Esta es la parte final de este AU, y sí narre después de todo algo de la conquista monstruo.

Me siento satisfecha, con esta pequeña historia creo que logué hacer algo diferente a los tradicionales Mewbertad AU. Hace tiempo que sabía que quería hacer algo así, pero no se me ocurría el contexto o la trama, también me gustó darle a Toffe la faceta de antihéroe sin dejar de lado su crueldad con Star.

Tal vez les parezca raro como iré narrando los hechos, pero a medida que vayan leyendo todo tendrá sentido…de paso realmente no creo ser muy buena con las escenas de batalla XD pero me esforcé jejeje.

Advertencia: esto contiene bastante gore así que no recomiendo estar comiendo nada mientras leen…y sí, yo quería que este AU fuera aunque sea un poquito horrible, rompe corazones y horripilante.

La serie pertenece a Daron Nefcy y a Disney.

El Resplandor de una Mente sin Recuerdos: Parte 3

El ejército de monstruos triplicaba en número al ejército Mewmano. Era curioso como los habitantes del reino siempre demasiado seguros de poseer de su lado la magia de la familia real nunca se dieron cuenta de que aquellos seres que despreciaban y creían en desventaja en realidad eran mucho más numerosos que ellos.

Lo único que siempre impidió a los monstruos rebelarse, lo que los mantenía sometidos era el que no poseían magia y los aliados peligrosos con habilidades sobrenaturales que tenía el reino Butterfly.

Ahora las cosas habían cambiado.

Toffe había anunciado públicamente hace una hora por medio de un altavoz la "verdad" acerca de la familia real y su intención de invadir con un ejército la ciudad, de ese modo les daba la oportunidad a los Mewmanos para rendirse y abrir las puertas pacíficamente sin muertes de por medio.

En su lugar un ejército compuesto de Mewmanos, soldados del reino Johansen y del inframundo con su propio príncipe Tom Lucitor incluido se habían presentado para enfrentar a los invasores.

Del reino Pony Head solo la princesa Lilacia estaba allí en calidad de rebelde. Las cabezas flotantes le habían retirado su apoyo a los Butterfly hace muchos meses al igual que el reino de las Palomas. Los gobernantes de ambas naciones eran demasiado inteligentes como para luchar por una causa perdida. Por su parte la familia real Spiderbite le había prestado gustosamente a los monstruos gran parte de sus soldados para tomar el reino Butterfly, después de todo era un secreto a voces que la joven princesa del Bosque de las Mordidas de Araña Improbables tenía un romance con un joven monstruo de apariencia verdosa proveniente de una tribu que estaba proporcionando generosas cantidades de baba curativa para sanar las enormes picaduras de los habitantes del reino.

Star vestida con una armadura negra miraba a sus contrincantes con una expresión fría y calmada empuñando la varita en una de sus múltiples manos la cual ahora era de color gris violáceo con una estrella púrpura en el centro y grandes alas de mariposa negras con corazones magenta en ambos lados. Su mirada se nublo de un odio profundo cuando sus ojos se toparon con la princesa Lilacia Pony Head y el príncipe Tomas Lucitor.

Toffe sonrió para sus adentros: los recuerdos falsos habían hecho correctamente su trabajo ahora la lealtad de la princesa le pertenecía completamente a los monstruos y su corazón solamente a Marco el cual se encontraba sedado en el complejo de cuevas a salvo de cualquier daño. El chico no era un peleador, ni el lagarto ni Star permitirían que el híbrido se pusiera en peligro. Curiosamente su preocupación mutua por el niño era el único sentimiento sincero que el Septariano compartía con la princesa.

Algunas personas incluyendo entre ellas a la princesa Pony Head y al príncipe del inframundo miraban a Star con los ojos entrecerrados y signos de interrogación en la mirada; obviamente estaban pensando en que esa chica era curiosamente similar a la difunta Stella Butterfly durante su fase de Mewbertad, sin embargo Toffe sabía que eso sería todo, no había modo en que descubrieran que Star era la mismísima Stella transformada, el cambio a Mewbertad no es permanente y jamás de los jamases los Mewmanos creerían que su amada princesa se volvería en su contra.

Decidiendo que ya habían estado mirándose las caras por demasiado tiempo Toffe alzó la voz para hacerse oír:

- Prometí darles el plazo de una hora para que decidieran si se rendían pacíficamente o peleaban…por lo visto decidieron pelear. Una decisión muy poco inteligente.

- ¡GUARDA SILENCIO ASQUEROSA CRIATURA! ¡COMO PUDISTE, LOS PADRES DE STELLA CONFIABAN EN TI, ELLA CONFIABA EN TI!_ La voz de Tom era furiosa haciéndose notar su agitación interna en su apariencia física, el cabello color salmón ardía en llamas y los orbes de sus ojos eran solo dos pozos de fuego rojizo.

Todo el resto del ejército Mewmano vitoreó las palabras con sonidos de apoyo y desprecio hacia el ex consejero real alistando sus armas para pelear.

- ¡Voy a recuperar la varita de mi mejor amiga de las sucias manos de esa cosa! _ gritó Pony Head mirando con un profundo odio a la niña insecto quien apretó el poderoso objeto en su mano chirriando los dientes.

Sin esperar más el general vikingo del reino de los Johansen que estaba a cargo dio la señal de ataque, inmediatamente todo el ejército arremetió contra los monstruos confiados en ganar con el apoyo de los demonios y su vasta experiencia en el arte de la guerra.

- ¡Al parecer creen que somos una tropa de salvajes imbéciles! ¡confían en ganarnos! ¡HAY QUE DEMOSTRARLES QUE SE EQUIVOCAN! _ gritó Rasticore levantando la enorme espada que usaba como arma y su mano izquierda reemplazada hace ya tantos años con una metálica.

Star se elevó en el aire precipitándose hacia el frente junto a Lady Astra y Toffe al encuentro de sus atacantes. Los tres sabían que su misión era encargarse de los demonios, aquellos seres con magia que tenían una ventaja injusta por sobre los monstruos.

Tras ellos se levantaron innumerables gritos de ánimo y promesas de muerte hacia el enemigo a la vez que ambos ejércitos por fin se encontraban comenzando una sangrienta batalla a las puertas del reino.


Meses atrás, el mismo día en que Marco y Star fueron descubiertos…

El joven híbrido observó desde un pasillo apartado a la enorme cantidad de monstruos reunidos en el centro del gran "patio" en uno de los numerosos espacios abiertos del laberinto de cuevas donde habitaban.

Ya faltaba poco para que comenzara la asamblea.

Rasticore junto a otros guerreros se encontraban calmando a las personas, por su tamaño y fuerza imponían respeto, sin contar que muchos de ellos tenían un trabajo igual de riesgoso que Toffe como infiltrados.

El mejor amigo de su padre trabajaba en el reino Johansen como espía.

Marco no sabía porque su padre le había pedido que no se uniera al resto solicitándole esperar en ese lugar, solo estaba rogando para que a Toffe no se le ocurriera que como castigo por su desobediencia iba a tener que abrir la reunión hablando en público frente a todo ese gentío, solo de pensarlo ya se le revolvía el estómago. Odiaba hablar en público y sentirse observado.

- Veo que estas aquí puntualmente Marco_ la voz de su padre sonaba satisfecha y calmada.

- Tú me lo pediste…¿para qué me necesitas?

- Creemos que ella estaría mucho mas tranquila contigo a su lado_ repuso Lady Astra aún vistiendo su capa con capucha dando un paso al costado dejando ver a una Star mucho mas arreglada de lo que Marco alguna vez la había visto.

Su largo cabello había sido cuidadosamente cepillado, sus alas parecían mucho más limpias que la última vez que la había visto esa tarde y el vestido que usaba, aunque gastado y antiguo estaba en notables mejores condiciones que los que había usado hasta entonces.

- ¡Marcooo! _ la niña se precipitó al frente queriendo abrazar al chico, pero las esposas que tenía en cada uno de sus pares de manos se lo impidió obligándola a hacer una mueca de disgusto.

- ¿Por qué esta usando estas cosas? _ Marco frunció el ceño con notoria molestia comenzando a revisar los grilletes para quitarlos.

- No…vas a …poder_ Star negó con la cabeza en un gesto resignado y cansado.

- Tiene razón: no vas poder , para eso deberías tener las llaves_ el Septariano saco de su bolsillo un juego de llaves viejo y oxidado_ sé que esto no te va a gustar pero esta jovencita aún esta inestable emocionalmente y no queremos que dañe a nadie, podría asustarse al ver a tal cantidad de monstruos mirándola.

- ¿Por qué motivo habrían de mirar a Star? _ Marco envolvió su brazo tentáculo alrededor de la cintura de la niña preocupado por el comentario de Toffe, primero le decían que ella era extremadamente importante, después que el vínculo de ambos sería beneficioso y ahora que todos iban a depositar su atención en la joven. Quería entender que estaba pasando allí.

- Lo sabrás pronto_ Lady Astra puso una mano conciliadora sobre el hombro de Marco, aunque no podía verse su expresión ambos niños pensaron que probablemente ella estaba sonriendo su voz sonaba cariñosa y maternal_ por ahora solo debes quedarte aquí con ella hasta que los llamemos al centro de la habitación ¿pueden hacer eso? para entonces ya habrán comprendido muchas cosas.

El castaño miró a su amiga para cerciorarse de que ella estaba de acuerdo, Star asintió apoyándose en él removiéndose incomoda debido a los grilletes aprisionando sus manos.

- Está bien, pero…¿de verdad es necesario que use las esposas? ¡Star no va a atacar a nadie!

La chica observó a Toffe esperanzada, de verdad le dolían esos grilletes demasiado apretados en cada una de sus extremidades.

Y ella quería abrazar a Marco, ¿Cómo iba a tocar a Marco así?

- Las esposas se quedan son anti magia asi que mantendrán a Star bajo control_ Toffe se guardo el juego de llaves mirando seriamente a su hijo_ tal vez pueda parecerte inofensiva pero esta jovencita trató de atacar a los cuidadores numerosas veces y lo sabes. Como líder mi deber es garantizar la seguridad de todos y no voy a arriesgar eso solo porque la señorita este un poco incomoda.

Marco asintió disgustado, por más que odiaba ver a Star apresada de ese modo no podía contradecir las palabras de su padre adoptivo, él tenía razón.

Toffe suspiró despeinando con suavidad el cabello rebelde del niño, ¿por qué de entre todas las chicas su hijo había tenido que encapricharse con ella?

- No será siempre así, en cuanto vea que Star se adapta correctamente a la vida en sociedad ya no tendrá que volver a usar nada como esto. Esa será precisamente tu misión: ocuparte de que ella se ajuste bien al estilo de vida de nosotros, así que no gastes tiempo en deprimirte y en lugar de ello comienza a pensar en cómo lo harás.

Apenas terminó de hablar el lagarto se encaminó hacia el centro de la estancia provocando que todos los asistentes guardaran silencio al verlo aparecer, tras él ambos adolescentes y Lady Astra se alistaron para escuchar lo que el Septariano tenía que decir.


