Capitulo 8

-¡ESTAN AQUÍ!-grito alguien en ese momento.

-¡jujuju!-rio Kessha macabramente.-lo dije.

-Ke-Kessha, ¿Qué hacemos?-pregunto Coraline, buscando a Leverrier con la mirada.

-Ir con ellos, quiero saber qué es eso de que la Inocencia está contaminada.- respondió la Noah mirando a Coraline.-no tengas miedo, yo cuidare de ti.

-Iré yo también.-dijo Allen mirando a los ''Cuervo'' con una ceja arqueada, el sonrojo anterior había desaparecido por completo.

-No te metas donde no te llaman, Walker.-le dijo la Noah.-No quiero que tengas problemas.

Allen no respondió, por alguna razón el hecho de que Kessha lo llamase Walker no le gustaba nada. La Noah de la Esperanza se levanto de manera elegante y sutil y cogió a la pequeña en brazos.

-¿quieres que les mareemos un poco, Coraline?-pregunto la Noah con una enorme sonrisa mientras arqueaba las cejas, divertida ante el hecho de los poco hombres que habían enviado a buscarlas.

-…Bueno…

-Se te acabo el tiempo para decidir.-dijo Kessha.- agárrate fuerte, voy a ir más rápido que antes.-aviso esta.

Coraline se agarro al cuello de Kessha fuertemente y cerró los ojos. Un fuerte viento azoto su cuerpo y se le cortó la respiración, cuando parecía que iba a ahogarse, consiguió tomar aire.

-¿Qué… ha sido…eso?-jadeo la chica mientras elevaba el rostro hacia Kessha.

-Yo corriendo a velocidad media.- respondió sinceramente la Noah.- Ya hemos llegado, andando nos hubiera tomado más de 20 minutos. ¿Puedes andar o prefieres seguir en mis brazos?-pregunto la Noah.

-Puedo bajar, gracias.-dijo Coraline con una sonrisa.

-Bien, pues vamos a entrar.-dijo Kessha mientras empujaba la puerta.

Al otro lado de la misma se encontraba Leverrier, hablando con Komui y con otro hombre. La conversación se corto en cuando las dos jóvenes entraron en la habitación.

-¿Has llegado ayer y ya te tomas tantas confianzas? ¿Dónde está tu educación?-pregunto Leverrier con fingido disgusto.

-Mi educación se perdió cuando vi lo que le pretendía hacer a esta niña, Señor.-dijo la Noah mientras encarnaba una ceja.-Vengo por información.

-¿Qué te hace pensar que te la voy a dar?-pregunto con burla el Inspector.

-Fácil. Ustedes no pueden permitirse perder una Inocencia y una persona con mis habilidades en los tiempos que corren y como no me den lo que deseo puedo asegurarles que me iré de aquí rapidísimo, os garantizo que me llevaré a Coraline conmigo, estoy segura de que le interesara estar más conmigo que con cualquiera de ustedes.-dijo de manera arrogante la Noah.

Komui palideció ante la situación y miro al Inspector Leverrier que tenía un rostro indescifrable en aquel momento, como tantos otros. Komui decidió decirlo, dado que sabía perfectamente que el inspector no cedería ni aunque la vida le fuese en ello.

-Decimos que la Inocencia está contaminada cuando se ha fundido con materia oscura un determinado porcentaje de la misma.-dijo Komui mirando seriamente a Kessha y a la pequeña Coraline.

-¿y pretenden eliminar esa materia oscura?-pregunto Kessha, anticipándose a los datos que Komui iba a dar y sacando conclusiones rápidamente. De golpe nueva información llego a su cerebro y esta sonrió.

-Sí.

-Déjenme decirles que si hacen eso, no solo destruirán la materia oscura de la Inocencia sino que destruirán el paquete completo.-informo la Noah.

-¿y eso como puedes saberlo?

