Gryffindor vs. Hufflepuff

Amos contempló a Lily durante unos segundos sin ninguna expresión, por lo que el nerviosismo de la chica aumentó. Pero, tras unos segundos, Amos sonrió.

- Ya sé lo que pasa- dijo como si fuera obvio-. Tú estás enamorada de Potter.

Lily miró a Amos como si acabase de decir la estupidez más grande jamás hubiese escuchado en su vida. Después de unos segundos, se echó a reír.

- Por un momento- dijo con lágrimas de la risa-. Pensé que lo decías en serio.

- Lily, lo decía en serio- dijo Amos, con expresión seria en el rostro. La risa de Lily paró en el acto, miraba ceñuda a su novio. ¿Desde cuando un novio le dice a su chica que ella está enamorada de otro? Bueno, después de lo que había visto... Pero no, aquello era una tontería. No podía ser verdad...

- Amos, yo no estoy enamorada de Potter- dijo ella, ahora seria-. Le odio. No sé lo que me pasó en la enfermería, pero no estoy enamorada de él.

- ¿Sabes que del odio al amor hay sólo un paso?- comentó Amos con una sonrisa.

- Haber, ¿tú qué quieres, que me enamore de él?- preguntó, picada Lily.

- ¡Claro que no!- negó Amos como si le hubiera hecho una pregunta idiota.

- Pues entonces para de decir tonterías- Lily fue callada por un suave beso en los labios por parte de su novio, cosa que le sorprendió a Lily, quien sin saber porqué sintió que con debería de estar besándose era con James.

Pero alguien estaba observando esa escena. Y ese alguien, corrió al castillo, y bajó hacia las mazmorras, donde se encontró con una chica, que, al parecer le estaba esperando.

- ¿Qué has averiguado?- le preguntó, bruscamente.

- Que la sangre sucia está jugando con Diggory y Potter- anunció el chico-. La he visto besándose con Diggory.

- Bien, tendremos que sacar a Diggory del medio, reunir a Potter y Evans, y luego, separarlos dolorosamente- la chica, sonrió.

- Así me vengaré de una vez por todas del estúpido de Potter- el chico sonrió también.

- ¿Severus?- preguntó la chica, con retintín-. No le irás a decir a Rodolphus que nos hemos visto a solas, ¿verdad? No quiero que piense mal. Y recuerda que en esto estamos sólo tú y yo- añadió en tono cortante, dejando de parpadear, cosa difícil debido a sus párpados caídos.

Anna corrió lo más rápido que sus piernas le permitieron, dejando a Susan sorprendida, pues su amiga había leído algo en un libro y había salido corriendo, ¿qué se traía entre manos? Pero Anna no se molestó en despedirse. En ese momento, sólo tenía una cosa en la cabeza: hablar con Remus.

Cuando llegó a la Sala Común, lo divisó riéndose de un chiste que había contado Sirius, sentado junto a éste y James.

- Remus- el chico levantó la vista, sorprendido de que la chica le hablase después de haberle estado evitando durante mucho tiempo-. ¿Puede venir un momento?

- Claro- accedió Remus.

Anna condujo al chico hasta un rincón apartado de la Sala Común, lejos de miradas y oídos indiscretos.

- Anna- empezó Remus, al ver que la chica no sabía por donde empezar-. Creo que ha llegado la hora de ser sincero contigo.

Anna miró al chico, evaluando el brillo de sus ojos. Era sincero. Quizás fuera a decirle lo que ella había deducido...

- Pero será mejor que aquí no- dijo, mirando a la cantidad de alumnos que había en la Sala Común en esos momentos.

Anna asintió, y siguió al chico hasta los terrenos del colegio. Ese día estaba algo nublado, pero no parecía que fuera a llover.

- Anna- el chico la miró fijamente. Lo que iba a decirle podría causar que ella no quisiera saber nunca nada más de él, y eso era algo que no podía reprocharle. Pero le dolía mentirle, tenía que deshacerse de ese sentimiento de culpa que cargaba-. Ha llegado el momento de decirte porqué me fui el otro día pronto de Hogsmeade. Verás, Anna... yo... soy un hombre-lobo.

