedding Date; además de unas locas ideas mías y yo solo juego con todos los elementos. Espero y les guste. Saludos!...
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Capítulo 8
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El sol apenas daba señales de vida invadiendo todo a su paso al entrar por la ventana de esa reconfortante habitación.
Peeta acababa de despertar estirándose un poco aún recostado en la cama. Su vista gira recorriendo todo lo que hay a su alrededor tratando de averiguar si lo que ve es real. Está en una habitación enorme, con un tono pastel y… es entonces que incorporándose la ve…
Katniss Everdeen estaba profundamente dormida a su lado, con su pijama de corazones, despeinada y con la boca ligeramente abierta pero aún así lucia muy tranquila y hermosa. Su noche debió de ser muy agotadora y el chico lo sabe porque el también estaba ahí.
Todo había salido bien, nadie había sospechado nada y mientras la admiraba recordó su conversación de hace apenas unas horas…
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-Peeta somos adultos- y tratando de evitar sonrojarse aunque sin éxito continuo- pensé que podíamos dormir juntos…-
Peeta la miro incrédulo. "¿Ella realmente le estaba diciendo eso?" se dijo a sí mismo-¿Estás segura?-preguntó notando el sonrojo de la chica- puedo dormir en el sofá-
-No Peeta como crees-espetó-No dejare que duermas incómodo en el sofá si la cama es lo suficientemente grande para los dos- dijo mirándolo aún tratando de ocultar su sonrojo mientras abría una de sus maletas sobre la cama- Hay confianza entre nosotros… ¿no? -
-Por supuesto Kat- sonrió- Por mí no hay problema, si no te incómoda entonces por mi está bien- dijo al fin. Dejo el sofá en paz y abrió una de sus maletas sacando un par de shorts que Katniss supuso eran para dormir- Si no te importa me daré un baño- la chica asintió.
Ella se había puesto a acomodar un poco sus cosas en los cajones, pero sin embargo lo hacía sin ver porque su atención estaba en otro lado… El cuarto de baño quedaba exactamente enfrente de la cama y Peeta se había comenzado a desvestir dejando su ropa en la silla que estaba a un lado de la puerta para darse una ducha, y ella no dejaba de mirarlo.
Estaba en muy buena forma y no podía creer que estaba en el mismo cuarto como un chico como él. Como dijo su hermana ¡Estaba guapísimo! y hasta ahora entendía o más bien confirmaba porque era alguien tan codiciado.
El chico entró al cuarto de baño dejando la puerta abierta y eso solo hizo que ella se volteara sonrojada intentando reanudar la tarea que "según" había iniciado aunque era difícil poder concentrarse con un alguien como Peeta a unos metros. De pronto escucho que alguien cantaba y… era él.
Su voz no era la más agraciada pero se veía que cantaba con sentimiento, ella se aguanto la risa.
-¿Katniss?-preguntó el chico desde la regadera- ¿Me podrías pasar el Champú?-
-S…si- titubeo y rápidamente entro con el champú en la mano hacia la regadera.-aquí esta- dijo y el chico salió por un lado de la cortina con una sonrisa para tomarlo lo cual solo hizo que la chica Everdeen se sonrojara un poco más (Si eso era posible).
El chico salió de la ducha después de un rato y enseguida entro Katniss, esta si cerrando la puerta. Ella estaba muy nerviosa, sabiendo que ellos estarían solos. Como ella sabía e imaginaba Peeta ya debió de haber dormido con muchas mujeres y para el esto no era nada nuevo, sin embargo para ella sí lo era; ella nunca le había pagado a alguien para que la acompañara a un lugar y mucho menos había dormido con un extraño, en cuanto Peeta era un profesional, ni siquiera había necesidad de formularse la pregunta.
Al salir de la ducha se dio cuenta que el chico había arreglado las cosas para hacerla sentir mejor. Él estaba recostado en un lado de la cama, con una ligera camiseta y no solo con sus shorts para dormir como cuando salió de la ducha; estaba absorto en su portátil y al ver que la chica salió del baño lo dejo a un lado.
