ENCONTRANDO EL VERDADERO AMOR
DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de Stephenie Meyer. Solo la historia es mía.
Este capítulo, acompáñenlo (sobre todo en la parte de Bella, con la canción Butterfly, fly away de Miley Cyrus) Búsquenla en You Tube. Dejen que cargue el video para escucharlo sin interrupciones.
CAPITULO VIII
Reacciones
Edward
Después de que prácticamente obligara a Jacob a salir de la casa Cullen, volví al comedor en donde aun se encontraba mi familia.
Mientras lo hacía, no podía evitar cierto sentimiento de culpa. Quise gritarles a mis hermanos, a mi familia entera.
¿Acaso mi Renesmee no confiaba lo suficiente en mi? ¿En que había fallado? ¿Harvard? ¿Cuándo lo hizo?
En cuanto llegue, nuevamente al comedor, vi que todos seguían en sus posiciones, como si hubiesen sido estatuas de mármol, nadie se había movido ni siquiera un centímetro de su anterior posición.
En cuanto Renesmee me vio, camino lentamente hacia mí y toco mi rostro, en el mostraba a una pequeñita avergonzada, pues realmente así se sentía, sin embargo, en su mente me pedía escucharla y no juzgarla, hasta el final.
Yo simplemente asentí. No quería estar en medio de una tormenta de emociones e indecisiones innecesaria, primero escucharía lo que mi hija quería decirme y después la juzgaría. O algo así.
Mi madre, por su parte, a gritos me pedía en su mente, escuchar a mi hija. Decía que todo estaría bien siempre y cuando intentara comprender a mi hija, la cual después de todo, ya no era una bebe y merecía vivir. Explorar…
No entendí exactamente porque me decía eso ultimo, porque de lo único que era realmente consciente era de las lagrimas que resbalaban en los ojitos de mi princesa, la cual tenía sujeta fuertemente a mi pecho.
-Princesa, por favor, tranquilízate –dije al tiempo que le dirigía una significativa mirada a Jasper. Prometo escucharte y tratar de comprenderte. –Levante su rostro y pude ver con mayor claridad sus ojos bordeados de lagrimas. –Quiero que me escuches Renesmee No te obligare a hacer algo que tu no quieras. Eres y serás siempre mi princesa.
Mi pequeña niña se desprendió de mis brazos y se dirigió esta vez a la cabecera del comedor, donde comenzó a hablar:
-Yo no sé, yo no sé si lo que estoy a punto de decirles será difícil de asimilar para ustedes. Antes que nada, quiero que sepan que los amo y que nunca haría algo que los lastimara. Quiero que sepan que los amo por ser mi familia y por quererme como hasta ahora me han querido. Yo se que lo que les diré será difícil de comprender, sin embargo, les pido que me escuchen hasta el final y quiero que sepan que esto que voy a hacer no es por capricho o necedad. Quiero que entiendan que es una decisión que he tomado a conciencia…
Renesmee
Todo en el comedor se había vuelto un terrible silencio. Sin embargo, a lo lejos se podía escuchar claramente como mi padre sacaba de nuestras vidas a Jacob. Realmente esperaba que fuera para siempre. Yo no lo quería cerca. Para mí era muy doloroso saber que aquella persona a la que siempre había visto como un amigo quisiera que fuéramos algo más. Sobre todo algo que yo no podría ofrecer. Desde pequeña, (aunque no se puede considerar que realmente fuera grande, por lo menos en edad) siempre había soñado que los cuentos de hadas sé que me contaban mis abuelos, mis padres o alguno de mis tíos se volvían realidad. Siempre había creído que el amor llegaba así, de golpe, con una mirada y que eras capaz de todo por una sola caricia, una sola mirada, sin embargo, yo no me sentía así en lo más mínimo. Sentía, después de la confesión de Jacob, que todo se había derrumbado y que nada de eso era verdad.
