Capítulo 8: Nochebuena-Navidad
- ¡¡¡Genial!!!. ¡¡Veinticuatro de diciembre!!. ¡¡¡Yujuuuuu!!! –exclamaba Horo Horo, alzando los brazos, contento.
- ¡Tendremos que preparar los regalos! –les avisó Lyserg.
- Llevas toda la razón del mundo. Tenemos que comprarlos hoy... –pensaba Ryû los planes que tendrían que organizar.
- ¿Qué tienen pensado en comprar? –preguntó Chocolove con curiosidad.
- Eso es sorpresa, no se dice ¬.¬ –le regañó Len.
- Tranquilo, mi queridísimo amigo Len n.nUUU
- Señorita Anna, tendremos que comprar... –decía Tamao.
- Lo sé... –asentía la rubia para tranquilizar a Tamao–. Y suerte que tengo a Manta... ¿Verdad, Manta? ¬¬
- Sí n.nU –afirmó el susodicho, muy apuradillo.
- Anna... ¿Me comprarás algo? –preguntó Yoh, cerca de ella.
- ¬¬ Humm, no sé... Ya veré... –se hacía la dudosa para dejarle con la miel en los labios.
- Como ya sabéis, soy médico... –decía Fausto–. Pues tengo que hacer guardia por la tarde en el hospital "Ishima", que es en donde trabajo.
- ¿Y sobre qué hora? –preguntó Ryû.
- De dos y media de la tarde a diez menos cuarto de la noche TT.TT –informó Fausto, apenado porque el trabajo le haya fastidiado las vacaciones de Navidad.
- Jooo... –se quejaron los demás–. Vaya faena...
- Pero intentaré por todos los medios venir pronto, si me lo permiten, claro. Y a ver si me da tiempo comprar regalos... –bufaba el nigromante, mirando a su espíritu acompañante y esposa: Eliza.
- Como son las doce del mediodía... Será mejor que cojamos el metro y vayamos a Tokio a ver tiendas... –dijo Manta, dando una solución al ajetreo que se les venía encima.
- ¡Ey, buena idea! –exclamó Lyserg, contento con la idea.
- ¡Pues no esperemos más¡Vayamos de compras! –gritó Chocolove, alzando un puño al aire.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Todos a una se fueron para el metro lo más rápido que podían... y en poco tiempo ya estaban mirando escaparates y tiendas en Tokio, pero cada uno por su lado (ya que los regalos, como dijo Len, eran sorpresa).
Tamao se fue a una tienda de ropa, acompañada por Anna y Manta (por pura casualidad se encontraron también a Pilika, y ya formaron un cuarteto en la tienda); Horo Horo se fue a una tienda de electrónica; Ryû a una tienda de discos; Lyserg a una librería; Len a una tienda de antigüedades; Chocolove a una tienda de disfraces y artículos de broma; Fausto a una droguería y Yoh a una joyería.
"Dling, dling".
Se oía el suave tintineo de campanillas colgadas en el techo cuando Yoh entró por la puerta. Esperó a que el dependiente terminase de atender a una persona que le resultaba bastante familiar...
- ¿Eres tú? –preguntó Yoh a la mujer que recibía el pedido por parte del joyero.
- ¡¿Yoh¡Qué sorpresa¡Me alegro de verte¡¿Qué haces aquí?! –se giró Jun Tao, es decir, la atractiva hermana mayor de Len, y sonrió al joven.
- Pues nada, a comprar los regalos de Navidad... –comentó Yoh, la verdad es que hacía bastante tiempo que no se veían, casi siempre la taoísta estaba en China con su familia.
- Igual que yo –dijo Jun, contenta.
- Ya está, señorita Tao. Que pase un buen día –dijo el dependiente, colocando una pegatina dorada que ponía "Feliz Navidad" en un paquete envuelto en papel de regalo azul marino.
- Gracias. Bueno, Yoh, me tengo que ir... y descuida, que también recibirás un regalo por parte mía ;) –decía Jun, ya yéndose–. Por cierto, iré a tu casa, así que ya nos veremos todos.
- Ah, vale, gracias. Hasta luego –la despedía Yoh con la mano.
- Hola, joven. ¿Qué quiere? –preguntó el joyero, haciendo llamar la atención de Yoh.
- Pues... n.nU –se rascaba la barbilla el muchacho–. No sé, es algo para regalar a mis amigos... pero no tengo ni idea...
- ¿Qué tal unos relojes de pulsera? –le ofrecía el dependiente varias cajas que contenían relojes de pulsera de marcas caras–. Resultan ser efectivos.
- Humm... no sé, no sé... –dudaba el shaman–. Es que lo veo muy común de regalar... ¿Hay algo más original?
- Marcos para enmarcar fotos, collares, colgantes para el móvil, pins, cadenas, relojes, pendientes, pulseras, anillos, brazaletes, piercings, joyeros, gemelos, medallas, colgantes, joyas en general... –explicaba el dependiente con un poco de carrerilla.