-Porque mi Inocencia está en estado puro y fundida al mismo tiempo en un 50% con materia oscura, es por eso que Hevlaska decía que mi Inocencia estaba fragmentada. En el momento en el que ambos materiales se fundieron pasaron a ser uno solo.- explico Kessha. – Y repito que en los tiempos que están corriendo no pueden permitirse perder Inocencias de manera estúpida.

-¿Cómo es que posees tanta Información?-pregunto Leverrier.

-No tengo el deber de contestaros.- respondió la Noah de la Esperanza con una sonrisa arrogante que casi saco a Leverrier de sus casillas. Miro a Komui.- ¿Cuál es la habitación de Coraline?

-Yo…no quiero…-susurro Coraline muy bajo pero Kessha lo oyó, y capto el mensaje a la primera.

-Asígnele esa habitación a otra persona, Coraline dormirá conmigo esta noche.-Coraline abrazo a Kessha por la cintura y apretó fuertemente. Esta le acaricio la cabeza.

-Tú nos darás a esa niña para que podamos extraerle la Inocencia y purificarla. Si la niña resulta herida en el proceso es cosa nuestra.-dijo Leverrier de manera fría y despiadada. Kessha encarno una ceja.-La hemos traído aquí para que sirva en la lucha contra los akuma, no se puede combatir a los akuma con materia oscura, no podemos dejar que sea un arma inservible, antes de eso la destruiremos.

-¿me está usted diciendo que las personas poseedoras de una Inocencia son únicamente armas que usted puede manejar a su antojo? ¿Qué únicamente son esclavos que seguirán sus órdenes?

-Exactamente.

-Pues lamento decirle que yo no he venido aquí a ser una esclava. Y me niego a permitir que le hagan daño a Coraline. -informo la Noah con furia.

-Las mujeres bravas son las más hermosas de todas.-dijo un tercer hombre saliendo de entre las sombras. Kessha lo analizo rápidamente, el hombre poseía un bello cabello rojo, la mitad de su rostro estaba tapada con una máscara y la otra mitad dejaba ver unas gafas y algo de barba. La complexión del hombre era robusta y fuerte. Sus ropas estaban compuestas por el uniforme de la Orden, pero a diferencia de este, los detalles estaban tallados sobre oro, no sobre plata.

-Me lo atribuiré como un cumplido.-dijo Kessha mientras le sonreía.- ¿Quién es usted?

-Me llamo Marian Cross. Desgraciadamente uno de los generales de la Orden.

-Le tengo lastima, General Cross.-dijo Kessha sinceramente.- Mi nombre es Kessha.

A la Noah le daba la impresión de que aquel hombre era más poderoso de lo que parecía y mucho más listo de lo que debería. Su intuición por suerte no solía fallarle. Contra todo pronóstico Coraline, impresionada por el fuerte color del cabello de Cross dejo de abrazar a Kessha y andando lo más rápido que pudo llego hasta el General, alago una de sus manos intentado tocar aquel bonito pelo mientras se ponía de puntillas, y aunque esto no basto para llegarlo a tocar el pelo, Cross pareció entender el mensaje y sonrió, divertido. Alzo a la pequeña hasta una determinada altura para que pudiera tocar su cabello y la joven sonrió, agradecida y maravillada.

Kessha debió la mirada de Cross para que esta se cruzase con la del Inspector Leverrier, los ojos del mismo la miraron, vacios y sin ningún sentimiento. Esta se mantuvo firme ante esta mirada, la Noah no pensaba dejarse dominar y mucho menos por alguien como él.

-Señoritas, ¿desean ir a alguna otra parte? Este lugar es algo aburrido para ustedes, me parece-dijo el general, cortes pero se podía notar una nota de diversión en su voz. Kessha decidió seguirle el juego y miro a Coraline, que seguía embelesada con el pelo del general

-Tiene razón. Coraline.-llamo Kessha sacando de su ensoñación a la pequeña.-vamos a la sala de entrenamiento, quiero ver qué tal te manejas con tu Inocencia. –miro a Cross.-Es usted libre para venir si así lo desea, General.