En cuanto vi romperse mi fantasía me sentí horrible. Era como si de repente, un golpe de realidad cayera sobre mi (ahora es que comprendía porque Jacob amaba la película de Disney la Bella y la Bestia, el realmente se identificaba con ese personaje, aunque a mí nunca me había gustado) A/N. Me dolió poner eso. Es una de las películas más lindas de Disney. Pero yo no era Bella, la cual con la convivencia se enamoro de la bestia y descubrió a un verdadero príncipe, ni él era el príncipe encantado, al cual al amar rompería el hechizo. Yo era un ser hibrido que de alguna manera y por alguna razón había nacido del amor de una humana y un vampiro. Para mí era duro saber lo que él sentía y lo que deseaba que yo sintiera. Sentía miedo, frustración, enojo ¿Por qué nadie me lo dijo antes? ¿Acaso esperaban que yo le correspondiera? ¿Eso no era posible? ¿O, sí?
Me sentía hecha un lio, pero nadie se acercaba a mí. Note que mi tía Alice les advertía sobre dejarme sola unos momentos. Que era lo que necesitaba para procesar todo aquello.
En cuanto vi volver a mi padre tuve el impulso de correr y pedirle que no me obligara a… pero, simplemente no pude. Parecía que ni siquiera mis pies eran capaces de responder a una orden mental, por lo que simplemente avance como coordinando mis sentidos, como si fuera la primera vez que aprendía a caminar, mis palabras no salieron y solo comencé a llorar entre sus brazo, los mismos que alguna vez creí me protegerían de todo y contra todos.
Quise decirle tantas cosas, pero simplemente no podía. Parecía que las palabras se habían quedado atoradas en mi garganta. Entonces hice uso de mi don:
Toque el rostro de mi padre, creí que una imagen era lo único que podía expresar todo lo que sentía en ese momento: en el mostraba a una pequeñita avergonzada, pues realmente así me sentía, sin embargo, la imagen no era lo suficientemente grafica, por lo que, aun y con todo el dolor que sentía, le pedí mentalmente que no me juzgara y que por favor, escuchara hasta el final lo que quería decirle.
Papá, sin comprender realmente mi estado de ánimo simplemente asintió. Sospeche que lo hacía porque quería una explicación lógica y contundente. Solo esperaba que mis argumentos fueran lo suficientemente validos, como para que él y mamá los comprendieran. Una nueva ola de pánico me volvió a inundar. Entonces, el me dijo lo que necesitaba escuchar para tener fuerzas para enfrentar lo que fuera. Vamos, no quería decepcionarlo. Ni a él ni a mamá. No después de todo lo que habían luchado por traerme a este mundo y mantenerme con vida.
-Princesa, por favor, tranquilízate. Prometo escucharte y tratar de comprenderte. –Levanto mi rostro justo cuando estaba derramando más lágrimas. –Quiero que me escuches Renesmee No te obligare a hacer algo que tu no quieras. Eres y serás siempre mi princesa.
Sonreí al escuchar esas palabras, por lo que me arme de valor (aunque sospecho que el tío Jasper había tenido mucho que ver con ese pequeño detalle)
No sabía cómo comenzar, mucho menos que decirles. Voltee por un segundo a ver a mi abuela y ella me dedico una mirada con la que me decía que todo estaba bien, y que podía hacerlo. Simplemente le creí. Ella siempre sabia que hacer en cualquier situación y estaba segura de que esta no sería la excepción. Comencé a hablar desde lo más profundo de mi corazón y simplemente les dije lo que sentía…
-Yo no sé, yo no sé si lo que estoy a punto de decirles será difícil de asimilar para ustedes. –Lo decía básicamente por mis padres, pues el resto de la familia ya sabía de mi decisión-. Antes que nada, quiero que sepan que los amo y que nunca haría algo que los lastimara. Quiero que sepan que los amo por ser mi familia y por quererme como hasta ahora me han querido. Yo se que lo que les diré será difícil de comprender, sin embargo, les pido que me escuchen hasta el final y quiero que sepan que esto que voy a hacer no es por capricho o necedad. Quiero que entiendan que es una decisión que he tomado a conciencia…
Comencé a narrarles mis sueños y lo que esperaba hacer con mi vida, pero sobre todo, lo que esperaba de ella. Pude distinguir claramente las caras de angustia, pero sobre todo el gesto de dolor en la cara de mis padres. Me sentía egoísta, pero, por una vez en mi vida, deseaba volar por mí misma, deseaba conocer el mundo. Tenía la certeza de que aunque ellos no lo tomarían precisamente bien, si comprenderían al final el porqué de mi decisión, la cual era absolutamente todo, excepto –repentina-.