- Humm... Vamos, Yoh, piensa... piensa... ¡Ah¡Ya lo sé¡A Chocolove le regalaré una cadena de oro grande y gruesa, unos gemelos de plata a Ryû, un marco de fotos en madera y oro a Fausto, tres bonitos joyeros para Tamao, Jun y Pilika (uno para cada una, claro), un reloj de pulsera a Len, un colgante para el móvil a Horo Horo, una medalla en forma de tribal a Lyserg, a Manta una pulsera moderna de hombre... y a Anna... un juego de collar, pendientes, brazalete, pulsera y anillo... y un anillo especial también! –dijo Yoh, ya con la lluvia de ideas rondando por la cabeza.
- Pues aquí le doy unas cuantas muestras de cada cosa y va viendo cuál quiere comprar... –decía el joyero mientras se adentraba en un pequeño almacén para ir sacando las cosas.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
- Ay... ¡y no dejo de decir lo guapo que es! –exclamaba Pilika.
Pilika, Tamao, Manta y Anna se adentraron en un centro comercial... La verdad es que apenas compraron en la tienda de ropa, así que por eso se fueron al centro comercial. Estaban en la sección de "Calzado y Complementos".
- ¡De verdad, no me lo puedo creer¿Te gusta... Len? –preguntó Manta, alucinado.
- n///n ¡Mmm... sí¡Jijijiji¡Qué vergüenza! –reía la ainu, con las mejillas sonrosadas al haber confesado que estaba enamorada del chino de ojos ambarinos.
- El joven Len Tao es un gran partido, señorita Pilika –decía Tamao–. Me alegro de que su mente y su corazón piensen en él...
- Por eso pienso en darle un regalo especial... ¡y le declararé mi amor! –Pilika se sentía extasiada por aquello que acabó de decir.
- Así que estás enamorada de Len¿eh? Bueno, te doy suerte, ya sabes lo reservado que es... –comentaba Anna mientras observaba unas botas de color verde esmeralda de cuña fina.
- Anna... O.O ... ¡Gracias! nOn –gritó Pilika, abrazando a la itako con efusividad.
- ¡¡Eh, eh, ehhh¡Ya! ¬¬ –le avisaba, incómoda, intentando zafarse del abrazo de la chica del pelo azul.
- ¡Jo, qué sosa y qué poco cariñosa:(
- En eso lo son Len y Anna... –comentaba Manta.
- ¡Pues yo haré que él no sea así¡Ya veréis! –sonrió la ainu.
- Ay... –suspiró Anna, rodando los ojos.
- Ey, Anna, por cierto... ¿Le vas a regalar algo a Yoh? –preguntó Pilika, algo picarona.
- ¡Es verdad¿Qué le regalará al joven Yoh, señorita Anna? –inquirió Tamao, curiosa.
- Anna no le regalaría nada a Yoh en su sano juicio... –murmuró Manta, pero Anna lo oyó y le dio un coscorrón en la cabeza y, desgraciadamente, le salió un chichón–. Vale, vale, no digo nada más n.ñUUUUU
- ¡Vamos, cuente! . –insistía Tamao.
- ¡Que nos tienes en suspense, tía! –decía Pilika, dando pequeños saltitos.
- Pues... no sé... es que no estoy acostumbrada a regalarle cosas... –suspiraba Anna, intentando pensar algo que podría gustarle a Yoh por Navidad.
- Ya os lo dije... ¬.¬ –susurró Manta, detrás de Tamao y de Pilika para que Anna no le viese y le zurrase de nuevo.
- Bueno, ya se me ocurrirá algo... –dijo Anna, suspirando de nuevo.
- ¡Waoooo, pintalabios! nOn –exclamó Pilika, yéndose a la zona de cosméticos.
- Me siento solo entre tanta chica... –bufó Manta, caminando hacía donde estaba Pilika.
- "Jeje, tranquilo" –lo animaba el espíritu Mosuke, el herrero y amigo de Amidamaru de hace 600 años (prácticamente casi Mosuke era el "espíritu acompañante" (porque en realidad no lo era) de Manta).
- ¿Ein¿Dónde se ha metido Anna? –se preguntó Manta, cayendo en la cuenta de que la itako... ¡había desaparecido! Aunque la chica no estaba tan lejos...
- ¡Esto le regalaré! –exclamó Anna, viendo un escaparate y entrando en la tienda–. ¡Y a lo mejor otra cosa más!
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Ya era de noche y eran las 22:45... Fausto por fin había venido y estaban todos en la mansión. Habían cenado una riquísima cena típica japonesa de Nochebuena en compañía de todos los shamanes, de Jun, de Jeanne (la Doncella de Hierro o Iron Maiden) y de su seguidor y fiel Marco (estos dos últimos fueron invitados por Lyserg, y Yoh y Anna no vieron nada mal el que vinieran), y después se disponían a cantar un karaoke (lo más típico en los japoneses).
El salón estaba adornado con cosas navideñas y el árbol de Navidad estaba repleto de regalos... el ambiente era muy navideño y alegre. Tamao, Jun y Pilika tenían cada una un micrófono en mano, preparadas para cantar...
"¡¡¡Qué felicidad¡¡¡Qué felicidad!!!
¡¡Hoy es Nochebuena¡¡Mañana es Navidad!!
¡¡Venga manteca, venga turrón!!
¡¡¡Mañana me haré... la liposucción!!!
