LA NOCHE MAS TORMENTOSA
Por Ayumi
TODOS LOS DERECHOS DE NARUTO LE PERTENECEN A MASASHI KISHIMOTO
CAPÍTULO 8
-Eres el colmo, frentona. Me habías pegado un susto-dijo Ino en tono ligeramente molesto, pero era una broma para aligerar la tensión que había inundado la habitación
-¿Estás segura que el bebé está bien?
-Si, es mas por un momento me pareció que…-Ino pareció pensarse mejor las cosas, pues dejó la frase sin concluir y simplemente le sonrió a su amiga-No, nada. Seguramente es la presión por la que estás atravesando lo que ha provocado la calma del bebé, pero su ritmo cardiaco es correcto y no siento nada de sufrimiento fetal-mientras hablaban, Ino ayudaba a Sakura a incorporarse
-Lamento haberte preocupado, pero…
-Si, supongo que es la típica preocupación maternal. Pero recuerda que eres una ninja médico, sabes perfectamente que si tu estás intranquila, el bebé lo resentirá. Sé que tu situación tiene tan preocupada, así que te traeré algo
-¿Qué?
-Algo que, estoy segura, te gustará mucho-al momento sacó una pequeña grabadora y la colocó junto a la cama del enfermo, Sakura observaba intrigada lo que se proponía su rubia amiga.-Bueno,
Mientras tanto su mente estaba ocupada con el pensamiento de que tal vez Ino tenía razón y estaba reaccionando exageradamente, pero la situación en general la tenía con los nervios de punta. La guinda en el pastel había sido la estresante reunión con sus padres, reconoció
Suavemente acarició su vientre, esa pequeña acción la hacía sentir mas tranquila y en contacto con su bebé. Se moría de ganas de que naciera, no solo por la emoción natural de una embarazada sino porque estaba cansada de tener tantos kilos encima y todos los cuidados que sus bienintencionados amigos le habían dado. Sobre todo Naruto.
-Bueno, me retiro por el momento porque tengo que ir a revisar mis próximas misiones; pero estoy segura que te va a gustar lo que traje-mientras Ino salía de la habitación empezaron a sonar los primeros de una canción que al momento reconoció.
Esa canción la había escuchado Naruto alguna vez por casualidad, y desde entonces la ponía para que la escucharan juntos en sus momentos de descanso. Volteó a la cama de al lado donde se encontraba su esposo y sonrió, aquella canción estaba aflorando recuerdos sobre su embarazo, así que se acomodó para poder escuchar tranquilamente.
Quiero ver jugueteando
Por las piezas y patios
Un muñeco de carne
Mitad tú, mitad yo.
FLASHBACK
Si esa mañana era un indicio de cómo sería su día, pintaba para ser terrible, se dijo Sakura luego de devolver toda su cena. Llevaba días sintiéndose horriblemente débil y sensible a ciertas comidas, especialmente al aroma del ramen. Con desgana se lavó los dientes y mojó un poco su cara.
Al entrar en su recámara vio de reojo el reloj, y no se sorprendió mucho que fueran las 5am, llevaba tres días despertándose a la misma para correr al baño, la cosa era mucho peor cuando se levantaba, pues las nauseas no la abandonaban en todo el día.
Parecía una zombie mientras caminaba a su cama, deseaba desesperadamente dormir unas horas pero en ese momento Naruto se giró, lo que provocó que la cobija se bajara y le diera la oportunidad de contemplar su trasero desnudo. Al momento su deseo de dormir se transformó en otro tipo de deseo.