Coraline fue llevada por Cross en brazos hasta dicha sala, acto seguido este se despidió o mejor dicho ''escabullo'' diciendo que debía hacer algo.

Como Kessha ya esperaba, ambas chicas se encontraron con Kanda entrenando, Kessha sonrió.

-¡Yuu!-llamo la Noah, el samurái se volvió, enfadado con Mugen alzada.-que saludo más amable…

-Te voy a matar, N-chibi-dijo Kanda, listo para lanzar su primer ataque cundo vio a Coraline.- ¿Qué diablos hace aquí una enana como esa?

-¿siempre tan amable, eh? Se llama Coraline, llego hoy y es una portadora de la Inocencia. Mi nombre es Kessha no N-chibi.

-Las niñas pequeñas son solo un estorbo.

-¡Yo no soy un estorbo!-dijo Coraline, haciendo acto de presencia en la conversación, enfada.

-Las personas que son un estorbo son un estorbo.

-Que…yo…no soy…UN ESTORBO-grito Coraline activando su Inocencia. Una grande y preciosa guadaña hizo acto de presencia, la guadaña poseía incrustaciones de rubíes en forma de corazón y el color del material con el que estaba hecha era negro, tanto el samurái como la Noah apreciaron la aparición de un pequeño corazón negro justo bajo el ojo derecho de la chica así como los ojos chocolate de Coraline se tornaba levemente rojizos.

-Bonita guadaña. ¿Sabes usarla?-pregunto Kanda con un deje de burla.

-¡Claro!-dijo la chica mientras se lanzaba a atacarlo, Kessha sonrió, dudaba que la chica aguantase mucho, los movimientos del samurái eran rápidos, certeros y seguros. Los movimientos de Coraline no eran malos, pero tampoco buenos, usaba demasiada fuerza en los ataques y dejaba amplios huecos en su defensa.

Kessha dejo luchando a Kanda y a Coraline después de ver el empeño de la chica por mejorar, cada vez que caía o el samurái le hacía pequeños cortes no se quejaba, únicamente se levanta y volvía a atacar. La Noah de la Esperanza se aburría, por suerte, Allen paso por la sala de entrenamiento justo a tiempo, a la Noah se le iluminaron los ojos.

-¡Walker!-grito mientras se acercaba al chico de cabellos y ojos de plata.- ¿juegas conmigo?

-Link me estará buscando…-dijo Allen mirando hacia atrás.

-¡Venga, Allen!-insistió la Noah con una sonrisa divertida.-dudo que se atreva a meterse mi juego si no quiere que le ampute un miembro, como mínimo.-dicho esto y para convencerlo del otro se acerco mas.-Y como recompensa te dejare hacerme dos preguntas.

-¿para qué deseo hacerte dos preguntas? ¿Puedo confiar en que tu información sea verdadera?-pregunto Allen, levemente desconfiado.

-Sí, puedes confiar en mí porque…yo no miento.

-¿Por qué tu no mientes?-pregunto Allen arqueando las cejas.

-Porque… la verdad es mucho mas aterradora y cruel que una simple mentira. -respondió la Noah con una misteriosa sonrisa que pareció hipnotizar a Allen. Este no se percato de que la tristeza nublaba la mirada de Noah durante unos segundos.- ¿Qué me dices? ¿Jugamos un rato, Walker?

Allen sonrió de manera dulce y pensó que tal vez podría confiar en Kessha, practicar la lucha tampoco lo vendría mal.

-Está bien.-acepto el Payaso de Dios con la sonrisa aun en los labios mientras activaba su Inocencia.

-Esa Inocencia… -sonrió levemente.-dame todo lo que tienes, Pierrot-dijo la Noah con una preciosa sonrisa.-No te detengas, si lo haces terminaras mal parado. -Advirtió Kessha-Sinless.-llamo la Noah con dulzura.-hora de jugar.

