Hola pues con nuevo cap, actualizare hasta el domingo o lunes

Pasaron unos cuantos segundos más cuando reaccione, di un paso hacia atrás y con eso me aleje del alcance del sensei, estaba con la cara roja y aun nervioso, ya que al momento de alejarme pude escuchar un gruñido por parte de Sasuke-sensei.

-Ayer casi me atropellan, y resulte con una dislocación del brazo izquierdo y moretones, nada grave contando de que el auto estaba dispuesto a eliminarme de su camino- en ningún momento levante la mirada, y comencé a colocarme toda mi ropa y a enrolar la venda.

Al terminar el jalo de mi brazo y mirándome directamente a la cara, solo una pregunta que no pensé que saldría de su deducción.

-¿Conoces a alguien que quiera hacerte daño?- lo medite un momento y al igual que a la abuela Tsunade le conté todo lo referente al auto negro, y él ya no pronuncio nada mas, se quedo meditando mis palabras.

Después de esa pequeña platica comenzamos con los ejercicios pertinentes, en todo el rato ninguno de los dos pronuncio palabras que no fueran necesarias, o por lo menos el único que hablaba y era sobre la terapia era yo, y el al igual que siempre utilizaba sus monosílabas.

Termino la terapia, y al igual que la ves anterior me invito a comer, yo gustoso acepte, porque la verdad tenía hambre y me tocaban mis medicamento, transcurrió tranquila la comida, hasta que llego la hora de retirarme.

-Naruto, ten mucho cuidado, si sucede algo no dudes en pedirme ayuda si la necesitas- me sorprendió su propuesta, pero algo dentro de mí se sentía feliz, sin más me retire de su casa y me dirigí a la guardería.

Ya estando en casa el brazo me comenzaba a molestar de nuevo así que coloque mi brazo a su antigua posición y con ayuda de la venda logre hacer una "silla" para que este se recargara, Hiroshi me veía atentamente todos mis esfuerzos al realizar las cosas de la casa con una solo mano y ante cada fallo mío solo aplaudía y se reía, como si se burlara de la desgracia de su padre.

Cuando me di cuenta ya Hiroshi había caído totalmente dormido, así que le cambie su pañal y ropita y lo acomode en el tatami para que pudiera descansar mas cómodo, mientras yo continuaba con las labores de la casa y a lavar algunas cosas para el día siguiente.

Ya era sábado en la mañana y no sabía qué hacer con Hiroshi, no tenía a quien dejárselo encargado, así que guardes las cosas necesarias en su pañalera y mis cosas para la terapia, desarme el corral y lo coloque afuera de mi casa, cargue las cosas y a Hiroshi en su lo coloque en el canguro y tome un taxi que me llevara a la casa del sensei.

Conociéndolo no se quedaría con la duda de saber quién era el pequeño, así que le diría la verdad.

No tardamos mucho en llegar y el señor taxista me ayudo a colocar el corral en la entrada de la casa. Toque el timbre y la misma empleada de la vez anterior me abrió, se quedo algo sorprendida, ver que llegaba con un bebé pero de inmediato me ayudo con el corral, me dejo esperando en la estancia, ya que el sensei en esos momentos se encontraba dándose una ducha, y había pedido que lo esperara.

No paso mucho tiempo cuando escuche como el ruido de las llantas de la silla se hacía más fuerte lo que indicaba que estaba cerca.

-Siento hacerte es… perar- se quedo viendo a mi pequeño, yo sonreí algo nervioso y me miro, lo cual sus ojo reflejaban que quería una explicación.

-Buenos días Sasuke-sensei, siento las molestias pero no tenia con quien dejarlo y me tome el atrevimiento de traerlo conmigo- el solo siguió intercalando miradas entre Hiroshi y yo.

-¿Es tu hermano?- su pregunta me causo algo de gracias, pero era normal cualquiera pensaría eso, yo mismo lo pensaría.

-Eh no, no es mi hermano, es mi hijo- mi respuesta claro que le sorprendió, pero casi al instante regreso a su compostura normal. No dijo nada y nos dirigimos a su habitación, al llegar de inmediato arme el corral y lo coloque en una parte de la habitación en donde no estorbara, y coloque a Hiroshi ahí.

-Tan joven y ya con un hijo, ¿en que estabas pensando?- me sorprendió su comentario, lo mire y solo sonreí.

-Estaba pensando en que no dejaría abandonado a este pequeño cuando su madre murió en el parto- mi respuesta le sorprendió y creo que trajo consigo el recuerdo de su madre.

-Le confesare algo que nadie sabe, Hiroshi no es mi hijo biológico, pero su madre fue mi novia, crecimos juntos en un orfanato, pero al salir de ahí ella me dejo por otro, que le había prometido todo lo que ella soñaba, pero como es tipo, el tipo la dejo al enterarse de su estado, yo la perdí de vista hasta el día que nació Hiroshi y fue ahí que ante su lecho de muerte le prometí cuidarlo y criarlo como si fuese mío, y eso intento hacer- me miro sorprendido, no se esperaba que esa fuera la realidad de las cosas.

-¿Por qué me cuentas esto?- pregunto yo le mire fijamente.

