Uff, me he dado una escapada rápida para poder darles el capítulo ocho :D Ya tenía descuidada esta historia, ¿Cuánto ha pasado desde la ultima vez que actualicé? ¿3 o 4 meses? O.O
¡Pero aquí está! (ya se lo debía a Lilgirl u.u) aun estoy enferma (me quedé sin voz T.T ¡tontas enfermedades que le dan a uno! Al menos puedo escribirles mi dolor T.T) pero cómo dije antes, me di una pequeña escapadita para llegar aquí ^^
Agradecimientos: GiiuChan y gabiiii981
Disclaimer: juro por todos los otakus del mundo, escritores y amantes del anime, que Ouran ni Fruits Basket nunca fue, es, o será mío de lo que me queda el resto de existencia. (T.T) Aún por mas que lo desease, (y daría mi brazo por ello) estos trabajos pertenecen Hatori Bisco y Takaya Natsuki respectivamente. Y la trama le pertenece estrictamente a Lilgirl. Yo solo soy la que traduce =.=
Disfruten su lectura (creo que comienzo a escuchar ruidos o.O)
Capítulo ocho: hora de confesar
Los ojos de Haruhi se agrandaron. ¿Qué fue lo que acababa de pasar? el humo denso que la rodeaba era similar al que rodeaba a Yuki cuando se transformaba, pero ella lo estaba viendo directamente. Sintió algo enredado en su hombro. Lentamente, aun en shock y confundida por lo que acaba de pasar, miró hacia su hombro. Ahí, en su hombro, estaba una larga, delgada y blanca serpiente.
Parpadeando un momento, los ojos de Haruhi se abrieron un poco mas por confusión. "¿EH?" jadeó.
Yuki quitó a Ayame del hombro de Haruhi, "¡Idiota!" escupió furioso, mientras lo apretujaba del cuello y lo fulminaba con la miraba.
"¡Yuki-san! ¡Ayame-san—é-él se transformó!" Tohru jadeó. Entró en pánico. "A-ah, eso es— ¡la transformación! Esto no es normal, um, ah—"
"Está bien, Honda-san," Yuki suspiró, adivinando que ella estaba buscando la forma de ocultar o explicar esto a Haruhi, Hikaru, y Kaoru. "ellos saben."
"¡¿Eh?" Tohru jadeó en shock.
"Jefe, ¿quieres el rosa o el azul?" Mine llamó desde la habitación trasera.
Yuki levantó a Ayame, su mano aún fuertemente apretada en el cuello de serpiente de su hermano. "¿Mine-san sabe sobre esto?" demandó.
"¡esa es una buena pregunta!" Ayame le favoreció. Aun en su forma reptil se la arreglaba para sonreír. "Y mejor aún, ¿por qué tus compañeros de clase saben?"
"¿eso es un sí o un no?" Yuki siseó, frustrado. Escuchó los pasos de Mine que se acercaban a la habitación principal.
"Jefe, ¿rosa o azul?" repitió.
Yuki, inseguro de si Mine sabía de la maldición, miró a Haruhi y Tohru. "Distráiganla," dijo mientras ponía las ropas de Ayame entre sus brazos y se dirigía a la puerta principal. "¡Díganle que f-fuimos a dar una vuelta o algo!"
Apenas había podido fuera de vista cuando Mine entró a la habitación de nuevo. Entrando en un callejón para que nadie pudiera verlos, suspiró de alivio por no ser vistos por Mine. Enfocó su atención en Ayame. "Tú jamás me escuchar," suspiró, aflojando su agarre para que Ayame pudiera moverse, y sobre todo respirar con mejor facilidad. "te sobre emocionas en las cosas. ¿Por qué tienes que ser tan híper?"
"Tal vez tengas razón," Ayame se resignó. Se arrastró por el brazo de Yuki, enredando su cuerpo en él suficiente para no caerse. "Pero me gustaría saber cómo es que otros tres fuera de la familia, además de Tohru, saben sobre la maldición."