Toffe se posiciono en el centro del lugar carraspeando levemente antes de comenzar a hablar:

- Buenas tardes damas y caballeros, la asamblea de hoy se ha llevado a cabo con el motivo de hacerles saber algo de suma importancia que he estado llevando a cabo en secreto junto a algunos valiosos aliados y colegas_ con un gesto de la mano el lagarto señalo a un grupo de monstruos que en una esquina sonreían, entre estos se encontraba Rasticore_ Como todos saben desde hace cientos de años hemos vivido aislados, maltratados y asustados por culpa de los Mewmanos. Hace algunas década que se instauró el supuesto "tratado de Paz" que lo único que hace es darnos una mísera parte de lo que nos corresponde y absolutamente nada de dignidad ni respeto.

Voces furiosas se levantaron entre el público apoyando lo que decía Toffe, el Septariano tuvo que esperar pacientemente a que los ánimos se calmaran para continuar con su discurso:

- ¡Pero eso pronto llegara a su fin! _ el lagarto realizo una pausa dramática mientras veía a Marco y a la niña insecto mirándolo con los ojos muy abiertos, Lady Astra asintió suavemente con la cabeza dando a entender que sabía cual era su parte_ debido a que finalmente y después de una peligrosa misión hemos logrado encontrar a nuestra verdadera princesa de Mewni…a la verdadera princesa Butterfly.

Los susurros confundidos no se hicieron esperar ¿verdadera princesa? ¿de qué estaba hablando el líder? ¿acaso la princesa Stella no había muerto?

- Si guardan silencio, Lady Astra descendiente de la honorable reina Eclipsa será quien les explicará todo.

La mujer le dio un apretón amable en el hombro al castaño encaminándose hacia el monstruo, el público le abrió paso con profundo respeto. Todos conocían la historia de la Reina Eclipsa tan mal llamada la Reina de la Oscuridad. Había sido la única Butterfly verdaderamente justa con los monstruos, quien tuvo un genuino deseo de paz e igualdad llegando incluso a enamorarse de uno de esos seres tan odiados por su familia. Desgraciadamente el rechazo hacia sus ideas por parte del propio pueblo al que debía gobernar la sumió poco a poco en la tristeza y la desesperación infectando su magia, sus hechizos basados en la pena y el dolor fueron llamados magia oscura y finalmente fue desterrada a otra dimensión junto a su amante solo permitiendo muchos años después el retorno a Mewni de su descendiente.

Lady Astra una vez que estuvo en el centro de la estancia se quitó lentamente su capucha revelando un rostro alargado y muy delgado, su cabello negro calló suavemente como una cascada por su espalda, los enormes ojos que le daban vida a su pálido rostro eran de un tono violeta oscuro idénticos a los que en el algún momento tuvo la reina Eclipsa.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue el hecho de que la piel blanca en vez de ser lisa como la de un Mewmano tenía patrones similares a escamas en toda ella dándole una apariencia áspera y dura similar a la de una tortuga de tierra.

La mujer se paro tranquilamente en el centro de la habitación realizando un delicado ademán con las manos, inmediatamente frente a todos los asombrados concurrentes se generó una ilusión donde aparecían pequeñas figuras transparentes que representaban a los Mewmanos por un lado y por el otro a los monstruos:

- Me imagino que a esta altura mi nombre y procedencia ya es conocido por todos_ habló la mujer con su suave voz_ soy descendiente de Eclipsa expulsada de su propia patria hace tanto tiempo, solo se me permitió volver a condición de que jurara lealtad a la corona Butterfly y ocultara el peculiar rasgo de mi piel mientras trabajaba en la escuela para señoritas Santa Olga siendo constantemente vigilada, sin embargo eso no me ha impedido colaborar con Toffe de Septarsis y hacer lo que es correcto ayudándolo con una laboriosa y larga investigación para descubrir quienes son en verdad la familia Butterfly los mal llamados poseedores de la magia.

Star apretó la mano de Marco con fuerza siendo correspondida por su amigo, la niña no entendía porque las palabras de la mujer generaban en su interior una extraña sensación de ansiedad y miedo.

Una repentina y dolorosa punzada en la frente disolvió cualquier pensamiento desapareciendo tan rápido como vino dejándola mareada y confundida. A su lado el chico híbrido no se había dado cuenta del fugaz malestar de la niña demasiado absorto en las palabras que seguían brotando de los labios de Lady Astra.

- Junto a su líder pasamos una enorme cantidad de tiempo excavando en la historia de Mewni; libros, testimonios y cualquier pista que pudiéramos hallar con el objetivo de encontrar lo que auténticamente sucedió hace tantos años cuando los Mewmanos llegaron a nuestra Tierra.

Las ilusiones transparentes formaron la imagen de un numeroso grupo de Mewmanos caminando hacia el castillo de la actual familia Butterfly, el grupo se inclinó en su totalidad ante la aparición de una pareja de monstruos que tenían el mismo aspecto que Star excepto porque los tonos de su piel eran diferentes; el rey tenía la piel de un tono azul oscuro mientras que la reina poseía un tono rosáceo pastel en la suya.

Lady Astra miro de reojo a los adolescentes que parecían hipnotizados por las ilusiones, especialmente la niña quien observaba con los ojos muy abiertos y una autentica expresión de sorpresa y curiosidad en el rostro volaceo.

Era perfecto.

- Al principio ambos pueblos vivieron en paz y armonía. Los forasteros les contaron a los reyes que venían de una lejana Tierra en busca de un nuevo lugar para vivir con un clima más agradable donde se dieran mejor los cultivos y el invierno no fuera tan crudo. Los monarcas de naturaleza pacifica les permitieron a los forasteros vivir entre ellos, sin hacer diferencias y así pasaron los años. Generación tras generación esta paz se mantuvo.

Las imágenes volvieron a variar, ahora se veía a otra pareja joven de reyes la mujer parecía sumamente afligida y triste al igual que el rey, la puerta del castillo de abrió dejando entrar a una sirvienta quien llevaba de la mano a una niña Mewmana con dos marcas en forma de lucero de color azul a ambos lados de las mejillas.

- Muchos años después una joven pareja no podía tener niños entonces adoptaron a una pequeña niña huérfana proveniente del antiguo pueblo forastero, ella tenia una peculiaridad: había nacido con el don de usar magia a pesar de no tener parentesco alguno con la familia real, como señal de su habilidad tenía marcas en su rostro.

El silencio entre los monstruos era absoluto, todos subyugados con las imágenes y la desconocida historia sin poder creer que en algún momento del pasado la magia que siempre habían considerado como la herramienta más poderosa de sus opresores para someterlos le había pertenecido a su raza.

- La familia creció feliz aparentemente sin mayores complicaciones tratando a la princesa adoptiva como si fuera su verdadera hija_ Lady Astra movió ambas manos disolviendo la feliz imagen familiar que se había formado generando otra distinta donde los reyes miraban con amor a un pequeño bulto entre sus brazos el cual claramente era un bebé, la princesa desde una esquina miraba con envidia la escena_ pero un día la reina finalmente pudo concebir a su propio hijo, debido a que la sangre del bebé era verdaderamente real este tendría derecho al trono no la niña adoptada. El corazón de la niña se llenó de envidia a medida que ambos crecían sintiéndose rechazada tanto por los monstruos quienes ya no la reconocían como su verdadera princesa y por las personas de su propia raza quienes la veían como una anormalidad.

Un humo rojo se tragó las ilusiones mostrando ahora a la joven princesa ya crecida hablando con un grupo de encapuchados en un oscuro sótano.

En la esquina de la enorme sala donde Marco y Star seguían la presentación de Lady Astra el chico pudo notar como su garganta se apretaba y su corazón se aceleraba con nerviosismo; estaba comenzando a entender hacia donde se dirigía la historia y no iba a ser algo bonito.

- La princesa despechada a medida que creció acumuló más y más odio contra su familia adoptiva convencida de que le estaban quitando un derecho que le pertenecía: ella quería ser reina. Se alió con Mewmanos renegados quienes habiendo olvidado la bondad que mostraron los monstruos a sus antepasados ahora deseaban tener toda la Tierra para ellos mismos creyéndose una raza superior_ en el centro de la estancia apareció la joven reina sosteniendo la varita mirando fríamente a su antigua familia quienes estaban amordazados y heridos a sus pies_ la reina dio un golpe de estado, robando la reliquia real y valiéndose de la magia para derrotar a los legítimos gobernantes, sin embargo no tuvo el valor para matarlos así que los encerró en las profundidades de castillo dentro de las mazmorras.

Star se llevó tres manos a la cabeza cerrando los ojos con fuerza mientras sentía que todo a su alrededor comenzaba a girar, imágenes breves de un lugar oscuro y húmedo estallaban tras sus párpados para irse de inmediato sin llegar a formar un cuadro completo.

Al percatarse del estado de su amiga Marco la sujetó contra él permitiendo que apoyara su peso en su cuerpo:

- ¿Star? _ el castaño puso una mano sobre la frente de la niña notándola extrañamente sudorosa y fría_ ¿pasa algo?

El tono del joven híbrido era suave y sumamente preocupado, la mariposa negó con la cabeza hundiendo la nariz en su hombro.

- No…lo…sé_ susurró a la vez que un pequeño temblor le recorría la espalda y su cabeza dolía cada vez más.

Marco le acarició el cabello habiendo perdido todo interés en la presentación de la descendiente de Eclipsa deseando que esta acabara para poder pedirle a Toffe que revisara a Star.

Pero Lady Astra aún continuaba hablando:

- Así la usurpadora del trono mantuvo a su familia adoptiva cautiva durante muchos años, redujo a los legítimos habitantes de la Tierra a simples parias colocando a los de su raza por sobre estos. Años más tarde la reina tuvo una hija con marcas en ambas mejillas al igual que su madre y cierta habilidad mágica pero no la suficiente para que la varita la aceptara.

- La reina descubrió que si usaba la sangre de su hermana adoptiva encarcelada y se la daba de beber a su hija la niña aumentaría su potencial mágico teniendo que pagar a cambio solo una corta y momentánea transformación; la tan conocida "Mewbertad"_ los susurros espantados entre la audiencia aumentaron rápidamente, impactados al pensar que el fenómeno que les ocurría a las jóvenes princesas era en realidad un efecto secundario de beber la sangre de la verdadera heredera al trono oculta y encarcelada en una mazmorra húmeda y maloliente_ así al darse cuenta que para mantener el poder necesitaba la sangre de la auténtica familia real la reina se encargó de que tanto la antigua reina como su hermana adoptiva encarcelada concibieran hijos…no creo que haga falta mencionar que el método para que ambas quedaran encinta no fue precisamente muy agradable.

Lady Astra hizo desaparecer las ilusiones que habían acompañado su relato observando las expresiones estupefactas de los monstruos que la rodeaban. De todos los pasos del plan de Toffe el crear una historia convincente había sido lo más sencillo, siempre se consideró como una mujer de gran imaginación y capacidad oratoria; lo cierto era que habiendo pasado tanto tiempo era realmente difícil encontrar la verdad tras todo el conflicto Monstruo- Mewmano. Los primeros decían que los Mewmanos les arrebataron la Tierra, los segundos que ellos solo le dieron un mejor uso debido a que los monstruos eran seres desorganizados que desaprovechaban los fértiles terrenos en los que vivían, nadie sabía la verdad solo lo que les habían ido contando al crecer según la raza a la que pertenecían. Lo único seguro el maltrato que había existido por parte de los Mewmanos hacia los monstruos durante siglos.