¡¡¡Qué felicidad¡¡¡Qué felicidad!!!
¡¡Hoy es Nochebuena¡¡Mañana es Navidad!!
¡¡Venga manteca, venga turrón!!
¡¡¡Mañana me haré... la liposucción!!!".
Eso era lo que cantaban las tres, muy animadamente, mientras la música, de estiloreggaeton, sonaba. Los demás reían, sobre todo por la letra tan graciosa.
- ¡Esa canción sí que es buena¡Jajajaja! XD –reía Chocolove, con la mano en la barriga.
- Vaya canciones... ¿no, Marco? –le preguntaba Jeanne, divertida.
- Sí, doncella Jeanne. Últimamente los villancicos ya no son lo que eran... –dijo Marco, aguantándose la risa.
En ese momento cantaba Tamao...
"¡Esta noche no voy a parar!
¡Comer, divertirme y luego bailar!
¡Pero al cocinar el asado...
ya descubrí que estaba pasado!".
Y las tres cantaban el estribillo...
"¡¡¡Qué felicidad¡¡¡Qué felicidad!!!
¡¡Hoy es Nochebuena¡¡Mañana es Navidad!!
¡¡Venga manteca, venga turrón!!
¡¡¡Mañana me haré... la liposucción!!!".
Ahora le tocaba el turno a Pilika...
"¡La Navidad es divertida
y disfruto mucho con la comida!
A veces pienso que no es bastante,
por eso comeré... ¡¡hasta que me harte!!".
De nuevo tatareaban las tres el consabido estribillo, los demás las seguían...
"¡¡¡Qué felicidad¡¡¡Qué felicidad!!!
¡¡Hoy es Nochebuena¡¡Mañana es Navidad!!
¡¡Venga manteca, venga turrón!!
¡¡¡Mañana me haré... la liposucción!!!".
Por último, Jun cantaba la última estrofa...
"¡Compro y compro muchos regalos!
Y con lo mona que voy se desmadran en halagos.
Nada en este día es igual,
en Navidad... ¡me lo paso genial!".
Y al final todos cantaban...
"¡¡¡Qué felicidad¡¡¡Qué felicidad!!!
¡¡Hoy es Nochebuena¡¡Mañana es Navidad!!
¡¡Venga manteca, venga turrón!!
¡¡¡Mañana me haré... la liposucción!!!".
- ¡BRAVOOOOOO¡¡B, R, A, V, O, BRAVO¡¡B, R, A, V, O, BRAVO!! –exclamaban todos, aplaudiendo contentos (menos Len y Anna... estaban resignados con la canción... sus caras de pesimismo y de mala leche lo decían todo).
- ¡Qué divertido¡Juajuajua! –comentó Horo Horo, sonriendo y carcajeando.
- ¡Qué poco sentido del humor tienes, Len! –dijo Fausto con una sonrisa en la cara.
- Es que esa canción la considero ridícula... ¬¬ –murmuró Len, de brazos cruzados y mirando ofendido a su "indecente e indecorosa" hermana.
- Opino igual que tú, Len ¬¬ –afirmó Anna Kyôyama, en la misma postura que Len.
- ¡Venga, que cante Len! –gritó Horo Horo, dándole un mini-empujoncito al chino.
- ¡Ey¡"Loro Loro"! –se quejó Len, negando con la cabeza–. No me apetece...
- ¡¿El chinito es un gallina?! "¡¡Cooocococooo¡¡Cooocococooo!!" –imitaba a una gallina el ainu, moviendo los brazos torpemente como si fuesen unas alas y sacando el trasero hacia fuera y moviéndolo de un lado a otro.
- ¡¡Cállate!! XO ¡¡Eres un imbécil!! –le gritó Len enfurruñado.
- ¡¡¡Que cante, que cante, que cante...!!! –lo animaban los demás, menos Anna y Pilika.
- Len, porfa, canta algo... que me haría mucha ilusión - –pedía Pilika a Len, juntando las manos como si implorase.
- Bue-bueno, vale ¬/////¬ –se sintió extraño Len, notando algo raro en la barriga al ver a Pilika y cómo se dirigió a él.
- Jo, vaya poder de persuasión que tienen las tías O.O –se impresionó Horo Horo.
- Sí, Pilika sabe cómo convencer¿eh? –dijo Chocolove con picardía.
- ¬¬ No me gusta que estén tan cerca –murmuró Horo Horo, haciendo de hermano sobre-protector, cabreadillo.
- "Errr... ¿y qué canto?" –preguntó Len, con el micrófono en mano.
- ¿Qué tal... "Hacia Belén va una burra"¡No, no¡Esta es mejor¿¡"Hacia Belén va un chinito"!? –propuso Horo Horo.
- ------------------¬ ------------------¬ Horo Horo... –lo amenazaba Len, con la cara crispada y desencajando la mandíbula, preparando un puño por si acaso.
- Canta "El Tamborilero" –dijo Pilika, con una sonrisa que hizo que Len notase una sacudida fuerte en el estómago y un pequeño rubor en las mejillas.
- Eh... está bien –aceptó el chino y empezó a cantar–. "El camino que lleva a Belén...".