Yuki se dejó caer en un viejo cajón en el callejón, descansando las ropas de Ayame en sobre regazo para cuando regresara a la normalidad. Ayame se deslizó de su brazo hasta una caja y se enroscó a medias antes de regresar su mirada a su hermanito. "Fujioka-san lo descubrió un día en la escuela cuando accidentalmente cayó sobre mí," Yuki explicó. "Y como lo acabas de descubrir, 'él' es en realidad un chica. Hitachiin-san y Kaoru-san estaban en ese momento y vieron mi transformación."
"¿Y Akito-san le permitió conservar sus memorias?" Ayame intercedió, sorprendido.
Yuki desvió su mirada afuera del callejón y no dijo nada. Ayame se transformó, su rostro expresando preocupación y shock. "Yuki, si le dijiste a Akito-san sobre esto, ¿verdad?" corrigió sus palabras.
Yuki hizo una mueca involuntariamente. Sabía que alguien se enteraría eventualmente que no había informado a Akito sobre este asunto, pero no había esperado que Ayame fuera el primero. Se encogió de hombros, resignándose de que no había otra forma de no admitirlo. "No," confesó finalmente. Le pasó las prendas y giró su cabeza al lado contrario "¡y ponte algo de ropa!"
Ayame las tomó y comenzó a vestirse. "Yuki, estás consciente de las consecuencias si—"
"Lo sé," Yuki replicó, cortándolo.
"Entonces, has pensado en eso—pero si Akito-san se entera—" Ayame agregó.
"Lo sé, también."
"entonces, ¿Por qué no le has dicho a nadie?"
"No lo sé," Yuki chilló con frustración. Suspiró, dejando caer su vista al suelo. "es solo—Fujioka-san. Me enseñó amabilidad que solo Honda-san me ha mostrado antes. Significa algo para mí. Y aunque sé que Fujioka-san no es Honda-san, no pude soportar la idea de que sus memorias fueran borradas."
"Ya veo," Ayame dijo pensativo, llevando una mano hasta su barbilla.
"Ha mantenido mi secreto hasta ahora, y no creo que ella vaya a decirle a alguien," el menor de los hermanos explicó, intentando desesperadamente de justificarse. "Nii-san, no le dirás nada a Akito, ¿o si?"
Ayame miró alejó su mirada con timidez. "Yuki, sabes tan bien como yo que Akito es la persona que tenemos que informar cada vez que alguien descubre sobre la maldición," debatió. "especialmente cuando es mas de una persona."
"¡No, no le digas!" Yuki demandó. Se detuvo para considerar su tono de voz. Suavizando su expresión, miró a Ayame de forma suplicante. "por favor, Nii-san. No le digas a Akito. Fujioka-san es confiable. Ya he pensado mucho sobre esto, ¡y he aprendido que puedo confiar en ella!"
"Pero, ¿Qué acerca de los Hitachiin?" Ayame inquirió, escéptico. "Chicos con un gran sentido de la moda, ¿pero mantendrán tu secreto?"
"No tienen ninguna razón para decirle a alguien," Yuki replicó. Cuando la expresión dudosa de su hermano se profundizó, re-pensó su respuesta. "ellos son amigos de Fujioka-san—no harían nada para hacerla enojar. No dirán nada porque ella los odiaría por eso."
Ayame suspiró, cruzando los brazos. "Yuki, me gustaría ayudarte, pero sabes las reglas de la casa Sohma," dijo con remordimiento.
Yuki negó con la cabeza, incapaz de creer lo que estaba escuchando. ¿Qué más podría decir para convencerlo? Si hubiera sabido que Ayame le contaría a Akito, ¡jamás hubiera admitido nada, para empezar! Desesperado, tomó el brazo de Ayame para tener toda su atención. Miró sus ojos suplicantemente, para decir un vez más: "Por favor no le digas, Nii-san. No le dejes borrar las memorias de mis amigos—no de nuevo, no como aquella vez."