Lily paseaba por los terrenos del colegio, pensando. Llevaba unos días muy rara. Primero, había besado a Potter en la enfermería, y no entendía porqué. Lo que le había dicho Amos resonó en su cabeza "¿Sabías que del odio al amor hay sólo un paso?" No, pero no podía ser... Y luego, lo que había visto... Era la cosa más absurda que había visto en su vida. Era imposible que fuera verdad... En ese momento, una fría voz sonó a sus espaldas.

- Sangre sucia, ¿cómo tan solita?- preguntó una burlona voz detrás de ella. Lily se sobresaltó.

Dolovh, Lestrange y Nott estaban allí. Lily se sorprendió al comprobar que Snape y Bellatrix no estaban con ellos.

- No os importa en absoluto- dijo con una peligrosa voz dulce Lily (N.A: para que os hagáis una idea, más o menos como la de Umbridge cuando se enfadaba)

- Nos importa más de lo que tú crees, chiquilla sangre sucia- aseguró Nott, con una sonrisa maliciosa en el rostro.

En ese momento, James, que había abandonado la Sala Común, alegando que ya se había cansado de hacer deberes y que encantaría la pluma para que los hiciese sola, estaba mirando el mapa del merodeador, y vio con horror como los Slytherins cercaban a Lily. Sin pensárselo dos veces, bajó corriendo a los terrenos en ayuda de la pelirroja.

Pero se encontró con una escena bastante extraña. Dolovh y Nott estaban en el suelo, inconscientes y Lily estaba haciendo levitar a Lestrange, para soltarlo duramente, pero no se dio cuenta hacia donde lo tiraba, hasta que escuchó un ¡Ay!, y se dio cuenta de que había tirado a Lestrange encima de alguien.

Susan, cansada de estar sola en la biblioteca con sus deberes, se dirigió a la Sala Común, donde ya casi no quedaba nadie, pues habían bajado a cenar. Sólo estaba una persona, y curiosamente, esa persona era la que la joven esperaba encontrarse allí. Sirius acababa de acabar todos los deberes de las próximas tres semanas en un tiempo récord, una hazaña memorable para él. Pero fue más memorable para él lo que ocurrió después.

Susan, recordando su nuevo plan, se acercó a Sirius, coqueta.

- ¿Black, como tan solito?- preguntó (N.A: ¿NO os suena esa frase?).

El chico levantó la vista, sorprendido, pero luego recordó: "Voy a cambiar mi táctica de ataque para la completa destrucción de Black. Ahora en vez de mandarle admiradoras, voy a entrar yo en acción".

- Ya ves- respondió con cara de cachorrito-. Mis amigos me han abandonado.

- ¿A, si?- Susan se había acercado más al chico, que parecía en estado de shock-. Si quieres yo puedo hacerte compañía...

Sirius no podía pensar. Una parte de él quería irse de allí, sabía que Susan estaba jugando con él, pero otra mucho más fuerte y convincente quería quedarse allí, sabía porqué, pero no quería...

Susan aproximaba sus labios a los del chico, iba a ganar la apuesta, pero en ese momento, no pensaba en eso. ¿Qué estaba haciendo? Ella siempre había odiado a Black y ahora iba a besarlo... Siempre le había reprochado jugar con la gente, y ahora era ella la que lo estaba haciendo con él... No podía, no debía hacerlo.

Susan se separó violentamente del chico, que seguía en estado de shock y salió corriendo del lugar.

Anna miró al licántropo, que la miraba con mirada triste, ella, para animarlo, esbozó una pequeña sonrisa.

- Ya lo sabía- anunció, sorprendiendo mucho a Remus.

- ¿Desde cuando?- preguntó, con un hilo de voz.

- Unos veinte minutos- explicó Anna-. Por eso quería hablar contigo.