Luego Horo Horo cogió el micro (después de que terminase de cantar Len) y cantaba "Los peces en el río", y, por turnos, Chocolove "Una pandereta suena", Lyserg "Jingle Bells", Jun "Adeste Fideles", Pilika "Campanitas del lugar", Yoh "Noche de paz", Manta "Arre borriquito", Jeanne "Blanca Navidad", Marco "Pastores venid", Fausto "Fun, fun", Ryû "Rin, rin", Tamao "Ay del Chiquirritín" y los espíritus "Campana sobre campana". Lo más sorprendente es que Anna cantó "En Navidad" de la cantante Rosana (claro, todas las canciones las cantaban en japonés o inglés (el de Jun era en latín)).
- ¡¡B, R, A, V, O, BRAVO¡¡FELIZ NAVIDAD!! –gritaban todos contentos, cuando terminaron de cantar.
- ¡Y ahora a abrir los regalos! X3 –exclamó Pilika, alzando un puño.
- Ay, qué jaleosos que sois ¬¬ –se quejó Anna.
- Tía, podrías cambiar la cara y la actitud al menos por hoy –le recomendó la ainu, harta de la actitud de la itako.
- Bueno, vale... –aceptó Anna–. ¡Cambiaré de actitud SÓLO por hoy!
- ¡A ver¡Primero abriré mis regalos! Ya sabéis... yo soy el Shaman King, así que... ¡yo soy la prioridad! –avisó Yoh, alegre.
- ¡Venga, "Reyezuelo", abra el primer regalo! –dijo Chocolove, instándole a que abra los regalos.
- Abriré el de mi buen amiguete Chocolove... –decía el joven Asakura, abriendo el regalo–. ¡Waooo¡Un traje de Jefe Indio Apache!
- Jeje. Con todas sus cositas: el maquillaje, el tocado con plumas, los abalorios, el traje, las plumas... ¡Todo completo! –comentaba Chocolove, orgulloso.
- ¡Oooh, qué gran regalo¡Muchísimas gracias, amigo mío, creo que me voy a emocionar! TT-TT
- ¡Siguiente¡Espero que te guste! n-n –exclamó Horo Horo, lanzándole el suyo.
- A ver... ¡Wooo, si son artesanías ainu! Me encanta, me encanta, me encanta TT-TT
- Jeje. Me alegro de que te gusten n-n El paquete me llegó esta mañana, la gran mayoría de las artesanías están hechas por mi viejo (mi padre, ya sabéis) y por mi familia.
- Siguiente... ¿Y esto¿Qué me has regalado, Manta?
- Pues ábrelo y verás n-n
El regalo de Manta era una camiseta autografiada de Bob, que ponía "Me alegro de que seas un gran fan mío. Con mucho cariño: Bob".
- Oooh, M-Manta. Es genial, a-amigo mío... TToTT –tartamudeaba Yoh, abrazando a Manta.
- Parece que hoy estás sensible¿eh? –sonreía Manta cuando Yoh lo soltó.
- Sí, ni que le hubiera bajado la regla... –comentó Anna con ironía.
- ¬3¬ Jooo, eres mala –dijo Yoh, enfadado como un niño pequeño.
- No, sólo digo lo que pienso...
- Ay... Ey, "pequeño Faustico" (venga, es bromica)¿qué regalito hay?
- Jeje, abre y lo sabrás –sonrió Fausto mientras Eliza acariciaba los hombros de su marido.
- ¡Wooooo¡Una colonia, de... humm... pone... "Hugo Boss"¡La verdad es que ya me hacía falta, últimamente mis reservas de colonia están agotadas¡Y jabones de aromaterapia y colorterapia, dicen que son muy buenas¡Gracias!
- ¿Y no vas a abrir el mío? –preguntó Len, mostrando una mirada de molestia.
- Claro, cómo no, jejejeje. ¡Waaaaao¡Un incensario con forma de dragón chino en oro, qué guay¡Y también una caja con varillas de incienso de manzana¡Seguro que olerán muy bien! n-n
- ¡Don Yoh, abra el mío! –le pidió Ryû.
- De acuerdo... ¡¡¡Pero si es la discografía completa de edición limitada de Bob y con DVDs de sus conciertos y sus videoclips¡¡Muchas gracias!!
- Me alegro de que le haya gustado mi regalo, don Yoh.
- Yoh, aquí está el mío –dijo Lyserg, dándole un paquete con papel de regalo blanco y un lazo verde que lo envolvía.
- Ok, a ver... Vaya, una novela de Sherlock Holmes, voy a estar entretenido n.n
- Sí, jeje n.n
- Toma, Yoh, éste es el mío –dijo Jun, entregándole un paquete algo grande.
- Gracias¿qué será¡Vaya, un traje típico chino de color naranja, dorado, azul zafiro, rojo ciruela y negro! –exclamó Yoh, sorprendido.
- Sí, lo vi en una tienda del centro comercial y pensé que te gustaría.
- Pues sí, me ha encantado, jiji n-n
- Joven Yoh, aquí tiene... –dijo Tamao con timidez.
- A ver... Oh, una colección de 3 gafas de sol de la marca "Versace", unas carcasas para el móvil con una funda y... ¿¡un póster donde salgo YO!? O.O
- ./////. Sí, espero que le haya gustado.
