Capítulo VIII: Interrogatorio.

Sakura Kinomoto empujó sus gafas de sol contra su nariz mientras observaba la mansión de Hailsham siendo iluminada por los tenues rayos de luz matutina, era temprano así que en sus alrededores imperaba el silencio. La noche anterior no pudo dormir bien a pesar de sus múltiples intentos, azotada por un torbellino de emociones dispares consecuencia de su situación actual, por un lado una amenaza silenciosa que asechaba en las sombras y por el otro el surgimiento de un sentimiento nuevo e inexplicable dejándola hecha un caos, ante esta situación decidió ir a concentrarse donde mejor lo hacía: trabajando. La inesperada presencia de Sonomi Daidouji en la entrada principal la sorprendió pero a la vez fue grato encontrar a una persona que consideraba como su segunda madre.

"Buenos días" saludó con mucha amabilidad "¿qué la trae por aqui?"

"Buen día Sakura, he venido a pedirte un favor".

En circunstancias normales la señora Daidouji solía comportarse de manera efusiva cada que se encontraba con Sakura, pero hoy era otra su actitud.

"Claro, lo que me pida".

"He tenido unos problemas con una de mis bodegas y necesito un lugar para almacenar algo de mercancía, ¿podría ser aquí en la mansión?".

Los ojos esmeralda de Sakura parpadearon un par de veces para procesar la inusual petición de la madre de Tomoyo.

"Si por supuesto, no tiene que pedirlo" aceptó.

"Gracias Sakura, debo irme porque tengo una reunión".

Dedicó una pequeña reverencia acompañada de una sonrisa amable y luego se dio la vuelta, cuando iba a solo unos pasos de distancia se detuvo abruptamente, sus ojos se posaron en la castaña con una extraña intensidad.

"Sakura... ¿Sabes que siempre podrás contar conmigo, verdad?, eres como mi segunda hija y si las cosas se ponen mal yo estaré ahí para apoyarte".

Su corazón dio un vuelco, no sabía como interpretar esas palabras.

"Siempre he sabido que puedo confiar en usted" fue lo único que atinó a decir.

Sonomi le dedicó una mirada significativa, se dio la media vuelta para irse de la mansión y mientras se alejaba de la desconcertada Sakura, puso su mano sobre su boca cuando fue consiente de lo que acababa de hacer, sus ojos se perdieron en el cielo pensando en el recuerdo de Nadeshiko.


Eriol salió de la casa de Tomoyo sin despertarla, necesitaba urgentemente tomar una ducha fría para aclarar sus caóticos pensamientos. Cuando llegó a su auto no pudo evitar notar que había un papel puesto sobre el parabrisas, arqueó la cejas extrañado pero lo tomó para abrirlo; sus ojos vieron el contenido de la hoja y el color de su rostro desapareció, todo su cuepo perdió la fuerza en solo una milésima de segundo y no fue capaz de moverse por un largo minuto. Volvió a mirarlo solo para asegurarse que no se trataba de una alucinación pero con amargura comprobó que no había ningún error, la advertencia estaba dada y el agobio de ver resquebrajada su vida lo estremeció desde lo más profundo de su ser.


Sus dedos tocaron las teclas de aquel reluciente piano negro con mucha delicadeza, se trató de una secuencia de tres notas sencillas solo para escuchar el gran sonido producido por el instrumento. La sala de música de Hailsham estaba ubicada en la zona este de la mansión, un tanto apartada y hasta cierto punto Li consideró esta decisión acertada, para que cualquiera que la usara tuviera la máxima comodidad ante el silencio imperante del lugar. Su próxima cita hizo su aparición en la puerta de entrada, tenía un aspecto pulcro, con un llamativo aire de madurez aunque físicamente era joven. Tomoyo le dijo que se llamaba Rika Terada, compositora profesional con gran participación en la industria del cine. La mujer caminó hacia Shaoran mientras este se levantaba para recibirla con un beso en el dorso de su mano.

"Encantada de conocerte" dijo Rika mientras sonreía de manera pacífica.

"En realidad el placer es todo mio, espero te guste el sitio que elegí".

"No podría haber otro más adecuado, a pesar de que mi trabajo es la música jamás me fastidia" se sentó en el banco dejando un espacio para Li ", ven toca algo para mi".

"Debo advertirte que no soy muy diestro, pero lo intentaré "aceptó Li cortésmente ", ¿qué canción te gustaría escuchar?".