Rápido y en silencio se metió en la cama y le dio una palmada en el trasero de su esposo. Entre sueños Naruto se sacudió un poco y Sakura optó por acariciarlo en la cadera, Naruto no podía seguir durmiendo después de eso. Con voz somnolienta y ojos cerrados dijo
-Sakura¿por qué me despiertas tan temprano? Mañana tengo entrenamiento con el capitán Yamato, ya sabes como se pone si no llego a tiempo y listo-masculló en voz baja, intentando dormir nuevamente
Aquella actitud molestó bastante a la pelirrosa, ella intentado seducirlo ¡y él queriendo dormir! Eso sonaba a reto
Un diablillo interior movió su mano en dirección a la entrepierna, aunque si llegar a tocarla. Sonrió con picardía al notar que "alguien" no tenía sueño y estaba deseoso de acción
-¿Estás seguro que quieres seguir durmiendo?-le preguntó con voz ronca y sensual al oído, para seguidamente lamerle con sensualidad el contorno de la oreja
-Sakura-murmuró entre dientes
-¿Si?-preguntó con tono inocente mientras su mano rodeaba la hombría de su marido
-Son las 5am
-¿Y?-apenas acaba de decir eso, cuando Naruto la tomó de sorpresa haciéndola girar y colocándola bajo él
-Tengo que ver al capitán Yamato en 2 horas ¿hay algo que quieras hacer?-preguntó con los ojos nublados por el deseo, Sakura solo pudo sonreír ampliamente
-Por supuesto. El mañanero siempre ha sido tu mejor talento
Naruto llegó media hora tarde a la cita, con grandes ojeras…y una gran sonrisa
Que lleve en sus cabellos
El color de tu pelo
Y en sus ojos de cielo
La mirada piadosa que Dios me regaló.
La puerta de la floristería Yamanaka se abrió y ese ruido guió la mirada de Ino, esperando recibir algún cliente a esas horas de la mañana, por eso se sorprendió cuando se dio cuenta que era Sakura la recién llegada
-Hey frentuda ¿Qué te trae por aquí?
Tal y como lo esperaba Sakura se enfureció al momento, lo que provocó una sonrisa en la rubia. A pesar de los años y que eran evidentemente amigas, no podían dejar de lado la costumbre de picarse…con la mejor intención claro está
-¿Lo has olvidado Ino-cerda? Quedamos en ir a comer el día de hoy, después de todo ninguna de las dos tiene misión.
-¡Oh! Lo había olvidado por completo. Pero como estoy encargada de la tienda no puedo salir hasta que vengan a relevarme
Eso pasaba a arruinar la idea de tener una mañana entre amigas. Aún así Sakura se negó a desilusionarse, al menos tendrían una charla, con esa idea en mente la joven se recargó en el mostrador y suspiró relajadamente.
Ese suspiro y la sonrisita provocaron la molestia de Ino, quien no se guardó su comentario
-Déjalo, odio cuando haces eso
-¿Hacer qué?-preguntó completamente desconcertada por aquel singular reclamo
-Cuando tienes esa sonrisita que indica que tuviste acción toda la noche. Llevas un par de semanas con esa misma expresión, y no la soporto más.
-Aquello era cierto, reconoció Sakura con un fuerte sonrojo en sus mejillas. De unos días para la fecha Naruto y ella no podían quitarse las manos de encima, principalmente ella.
Lo cierto es que poco tiempo después de que se casaron, todos sus amigos parecían haber tomado la misión de entrenar a Naruto y regresarlo al nivel que tenía antes de que le fuera extraído kiuby. A veces los entrenamientos eran tan extenuantes, que su ritmo había disminuido un poco. Pero en los últimos días parecían estar recuperando el tiempo perdido. Pero no podía seguir con un tema tan íntimo, tenía que desviar el tema
-¿Estás celosa, Ino-cerda?-o tal vez no
-¡Claro que no!
-O tal vez no solo estás celosa. Te gusta mi esposo ¿verdad? Apuesto a que te estás muriendo de envidia ¡Quizá hasta deseas seducirlo!
Ino abrió la boca de la impresión. ¿Qué demonios pasaba por la mente de Sakura? Pasaba de estar bromeando un segundo, a comportarse como una histérica que la veía como si quisiera asesinarla, casi podía verla sacar el kunai.
-¿Qué tontería es esa? A mi no me gusta Naruto, sabes bien que tengo algo con Sai ¿de dónde sacaste esa idea?
A causa de aquel regaño Sakura se calmó, de hecho parpadeó como para disipar por completo una imagen que se había formado en la cabeza, y sonrió a Ino como si nada hubiera pasado.
-Genial
Ino sudó frío. Ahora que caía en la cuenta, Sakura había estado un poco loca en la última semana, parecía pasar de una sensación a otra sin previo aviso.