- Claro que sí, muchas gracias, Tamao n-n
- ¡Yoh, allá va el míooo! nOn –chilló Pilika, lanzando el paquete por los aires en dirección a Yoh.
- Uf, por poco se cae... Veamos... ¡Unos tenis modernísimos y chulísimos de la marca "Nike" de color naranja, verde y blanco¡Qué guay, molan mazo! nOn
- Este es un obsequio de Marco, yo y todos los Soldados X –dijo suavemente Jeanne, tendiéndole el regalo con delicadeza.
- Jeje, gracias, doncella Jeanne... ¡Oh, qué bonito! Figuritas del portal de Belén n.n Son muy bonitas... Bueno¿quién me falta?
- ¡Anna! –exclamaron todos, señalándola con el dedo y ella carraspeó.
- Ejem. ¬¬ Yoh... preferiría que los abrieses en otro momento y no ahora.
- Está bien, Anna... n-nU ¿Quién abre ahora sus regalos?
- ¡YO! ôOô –gritó inmediatamente Horo Horo, abalanzándose sobre sus regalos.
- Jiji, parece un crío feliz con sus regalos –murmuró Tamao para sí misma.
- ¿Verdad, Tamao? –preguntó Pilika con tono pícaro.
- Sí, señorita Pilika. Pero¿por qué me lo pregunta de esa forma?
- Por nada... jijijiji n-n
Se desenvolvieron muchos regalos, de los cuales se agradecieron enormemente y hasta con lloros (Len, ejem, no...). Pilika le dijo a Len que no abriese todavía su regalo, y lo mismo hizo y le dijo el chico Tao a la ainu... ante este hecho todos se quedaron pasmados y raros, algo pasaba entre estos dos... (Horo Horo echaba humo por las fosas nasales ante la rabia de que su hermanita querida estuviese tonteando y coqueteando con ese "Cabeza de Aleta" y "Pelopincho"). Todos abrieron sus regalos menos Anna, que era la única que faltaba.
- ¡Vamos, Anna, abre tus regalos! –exclamó Pilika, metiéndole prisa a la itako.
- ¿Éste de quién es? –preguntó Anna, cogiendo uno.
- Ése es el mío, señorita Anna –respondió Tamao.
- A ver... –decía la itako mientras lo abría–. Muchas gracias por esta visera tan elegante en blanco, el bolso grande cobrizo con su cinturón a juego y las sandalias blancas también.
- No hay de qué, señorita Anna n///n
- ¡Siguieeeeeeente! nOn –exclamó Chocolove.
- De acuerdo... ¬¬ –dijo la rubia, mirando resignada al shaman de color–. Emmm¿qué se supone que es esto?
Anna cogió lo que parecía ser una bonita y bien adornada varita mágica de cuento.
- Ah, eso es un disfraz de hada. Pensé que le gustaría, Anna.
- ¬¬ Humm, no está mal... –murmuró Anna, no muy convencida.
- ¿Os imagináis a Anna con eso? XD ¡Jajajajajaja! –reía Horo Horo.
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- Doña Anna, abra el mío, por favor –pidió con amabilidad Ryû.
- Está bien... Vaya es un marco de fotos muy bonito –dijo Anna, mirando el regalo desenvuelto.
- Gracias, doña Anna. El marco en sí es comprado, pero yo lo he personalizado un poquito –le explicó Ryû.
- Pues... te ha quedado muy bien –le felicitó Anna, SONRIENDO.
- ¡El mío, el mío! –pedía a gritos el ainu, dando botes y levantando un brazo para hacerse notar.
- ¬¬ Vamos a ver qué me ha regalado este individuo... –dijo Anna, avergonzándose del comportamiento de Horo Horo–. ¡Ostras! O.O ¡Un MP4 de la marca "Silkpink" de 40 gigas¡Con carcasas intercambiables y auriculares de repuesto¡Horo Horo!
- ¿Qué te creías que era? –inquirió Horo Horo con altivez, viendo el rostro sorprendido de la itako–. ¿Un regalo insignificante? Y... ¿qué se dice?
- Gracias, ha sido un regalo impresionante n-n –sonrió Anna de nuevo, dejando a todos algo descolocados.
- Wooo... –murmuraron todos, embobados, mirando a Anna.
- ¡¡¡¡ESTE MOMENTO HAY QUE INMORTALIZARLO!!!! ÓoÔ –chilló Chocolove (consiguiendo que todos se asustasen) y exagerando la expresión de su cara.
- ¬¬ No le hagas caso –le recomendó Horo Horo a la sacerdotisa, pero impresionado por la reacción de Anna–. Y me alegro de que te haya gustado n.n
- Abre el mío, Anna –pidió Manta–. Espero que te guste.
- De acuerdo... –dijo Anna, cogiendo el regalo bien envuelto de Manta Oyamada–. Oh, tienes un buen gusto para la ropa.
La ropa consistía en un conjunto vaquero (de color morado oscuro) formado por un chaleco, un pantalón de campana y sandalias de cuña fina y una camiseta blanca de manga corta.
- Bah, no ha sido nada... Pero fíjate que está adornada la ropa con lentejuelas de colores fucsia y azul cielo, y bordados en verde y amarillo... –detallaba Manta.
