Otro capitulo más. Siento la espera. Y espero no decepcionar!
Kate tecleaba casi aporreando las teclas en su ordenador sin percatarse de la presencia de Castle detrás suyo hasta que se inclinó hacia delante.
La chica dio un respingo, asustada y se giró mientras cerraba la tapa.
-¿NYU?-preguntó Rick sonriendo.
-No es de tu incumbencia.
-Sabes-Castle se alejó comiéndose una manzana y se tiró en el sofá-El otro día en los Hamptons eras más simpática.
Kate lo fulminó con la mirada y recordó los tres días que habían estado en la casa de él, en la playa y sobretodo recordó el día que habían estado solos donde había puesto la música a tope…había bebido…se había bañado desnudo en la playa…
Era peor que un niño.
-Me dirás que no te gustaba…lo que viste.
-No responderé a eso.
-Ok, pero te vi mirándome.
-Eres idiota, Ricky-hizo una mueca y volvió a abrir el portátil perdiéndose en la red.
Kate intentó mantenerse ocupada mirando un montón de información que le parecía interesante y al mismo tiempo la abrumaban. Su vida había cambiado dando un giro radical recientemente y no sabía si estaba lista para afrontar todo eso.
Castle seguía en el sofá comiendo. De vez en cuando sabía que ella apartaba la mirada del pc para observarlo.
-Yo solo digo…
-¿Me vas a decir que la tuya era mejor?-dijo mirándole- No me importa. Yo iba a Standford y qué…
-Tal vez deberías regresar.
-Tal vez deberías callarte…-Kate bufó-No voy a volver a California y dejar a mi padre aquí.
-Oh vamos, Kate, yo sólo quería decirte…
Kate le miró exasperada.
-Eres tozuda sabes. El otro día…
-El otro día era otro día Castle-contestó cansada y se frotó la frente-Lo siento, estoy nerviosa por…
Castle se levantó y se acercó a ella y asintió.
-Sabes que…mi madre y yo, iremos contigo.
Kate negó.
-No…no es necesario yo…puedo…
-¿Es por mi madre?-ella asintió lentamente- Entonces…te llevaré yo.
-Es solo que al ser la primera… no quiero abrumarle, y ya sabes Martha…
-Ey…no te preocupes, solo te llevaré ¿Ok?
Kate soltó un gracias casi insonoro y él apenas hizo un gesto quitándole importancia. Se sentó a su lado.
-¿Ahora me vas a enseñar que buscas?
Kate le dejó espacio y le enseñó la web de la universidad en la que estaba sopesando retomar sus estudios.
Ambos se bajaron del coche en silencio y caminaron por el pequeño sendero de piedra alrededor del césped que rodeaba la clínica de desintoxicación.
Kate miró el edificio y sintió como se paralizaba. No estaba segura poder hacer aquello.
Castle llegó hasta su lado y la agarró de la mano. Le dio un apretón y se miraron.
Kate sonrió y recordó todas las veces que él había estado para ella.
Se maldijo por sentir todas esas mariposas volar en su estomago cada vez que Rick la miraba a los ojos. Se mordió el labio.
-Eres fuerte, vamos a ver a tu padre Katherine Houghton Beckett.
-No me digas mi segundo nombre, sabes que lo odio…
-Es original-murmuró-pero recuerda que algún día cuando te pidan para casarte…lo dirán.
-Bueno… ok… pero sabes que a ti si lo vuelves a decir te partiré las piernas.
-No cometeré ese riesgo-le guiñó un ojo.
Kate sonrió levemente y cuando se percató que Rick iba a soltarse, entrelazó con más presión sus dedos a los de él.
Castle la acarició con su pulgar, y con paso firme entraron en la clínica. Kate estaba nerviosa, pero él no se quedaba atrás. Estaba preocupado por Jim y por ella, sobretodo por ella.
La primera visita sería corta. Kate esperó paciente hasta que finalmente la llamaron para entrar a una sala contigua donde habían otros pacientes y familiares.
Kate miró al chico que estaba de pie a su lado y le preguntó:
-¿Vienes, Castle?
Castle la miró sin comprender y se acercó.
-Te necesito a mi lado.
Aquello le llegó al corazón. A pesar de todo, a pesar de la distancia que habían tomado los últimos años por su adolescencia o su empleo… A pesar de todo eso seguían siendo los mismos chiquillos que se necesitaban el uno al otro.
Castle asintió y la siguió.
Los dos juntos, pero esta vez algo separados, entraron y se quedaron mirando la sala de visitas. Una sala con sillas y mesas bastante fría. Con ventanas para iluminar la estancia naturalmente y con una televisión en un rincón, dónde uno de los pacientes no apartaba la vista.
