Holaaaa. Por fin hemos llegado al final del fic. Para ser sincera me da un poco de pena terminar :( Espero que os guste el final y cuando pueda empezaré con un fic nuevo.
8. Shuu
Contessa caminaba por los pasillos de la mansión Sakamaki. Estaba dispuesta a irse pero antes de eso decidió darse una ducha para intentar aclarar su mente.
La vampiresa entró en el baño, se quitó la ropa, la dobló cuidadosamente y entró en la ducha. Después de todo lo que le había pasado, necesitaba relajarse. Con el sonido del agua y el agua caliente mojando su cuerpo, consiguió desconectar de todo durante un tiempo hasta que alguien abrió la puerta de repente.
-¿Quién anda ahí? - preguntó la vampiresa sobresaltada. No podía tener un minuto de tranquilidad en esa casa.
Nadie le contestó, la vampiresa volvió a preguntar pero tampoco consiguió ninguna respuesta. Finalmente, Contessa cogió una toalla un poco pequeña y se la puso alrededor del cuerpo. Con miedo, se asomó un poco por la mampara de la ducha y vio a Shuu lavándose los dientes con tranquilidad.
-¡Shuu-san! -gritó Contessa asustada.
Contessa, asustada, retrocedió un poco pero resbaló en el suelo húmedo. Por su parte, Shuu se quitó los cascos al escuchar el fuerte sonido del golpe.
-¿Cómo se te ocurre entrar en un baño sin llamar? - Contessa estaba muy enfadada pero a la vez avergonzada por la situación en la que se encontraba.
-Esta es mi casa. -le dijo Shuu sin darle importancia- Vamos, levántate. -Shuu le dio la mano a la chica para que se levantara.
Contessa le dio la mano pero cuando se iba a levantar, Shuu se tropezó también y acabó cayendo sobre la vampiresa.
Ambos vampiros permanecieron así un largo rato, mirándose fijamente a los ojos mientras el agua los mojaba con delicadeza.
-Esto… Shuu-san, podrías apartarte, por favor. - le dijo Contessa desviando la mirada, levemente sonrojada.
Shuu cerró el grifo de la ducha y se levantó. A continuación, cogió dos toallas. Con una empezó a secarse y la otra se la lanzó a Contessa a la cabeza para que ella también se secara.
Contessa, muy enfadada por la que había ocurrido, cogió un bote de gel y lo lanzó violentamente hacia el chico. Pero Shuu salió antes de la habitación y cerró la puerta así que el bote acabó reventado contra la puerta.
-¡Pervertido! - gritó la vampiresa.
Finalmente, Contessa salió de baño, cogió sus maletas y se dirigió al salón de la mansión donde ya la esperaban Yui y los hermanos, algunos deseando que se marchara y otros deseando que se quedara. Y, al igual que hizo cuando llegó, Contessa fue uno por uno para despedirse de todos. Esta vez, la vampiresa empezó por Yui:
-Yui, me ha encantado conocerte. Pero la próxima vez que nos veamos retomaremos nuestra conversación sin que nadie nos interrumpa. - dijo relamiéndose.
-Si… sí, Contessa-sama. - dijo con miedo-Que tenga un buen viaje.
A continuación fue a hablar con el mayor de los hermanos.
-Shuu-san. - Contessa se sonrojó un poco al recordar lo que le acababa de pasar- Bueno… es que tampoco tengo nada que decirte. Ah sí, debería dejar de escuchar música constantemente. Ya sabes que puede causar algunos problemas.
-Lo tendré en cuenta. - le contestó con indiferencia.
-Reiji-san-Contessa se acercó a él muy enfadada.
-Contessa-san.
-La próxima vez que quieras que pruebe uno de tus experimentos espero que esté testado adecuadamente. No creas que olvidaré tan fácilmente lo que me has hecho.
-La mantendré informada de los progresos de la pastilla. -dijo con sorna.
A continuación, Contessa fue dispuesta a enfrentarse con su gran enemigo.
-Hola, Contessa. - le dijo Ayato orgulloso.
-No te lo tengas tan creído Ayato. La próxima vez haré que te arrepientas de lo que me hiciste ayer. Hay que caer muy bajo para sentirse orgulloso por pegar a una señorita indefensa.
-Di lo que quiera pero nada cambiará lo que pasó ayer.
-Ya arreglaremos cuentas la próxima vez.
-Lo estoy deseando.
Luego, fue a despedirse de Kanato por lo que suavizó un poco el tono de voz.
-Bueno, Kanto, Teddy, ya me voy.
-Pero no queremos que te vayas. - Kanto estaba muy triste- Quiero que te quedes para siempre y…
-Kanato.- dijo cortante- No pienso convertirme en una de tus muñecas. Además, no creo que a mi novio le haga mucha gracia.
Un enorme silencio inundó la habitación hasta que todos los presentes gritaron sorprendidos, especialmente Raito:
-¡Novio!
-Anda, ¿no os lo había dicho? Que cabeza tengo. - dijo inocentemente.
-Pero, ¿cómo que novio? - volvió a preguntar Raito indignado.
-Sí. Por eso te dije que si me hacías algo te arrepentirías. Mi novio es muy celoso.
-Pero…-Raito era incapaz de asimilar la situación- ¿Quién es ese desgraciado?
-Lo conocí en Inglaterra hace unos cien años y hasta ahora. - a Contessa se le iluminó la cara y se sonrojó un poco por lo que estaba diciendo.
De repente, se oyó fuera de la mansión el sonido del claxon de un coche.
-Es él, bueno ya me voy. -Contessa se acercó a Raito y le susurró sensualmente- Si lo nuestro no funciona, te llamaré.
La vampiresa se fue corriendo alegremente pero, de repente, se paró en seco antes de cruzar la puerta. Se giró y con una tierna sonrisa dijo:
-Ya nos veremos, Subaru-kun. - y se fue.
Todos se quedaron sorprendidos de que Contessa le hubiera hablado por primera vez a Subaru y mientras tanto, Raito se lamentaba y maldecía al desgraciado que le había quitado a Contessa.
Habían sido solo dos días pero Contessa había conseguido dejar huella en todos los habitantes de la casa. Y esa sería una visita que les costaría olvidar.
FIN
Contessa: Hi minna-san. Bueno, ya llegó el final. (triste) No quiero despedirme de vosotros ni de los Sakamaki.
Raito: Venga preciosa no te deprimas. Todavía te puedes quedar en nuestra casa.
Ayato: ¡Eso nunca! Cuanto antes se vaya mejor.
Reiji: Ayato, no seas descortés con la señorita.
Kanato: Reiji tiene razón. ¿No ves lo triste que está Contessa-san?
Contessa: Gracias chicos (sollozando)
Shuu: Dejad de hacer ruido. Aclaradlo de una vez y callaos ya.
Subaru: Eso, dejad de perder el tiempo.
Raito: Entonces, ¿te quedas, no?
Contessa: No, tengo que volver con mi novio. Pero os echaré mucho de menos a todos. ¿Dónde está Yui?
Yui: A…aquí.
Contessa: Ven aquí, vamos a despedirnos todos. Hasta aquí la última entrevista del fic. Esperamos que lo hayáis pasado bien leyéndolo. Os echaremos mucho de menos.
Raito: Algún día encontraré a ese desgraciado.
Contessa: Raito no arruines el momento. Por desgracia este es el final. Es hora de despedirnos.
Todos: Bye bye nya
