DIA 2 DEL ENTRENAMIENTO, ANTES DE LA COMIDA

TOCK

Había comenzado el día en las estación médica y después pasó a la de flora y frutos; de la primera había comprendido todo: los puntos vitales, qué heridas dejarían a alguien agonizando, cuáles podían curarse con facilidad, los efectos del calor y el frío, los torniquetes, los vómitos, etc. Pero en botánica no atinaba a distinguir lo que era venenoso de lo que era comestible.

-Son pequeñas diferencias, pero si no las distingues será fatal para ti, debes aprender a observar.- Le dijo el entrenador de estación.

-Para mí es imposible, me concentraré en lo que reconozco.- Respondió Tock en un tono indiferente, pero ésa había sido su estrategia en el entrenamiento: darle atención a lo que comprendía con facilidad y dejar de lado lo que no tenía sentido.

Faltaba poco para salir a comer así que decidió relajarse en la estación de trampas y hacer unos cuantos nudos; el día anterior lo había hecho de maravilla, el entrenador lo elogiaba, lo cual molestaba a Tock, aunque por otro lado también le aconsejaba combinar o variar los nudos para tener diferentes resultados, lo cual le resultó muy útil.

El día anterior hubo chicos de otros distritos, siempre los había, pero Tock no les ponía atención, tenía la capacidad de ignorar a la gente si no la consideraba interesante, aunque si le hablaban continuamente era más difícil ignorarlos, por eso había preferido mandar a Eli a comer a otra mesa el día anterior. Pero ese día había uno que no dejaba de molestarlo.

Tock llegó a la estación y le pidió una cuerda al entrenador, sin preocuparse por nada y sabiendo a lo que iba se dirigió a un gancho ensartado en el suelo y comenzó a realizar el primero de una serie de nudos.

-Vaya distrito 3, parece que estas inspirado hoy.- Le dijo un chico de otro distrito, Tock no supo si lo estaba halagando o era sarcasmo, ni siquiera levanto la mirada para ver quién era y siguió en su cuerda.

Al pasar 20 minutos su trabajo había resultado en una trampa.

-¿Qué es eso? ¿Te protegerá de los bravucones?- Tock nuevamente lo ignoró y reviso su trabajo recién terminado, pero por la respuesta que dio el entrenador de estación supo que trataban de provocarlo.

-Podrías aprender mucho de él, es una buena trampa, si alguien la pisa quedará atrapado.

-No será muy efectiva si es tan visible.- Dijo una chica de otro distrito.

-No están pensando en la arena, después de colocar la trampa sólo tiene que camuflarla un poco.

-Sólo dígame si está bien hecha entrenador.- Apuro Tock, el entrenador estaba enseñando demasiado a los otros tributos, lo cual no le convenía.

-Es muy buena, deberías intentar algo más difícil, creo que…

-No gracias, sólo quería hacer algo mientras llegaba la hora de comer.- "Ojalá se callara, no quiero que todos se enteren que soy bueno con las trampas, se cuidarían de ellas".

-De acuerdo, pero te aconsejo que vuelvas, podrías…

-¿Y desperdiciar mi tiempo?- Volvió a interrumpir Tock –será más útil aprender otra cosa, las trampas son inútiles, ni siquiera deberían ser parte del entrenamiento.- Dijo esperando que el entrenador se callara, lo cual funcionó, el entrenador le dio la espalda y se limitó a corregir a los tributos.

El tiempo de entrenamiento terminó y se fueron a comer, Tock llenó su charola y fue a sentarse, mientras comía observó que Eli se sentó nuevamente con la chica del distrito 11, se alegró de no tener que escucharla y comenzó a comer y pensar.

"El primer vasallaje, la votación, la desconfianza". Tock revisaba todos los puntos de la ecuación.

"Thereb dice que este aniversario se acordó realizarse cada 25 años, y que por lo tanto serán especiales, no creo que sólo sea la votación, tal vez sea la arena o algún cambio de reglas, aún no puedo deducir qué es lo que pasará". Desde que había llegado a la estación de cuerdas y comenzó los nudos empezó a juntar los puntos de la ecuación. Hacer nudos no le ocasionaba problemas, al contrario podía hacerlos con los ojos cerrados y resolver una ecuación en su cabeza, sin embargo las recientes interrupciones le habían impedido perderse en sus deducciones.

Esperaba que mientras comía podría resolver la ecuación, pero una silueta frente a él se lo impidió.

-Hola distrito 3, ¿te crees muy listo verdad?- era el mismo chico que lo molestó durante el entrenamiento. -¿No dejas de comer? No te culpo, estos manjares no los probamos ni cuando el vencedor es de nuestro distrito.– El recién llegado empezó a comer, pero se detenía entre bocados para hablarle con la boca casi llena -Tu compañera de distrito te detesta ¿verdad?