- Sí... Algún día me pondré el conjunto entero.
- Anna, aquí tienes el mío –dijo Lyserg, dándole un paquete de tamaño mediano.
- A ver... "Romeo y Julieta" de la versión original de Sheakspeare. Y una agenda-diario con pluma, recambios de tinta invisible y con lámpara especial para ver lo escrito. Un buen regalo, gracias n.n
- Anna... toma el mío –dijo Len, entregándole el regalo–. De seguro que mi regalo es el mejor...
- Ya... –rió Anna levemente–. Vaya, es como un mini-tocador, con su espejo, sus cajoncitos... y está adornado en oro, mármol rosáceo y cuarzo rosa...
- Es más o menos como un joyero. Mira las ninfas, que están esculpidas al detalle en mármol blanco, sujetan el espejo con elegancia. Están basadas en las ninfas de los mares... y sus formas onduladas crean relajación, delicadeza, y a la vez majestuosidad y belleza –explicó el chino, mostrándole los compartimentos y los mínimos detalles.
- ¡Qué bonito es, gracias!
- ¡El mío es éste! –exclamó Fausto, aunque... extrañamente tenía una gota en la sien.
- ... ¿¡UN BOTIQUÍN DE PRIMEROS AUXILIOS!? Ò.Ô –se asombró Anna, viendo el inusual regalo ofrecido por el médico, mientras que en esos momentos mucha gente intentaba aguantarse la risa.
- Bueno... ¡nunca sabes cuándo te va a hacer falta! n-nUUU –respondió Fausto, sonriendo como disculpa.
- En fin... El siguiente es... de Jun, por lo que veo –dijo Anna, cogiendo el regalo–. ¿Un traje típico chino de color magenta y plateado¡Qué guay! Muchas gracias.
- De nada, me alegro de que te haya gustado nn –se alegró Jun.
- ¡El mío, el mío! –exclamaba Pilika, imitando a la perfección a su hermano cuando le pedía que abriese su regalo.
- Ay, cómo se nota que son hermanos... ¬¬ –decía Anna mientras que abría el regalo–. ¿Una cinta para el pelo?
- Sí –afirmó la chica de pelo azul–. Mi regalo es un poco como el de Ryû. La he comprado lisa, pero luego le he añadido yo los adornos...
- Con perlitas negras y rojas, le has puesto brillantina azul, y en letras doradas has puesto mi nombre... Es sencillo, pero muy bonito. Qué detalle...
- Igual que hemos hecho con todos, este obsequio de Navidad es para usted, señorita Anna Kyôyama –dijo con solemnidad y caballerosidad Marco–. Figuras del portal de Belén que podría colocar en su cuarto, por ejemplo.
- De acuerdo, son muy bonitas –agradeció la sacerdotisa, cogiendo con delicadeza el regalo.
- Bueno... ¿no tenéis sueño? –preguntó Yoh, algo apuradillo.
- ¿Por? –se extrañaron los demás.
- Por nada n-nUUUUUU
- Anna¿no vas a abrir los regalos de Yoh? –preguntó Fausto.
- Los abriré en mi habitación –contestó Anna, recogiendo todos sus regalos en su bolsa (todos tenían una para colocar sus respectivos regalos).
- ¿Y tú, Yoh? –inquirió Len, mirando de soslayo a Pilika (de hecho, él y la ainu tampoco abrieron delante de todos los regalos de ambos).
- Haré lo mismo –sonrió Yoh con nerviosismo.
- Es que faltan los regalos de ambos... –decía Chocolove, no acordándose de lo de Pilika y Len.
- No pasa nada... Waaa... Venga¡vayamos todos a dormir¡Yo tengo sueño! –pedía Yoh, poniendo carita de angelito y de ojitos de cordero degollado.
- Venga, haced lo que ordene el Rey Shaman –ordenó Anna, cruzándose de brazos.
- Jejeje... ¿Ahora quieres hacerte la graciosa? –se divirtió Jun, sonriendo por la actitud de la rubia.
- Marco y yo nos tenemos que ir... ya es tarde –dijo Jeanne, inclinando un poco la cabeza hacia delante, como si fuese una reverencia.
- ¡UPS, yo también! –se acordó Jun.
- Entonces os acompaño hasta la entrada –Anna miró a su prometido–. Yoh también.
- ¡Hasta luego! n.n –los despidieron los demás y ya se iban a sus habitaciones a dormir.
Yoh y Anna acompañaron a Jun, Marco y Jeanne hasta la puerta de entrada, les agradecieron su visita, se despidieron, y Jeanne y Marco se fueron por un lado y Jun por otro. Lo más curioso es que había Luna llena, parecía una gran bola de Navidad de color blanco, y las estrellas parecían unas tenues luces de Navidad también. La itako y el shaman todavía seguían en la calle...
- Anna... ¿quieres abrir mis regalitos¡Son 3! –dijo ilusionado el heredero Asakura.
- ¿En dónde los abrimos? –preguntó la rubia–. Y ya de paso abres los míos.
- Ok, en mi habitación nOn –propuso el chico con alegría.
- Está bien –aceptó Anna, sonriendo.