"Veamos..." hizo una pausa para seleccionar un tema en especial "Creo que va ad hoc si te pido una canción que represente el amor verdadero para ti".

Con un largo suspiro y mientras ponía una mano en su mentón, Shaoran intentó encontrar entre todo el repertorio musical que sabía tocar en piano alguna que cumpliera con la petición de su cita. Era difícil que una sola canción representara a un sentimiento tan complejo como el amor, porque la concepción de él podía variar tanto al depender de la percepción de cada uno... Pero... Sí, había una sola canción que Li consideraba capturaba un momento único de este sentimiento. Se sentó decidió a un costado de Rika, mientras sus dedos blancos se deslizaban de manera grácil interpretando las notas iniciales de la canción, su cita cerró los ojos guíada por la música prevaleciente en toda la habitación, parecía ser capaz de sentir cada una de los sonidos cargados de melancolía propios de la pieza musical.

"Caruso, ¿cierto?" murmuró ella.

"Así es"

"¿Por qué esa canción?"

"No soy un experto interpretando el significado de canciones" comenzó Shaoran sin dejar de tocar ", pero siento que expresa el amor y la ausencia de manera magistral, las despedidas, la añoranza por el pasado y al final la resignación, cuando ya no hay vuelta atrás porque el destino zanjó una brecha incruzable".

El resto de la interpretación ella permaneció en silencio, fundida por completo en un mar de sentimientos evocados por la intensa música, con altibajos perfectamente marcados.

"Impresionante" aceptó ella " ¿me escucharías tocar algo para ti? Antes interpretaba muchas canciones para mi esposo pero dejó de ponerme atención hace mucho".

"Me parece difícil imaginar a alguien que no aprecie una buena pieza musical"

Rika sonrió con nostalgia.

"Desde que lo ascendieron a director de la Universidad de Tomoeda no tiene tiempo para nada".

"¿Y se lo has dicho? Que te sientes sola".

Ella negó con la cabeza.

"¿Sabes? A veces nos sumergimos tanto en el trabajo intentando cumplir las expectativas que han puesto sobre nosotros que perdemos por completo el horizonte, tal vez él solo necesite una oportunidad y si tú no le dices lo que sientes creerá que está haciendo las cosas bien cuando en realidad es todo lo contrario. Así que, debes prometerme que le dirás lo que pasa ".

Desconcertada pero al mismo tiempo gratamente sorprendida ella le sonrió mientras asentía.

"Eres un poco diferente a los demás de aquí".

"Eso me dicen" le tomó la mano para ponerla sobre el piano ", ¿conoces always on my mind? La hizo famosa Elvis Presley pero en lo persona prefiero la versión de Michal Buble, ¿qué tal si la tocas?"

Shaoran se paró para estirar un poco las piernas mientras se deleitaba con la tranquila canción, asomándose por las ventanas para admirar los magníficos jardines; de repente algo llamó poderosamente su atención, un grupo de hombres uniformados con trajes de trabajo comenzaron a descargar unas misteriosas cajas de un gran camión, tenían un logo impreso junto a la palabra "Grahan", supuso entonces que tal vez era el nombre de la empresa porque también estaba rotulado en el camión. Repitió una y otra vez la palabra en su mente para no olvidarla, mientras seguía caminando asomándose eventualmente para ver si se percataba de algo más.

El resto de su cita ambos se la pasaron hablando de música, Li intentó con todas sus fuerzas concentrarse pero no dejaba de pensar en lo que había visto, así que secretamente se alegró cuando al fin terminó. Quedando completamente solo sacó su celular mientras marcaba un número, la operadora del Departamento de Asuntos Especiales de la Policía de Tokio contestó

"Habla el Detective Li Shaoran, número de placa 010596" dijo con voz determinada mientras se recargaba en la puerta ", necesito información sobre una compañía, se llama Grahan".

"Un momento oficial" dijo la mujer al otro lado del teléfono, mientras se escuchaba el sonido de las teclas siendo presionadas con rapidez "no tengo ningún registro "anunció después de unos minutos

"Gracias".

Colgó el celular, tenía que encontrar la manera de buscar alguna información sobre esa misteriosa carga que habían traído a la mansión, el hecho de no tener registro era una pésima señal y tal vez la pista que estuvo esperándo durante todo ese tiempo; pero contrario a la reacción que hubiera tenido el Li Shaoran que ingresó a Hailsham, este acontecimiento ahora no lo hacía feliz. Salió de la habitación visiblemente consternado pero una figura recargada en la pared del corredor lo asustó, Nakuru Akisuki estaba cruzada de brazos con los ojos puestos en la pared de enfrente, sonrió de manera extraña cuando al fin posó su mirada en él.