Cada una de las caras que podía ver en esa enorme estancia confiaba ciegamente en ella y en Toffe, se creerían lo que sea que este les dijera especialmente si aumentaba su herido orgullo y confirmaba sus ideas sobre la maldad de los Butterfly basadas en tantos años de miseria y sometimiento.

- Como ya habrán adivinado la familia real mantuvo la misma estrategia por generaciones_ el Septariano dio un paso al frente posicionándose al lado de Lady Astra_ el motivo principal por el que comencé a trabajar como infiltrado en el castillo no fue solo para seguir de cerca los movimientos de la realeza, sino también para lograr rescatar a quien es nuestra legítima princesa.

Marco podía notar la sensación desagradable en su estómago y el sabor de la bilis subiendo por su garganta tratando de asimilar el hecho de que Star era la verdadera princesa de Mewni y que sus recuerdos olvidados posiblemente estaban plagados de experiencias horribles. La oprimió con fuerza al pensar que los dedos faltantes en una de sus manos tal vez habían sido cortados como una forma de tortura.

¿Qué clase de vida había tenido antes de que Toffe la rescatara? ¿A que formas de espantosas torturas se había visto sometida?

No quería pensar en ello, no quería pensar en la misma niña dulce e inocente que conocía viéndose obligada a soportar toda clase de vejaciones solo para divertir a otras personas y que su sangre fuera utilizada para el interés personal de la familia real.

Recordó a la princesa Stella la última vez que la vio: sus ojos azules, la piel pálida y su rostro lleno de rencor como si tuviera alguna excusa para sentirse de ese modo, para llamar malditos a los monstruos cuando los únicos malditos que se merecían el exterminio eran aquellos que se hacían llamar reyes.

La rabia seguía creciendo en el interior del niño repitiendo una y otra vez en su mente la frase de Lady Astra sobre obligar a las princesas cautivas a procrear.

No le importaba quien fuera si alguien dañó de ese modo a Star él mismo se iba a encargar de matarlo.

- Marco…_ el sonido de los grilletes lo obligó a regresar a la realidad donde la peli violácea tiraba de su camisa aun temblando un poco haciendo señas con la cabeza para que mirara a Toffe.

El lagarto ya había anunciado que la princesa se encontraba hace semanas entre ellos siendo tratada de sus múltiples heridas y pobre estado de salud en general, ignorando los comentarios emocionados de los cuidadores quienes no dejaban de murmurar entre ellos que siempre sospecharon que esa paciente era especial mientras otros conocedores de la auténtica verdad se limitaban a rodar los ojos.

Toffe estaba tratando de obtener la atención de Marco para que guiara a la niña hacia él y Lady Astra, sin embargo, su hijo parecía perdido en sus pensamientos.

Finalmente Marco se dio cuenta de lo que le pedían, le dirigió una mirada a su amiga quien estaba significativamente mejor habiéndose calmado, ella asintió con confianza viendo que la atención de todos estaba depositada en ellos.

Con cuidado Marco la tomo de la cintura sujetándola para que se dirigieran junto a Toffe temeroso de que ella volviera a perder las fuerzas como antes.

Star por su parte se sentía incomoda y mareada, nunca había tenido tantos ojos sobre ella desde que podía recordar…además estaba esa historia.

La historia de su vida.

Se encontraba asustada y aliviada al mismo tiempo: asustada porque había logrado entender lo suficiente para ver que su vida había sido horrible antes de que Toffe la salvara esas imágenes fugaces de una habitación oscura, húmeda y maloliente eran posiblemente imágenes de su pasado. Por ello no podía evitar sentir un enorme alivio al mismo tiempo por no recordar nada más que pequeñas imágenes borrosas.

Si su existencia había sido tan miserable no quería recordar nada más.

Cuando ambos niños llegaron junto a Toffe de entre el público apareció Rasticore llevando entre las enormes manos una pequeña caja alargada la cual inmediatamente atrajo a Star produciéndole una fuerte sensación de familiaridad, pero no de una manera aterradora.

Toffe lentamente le quitó los grilletes dándole una significativa mirada al castaño para que entendiera que debía vigilarla, la niña no podía tener un estúpido ataque de violencia mágica ahora.

- Para que todos ustedes puedan ver con sus propios ojos que esta chica, que a partir de hoy responde ante el nombre de Star, es nuestra verdadera princesa, aquí tengo la reliquia real_ Rasticore abrió la caja rebelando lo que fue la varita de la princesa Stella Butterfly: de color morado en su totalidad con una brillante estrella amarilla al centro y alas blancas con corazones malva a ambos lados.

- Por favor princesa, proceda a tomarla en sus manos_ con fingido respeto Rasticore se arrodilló frente a Star tendiéndole la varita dentro de la caja.

La niña estaba cada vez más mareada, la varita parecía brillar y emitir suaves pulsaciones de magia como llamándola para que la tomara entre sus manos, pero al mismo tiempo tenía el presentimiento de que algo malo pasaría cuando la tomara.

Indecisa miró a Marco, el cual a su lado intentó sonreírle de forma tranquilizadora ignorando sus propios sentimientos ahora que sabía sobre el terrible pasado de la chica.

Poco a poco Star estiró dos manos hacia la varita envolviéndolas suavemente alrededor del mango, observó a Lady Astra la cual en voz baja le indicó que la alzara.

Ella obedeció.

La varita brillo con fuerza cambiando sus colores al mismo tiempo que la estrella del centro se comenzaba a teñir de un profundo color morado provocando gritos de exclamación, sorpresa y alegría entre todos los que se encontraban reunidos al ver que el objeto mágico no rechazaba su toque.

Star no podía apartar la vista del brillo mágico de la varita, su frente punzó con fuerza otra vez volviendo borroso todo aquello que la rodeaba.

Nuevamente las imágenes llegaron hasta su cabeza, rápidas pero nítidas.

Una mazmorra oscura y helada, una mujer de cabello blanco usando un cuchillo para cortar su piel sin piedad recogiendo la sangre derramada en un recipiente, una niña rubia a quien no podía verle el rostro usándola como blanco para practicar dolorosos hechizos…un chico…de cabello rojo desgarrando su gastada vestimenta.

Tocándola contra su voluntad.

Incapaz de seguir soportando las imágenes que la bombardeaban sin piedad y el dolor que traían consigo Star soltó la varita llevándose las manos hacia la cabeza soltando un grito desgarrador de rabia e impotencia.

Lo último que alcanzó a ver antes de que todo se volviera negro fue los suaves ojos color ámbar de Marco y sus brazos extendiéndose hacia ella para sostenerla.

Quería aferrarse a esa imagen…quería aferrarse a la imagen de la única persona a la que amaba.


Castillo Butterfly, habitación de los reyes…

- ¡STELLA! _ la reina se despertó de golpe sudando, con el corazón a punto de destrozarle el pecho segura de haber escuchado el agudo grito de dolor de su amada hija.

- ¿Moon? _ River se despertó sobresaltado al sentir a su esposa quien había salido de la cama rápidamente dispuesta a abrir la ventana_ ¡Moon es de noche!

- ¡Suéltame! _ la mujer forcejeaba con su esposo para que éste la soltara, en otros tiempos le habría sido sencillo especialmente si se transformaba en su forma de mariposa, pero ahora su salud se había debilitado mucho_ ¿no la oyes? ¿no oyes a nuestra pequeña? ¡Es Stella River la oí gritar!

- ¡Llevas diciendo eso desde hace meses Moon! _ el hombre desesperado y con el rostro desencajado sacudió a la mujer firmemente, pero sin dañarla_ ¡Stella está muerta!

- ¡No, yo la escuché! ¡ella esta ahí…tiene que estar! …la escuché…estoy segura…yo no estoy loca River…no…mi pequeña está ahí…me esta llamando…_ Moon comenzó a negar con la cabeza una y otra vez de forma monótona aun tratando de alcanzar la ventana pero sin demasiada fuerza con la mirada perdida murmurando las mismas palabras una y otra vez.

- También la extraño amor_ River abrazó a la mujer enterrando el rostro en su hombro dejando que las lágrimas corrieran por las mejillas sin afeitar_ pero…ella se fue y no hay nada que…

- ¡ELLA ESTA VIVA!

La reina escapó de los brazos de su marido, abriendo la ventana colocando un pie sobre el alféizar ignorando el granizo que entraba desde el exterior golpeándole el rostro y el cuerpo.

- ¡Ayuda! ¡de prisa, traigan la medicina! _ River sujetó a su mujer utilizando toda la fuerza que poseía para impedir que saltara por la ventana probablemente matándose en el proceso ya que no era seguro que en su estado actual lograra transformarse en su forma de batalla.

Segundos más tarde tres sirvientes entraron rápidamente en el cuarto ya familiarizados con lo que debían hacer ante uno de los ataques de la reina.

Una joven doncella preparó la jeringuilla que contenía el medicamento que había preparado el curandero real con ayuda de Toffe inyectándolo rápidamente en el brazo de la enfebrecida mujer.

Casi inmediatamente la reina dejó de luchar quedando completamente lánguida en los brazos de River aún llamando con voz lastimera a su difunta hija, pero paulatinamente también dejó de hablar sumiéndose en un profundo sueño drogado.

- ¿Eso es todo su alteza? _ inquirió la sirvienta con una respetuosa reverencia mientras los otros dos sirvientes cerraban la ventana y limpiaban el granizo que se había filtrado dentro.

- Sí, eso es todo_ River asintió tomando delicadamente a su esposa llevándola hacia la cama como lo había hecho tantas otras noches desde que murió Stella y su pequeño bebé.

Las lágrimas no dejaron de caer por su rostro en ningún instante.


El semblante de Lady Astra no mostró ninguna expresión cuando saco su espada ensangrentada del corazón de la princesa Lilacia Pony Head. Pateó el cadáver con rabia hacia una esquina junto a varios otros de los cuales se había encargado ella o Toffe el cual estaba pasando a cuchillo a un soldado del reino Butterfly en ese instante.

La unicornio no le había dado demasiada pelea a la mujer, después de todo era solo una niña creída y demasiado confiada en su magia que ni siquiera sabía pelear, pero le había herido la mejilla con su cuerno.

Y eso había puesto furiosa a la descendiente de Eclipsa provocando que se dedicara de lleno a deshacerse de ella.

Más soldados venían a la carga en su dirección, la mujer suspiró cansada deseando ya haber acabado con todas esas molestias.

Al menos Star parecía estar manejando bastante bien al príncipe del Inframundo.


Tom alzo sus dos manos disparándole a su adversaria más de veinte esferas de fuego demoniaco las cuales pasaron rozándola increíblemente cerca, la chica se las arregló para esquivarlas todas con éxito manteniendo sus enormes alas violeta firmemente plegadas en la espalda después de que anteriormente uno de los ataques del joven demonio rozara una de ellas dejándole una quemadura bastante grave que ahora no dejaba de molestar.

La chica alzó la varita susurrando unas palabras en Mewmano antiguo produciendo un rayo negro en el centro del objeto mágico lanzándolo hacia Tomas, quien teniendo que estar pendiente de las múltiples peleas que se desarrollaban a su alrededor en el campo de batalla solo pudo hacerse a un lado en el último segundo recibiendo el impacto de la magia oscura de lleno en el brazo.

El demonio soltó un aullido cuando la magia atravesó la piel, llegando directamente al músculo para quemarlo y desgarrarlo.

Star sonrió al ver al chico retorciéndose de dolor dejando escapar una pequeña y macabra risita deleitándose con su sufrimiento.

