El capítulo del mes y en un par de horas ya es navidad así que Feliz Navidad y Prospero año nuevo
Este capítulo a diferencia de los otros tiene textos de capítulos anteriores y la forma en que se diferenciaran es que estarán en negritas y cursiva
prietar: cómo puedo conseguir ríos del tártaro porque esa idea me gusto
anubis172001: posiblemente si lo castre
hpinvidente: no pensé como se podrían llevar Icaros y Percy pero pensándolo bien Icaros podría sentirse celoso por cómo se llevan Paul y Percy pero también podrían llevarse como hermanos así que en ratos bien y en otros querer casi matarse bueno eso me pasa con mis hermanas
x29: como mencione la tortura de Gabe será un capítulo especial después de que Jim se entere que Gabe golpeaba a Sally por lo que será al finalizar este libro y si bien actualizo una vez al mes es porque a diferencia de mis demás fics lo escribo directamente en mi computadora y solo escribo en la noche después de que mi hija de 3 años se duerme y los que tienen niños sabrán que en unos minutos puede pasar cualquier cosa hace unos días nos ganó a mi marido y a mí y estaba echándole Resistol a los perros y dijo que los estaba bañando y en otra ocasión se nos cayó de la cama mientras los dos la cuidábamos entonces como puedes ver no puedo escribir tan seguido como quisiera así que si actualizo cada mes es de milagro porque abecés me subo a mi cama tan cansada que no me dan ganas de escribir o quiero hacerlo pero me quedo dormida con la computadora prendida y eso me ha pasado muchas veces
Rebe Marauder: el dragón Peleo llego hasta el final del segundo libro así que todavía no está en el campamento
Mar91: torturar un poco se queda corto
Kira Potter Jackson: como prometí hoy que es navidad tienen su capítulo del mes
Yo quiero leer –dijo Poseidón en automático y con una pequeña ola quito el libro de las manos de Apolo y llego a sus manos abriéndolo empezó a leer- Capítulo 8 Capturamos una bandera
Se escuchó el grito de emoción de los hijos de Ares
Los siguientes días me acostumbré a una rutina que casi parecía normal, si exceptuamos el hecho de que me daban clase sátiros
Los romanos vieron extrañados a los sátiros que escuchaban a la lectura preguntándose que podían enseñar los faunos
Ninfas y un centauro.
Algo completamente normal –dijeron los griegos
Cada mañana recibía clases de griego clásico de Annabeth, y hablábamos de los dioses y diosas en presente, lo que resultaba bastante raro.
Con el paso del tiempo te acostumbras –dijeron los semidioses-
Descubrí que Annabeth tenía razón
Es que Annabeth siempre la tiene –dijo Piper a lo que ambas Annabeth sonrieron un poco arrogantes-
Con mi dislexia: el griego clásico no me resultaba tan difícil de leer. Al menos no más que el inglés. Tras un par de mañanas, podía recorrer a trompicones unas cuantas frases de Homero sin que me diera demasiado dolor de cabeza.
El resto del día probaba todas las actividades al aire libre, buscando algo en lo que fuera bueno. Quirón intentó enseñarme tiro con arco
El peor error de su vida –dijeron Annabeth y Thalía-
Porque –pregunto Jim-
Soy un asco con el arco –dijo Percy-
No creo que puedas ser tan malo –dijo Jim de forma algo paternal-
Pero pronto descubrimos que no era ningún as con las flechas. No se quejó, ni siquiera cuando tuvo que desenmarañarse una flecha perdida de la cola.
Y donde estabas –pregunto Leo-
Eso no ha pasado –dijo Quirón- así que no te puedo contestar esa pregunta
Yo sí puedo –dijo Will alzando la mano- Quirón se encontraba atrás de el
Varios rieron mientras los que usaban arcos hicieron una mueca no podrían ser tan malo o si
Y esa fue una de sus flechas perdidas otra me dio a mí –dijo Will descubriéndose la oreja y mostrando una pequeña cicatriz- y yo iba entrando al campo de tiro y en ese momento Lee se acercó y le dijo que mientras él no estuviera supervisándolo no respirara cerca de un arco
Ok si puedes ser tan malo –dijo Jim mientras Gabe murmuro un inútil que gracias al oído de músico que Apolo le había heredado lo escucho recibió un golpe en medio de los ojos-
¿Carreras? Tampoco. Las instructoras, unas ninfas del bosque
Enserio –dijeron los romanos-
Si no hay mejores corredoras que las ninfas –explico Leneo-
Ellas han pasado toda su vida huyendo de los dioses y sátiros –dijo Artemisa-
Las ninfas pueden convertirse en cazadoras –pregunto el joven Nico con algo de inocencia-
Podrían pero el problema con las ninfas es que si se enamoran llegan a ser algo obsesivas además que si lo hacen son de espíritus de la naturaleza y no hombres así que ellas rompen el juramento con mucha facilidad o por el contrario pueden ser muy fieles al juramento pero son muy pocas –dijo Artemisa-
Me hacían morder el polvo.
A todos –dijeron la mayoría de los semidioses-
Los únicos que llegan a rivalizar a las ninfas son los hijos de Hermes y los de Afrodita -dijo Quirón a lo que los hijos de Afrodita y Hermes sonrieron-
Me dijeron que no me preocupara, que ellas tenían siglos de práctica de tanto huir de dioses enamorados.
Varias miradas fueron hacia Zeus Apolo y Hermes
Pero, aun así, era un poco humillante ser más lento que un árbol.
Todos nos sentimos así –dijeron Jason y Leo-
Pierdes orgullo –dijo Jason-
¿Y la lucha libre? Olvídalo. Cada vez que me acercaba a la colchoneta, Clarisse me daba para el pelo.
Los hijos de Ares sonreían orgullosos mientras Ares la veía sin expresión alguna
«Tengo más de esto, si quieres otra ración, pringado», me murmuraba al oído.
Annabeth frunció el ceño
En lo único en que sobresalía era la canoa, que desde luego no era la clase de habilidad heroica que la gente esperaba descubrir en el chico que había derrotado al Minotauro.
Poseidón hizo una mueca
Sabía que los campistas mayores y los consejeros me observaban, intentaban decidir quién era mi padre, pero no les estaba resultando fácil. Yo no era fuerte como los hijos de Ares
Obviamente –dijeron los hijos de Ares-
Ni tan bueno en el arco como los de Apolo
Lo que me extraña siendo su legado –dijo Jim- haber prueba con este –le entrego una pequeña caja metálica Percy la agarro la abrió y vio una armónica—
Es armónica muy especial –dijo Jim- acaricia la lira que esta tallada
Percy la acaricio brillando un poco y tenía un arco dorado
Es un arco muy especial jala la cuerda y una flecha aparecerá tienes 50 tiros antes de que se agote después de eso tienes que esperar una hora para que se carguen las flechas nuevamente –explico Jim- está encantado y es casi imposible que falles pruébalo
Apolo hizo aparecer un blanco
Genial voy a hacer el ridículo frente a todos –pensó Percy mientras jalaba la cuerda preparándose para disparar-
En cuanto soltó la flecha algunos tuvieron que mover la cabeza para evitar que la flecha les diera rosando la oreja de Gabe y se clavó a un lado de la cabeza de su padre que estaba atrás de el
Lo siento pa… señor Poseidón –dijo Percy-
Creo si eres un caso perdido –dijo Jim suspirando- solo espero que en algún momento de tu vida no dependas de un arco pero estoy seguro que serás mejor con los augures –haciendo palidecer un poco a Octavian-
No tenía la habilidad con el metal de Hefestos ni —no lo permitieran los dioses — la habilidad de Dionisos con las vides.
No eres hijo mío –dijo Dionisio bostezando y cambiando de hoja en señal de aburrimiento-
Qué bueno –pensó el joven Percy
Luke me dijo que tal vez fuera hijo de Hermes, una especie de comodín para todos los oficios, maestro de ninguno.
Hijo no pero si un gran legado –dijo Hermes sonriéndole a lo que ambos Luke se pusieron algo celosos
Pero tuve la impresión de que sólo intentaba hacer que me sintiera mejor. Él tampoco sabía a quién adscribirme.