-¿Ya lista para dormir?-preguntó el chico mientras se hacía a un lado acomodando las almohadas pero sin dejar de mirarla. Y es que como dejar de mirar a una mujer así. Ella estaba preciosa con su pijama de corazones mientras cepillaba su cabello aún húmedo y mientras la admiraba su corazón hacia algo extraño y desconocido que el trato de ignorar.
-Sí ya casi- respondió tímidamente ella.
-¿Katniss?-pregunto llamando su atención - No quiero que estés incómoda, si quieres puedo dormir en el sofá- dijo cuando noto que ella hablaba como cohibida.
-No Peeta, como te dije. Podemos dormir juntos – le espetó.
-Sé lo que oí, pero aunque me gustan tus mejillas sonrojadas no puedo evitar sentir que estás nerviosa o algo-
La chica se sorprendió de la sinceridad y sobre todo lo que dijo de sus mejilla, pero decidió no preguntar nada y continuo- lo que sucede es que tú me haces sentirme intimidada-
-¿Intimidada?-
-Sí, eres una persona imponente y me pones nerviosa-
El chico sonrió- Con que era eso. Katniss te lo dije desde que me mandaste el primer correo. Tal vez esto sea un negocio, una transacción o como tú le quieras decir, pero quiero que mientras estemos en esto nos tratemos como amigos. Quiero ayudarte, pero si tú me apartas no podré hacerlo-
-Lo sé, pero siento miedo de que nos descubran-
-No tienes por qué. La historia está planteada, a tu familia le caigo bien y te aseguro que nadie sospecha nada- aseguró- anda vamos ven a dormir que mañana será un largo día según el itinerario que me platico tu mamá- sonrió haciendo un puchero.
-Mi mamá sí que da miedo ¿no?- pregunto sentándose al lado del chico acomodando las sábanas.
-Algo, pero espero haberme comportado a la altura-
-No te preocupes...- dijo soltando un bostezo- todo lo que dijiste e hiciste quedo perfecto-dijo apagando la luz.
-Gracias…- sonrió par sí mismo- Buenas noches Katniss-
-Buenas noches Peeta…-
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"¿Cómo era posible que alguien como Marvel le hiciera tanto daño a una chica como Katniss?" se preguntó, porque él no solo termino con sus ilusiones; sino que también había dañado su autoestima. Ella era una gran chica y su intención era ayudarla… Pero mientras se formulaba esto, no entendía en que parte de todo esto se había tomado tan personal este trabajo.
El "Hombre de Alquiler" solo hace su trabajo y nada más, eso lo tenía que tener claro o al menos debía de intentar recordarlo. No eran ni las 7 de la mañana pero el chico ya podía escuchar los murmullos, de quien supuso debían de ser las personas que atendían la casa; trabajar desde hacía unos minutos.
Su costumbre no era levantarse tarde y ya que el día estaba hermoso decidió ir a correr un poco conociendo el vecindario para pensar en todo lo que rondaba su cabeza. Un short, tenis y una sudadera y estaba listo; pero antes de salir tomo un pedazo de papel y un bolígrafo dejando una nota en su lado de la cama para la "bella durmiente" que seguía aún en la luna.
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-Cariño despierta… Kat despierta… ¡despierta!- fue lo primero que escucho.
La chica Everdeen se incorporo asustada por ese grito que la hizo despertarse de pronto y el sol le dio en el rostro- ¿Qué pasa?- preguntó molesta cubriendo su rostro con sus manos.
-Pasa que ya amaneció y tu aún dormida hermanita… Kat si ni siquiera tomaste tanto vino… yo sí que traigo un dolor de cabeza que no quieres que te cuente-bufó divertida con una mano en su cabeza.
-¡Prim!- Gritó- Vengo casi bajándome de un avión y llego directo al coctel… Prim estoy cansada- le reprochó- Ahora por favor déjame dormir un poco más- dijo con cara de pocos amigos volviéndose a recostar en la cama-
-Kat vamos despierta que tenemos un día agotar….- y al no encontrar respuesta ( ni movimiento) por parte de su hermana aún entre las sábanas continúo- Bueno si no te levantas ahora mismo… - amenazó- no te daré la nota que escribió tu novio-
"Peeta" pensó. Estar en su casa y dormida en su cama le había hecho olvidar por un segundo que día era, porque estaba aquí y todavía más importante con quién estaba aquí.