Entraron en la mansión, cerraron la puerta y subieron a la habitación de Yoh y, en silencio, cada uno abrió sus regalos sentados en el suelo.
Los de Yoh eran un anillo de plata con las iniciales de ambos y la fecha (24 del 12), una pulsera de hombre con la frase "Te Quiero Tal Cual Eres" en letras plateadas y con el cordón de cuero negro de la pulsera.
Los de Anna eran un fino anillo de plata de ley con las iniciales de ellos y la fecha de hoy, muy parecido al que le había regalado a él (parece que habían pensado en lo mismo); un perfume de mujer, llamado "Dafti Club Nautic Woman", que olía a brisa marina; y un conjunto de sortija, pendientes, pulsera, brazalete y collar plateados con diamantitos de color turquesa y en forma de lágrima.
Ambos se quedaron mirando los anillos...
- Yoh... –murmuró la sacerdotisa, con la cabeza gacha.
- ¿Sí? –preguntó Yoh, dirigiendo su vista hacia ella.
Anna poco a poco se acercó a él, dejó cuidadosamente el anillo a un lado y le abrazó afectuosamente.
- Te amo –le susurró al oído, abrazando al muchacho con fuerza.
- Y yo también a ti... –dijo Yoh, sonriente, dándole un beso en la frente.
- Parece ser que hemos pensado en lo mismo con lo de los anillos... –sonrió Anna, mirándole a los ojos.
- Es verdad... incluso casi son el mismo tipo de anillo... ¡Pero la gran diferencia es que el que te di yo pone "YohxAnna" y el que me has dado pone "AnnaxYoh"! n.n
- Porque... yo estoy por ti... –dijo Anna con cariño, apoyando su cabeza en el hombro de él.
- Jijijiji n-n –rió Yoh por lo cariñosa que estaba su prometida–. ¿Quieres que te ponga el anillo, Annita? Y tú me lo pones a mí, claro.
- n///n Claro que sí... –accedió Anna, contenta.
Anna quiso primero ponerle el anillo a él y luego Yoh a ella. Cuando éste último terminó e hizo su cometido, acarició la mano de su novia donde tenía el anillo y se la besó con delicadeza. A Anna le resultó familiar ese gesto, su Yoh parecía un caballero andante que rescató a su princesa del brujo malvado de turno que la encerró en un castillo custodiado por un maléfico dragón, y sonrió por esa ocurrencia. El shaman miró a su prometida y le dijo...
- Anna... ahora no pienses que estamos prometidos. Cierra los ojos y sólo guíate por el corazón... y contéstame a esta pregunta... –susurraba Yoh, acercándose al oído de Anna (que tenía los ojos cerrados), con calma y cariñosamente–. ¿Quieres... casarte conmigo?
La itako se mordió el labio inferior... Esa pregunta... era tan preciosa. Aunque estuviesen prometidos desde hacía años y de seguro se casasen, a ella le hubiera gustado que Yoh le dijese esa pregunta por iniciativa propia y porque él quería preguntárselo, y no tomárselo el shaman como una obligación. Y por fin se lo preguntó... y ella iba a contestar.
Abrió los ojos lentamente y vio la sonrisa típica de su prometido, que le cogía con mimo ambas manos y las acariciaba con suavidad. Sin que él lo esperase, le abrazó con fuerza y le besó en la boca.
- ¡Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí...! Quiero casarme contigo y ser tu esposa... Te quiero... Te quiero tanto, Yoh... Te amo...
- n-n Me pasaría toda la vida queriendo estar contigo... y hacerte feliz toda la eternidad... Me enorgullecería ser tu marido y quedarme a tu lado, compartiendo nuestros sentimientos y dándonos nuestro amor...
Se volvieron a abrazar con afecto y se dieron un par de besos dulces y acaramelados durante un rato, como confirmando lo que decían. Pero ya era algo tarde, así que iban a dormir... juntos (ya van dos veces desde que eran pareja), esta vez, en la habitación del shaman. Ambos se cambiaron (la itako se fue a su cuarto, pero luego volvió) y Yoh deshacía su cama. Se metieron en ella y el muchacho cubrió con la sábana y el edredón a los dos. El castaño miraba el reloj digital que tenía en la mesita de noche...
- Jejeje n-n –sonrió Yoh, con la mirada fija en el reloj–. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1... ¡Ahora sí¡Feliz Navidad, Annita¡Ya es 25 de diciembre!
- Feliz Navidad a ti también, Yoh -////- –dijo Anna, abrazando a Yoh y él correspondió el abrazo de igual manera.
- Este ha sido uno de los momentos más felices de mi vida... me alegro de haberlo compartido contigo. Ahora sólo deseo casarme contigo para ser más feliz y estar unido a ti para toda la eternidad... –decía Yoh mientras olía la suave fragancia que desprendía el cabello dorado de la sacerdotisa.
- Yoh... eres... un encanto de chico... –acariciaba Anna las mejillas del chico a la vez que decía por su boca esas palabras.
- Y tú eres mi Annita querida del alma...