Nadie podía –dijeron los consejeros- pero actualmente llevas 2 días despierto y llegaste hace 2 días
Yo tengo mis sospechas –dijo Icaros
Quien –preguntaron los consejeros-
Porque tanto interés en que el de sus sospechas –pregunto Piper-
Él era el hijo de Athena más inteligente –dijo Lee- y siempre que daba sospechas sobre quién era el padre divino de los campistas que llegaban siempre eran correctas
Un papel salió de la hoguera y cayó en las piernas de Icaros lo agarro y leyó
Que dice –pregunto Hestia tranquila-
Dice que mis sospechas sobre los campistas Perseo Jackson y Nico Di Angelo son correctas pero no puedo mencionar nada hasta que ambos sean reclamados a su debido tiempo –dijo sonriendo un poco-
A pesar de todo, me gustaba el campamento.
Los campistas sonrieron
Pronto me acostumbré a la neblina matutina sobre la playa
Poseidón y sus hijos suspiraron
Al aroma de los campos de fresas por la tarde
Deméter y sus hijos suspiraron
Incluso a los sonidos raros de los monstruos de los bosques por la noche.
Los romanos se miraron algo asustados la noche anterior fue extraña con esos sonidos extraños
Cenaba con los de la cabaña 11, echaba parte de mi comida al fuego e intentaba sentir algún tipo de conexión con mi padre real. No percibí nada, sólo el sentimiento cálido que siempre había tenido, como el recuerdo de su sonrisa.
Poseidón sonrió haciendo que la mayoría de las campistas y legionarias se le quedaran viendo embobadas
Intentaba no pensar demasiado en mamá, pero seguía repitiéndome: «Si los dioses y los monstruos son reales, si todas estas historias mágicas son posibles, seguro que hay manera de salvarla, de devolverla a la vida…»
Relájate Perseo –dijo Poseidón viendo a sus hijo-
Empecé a entender la amargura de Luke y cuánto parecía molestarle su padre, Hermes.
Es enserio entendiste eso –pregunto Nico arqueando una ceja-
Percy se encogió de hombros
Sí, de acuerdo, a lo mejor los dioses tenían cosas importantes que hacer. Pero ¿no podían llamar de vez en cuando, o tronar, o algo por el estilo? Dionisos podía hacer aparecer de la nada una Coca-Cola light. ¿Por qué no podía mi padre, o quien fuera, hacer aparecer un teléfono?
Poseidón hizo una mueca preguntándose porque se había sentido tan atraído a ese capítulo si bien todo el libro se trataba de su hijo porque ese capítulo en especial
El martes por la tarde, tres días después de mi llegada al Campamento Mestizo, tuve mi primera lección de combate con espada. Todos los de la cabaña 11 se reunieron en el enorme ruedo donde Luke nos instruiría.
Hermes sonrió orgulloso de su hijo
Empezamos con los tajos y las estocadas básicas, practicando con muñecos de paja con armadura griega. Supongo que no lo hice mal. Por lo menos, entendí lo que se suponía que debía hacer y mis reflejos eran buenos.
Buenos –dijo Hazel- eso es quedarse corto
Todos los romanos asistieron de acuerdo asiendo sonrojar al joven Percy
Tiene los reflejos casi tan buenos como los míos –dijo Jason-
Te equivocas –dijo Percy- son mejores que los tuyos
Ambos tenían una mirada desafiante y de repente empezó a llover con truenos y relámpagos
Quieres que terminemos lo que empezamos en Kansas –dijo Jason acercándose a Percy- o tienes miedo
Si tengo miedo –dijo Percy viéndolo fijamente- que en estos momentos no este Blackjack para que evite tu derrota
Ambos estaban demasiado cerca pero ninguno desenvainaba su espada
-Nico suspiro fastidiado- dejen de estar de idiotas –movió las manos haciendo que las sombras los jalara hasta tenerlos sentados nuevamente y su respectiva novia lo regaño
El problema era que no encontraba una espada que me fuera bien. O eran muy pesadas o demasiado ligeras o demasiado largas.
Ese si es un problema –dijo Aquiles-
Es horrible que eso pase –dijo Teseo abrazando su espada-
Percy se llevó la mano a su bolsillo
Luke intentó todo lo que estuvo en su mano para pertrecharme, pero coincidió en que ninguna de las armas de prácticas parecía servirme.
Después empezamos a enfrentarnos en parejas. Luke anunció que sería mi compañero, dado que era la primera vez.
—Buena suerte —me deseó uno de los campistas—. Luke es el mejor espadachín de los últimos trescientos años.
Hermes sonrió con algo de arrogancia
—A lo mejor afloja un poco conmigo —dije.
El campista bufó.
Luke me enseñó los ataques, las paradas y los bloqueos de escudo a la manera dura. Con cada golpe, acababa un poco más machacado y magullado.
Algo un poco imposible de imaginar –dijo Nico-
—Mantén la guardia alta, Percy —decía, y me asestaba un cintarazo en las costillas—. ¡No, no tan alta!
— ¡Zaca!-. ¡Ataca!
— ¡Zaca!-. ¡Ahora retrocede!
— ¡Zaca!
Valla manera de explicarlo –dijo Teseo divertido-
Cuando paramos para el descanso chorreaba sudor. Todo el mundo se apiñó junto al refrigerador de bebidas. Luke se echó agua helada sobre la cabeza, y me pareció tan buena idea que lo imité.
-Poseidón sonrió mientras decía- excelente idea
Al instante me sentí mejor. Mis brazos recuperaron fuerzas. La espada no me parecía tan extraña.
— ¡Vale, todo el mundo en círculo, arriba! —Ordenó Luke—. Si a Percy no le importa, quiero haceros una pequeña demostración.
«Vale —pensé—, vamos a ver cómo le zurran la badana a Percy.»
Claro –dijeron los que conocían las habilidades de Percy-
Los chicos de Hermes se reunieron alrededor de mí. Se aguantaban las risitas. Supuse que antes habían estado en mi lugar y se morían de impaciencia por ver cómo Luke me usaba como saco de boxeo.
Exactamente dijeron todos los de la cabaña de Hermes
Le dijo a todo el mundo que iba a hacerles una demostración de una técnica de desarme: cómo girar el arma enemiga asestándole un golpe con la espada de plano para que no tuviera más opción que soltarla.
Eso no es algo avanzado –dijo Teseo-
Posiblemente –dijo Jasón-
Te apuesto 10 dracmas a que lo logra –dijo Leo-
10 a que no –dijo Jason-
—Esto es difícil —remarcó—. A mí me lo han hecho. No os riáis de Percy. La mayoría de los guerreros trabajan años antes de dominar esta técnica.
Todos los Héroes del pasado asentían
Hizo una demostración del movimiento a cámara lenta. Desde luego, la espada cayó de mi mano con bastante estrépito.
Paga –sonrió triunfante Jason-
Esa era solo una prueba –dijo Leo excusándose para no pagar-
—Ahora en tiempo real —dijo en cuanto hube recuperado el arma—. Atacamos y paramos hasta que uno le quite el arma al otro. ¿Listo, Percy?
Asentí, y Luke vino por mí. De algún modo conseguí evitar que le diera a la empuñadura de mi espada.
Mis sentidos estaban alerta. Veía venir sus ataques. Conté.
Luke sonrió por fin había encontrado un rival digno
Di un paso adelante e intenté imitar la técnica. Luke la desvió con facilidad, pero detecté el cambio en su cara. Aguzó la mirada y empezó a presionar con más fuerza.
Me pesaba la espada. No estaba bien equilibrada. Sólo era cuestión de segundos que Luke me derrotara, así que me dije: « ¡Qué demonios, al menos inténtalo!»
Intenté la maniobra de desarme. Mi hoja dio en la base de la de Luke y la giré, lanzando todo mi peso en una estocada hacia delante. La espada de Luke repiqueteó en las piedras. La punta de mi espada estaba a tres dedos de su pecho indefenso.
Los antiguos héroes estaban impresionados ellos habían tardado años en lograrlo mientras los romanos veían orgullosos a su pretor
Ese es mi nieto –gritaron Jim y Laura-
PAGA –grito Leo dando saltitos-
Jason gruño le entrego los dracmas
Los demás campistas quedaron en silencio.