Ayame quedó viendo a Yuki con una expresión de duda. Después de un momento, sus ojos brillaron con una expresión de reconocimiento. Cerrando sus ojos, bajó su cabeza. "Muy bien," dijo con un suspiro. Dejó caer sus manos a sus costados en un signo de derrota y agregó, "creo que tienes suficiente buen juicio para este asunto. No diré ni una palabra a Akito—por ahora." Dando una pausa, le dio a Yuki una mirada de reojo. Su rostro se tornó serio y su tono severo. "Pero si algo sucede con esto, le contaré todo a Akito. Y tú no serás capaz de hablar para librarte de las consecuencias cuando estés encarando a Akito. Así que, ten cuidado."
Yuki dejó salir un suspiro de alivio. Sonriendo con agradecimiento, dijo, "¡Gracias, Nii-san!"
Ayame puso su brazo alrededor de los hombros de Yuki, hizo un gesto en el aire con su mano, como si estuviera borrando el asunto. "Ya no importa, ¡regresemos antes de que todos nos extrañen demasiado!" exclamó, adoptando su tono dramático y comportamiento una vez más. "Enviaré a Mine un recado y borraremos cualquier confusión entre tus amigos." Se dirigió a la calle. "¿vamos?"
Yuki negó con la cabeza, preguntándose cómo es que Ayame se olvidaba de un tema y se adentraba en otro tan desvergonzadamente como si el primero nunca hubiera existido. Saliendo del callejón, ambos regresaron a la tienda. Una vez más adentro, se toparon con una insegura Haruhi, unos gemelos incómodos, y una Tohru sonrojada. Mine parecía ajena o todo mientras sostenía dos extravagantes trajes, uno rosa y otro azul, esperando el regreso de Ayame.
"Mine, guarda esos," Ayame instruyó, haciendo gestos con sus manos como 'shuu, shuu'. "Quiero que vayas a conseguir unas cosas por mí. Te daré una lista, ¡ahora, ve, rápido!"
"¡Sí, jefe! ¡En un minuto!" Mine respondió mientras él la ('shuu, shuu' con sus manos) dirigía atrás. Se giró hacia él con una expresión confundida, y después se volteó para obedecer cuando él le guiñó con un ojo.
"N-nosotros le dijimos que habías salido a tomar un poco de aire fresco," Tohru explicó ansiosa. Estaba nerviosa por toda la confusión del asunto y tener que entretener a Mine hasta que Ayame a su forma original. "Yuki-kun, no entiendo. ¿Por qué Ayame se transformó? Pensé que Haruhi-kun—eso, ¿no es un hombre?"
"No, Tohru-chan, no soy un chico," Haruhi intercedió, con una sonrisa. "Es complicado—debido a ciertas causas en el colegio, tengo que vestirme de hombre. Es importante que todos fuera del Host club crean que soy un chico. No le dirás a nadie, ¿verdad?"
Tohru alzó sus manos para moverlas frenéticamente, sacudiendo su cabeza en señal de 'no'. "¿Eh? ¡N-no, por su puesto que no!" jadeó. "¡No creo que sea correcto ir por allí diciendo los secretos de las personas! ¡Jamás le diré a alguien!"
Haruhi le dio una sonrisa. "No hay duda del por qué ten han confiado el secreto de la familia Sohma," dijo.
"Ah, si, sobre eso," Ayame interrumpió, posándose atrás de Haruhi. Colocó su mano cuidadosamente en su hombro, moviendo la otra en frente de él para hacer un gesto. "debo disculparme por mi comportamiento. Si hubiera sabido que eras una señorita, jamás habría sido tan amigable."
"No me molesta," Haruhi le aseguró con una sonrisa tímida.
"haciendo a un lado mis acciones, Yuki me ha explicado la situación en la cual descubriste nuestro pequeño secreto familiar," Ayame continuó. Yuki notó su tono serio y la menos extravagante manera de hablar que usaba. Lo preocupó por un momento, pero decidió confiar en su hermano por una vez. Ya había pasado una vez antes, podía hacerlo de nuevo y parecía que lo haría ahora mismo. "Estoy seguro que Yuki ya le ha informado a ustedes tres," Ayame dijo, moviendo su mirado para con los gemelos, "este es un secreto muy serio y no debe decirse a nadie. Yuki confía en ustedes de que no lo harán, por lo tanto, yo debo confiar en ustedes de igual manera. Pero les recuerdo la importancia de mantener el secreto."