"Así que Detective Li Shaoran" dijo con tono bajo ", ya decía yo que eras diferente".


"¿Has sabido algo de Eriol?" preguntó Tomoyo mientras tomaba asiento frente a Sakura.

"En la mañana habló conmigo diciendo que se iba a ausentar" contestó la castaña sin quitar la vista de la computadora "¿aun no arreglan sus cosas?".

"No, aun no llegamos a un acuerdo aunque ayer me explicó sobre las fotos y no se" suspiró ", estaba tan derrotado que casi le creo todo".

"Tal vez si esté diciendo la verdad".

Alguien abrió la puerta de golpe sobresaltando a las dos mujeres, Nakuru entró rápidamente a la oficina con Li del brazo, quien estaba con una expresión contraríada y casi se podía decir que se resistía un poco.

"Sakura, quiero llevarme a este guapo caballero a una cita afuera de la mansión" anunció entusiasmada mientras ponía la mano sobre el torso de él y le besaba la mejilla casi llegando a sus labios..

La castaña experimentó una sensación muy parecida a un golpe en el estómago cuando vio como Nakuru trataba a Li, casi instintivamente cerró su puño derecho y ese movimiento fue detectado hábilmente por Tomoyo.

"Claro Nakuru" intervino la amatista ", solo devuélvelo antes de cerrar y en una sola pieza".

"Estará aqui lo prometo, tal vez un poco cansado pero llegará" les guiñó el ojo con su sentido del humor tan característico.

Salieron de ahí rápidamente sin dejar espacio a ningún comentario debido a la urgencia de Nakuru, quien llevaba a un Li que parecía ir a la fuerza. Sakura se quedó muda, ese nuevo sentimiento dentro de ella estaba lejos de ser bueno, no le gustó que alguien tocara a Shaoran, mucho menos que lo besaran así como si nada.

"Conozco esa sensación" Tomoyo se inclinó un poco en el escritorio ", yo también la sentía cuando recién me estaba gustando Eriol y lo veía con sus clientas; desgraciadamente empeora a medida que le tomas más cariño".

"No ha sido nada, este es su trabajo y mientras lo haga bien yo no tengo ningún problema".

"Jamás ha sido sabio engañarse a uno mismo Sakura".

Se paró para tomar uno de los registros contables que yacían en un gran librero ignorando el último comentario de Tomoyo, volvió a su escritorio leyendo las cifras que buscaba para ingresarlas en su base de datos personal, pero era como si fueran símbolos ilegibles. La concentración se esfumó al igual que su paciencia, bufó exasperada al mismo tiempo que recargaba su frente en ambas manos, evitando mirar alrededor.

"¿Sabes que me molesta en realidad? Que yo no entiendo como es posible que en tan poco tiempo una persona sea capaz de atraerme como lo hace él" movió las manos señalando la puerta ", me esforcé Tomoyo, en verdad lo hice para no dejar entrar a nadie más aquí "tocó donde estaba su corazón ", y él viene con esa personalidad tan diferente llena de atenciones que solo Li sabe dar y ¡bum!, me hace sentir cosas que no me convienen pero tampoco me desagradan".

"¿Qué regla dice en cuanto tiempo te tiene que gustar alguien? Ninguna, a veces no logras conectar con una persona por más que pongas todo el esfuerzo en ello y de pronto llega otra distinta que con solo un poco de interacción es capaz de provocar una reacción intensa".

"Pero ¿ por qué ahora?, con todos estos problemas encima, con esa gente amenazándome con quien sabe que intensiones".

No se dio cuenta a tiempo que sin querer le había revelado a Tomoyo que algo andaba mal, no quería preocupar a su mejor amiga pero maldijo ser una boca floja. Acorralada por sus propias palabras y bajo la insistencia de la amatista le contó todo lo que había pasado últimamente y las acciones de Shaoran para ayudarla.

"¿Cuándo me lo ibas a decir?, ¿tienes idea del peligro que corres?" le reprochó.

"No me dejaré ganar tan fácilmente, además Li prometió enseñarme a defenderme"

"No hay duda que las personas llegan a tu vida en el momento exacto, no se que hubieras hecho sin él".