Bajé la espada.
—Lo siento… Perdona.
Porque te disculpas –pregunto Jim extrañado-
Es una manía que tiene –dijo Nico-
Tiene que ver con Gabe –pregunto Annabeth a lo que Percy asistió y para desgracia de el mencionado fue oído por Jim-
Porque mi nieto se la pasa disculpando por tu culpa –dijo Jim muy serio-
Gabe se encogió en su lugar mientras ambos Percy se quedaron en silencio
Bueno no importa –dijo Jim dándole un codazo el cual le se le salió el aire-
Por un momento Luke se quedó demasiado aturdido para hablar.
Y no es para menos –dijo Connor-
— ¿Perdona? —Su rostro marcado se ensanchó en una sonrisa—. Por los dioses, Percy, ¿por qué lo sientes? ¡Vuelve a enseñarme eso!
No quería. El breve ataque de energía frenética me había abandonado por completo. Pero Luke insistió.
Esta vez no hubo competición. En cuanto nuestras espadas entraron en contacto, Luke golpeó mi empuñadura y mi arma acabó en el suelo.
Tras una larga pausa, alguien del público preguntó: — ¿La suerte del principiante?
Sigue diciéndolo hasta que te lo creas –dijo Chris-
Luke se secó el sudor de la frente. Me observó con un interés absolutamente renovado.
—Puede —dijo—. Pero me gustaría saber qué es capaz de hacer Percy con una espada bien equilibrada…
Ni te lo imaginas –dijeron Leo y Piper-
Heracles rolo los ojos y bufo exasperado (ya me había olvidado de él)
El viernes por la tarde estaba con Grover a orillas del lago, descansando de una experiencia cercana a la muerte en el rocódromo.
Los romanos tragaron saliva recordando que los pretores pensaban poner uno
Grover había subido a la cima a saltos como una cabra montesa,
Grover se sonrojo
Pero la lava por poco acaba conmigo. Mi camisa tenía agujeros humeantes y se me había chamuscado el vello de los antebrazos.
Algo completamente normal las primeras veces –dijo Jason-
Estábamos sentados en el embarcadero, observando a las náyades tejer cestería subacuática, hasta que reuní valor para preguntarle cómo le había ido con el señor D.
Luke Thalía ambas Annabeth y el joven Percy se mostraron interesados
Se le puso la cara algo amarilla y dijo:
—Guay. Genial.
— ¿Así que tu carrera sigue en pie?
Me miró algo nervioso.
— ¿Te ha dicho Quirón que quiero una licencia de buscador?
—Bueno… no. —No tenía idea de qué era una licencia de buscador, pero no parecía el mejor momento para preguntar—.
Gracias –dijo Grover a lo que ambos Percy le sonrieron-
Sólo dijo que tenías grandes planes, ya sabes… y que necesitabas ganarte la reputación de terminar un encargo de guardián. ¿La conseguiste?
Obviamente no –dijo Leneo a lo que Percy se enojó y Grover bajo la cabeza-
Grover miró hacia abajo, a las náyades.
—El señor D ha suspendido la valoración. Dice que no he fracasado ni logrado nada aún contigo, así que nuestros destinos siguen unidos. Si te dieran una misión y yo te acompañara para protegerte, y los dos regresáramos vivos, puede que considerara terminado mi trabajo.
Me animé.
—Bueno, ¿no está tan mal, no?
— ¡Beee-ee! Habría sido mejor que me trasladara a limpieza de establos. Las oportunidades de que te den una misión… Además, aunque te la dieran, ¿por qué ibas a quererme a tu lado?
Se escuchó un golpe en seco y después el sátiro se quejó –eso porque fue-
Te dije que si te volvías a menos preciar te golpearía con el bate –dijo Percy sosteniendo el bate de Nico- y para la próxima juro por el rio estigio que te daré con la punta- un trueno retumbo y el Sátiro trago saliva- además claro que te querría a mi lado eres mi mejor amigo
— ¡Pues claro que te querría a mi lado!
Alicaído, Grover observó el agua.
—Cestería… Tiene que ser estupendo tener una habilidad que sirva para algo.
Intenté animarlo, asegurándole que poseía muchísimos talentos, pero eso sólo lo puso más triste.
Grover volteo a ver a Percy preocupado
Hablamos un rato de canoas y espadas, después debatimos los pros y contras de los distintos dioses.
Los dioses vieron a ambos Percy
Al final, acabé preguntándole por las cabañas vacías.
—La número ocho, la de plata, es de Artemisa —dijo—. Juró mantenerse siempre doncella. Así pues, nada de niños. La cabaña es, ya sabes… honoraria. Si no tuviera una se enfadaría.
Por supuesto –dijo Artemisa- además que mis cazadoras necesitan donde quedarse cuando visitan el campamento
Una pregunta –pregunto el joven Nico- alguna vez las cazadoras se han enamorado entre ellas
El campamento se quedó en completo silencio varios vieron al joven Nico extrañados esperaban una pregunta suicida por parte de Leo pero no de Nico Hades por su parte estaba preparado para defender a su hijo aunque se metiera en problemas por tener un hijo menor de 16 años
Tienen que alejarse de la cacería ellas al hacer el juramento rechazan el amor –dijo Artemisa- de hecho ya paso una vez y están en algún lugar de Indiana
Pero eso está mal no puede hacer relaciones amorosas entre dos personas de su mismo sexo –dijo María a lo que Nico bajo la mirada y Will le agarro la mano en señal de apoyo
Nadie dijo nada ya que sabían que era un tema muy polémico en el cual podían tardar meses y no llegarían a ninguna conclusión
Yo pensaría las cosas antes de lastimar a alguien –dijo finalmente Sally y Poseidón siguió leyendo-
—Ya. Pero ¿y las otras tres, las del fondo? ¿Son ésas los Tres Grandes?
No –dijo Hades muy serio- y solo me mandaron a llamar porque en la nota pedía que yo estuviera presente pero ni leyeron esa parte cuando llegamos
Grover se puso en tensión. Era un tema delicado.
—No. Una de ellas, la número dos, es de Hera, otra de las honorarias —dijo—. Es la diosa del matrimonio, así que por supuesto no va por ahí teniendo romances con mortales.
Exactamente –dijo Hera orgullosa-
Esa es tarea de su marido.
Zeus hizo una mueca y después le hizo ojitos a una ninfa sin importarle que Hera estaba a un lado
Cuando decimos los Tres Grandes nos referimos a los tres hermanos poderosos, los hijos de Cronos.
-—Zeus, Poseidón y Hades.
Poseidón sonrió su hijo por fin pensaba en el
—Exacto. Veo que estás al loro. Tras la gran batalla contra los titanes, le quitaron el mundo a su padre y se echaron a suertes a quién le tocaba cada cosa.
Si claro suerte –dijo Hades- así le llaman a ahora a ser engañado
—A Zeus le tocó el cielo, a Poseidón el mar y a Hades el inframundo —dije.
—Aja.
—Pero Hades no tiene cabaña.
Ahora si –susurraron Hazel y Nico-
Hades vio la sonrisa en la cara de sus hijos y recordó lo que dijo Nico cuando saco su bate
—No, y tampoco trono en el Olimpo. Digamos que se dedica a sus cosas en el inframundo. Si tuviera una cabaña aquí…
—Grover se estremeció—. Bueno, no sería agradable. Dejémoslo así.
Nico hizo una mueca y después se escuchó el grito de Grover que era acosado por manos esqueléticas
Deja de hacer eso hermano –dijo Poseidón-
Yo no fui –susurro Hades viendo a sus hijos y desapareció las manos-
Grover no deberías juzgar a las personas sin conocerlas –dijo Rachel-
—Pero Zeus y Poseidón… Los dos tenían infinidad de hijos en los mitos.
Poseidón enrojeció un poco
No éramos tantos –dijo Teseo- Orión como cuantos éramos –pregunto-
Como 25 –dijo Orión- el que tuvo infinidad de hijos fuiste tú
–Teseo sonrió- es que deberían haber seres tan perfectos como yo
¿Por qué están vacías sus cabañas?