El hermoso golem apareció de la nada y la Inocencia que llevaba en su Interior se activo mientras se clavaba en la espalda de la hermosa chica. Esta no hizo gesto de dolor esta ver. Allen admiro la hermosa pero por algún motivo macabra escena, las bellas alas emitían dos sensaciones por separado, quizá opuestas. Amabas resultaban imponentes y a los ojos de cualquiera ejercían una atrayente fascinación, pero por algún motivo, quizás también emitían tristeza.

-Al máximo.- advirtió Kessha a sabiendas de cómo era la Inocencia de Allen.

-Pero, Kessha, mi espada puede ser peligrosa para ti.-dijo Allen con preocupación.

-Yo también tengo una.-dijo ella, con cara de desconcierto, lo acababa de recordar.- Inocencia…nivel 2, modo espada… ¡Sentencia!- grito por ultimo la Noah.

Una tercera ala apareció frente a la joven y esta la agarro. Las plumas del ala fueron desapareciendo, dejando ver una elaborada espada. La espada poseía un filo perfecto y la hoja era negra y fina, con una gran cruz blanca tallada en su centro, el mango tenía un leve resplandor verde y la empuñadura era plateada y tenia numerosas cruces tanto negras como bancas talladas a su alrededor, en la punta del mango de la espada se apreciada una piedra preciosa, una esfera que parecía ser una esmeralda o una aguamarina, Allen no pudo apreciar bien ese detalle por que la Noah, con una sonrisa se había lanzado a atacarlo.

Fuertes estocadas, fintas, esquivas, grandes saltos y el ruido de entrechocar de las espadas de ambos se dejaba oír en toda la sala, el resto de personas que se hallaban entrenando pararon sus acciones para mirar la fiera batalla entre la Noah y el exorcista. Kessha ya se había percatado de las miradas pero no le tomaba importancia, por su parte, Allen estaba absorto en la batalla, olvidándose de los que le rodeaban y concentrándose en la espada y el cuerpo de la joven que le atacaba sin descanso.

El tiempo transcurría pero ninguno de los dos parecía darse cuenta de aquel pequeño detalle. Kessha no se sentía cansada ni nada parecido, sin embargo, cuando la batalla ya se había prolongado más de tres horas, este comenzó a cansarse y la Noah lo noto. Decidió poner fin al ''juego''.

-Game Over, Allen Walker.-dijo mientras usaba su inusual velocidad para situarse detrás del mismo, Allen abrió los ojos al máximo. La Noah le propino un fortísimo golpe en la espalda y este salió disparado hacia el suelo. Kessha lo cogió justo antes de que se estrellase, sentándose encima de él para que no se levantase. Allen jadeo.-Hora de tu descanso, Walker. Te lo has ganado.

Allen se coloco una mano en la frente y se limpio la piel, perlada por el sudor mientras sonreía de manera triste al percatarse de que Kessha no había estado luchando enserio.

-Que penoso soy…-susurro Allen mientras había una mueca y su mirada se nublaba con algo parecido a la rabia.- podrías haber terminado la pelea en cuanto comenzamos ¿no?-dijo de manera brusca mirando a la Noah desde el suelo.

-Sí. -respondió la Noah de manera automática.-Tranquilo, ya sé que tu tampoco luchabas en serio.

-¿Cómo?-pregunto Allen, desconcertado.

- No me transmitías sensación de seriedad, no me golpeabas de manera fuerte y tus movimientos eran inseguros, supongo que no querías matarme.

Allen seguía completamente desconcertado, Kessha le dedico una bonita sonrisa.

-Y ahora… arriba-dijo mientras se levantaba y le tendía una mano a Allen.-Esta noche iré a tu habitación y me harás las preguntas que te prometí, ahora no.-susurro la Noah adelantando los acontecimientos.-Me están vigilando.

-N-chibi.-llamo Kanda acercándose.

-¡No me llames así, estúpido Yuu!-se volvió furiosa la Noah hacia Kanda, quien traía a Coraline en brazos, desmallada.-Que detalle traerla en brazos, gracias. ¿Cómo estuvo?

-Es torpe y brusca.-dijo Kanda con desdén mirando a Coraline, desmallada y con abundantes heridas.