"Ni yo..."


"¿Te pregunto o me explicas por tu cuenta?" Nakuru cruzó la pierna mientras encendía un cigarrillo.

"¿Dónde estamos?" cuestionó mientras veía a su alrededor.

"Un casino ilegal" contestó ella sin quitarle la vista al Croupier mientras barajaba las cartas" Estoy cansada del ruido de los Pachinkos y este lugar es tan íntimo...¿me arrestará detective Shaoran?"

Los ojos ámbar de Li se pasearon de aquí a allá maravillado por la ambientación perfecta, era como si de pronto se hubiesen transportado a Las Vegas, incluso un grupo de Jazz amenizaba el ambiente.

"No lo haré, no es una jugada inteligente ahora que me tienes en tus manos" le respondió mientras la observaba jugar ", esperaba que habláramos en un lugar tranquilo".

"La tranquilidad no es mi fuerte, además aquí la gente está tan metida en su propio mundo que les parecerá aburrida esta plática, así que decide Li, ¿me das una explicación o inicio el interrogatorio?".

Suspiró, sabía que no tenía opción.

"Hace tiempo llegó una denuncia anónima sobre actividades ilícitas en la mansión, fueron de hecho varias, pero la más reciente tenía que ver con narcóticos así que se lo asignaron al departamento de asuntos especiales y por ende a mi, yo tenía que infiltrarme ahí para darme cuenta de lo que pasaba"

"Está de más decirte que no hacemos nada malo, el primer día te lo dije y sostengo mi palabra, Hailsham está limpio" puso unas cuantas fichas sobre la mesa ", a menos que la policía tenga la idea retrógrada que las mujeres no podemos divertirnos un poco".

"Eso lo sé, pero alguien logró que pusiéramos atención en ustedes. Tienes que entender que yo solo estoy haciendo mi trabajo".

"Tal vez no tengas mucho conociendo a Sakura, pero esta clase de mentiras de verdad las odia".

"Yo no le estoy mintiendo" replicó ", reconozco que me infiltré pero fue solo para hacer cumplir la ley, no tenía idea de lo que me iba a encontrar y aunque te cueste creerlo, estoy de su lado".

Uno de los meseros le trajo un par de bebidas, Nakuru tomó a Shaoran de la mano cuando se dio cuenta que hoy no estaba teniendo suerte en el juego. Caminaron juntos hacia una de las mesas dispuestas frente al grupo de jazz que en ese instante interpretaba So What. Akisuki volvió a sacar un cigarrillo y le ofreció uno a Li, él no fumaba regularmente pero en esas circunstancias pensó lo relajaría.

"Cuando te vi la primera vez eras tan galante, tu actitud también parecía sacada de un cuento" Nakuru sonrió al recordar ", así que me siento tan decepcionada al darme cuenta que no eras tú, sino que estabas interpretando un papel".

"Ya que estamos en etapa de revelaciones " comenzó Shaoran observando al magnífico trompetista interpretar el solo de Miles Davis ", este ha sido el único trabajo donde he podido ser yo la mayor parte del tiempo".

Nakuru sonrió antes de mirarlo con las cejas arqueadas.

"Si en algún momento me dejas conocer al verdadero Li, podré comprobarlo".

"Sakura está en peligro" reveló de pronto " y si no obtengo información pronto creo se pondrá peor. Esas cajas que descargaron hoy ¿son de ella?".

"No, al parecer pertenecen a Sonomi Daidouji".

De nuevo esa mujer, con los descubrimientos de Clow y ahora con ese extraño movimiento no había lugar a dudas, ella estaba involucrada en todo este misterio.

"¿Por qué te interesa?" preguntó Nakuru sin mirarlo.

Li frunció el ceño desconcertado.

"¿Qué?".

"Quiero saber por qué estás del lado de Sakura".

"Porque quiero cumplir con mi trabajo "respondió Li con seguridad.

"Tu trabajo está hecho, la mansión está limpia de ilícitos, ¿por qué ayudas a Sakura?".

"Creo que no entiendo el punto..."

"Li, tú bien puedes hacer un informe y decir que no hay delito que perseguir, punto final y se cierra el caso; pero a pesar de que te has dado cuenta de la verdad sigues estando ahí y no solo eso, tengo el presentimiento de que estás ayudando a Sakura por como te miró cuando veníamos para acá. Entonces te vuelvo a preguntar ¿por qué lo haces?".