Grover movió las pezuñas, incómodo.
—Hace unos sesenta años, tras la Segunda Guerra Mundial, los Tres Grandes se pusieron de acuerdo para no engendrar más héroes. Los niños eran demasiado poderosos.
Sus hijos sonrieron algo arrogantes
Influían bastante en el curso de los acontecimientos de la humanidad y causaban mucho derramamiento de sangre.
Quitaron su sonrisa mientras Heracles se regocijaba
La Segunda Guerra Mundial fue básicamente una lucha entre los hijos de Zeus y Poseidón por un lado, y los de Hades por el otro.
Y esa fue otra razón por la cual se hizo la segunda guerra mundial –dijo Hades- y el holocausto fue culpa de un hijo de Zeus
Eso no es cierto –dijo Zeus-
No –Hades arqueo una ceja- si mal no recuerdo uno de tus hijos peleo al lado de Hitler y solo porque un judío le restregó en la cara que no tenía papá y se dejó llevar por su orgullo
Mentira –dijo Zeus-
Hades hizo aparecer un gran libro negro con letras plateadas y se lo aventó a Zeus –sabes bien que esos libros están protegidos por las Moiras y que no pueden ser modificados
Zeus leyó un par de hojas y desapareció el libro
El lado ganador, Zeus y Poseidón, obligó a Hades a hacer un juramento con ellos: no más líos con mortales. Todos juraron sobre el río Estige.
El trueno bramó.
—Ese es el juramento más serio que puede hacerse —dije. Grover asintió—. ¿Y los hermanos mantuvieron su palabra?
No –dijo Hera viendo mal a los hijos de su marido-
La expresión de Grover se enturbió.
—Hace diecisiete años, Zeus se cayó del tren. Había una estrella de televisión con un peinado de los ochenta… En fin, no se pudo resistir. Cuando nació su hija, una -niña llamada Thalía… Bueno, el río Estige se toma en serio las promesas. Zeus se libró fácilmente porque es inmortal, pero condujo a su hija a un destino terrible.
— ¡Pero eso no es justo! ¡No fue culpa de la niña!
Mira él te defiende sin siquiera conocerte –dijo Nico de forma maliciosa-
Thalía bajo un poco la cabeza algo culpable ella había culpado a su primo de algo que no había sido su culpa
Grover vaciló.
—Percy, los hijos de los Tres Grandes tienen mayores poderes que el resto de los mestizos. Tienen un aura muy poderosa, un aroma que atrae a los monstruos. Cuando Hades se enteró de lo de la niña, no le hizo ninguna gracia que Zeus hubiera roto el juramento. Hades liberó a los peores monstruos del Tártaro para torturar a Thalía.
QUE TU QUE –grito Zeus mientras empezó a caer una tormenta-
Me importa un carajo el que hayan roto el juramento eso fue por algo personal –grito Hades enojado haciendo que empezara a temblar- yo no los mande por eso crees que si realmente lo hiciera por el juramento también le habría mandado a tus otros 3 juramentos rotos
ZEUS –grito Hera muy molesta a lo que Zeus solo se quedó tranquilito-
A no lo sabias –dijo Hades serio- tu marido aquí presente rompió el juramento 3 veces el mayor de los niños tiene 7 años vive en algún lugar de Kingston el segundo tiene 4 años y vive en Fulton y por último el más pequeño tiene 1 año vive en Albany así que no me vengas de digno quejándote que mando monstruos cuando a ti te importa un carajo los juramentos además que tu provocaste el sufrimiento y muerte de todos nuestros hijos —dijo lo ultimo enojado—
Eso no es cierto —dijo enojado y empezó a retumbar el cielo—
Claro que es cierto a todo hijo de Hades o mío menor de 16 años pediste cacería por ellos para evitar la profecía —dijo Poseidón enojado— pero a tus hijos no les hiciste nada y por eso Hades y yo maldijimos a tus hijos nacidos o por nacer hasta que se cumpla la profecía
Qué clase de maldición —pregunto Hestia—
Todo hijo de Zeus no podría estar en ninguno de nuestros terrenos ni en cielo mar o tierra sin ser atacados por monstruos o tenerle miedo a algún territorio en específico —dijo Poseidón—
Además que sus hijos no llegaran a los campos elíseos hasta que Zeus se trague su orgullo y valla a pedirme de rodillas que sus hijos estén en los campos elíseos mientras yo las tengo —dijo mostrando una pequeña bola de cristal con muchos puntos de colores varios se estremecieron mientras que los hijos de Zeus/Júpiter veían temerosos a Hades
Se le asignó un sátiro como guardián cuando tenía doce años, pero no había nada que pudiera hacer. Intentó escoltarla hasta aquí con otro par de mestizos de los que se había echo amiga. Casi lo consiguieron. Llegaron hasta la cima de la colina. —Señaló al otro lado del valle, el pino junto al que yo había luchado con el Minotauro—.
Los perseguían las tres Benévolas, junto a una horda de perros del infierno.
Zeus gruño molesto
Estaban a punto de echárseles encima cuando Thalía le dijo a su sátiro que llevara a los otros dos mestizos a lugar seguro mientras ella contenía a los monstruos.
-Jason le sonrió a su hermana- fuiste muy valiente –le susurro
-Estaba herida y cansada, y no quería vivir como un animal perseguido. El sátiro no quería dejarla, pero Thalía no cambió de idea, y él debía proteger a los otros. Así que se enfrentó a su última batalla sola, en la cumbre de la colina.
Varios le mostraron respetos
Mientras moría, Zeus se compadeció de ella. La convirtió en aquel árbol. Su espíritu ayuda a proteger las lindes del valle. Por eso la colina se llama Mestiza.
Miré el pino en la distancia. La historia me dejó vacío, y también me hizo sentir culpable. Una chica de mi edad se había sacrificado para salvar a sus amigos. Se había enfrentado a todo un ejército de monstruos. Al lado de eso, mi victoria sobre el Minotauro no parecía gran cosa.
No te menosprecies –dijo Laura mostrándole una mirada maternal-
Es cierto yo tenía el doble de tu edad además de que ya tenía algo de control de mis poderes y años de entrenamiento –le sonrió Teseo- podrías llegar a ser un semidiós tan genial como yo
Me pregunté si de haber actuado de manera diferente, habría podido salvar a mi madre.
-Sally abrazo al joven Percy- todo estará bien cariño
—Grover —le dije—, ¿hay algún héroe que haya cumplido misiones en el inframundo?
—Algunos —respondió—. Orfeo, Hércules, Houdini.
Heracles sonrió arrogante ante su mención
—Y… ¿han traído de vuelta a alguien de entre los muertos?
—No. Nunca. Orfeo casi lo consiguió… Percy, ¿no estarás pensando seriamente en…?
—No —mentí—. Sólo me lo preguntaba. —Y cambié de tema—: Así que ¿siempre hay un sátiro asignado para velar por un semidiós?
Pensé que como legado mío serias bueno cambiando de tema –dijo Hermes dolido-
Grover me estudió con recelo, poco convencido de que hubiese abandonado la idea del inframundo.
—No siempre. Acudimos en secreto a muchas escuelas. Intentamos detectar los mestizos con potencial para ser grandes héroes.
Como Percy –dijeron varios haciendo sonrojar a ambos Percy-
Si encontramos alguno con un aura muy poderosa, como un hijo de los Tres Grandes, alertamos a Quirón.
Así que sospechas –dijo Apolo-
Algo así –dijo Quirón-
Claro que sospecha –dijo Hermes- no por nada lo dice su expediente –dijo mostrando su Tablet que como si fuera proyector se veía en la hoguera en todos los ángulos venia información que decía:-
Nombre: Perseo Jackson
Sexo: Masculino
padre/madre mortal: Sally Jackson
padrastro: Gabe Ugliano
edad: 12 años
nacimiento: 18 de Agosto 1993
año de llegada 2006
estatus: indeterminado
padre/madre Divino:
posibles padres Divinos:
Opción 1: Zeus
Opción 2: Hermes
Opción 3: Apolo
Número de cuenta: 4311 2905 7292 8988
Enserio Quirón –pregunto Percy- de donde sacas esa información
Cuando los campistas llegan les pedimos que pongan 3 gotas de sangre sobre folders encantados pero como llegaste inconsciente lo tuvimos que hacer mientras dormías –dijo como si nada- y los posibles padres divinos yo los pongo junto a otra información que sale en otras hojas
Y que significa eso de número de cuenta –pregunto Travis-
Eso lo sabrán cuando cumplan los 18 –dijo Quirón a lo que los mayores de 18 asistieron-
Éste intenta vigilarlos, porque podrían causar problemas realmente graves.