Su estómago eligió ese preciso momento para gruñir, aunque se desanimó ante la imposibilidad de salir para comer, de inmediato recordó que su mamá le había llevado almuerzo apenas una hora antes aunque no le había prestado mucha atención. Rápidamente fue por el y abrió el paquete sobre el mostrador para compartir con Sakura, cuya mirada había resplandecido en cuanto vio la comida.
El primer bocado le supo delicioso a la rubia, pero notó, extrañada, que parecía tener el efecto contrario en Sakura. Segundos después la joven salió corriendo hacia el sanitario, de donde llegaron sonidos inequívocos de que al estómago de Sakura no le había caído nada bien. Unos minutos después la joven regresó, completamente pálida y con una expresión lastimosa
-Es horrible, desde hace un par de días mi estómago no aguanta más que unos bocados de arroz
Su estado era tan deplorable que Ino se preocupó enormemente por lo enferma que pudiera estar, así que acercó lista para examinarla un poco. Había algo raro en su expresión, aunque no estaba segura de qué era
-Te ves…rara-murmuró Ino, un poco más para si misma que para Sakura, aún así ella no le prestó mucha atención-De hecho, tienes un brillo un poco…extraño en la mirada-de pronto la luz se hizo en la mente de Ino, y la emoción la embargó en forma de deslumbrante sonrisa. Estaba segura de que Sakura fingía y sabía lo que pasaba, pero quería asegurarse-Sakura ¿tienes algo que contarme?
-¿Huh? Pues, no-respondió Sakura sin prestar mucha atención porque al momento su estómago hizo acto de presencia
Las sospechas de Ino eran ciertas
Quiero ver jugueteando
Ahora y siempre y por vida
Un muñeco de carne
Mitad tú, mitad yo.
Una semana después del incidente en la floristería de Ino, Naruto y Sakura regresaban tomados de la mano a su casa después de una cena en el Ichiraku, aunque fue mas corta que de costumbre porque el aroma del ramen había puesto mal a Sakura, pero aún así se sentían completamente relajados de camino a casa.
Naruto fue el encargado de abrir la puerta, en cuanto Sakura entró y se disponía a encender las luces, estas se prendieron por si mismas un grito prorrumpido por diferentes personas
- ¡Sorpresa!
Sakura casi pegó un brinco de la impresión. No solo por el grito que lanzaron todos sus amigos reunidos en su pequeña sala, sino por la decoración de su casa, llena de peluches y artículos para bebé
La cara de Naruto también era de sorpresa aunque en cuanto se percató de la gran presencia de comida, sonrió enormemente. Ino y Kakashi fueron los primeros en acercarse a ellos, sin embargo fue Ino la mas efusiva al abrazarla fuertemente
-Felicidades chicos. Hemos estado esperando impacientemente a que nos den la noticia pero al ver no parecían tener prisa por ello, así que decidimos hacerles esta pequeña fiesta para celebrarlo
-¿Celebrar qué?-preguntó Naruto totalmente desconcertado. Que él supiera no era su cumpleaños…y esperaba que tampoco el de Sakura aunque en aquellos momentos no lo recordaba
Para ese momento Naruto estaba rodeado por Sai, Kakashi, Yamato, y un poco mas retirado estaba Sasuke, era una pequeña reunión de hombres listos para felicitarlo ¿Pero de qué?
-Vamos chicos, dejen de fingir. Ya todos los sabemos
-¿Saber qué?-preguntó Sakura, ya un poco desesperada de no saber de que le hablaban
-¡Pues que estás embarazada!
Después de Ino dejara caer aquella bomba todos los asistentes esperaban ansiosamente la aceptación de los implicados, pero lo único que vieron fueron las caras desconcertadas. Instantes después un grito nuevamente se escuchó en aquella sala, un grito horrorizado
-¡¿Qué?!
Las expresiones de alegría de los asistentes se borraron un poco al darse cuenta de que los futuros padres parecían no saber absolutamente nada. Tsunade se abrió paso y llegó al lado de Ino
-¿No lo sabías, Sakura?
-¿Embarazada?-la joven seguía en shock, lo cual era suficiente respuesta para la Hokage, que intercambió una mirada desconcertada
-¿Cómo es qué no lo sabías¡Todos nos habíamos dado cuenta por nosotros mismos! Tú estado era muy obvio para nosotros. Entiendo que Narutoes medio corto de luces y no se haya dado cuenta ¿Pero tú?