Remus le contó todo sobre sus transformaciones, omitiendo el hecho de que sus amigos eran animagos ilegales, pues consideraba que ese era su secreto, y no quería desvelarlo sin sus autorizaciones. Anna escuchó fascinada la historia, y cuando terminó, Remus murmuró, cabizbajo:

- Bueno, supongo que ahora no querrás saber nada de mí y eso...- parecía apenado.

- Nada de eso- le contradijo Anna, sonriente-. Pero...

Ya empiezan los peros, pensó Remus, mirando fijamente a la chica.

- Me gustaría que me dejaras un poco de tiempo... Para asimilar todo lo que ha pasado y... bueno, espero que lo entiendas- y tras decir esto, la joven depositó un suave beso en la boca al chico y se alejó, mientras él la contemplaba con una media sonrisa.

Lily se sorprendió mucho al comprobar que el chico al que había "aplastado" accidentalmente era James, y como tampoco era tan cruel como para dejarle allí tirado (a los Slytherins sí, y luego le reclama a James meterse con Snape), murmuró:

- ¡Mobli Corpus!- y se llevó al joven del pelo azabache a la enfermería.

Al día siguiente, Sirius fue a visitar a su mejor amigo a la enfermería (no tenía nada grave, pero la tozuda de la enfermera había insistido en que se quedara). Sirius había llegado a la conclusión de que Susan no le había besado porque entre James y ella había algo, después de que los encontrara uno encima de otro, no había tocado el tema, pero supuso que a Susan le había invadido una ola de fidelidad hacia James y por eso no había llevado acabo su plan.

- Hola- saludó un distante Sirius, aunque James vio en su mirada ¿rencor?

- ¿Qué tal?- preguntó con una sonrisa, que vaciló ante la expresión fría de su mejor amigo-. ¿Te pasa algo?- preguntó.

- ¿Qué si me pasa algo?- preguntó, incrédulo, Sirius-. ¿Qué si me pasa algo?- repitió, y entonces, explotó-. ¡Claro, mi mejor amigo está liado con la única tía que me ha interesado en toda mi vida, pero a mí no me pasa nada! ¿CÓMO VA A PASARME ALGO SABIENDO QUE LA ÚNICA CHICA QUE SIGNIFICA ALGO PARA MÍ ESTÁ JUGANDO CONMIGO? ¡PERO, NO, A MÍ NO ME PASA NADA!

- Sirius, estás equivocado yo...- intentó explicarse James

- ¡NO NECESITO TUS PATÉTICAS EXCUSAS, POTTER!- rugió Sirius, llamando a su mejor amigo por primera vez por su apellido-. ¡PERO, DA IGUAL, TÚ SIGUE A LO TUYO, PERO A LO QUE A MÍ RESPECTA, YA NO ERES MI AMIGO!

Dicho esto, el joven de ojos azules salió de la enfermería como un huracán, dando un portazo. James contempló la salida, y decidió que si su ex amigo no confiaba en él, no se merecía tener una amistad con él.

Los días pasaron y dieron paso a un Octubre donde la lluvia y el frío predominaban. James y Sirius seguían peleados. Remus intentaba reconciliarlos, pero ambos eran demasiado orgullosos como para hacerlo. Peter, la rata traidora, se había puesto de parte de James, su ídolo. Por supuesto, todo Hogwarts sabía que Sirius y James estaban peleados. El partido contra Hufflepuff estaba al caer y James duplicaba los entrenamientos, también en un vano intento de olvidar su enfado con Sirius. Lily seguía con Amos, aunque su relación cada día era más distante y todavía ni Bellatrix ni Snape habían empezado a ejecutar su plan de destrucción de su relación, Anna estaba intentando asimilar que su novio era un licántropo. No es que tuviese perjuicios contra él, pero tenía que hacerse a la idea. Susan no se había vuelto a acercar a Sirius, y éste tampoco, pues pensaba que ella debía de estar muy ocupada con su "novio", su ex amigo traidor.