Se lo merecía. Tenia muchos recuerdos de él haciéndole daño.

Tomas apretó su brazo lastimado con la otra mano mirando con odio a la niña frente a él que se estaba balanceando sobre sus talones observándolo de manera inexpresiva, tras ella numerosos soldados monstruos la protegían de cualquier ataque mientras ella se encargaba de él.

Cansada de estar peleando con el chico, Star levantó la varita nuevamente; una niebla de color morado oscuro comenzó a fluir a su alrededor como un tornado, la niña apuntó la varita hacia su oponente riendo:

- Adiooos Tooom_ pronunció lentamente con el ritmo lento con el que siempre hablaba.

La niebla se precipitó hacia el chico, varias mariposas de color negro volaban con ella dejando una estela oscura a su espalda.

Un fuerte presentimiento le indico al adolescente que no podía permitir que ese hechizo lo tocara, uniendo ambas manos generó un ataúd negro a su alredor para protegerlo, la magia rebotó sobre la superficie encantada devolviéndose hacia Star, la princesa se agachó permitiendo que el hechizo diera de lleno en la espalda de un soldado Mewmano desintegrándolo.

El corazón de la joven monstruo latía desbocado en el pecho al pensar que estuvo a punto de ser víctima de su propia magia.

Aprovechándose de su distracción Tom cerró los ojos concentrándose. Antes de que Star pudiera reaccionar un círculo rojo con símbolos antiguos se formo bajo sus pies, de él surgieron cuatro enormes cadenas al rojo vivo las cuales se enroscaron en las múltiples extremidades tirándolas en direcciones opuestas llevándola a gemir de dolor.

Tomas levitó hacia ella con los ojos en llamas rechinando los dientes, desde la primera vez que puso sus ojos sobre la nueva líder los monstruos experimentó un increíble odio hacia ella. La chica parecía una copia barata y oscura de su amor perdido cuando paso por la Mewbertad.

Tom se detuvo frente a ella mirándola fijamente a esos horribles ojos rosas como los de un insecto con una extraña pupila en forma de corazón.

- ¡AHORA VAS A MORIR! _ tronó el príncipe haciendo flamear su cabello.

Contrario a lo esperado la niña sonrió susurrando suavemente una sola frase antes de que él pudiera hacer cualquier movimiento.

Tom no sabía como pero ahora ya no estaba en el campo de batalla a punto de asesinar a la líder monstruo, sino en medio de los jardines del Castillo Butterfly mirando los adorables ojos de su primer y único amor: La princesa Stella.

- ¿Stella? ¿eres tú?_ el joven se acercó a ella con paso tembloroso, la chica estaba de pie en medio del jardín rodeado de rosas con la suave brisa haciendo revolotear su cabello dorado.

Ella no respondió a la llamada de su amigo limitándose a asentir y sonreír haciéndole un gesto con la mano para que él se acercara aún más.

- Stella…yo…te he extrañado…

El cerebro de Tomas no funcionaba correctamente, la había añorado durante meses mirando las viejas fotografías de ambos, recordando su corto tiempo de noviazgo hasta la ruptura por una pelea infantil debido a que él no podía controlar su genio, la última vez que hablaron antes de que ella viajara cuando él sintiéndose dejado de lado no había apreciado sus intentos por mejorar como princesa desdeñando su esfuerzo por involucrarse más activamente en los problemas del reino.

Siempre había querido disculparse…y ahora ella estaba allí frente a él con esos ojos azul claro que le encantaban desde que era un niño y la sonrisa luminosa que era capaz de animarlo incluso en sus peores momentos.

Quería que todo fuera solo un mal sueño, la guerra, la traición de Toffe, la muerte de Stella.

- Stella…por favor _ la estrechó entre sus brazos acariciando con la punta de la nariz la blanca y sedosa piel de su hombro_ perdóname…lo siento…yo te...

No pudo seguir hablando.

Un objeto afilado le había atravesado el estómago de lado a lado haciendo que escupiera sangre por la boca salpicando el angelical rostro de Stella que lo miraba inexpresiva con una sonrisa de muñeca rota.

La herida comenzó a arder, el dolor se expandió hasta el rincón más hondo de su ser haciéndolo volver a la realidad.

La batalla seguía a su alrededor, podía escuchar la voz desesperada de Kelly gritando su nombre hasta desgarrarse los pulmones. Calló de rodillas al piso con la sangre fluyendo sin descanso por sus labios entreabiertos y la herida del estómago, sus huesos desintegrándose dentro de él y la garganta destrozada por los gritos de dolor.

Lo único que alcanzó a ver antes de morir fue el hermoso rostro del amor de su vida derritiéndose dejando en su lugar a la princesa Star sonriéndole cruelmente de un modo triunfante.

Cuando los ojos rojizos del príncipe perdieron todo rastro de vida Star arranco la varita transformada en una espada semi líquida y goteante hecha de magia del estómago de su víctima regresando el arma a su forma original sacudiéndola un poco para eliminar los rastros de sangre y órganos que aún estaban adheridos a ella.

Miró brevemente el cadáver del príncipe apretando los dientes cuando las imágenes de su abuso comenzaron a invadir su cerebro.

Apuntando la varita hacia él incineró el cuerpo disfrutando de la satisfacción interior que la invadió al verlo arder.

Unos metros más allá Lady Astra terminaba de degollar a los pocos soldados del inframundo que seguían con vida.

La mayoría de los guerreros del bando contrario ya se habían dado cuenta de que Star era una oponente peligrosa y comenzaban a perder la esperanza viéndose superados por los monstruos y el enorme y destructivo poder corrupto de la nueva princesa.

Quedaba poco la victoria.

Súbitamente una sustancia caliente y viscosa salpicó la espalda de Star acompañada de un ruido sordo de algo cayendo al suelo.

La chica se giró para ver el cuerpo decapitado de una niña de abundante cabello verde, en sus manos aún mantenía agarrado un espadón enorme, tras ella Toffe sostenía la cimitarra firmemente aun goteando sangre:

- Se te acercó mientras estabas distraída con tu venganza personal contra el príncipe_ escupió el lagarto a modo de reproche mirándola duramente.

- Lo si…ento_ la princesa asintió apenada agachándose rápidamente a arrebatar el arma de la niña muerta de entre sus manos inertes con la intención de usarla para sí misma.

Un par de Mewmanos se acercaron a atacarlos siendo reducidos en el acto, apenas eran dos soldados jóvenes sin mayor experiencia, los más fuertes habían sido los primeros que se habían encargado de eliminar.

La victoria estaba cerca pero aún quedaban muchos por matar.

- Star, usa el hechizo que te enseñó Lady Astra, es hora_ mandó Toffe.

La chica asintió movimiento la varita en círculos sobre su cabeza lentamente realizando varios movimientos rituales a continuación, los ojos de la niña así como sus manos y antenas comenzaron a llenarse con una sustancia espesa de color púrpura, poco a poco a medida que el hechizo avanzaba los cuerpos de aquellos que habían sido asesinados comenzaron a levantarse incluyendo el cadáver decapitado de la niña a los pies de Toffe.

Pronto fueron cientos de cuerpos moviéndose y matando bajo el control de Star. Era un hechizo complicado que gastaría casi toda su energía, pero el tiempo que pudiera utilizarlo seria mas que suficiente para acabar con los enemigos restantes.

Toffe alistó su arma para seguir peleando dirigiéndose con paso calmo a rematar a uno de los hermanos del antiguo rey River ignorando sus gritos de rabia y traición.

Nadie vio como una pequeña y solitaria lágrima se deslizaba por la mejilla de la princesa envuelta en un halo negro de magia, la pequeña gota cruzó justo en la mitad de la mejilla partiendo el corazón a la mitad.

Star no sabía porque mientras ayudaba a los suyos a ganar la guerra estaba llorando.

No entendía porque no estaba feliz.


Castillo Butterfly;dos meses después de la Asamblea…

Toffe entró por las enormes puertas del castillo Butterfly habiendo regresado recientemente de una reunión con el reino de las palomas; seres inteligentes que velaban por sus propios intereses no serían ningún problema convencerlos de estar de su lado.

Hace semanas que había regresado al castillo de Mewni manteniendo su fachada, era necesario hacerlo por un poco más de tiempo hasta reunir la información necesaria sobre la posición de los otros reinos hacia los monstruos y principalmente hasta que Star estuviera lista. Ahora la princesa se encontraba en el complejo de cuevas bajo el cuidado de Marco y siendo entrenada por Lady Astra la cual había argumentado estar gravemente enferma para ser relevada temporalmente de su tapadera como directora de la escuela Santa Olga para señoritas.

Los sirvientes realizaron una respetuosa reverencia hacia el lagarto, algunos aún lo odiaban por ser un monstruo, otros lo respetaban por su posición como consejero real y Regente temporal de Mewni y muchos otros lo apreciaban genuinamente, en ausencia de la reina para gobernar el lagarto había comenzado a expandir silenciosamente la antigua sabiduría de Septarsis sobre ciencia, medicina y tecnología bajo la apariencia de ser ideas nuevas provenientes de otras dimensiones debido a que los rumores que había expandido la reina Comet sobre los saberes de su raza hacía que la gente le temieraa las enseñanzas de Septarsis.

Las personas ahora se sentían mejor y más poderosas, más independientes al saber que no todo debía solucionarse con la magia.

Una criada tomó su abrigo empapado por la lluvia mientras un joven le quitaba los zapatos y le ofrecía unas cómodas pantuflas gesto que el Septariano agradeció con un asentimiento de cabeza.

Unos pasos apresurados por las escaleras le anunciaron que alguien se acercaba: una mujer de edad avanzada vestida pulcramente con el cabello canoso amarrado en un rodete y un delantal blanco que le cubría todo el vestido.

- Señor Toffe, es muy bueno que ya halla regresado de su viaje.

- ¿Pasó algo con la reina Moon o el rey River? _ inquirió levantando una ceja con falso tono preocupado.

- No exactamente, solo que la reina esta cada vez más agresiva y es difícil hablar con ella…día a día parece perder más la razón y no deja de actuar y hablar como si la princesa Stella siguiera viva. Recientemente exige que toda la servidumbre atienda a un cojín como si fuera su bebé perdido.

- Lamentablemente no me sorprende el perturbado estado de su majestad_ repuso Toffe mirando al suelo, lamentándose_ desde hace meses que no hace mas que empeorar. ¿Qué me dice del rey?

- El rey aún bebe mucho, no ha progresado nada…hoy se encerró es su despacho muy temprano en la mañana y no ha salido en todo el día.

- Entiendo, iré a ver como se encuentra de inmediato.

El monstruo caminó hacia el despacho del rey seguido de cerca por la anciana curandera, al llegar ambos se quedaron quietos al ser recibidos por la imagen de una despeinada reina Moon aún en pijama llevando entre los brazos a una pequeña almohada vestida como si fuera un bebé. La mujer trataba de forzar la puerta del estudio sin éxito.

- Reina Moon_ saludó Toffe mirándola fijamente.

La mujer se giró en el acto cambiando rápidamente su mirada sorprendida por una de alegría:

- ¡Toffe que bueno que regresaste! ¿Stella aún no desea regresar a casa?

- No mi reina, la princesa se encuentra muy satisfecha pasando la temporada en la aldea de los monstruos.