-Es que…yo…
La impresión, y quizá también su propio estado, fue mas poderosa que Sakura, que se desmayó, por suerte Ino logró sujetarla fuertemente para evitar que se golpeara
A unos metros de ahí Naruto también se sentía abrumado por la noticia y al borde del desmayo. Desgraciadamente para él Sasuke pareció leer su mente y le lanzó una mirada expectante. Naruto prefería morirse antes que darle el gusto a Susuke de ser testigo de un desmayo suyo. Jamás le dejaría olvidarlo
Horas después, ya con todos sus amigos fuera de su casa y que hubieran llevado a cabo una incómoda fiesta. Naruto y Sakura permanecían acostados en su cama mirando hacia el techo en silencio.
Sakura fue la primera en hablar y sin despegar la vista del techo dijo con tono neutral
-Vamos a tener un bebé
-Si-respondió Naruto, aunque su tono de voz era sorprendentemente calmado, tomando en cuenta su personalidad, se notaba que el asombro lo inundaba
-Somos muy jóvenes
-Si
-Ni siquiera habíamos hablado del tema de los bebés
-No
No tenemos ni idea de cómo cuidar a un bebé
-No
-¡Contéstame con algo más que monosílabos¿Qué es lo que piensas de todo esto?-exclamó ya molesta. Necesitaba saber lo que en verdad sentía su esposo
-Creo que ¡es maravilloso!-gritó eufórico.
De inmediato se puso de pie y empezó a exclamara su alegría por su futura paternidad. Obviamente una vez superada la impresión la emoción los estaba embargando. De hecho también ella también se sentía inmensamente feliz, pero por unos momentos había temido que su esposo no compartiera su emoción. Era maravilloso darse cuenta de que no era así.
Que lleve en sus mejillas
La humedad de tus besos
Y en su boca el perfume
Y en su boca el perfume
Que tu seno le dio.
A pesar de que Sakura siempre había tenido una salud de acero, el embarazo no le sentó todo lo bien que a ella le hubiera gustado. El cansancio siempre estaba presente y sus movimientos se habían vuelto muy lentos, sin contar con lo débil que se había llegado a sentir, por esa misma razón había sido retirada de las misiones y condenada a mucho descanso, afortunadamente no tenía que estar todo el día en cama o se hubiera vuelto loca.
Después de que Tsunade le ordenara, Sakura hubiera ignorado una simple recomendación, la futura mamá estaba muy nerviosa. Si ella no podía hacer misiones ¿no complicaría eso el dinero del que podrían disponer? A pesar de que Naruto no tenía, oficialmente, el grado de jounin, realizaba misiones de ese rango, por las que le pagaban muy buen dinero, pero con un bebé en camino tendrían que comprar muchas cosas.
Lo cierto es que como ella nunca había vivido sola, y Naruto lo había hecho desde que recordaba, habían acordado que él se encargaría de todas esas cuestiones, pero quizá él no le decía nada para no preocuparla, lo mejor era preguntar. Y así lo hizo, mientras Naruto practicaba en uno de los campos de entrenamiento. La respuesta de su esposo la sorprendió
-No hay nada de que preocuparse, Sakura. Somos ricos
-No bromees con eso-lo regañó, molesta con la tranquilidad con la que se tomaba las cosas. Naruto pareció desconcertado por su respuesta, pues paró su entrenamiento y se acercó a ella
-¿Broma? Pensé que te lo había dicho Tsunade-obaachan
-¿Decirme que?
-Pues que Ero-senin me lo dejó todo. Su cuenta bancaria, bastante sustanciosa por cierto, y los derechos de sus historias. Como son best seller, la editorial me da mucho dinero por las ventas. Además que todavía se están peleando por los derechos de las novelas para hacerlos en película. Recibiré un porcentaje por la segunda película, y quiero aumentar el porcentaje que recibiremos si hacen película del tercer libro
Sakura estaba boquiabierta. No solo por el hecho de que fueran tan ricos sin que ella lo supiera, sino por lo buen negociante que era Naruto. Evidentemente era astuto y avispado cuando le convenía, sobre todo tomando en cuenta lo mucho que le gustaba el dinero.