Cuando termine de explicarles mi manera de sentir, todos mis sueños y mis anhelos, papá simplemente me observaba. Sabía que estaba leyendo mi mente, buscando si era verdad lo que le decía o si acaso era como él quería creer hasta el final, una decisión repentina por la confesión de aquel lobo.
Durante toda la conversación (si se le puede llamar así) pude ver cómo tanto sus ojos, como los de mi madre, variaban del topacio líquido al ónix obscuro. No mentiré, tenía mucho miedo de sus reacciones, pero también tenía la certeza de que todo esto era un punto crucial en mi vida y que si quería ser capaz de salir adelante y enfrentarme a nuevos retos, este solamente era el primer paso, por lo que aguarde a su decisión…
Bella
Escuchar a mi niña me recordó a mí misma. Sabía que ella ya no era una niña, aunque para mi jamás dejaría de serlo. No sabía que responderle. Ella tenía razón. Merecía volar, encontrar su propio destino, pero, nunca pensé en lo doloroso que debía ser. Sabía que no era una despedida, sino un hasta luego, pero aun sabiendo eso, me era imposible dejar de lado "A mi muñequita". Era difícil separarse de ella.
Sentí mi gélido corazón resquebrajarse una vez más. Quise culpar a Jake por ser tan impulsivo. Quería creer que era su culpa el que mi hija se alejara de nosotros, pero había algo en sus ojos que me decía que no era así. Que mi pequeña mariposa estaba lista para volar y no había nada que pudiera hacer para impedirlo.
Fue también, en estos momentos en los que comprendí lo difícil que había sido para Charlie asimilar que su pequeña se casaría. Comprendí que esta era una de las etapas más difíciles para un padre. Los cuales, siempre vemos a nuestros pequeños hijos crecer, aunque para nosotros jamás dejan de ser "nuestros bebes" y jamás queremos aceptar que llega un momento en el que ellos están listos para volar.
Observe a Edward, lo conocía lo suficiente como para saber que no se encontraba muy cómodo con la decisión de nuestra hija. Sabía perfectamente que estaba buscando algún error, algo que diera pie para que pudiera retener a Renesmee, pero sabía que nuestra hija nunca había sido precisamente impulsiva, sabía que nuestra hija ya había tomado una decisión a consciencia. Después de todo, ¿Harvard realmente? Debía tener una explicación lógica. Estaba Yale, Darmounth, Princeton (tacho esta última, aunque ella técnicamente no tenía problemas con el clima).
El hecho que todos lo supieran antes que Edward o yo me dolía, por supuesto, pero también lo entendía. El punto esencial era que quizás lo había hecho porque sabía que quizás ni Edward ni yo le permitiríamos que se alejara de nosotros. Aun más, pese a saber que la apoyaría, era duro saber que no tendría tiempo para poder elegir la universidad con ella, analizar las carreras, tantos detalles…. Alguien más ya le había ayudado con esos pequeños pero significativos detalles.
No podía culpar a nadie. Sabía que no había nada que Renesmee deseara y que no le diéramos. La niña caprichosa era culpa de Edward y mía. Nada más. Jamás debimos consentirla tanto, aunque por supuesto no me arrepentía nunca de ello.
Sabía perfectamente lo que Edward sentía en estos momentos, me acerque a él. Sin embargo, fue él quien me sorprendió:
-¿Cuándo…?