Y poco antes de Halloween, llegó el primer partido de la temporada. Sirius era el comentarista, como todos los años, aunque vigilado muy de cerca por la profesora McGonagall. Los equipos saltaron al terreno de juego.

- ¡Por el equipo de Hufflepuff, Diggory, el guardián-capitán, Abbott y Marchbanks de golpeadoras, Ringer, Pots y Jong de cazadores y la sensacional Tinglein, la buscadora!- los gritos de ánimo de los Hufflepuffs sonaron por todo el estadio-. ¡Y por el equipo de Gryffindor, Finnigan el guardián, March y Estevins los golpeadores, Jonson, Williams y Potter los cazadores- su tono de voz fue bastante frío al nombrar ese último nombre, y eso que usualmente añadía algún comentario de ánimo a su mejor amigo, pero en aquella ocasión no lo hizo- y Reack, el buscador!- las gradas de Gryffindor estallaron en aplausos.

Los capitanes se dieron la mano, no sin antes de que James le lanzase una mirada amenazadora a Amos. Iba a ganar ese partido para demostrarle a Lily quién era el mejor. Tras el pitido que indicaba el comienzo del partido, las escobas se elevaron. James atrapó el quaffle, y todos se pusieron en guardia:

- Potter en posesión del quaffle, se la pasa a Williams, que se la vuelve a pasar a Potter, sortea a Pots, encara a Diggory, y tras una finta... ¡Gol de Gryffindor!- las gradas rojas y escarlata rugieron en aplausos-. Potter, hasta un bebé podría haber marcado ese gol- comentó Sirius con total naturalidad, mientras la profesora McGonagall le lanzaba una mirada fulminante y James se hacía el sordo.

El partido continuó, y diez minutos después, Gryffindor iba ganando por 70-10. Todos los goles de Gryffindor los había marcado James, y Diggory tan sólo había conseguido pararle un tiro. Anna estaba tomando el pelo a Lily, pues decía que si estaba a favor de Hufflepuff, cosa que Lily negaba una y otra vez, alegando que ella, como buena Gryffindor, apoyaba a su casa.

No había rastro de la snitch, y este tenía pinta de ser de esos partidos que iban a durar un buen rato. El público se empezaba aburrir, y los jugadores a desesperarse. Bueno, no todos los jugadores. James no tardó en marcar unos cuantos tantos más. Lo cierto es que James nunca había perdido un partido, y este partido pensaba ganarlo por ella. Por Lily. El marcador se veía: Gryffindor 160 Hufflepuff 20. Si Hufflepuff cogía la snitch... Gryffindor perdería. James tenía que asegurarse. Y entonces, pasó. Tinglein, la buscadora de Hufflepuff, vio la snitch. Susan intentó mandarle una bludger, pero Abbott la bloqueó... Tinglein estaba a un palmo de ella, y James comprendió que sólo le quedaba una salida. Con unos espectaculares reflejos, se apoderó del quaffle, y voló hacia los aros de Hufflepuff. Diggory sabía lo que iba a hacer, era un enfrentamiento entre ellos dos. Pero iba más allá del quidditch en sí. Era Lily.

James decidió jugárselo todo a una carta. Sonrió, e hizo una finta hacia la derecha. Amos sabía que era una finta, se tiró a la izquierda y... James se la coló por el medio.

- ¡Gol de Gryffindor! ¡Tinglein ha atrapado la snitch, pero han empatado!- en ese momento, un bludger con algo de retraso, alcanzó a James, derribándolo de la escoba. El público gritó-. ¡James!

En ese momento, Sirius olvidó momentáneamente su enfado con su amigo, y corrió, contemplando la caída. Salió del palco de comentaristas, y sacó su varita:

- ¡Lentius!

La caída de James se redujo considerablemente, para pasar a caer de un modo muy lento. Sirius fue el primero en llegar abajo.

- ¡James! ¿Estás bien?- Sirius había olvidado de pronto que estaba enfadado con él, pero no le importaba en ese momento. James había aterrizado en el suelo suavemente, y los curiosos se acercaban para ver como estaba.