-¿Quieres decir que podremos comprarnos una nueva casa como me dijiste el otro?
-Claro que si. No creo que en mi departamento nos estemos cómodos mucho tiempo mas-en ese momento el estómago de Naruto protestó, por lo que decidió que había tenido suficiente de plática y entrenamiento. Necesitaba ramen
Quiero ver que me busca
Quiero ver que me espera
Quiero sentir su abrazo
Cuando me vea llegar.
-Hoy hablé con Tsunade-sama-decía Sakura con actitud despreocupada mientras acariciaba suavemente su vientre y permanecía recostada en el suelo de su recién estrenada casa. Por su parte Naruto vigilaba atentamente los tres kage bunshins que se encontraban entrenando.-Dice que no hay problema con que entres a la sala de partos, siempre y cuando te comportes
-Esto…-Naruto palideció. Ese era un tema en el que no podían ponerse de acuerdo. Sakura decidió que no era un punto a discutir, de modo que abrió el libro que tenía a su lado y regresó a la lectura-Sakura, yo ya te he dicho que no quiero entrar
-Y yo te he dicho a ti que no te pedí la opinión-respondió sin siquiera voltear a verlo
-Sakura, se veía horrible en ese video que te prestaron
La aludida ni siquiera le hizo caso y continuó leyendo ante la desesperación de Naruto, después de unos segundos levantó la vista hacia su esposo y comentó
-¿Sabes lo que acostumbran en una pequeña aldea en el país del Viento? Los hombres están presentes en el parto, y la mujer lo sujeta del pene durante las contracciones, y de esa manera ambos experimentan el mismo dolor, y él comprende mas a su mujer
-¡¿Qué?!-exclamó Naruto con terror, mientras se ponía pálido ante la sola idea del dolor que debió sentir el pobre hombre, inconcientemente se llevó sus manos a la entrepierna, lo que provocó una sonrisa maléfica en sus esposa
-No es mala idea ¿verdad?
-Sa…ku…ra
Al ver el aterrorizado rostro de su esposo, Sakura no pudo contenerse mas tiempo y estalló en carcajadas.
-No hablaba en serio, baka. Pero sabes muy bien que te quiero conmigo en ese momento
Naruto suspiró resignado. Lo cierto es que aquel video que habían visto lo había aterrorizado. La sola idea de verlo en vivo y en directo lo ponía tremendamente nervioso. Pero sabía que no podía librarse de ello. A menos que…
-Está bien Sakura, prometo que entraré contigo-prometió, mientras le dirigía una mirada maliciosa a sus clones.
Para su mala suerte Sakura lo conocía muy bien y de inmediato interpretó correctamente esa mirada que lanzó. De manera que sujetó a Naruto por las solapas de su chamarra y acercó sus rostros, para lanzarle una mirada amenazante
-Te quiero a ti ¿me has oído? Si se te ocurre mandar un kage bunshin para que te sustituya, te juro que nunca te lo perdonaré ¿entendido?
Ante tal amenaza no quedaba otra mas que la aceptación
Quiero que diga cosas
Y me cuente mentiras
Quiero que me consuele
Cuando me vea llorar.
No existía nada mas aburrido que contemplar el techo a las dos de la mañana. Sakura lo sabía con total seguridad, porque llevaba al menos media hora en ello. Había entrado en la última etapa del embarazo y la incomodidad que experimentaba la tenía de los nervios.
No podía caminar mas de unos metros sin empezar a jadear, respirar bien con una panza tan grande era una misión casi imposible, la vejiga la hacía acudir varias veces al baño, la hinchazón de los pies las estaba matando e incluso había acabado con la maravillosa vida sexual que había llevado con Naruto hasta un par de semanas antes.
Cuando había leído en alguna parte que el deseo sexual se incrementaba con el embarazo, nunca había pensado que tanto. Hasta el hecho de ver a Naruto devorar su tazón de ramen le parecía algo tremendamente sexy. Tan solo recordar como lo había tacado un par de meses atrás, cuando regresaba de una misión y se quitaba la playera empapada en sudor, la hacía sonrojar. Afortunadamente Naruto tenía una resistencia envidiable, y ni una sola vez se había quejado de ello.