Tras el consejero real la curandera miro al suelo suspirando, las personas comenzaban a perder la esperanza de que la reina recuperara la razón, dialogar con ella era inútil se resistía a ser arrancada de su mundo de fantasía donde ninguna desgracia había ocurrido y reaccionaba violentamente ha aquellos que insistían demasiado en llevarla de vuelta a la realidad.

- Ya veo, ¡pero tendrá que volver en algún momento!...esa niña…shh pequeño calma estamos hablando de tu hermana_ la reina meció suavemente al cojín con sumo cuidado y cariño_ tal vez les halla sorprendido verme tratando de forzar la entrada el despacho de mi marido pero ya no se que hacer_ la mujer se mordió el labio a la vez que sus ojos de expresión vacía se llenaban de lágrimas_ River ha cambiado mucho desde que nació nuestro pequeño ya no se preocupa por mí tanto como antes, no le interesa saber de Stella…tampoco me ayuda con el bebé…¿crees que hice algo mal Toffe?

- No mi reina usted no ha hecho nada malo, como ve vine con la curandera a ver como se encuentra su esposo.

- ¡Oh la curandera, claro! iba a ir a verla pero se me olvidó, mi pequeñito estuvo tosiendo toda la noche, creo que esta por tener su primer resfriado, necesito que lo revise cuanto antes.

La mujer miró brevemente al cojín en los brazos de su soberana sintiéndose enormemente incomoda:

- Por….supuesto majestad me encargaré de él inmediatamente en cuanto veamos que ocurre con el rey, pero…el príncipe se ve perfectamente sano_ terminó intentando darle a su voz el máximo tono de convicción.

La reina asintió conforme con tales palabras esperando a que Toffe forzara la puerta del despacho de River, el monarca había entrado con las llaves por lo cual no había otra manera de entrar y el débil estado mental y corporal de la reina le impedía controlar correctamente su magia por lo cual no había podido usarla para abrir la puerta.

Cuando finalmente la puerta cedió y giró sobre sus goznes la curandera gritó llevándose ambas manos a la boca en un gesto de horror mientras Toffe mantenía la compostura, sus ojos solo abriéndose un poco mas de lo normal para delatar su sorpresa.

En la mesa del elegante escritorio del rey descansaban más de veinte jeringuillas con los tranquilizantes que Toffe había dejado preparados para la reina cuando padeciera sus ataques de agresividad, muchos de los cuales había utilizado también con Star, el rostro del monarca tenía una expresión vacía con ambos ojos abiertos y carentes de brillo, la piel estaba pálida y sin duda debía estar frio al tacto.

River Johansen rey de Mewni se había suicidado.

Moon pestañeó ante la imagen que tenía al frente, dejando escapar una pequeña risa sarcástica:

- ¿Oyeron lo que me dijo? River quiere seguir trabajando como si nada…como si nada…eres una vergüenza River deberías darle más tiempo a tu hijo.

La reina se fue tarareando felizmente una canción de cuna para su cojín dejando atrás a una horrorizada curandera que cayo de rodillas sollozando y a un Septariano que a pesar de haber estado fingiendo todo el tiempo su aprecio por la familia real lamentaba sinceramente el triste final de River.

Él solo era un sujeto estúpido que ningún daño le había hecho nunca a los monstruos.

- Verifique su estado de salud, podría seguir vivo_ mandó el lagarto a la mujer quien se puso de pie tambaleante dirigiéndose a cumplir la orden negando con la cabeza al ver que el hombre no tenía pulso.

Toffe respiró hondo fingiendo que estaba conteniendo las lágrimas cuando en realidad sus ojos de reptil seguían perfectamente secos:

- Comunicaré la triste noticia de inmediato a la servidumbre, usted encárguese de vigilar a la reina, los funerales serán esta noche.


Cuando horas después el cielo estaba completamente oscuro y las personas se encontraban frente al ataúd del rey orando por su alma nadie se percató de la falta del consejero real Toffe de Septarsis y si alguien lo hizo pensó que seguramente estaba vigilando a la reina dentro del castillo.

Nada más lejos de la verdad.

Toffe se encontraba en la habitación de la princesa Stella tomando entre ambas manos el antiguo libro de hechizos, estando el castillo por fin bajo escasa vigilancia debido a los funerales del rey y habiendo logrado averiguar el medio para "apagar" a Glossaryck gracias a los antiguos diarios de Eclipsa proporcionados por Lady Astra.

Faltaba poco para que todas las piezas encajaran en su sitio.


Complejo de cuevas, Bosque de la Muerte segura…

Star mantenía la varita alzada mirando a la mujer Mewmana levantada varios metros del suelo gracias a un simple hechizo de levitación.

- ¿Se puede saber que estás esperando querida? _ dijo Lady Astra hojeando el cuaderno de Eclipsa. Si bien la mujer no poseía la capacidad para realizar hechizos grandes si tenia los conocimientos necesarios para ser la maestra de Star_ tienes que dejar de lado esas dudas, hemos hablado de lo mismo miles de veces.

La niña miro nuevamente a la asustada mujer con la mano temblorosa. Hace tiempo que había aceptado quien era, su papel en la guerra que debían librar así como los horribles recuerdos que no dejaban de aparecer en su mente en el momento menos pensado. Había aprendido magia a bastante velocidad la mayoría de los hechizos eran para dañar, controlar mentes y torturar.

Pero no lograba dejar de lado el sentimiento horrible que la embargaba cuando tenía que matar.

No le pedían matar a cualquier persona, generalmente eran Mewmanos capturados por los monstruos quienes anteriormente habían dañado a alguien del grupo.

Pero aún así no dejaban de ser personas que nunca le habían hecho nada malo…no eran ninguno de esos asquerosos seres que la habían torturado en las profundidades de una sucia mazmorra.

- ¿Acaso también vas a dudar durante la batalla? _ presiono Lady Astra con voz dura_ ¿acaso también dudarías si tuvieras que elegir entre matar y salvar a tu adorado Marco?

Nada más mencionar el nombre del joven híbrido varias imágenes pasaron frente a la chica: el tiempo que habían pasado juntos desde que se conocieron, la forma en que el chico se había preocupado por ella cuando se desmayó la primera vez que apareció en público, como su comportamiento nunca cambió a pesar de enterarse de que ella era una princesa sumamente poderosa, el primer beso de ambos el día en que se convirtieron en una pareja.

- ¿Acaso Marco no es importante para ti? ¿no te gustaría poder salir a pasear con él fuera de estas cuevas? ¿llevarlo a conocer una biblioteca de verdad? _ Lady Astra sonrió al ver que el labio inferior de la princesa comenzaba a temblar; ella era fácilmente manipulable cuando utilizaba a Marco en la conversación_ esto es una guerra ya te lo he dicho, no podrás crear un mundo feliz para Marco si no puedes deshacerte de sus enemigos.

Más decidida la chica alzo nuevamente la varita mirando fijamente a la mujer la cual gritó de horror.

Había visto esa expresión torturada miles de veces cada vez que la obligaban a matar, se sentía mareada, asqueada y asustada.

Cerrando los ojos logró pronunciar el hechizo, el cuerpo de la mujer se retorció en el aire brevemente antes de explotar esparciendo sangre y trozos de órganos por toda la habitación manchando a ambas mujeres.

La chica cayo de rodillas con el corazón latiendo violentamente en el pecho incapaz de contenerse vomitó en el piso ensangrentado.

- Lo ideal seria que con el tiempo dudaras menos y evitaras tener efectos secundarios_ murmuró la mujer acribillando a Star con sus ojos violeta_ ahora quiero que limpies esto Toffe se enojara si ve el desastre que hicimos.

Star se puso de pie nuevamente con las piernas temblorosas y el corto cabello violáceo goteando sangre ajena, el aroma metálico llenando sus fosas nasales.

Agitó el objeto mágico rápidamente limpiando todo el fluido vital que estaba a la vista acostumbrada ya a hacer lo mismo cada vez. Al terminar se quedo allí parada completamente estática mirando fijamente el punto donde hasta hace unos segundos estaba el cuerpo de la mujer.

- Terminamos la clase por hoy_ observó Lady Astra suavemente hojeando uno de los numerosos libros que había en la sala_ ya puedes irte, mañana practicaremos un poco de ilusionismo mágico y control mental, es magia avanzada pero necesitamos que progreses lo más rápido posible.

La chica asintió guardando la varita en el bolsillo de su vestido como si le quemara la piel caminando rápidamente hacia la salida ansiosa de ver a Marco.

Él era lo único bueno que tenía en su miserable vida.

Cuando despertó en esas cuevas no sabía nada de si misma, solo conocía la sensación de miedo, soledad y una desconfianza aterradora, una vez que supo quien era las cosas no habían marchado mejor; los recuerdos de su vida eran espantosos plagados de abuso, dolor y desesperación, sus clases de magia con Lady Astra y el peso que implicaba cargar sobre los hombros las esperanzas de los monstruos muy seguido la abrumaban.

Y no le gustaba la magia que le exigían utilizar.

No entendía porque cuando le hablaron sobre las clases de magia la primera vez se había sentido emocionada, no tenía motivo para ello pero no pudo evitar asociar la palabra "magia" con belleza y diversión…con alegría, juegos y travesuras. Por ello cuando comenzó a revisar el antiguo diario de Eclipsa una parte profunda de sí misma había esperado encontrar hechizos coloridos y hermosos.

Solo habían sido los pensamientos de una chiquilla estúpida.

La magia era dura y terrible, podía herir, matar, manipular y causar dolor, también podía curar, pero en su mayoría era solo para pelear. La magia de Eclipsa era muy poderosa pero también siniestra.

Y sabía que la magia de los Butterfly también era terrible.

En medio de todo ello solo Marco era una pequeña luz en su vida, solo él la trataba como un amigo y no como una alumna, una herramienta para alcanzar la victoria o una princesa. Solamente ese niño medio monstruo le hacía sentir amor, felicidad, alegría emociones que cuando no estaba a su lado casi podía olvidar como eran.

Agitó las alas elevándose unos cuantos metros para transitar más libremente por los pasillos del laberinto de piedra donde vivían los monstruos pudiendo esquivar a las personas con mayor facilidad y disfrutar de una visión privilegiada para poder localizar a su novio con prontitud. Realizó una graciosa voltereta en el aire al pensar en el chico de esa forma reemplazando la sensación negativa que la embargaba después de la clase de magia por otra mucho más positiva.

Le había tomado una buena cantidad de tiempo convencer al híbrido de que sus sentimientos por él no se debían solamente a "no conocer a otros chicos" o a cualquier excusa que la baja autoestima del castaño pudiera inventar para no aceptar que ella estaba enamorada de él, sin embargo, finalmente había logrado alejar sus inquietudes y ambos se volvieron una pareja igual a las del libro de arte que él le había mostrado hace tiempo.

También Star no podía estar más feliz de tener un novio oficial, desde que su identidad fue revelada a todos en el complejo de cuevas se había desatado una desagradable competencia por parte de los monstruos jóvenes para ganar su atención y tener la oportunidad de ser el príncipe de Mewni cuando finalmente derrotaran a los Mewmanos.

Eran solo unas sabandijas interesadas.