—Y tú me encontraste. Quirón dice que crees que yo podría ser alguien especial.
Eres muy especial –pensó Poseidón-
Grover hizo una mueca.
—Yo no… Oye, no pienses en eso. Aunque lo fueras (ya sabes a qué me refiero), jamás te asignarían una misión, y yo nunca obtendré mi licencia. Probablemente eres hijo de Hermes.
No –dijo Hermes muy decidido-
O puede que incluso de uno de los menores, como Némesis, la divinidad de la venganza.
Que no te oiga mama que la llamaste hombre –dijo Ethan Percy le sonrió y el sátiro pidió disculpas-
No te preocupes, ¿vale?
Me pareció que lo decía más por confortarse a sí mismo que a mí.
Grover se sonrojo
Esa noche, después de la cena hubo más ajetreo que de costumbre.
Los griegos sonrieron y los hijos de Ares gritaron
Por fin había llegado el momento de capturar la bandera.
Que es eso –pregunto Octavian-
Son como los juegos de guerra para ser más preciso al asedio –dijo Jason sonriendo- pero más divertido y menos peligroso
Cuando retiraron los platos, la caracola sonó y todos nos pusimos en pie.
Los campistas gritaron y vitorearon cuando Annabeth y dos de sus hermanos -entraron en el pabellón portando un estandarte de seda. Medía unos tres metros de largo, era de un gris reluciente y tenía pintada una lechuza encima de un olivo.
Los hijos de Athena junto con esta sonrieron
Por el lado contrario del pabellón, Clarisse y sus colegas* entraron con otro estandarte, de tamaño idéntico pero rojo fuego, pintado con una lanza ensangrentada y una cabeza de jabalí.
Ares sonrió un poco mientras todos sus hijos volvieron a gritar
Me volví hacia Luke y le grité por encima del bullicio:
— ¿Esas son las banderas?
—Sí.
— ¿Ares y Atenea dirigen siempre los equipos?
Por supuesto –dijo Athena-
Como debe de ser –dijo Ares-
Ya no –dijeron los del futuro
—No siempre —repuso—, pero sí a menudo.
—Así que si otra cabaña captura una, ¿qué hacéis? ¿Repintáis la bandera?
Hay sesos de alga –dijo Annabeth dándole un beso en la mejilla-
Sonrió.
—Ya lo verás. Primero tenemos que conseguir una.
— ¿De qué lado estamos?
Me lanzó una mirada ladina, como si supiera algo que yo ignoraba. La cicatriz en su rostro le hacía parecer casi malo a la luz de las antorchas.
—Nos hemos aliado temporalmente con Atenea. Esta noche vamos por la bandera de Ares. Y tú vas a ayudarnos.
Se anunciaron los equipos. Atenea se había aliado con Apolo
Los hijos de Apolo gritaron y Poseidón solo los veía divertido mientras Zeus rolaba los ojos fastidiado que la lectura se estaba haciendo muy larga con tantas interrupciones
Y Hermes,
Todos los que estaban en la cabaña de Hermes gritaron Laura incluida mientras ambos dioses chocaban los puños
Las dos cabañas más grandes; al parecer, a cambio de algunos privilegios: horarios en la ducha y en las tareas, las mejores horas para actividades.
Comercializan horarios –preguntaron los romanos extrañados pues ellos tenían los privilegios por corte-
Como se manejan ustedes –pregunto Piper-
Sencillo –dijo Jason- los centuriones escogen los horarios por corte los de la primera corte escoge primero después la segunda y así sucesivamente es por eso que la quinta corte siempre tiene los peores horarios para las actividades
Creo deberíamos cambiar eso no Grace –dijo Percy cruzándose de brazos-
Opino igual Jackson –dijo Jason- y también podríamos pedirle ayuda a…
Cierto él también podría ayudarnos –dijo Percy- mañana antes del desayuno
Porque no hoy después de leer –dijo Jason-
Porque hoy le enseñare a leer los augures pero si gustan yo les ayudo a hacer cambiar un poco las reglas –dijo Jim sonriéndoles- no fui pretor pero si augur además que mi madre era pretora se algunas cosas que podrían servir de ayuda
El actual augur estaba preocupado y a la vez celoso
Ares se había aliado con todos los demás: Dionisos, Deméter, Afrodita y Hefestos. Por lo visto, dos chicos de Dionisos eran bastante buenos atletas.
Ambos sonrieron un poco
Los de Deméter poseían grandes habilidades con la naturaleza y las actividades al aire libre, pero no eran muy agresivos.
Deméter y sus hijos sonrieron
Los hijos e hijas de Afrodita no me preocupaban demasiado; prácticamente evitaban cualquier actividad, miraban sus reflejos en el lago, se peinaban y cotilleaban.
Afrodita les sonrió Piper y Silena hicieron una mueca y las demás sonrieron
Por su parte, los únicos cuatro niños de Hefestos no eran guapos, pero sí grandes y corpulentos debido a su trabajo en la herrería todo el día.
Eres un fenómeno –dijo Jason-
Es que yo soy único e irrepetible –dijo Leo muy orgulloso-
Podrían ser un problema. Eso dejaba, por supuesto, a la cabaña de Ares: una docena de los chavales más grandes, feos y marrulleros de Long Island, y de cualquier otro lugar del planeta.
Hey –se quejaron todos los hijos de Ares-
Quirón coceó el mármol del suelo.
— ¡Héroes! —anunció—. Conocéis las reglas. El arroyo es la frontera. Vale todo el bosque. Se permiten todo tipo de artilugios mágicos. El estandarte debe estar claramente expuesto y no tener más de dos guardias. Los prisioneros pueden ser desarmados, pero no heridos ni amordazados. No se permite matar ni mutilar.
Pero si la sangre no –pregunto Teseo-
Con algún golpe con espada en algún lugar sin armadura son de lo más común –dijo Quirón- pero tiene que ser lo más leve posible
Yo haré de árbitro y médico de urgencia. ¡Armaos!
Abrió los brazos y de repente las mesas se cubrieron de equipamiento: cascos, espadas de bronce, lanzas, escudos de piel de buey con protecciones de metal.
— ¡Uau! —exclamé—. ¿De verdad vamos a usar todo esto?
Si quieres tener el menor daño posible si –dijo Annabeth-
Luke me miró como si yo fuese tonto.
No lo culpo –dijo Thalía y ambos Percy hicieron una mueca-
—A menos que quieras que tus amiguitos de la cinco te ensarten. Ten. Quirón ha pensado que esto te iría bien. Estás en patrulla de frontera.
Mi escudo era del tamaño de un tablero de la NBA,
Como cuanto mide eso –pregunto Jasón-
1.80 x 1.05 –dijo Icaros-
Exageraste un poco no –dijo Aquiles-
Supongo que un poco –dijo Quirón-
Con un enorme caduceo en el medio. Pesaba mil kilos. Habría podido practicar snowboard con él, pero confiaba en que nadie esperara de mí que corriera muy rápido.
Y por eso prefiero los de Tyson –dijo Percy-
Quien es Tyson –pregunto el joven Percy-
Un gran amigo que llego en mi segundo año de campamento –dijo Percy sonriendo- así que supongo que saldrá en el segundo libro
Mi casco, como todos los del equipo de Atenea, tenía un penacho azul encima.
Ares y sus aliados lo llevaban rojo.
— ¡Equipo azul, adelante! —gritó Annabeth.
Athena vio orgullosa a su hija
Vitoreamos, agitamos nuestras armas y la seguimos por el camino hacia la parte sur del bosque. El equipo rojo nos provocaba a gritos mientras se encaminaba hacia el norte.