Jim apareció al momento y se acercó a ellos. Se le notaba agotado y nervioso. Su cabello estaba más canoso que la última vez, lucía barba de varios días y ojeras oscuras.
La ropa estaba algo descuidada, vestía con unos vaqueros y una camisa que parecían una talla más. Al parecer se había adelgazado.
Se acercó a Kate y la abrazó con toda la fuerza posible. Ese abrazo le iba a ayudar a seguir adelante. Castle se quedó a una distancia prudente tras un breve saludo mientras padre e hija se sentaban en una mesa para charlar.
-¿Cómo estas?
-Bueno ya me ves…-murmuró- estoy…mejor- su cuerpo parecía endeble y no dejaba de temblar a causa de la abstinencia. El proceso era lento.
-No te preocupes papá, todo saldrá bien. ¿OK?-Kate le sonrió con ternura. Acarició su mano. No estaba dispuesta a perderlo a él también.
Jim tomó aire y asintió.
-¿Cómo estás tú?
-Estoy bien.
-¿Katie?
-Todo bien papá-afirmó de nuevo- Martha se ha portado estupendamente… ella tenía trabajo…y me ha traído Rick.
Jim miró al muchacho que estaba apartado, mirando por la ventana.
-¿Se esta portando bien?
Ella asintió.
-Richard-lo llamó-.
Castle miró a Jim y se acercó. Se sentó con ellos y los tres tuvieron una agradable pero corta conversación sobre todo y sobre nada, pero básicamente centrada en Kate.
Cuando apenas quedaban diez minutos, Castle decidió dejarles otro rato para ellos solos excusándose con ir a por un café.
Kate miró su reloj y luego se lo enseñó a su padre.
-Cuando salgas te lo devolveré.
Jim entrecerró los ojos.
-Puedes quedártelo, pequeña.
Kate sonrió.
-Papá…-comentó justo cuando Castle regresaba para avisarle que debían irse-creo que volveré a estudiar…aquí en Nueva York… a la NYU.
Jim se levantó y la abrazó.
-Estoy orgulloso de ti, Katie.
-Y yo de ti.
Castle les miró con una sonrisa.
-Ten cuidado con los chicos ¿Ok?
Kate se ruborizó y volvió a abrazar a su padre.
-Cuídala, Richard.-dijo abrazando al muchacho-.
-Lo haré, señor.
Las lágrimas se agolparon en los ojos de la chica pero pudo contenerlas. Se despidieron del hombre prometiendo que en unas semanas volverían a verse para comprobar su mejoría. Le dejaron un libro nuevo y salieron de la sala instados por el guardia de turno.
Cuando Kate salió del recinto y la luz del día le dio en la cara pudo respirar tranquila y soltó toda la tensión que acumulaba en su cuerpo.
Castle no lo dudó y de camino a su coche la abrazó con fuerza dejando que se desahogara entre sus brazos.
Había prometido a Jim que cuidaría de ella y esa era una responsabilidad que no iba a arruinar.
-¿Mejor?-preguntó cuando llegaron al coche y Kate estuvo varios minutos en silencio, cabizbaja frente a la puerta del copiloto.
-Si…si…gracias-murmuró.
-Sabes que…Siempre-sonrió acariciando su mentón para que lo mirara. Había dudado si no debía esperarle en el coche mientras se reunía con su padre, pero ahora no se arrepentía de nada.
Kate le correspondió la sonrisa.
-Kate…le he prometido a tu padre…que no te meterías en líos-dijo mientras entraban en el coche.-Por eso…quería decirte que…tengas cuidado en la universidad…
-Castle-intentó detener esa conversación. El rumbo a lo que esa conversación llevaba.
-No, Kate. En serio-arrancó el coche- Los chicos…ya…sabes lo que buscamos…y…yo…
-Castle por favor…
-Solo te digo…si necesitas…bueno ya sabes, condones y todas esas cosas, puedes acudir a mi.
-Castle eso no hará falta.
-No quiero que lo hagas sin protección. No quiero problemas con tu padre-dijo serio, sonando realmente como un adulto. Un adulto responsable de ella cuando sabía que en el fondo ella era mil veces más responsable que él-ni problemas con mi madre.
-Castle, no hará falta…de verdad…
-¿Es que vas haciéndolo sin?
-No-dijo completamente de color rojo-Es que yo no… ya sabes.
Castle la miró y tardó dos segundos en comprender. Abrió la boca.
-¿Qué tu eres…¿¡lo eres!?-sin querer golpeó el claxon haciendo que un sonoro pitido les asustara mientras ella asentía lentamente apartando la mirada de él, avergonzada.
Continuará…