Haruhi asintió, una mirada de comprensión en su rostro. "Sí, comprendo," dijo. "También tengo mi propio secreto en la escuela. No tan grande como el de los Sohma, pero si alguien llegase a enterarse que no soy un chico, eso me traería problemas. Confío en él para mantener mi secreto tanto como él confía en mi para mantener el suyo, cosa que tomo muy enserio."
Ayame sonrió. "¡Me alegra que comprendas!" exclamó energéticamente.
En ese momento Mine regresó de atrás. Ayame le entregó la lista como prometió y salió con ella un momento para darle unas órdenes de último minuto y enviarla a su camino.
Yuki se acercó a Tohru, por quien estaba más preocupado por el momento más de lo que estaba con Haruhi. De todos ellos, Tohru era la que estaba más confundida. Apenas Haruhi sabía que varios miembros de la familia de Yuki estaban malditos, pero Tohru ni siquiera sospechó que Haruhi sabía de su maldición, ¡mucho menos que ella era una chica!
"Honda-san, ¿estás bien? ¿Tienes alguna duda?" preguntó.
"Eso creo," respondió. Dio una mirada de reojo en dirección a Haruhi, confundida. "¿Haruhi-kun descubrió tu secreto, entonces?"
"De hecho, fue desde el primer día," el chico explicó. Le regaló una mirada de disculpa. "Es por eso que tuve tan mal día. No solo Fujioka-san, Hitachiin-san y Kaoru-san saben, si no que Suoh-senpai y el resto del Host Club también. Es por eso que me uní—para mantenerlos callados sobre mi secreto."
"Ya veo, eso tiene sentido," Tohru dijo con una mirada pensativa. "Entonces, ¿está bien que ellos sepan?"
"No les he dicho a ninguno de los Sohma hasta ahora, cuando le expliqué la situación a Ayame," Yuki dijo con un suspiro. "No pienso decirles, tampoco. No quiero que la memorias de Fujioka-san sean borradas."
Tohru sonrió. "Querías lo mismo para mí," dijo. Su sonrisa agrandó, con reconocimiento. "Yuki-kun, si crees que es mejor no decir nada a los Sohma, ¡entonces yo tampoco lo haré! Haruhi-kun es una buena amiga tuya, odiaría que la perdieras por eso."
Yuki le devolvió la sonrisa con una propia. "Sí, gracias," dijo, agradecido.
Ayame había regresado en ese momento, después de haber enviado a Mine en las compras. "Ahora, ¿en dónde estábamos? Ah, si, estaba a punto de explicarte que yo, obviamente, soy la serpiente," dijo. "estoy seguro que nos es tan confuso como lo es de impactante."
Los gemelos, quienes habían estado extrañamente calmados hasta el momento, decidieron unirse a la conversación "Así que, eres la serpiente del zodiaco chino," Hikaru remarcó.
"Así que, ¿para cada animal de zodiaco hay un Sohma poseído?" Kaoru preguntó con curiosidad.
"¿Acaso no les había dicho?" Yuki se preguntó, tratando de recordar qué era lo que les había explicado de la maldición. "Estoy seguro de que lo mencioné—es una maldición de familia, así que solo los Sohmas son poseídos. Y sí, hay doce Sohmas poseídos por los doce animales zodiacales."
"Entonces, ¿cuál es Kagura?" Kaoru preguntó.
"¿Y Kyo?" Hikaru agregó.
"¿También saben de ellos?" Ayame preguntó con una mirada un poco desaprobatoria dirigida a su hermanito.
"Ah, bueno, ellos descubrieron que estaban malditos por los que les dije," Yuki explicó, de repente sintiéndose avergonzado de que dejó que se descubrieran las identidades de bastantes Sohmas tan fácilmente— ¡y sin que ellos lo supieran!
"¿Qué tanto le dijiste, exactamente?" Ayame cuestionó, curiosidad más que nada.