-Eso es normal, lo raro sería que fuese buena luchando siendo tan pequeña.

-Kanda…-llamo una soñolienta y desorientada Coraline despertándose, de repente parpadeo, llena de vitalidad de nuevo.-¡Gracias por luchar conmigo!-grito con una enorme sonrisa mientras lo abrazaba.

El corazón del samurái dio un vuelco y abrió los ojos al máximo al ver la sonrisa de Coraline y su mirada. No pudo evitar compararla con Alma, aquella sonrisa…

Dejo caer al suelo a Coraline de manera brusca y esta se quejo, el samurái se dio media vuelta y se marcho de allí, ignorando los gritos y los insultos de aquel al que llamaba Moyashi.

-Coraline, vamos a mi habitación, creo que puedo hacerte un apaño con alguna prenda mía dado que tu uniforme como exorcista no tardaran en dártelo. Y de paso te hare un regalo.

-¿no vamos a ir a la enfermería?-pregunto Coraline con los ojos muy abiertos.

-Confía en mí.-dijo la Noah con una sonrisa.-Walker, creo que te están buscando.

-WALKER.-grito un Link fuera de sus casillas en ese mismo instante.

-Oh-oh.-susurro Allen retrocediendo un paso.

-Te dejo con tu amiguito,-dijo mientras le guiñaba un ojo.- nos vemos esta noche.- le susurro al oído sensualmente. Ante esta ultima mención y sin saber muy bien porque Allen se sonrojo y Kessha sonrió, aguantándose las ganas de reír, le encantaba jugar con ese chico. Coraline miraba la escena desde los brazos de Kessha sin comprenderla muy bien.

Las heridas de Coraline sangraban y le dolían bastante pero esta se mordió los labios y espero a que Kessha la llevase a su habitación.

-¿Por qué no corres?-pregunto muy bajito Coraline, curiosa.

-Porque me están siguiendo. - respondió la Noah en el mismo tono.-tranquila, ya casi llegamos.-Kessha acelero levemente el paso y en cuestión de unos minutos llegaron a su habitación, entraron y Kessha cerró la puerta con llave.-Ya estamos aquí, eres una buena chica, Coraline.

Coraline le dedico a Kessha una enorme sonrisa y la abrazo. La Noah separo a Coraline de su cuerpo al ver la expresión de dolor que ponía.

-No es nada.-intento quitarle importancia la pequeña mientras se separaba del todo de Kessha.

-Mentir es un pecado en tu religión ¿sabes?-se burlo la mayor con una sonrisa.-Bueno, su me prometes que jamás le dirás a nadie lo que vas a ver hoy, te daré tu regalo.

-¡Vale!-dijo animadamente la pequeña chica.

-Quédate quieta un momento y cierra los ojos.-Coraline obedeció rápidamente y Kessha volvió a sonreír. Se arrodillo hasta quedar a la altura de la niña y le beso delicadamente la frente, luego le cogió ambas manos e hizo lo mismo con ellas.

Coraline sentía como el dolor desparecía rápidamente y se pregunto qué estaría haciendo su amiga con ella, sintió la tentación de abrir los ojos.

-Ya está. ¿Te encuentras mejor?-Coraline abrió los ojos ante la señal y se miro el cuerpo. Cualquier rastro de herida, cicatriz o sangre existente había sido borrado.

-¡AAAAAH! ¿Cómo has he-?-Kessha le tapo la boca para que guardase silencio.

-No chilles, es el regalito que te quería dar.-le susurro la Noah. Coraline se puso a dar brincos y a hacer piruetas.-Bueno, tranquila, pequeña. Ahora déjame ver que tengo por aquí para ponerte, entre lo sucia que tienes la ropa y lo ajada que te la ha dejado Yuu… parece que llevas harapos…-dijo mientras miraba en su armario. Encontró una camiseta verde oscuro con detalles dorados que a ella le quedaba grande y se la lanzo a Coraline para que se la pusiera a modo de vestido, le pasó un cinturón por la cadera para que le diese un aire más moderno y le puso un lazo azul en la muñeca derecha.-Lista.