Un típico captura la bandera –dijeron varios-
Conseguí alcanzar a Annabeth sin tropezar con mi equipo.
— ¡Eh! —Ella siguió marchando—.
Te dejo en visto –dijo Jason burlón-
Bueno, ¿y cuál es el plan? —pregunté—. ¿Tienes algún artilugio mágico que puedas prestarme?
Se metió la mano en el bolsillo, como si temiera que le hubiese robado algo.
Preocúpate si fuera hijo de Hermes –le susurro a Annabeth-
Ahora si me tengo que preocupar sabiendo que eres su legado –contesto Annabeth-
—Ojo con la lanza de Clarisse —dijo—. Te aseguro que no te conviene que esa cosa te toque.
No tuve suerte –susurro Percy-
Por lo demás, no te preocupes. Conseguiremos el estandarte de Ares. ¿Te ha dado Luke tu trabajo?
—Patrulla de frontera, sea lo que sea.
—Es fácil. Quédate junto al arroyo y mantén a los rojos apartados. Déjame el resto a mí. Atenea siempre tiene un plan.
Los hijos de Athena asistieron de acuerdo con su hermana
Apretó el paso, dejándome en la inopia.
—Vale —murmuré—. Me alegro de que me quisieras en tu equipo.
Siempre te quiero a mi lado –dijo Annabeth besando su mejilla-
Era una noche cálida y pegajosa. Los bosques estaban oscuros, las luciérnagas parpadeaban. Annabeth me había ubicado junto a un pequeño arroyo que borboteaba por encima de unas rocas
Un buen lugar para poner a un hijo mío –pensó Poseidón-
Mientras ella y el resto del equipo se dispersaba entre los árboles.
Allí de pie, solo, con mi gran casco de plumas azules y mi enorme escudo, me sentí como un idiota.
Es que eres un idiota –dijo Clarisse-
La espada de bronce, como todas las espadas que había probado hasta entonces, parecía mal equilibrada.
Si lograste conseguir una bien equilibrada –pregunto Teseo-
Un par de días después –dijo Percy llevándose la mano al bolsillo-
La empuñadura de cuero me resultaba tan cómoda como una bola de jugar a los bolos.
Pero nadie me haría daño, ¿no? Vamos, que el Olimpo debía de tener algún tipo de responsabilidad a terceros, digo yo.
Si claro –dijeron varios semidioses-
En la lejanía se oyó la caracola. Escuché vítores y gritos en los bosques, entrechocar de espadas, chicos peleando.
¿Y la diversión? –pregunto Ares aburrido
Un aliado emplumado de azul pasó corriendo a mi lado como un ciervo, cruzó el arroyo y se internó en territorio enemigo.
«Vale —pensé—. Como de costumbre, me pierdo toda la diversión.»
No estoy tan segura de eso –dijo Annabeth-
Entonces, en algún lugar cerca de donde me encontraba, oí un ruido —una especie de gruñido desgarrador— que me provocó un súbito escalofrío.
Así que lo oíste antes –dijo Annabeth-
Creo que si –dijo Percy-
Levanté instintivamente mi escudo, con la impresión de que algo me acechaba. Entonces los gruñidos se detuvieron. Percibí que la presencia se retiraba.
Talvez por tener un parentesco tan cercano a Urano junto a tu aura te permite sentir a los monstruos –dijo Nico-
Pero los hijos de Afrodita o Venus no sienten a los monstruos –dijo Jason-
Porque ellos solo están relacionados con ella por una parte es decir son ellos y ya –dijo Nico- pero en el caso de Percy Urano seria tátara tátara abuelo de Percy gracias a Afrodita o Venus y tátara tátara tátara abuelo de Percy gracias a Apolo y Hermes y a eso agrégale su padre
Me perdí –dijo Percy-
El punto es que de todos los mestizos tienes el árbol genealógico más grande que yo haya visto otro es Frank pero creo que el de es menos confuso –dijo Nico-
Al otro lado del arroyo, de pronto la maleza explotó. Aparecieron cinco guerreros de Ares gritando y aullando desde la oscuridad.
— ¡Al agua con el pringado! —gritó Clarisse.
Buena idea –dijo Poseidón en voz baja mientras sonreía-
Sus feos ojos porcinos despidieron odio a través de las rendijas del casco. Blandía una lanza de metro y medio, en cuya punta de metal con garfios titilaba una luz roja. Sus hermanos sólo llevaban las espadas de bronce típicas; tampoco es que eso me hiciera sentir mejor.
Ambas Clarisse empezaron a reír junto a toda la cabaña de Ares
Cargaron a través del riachuelo. No había ayuda a la vista. Podía correr. O tratar de defenderme de la mitad de la cabaña de Ares.
Prefiero que corras –susurro Poseidón-
Conseguí evitar el lance del primer chaval, pero aquellos tipos no eran tan tontos como el Minotauro.
Tan –rio Teseo-
Me rodearon y Clarisse me atacó con la lanza. Mi escudo desvió la punta, pero sentí un doloroso calambre por todo el brazo.
Ambos Percy se quejaron sobándose el brazo
Se me pusieron los pelos como escarpias y el brazo del escudo me quedó entumecido. Jadeaba. Electricidad. Su estúpida lanza era eléctrica.
No es estúpida –dijo la joven Clarisse-
Me replegué.
Otro chaval me asestó un golpe en el pecho con la empuñadura de la espada y caí al suelo.
Habrían podido patearme hasta convertirme en gelatina, pero estaban demasiado ocupados riéndose.
—Sesión de peluquería —dijo Clarisse—. Agarradle el pelo.
Ese no –dijo Annabeth acariciando los cabellos de Percy- es mi favorito
Conseguí ponerme en pie y levanté la espada, pero Clarisse la apartó de un golpe con la lanza, que chisporroteaba. Ahora tenía entumecidos los dos brazos.
Duele –se quejaron ambos Percy-
—Uy, uy, uy —se burló Clarisse—. Qué miedo me da este tío. Muchísimo.
—La bandera está en aquella dirección —le dije. Traté de fingir que estaba enfadado de verdad, pero me temo que no lo conseguí del todo.
—Ya —contestó uno de sus hermanos—. Pero verás, no nos importa la bandera. Lo que nos importa es un tipo que ha ridiculizado a nuestra cabaña.
Lo hacen sin su ayuda –dijo Nico-
—Pues lo hacéis sin mi ayuda —respondí.
-Nico puso cara de asustado- oh dioses pienso como Percy –se llevó las manos al cabello en señal de desesperación- y me dijeron que lo tuyo no era contagioso
Admito que quizá no fue lo más inteligente que pudo ocurrírseme.
¿Eso crees? –Dijo Annabeth con la ceja arqueada-
Dos chavales se abalanzaron sobre mí. Yo retrocedí hasta el arroyo, intenté levantar el escudo, pero Clarisse era demasiado rápida. Su lanza me dio directamente en las costillas. De no haber llevado el pecho protegido, me habría convertido en kebab de pollo. Como sí lo llevaba, el aguijonazo eléctrico sólo me dio sensación de arrancarme los dientes.
Ambos Percy se llevaron la mano a la boca
Uno de sus compañeros de cabaña me metió un buen tajo en el brazo.
Ver mi propia sangre —cálida y fría al mismo tiempo— me mareó.
—No está permitido hacer sangre —farfullé.
Hacer sangre si las mutilaciones no –dijo Teseo-
—Anda ya —respondió el tipo—. Supongo que me quedaré sin postre.
Enserio Quirón –Poseidón se le quedo viendo muy serio-
Fue el señor D el que impuso los castigos –dijo Quirón en señal de defensa-
Y si lo matan –pregunto Hestia-
Exilo –dijo Quirón-
Me empujó al arroyo y aterricé con un chapuzón. (Poseidón sonrió)Todos rieron. Supuse que moriría tan pronto terminaran de divertirse. Pero entonces ocurrió algo. El agua pareció despertar mis sentidos, como si acabara de comerme una bolsa de las gominolas de mi madre.