- Muy bien- sonrió James, contento de que su amigo estuviera allí abajo, con él, y que fuera él quien había impedido su caída.

Lily buscaba a James, para asegurarse de que estaba bien, haciendo caso omiso de las llamadas de su novio, que esperaba una felicitación por parte de la chica.

En ese momento James y Sirius se abrazaron, (N.A: como amigos, no penséis mal) y se echaban la culpa mutuamente:

- Fue culpa mío, no debí dudar de ti...- decía Sirius, feliz por haber echo las paces con su mejor amigo.

- No, fue mi culpa, debí molestarme en aclararte lo que de verdad pasó...

- Aunque lo hubieras hecho, no te habría escuchado...- Sirius estaba convencido de que la culpa era suya.

- Oye... ahora que me doy cuenta- comentó James, percatándose de algo-. Esta el la primera vez que nos enfadamos, ¿no?

- ¡Es cierto!- exclamó Sirius-. ¡Habrá que hacer una foto para el recuerdo!

Mientras James hacía aparecer una cámara de fotos mágicas, Remus los miraba, sonriendo:

- Estos dos no son capaces de vivir el uno sin el otro- murmuró.

James notó la mirada de alivio de la pelirroja sobre él, y le sonrió, aunque para su sorpresa, Lily le devolvió la sonrisa. James no cabía en sí de felicidad. Acababa de empatar un partido, aunque había parecido una victoria, había encarado a Amos y le había demostrado quien era el mejor, había hecho las paces con Sirius, Lily le había sonreído y seguramente, cuando llegara a la Sala Común, iban a organizar una gran fiesta... Habría que ir a la cocina a por provisiones...

Pero alguien, el la grada de color verde y plateado, no estaba nada feliz, y miraba con repugnancia la felicidad de James.

- Disfruta mientras puedas, Potter, disfruta- la malicia quedaba reflejada en sus palabras-. Pero tienes que saber que para ti y la sangre sucia de Evans, el tiempo está contado- una mueca se dibujó en su rostro.

CONTINUARÁ...

Olas! Espero q os aya gustado el chap, weno, intentar actualizar ants d q se akb el puent, pro no promto nada, ep?? Weno, se q tard un poko ahora n actualizar, pro en fin, ai qien tarda , ep?? Weno, espero q os est gustando, muxisimos besukis a tos!!

Sandra: Olas!! Pos sip, tngo msn, es , weno, m enknta q t guste, es un gran onor q m tengas n tus favoritos!! Intentar no dprimirme, preciosa, muxisimos besos!!

Trini: Olas!! Weno, en primer lugar, Lily no vio a ella y a James besandose, pro no vas mal enkminada... A lo mjor ese final t aklro qien es qien vio a James, pro x si akso, no voi a dcir nada, ahora ves q no solo el es el objetivo... Ves q continue pronto!! Muxos recuerdos pa t tb, wapa!!

Ely-Barchu: Weno, ahora no tngo muxo tiempo, pro promto q cuando m saq un pelin, ire a leer tu fic, prometido!! Muxisimos besos, no fue mui largo, creo, pro podria ser peor!! Ciao!!

Josesita: Wolas!! Weno, lo q vieron, en fin, creo q no tardas en averiguarlo, ep? En fin, ya sabs, ya actualic pronto, espero q est cap tb t aya gustao, wapisima!!

Karipotter: Jejeje, en est no fui tan mala i no puse adelanto, no vaya a ser q alguien sufra un infarto... xDD Espero q t aya gustao t best cap, a ver si puedo actualizar pronto, preciosisima!! Muxos besukis!!

Sakura-Yuzuki: Olas, mi ninia preciosa!! No importa x el review corto, la verdad es q las constestacion tc son mui largas, pro es q asi actualizo ants... xDD Intenrae actualizar lo ants q pueda, muxos cariñitos pa ti y recuerdos!!

Weno, a djar reviews pa q actualic ants, ep??

AnnaBlack22