-Por tu cara creo que te levantaras enseguida- dijo burlona la pequeña Prim.
-Ya vale… me levanté- dijo al incorporarse sacando la lengua a su hermana- ¡pagarás por esto Prim!- amenazó.
-Está bien, pero te recuerdo que soy la novia y ahora no podrás vengarte. ¡Soy intocable! - sonrió burlona
-¡Demonios! Tienes razón -dijo con pesar- pero algún día… algún día- amenazó con fingido rencor.
-Vale…- sonrió su pequeña hermana dándole la nota – Recuerda que en unas horas hay que estar en el parque- dijo a Katniss, aunque ella solo asintió dando por hecho que había escuchado lo que su hermana le había dicho y en realidad no había escuchado nada.
Extendió la nota con algo de ansiedad y decía algo así…
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"Cariño…
No quise levantarte porque te veías tan linda dormida.
Salí a correr un poco y aprovechare para conocer el lugar donde creciste.
Te quiere, Peeta.
PD: Estaré de regreso para desayunar"
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Una sonrisa apareció en el rostro de Katniss en cuanto termino de leer mientras su hermana la veía desde el marco de la puerta.
-Ese chico es un amor… no se encuentra uno como el muy a menudo- dijo Prim y aunque con ese comentario quiso hacer que su hermana se sintiera alagada y afortunada, fue todo lo contrario.
-Gracias…- susurro solamente sin que su hermana se reparara en observar su rostro al salir de la habitación de Katniss.
Al quedarse sola Katniss se dio cuenta de algo. "¿Por qué se sentía tan feliz por una nota que era falsa?". No lo entendía. Esto era un trato, el mentía en todo y aunque fuera un chico lindo ella no debía de olvidarlo.
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-¿Peeta?- dijo sorprendido.
-Hola Finnick-saludo al chico que acabada de decir su nombre.
-¿Corres tan temprano?- preguntó extrañado.
-Era un día muy bonito y me dije ¿Por qué no?- dijo al llegar junto a él, ya que cuando lo había visto estaba a escasos metros de distancia sobre la acera de la casa de los señores Everdeen-¿Vas a ir a la reunión de más tarde?-
-Sí, tengo que ir-dijo con pesar- ¿Estará Katniss despierta?-
-Imagino que si- sonrió- cuando yo salí ella aún estaba dormida, pero me imagino que ya debió de haber despertado-
-Ojala esté despierta, tengo hambre... -dijo Finnick caminando junto al chico Mellark.
-Yo también por eso regrese rápido- respondió el chico.
-Sí, ayer fue un día largo… ¿Peeta puedo preguntarte algo?-
-Claro, adelante- respondió el aludido con algo de nerviosismo.
-Me dijiste cómo conociste a Kat… ¿pero no cuándo?-preguntó.
-A bueno… yo conocí a Kat hace… seis meses-respondió intentando no titubear.
-Ok… que interesante….-
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En la casa Everdeen había mucha actividad.
El señor Everdeen aprovechaba su mañana para arreglar un viejo auto que estaba en la cochera de su casa y que tenía desde hacía un tiempo. En cambio la señora Everdeen toda la mañana había estado coordinando las cosas necesarias para las reuniones de esta tarde pegada al teléfono y dándole ordenes a una asistente que contrato solo para la organización del evento.
Las reuniones de esta tarde eran el siguiente paso pactado para la boda. Esta tarde habría unas pequeñas reuniones para comer en el parque donde se reunirían por un lado los jóvenes y en otro las personas maduras.
Las hijas del matrimonio Everdeen sin embargo, en este momento bajaban por las escaleras del vestíbulo riendo y comentando cosas que habían sucedido en el coctel cuando de pronto la puerta se abrió y dos jóvenes entraron.
-Hola Peeta- dijo Katniss con una sonrisa que se le había formado, sin darse cuenta al tan solo verlo- ¿Finnick? ¿Qué haces tan temprano aquí?- preguntó extrañada al reconocer al otro chico que lo acompañaba.