"Había planeado borrar sus memorias al principio," el chico-rata respondió, siendo cuidadoso de no dejar que Ayame estuviera consciente de que no solo estas tres personas sabían. No sabía cómo reaccionaría Ayame hasta el hecho de que cambiara su decisión sobre decirle a Akito si supiera que eran tantas personas. "Solo les dije que era la maldición de la familia y cómo funcionaba."
"Y de ahí supusimos que Kagura-san estaba poseída cuando abrazó a Yuki," Haruhi terminó de explicar. Una gotita se formó en su cabeza. "Y luego, conscientes de que Kagura-san estaba maldita, ella abrazó a Kyo y supimos que él también estaba poseído."
"Si, ¿pero que animales son ellos?" Hikaru y Kaoru demandaron al unísono.
"Él es la serpiente," Hikaru dijo, "Tu eres la rata," Kaoru continuó, "Entonces, ¿Cuáles son ellos?" terminaron juntos.
"¿crees que lastimará si les decimos?" Yuki preguntó, mirando a Ayame para una confirmación.
Ayame hizo un gesto. "No dañará nada si les decimos cuáles animales los poseen," dijo con una sonrisa pícara. "Ellos ya saben que estamos malditos, ese conocimiento no les dará nada mas."
"Muy bien, entonces," Yuki dijo. Se dirigió a Hikaru Y Kaoru. "Kagura es el jabalí y Kyo es el gato—Oh, ¡esperen!"
"¿Gato?" Hikaru y Kaoru repitieron, ambos alzaron una ceja.
"Los gatos no son parte del Zodiaco Chino," Haruhi apuntó.
Yuki sonrió, riendo incómodo. "Es cierto, no lo son," dijo, un poco avergonzado. "Pero de acuerdo a la vieja leyenda, fueron descartados."
"¿Debido al engaño que hizo la rata al gato para que perdiera el banquete?" Haruhi preguntó.
"¡Ah! ¿Sabes sobre la leyenda?" Tohru exclamó con un brillo de emoción en sus ojos.
"He escuchado sobre ella," respondió, encogiéndose de hombros. "A mi padre le gustaba contarme historias para dormir cuando era pequeña. Creo que esa era una de ellas. Aunque eran muy tontas, por eso nunca les dí toda mi atención."
"¿qué quieres decir?" Hikaru preguntó secamente.
Haruhi colocó un dedo enfrente de su rostro. "Shush, te diré después," dijo con firmeza. Volviéndose a Yuki preguntó, "¿Acaso todo eso tiene que ver con la hostilidad que hay entre tu primo y tú?"
"Un poco," Yuki replicó.
"¿Un poco? ¡Eso es una sentencia!" Ayame bufó. "Kyo ha odiado a Yuki desde que eran unos niños. Por que siendo poseído por el gato, Kyo siempre ha sido despreciado por los otros miembros del zodiaco. Siempre culpó a Yuki de eso, y le fue prometido un lugar en el zodiaco si derrotaba a y Yuki."
"Ahora creo que has dicho demasiado," Yuki le advirtió, cerrando sus ojos para dar mas énfasis.
"Eso es algo malvado. ¿Por qué tratarlo diferente solo por que es el gato maldito?" Haruhi preguntó, una ceja alzándose.
"Es la naturaleza de la maldición. Lo despreciamos por la misma razón que él odia a Yuki," Ayame respondió. Cuando Haruhi le dio una mirada confundida solo se encogió. "Es un tema complejo," dijo, y lo dejó así.
Yuki suspiró, mirando el reloj que estaba en una pared. "No le tomes importancia. Honda-san, la tarde se hace noche," dijo, rápidamente cambiando de tema. "Deberíamos irnos a casa."
"si, necesito preparar la cena para Shigure-san, Kyo-kun, y tú," Tohru se dio cuenta. "Debía haber empezado mas temprano."
"Bien entonces, si deben irse, ¡hasta luego!" Ayame dijo dramáticamente. Dio una reverencia a Haruhi y los gemelos. "Fue un placer haberlos conocido, y haber discutido los modelos de su madre."
Haruhi regresó la reverencia algo incómoda. "¡Ah, si, fue un placer!" replicó. Hikaru Y Kaoru se limitaron a despedirse con la mano.