Sally le sonrió a sus hijo-
Clarisse y sus colegas se metieron en el arroyo para acabar conmigo, pero yo me puse en pie dispuesto a recibirlos. Sabía qué hacer. Al primero le aticé un cintarazo en la cabeza y le arranqué el casco limpiamente. Le di tan fuerte que le vi los ojos vibrar mientras se derrumbaba en el agua.
El feo número dos y el feo número tres
Todo el campamento griego rio menos la cabaña 5
Se me arrojaron encima. Le estampé el escudo en la cara a uno y usé la espada para esquilar el penacho del otro. Ambos retrocedieron con rapidez. El feo número cuatro no parecía con demasiadas ganas de atacarme, pero Clarisse llegaba embalada, y la punta de su lanza crepitaba de energía. En cuanto embistió, atrapé el asta entre el borde de mi escudo y la espada y la rompí como una ramita.
Mi lanza –dijo enojada la joven Clarisse-
Ares solo veía a su hija dos veces en un día lo había humillado
— ¡Jo! —exclamó—. ¡Idiota! ¡Gusano apestoso!
Ok creo que voy a dar una clase de insultos –dijo Teseo- puedo papá
Si Quirón accede yo no tengo problemas –dijo Poseidón-
Quirón –Teseo lo vio con la misma cara de foca bebe- puedo
No estoy seguro lo pensare –dijo Quirón-
Y me habría llamado cosas peores, pero le aticé en la frente con la empuñadura y la envié tambaleándose fuera del arroyo.
Entonces oí chillidos y gritos de alegría, y vi a Luke correr hacia la frontera enarbolando el estandarte del equipo rojo. Un par de chavales de Hermes le cubrían la retirada y unos cuantos Apolos se enfrentaban a las huestes de Hefestos. Los de Ares se levantaron y Clarisse murmuró una torva maldición.
Los hijos de Athena Apolo y Hermes sonreían
— ¡Una trampa! —exclamó—. ¡Era una trampa!
Y apenas te das cuenta –dijo Ares- como eres inútil
Trataron de atrapar a Luke, pero era demasiado tarde. Todo el mundo se reunió junto al arroyo cuando Luke cruzó a su territorio. Nuestro equipo estalló en vítores. El estandarte rojo brilló y se volvió plateado. El jabalí y la lanza fueron reemplazados por un enorme caduceo, el símbolo de la cabaña 11.
Los hijos de los antes mencionados estallaron en vítores mientras Athena vería a sus hijos con orgullo mientras Apolo y Hermes sonreían
Los del equipo azul agarraron a Luke y lo alzaron en hombros. Quirón salió a medio galope del bosque e hizo sonar la caracola.
El juego había terminado. Habíamos ganado.
Estaba a punto de unirme a la celebración cuando la voz de Annabeth, justo a mi lado en el arroyo, dijo:
—No está mal, héroe. —Miré, pero no estaba allí—. ¿Dónde demonios has aprendido a luchar así? — me preguntó. El aire se estremeció y ella se materializó a mi lado quitándose una gorra de los Yankees.
Me enfadé.
Annabeth le sonrió a Percy
Algún día me vengare de eso –dijo Percy a lo que Annabeth se estremeció-
Ni siquiera me alucinó el hecho de que acabara de volverse invisible.
—Me has usado como cebo —le dije—. Me has puesto aquí porque sabías que Clarisse vendría por mí, mientras enviabas a Luke por el otro flanco. Lo habías planeado todo.
Annabeth se encogió de hombros.
—Ya te lo he dicho. Atenea siempre tiene un plan.
Sus hijos junto a esta sonrieron arrogantes
—Un plan para que me pulvericen.
Tampoco exageres –le susurro Annabeth-
—Vine tan rápido como pude. Estaba a punto de saltar para defenderte, pero… —Se encogió otra vez de hombros—. No necesitabas mi ayuda.
Pues claro mi nieto es un gran guerrero –dijo Jim orgulloso-
—Entonces se fijó en mi brazo herido—. ¿Cómo te has hecho eso?
—Es una herida de espada. ¿Qué pensabas?
—No. Era una herida de espada. Fíjate bien.
La sangre había desaparecido. Donde había estado el corte, ahora había un largo rasguño, y también estaba desapareciendo. Ante mis ojos, se convirtió en una pequeña cicatriz y finalmente se desvaneció.
Será porque es legado de Apolo se cura de esa manera –pregunto Athena-
Ninguno de mis hijos o legados se curan de esa manera –dijo Apolo-
Tal vez hay un factor externo por el cual te puedes curar tan rápido –dijo Jim-
— ¿Cómo has hecho eso? —dije alelado.
Annabeth reflexionó con repentina concentración. Casi veía girar los engranajes en su cabeza.
Annabeth le dio un puñetazo a Percy
Me miró a los pies, después la lanza rota de Clarisse, y por fin dijo:
—Sal del agua, Percy.
— ¿Qué…?
—Hazlo y calla.
Lo hice e inmediatamente
Qué raro que no le hagas caso –dijo Nico-
Volví a sentir los brazos entumecidos. El subidón de adrenalina remitió y casi me derrumbo, pero Annabeth me sujetó.
Gracias –susurro Percy y le dio un beso en la mejilla
—Oh, Estige —maldijo—. Esto no es bueno. Yo no quería… Supuse que habría sido Zeus.
No eres mío –dijo muy serio-
Qué bueno –susurro Percy
Antes de que pudiera preguntar qué quería decir, volví a oír el gruñido canino de antes, pero esta vez mucho más cerca. Un gruñido que pareció abrir en dos el bosque.
Poseidón leía preocupado
Los vítores de los campistas cesaron al instante. Quirón gritó algo en griego clásico, y sólo más tarde advertí que lo había entendido a la perfección:
— ¡Apartaos! ¡Mi arco!
Annabeth desenvainó su espada.
La joven Annabeth hizo una mueca
En las rocas situadas encima de nosotros había un enorme perro negro, con ojos rojos como la lava y colmillos que parecían dagas.
Poseidón tenía serios problemas para controlarse y meterle su tridente a Hades donde no daba el poco sol que recibía
Me miraba fijamente.
Nadie se movió, y Annabeth gritó:
— ¡Percy, corre!
Intentó interponerse entre el bicho y yo, pero el perro era muy rápido. Le saltó por encima —una sombra con dientes— y se abalanzó sobre mí.
Varios jadearon preocupados
De pronto caí hacia atrás y sentí que sus garras afiladas perforaban mi armadura. Oí una cascada de sonidos de rasgado, como si rompieran pedazos de papel uno detrás de otro, y de pronto el bicho tenía un puñado de flechas clavadas en el cuello. Cayó muerto a mis pies.
Y quien clavo esa flecha fue Michael –dijo Will-
Apolo felicito a su hijo mientras Jim Laura y Sally le daban las gracias
Por algún milagro, yo seguía vivo. No quise mirar debajo de mi armadura despedazada. Sentía el pecho caliente y húmedo,
Ambos Percy hicieron una mueca de dolor
Sin duda tenía cortes muy feos. Un segundo más y el animal me habría convertido en picadillo fino. Quirón trotó hasta nosotros, con un arco en la mano y el rostro sombrío.
—Di immortales! —Exclamó Annabeth—. Eso era un perro del infierno de los Campos de Castigo. No están… se supone que no…
—Alguien lo ha invocado —dijo Quirón—. Alguien del campamento.
Luke se acercó. Había olvidado el estandarte y su momento de gloria se había esfumado.
El joven Percy le sonrió al joven Luke
— ¡Percy tiene la culpa de todo! —Vociferó Clarisse—. ¡Percy lo ha invocado!
Neta –dijo Nico arqueando un ceja viendo a ambas Clarisse a lo que lo veían sin importancia-
—Cállate, niña —le espetó Quirón.
Observamos el cadáver del perro del infierno derretirse en una sombra, fundirse con el suelo hasta desaparecer.
—Estás herido —me dijo Annabeth—. Rápido, Percy, métete en el agua.
—Estoy bien.
Otra respuesta típica de Percy –dijo Thalía-
—No, no lo estás —replicó—. Quirón, mira esto.
Estaba demasiado cansado para discutir. Regresé al arroyo, y todo el campamento se congregó en torno a mí. Al instante me sentí mejor y las heridas de mi pecho empezaron a cerrarse. Algunos campistas se quedaron boquiabiertos.