Se besaban de nuevo mientras seguían abrazados; a veces, entre besos, se decían cosas tiernas al oído... o se miraban a los ojos con profundo afecto. Estaban muy a gusto, sintiendo el amor y el afecto del otro a través de los dulces y suaves besos que recibían y daban, y también sentían el calor de las manos que rodeaban en un cálido abrazo el cuerpo del otro. Y, a la media hora, se durmieron profundamente, abrazados y sonriendo.
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Hello!! n.n
Oficialmente tengo 18 añooooooooos!! Que emoción, soy mayor de edad T-T En fin, supongo que celebraré la fiesta aunque no sé en donde o.o Bueno, no cuenten nada, estoy algo loca xD
Ouf, este capítulo ha sido larguito, larguito! Me costó como 16 páginas, y ahora sumen las dos páginas de la autora xD, serán... 18 xD (no sé si lo pillan, ejem xD)
Bueno, espero que les haya gustado este capítulo, así recuerdan la Navidad xD La gran mayoría de ustedes la celebran cuando es verano y yo en invierno xD Waa! Impresionante! Pero como la historia está en Japón, pues es en invierno, cómo no xD Ya saben que los japoneses son aficionadísimos a los karaokes, no? Bueno, no contemos al inglés, al chino, al afro americano y al alemán xD (es decir, Lyserg, Len, Chocolove y Fausto) pero así importan sus costumbres xD
Y los regalitos... OOOOOH!! QUÉ BONITOOOO!! Me reí mucho cuando puse lo de la varita y disfraz de hada (regalo de Chocolove xD) y el botiquín de primeros auxilios (Fausto) xDDDD Pero la mayoría de los regalos de Anna eran elegantes... Y los de Yoh... Pues entre Bob y cosas varias... me reí con lo de la colonia xD
Como ya ven Chocolove les regala a casi todo el mundo un disfraz. Ujuju... les haré un adelanto al final de mis notas de autora xD
Y las canciones... se las recomiendo!!! Bueno, las de Navidad son típicas las que cantan nuestros shamanes (sí, en japonés las cantan, o inglés o incluso latín xD). No sé si esos villancicos se cantan en donde ustedes están o.o Dado que la mayoría de ustedes son del hemisferio sur xD Pero en España se cantan mucho (me incluyo, soy cantarina y las cantaba de chiquita con una pandereta, ahora... mucho menos nnU), qué recuerdos x3
Ahora, los disclaimer (qué pesadez, DIOOOOOS!!! uullll):
Takei-sama xD creó Shaman King, así como sus personajes y todo su universo relacionado con la serie. Yo sólo lo tomo para crear una historia basada en la serie pero sin fines lucrativos.
Todas las marcas y canciones que aparecen en este capítulo pertenecen a sus respectivas compañías, discografías y autores, yo únicamente las tomo prestadas para dotar de sentido a la historia.
La gran mayoría de los regalos son inventados, será pura coincidencia que los encuentren en las tiendas xD
El hospital Ishima es inventado. La marca Silkpink es inventada también.
Todo lo demás, así como este fic, son de mi propiedad y vienen de mi imaginación, no he plagiado ni tampoco he copiado de otros fics, por lo tanto los capítulos y la historia están sujetos a mis derechos de autor.
Curiosidades:
Dafti Club Nautic Woman, el perfume que Yoh le regala a Anna, lo recibí yo en realidad xD Vamos, que mis abuelos me lo regalaron por Navidad y pensé incluirlo en el fic, además huele muy bien xD
La canción Qué felicidad que cantan Jun, Pilika y Tamao, la inventé xD Imagínensela a estilo reggaeton (que así es, aunque no me gusta mucho ese estilo de música que digamos). Sólo el estribillo lo cogí prestado (inventé sólo las estrofas), pues aparecía en un programa humorístico de televisión que inventaron los del canal y como me pareció gracioso... Claro que lo modifiqué porque hablaba de política, terroristas y cosas irónicas y malas del país (ejem, me refiero a España). Por eso lo modifiqué sustancialmente.
APUNTEN A QUIENES LES GUSTE HAO ASAKURA: SU APARICIÓN SERÁ EN EL CAPÍTULO 13
UN MINI LIME ENTRE YOHXANNA: EN EL CAPÍTULO 10
UNA PEQUEÑA SITUACIÓN PERVERTIDA DE YOH CON ANNA: EN EL CAPÍTULO 11
LEMON NO CONSUMADO ENTRE YOHXANNA: EN EL CAPÍTULO 13
Advertidos quedan!! XD
Ya no sé qué más contar, que espero con ansias sus reviews, que los necesito y me hacen mucha falta TT.TT Jo, no es que me queje, pero... veo gente con sólo 5 capítulos publicados y ya tienen más de 50 reviews O.O No sé, eso a mí me da palo... Bueno, no puedo pretender que me conozca todo el mundo xD
Y repito: Y si conocen de gente que les guste este tipo de fanfics, no duden en avisarles y que ellos me mandasen reviews. Agréguenme a sus fanfics favoritos x3
Ah, también quiero felicitaciones por mi 18 cumpleaños nOn Soy mayor de edad, y 18 años no se cumplen todos los días.
Quiero REVIEWS x3 En fin, me despido!! Cuídense mucho y les mando muchos besitos, con todo mi amor...
Anna Mary Marian