"¿Cómo me miró?".

"Responde la pregunta".

"Porque creo que es inocente" respondió Li.

"Entonces cierra el caso".

"Pero ella seguiría en peligro"se apresuró a decir.

"¿Y?" Nakuru encogió sus hombros "Tu trabajo está hecho ¿ o me equivoco? A ti no te afecta en nada que algo le pase, ya cumpliste con tu misión".

"¿Y quién la protegería? Ella me necesita".

"Eso no te importa, ni siquiera es tu amiga".

"¡Claro que me importa!"

"¿A si?, ¿por qué?"

"Porque es mi misión"

Nakuru soltó una risa sonora.

Si jefe, protegí a la chica criminal como me lo pidió! "exclamó imitando a Shaoran "¡Ya te lo dije Li, tu trabajo está hecho! Entonces ¿por qué te importa Sakura?"

Li se quedó quieto, meditando la pregunta una vez más, ¿por qué la estaba ayudando?, ¿qué había de especial en ella que sacaba su instinto protector?

"No lo sé" contestó al fin.

Nakuru chocó su bebida con la de él, en su rostro tenía una sonrisa de suficiencia porque parecía disfrutar de la respuesta de Shaoran.

"Eso es lo que quería saber" le guiñó el ojo ", bien detective, ayudemos a Sakura entonces".


Sakura se cansó de esperar a Li, con preocupación y un tanto decepcionada se acostó en la cama lista para dormir, pero la puerta abriéndose interrumpió sus planes. Shaoran hizo su aparición en el dormitorio visiblemente agotado, incluso bostezó cuando abrió la puerta del closet buscando ropa.

"Parece que te divertiste" se dio la vuelta para darle la espalda, de pronto se sintió molesta.

"No pensé que estuvieras despierta aun" comentó él "¿qué tal tu día?".

"Bien".

Inesperadamente el dejó caer en la cama junto a ella, estirándose plácidamente al sentir su cuerpo descansando por fin.

"¿Te pasó algo? Estas como rara" estiró su mano para tocarle el hombro "¿segura que todo está bien?".

Ahí estaban de nuevo esas atenciones que la volvían loca, él no tenía la culpa de ser así por propia naturaleza incluso tal vez se trataba de algo involuntario muy común en su carácter, así que optó por calmar un poco sus emociones descontroladas. Solo pudo asentir pero eso no dejó satisfecho a Shaoran, cuyo cuerpo se acercó un poco más a ella.

"¿Es algo que no me puedas contar?" insistió.

"Los últimos días no han sido buenos para mí, lo siento, tú no eres responsable de lo que pasa en mi vida y no debo ser grosera contigo... Solo quisiera estar un momento en paz".

Contrario a lo que esperaba él la jaló para que estuvieran frente a frente, iluminados únicamente por la tenue luz de la luna que contorneaba sus rostros, Sakura solo encontraba paz al mirar los quietos ojos ámbar de Li mientras estaban tirados en esa cama. Shaoran se quedó mudo un rato, pensando cómo reaccionaría ella cuando se enterara de la verdad, en serio le dolía no poder decirle las cosas tal cual eran, pero Nakuru y él habían pactado un plan para protegerla y aun no era el momento indicado de revelarle todo, hasta que el enemigo por fin se presentara y dejara de hacer amenazas tíbias; con su mano tocó la mejilla de Sakura, quien se estremeció levemente. Ella quiso empezar a hablar pero el dedo índice de Shaoran sobre sus labios la detuvo mientras él negaba con la cabeza, no quería que las palabras interrumpieran ese momento de quietud mientras lentamente acababa con la distancia entre ambos, se detuvo solo a unos centímetros para que pudieran mirarse en silencio, mientras la castaña luchaba con todas sus fuerzas en contra del impulso de besarlo. Aun con todo ese esfuerzo no fue capaz de retirarse hasta después de un rato en el que no soportó más la ansiedad causada por sus deseos e intentó pararse. Shaoran la detuvo, plenamente consciente de lo que ella anhelaba y, como si pudiera leer su mente, al fin hizo lo que ella tanto quería. Esta segunda vez no había nadie observándolos, ni un reto que cumplir y tampoco estaba la influencia del alcohol, esta vez atendían única y exclusivamente a su voluntad, aceptando las consecuencias que ese beso podía traer en el futuro.


¡Hola!

Espero disfruten el capítulo, nos leemos pronto :).

Silverwomen.