Pero todo eso se había acabado
Tsunade les había aconsejado aquella mañana que durmieran todo lo pudieran mientras tenían la oportunidad, pues seguramente eso se acabaría en cuanto naciera el bebé.
Decirlo era mas fácil que hacerlo. Que alguien intentara dormir con 20 kilos de mas, y un vientre que le impedía respirar si dormía boca arriba. El maldito de su esposo dormía como un bendito a su lado. Él la había puesto en esa situación ¡y el muy infeliz dormía sin problemas! De manera completamente intencional, pateó con fuerza a Naruto, y sonrió satisfecha cuando cayó al suelo en un golpe seco.
Después de ese incidente él había ayudado a encontrar una mejor posición y se quedaron platicando mucho rato sobre sus planes para el bebé, todo había sido con la intención de que ella se relajara y pudiera dormir…pero había sido él quien acabó completamente dormido.
A la mañana siguiente había sido la última vez que lo había visto con bien. Ella se había sentido mal aquella mañana y Naruto había sugerido suspender la misión y quedarse con ella, pero ella se había negado por completo. Naruto llevaba un tiempo haciendo la mayor cantidad de misiones posibles para conseguir el grado de jounin.
Tsunade había hecho uso de sus influencia para que Naruto y Sasuke tuvieran el grado de chuunin sin necesidad de hacer el examen, solo tomando en cuenta su nivel demostrado en los enfrentamientos con Akatsuki, además de que Sasuke había eliminado a Orochimaru, enemigo de Konoha. Sin embargo los Ancianos del Consejo se habían negado en redondo en permitirles privilegios a la hora del grado de jounin, a pesar de que sus habilidades superaban a los jounin promedio. Suponía que en el fondo también había un poco de competencia con ella, pues también aspiraba al grado.
Tal vez si hubiera aceptado su ofrecimiento de que se quedara a su lado…
END FLASHBACK
Quiero después de morirme
Sabiendo que te queda
Un muñeco de carne
Mitad tú, mitad yo.
Nunca se hubiera imaginado que cuando lo vio salir caminando por la puerta, podría convertirse en la última vez en que ella lo viera de pie
-¡Oh, Naruto!-gimió conmovida por aquella última estrofa de la canción, no quería ni pensar en esa posibilidad. No quería criar a su hijo sola, quería que entre los dos lo criaran-¡No puedes dejarme sola¿entiendes¡Ouch!
Por un momento se quedó impactada por el dolor que había sentido, pero cuando unos segundos después lo volvió a experimentar comprendió que no era otra cosa mas que su bebé que había vuelto a patear…con mas fuerza que antes. Cuando sintió otra vez la patada, la alegría la inundó completamente. Era algo incómodo, y hasta un poco doloroso, pero nunca se había alegrado tanto de ello. El bebé estaba bien, ahora ella tenía esa seguridad.
Convencida de que se acercaba otra patada se apresuró a poner la mano de Naruto sobre su vientre, y en ese mismo momento el bebé pateó justo bajo la palma de la mano de su padre.
-¿Lo ves, Naruto? Tu hijo también espera que salgas de esta
CONTINUARÁ
Hola a todos. Perdón por la demora, pero mi computadora no ha estado de mi parte, así que ya cuando estaba por terminarlo no podía ni abrir el archivo. Pero finalmente aquí está el capítulo.
Tengo fecha definitiva para cuando estará listo el final: 21 de diciembre. La razón es muy simple: es mi cumpleaños, y me lo quiero regalar XDDD. Solo faltan dos capítulos y el epílogo, de modo que en estos días estará publicado el capítulo 9
Quiero hacer un par de aclaraciones respecto de acontecimientos del capítulo pasado y este. En el capítulo pasado Tsunade casaba a Naruto y Sakura, la razón de que fuera ella quien los casó es porque en algunos lugares los altos dirigentes pueden llegar a tener la capacidad de realizar matrimonio. En este caso se podría llegar a considerar un gran honor que la Hokage los hubiera casado
[ Esto, por doloroso que suene, no me lo he sacado de la manga. En un programa que se llama "Historias de nacimiento" una mujer de origen chino le contaba a su esposo, canadiense, lo que se acostumbraba en una pequeña aldea de China.
Muchas gracias por sus comentarios, ya saben que son muy bien recibidos.
2007-12-03