"¡Y Yuki! ¡Siéntete libre de volver cuando quieras y ver a tu encantador hermano mayor!" Ayame agregó una vez que los jóvenes salieron de la tienda.
"No, gracias," Yuki dijo secamente. Los hermanos Hitachiin rieron por lo bajo, y Yuki los miró con curiosa y una expresión ajena. "¿qué?" interrogó.
"¡Realmente nos recuerdan a Tono y Haruhi!" Kaoru exclamó con una gran sonrisa burlona.
"Tu hermano es como Tono, llamándose a sí mismo encantador hermano. En caso de Tono, está con la falsa ilusión de ser un padre amoroso para Haruhi," Hikaru explicó.
"Y tú eres como Haruhi, ¡rechazando tan directamente su afecto!" Kaoru rió entre dientes. "¡las similitudes son extrañas!"
"Si, bueno, solo son similitudes. Eso no nos hace lo mismo," el chico de ojos grises replicó solemnemente. Dio una pequeña mirada a Yuki Y Tohru, quienes estaban discutiendo una receta por alguna razón. "Aún somos personas individuales con nuestras diferencias. Pero las diferencias pueden ser buenas."
Yuki atrapó las confundidas expresiones que intercambiaban mientras se encogían de hombros. "perdón, solo pensaba en voz alta, supongo," se disculpó al notar que no tenían idea de que había cometido el error de apegarse a Haruhi por sus similitudes con Tohru. Descartando el asunto, continuó caminando. "Fujioka-san, ¿dijiste que el autobús nos acercaría mas a casa? Me gustaría tomarlo ya que no estará tan lleno a esta hora del día."
Haruhi sonrió. "Sí, por supuesto. Hikaru, Kaoru, ustedes vayan a casa," les instruyó.
"Dijiste que podíamos ir a tu casa," Hikaru protestó.
"Si, pero eso fue antes," le debatió. Les dio una mirada severa. "Pasé el día con ustedes, así que vayan a casa. Tengo que cocinar y lavar cuando llegue, ¡sin mencionar los deberes! Si están allá, me distraeré. Los veré en la escuela."
A regañadientes, los gemelos se despidieron. Haruhi esperó, junto con Yuki y Tohru, el autobús. Esperaron en silencio, pero una vez que estaban sentados en el transporte, Haruhi empezó una conversación.
"¿puedo ver cuales libros buscaron en la biblioteca?" preguntó, señalando la pila de libros que tenía Tohru.
"¡Por supuesto!" fue su respuesta y le pasaron los libros.
"¿ya decidiste de quién vas a escribir?" Haruhi preguntó mientras miraba el título de cada libro. Girándolos, fue poniendo cada uno en su regazo, tomó uno y comenzó a ojearlo.
"Aún no," dijo Yuki.
"Tomamos algunos libros sobre diferentes personas, para así poder decidirnos por uno" Tohru explicó.
"Hoy estaba a punto de decidir por quién iba a escribir, pero fui secuestrada—Oh, es decir, 'recogida' para 'salir'," Haruhi comentó, poniendo los ojos en blanco al recordar la terminación que usaron los gemelos para su secuestro. "Supongo que escogeré el tema esta noche."
"Escoger de quién vamos a escribir no será difícil. Estoy mas preocupado por la investigación que tendremos que hacer," Yuki suspiró. "Sensei no fue muy específico al decir lo que quería."
"Sonaba mas bien como un tema abierto," Haruhi admitió, devolviéndole los libros a Tohru. "Usualmente nos asigna a quién o sobre qué quiere que escribamos. Ya que esta vez no lo hizo, asumo que nos lo está dejando a nuestro criterio."
"Es más fácil para mí escribir cuando se me permite elegir mi propio tema," Tohru dijo con una sonrisa. "Aun así, la búsqueda es una tarea sobrecogedora."
"Podemos hacer la investigación juntos," Yuki ofreció. Pareció pensativo un momento. "Probablemente escojamos diferente personas, pero hacer la investigación juntos es mejor que hacerla solos. Y si necesitamos opiniones en nuestro estilo de redacción, podemos ayudarnos el uno al otro."