La mariposa se detuvo en seco al sentir una voz amable hablándole a su lado muy cerca de ella, sin embargo se tranquilizo de inmediato al darse cuenta de a quien pertenecía:

- ¿Dee…nis? _ preguntó volteando la cabeza con una sonrisa amable. El compañero de cuarto de Marco, Dennis Avarius volaba cerca de ella cargando en la espalda una enorme cesta con bayas comestibles del bosque. Su cercanía a Marco había hecho que también se volvieran cercanos con la joven princesa, Dennis era amable y desinteresado tratándola como un hermano mayor preocupado por su bienestar y a Star le agradaba eso de él.

- Hola Star ¿terminaste tus clases ya? _ preguntó el chico vigilando atentamente su carga para no perder ni una sola baya, la comida recolectada era demasiado valiosa.

- Sii_ contestó la chica mirando a los monstruos voladores que al igual que Dennis venían llegando de su jornada de recolección_ ¿Marco…está?

El joven monstruo negó con la cabeza:

- No, él no es muy bueno trepando árboles y se marea en las alturas así que tampoco es opción que fuera con algunos de nosotros_ el monstruo señaló a un grupo de chicos que iban montados en la espalda de sus compañeros_ Marco fue con el equipo de tierra a buscar madera para el fuego y agua.

Star asintió preocupada, sabía que para sobrevivir todos debían trabajar juntos solo ella quedaba eximida de participar de las labores de recolección y caza debido a su entrenamiento mágico, pero de todos modos no le gustaba que Marco saliera de las cuevas, él no era un peleador y aunque sabía que no era débil precisamente odiaba pensar que podía estar en peligro.

- Me alegra que Marco haya ido con esos chicos suelen ser muy imprudentes_ prosiguió Dennis comenzando a descender hacia la sección de almacenamiento_ y Toffe envió un emisario esta mañana anunciando que la reina Moon esta cada vez más inestable, incluso llegando a escaparse hacia el bosque.

- ¿No…puede…matarla? _ preguntó la chica apretando los puños y los dientes ahogando las imágenes sobre esa mujer que bombardeaban su mente.

- ¿Toffe? No, no aún recuerda lo que dijo en la última asamblea, debe mantener su tapadera hasta que todo este listo..además_ Dennis puso una mano amistosa sobre el hombro de la niña_ esto no es un tema agradable pero…¿no deseas tu encargarte de la reina? no me siento orgulloso por matar pero cuando ayudé a mis hermanos a deshacerse del tipo que mató a mi abuelo…fue una venganza personal...yo... me sentí mejor.

La chica entrelazó sus múltiples manos asintiendo con un semblante sombrío.

Cuando ambos siguieron avanzando desde los almacenes hacia pasillos más generales se percataron del gran número de curanderos y personas que estaban corriendo en la dirección de entrada hacia la primera gran plaza en el complejo de cuevas. Dennis se apresuró a detener a uno de sus hermanos:

- ¡Oye espera! ¿nos puedes decir que ocurre?

- ¡El equipo de tierra acaba de volver y varios están heridos! ¡la reina estaba deambulando por el bosque y los atacó!

- ¡¿MARCO?! _ inquirió Star agarrando al informante de la camisa y zarandeándolo desesperada…acaso…¿acaso Marco estaba herido?…eso no podía pasar.

El monstruo trago saliva nervioso al advertir la presencia de la princesa, los ojos rosáceos brillaban amenazadores y frenéticos:

- No sé si es verdad…pero escuché que uno de los heridos es el hijo de Toffe…por eso tantos curanderos van hacia allí, el Jefe se va a enfurecer si se entera de que algo le ocurrió.

Star empezó a hiperventilar arrojando al asustado hermano de su amigo a un lado comenzando a aletear velozmente hacia la dirección donde se dirigían la mayoría de las personas siendo rápidamente seguida por Dennis.

Finalmente llegaron a su destino, había varios grupos de personas atendiendo a los heridos muchos de los cuales lloraban gritando el nombre de sus compañeros que habían sido asesinados por la magia de la reina.

Los ojos de la chica vagaron por la sala tratando de encontrar el pelo castaño que tan bien conocía:

- ¡Princesa! ¡la princesa está aquí! _ canturreo una vocecita chillona.

Dennis se percató de que Ludo estaba agitando su par de pequeñas manos en dirección a la niña insecto con apremio.

Experimentando un espantoso presentimiento la peli violácea se acercó hacia un circulo de personas entre ellos varios curanderos que no dejaban de susurrar:

- Dicen que la reina se ensañó con él especialmente, no dejaba de insistir en que él tenía a Stella.

- Pero Stella está muerta

- Sí, pero la reina se niega a entenderlo

- Según Toffe no deja de hablar de una especie de don maternal o algo así…

- Como no lo curemos Toffe nos matará…

Al percatarse de la delgada figura alada que se acercaba hacia ellos los monstruos guardaron silencio conocedores del vínculo que tenía la chica con el hijo híbrido de Toffe.

Star se llevó un par de manos al pecho y otra a la boca al ver el estado en el que se encontraba su novio; gran parte de su piel se encontraba carbonizada y sangrante debido a un tipo de magia de incineración sumado a ello su brazo tentáculo tenía algunos trozos faltantes y su pecho apenas se elevaba respirando con mucha dificultad.

Suavemente ella se arrodilló a su lado acariciando el pegajoso cabello del niño buscando su pulso: era muy débil.

- ¿Puedes curar al niño tentáculo con magia? _ preguntó Ludo impaciente mientras ayudaba a limpiar las heridas del chico.

Star asintió suavemente pero insegura en su interior, Lady Astra le había enseñado magia curativa pero el libro de Eclipsa no se enfocaba demasiado en ella, además era un tipo de magia que requería que quien efectuara el hechizo tuviera sentimientos pacíficos y positivos con la mente en un perfecto estado de armonía al momento de aplicarlo.

Algo que para ella había sido siempre muy difícil de lograr, pero tenia que lograrlo ahora, tenia que lograrlo por Marco.

No podía permitir que él muriera…si la única persona que la hacía feliz en el mundo le era arrebatada no sabia como iba a conseguir mantenerse cuerda.

Respirando profundo la princesa cerró ambos ojos colocando sus seis manos sobre el corazón de Marco pensando en los momentos que habían pasado juntos: cuando leían a la luz de una vela, paseando por las partes profundas del complejo de cuevas donde habitaban insectos brillantes y extraños, cuando ella se sentaba junto a los niños pequeños mirando como el chico les daba algunas clases. Recordó todos los rasgos que amaba de Marco la manera en la que perseveró cuando recién se conocieron para lograr comunicarse con ella, la paciencia que le tuvo, lo inteligente y amable que era.

No quería perderlo…no podía perderlo.

Las mejillas de la chica comenzaron a brillar de un tono blanco puro provocando que las personas se apartaran asombradas y asustadas formando un circulo amplio donde el centro era la princesa y el niño herido que poco a poco bajo la brillante luz comenzó a sanar.


Seis horas después…habitación de Marco.

Star se encontraba sentada junto al lecho donde dormía plácidamente el chico ya curado de sus heridas.

Después de lograr que su cuerpo sanara con éxito y ver que respiraba normalmente una avalancha de monstruos desesperados se habían lanzado sobre ella al ver su magia curativa en acción pidiendo lo mismo para ellos. Aunque la peli violacea solo deseaba quedarse al lado de Marco, fue Dennis quien le aseguró que terminaría de cuidar de él y le dijo que como princesa le correspondía curar al resto de los heridos así que no le quedo más opción que comenzar a ayudar a todo aquel que se lo pidiera manteniendo un ojo en su amado aún dormido siendo atendido por el monstruo alado.

Sorprendentemente había sido feliz curando, viendo la mirada agradecida de las personas al saber que vivirían un día más, de los familiares al ver que no perderían a un ser amado hoy, de los estudiante de medicina de Toffe al ver que si ellos no podían curar alguna herida la magia si podía.

Por primera vez Star sintió que la magia no solo era algo aterrador; un arma de guerra sino también algo hermoso, una herramienta que podía ser usada para ayudar.

El niño se removió en la cama levemente reacomodándose en una posición más cómoda, Star sonrió besando su frente suavemente.

No había nada que pudiera compararse a la felicidad que estaba experimentando por haber sido capaz de salvar a Marco.

- ¿Cómo está él? _ Toffe estaba entrando a la habitación vistiendo una capa de viaje negra completamente empapada por la lluvia, sus ojos mostraban una preocupación que Star nunca antes había visto.

- Bien…Marco esta bien_ sonrió la niña tomando la mano del chico entre las suyas.

- Gracias…por salvarlo_ Toffe se agacho a ver como se encontraba el niño sintiéndose algo extraño por estarle agradeciendo a la misma persona que siempre había visto como un instrumento y a veces como un medio para mantener contento a su hijo.

- Yo…lo amo_ Star desvió al vista sonrojándose profundamente_ haría lo que fue…fuera por él.

Siempre había sentido algo de reticencia y desconfianza hacia Toffe, pero también sabía que él se preocupaba profundamente por Marco y que el niño adoraba al lagarto.

- Ya veo_ Toffe revisó detenidamente a Marco asegurándose de que se encontraba bien, sabía que Star quería al chico pero no había pensado lo que significaba que ella verdaderamente lo amara.

Porque en el fondo no se había dado cuenta que Star cada vez se había ido alejando más de Stella Butterfly, de que las experiencias vividas en las cuevas, los recuerdos falsos y su amor a Marco la habían convertido en alguien completamente diferente de quien fue una vez.

Ya no era solo la antigua princesa de Mewni siendo medicada para cumplir un papel en un plan…era alguien diferente...un ser independiente.

Toffe alzo una ceja al ver a la chica llorando mientras frotaba contra su mejilla la mano inerte de Marco:

- Quiero…quiero…matar…a la reina_ la niña no solo temblaba de pena sino también de rabia, ver como Marco era dañado la había hecho darse cuenta del motivo por el que Lady Astra siempre le decía que no dudara en matar.

Los Mewmanos no se merecían compasión y aún menos su asquerosa reina.

- Quiero…quiero ayudar a crear un mundo feliz…para Marco.

- Es lo mismo que yo quiero_ Toffe miro seriamente el chico dormido recordando su propia infancia, los tiempos felices cuando aún toda su familia estaba viva_ he hecho cosas horribles, pero todo es por una buena causa…yo también quiero un mundo feliz para Marco…para todos.

El lagarto suspiró decepcionado de si mismo, se había confiado demasiado en el mal estado de salud de Moon creyendo que ya había perdido toda capacidad para hacer magia debido a su pobre estado mental.

Se había equivocado.

- ¿No puede…matar a la rei…reina?

- Lo he intentado_ el lagarto miró hacia la puerta el incesante ir y venir de los monstruos_ pero a pesar de su debilidad su cuerpo se resiste el veneno.

Había intentado deshacerse de Moon hace unas semanas pero ella no murió, rápidamente la alarma cundió en el palacio y la vigilancia alrededor de la mujer aumentó y para mantener su imagen Toffe tuvo que fingir estar buscando al responsable.

Marco tosió levemente agitándose en sueños.

- Yo…haré todo lo posible…para que ganemos_ la chica miro al lagarto con decisión dispuesta a hacer lo que fuera necesario para que Marco no saliera lastimado nunca más.

- Me alegra oírlo_ Rasticore estaba en la entrada de la habitación en compañía de Lady Astra quien cargaba un grueso volumen encuadernado en tela negra: uno de los diarios de Eclipsa_ esta dama dice que encontró un modo de hacernos más poderosos.