—Bueno, yo… la verdad es que no sé cómo… —intenté disculparme—. Perdón…
Los que conocían a Percy rolaron los ojos
Pero no estaban mirando cómo sanaban mis heridas. Miraban algo encima de mi cabeza.
La marca de reconocimiento –dijeron los campistas
Quirón Jim y Laura prestaron más atención para saber quién era el padre del chico mientras Poseidón sonreía pensando que por eso ese capítulo le había llamado la atención
—Percy —dijo Annabeth, señalando.
Cuando alcé la mirada, la señal empezaba a desvanecerse
Poseidón chasqueo los dedos y sobre la cabeza de ambos Percy apareció un holograma de un tridente cubierto con una luz verde girando y brillando mientras el joven Percy veía la marca en el cabeza de Percy
Quirón –dijo Poseidón- por favor
Todos se arrodillaron a lo que el joven Percy no sabía que decir y Percy hizo una mueca
Poseidón –empezó a decir Quirón- Sacudidor de tierras, portador de tormentas, padre de los caballos salve Perseus Jackson, hijo del dios del mar.
El joven Percy estaba en Shock él era hijo de uno de los tres grandes y acababa de ser reconocido frente a todos mientras que Percy hizo una mueca no le gustaba que se arrodillaran ante el bueno solo Annabeth y eso cuando estaban solos
ROMPISTE EL JURAMENTO –grito Zeus-
TU TAMBIEN –fue la sencilla respuesta de Poseidón-
Tú ya lo sabias –pregunto Zeus a Hades-
-Hades rolo los ojos- te lo estuve diciendo casi desde que empezamos a leer –dijo claramente fastidiado- ninguno se dio cuenta de eso –pregunto a los dioses pero ellos se quedaron callados- se les está pegando la estupidez de Zeus préstame el libro- Poseidón le dio el libro y empezó a buscar hojas y empezó a leer-
Y a continuación oí un revuelo y estrépito de agua. No recuerdo haberla tocado, pero lo siguiente que vi fue a Nancy sentada de culo en medio de la fuente, gritando:
— ¡Percy me ha empujado! ¡Ha sido él!
La señora Dodds se materializó a nuestro lado.
Algunos chicos cuchicheaban:
— ¿Has visto…?
—… el agua…
—…la ha arrastrado…
Que dios controla el agua –pregunto a todos- si su idiotez es grande ahí les va otro –busco nuevamente-
—Era amable, Percy —dijo—. Alto, guapo y fuerte. Pero también gentil. Tú tienes su pelo negro, ya lo sabes, y sus ojos verdes.
Quien tiene cabello negro y ojos verdes –volvió a preguntar- ahora bien lo volveré a preguntar quién de nosotros tiene hijos con lealtad excesiva Orión cuál es tu defecto
Lealtad –dijo Orión en voz baja-
Pero por lo visto estar cerca de Zeus se les está pegando su estupidez ahí les va otro –dijo buscando en el libro-
Me detuve en la primera de la izquierda, la 3. No era alta y fabulosa como la 1, sino alargada, baja y sólida. Las paredes eran de tosca piedra gris tachonada con pechinas y coral, como si los bloques de piedra hubieran sido extraídos directamente del fondo del océano.
Por lo que se cada campista al llegar se siente atraído por su cabaña no es así –dijo Hades a lo que los campistas asistieron menos los hijos de los dioses menores-
Como sé que Zeus es idiota ahí les va otro –nuevamente busco en el libro-
Y entonces ocurrió algo. Sentí un tirón en la boca del estómago. Oí las tuberías rugir y estremecerse. Clarisse me soltó el pelo. Un chorro de agua salió disparado del váter y describió un arco perfecto por encima de mi cabeza. Yo caí de espaldas al suelo sin dejar de oír los chillidos de Clarisse.
Me volví justo cuando el agua salió de nuevo de la taza, le dio a Clarisse directo en la cara y con tanta fuerza que la tumbó de culo. El chorro de agua la acosaba como si fuera una manguera antiincendios, empujándola hacia una cabina de ducha.
Ella se resistía dando manotazos y chillando, y sus amigas empezaron a acercarse. Pero entonces los otros váteres explotaron también y seis chorros más de agua las hicieron retroceder de golpe. Las duchas también entraron en funcionamiento, y juntas, todas las salidas de agua arrinconaron a las chicas hasta sacarlas del baño, arrastrándolas como desperdicios que se retiran con una manguera.
En cuanto salieron por la puerta, sentí aflojar el tirón del estómago y el agua terminó tan pronto como había empezado.
El lavabo entero estaba inundado. Annabeth tampoco se había librado. Estaba empapada de pies a cabeza, pero no había sido expulsada por la puerta. Se encontraba exactamente en el mismo lugar, mirándome conmocionada.
Miré alrededor y reparé en que estaba sentado en el único sitio seco de la estancia. Había un círculo de suelo seco en torno a mí, y no tenía ni una gota de agua sobre la ropa. Nada. Me puse en pie, con las piernas temblando.
Volveré a preguntar que dios controla el agua –dijo Hades- enserio cómo es posible que ninguno se diera cuenta que era hijo de Poseidón ni siquiera tu Athena que eres la diosa de la sabiduría enserio que estar cerca de Zeus es contagioso y están como están –aventó el libro y cayó en las piernas de Poseidón- además ese chico es la viva imagen de Poseidón y como última prueba ustedes 5 vengan aquí –señalo a ambos Percy Orión Tritón y Teseo
Los 4 caminaron hacia el poniéndose enfrente de Hades
Ahora díganme en que se parecen ellos —señalo a los 5-
Los ojos –dijo Hermes-
El atractivo –dijo Afrodita-
Orión y Percy tienen el mismo cabello rebelde –dijo Apolo-
En que Teseo y Percy primero actúan y luego piensan –dijo Perseo-
Ya ven –dijo Hades- sigue leyendo y los 5 regresaron a sus lugares-
Pero antes de seguir leyendo –agarro su tridente y lo movió en círculos haciendo que Ares Dionisio y Gabe fueran arrastrados por remolinos de agua
Eso porque fue –preguntaron Ares y Dionisio secándose-
Sencillo –dijo tranquilo- tu –señalo con el dedo a Ares por llamar a mi hijo cobarde tu –señalo a Dionisio- por olvidarte del nombre de mi hijo y por ultimo tu –señalo a Gabe con su tridente- por haber hecho sufrir a mi hijo desde que era muy pequeño y créeme que si me entero que le hiciste algo más a mi hijo sufrirás de mi ira
Y tú lo sabias –pregunto Hera a Anfitrite-
Claro que lo sabía por algo los vigilo para ver si merecen Elíseos o campos de castigo –dijo sonriéndole a Sally- y por lo que eh visto Sally ya se ganó los Elíseos pero solo me falta comprobar si tú lo mereces –vio a ambos Percy a lo que ambos tragaron saliva-
Bien no falta mucho –abrió el libro y empezó a leer-
Pero aún se distinguía el holograma de luz verde, girando y brillando. Una lanza de tres puntas: un tridente.
—Tu padre —murmuró Annabeth—. Esto no es nada bueno.
—Ya está determinado —anunció Quirón.
Todos empezaron a arrodillarse,
Percy hizo una mueca
Incluso los campistas de la cabaña de Ares, aunque no parecían nada contentos.
No lo estábamos –dijo Clarisse-
— ¿Mi padre? —pregunté perplejo.
—Poseidón —repuso Quirón—. Sacudidor de tierras, portador de tormentas, padre de los caballos. Salve, Perseus Jackson, hijo del dios del mar.
Bien aquí termina –cerro el libro-
Bien acabo de encontrar a mi ladrón –dijo Zeus muy serio-
Yo no robe nada –dijeron ambos Percy-
El no robo nada –dijo Poseidón muy serio- quien lee
Yo –dijo-
Espero les haya gustado ustedes creen o sienten que falta alguien en la lectura quieren que traiga a la madrastra de Annabeth y si la traigo que nombre les gustaría que tuviera
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Se despide Acuario no June