-¡Gracias Kat!- exclamó Finnick- Cato me dijo lo mismo… ¿es que acaso todos me creen un flojo? ya son las 10:00 am…- dijo asiendo un puchero de niño pequeño.
-Mejor no te respondo eso- dijo Prim burlona.
-No me das gracia cuñadita- comento con fingido rencor- aún no eres la esposa de Cato y ya me empiezas a tratar mal… ¿Qué puedo esperar cuando ya tengan hijos?... les advierto el tío Finn no cuidara niños-
-Finnick para eso falta mucho- le espetó-pero te apuesto que cuando pase, tú serás quien no va a querer soltar a esos pequeños gnomos- dijo Prim muy convencida de sus palabras.
-Solo si salen guapos como yo, porque si se parecen a ti… ¡pobres de mis sobrinos!- exclamó.
Peeta veía la escena riendo de las locuras de este par. Para él era algo muy nuevo ver como se comportaban las familias. Le parecían muy amenas y algo extrañas a veces pero sabía que siempre estaban esos lazos que los unirían por siempre… pero algo llamaba más su atención. Katniss estaba más que hermosa; con un par de pantalones sencillos y ceñidos a su cuerpo, una blusa de botones remangada y unos zapatos de piso que aunque los tacones le favorecían más, se le veían hermosos.
-Finnick porque hablamos de esto- bufó- no serás tío tan pronto... Bueno eso digo yo- y una sonrisa coqueta atravesó su boca.
-¡Prim nadie quiere saber de tu vida intima!- exclamó Katniss.
Su hermana le volvió a sacar la lengua como niña pequeña mientras sus mejillas se ruborizaban por la vergüenza de que los chicos escucharan esa conversación y dijo- Ni yo quiero que lo sepan…-
-Bueno ya me calmo- sonrió su Katniss complacida- ¿Desayunaras con nosotros Finnick? – Preguntó- No creo que resistas hasta la hora de la reunión-
-Sí, pensé que nunca me lo dirían.-confesó el aludido con preocupación- Mis padres salieron y regresarán hasta la hora de la reunión. Es el día libre de nuestra cocinera -
- Ok, ya veo. Prim, porque no le dices a Cato que nos acompañe- dijo a su hermana sabiendo que no se negaría y salió por el vestíbulo sin ni siquiera despedirse ante la mirada de los chicos y de ella misma.
-Batallaste mucho para que fuera por Cato… era lo que ella quería- dijo muy convencido.
-Yo sé Finn, por eso lo hice- confesó.
Katniss pensaba que su hermana era una romántica, siempre lo fue y al menos estaba feliz de que su novio la quisiera de la misma manera que ella a él. Entonces, el silencio incómodo se hizo presente. Finnick los observaba curioso y el chico Mellark se dio cuenta de ello- Kat cariño- dijo lo más melosamente posible - voy a subir a tu habitación a darme una ducha. En un momento bajo, ¿está bien?- preguntó.
-Claro Peeta- respondió tratando de alejar pensamientos del chico en la ducha bajando su mirada.
Sin embargo mientras estaba en eso, Peeta se había acercado a ella dándole un beso rápido en la mejilla. Lo cual la sorprendió muchísimo y en un acto de puro reflejo llevo su mano a su mejilla y levanto la mirada solo para solo verlo correr por la escalera mientras ella se ruborizaba.
Finnick observo la escena y extrañado al ver la reacción de Katniss dijo- Qué raro… pareciera que fuera la primera vez que te diera un beso en la mejilla-
La chica Everdeen bajo su mano rápidamente pensando "cuánta razón tenía su amigo", pero decidida a desviar la conversación le espetó- Algunos aún somos románticos…-
-Creo que yo no soy de esas personas- rio burlón.
-Siempre he sabido que no Finn…- soltó con sarcasmo- la chica que te soporte tendrá que ser un ángel- comentó burlona.
-Algún día si la encuentro, no la dejare ir- le aseguró.
-Eso espero… Bueno basta, ¿quieres desayunar o no?... Que aún hay mucho que hacer- le reprochó la chica y como a él ya no se le ocurrió nada ingenioso que responder, caminaron juntos hacia la cocina.