- Al parecer existe un hechizo para que la princesa Star pueda traspasarnos parte de su magia haciéndonos más poderosos y resistentes en batalla_ repuso la mujer mirando fijamente a Toffe.

El Septariano miró a Marco y a continuación a la niña, por primera vez sintiendo algo de aprecio genuino por ella, sabía que su magia curativa no era muy potente pero ella se había esforzado para salvar a su hijo y no se había separado de él ni un segundo.

Ya la había utilizado para sus fines, le había robado su verdadera identidad y la usaría para ganar la Guerra y gobernar Mewni.

Al menos sentía que debía darle una elección por lo que había hecho por el joven híbrido:

- Es tu elección_ dijo Toffe_ tu decides Star ¿quieres darnos parte de tu poder?

Rasticore miro a su amigo sin entender porque le estaba dando a elegir a la chica en lugar de manipularla para que hiciera lo que querían, pero Lady Astra se limitó a esperar la respuesta en silencio: ella entendía a Toffe.

- Yo…lo haré_ cuando habló no había duda en la voz de la princesa, ella estaba segura de estar haciendo lo correcto.

Ganarían esa guerra, recuperaría el trono que le pertenecía y le daría un futuro mejor a todos los monstruos.

Le daría un futuro mejor a la persona que amaba.


A ambos lados de la calle las personas se inclinaban con temor ante el grupo de monstruos que desfilaban frente a ellos habiendo vencido a los soldados de Mewni y a todos aquellos que fueron a ayudarles.

Al frente de la comitiva iba Toffe el traidor, junto a Rasticore quien trabajara en sus tiempos para el reino de los Johansen, Lady Astra y la princesa monstruo: Star.

La princesa avanzaba a paso firme sin dejar traslucir ni un poco de su cansancio después de realizar el hechizo de control de cadáveres ignorando las miradas de temor y horror que se reflejaban en los rostros de los Mewmanos derrotados.

Ocasionalmente se podía escuchar algún grito o sollozo proveniente de quienes habían perdido a un ser amado en la batalla.

Finalmente la comitiva llegó a las puertas del castillo.

Toffe empujó las enormes puertas siendo el primero en entrar seguido de Star quien deseaba evitar a toda costa cualquier recuerdo espantoso que pudiera aparecer en su mente. Ya había tenido suficiente espanto por un día.

El enorme lugar estaba completamente desierto, había sido abandonado por todos en cuanto los monstruos traspasaron la muralla que rodeaba la ciudad.

- ¡Registren todo rincón! ¡la reina debe estar escondida en alguna parte! _ gritó Toffe.

Inmediatamente el ejército se dispersó buscando a la antigua soberana, el lagarto sabía que Moon no había huido durante las semanas finales de planeación del ataque. La mujer solo se encerraba en alguna habitación o vagaba por los rincones murmurando por lo bajo que podía presentir a su Stella regresando a casa pronto, el cojín que reemplazara a su bebé dejado de lado ya hace mucho tiempo.

Lady Astra, el general Septariano y Star subieron lentamente las escaleras atentos a cualquier sonido extraño que pudieran sentir, Star apretó la varita firmemente en su mano sintiendo como se tensaban los músculos espantosamente cansados por todo el esfuerzo previo.

Lady Astra le había advertido que cuando encontraran a la reina esa mujer podría ser engañosa, que debía estar atenta, no dudar de su misión.

Las antenas de la niña se agitaron al percibir una fuente mágica poderosa y perturbada en una de las habitaciones del fondo…le resultaba familiar.

Familiar y aterradora.

Indicándole a sus compañeros que la siguieran echó a volar rápidamente hacia la dirección que sus sentidos le indicaban llegando delante de una gran puerta de color azul bígaro decorada con adornos de oro en forma de estrellas y mariposas.

Star estiró una mano abriendo la puerta que chirrió en medio de una vacía y polvorienta habitación produciendo eco.

Una figura se levantó desde un rincón.

Lady Astra y Toffe se miraron entre ellos poniéndose más cerca de Star levantando entre ambos un escudo anti magia alrededor de la chica gracias al poder que habían obtenido de la princesa. Frente a ellos estaba la antigua reina de Mewni Moon la Inconmovible completamente despeinada y sucia con su forma de mariposa de batalla pero como si se tratara de una versión barata con las alas rasgadas y mugrientas, tan delgada que el camisón que llevaba parecía sencillamente flotar sobre su demacrada figura.

- ¿Stella? _ graznó la mujer al ver a Star frente a ella, una sonrisa lenta y brillante se extendió por su rostro_ eres…Stella...si claro que lo eres... ¿por qué te ves así cielo?

Moon se acercó lenta y tambaleante hacia la peli violácea estirando sus tres pares de manos azulados hacia la niña.

La princesa dio un paso atrás cuando una imagen gastada y antigua la golpeó como una avalancha: la misma mujer que tenía delante, pero arreglada de una manera impecable y pulcra sonriéndole dulcemente mientras le cantaba una nana.

¿Cómo? ¿de dónde vino eso?

La imagen parecía estarse ampliando y aclarando cada vez en su interior mientras la figura se acercaba más a ella llamándola por el nombre de la antigua princesa.

Entonces…los otros recuerdos golpearon.

La celda oscura, las torturas la misma mujer rasgando su piel lentamente con un cuchillo afilado para comprobar que tan rápido era su proceso de regeneración mirando impasible como ella lloraba y suplicaba, la reina asesinando a un par de monstruos frente a ella haciéndola sentir como una escoria impotente.

La reina golpeándola, torturándola, mirando impasible como sus soldados se aprovechaban de ella.

Marco herido por culpa de esa mujer…y la voz de Lady Astra.

"Recuerda que la magia de los Butterfly es engañosa ellos pueden hacerte pensar lo que quieran, confundirte y meterse en tu cabeza"

Enfebrecida de rabia una luz púrpura oscuro comenzó a brillar alrededor de la princesa, haciendo que Toffe y Lady Astra retrocedieran; los recuerdos implantados habían hecho su trabajo.

Furiosa y enceguecida de rabia Star alzó la varita peligrosamente oscura y palpitante transfiriendo toda su magia enloquecida a la poderosa reliquia.

Una enorme esfera de energía de magia oscura se formó en el centro de la estrella.

Moon estaba por tocar a su pequeña, todos le habían dicho que estaba loca, que Stella estaba muerta pero su instinto materno siempre le dijo que ella estaba en alguna parte esperándola, que su pequeña volvería a casa en algún momento.

La antigua reina ladeó la cabeza como una niña confundida al ver la potente concentración de magia lista para ser disparada contra ella.

- ¿Qué es eso cielo?...

No alcanzó a decir más, el hechizo fue lanzado de lleno contra ella desmembrando su cuerpo y formando un enorme hueco en la pared de piedra al traspasarla.

La monarquía de Mewni había caído.

Toffe había ganado, los monstruos habían ganado.

Al ver solo los restos de un cuerpo mutilado en el suelo lleno de sangre y gran parte de la pared de roca destrozada, Star supo que por fin podía descansar.

Cerró los ojos y se desmayó sumiéndose en la inconsciencia olvidando todas las muertes que había tenido que provocar. Solo esperaba que al final de todo…ella pudiera tener su final feliz junto a Marco.


Dos años después del triunfo de Toffe en la batalla por Mewni…

En el centro de la estancia estaba un músico joven de cabello pelirrojo y ojos verdes ataviado al estilo típico de los artistas, rasgando las cuerdas de su laúd con profunda concentración.

Al lado de este habían dos mujeres: una con el cabello teñido de un color azul y la otra con una melena rubia las dos sujetando un par de marionetas en un pequeño escenario.

Delante del grupo de artistas estaba Toffe de Septarsis Regente temporal de Mewni hasta que la princesa Star estuviera lista para gobernar, elegantemente ataviado sentado en una silla forrada en terciopelo alzando una ceja hacia la pequeña presentación, a su lado Lady Astra tutora de la princesa igual de bien vestida miraba con interés el pequeño escenario.

Pero sin duda a quien debían contentar principalmente el grupo de artistas era a la misma princesa quien llevaba un hermoso vestido color malva especialmente adaptado para sus múltiples brazos y usando un bonito peinado trenzado en el cabello violeta. Junto a ella en otro asiento se encontraba Marco de Septarsis, hijo de Toffe y prometido de la princesa Star.

- Ahora su real Regencia_ comenzó Ruberiot realizando una marcada reverencia_ tenemos el honor de presentarle la balada compuesta especialmente para la princesa Star como apertura a las celebraciones del Festival de la Igualdad.

- Espero que se hayan esforzado lo suficiente_ repuso Toffe mirando las marionetas_ este festival no solo esta reemplazando las antiguas celebraciones del día de la Mewnidependencia, sino que esta destinado a ser la primera fiesta que monstruos y Mewmanos celebrarán en conjunto, todo debe salir perfecto.

- ¡Lo sabemos! _ canturreo la mujer bufón, al lado de ella la mimo asintió enérgicamente_ es por ello que como motivo de remarcar el ambiente de igualdad y unión que se desea imponer creímos que lo mejor sería combinar las costumbres de celebración de ambas razas y el...

- ¡Y por supuesto el día de la Canción es una antigua costumbre Mewmana ideal para usar de referencia! _ completó Ruberiot muy orgulloso de sí mismo.

La chica bufón miró al músico como si estuviera planeando saltarle encima para torturarlo por haberse atrevido a interrumpirla, pero el joven solo la ignoró esperado el veredicto de Toffe.

En un principio cuando la realeza Butterfly fue vencida y Star se instalo en el trono rebelando la oscura historia de su pasado y la verdad sobre la familia real de Mewni, los Mewmanos creyeron que estarían destinados a vivir como ellos habían hecho vivir a los monstruos durante siglos sino peor siendo tratados como esclavos y torturados, pero rápidamente se sorprendieron debido a que Toffe los dejo a todos en paz solo deshaciéndose de aquellos que se oponían demasiado al nuevo régimen y no querían acceder a vivir en armonía con los monstruos sin aceptar que estaba comenzando una nueva época, también el Septariano se había encargado de impedir que algunos grupos de monstruos demasiado impulsados por venganza o poder comenzaran a matar o maltratar a los Mewmanos. Toffe encarcelo y sacrificó a aquellos nobles que habían asesinado y torturado monstruos pero la misma suerte corrieron aquellos monstruos que solo deseaban seguirse vengando eternamente por lo vivido.

Toffe solo quería paz de una buena vez, había estado dispuesto a hacer toda clase de cosas terribles para finalmente lograr su cometido, pero una vez que obtuvo lo que quería no pensaba seguir derramando sangre sin motivo.

Pero naturalmente la tensión entre ambas razas y la rabia preexistente no era algo que desapareciera fácilmente en tan poco tiempo así que a Lady Astra se le había ocurrido la idea de realizar una celebración, la primera en tanto tiempo, para potenciar la unión en el reino.

Star había estado totalmente de acuerdo con ello y Marco se encargó de encontrar a algún grupo de artistas que pudiera colaborar con la organización , sin embargo la mayoría de los monstruos siempre habían estado más ocupados sobreviviendo que dedicándose al arte y los artistas Mewmanos habían sido devotos de la antigua reina así que solo después de mucho investigar había encontrado a un pequeño grupo de artistas ambulantes quienes solo sentían apego por su arte sin ser especialmente leales a ningún reino cuyo único cometido en la vida era crear y alejarse lo más posible de la realidad. Cuando Marco conoció a Ruberiot y la primera reacción de este fue comentar cuan interesante era lo ocurrido en el reino Butterfly y como ello lo hacía querer escribir una canción trágica inmediatamente el joven híbrido supo que tenía frente a si al artista ideal.