-Muchas gracias.-dijo Coraline con una gran sonrisa.

Justo en ese momento llamaron a la puerta.

-¡Enana! ¡N-chibi!-gritaba un enfadado Kanda mientras aporreaba la puerta.

-¡Maldito Yuu!-chillo Kessha desde el otro lado de la puerta mientras se apresuraba a abrir.- ¿Qué diablos quieres?

-La enana se dejo esto.-dijo de mala manera Kanda mientras lanzaba una pequeña guadaña dentro de la habitación.

-¡Gracias!-dijo Coraline con otra de sus grandes sonrisas.

-¿Cómo sabias cual era mi habitación, Yuu? –pregunto Kessha encarnando una ceja, divertida.

-¡No tengo por qué darte explicaciones N-chibi!

-¡Exijo un respeto!-espeto con una sonrisilla la Noah.

-¿sois pareja?-salto Coraline con una sonrisa.

-¡NO!-gritaron los dos al mismo tiempo mientras la miraban, horrorizados ante esa sola mención.

-Más quisiera este estúpido samurái con coleta llamado Yuu.-dijo Kessha con una sonrisa arrogante.

-Eso te crees tú, N-chibi.-respondió Kanda ante la provocación de la mayor.

-jeje…-rio muy bajito Coraline.

Kanda se dio media vuelta y se marcho, sin que Kessha y Coraline pudiesen ver la sonrisa de diversión que había en su rostro.

El tiempo paso rápido, Coraline y Kessha se encontraron con Lavi y la pequeña se pego a él como una lapa. Lavi parecía satisfecho con la atención de la pequeña aunque de vecencuando reclamaba la atención de la mayor. La tarde se paso rápido, cuando Lavi se fue, llamado por Bookman, llego Lenalee con el uniforme de Coraline. A esta le brillaron los ojos al ver lo elegante y bonito que era el uniforme. El uniforme la niña era idéntico al de mirando, se ceñía a su cuerpo, aun sin ninguna curva para facilitarle el movimiento y el abrigo con las joyas le daban el toque de elegancia justo.

Cuando Coraline se hubo puesto el traje, bajaron a cenar dado que ya era algo tarde, a Kessha le sorprendió no encontrar a Allen ni ninguna montaña de platos sobre alguna de las mesas del comedor. Coraline pidió, de nuevo, un trozo de tarta de chocolate.

-Yo quiero…-la Noah pensó en alguna cosa ligera. No tenía hambre.-Un vaso de leche con miel.

-Marchando~-respondió el cocinero con su particular acento. En cuestión de segundo ya tenía todo lo que habían pedido las dos jóvenes.

-¡No nos dijiste tu nombre, cocinero!-dijo de repente Coraline.

-Jerry es mi nombre~

-Gracias, Jerry.-agradecieron las dos chicas al mismo tiempo. Estas se miraron, la menor rio y Kessha sonrió.

La Noah diviso a Kanda y su sonrisa se amplio.

-¡Yuu!-el nombrado casi se atraganta al sentir como era abrazo por la chica por la espalda.- ¿siempre comes, cenas o desayunas lo mismo?-pregunto la Noah al ver la soba de Kanda.

-¡No te importa N-chibi!-dijo con falso mal humor.

-¡Que malo…!-se quejo la Noah.-Coraline, comamos al lado de Yuu ¿ok?

-¡Sí!-respondió alegremente la niña.

Ignorando por completo las quejas del samurái, Kessha se sentó a su lado y Coraline al lado de Noah. Cenaron y en un par de ocasiones Kanda y Kessha dejaron de comer, unas para perseguirse entre ellos y otras persiguiendo a Coraline que los llamaba ''pareja de casados''.

