Holi c: Ayer estaba des-inspirada, pero el día de hoy ya tengo el capi en mente c: Mi agenda de hoy estaba algo apretada (bueno, no tanto, pero yo soy súper huevona) aunque por suerte (para el que quiera leer esto) me dio un maldito ataque de cólicos gracias al cual me mandaron a morir... digo, descansar en casa... A veces quisiera ser un lindo niño...
Como sea, el capi de hoy también será algo subido de tono... No tanto, pero algo es algo.
Castigo
De acuerdo, no podía negar que la humana era bastante sexy... Pero aún así, bajar la guardia de esa manera era algo imperdonable para él, Reiji Sakamaki. Pero el no era el único culpable; estuviera jugando a lo que estuviera jugando, esa joven necesitaba una buena lección que le enseñara a tenerle el debido respeto... Oh si, le enseñaría a no meterse con él.
Nadie se había retirado aún de la mesa, cosa nada común; generalmente se marchaban lo más pronto posible a ocuparse de otras cosas, salvo Shu, que ocasionalmente se quedaba dormido sin que nadie se animara a despertarlo, y Reiji, que consideraba de muy mal gusto esa costumbre de retirarse antes de que todos hubieran terminado. Raito y Kothone fueron los primeros en mostrar disposición para marcharse, pero una voz autoritaria los detuvo.
-La señorita Kinomoto se queda. Los demás, pueden retirarse.-
Los chicos miraron alternativamente a los pelinegros. Reiji estaba molesto, se notaba en su voz... Alguien estaba en problemas. Antes de que tuvieran repetir la orden, cada uno fue a ocuparse de sus asuntos.
-¡Buena suerte, Bitch-Chan!- Gritó Raito, antes de esfumarse, dejándolos solos.
-Y bien...- Musitó la chica.
-Sígueme-
Recorrieron los pasillos, por un camino que a Kothone le resultaba familiar; Iban rumbo al estudio de Reiji. Al llegar, éste le invito a (más bien le ordeno) tomar asiento. Se sirvió una taza de té, mientras ignoraba por completo a la chica, quien comenzaba a perder la paciencia.
-Tus modales son pésimos- Kothone puso los ojos en blanco. Ya iba a empezar con la cantaleta de la que Raito le había advertido.
-Si es por lo de el retraso de esta mañana...- No la dejó terminar.
-No te hagas la desentendida. Si, eso también es algo de muy mal gusto, pero no tanto como dirigirte de manera irrespetuosa a tus superiores.-
Kothone enarcó una ceja... Vaya que era un sentido.
-Mereces un castigo, tal vez así aprendas la lección, y pienses dos veces las palabras que usarás para dirigirte a mi.- Sentenció, haciendo lo posible por ocultar el enojo que sentía por haber perdido los estribos... No soportaba la idea de que una simple humana pudiera jugar con el a su antojo. Debía aprender a respetarlo, y el no tenía paciencia para enseñarle por las buenas.
-Meh, como gustes- Respondió con desgano, mientras observaba sus uñas, y pensaba en como se verían pintadas de negro.
Eso era demasiado para él. Antes de que Kothone pudiera reaccionar, Reiji la tomó del cuello, y la hizo ponerse de pie. Kothone lo miró a los ojos, retándolo, cosa que enfureció más al vampiro. Definitivamente, esa chica no sabía cuando parar, pensó. Tal vez unos latigazos le enseñarían... La soltó, haciendo que cayera al piso.
-Levántate.- Resoplando, la pelinegra obedeció.
-Bien, ahora, quítate la blusa.-
Ante esa última orden, la chica le lanzó una mirada lasciva, mientras una sonrisa divertida se formaba en su rostro... Esperaba que se negara, o que se resistiera, pero en lugar de eso, obedeció sin chistar. Se quitó la prenda de forma y la lanzó hacia atrás de la misma forma que lo haría una stripper. Al observarla, el vampiro tragó saliva. Traía un sostén de encaje negro muy sexy. Pensó en el comentario de Kanato, y en que tenía mucha razón... De inmediato, se autorreprendió, y trató de despejar su mente, pero la pesada mirada que le dirigía la chica no se lo permitía.
-¿Quieres que me quite algo más?- Preguntó la chica de forma coqueta, acercándose de manera gatuna.
-N-no. Con eso basta.- Respondió Reiji, nervioso, no muy seguro de su respuesta. ¿A qué estaba jugando ahora?
-¿Estás seguro?... Realmente, no me molestaría.- Susurró al oído del pelinegro.
-Deja de jugar, Khotone, no estoy de humor para tus tonterías.-
-Oh... vamos... las cosas podrían ponerse muy divertidas.-
El vampiro volvió a tragar saliva, y trató de alejarse, pero ella lo empujó -¡LO HABÍA EMPUJADO A ÉL, A REIJI SAKAMAKI!- quedando sobre él. Debía estar furioso, debía quitársela de encima, debía castigarla por tanto atrevimiento, desollarle la espalda a latigazos... Pero no, en lugar de eso, se quedó inmóvil, como un completo idiota, expectante, en espera de la siguiente jugada de la ojiverde. Al ver que tenía a su presa sometida, la chica sonrió, triunfante. Se observaron unos segundos, y después, se besaron.
Ella tenía el control, cosa que enfurecía y excitaba a Reiji. Era la primera vez que se sentía así de dominado, indefenso. Ella era la cazadora, y el la presa. No estaba bien, no debía ser así... Pero así era. La cazadora se sentó a horcajadas sobre su presa, haciendo que sus intimidades se rozaran. Reiji soltó un ronco gemido mientras sentía que el pantalón le incomodaba demasiado. Kothone le quitó el saco, arrojándolo también a un lado, y de inmediato empezó a desabotonar su camisa. Acarició el torso desnudo del chico, sorprendida por lo bueno... digo, bien, que estaba...
Y de pronto, se detuvo. Se puso de pie, dejando al chico observándola desde el suelo. Ambos respiraban agitados, sus cuerpos ardían de deseos... Pero Kothone nunca tuvo planeado llevar eso muy lejos. Ya había decidido que su primera vez sería con aquel tímido chico albino... Se miraron a los ojos unos segundos; los orbes ojos, reflejaban conmoción, los verdes, burla.
La chica se dio media vuelta, tomó su blusa, y salió del estudio, guiñándole un ojo al joven, que aún se encontraba en el suelo, anonadado.
Ahora a Reiji le había quedado claro que con Kothone no se juega.
Huehuehuehuehue... Ésto traerá consecuencias :v Pero bueno, ella es Kothone, y si le dan de latigazos, sólo se ríe y disfruta. Por ahora, ella y Raito tendrán algo de lo que reírse por un buen rato.
Espero que les haya gustado el cap.
Chao :)