Media hora más tarde, estaban todos sentados en la mesa del comedor la cual estaba abarrotada.
Había conversaciones por doquier y aunque los señores Everdeen acostumbraban no tener tantas personas en casa les pareció un gesto muy agradable el contar con sus hijas, con sus respectivas parejas y con el joven Finnick amigo de toda la vida de Katniss.
Peeta había bajado rápidamente totalmente cambiado, con unos pantalones de mezclilla que le favorecían sin duda, usaba una camisa azul muy ligera, botas y un chaleco sencillo. La chica Everdeen y hasta inclusive Prim no se pudieron resistir a notarlo y para suerte de Katniss ella estaba sentada a su lado.
-Peeta… ¿te gustan los autos?-pregunto el señor Everdeen sirviéndose algo de café.
-Si le soy sincero señor… Haymitch- se corrigió- los autos no me agradan mucho- contestó Peeta sorprendiéndose el mismo de lo que acababa de decir, ya que era verdad.
-Vaya que lástima, a mi me fascinan- comento algo decepcionado- pero agradezco tu sinceridad… es algo muy personal si te pregunto ¿Por qué?-
Katniss noto que el chico sentado a su lado se tensaba un poco- La verdad señor, no me gusta hablar de eso-dijo con sus puños cerrados tan fuertemente que Katniss juraría que sentía el dolor en su propia mano.
-Comprendo- dijo con pena- es una lástima-
-Lo sé- contesto cortésmente mientas seguía comiendo su fruta.
-¿Estás bien?- preguntó en un susurro al chico a su lado sintiendo una barrera invisible que no le permitía acercase.
-Sí, ahora estoy mejor- respondió cuando su ojos azules se cruzaron con esos ojos grises que tanto le encantaban. Y que Katniss disfruto ver también.
El tiempo pasa muy rápido y cuando menos lo pensaron el desayuno había terminado y los jóvenes Odair se habían retirado porque tenían deberes que atender para el siguiente evento el cual estaba programado para la 1:00 pm.
Katniss y Peeta no eran la excepción y al igual que los demás habían subido a la recamara para terminar de alistarse.
-Esta es la última Peeta. ¿Crees que con esta chaqueta me veo bien?- le pregunto la chica desde el espejo.
Peeta que estaba sentado en el sillón admirándola, ya que él desde que había bajado hace un par de horas a desayunar estaba listo y le respondió- Te ves preciosa, todo lo que uses se te ve genial-
-Divagas- dijo convencida.
-No divago, estás muy hermosa Katniss- respondió poniéndose de pie para acercarse a ella.
-No juegues conmigo- comentó la chica cuando él se ubico frente a ella.
-No juego contigo Katniss. Eres una chica muy hermosa- dijo a la vez que se acercaba cada vez más a ella- Eres preciosa- concluyó el chico y Katniss casi podía sentir su respiración en su rostro muy… pero muy cerca de ella… Cuando alguien toco la puerta asiendo que ellos se separaran abruptamente.
-Ade…lante- logro decir Katniss tartamudeando un poco.
La puerta se abrió de pronto y Prim entro muy emocionada- ¡Katniss ya es hora!... el coche nos espera afuera-
-Bajaremos en un minuto-
-Está bien chicos, nos vemos abajo- dijo la pequeña de las hijas Everdeen al salir de la habitación dejándolos solos…
-Katniss yo…- intento decir Peeta.
-Nos… nos esperan abajo Peeta-susurro la chica ignorando el comentario anterior del chico -A mi hermana no le gusta esperar…- y con esto salió de la habitación rápidamente.
Peeta se quedo en estado de shock analizando lo que acabada de suceder…" ¿realmente había intentado besar a Katniss Everdeen?"...
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Hola!
Sé que quieren asesinarme o algo parecido pero por favor no lo hagan! He estado algo ocupada; pero con prisas y todo aquí tengo el capítulo nuevo.
Si les gusta o si no, espero puedan dejarme un review… Me gusta leer lo que piensan :D
¡Muchas gracias por todos los reviews, follows y/o favorites del capítulo anterior! Ustedes son geniales... :D
Saludos, nos leemos pronto...
Lauz9