Una vez terminaron se despidieron de Kanda y este las despidió a su vez con un leve gesto de cabeza que solo la mayor aprecio. Ambas chicas se fueron a la habitación de la Noah y se pusieron sus respetivos camisones, Coraline una camiseta blanca de Kessha y la está un fino camisón blanco con abundantes flores negras. Pasaron dos horas hasta que la menor se quedo dormida y Kessha aprovecho esa oportunidad para ir a ver a Allen.

-Tim, Sinless, vigilad a Coraline. Regresare pronto, o eso espero.-susurro la Noah muy bajo.

Dicho esto la Noah se levanto lenta y sutilmente de su cama, ciertamente no sabía dónde estaba la habitación de Allen, pero eso no era un impedimento para ir a verlo. Sabía perfectamente que únicamente tenía que seguir su esencia y lograría encontrarlo donde fuese. Abrió la ventana sin ruido y salto sin miedo. Se agarro sin ningún problema a las piedras que formaban la cubierta de la oscura torre, y escalo, buscando la habitación de Allen, con una sonrisa de satisfacción en los labios.

No le tomo más de dos minutos encontrar la habitación, cuando la encontró, la golpeo suavemente y un guapo chico de ojos de plata salió a su encuentro en cuanto abrió la ventana.

-¡¿Kessha!¿Qué haces aquí?-pregunto él sorprendido.

-Vine a buscarte para que me hagas las preguntas que te prometí.-el chico no respondió a su afirmación y se sonrojo.- ¿Deseas que me vaya?-pregunto la Noah, en su voz podía distinguirse un tono de desilusión. Hizo amago de saltar para marcharse.

-¡No!-grito Allen deteniéndola.-No…te vayas.-la Noah sonrió y él se hizo a un lado para dejarla pasar.

Kessha entro en la habitación y se sentó en la cama, con movimientos elegantes y sutiles.

-…-El chico se mantenía el silencio y su sonrojo no disminuía.

-Puedes relajarte conmigo, pequeño Payaso. No voy a devorarte.-dijo ella con una sonrisa zalamera en los labios. Allen no se relajo.-Bien, mi Pierrot…Es hora de que me hagas tus preguntas…

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Hola, queridos lectores, lamento haber tardado taaanto en escribir la continuación del fanfic, estaba de exámenes, etc.…

Kessha.-Lo que te ha pasado es que andabas vaga para escribir. No trates de engañar.

Yo.-Bueno… ¿la has tomado conmigo últimamente?

Kessha (mira para otro lado).-No…que va…

Kanda (con cabreo).- ¿Dónde está Mugen?¡N-chibi!

Kessha.-Yo no he sido, Yuu y… ¡Me llamo Kessha!

Kanda (me mira)

Yo (aterrorizada).-yo no he sido… (Sale corriendo)

Kanda.-Espera, maldita sea.

Yo.- ¡Allen socorro!

Kessha.-En fin…Kanda no está, Allen se ha ido a salvar a mi amiga, solo quedo yo. Espero que se les haya quedado interesante el capitulo y continúen leyendo. Deseo que les guste y así me despido. (Hace una reverencia) Les dejo el perfil de Coraline:

*Nombre: Coraline

*Edad: 12 años

*Raza: Humana poseedora de una Inocencia contaminada.

*Fusión con su Inocencia: 79%

*Inocencia: Guadaña Sangrienta.

*D. Física: Chica de cabellos oscuros recogidos en una coleta, cabello recogido y penado hacia atrás (parecido a Tyki) bonitos ojos de chocolate rodeados por espesas y largas pestañas, de tez morena. Esta bastante delgada, ninguna curva surca su cuerpo por el momento.

*D. psicológica: es tranquila y motivadora con una sonrisa que dar siempre, odia meterse en problemas, algo torpe y siempre que cree que pasa algo tiende a disculparse.

*Curiosidades: Le gusta Kanda Yuu y ama el chocolate. Le encanta abrazar a Kessha y que esta le cuente cuentos y le cante canciones que la misma compone. (Lo veréis en el próximo capítulo~)

*Frase: "Los humanos somos creadores de vida y dictadores de muerte"