Tohru sonrió. "Es una buena idea. Me gustaría," dijo animadamente. "Estudiar con alguien es mejor que estar solo. Me siento sola por mi misma."
Yuki asintió en concordancia. "Mantenernos compañía nos ayudará a pasar el tiempo, o por lo menos prevenirnos de desperdiciarlo," dijo.
"Haruhi-kun—Ah, o mejor dicho, ¿debería llamarte Haruhi-chan?" Tohru se preguntó.
"No, si me llamas '-chan' en la escuela, la gente sospechará," Haruhi respondió. Rió un poco. "Honey-senpai es el único que nos llama '-chan'. Solo llámame Haruhi-kun. Me acostumbré a eso."
"Está bien, Haruhi-kun," Tohru repitió. "¿Te gustaría hacer la investigación con nosotros? Eso si tienes tiempo de tus deberes hogareños."
"Un grupo de búsqueda estaría bien," Haruhi confesó con un suspiro. "Nadie en nuestra clase ha querido hacer uno. Aún si buscamos diferentes personajes históricos, sería divertido."
"Eres bienvenida en unirte," Yuki insinuó.
"Aunque, ¿Cuándo tendríamos la reunión?" Haruhi preguntó.
"¿mañana?" Yuki sugirió.
Haruhi asintió. "Eso funcionaría para mí. En el mejor momento, también. No estaré ocupara con otro trabajo escolar, tampoco. ¿En donde?"
"¿nos podríamos ver en la escuela?" Tohru preguntó.
"Estará cerrada mañana," Yuki explicó. "No podremos entrar."
"¿Qué les parece mi casa?" Haruhi ofreció. Una gotita se le formó en la cabeza después de considerarlo un momento. "Pensándolo mejor, mi padre estará libre mañana, y estará descansando. Sin mencionar que vivo en un muy pequeño departamento, así que estará algo llena con solo cuatro personas."
"¿crees que a Shigure-san le importará llevarla?" Tohru preguntó a Yuki.
Yuki negó con la cabeza. "Probablemente no," dijo suspirando. "Nunca parece molestarle compañía. Le da una excusa para dejar el trabajo a un lado."
"¿Él es tu primo? ¿Trabaja desde casa, entonces?" Haruhi cuestionó.
"Si, el primo con el que vivo," Yuki explicó. "Es un novelista, así que nunca se iría por su elección. Aunque puede distraerte bastante."
"No nos molestará mucho," Tohru corrigió. "No ya que estaremos estudiando."
"Tienes razón," Yuki rió. "Se aburrirá con nuestra investigación y desaparecerá antes de que hallamos empezado."
"Si, ¡y tenemos mucho espacio!" Tohru exclamó.
"Su residencia parece la mejor opción," Haruhi dijo, encogiéndose. "¿puedo tener la dirección, entonces?"
Haruhi buscó un pedazo de papel en su bolsa y lápiz. Yuki escribió la dirección, recordando las direcciones que las direcciones que Tohru les había dado en la casa de su abuelo no habían sido muy claras. Para el momento que las había escrito, el autobús se había detenido en su destino.
"Te veré mañana entonces," Haruhi dijo una vez fuera del transporte. Apuntó calle abajo. "Vayan por este camino, y cuando alcancen la esquina doblar a la izquierda. Encontrarás el camino que dónde siempre partimos."
"Gracias," Yuki dijo con una sonrisa agradecida. Abrió sus brazos, ofreciendo sin palabras cargar los libros de Tohru junto con los suyos. Al principio ella se rehusó, pero él insistió. "Adiós entonces. Te veremos mañana."
Haruhi levantó el pedazo de papel. "Gracias por las direcciones. Adiós." Agregó.
Tohru hizo una reverencia algo graciosa. "¡Adiós, te veo mañana!"
Partiendo caminos, Yuki y Tohru se dirigieron a la dirección que fue instruida y Haruhi se dirigió a casa.
Ahora, por favor dejen reviews y mejor me despido por que ya se acercan en mi casa y me van a cachar de mi escapada xD
¡Hasta la próxima! :D