-No se, creo que es como pago a la confianza que me dio al contarme lo de su madre- sin decir nada mas comenzamos con la terapia, los únicos ruidos que se escuchaban en la habitación, eran los que hacia Hiroshi al agitar sus sonajas o algún juguete, así como sus risas o aplausos cuando al mirarnos veía que Sasuke-sensei hacia las cosas bien.

Me di cuenta que durante la terapia, la mirada del sensei permaneció casi en su totalidad en Hiroshi.

-Bien, es todo por hoy- el se encontraba en la silla de ruedas, y yo me dedicaba a guardas mis cosas para poder retirarme, cuando mire de nuevo, el sensei ya cargaba a Hiroshi y este le sonreía, mi pequeño hacia ruidos como platicándole algo al sensei y este solo le seguía la corriente.

Así continúe guardando tanto mis cosas como las de Hiroshi que habían quedado regadas, al igual que desarme de nuevo el corral y lo seque de la habitación para colocarlo cerca de la entrada.

-Sera mejor que me retire ya es casi la hora de la comida y Hiroshi ya necesita comer a demás de que no tarde en llover- cuando me acerque a Sasuke-sensei, e intente cargar a mi pequeño, este no quiso venir conmigo y se aferro al cuello de sensei.

-Tal parece que me quiere a mí, que te parece si se quedan a comer así el pequeño se duerme y será más fácil que te lo lleves, y si llueve yo me encargo que lo lleven hasta su casa- lo pensé un momento, pero al ver como Hiroshi se abrazaba al sensei, no me quedo de otra que aceptar su invitación, así que llamo a una de las empleadas y pidió que prepararan comida especial para mi pequeño, nos dirigimos a sala a esperar a que la comida estuviera lista, yo ayudando con la silla mientras que Sasuke-sensei cargaba a Hiroshi.

Llego la hora de la comida y ahí fue cuando Hiroshi acepto se r cargado por mí para darle de comer, la comida transcurrió más animada que veces anteriores ya que el sensei preguntaba cosas referentes a Hiroshi, y este parecía que respondía a lo que decíamos.

Un fuerte rayo interrumpió la comida, había comenzado a llover y era mucho más fuerte que lo pronosticado.

Al terminar de comer, nos quedamos un rato mas ya que teníamos la esperanza de que la lluvia se calmara un poco, no quería arriesgar a Hiroshi a un accidente de auto.

Pasó un par de horas mas y la lluvia en lugar de parar, aumentaba su intensidad. Uno de los empleados entro a la sala en donde nos encontrábamos jugando con Hiroshi que aun no terminaba de cansarse, nos informo que por la fuerte lluvia y los constantes truenos y rayos, varios árboles habían caído, lo cual dificultaba el paso a los automóviles y los ponía en un gran riesgo, sin contar que algunas calle estaban inundadas.

No podíamos movernos, no pondría en peligro a mi pequeño el cual ya se había quedado profundamente dormido en mis brazos.

-¿Por qué no te quedas? Mañana es domingo así que no hay problema-acepte su propuesta ya que la lluvia no se veía que fuera a parar.

Sasuke-sensei pidió a una de las empleadas que ordenaran una habitación ya que nos quedaríamos, la chica de inmediato hizo el cuarto proporcionándolo de todo lo necesario para que alguien durmiera ahí.

Estuvimos un rato más en la estancia y cenamos un chocolate caliente, platicamos unos momentos más cuando decidimos ir a dormir.

Cuando entre a la habitación, el sensei me dejo una pijama que supongo le pertenece, era de franela para que sea más acogedor, acomode a Hiroshi para que durmiera, tenía que ir al baño a cambiarme y hacer alguna que otra necesidad fisiológica de mi cuerpo, pero no quería dejar solo a Hiroshi ya que era la primera vez que dormiríamos los dos en una cama y corría el riesgo de caer, por suerte en ese momento entraba Sasuke-sensei para saber si se me ofrecía algo, así que le pedí que se quedara con el por unos momentos, el acepto y de inmediato entre al baño.

Cuando Salí me encontré que el sensei se encontraba acostado junto a Hiroshi y lo miraba fijamente con un toque de añoranza, me acerque y le agradecí, pero al momento que se intento levantar, mi pequeño comenzó a llorar logrando que se despertara, de inmediato el sensei se recostó de nuevo, al sentirle de nuevo cerca comenzó a tranquilizarse, Hiroshi me miro y alzo sus brazos como pidiendo que me acercara, intente cargarlo pero comenzaba a llorar así que me recosté quedando Hiroshi entre el sensei y yo, fue entonces que de nuevo se quedaba dormido.

Cuando alguno de los dos intentaba levantarse mi pequeño comenzaba a llorar hasta que de nuevo estábamos los dos a su lado.

-Creo que tendremos que dormir los tres juntos- dijo el sensei, yo me sonroje, nunca pensé que pondría en esta situación al sensei, pero a este no parecía no afectarle, al contrario parecía que le causaba gracia.

-Yo realmente lo siento, no pensé que le causaríamos estas molestias- el sensei solo negó y fue asi que acorrucados nos quedamos dormidos siendo arrullados por las fuertes gotas de lluvia que chocaban en la ventana.