El silencio nos envolvió de nueva cuenta. Pero a diferencia de los silencios anteriores, este era sin duda, el más incómodo.

Porque aun estaba en el aire el que le mentí respecto a lo que Percy me había dicho.

Y es que contestar eso implicaría dejar al descubierto algo que todavía no quería que supiera. Tal vez era algo tanto.

Pero eso suele ser el miedo.

Alejarte de hacer algo.

Por cientos de motivos.


Y tan sumido estaba en mis pensamientos (culposos en su mayoría) que no pude notar como es que Will, había dejado de estar antes, para acercarse peligrosamente a mi.

Tanto que casi podría jurar, que no había mucho que nos separara.


Este es solo un avance de lo que viene...

Y de esta semana no pasa.

Solo falta de nuevo pasar a limpio y corregir.

Y esta algo largo así que...

:)