- Correcto_ dijo Toffe acomodándose más en su asiento_ veamos esa canción.

Star se inclinó hacia delante mirando atentamente las muñequitas sobre el escenario mientras Marco se limitó a alzar una ceja murmurando por lo bajo mientras miraba a la marioneta de cabello café:

- ¿Ese se supone que soy yo?

Ruberiot rasgó las cuerdas de su laúd comenzando a cantar en sincronización con sus compañeras que se encargaban de manejar las marionetas y el pequeño escenario:

"Donde el Castillo Butterfly solía estar

Hoy se alza una mansión sin igual"

Allí habita nuestra gran señora, la incomparable princesa Star"

Una imagen de cartón coloreado del antiguo palacio fue echada abajo rápidamente siendo reemplazada por la de otro lujoso palacio, pero ya no en los tonos azules de los Butterfly sino en colores verdes y morados. Sobre el castillo de Cartón apareció la marioneta de Star realizando pequeños y adorables movimientos de baile.

"El gran Toffe la ha de educar

para que a todos pueda gobernar

Ante ella han de inclinar con gran respeto y lealtad"

Siguiendo la temática de la canción junto a la marioneta de Star apareció una de Toffe y abajo de ellos a los pies del castillo imágenes de monstruos y mewmanos arrodillados ante los gobernantes.

"Nuestra princesa es hermosa y perfecta

Y si no la honras su alma gemela te someterá

Durante toda la eternidad"

Algunos de los monstruos y mewmanos de cartón repentinamente parecían descontentos con los gobernantes, entonces desde una esquina apareció la marioneta de Marco botando a las figurillas de cartón con su brazo tentáculo de género violeta para después clavarles una espada en sus corazones inexisistentes mientras atrás la marioneta de Star parecía bastante satisfecha con tal acción. Sobre el escenario una luna hecha de cartón y pintada con pintura carmesí hizo acto de presencia dándole el toque final al pequeño teatro.

- Me gusta esa luna Roja le da un toque especial, además si no me equivoco es una de las leyendas románticas del Inframundo._ Lady Astra estaba aplaudiendo suavemente conforme con la presentación.

- ¡Yo no pienso someter a nadie a menos que hagan algo malo! no soy un torturador, solo quiero tener una vida tranquila _ alegó Marco señalando a su marioneta.

- Pero te queda bien, serás el príncipe algún día es bueno para tu imagen que te retraten como alguien temido, especialmente teniendo en cuenta que no sueles hacer mucho acto de presencia en público_ Toffe tomo un pequeño sorbo de su taza de té asintiendo con convicción, aunque nunca había sido muy amante de las costumbres folclóricas de Mewni debía admitir que la canción al más puro estilo tradicional probablemente ablandaría un poco los corazones de las personas_ además la canción dice claramente que es solo si se oponen a Star y no la respetan.

- Es una bonita canción, muy amigable se podría decir_ concluyó la descendiente de Eclipsa.

- Es por eso que lo hicimos así_ la mujer bufón soltó las marionetas entusiasmada_ Ruberiot quería hacer la música algo más animada pero yo se lo impedí apelando al encanto de los clásicos.

- Te recuerdo que somos una compañía ¿puedes dejar de querer dejarme mal? _ alegó el aludido apuntando amenazadoramente con un dedo a la rubia.

- No, es demasiado divertido_ negó ella con una sonrisa.

- Y tu Star que opinas_ Lady Astra se giró hacía la chica la cual aplaudía incansablemente con sus tres pares de manos.

- Liiindooo_ chirrió ella con una sonrisita tierna girándose hacia su novio para abrazarlo_ hay dooos pequeños nosotros... que también se quiereeen.

- Tu…¿estás bien con eso?_ Marco aún estaba algo intimidado por la cancioncilla al pensar que la cantarían frente a miles de personas además seguía sin verse a sí mismo sometiendo a nadie.

- ¡Sí! _ Star repuso entusiasmada colocando una adorable cara de perrito al chico para que diera su visto bueno también.

- En ese caso esta bien…me conformo_ el joven híbrido asintió derrotado incapaz de negarle algo a la hermosa cara de su novia y la seria aunque menos hermosa cara de su padre.

La mimo estaba a punto de expresar su gratitud con un pequeño baile cuando la puerta de la estancia se abrió dejando ver a un elegante Rasticore usando una brillante armadura.

- Toffe necesitamos hablar_ dijo caminando directamente hacia su amigo sin prestarle atención a nadie más_ hay un emisario del reino Pony Head en el salón principal, solicita audiencia contigo, al parecer después de todo este tiempo han reflexionado sobre la situación y la verdad sobre la familia Butterfly_ la palabra verdad fue dicha con un tono de sarcasmo camuflado_ aceptan que la princesa Lilacia murió por meterse donde no la llamaban y actuó por voluntad propia huyendo del castillo, el reino desea entablar una alianza con nosotros.

- Eso es…conveniente_ Toffe se levantó calmadamente de su asiento arreglándose la capa verde oscura_ Astra te encargo que atiendas a los artistas y veas las otras canciones que tienen en su repertorio, yo debo ir a tratar este asunto.

- Claro Toffe, déjamelo a mí_ La mujer sonrió amablemente pensando interiormente en lo terriblemente fríos que eran los unicornios flotantes deseando hacer un trato con el general del mismo ejército donde había sido asesinada la princesa Lilacia…pero no era de extrañar, después de todo el rey Pony Head tenía muchas hijas y la difunta princesa no era la mejor de ellas.

El lagarto salió de la estancia cerrando la puerta tras de sí.

- Bueno en ese caso supongo que nosotros seguiremos con la reunión princesa…¿princesa?...¿Marco? _ Lady Astra miró asombrada que las sillas ocupadas anteriormente por la pareja que ahora se encontraban vacías_ supongo que seré solo yo.

- El amor joven es hermoso_ asintió la bufón _ lástima que teniendo solamente a…malos ejemplares cerca yo no pueda experimentarlo.

- Lo mismo digo_ secundó venenosamente Ruberiot.

Por mientras la joven mimo hacía una pequeña representación con las marionetas donde los pequeños Marco y Star se besaban.


- ¡Star espera, esto esta muy mal! _ replicaba el joven híbrido mientras era llevado por el aire firmemente sujeto por las seis manos de su novia.

Ella solo se limitó a reír entrando por una de las ventanas hacia el pasillo principal del castillo soltando a su novio una vez que ambos estuvieron en el piso.

Mientras Rasticore hablaba Star deseosa de pasar algo de tiempo a solas con el chico no había tardado en secuestrarlo llevándoselo volando por la ventana hacia algún otro lugar menos concurrido de palacio.

- ¡Tenemos que regresar!

- Pero…qui…quiero estar un rato juntoos_ la niña hizo un pequeño pucherito agarrándose al torso del castaño_ ¿no…quieres?

Después de que habían pasado dos años desde la batalla Star se había convertido en una princesa responsable y obediente que confiaba ciegamente en Toffe y su profesora de magia al igual que lo hacía Marco, pero en ocasiones ansiaba escaparse y regresar al poco tiempo que ella y el híbrido pasaron juntos mientras él le enseñaba como vivir en el complejo de cuevas y tenían todo el día para estar juntos en completa soledad.

- Claro que quiero_ suspiró el chico derrotado devolviéndole el abrazo a la niña_ pero las preparaciones para el festival son importantes y quiero asegurarme de que las canciones de ese grupo no tienen nada raro.

- Quedémonos…un rato_ la princesa se puso de puntillas frotando su diminuta nariz con la del niño manteniendo una sonrisa cariñosa en los labios_ ¿por favooor?

Marco sabía que lo mejor era decirle que no, pero los ojos rosáceos de ella seguían teniendo el mismo efecto atrayente y embriagador que siempre había provocado estragos en su capacidad de decisión incluso cuando Star aún estaba tras las rejas del ala para enfermos mentales en la época donde todavía no sabía que era una princesa.

- Está bien_ el chico juntó las frentes de ambos susurrando suavemente las palabras_ pero solo un rato.

Star se mordió el labio, sus antenas y mejillas brillaron brevemente antes de que ella se inclinara juntando sus labios con los del chico enredando sus dedos en el cabello castaño para profundizar el beso hasta el límite.

Marco la abrazó derritiéndose en el beso acostumbrado a lo espontánea y cariñosa que podía ser su chica, los labios suaves de Star alejando las preocupaciones en su mente acerca de que las preparaciones para el festival.

Ambos se perdieron en la dulzura del contacto mutuo ignorando las magnificas alas de mariposa azules las cuales estaban enmarcadas en una moldura de oro junto a una espléndida espada con la figura de un oso en la empuñadura adornando la pared como símbolo de la derrota de la antigua familia real.

Eran las alas de Moon Butterfly y la espada del rey River, antiguos gobernantes de Mewni y padres de Stella Butterfly quien ahora convertida en un ser completamente diferente estaba entre los brazos del hijo adoptivo de quien los traicionó.

Fin…

Y ese es el final de AU Mewbertad, debido a la insistencia de algunos en desear ver algunas escenas de la conquista reconstruí este capítulo para poder crear algo mucho mejor de lo que tenía planeado en un inicio.

Espero que les haya gustado y dejado alguna sensación oscura dentro de sus mentes XD, ¿les arruiné el beso Starco? Jajaja eso quería, quería poner un beso como escena final entre la pareja, algo clásicamente "lindo" y darle un giro macabro y oscuro.

No creo que el siguiente capítulo de esta colección de historias me demore tanto, además se me ocurrieron algunas escenas extra para mi fic principal.

Recuerden que los siguientes dos capítulos de este fic antes de que vuelva a enfocarme en "Star vs the forces of Insecurity" serán sobre Tomkie.

Torikami Riuzak: A veces me ha pasado que mi nombre de usuario no se muestra XD, me alegra que te halla gustado la continuación de esta historia y sí sabía que podía ser algo raro todo, pero deseaba hacer un AU Mewbertad completamente diferente a los que he visto. No conocía la película que mencionaste. Pero algo macabramente lo que amo de esta historia es que Marco sin darse cuenta ayudó a destruir aún más a "Stella" sin saberlo y que él está enamorado de los "restos" de ella.

Guest: No, no vimos un hijo entre ambos chicos porque no quería que este AU tuviera un final al cien por ciento con sensación de felicidad para el lector y ciertamente también creo que el nuevo título le queda mejor al fic.

AdventurerHeart: Para crear las historias me inspiro en varias cosas: imágenes, películas, ideas locas que me llegan a la mente, mezclo todo y eso da origen a algo original XD, me siento muy contenta de que mi escritura te cause tantas emociones ya que al inicio era algo que me costaba lo de reflejar emociones en la escritura.

Eso es todo! no puedo creer lo rápido que suben los seguidores y favoritos tanto de este fic como de mi fic principal siempre que veo que alguien más está siguiendo mis historias me siento realmente contenta y sorprendida.

Además les quería recomendar que vean un corto de animación llamado "Así funciona el amor", probablemente muchos ya lo han visto pero deja un mensaje muy simple, bonito y poderoso.

Saludos