-El ciclo comienza en septiembre, por lo que debo llegar a Massachusetts a la brevedad posible…
-Te apoyaremos.
Sabía que era solo una máscara, para evitar hacer sentir peor a Renesmee, sin embargo, lo conocía lo suficiente como para saber que por dentro se estaba derrumbando.
Antes de salir, Renesmee nos abrazo y nos dio las gracias por apoyarla.
Vi como cada miembro de nuestra familia nos dirigía una mirada de disculpa, aunque comprendía los motivos que cada uno tenía para no habérnoslo dicho, después de todo, era algo que Renesmee debía comunicarnos cuando estuviera preparada para hacerlo.
Alice
Antes de que mi hermano se derrumbara, me acerque a él y solamente articulo un agudo y doloroso ¿Por qué? Me sentía fatal, después de todo, Bella y Edward habían confiado en mí siempre y sentía que los había traicionado y no era para menos, pero al momento que elegí, realmente creí que tomaba la decisión más prudente, apoyar a Renesmee. No quería quedarme fuera de su vida y era eso o contarles la verdad a ellos.
Tome las manos de mi hermano entre las mías y le dije:
-No has fallado en nada, Edward. Es solo que Renesmee necesita volar y aprender a vivir su vida. No siempre podremos protegerla, aunque siempre estaremos allí, cuando ella nos necesite, ella debe y necesita crecer, no necesita que nosotros estemos pendientes de ella las 24 horas del día. Necesita experimentar y crecer como cualquier chica de su edad. No es una muñeca a la que podamos meter en una bola de cristal y encerrarla en un mundo perfecto en el que nadie le hará daño porque no siempre será así, Edward. En algún momento te has cuestionado siquiera ¿Por qué eligió Harvard? Además ¿Creías que realmente iría sola a Harvard? Mi hermano me miro esperanzado.
No y no –respondió.
Bueno, la primera pregunta es algo que ella debe responderte, sin embargo, la segunda te puedo responder que no ira sola ¿O acaso creíste que realmente tenemos muchas ganas de volver a estudiar? No Edward. No es así. Sabes que no dejaríamos desprotegida a nuestra sobrina, que la amamos y que la cuidaremos, aunque ella no lo sepa.
Rose y Emmett han hecho su solicitud para Derecho, mientras que yo iré a Arquitectura. Jasper, por su parte, al final decidió ir a medicina, igual que nuestra sobrina, en lugar de filosofía y letras.
También tengo tu solicitud y la de Bella. Ella si ira a filosofía, mientras que tu acompañaras a Emm y a Rose a Derecho. Pero sus carreras son una sorpresa para Carlie. –Y no me mires así, que a tu hija le encanta ese nombre- Y no, no iras a medicina porque sería presionar a la niña y decirle que no confiamos en ella, además, de que un medico ha dado de baja su plaza, pues se irá a recorrer Europa, por lo que a cambio de aceptar su tardía solicitud, Carlisle ira como maestro sustituto y Esme será mi tutora en arquitectura.
-Oye Alice… -Dijeron Esme y Carlisle asombrados.
-Descuiden, los llamaran en unos días para pedírselo. –Respondió ante la inexistente pregunta de ellos.
En ese momento también entendí la pregunta de Rosalie y Edward… el chucho no se quedaría tan tranquilo. Por suerte, estaríamos todos juntos.
Hola chicas. ¿Les gusto?
Si, lo sé, esta de locos, todos los Cullen en Harvard.
Si, lo sé. Había prometido actualizar más seguido, pero fue imposible. Aunado a eso, perdí mi libreta, por lo que estoy reescribiendo la historia. La verdad, esto no tiene nada que ver con lo que había escrito la vez anterior, pero bueno, es lo que salió y la verdad me gusta más que la versión anterior.
Sayonara!
¿Por cierto?, ¿Creen que merece un review? Ya pronto aparecerá Alec. Obviamente lo hará en Harvard. Se aceptan teorías sobre como aparecerá, aunque… intenten adivinar.
Besos a todos
Serena Princesita Hale