-¿Ella te mandó?- Preguntó Tock.

-Claro que no, ella te cree un inútil, ni siquiera te considera amenaza.- Tock siguió comiendo –Pero eres muy valioso: buena memoria, eres creativo, puedes hacer cualquier nudo,- Tock dejó de comer y levantó la mirada para estudiar a su interlocutor -aunque apuesto que no eres bueno con las armas, no tienes el cuerpo de un guerrero.-

Tock le observó con detenimiento, por alguna razón ese chico mostraba interés en él ¿quería amenazarlo, intimidarlo, dejarlo en ridículo? No era uno de los profesionales, tenía un cuerpo atlético, pero no era tan grande como ellos.

-¿Qué quieres?- preguntó.

-Soy Zay del distrito 11. Quiero una alianza.

"!Ah, era eso!" se dijo Tock, dejo de verlo y siguió con su comida.

-Claro, sería perfecto, tengo la fuerza para usar las armas y tu eres capaz de hacer trampas, sin duda no complementamos…- Zay siguió hablando pero Tock solo escuchaba palabras vagas, ya había escuchado lo necesario. "¿Necesito una alianza? ¿Será bueno aliarme con este tipo?" Se preguntó, mientras terminaba de comer y Zay no dejaba de mover la boca. –Entonces ¿qué te parece? ¿Aceptas?- Dijo Zay mientras le quitaba el plato de enfrente y trataba de no levantar la voz.

-¿Aceptar que?

-La alianza- dijo casi entre dientes -¿en verdad no me escuchabas?

-Me molestabas y decidí ignorarte, ¿por qué querría una alianza contigo?- contestó Tock sin inmutarse "Podría beneficiarme de una alianza, pero ¿por qué aliarme con él?".

-Ya te lo dije, nos complementamos, se ve que eres listo, puedes hacer trampas, yo tengo la fuerza, puedo protegernos de los ataques con armas, ya sean a distancia o cuerpo a cuerpo. Juntos llegaremos al final.

Tock guardó un largo silencio, Zay quería asegurar la ventaja que representaba ese chico así que no dudo en insistir.

-¿Qué dices? Seríamos un buen equipo.

Tock siguió guardando silencio, "¿Por qué no habla?" Pensaba Zay "¿Me considera muy débil, no confía en mi? ¿Acaso me sigue ignorando?

-Lo pensaré.- Fue la respuesta de Tock.

-¿Qué tienes que pensar? Podemos ayudarnos desde ahora, podemos hacer una estrategia para derrotar a los profesionales, te diré todas mis habilidades si tu me dices las tuya.

-No te diré nada hasta estar seguro de que te necesito y que puedes serme útil.

Zay se sintió ofendido, pero sabía que Tock tenía razón, como en toda alianza ésta debía beneficiar a ambas partes, en verdad era el más listo de la sala de entrenamiento. Ahora estaba seguro que aliarse con Tock lo llevaría al último día en la arena.

-Ninguno de los tributos profesionales te considera una amenaza, no podrás aliarte con ellos. Soy tu mejor opción. – La hora de la comida seguía, pero Tock no le contestó. –Entiendo piénsalo.- ambos siguieron comiendo en silencio, al terminar la hora de comida ambos se pararon y cada uno fue por su camino.

"Si me alió con alguien tiene que ser alguien que en verdad me complemente y a quién pueda derrotar legado el momento." Pensaba Tock, ya había dejado de lado pensar en lo que sería la competencia para pensar en la alianza.

Zay quedó sin saber qué hacer, ¿buscar otra alianza? ¿esperar respuesta? "En verdad es un chico raro, pero es más listo que yo, con eso me basta, voy a ganar los juegos".

IRIS

Iris había pasado la noche pensando qué hacer en el entrenamiento, "Si hago lo que Nique dice no lograré nada, no puedo manejar ni el arma más sencilla. Pero si me quedo en las estaciones de supervivencia es seguro que estaré huyendo todo el tiempo."

Quedó divagando en esas opciones hasta que el sueño llegó, lo cual no fue reconfortante, soñó con la sala de entrenamiento repleta de armas que no podía levantar ni manejar, al tiempo que Nique no paraba de gritarle ¡Cobarde!, su pesadilla sólo empeoró cuando trató de escapar corriendo, sin saber a dónde ir, pues el cuarto estaba en tinieblas y no podía ver a dónde iba, las voces de los otros tributos aparecieron para gritarle y burlarse de ella:

-¿A dónde vas cobarde? ¡Eres una cobarde! ¿Te dejarás morir? Explota en la arena será un buen espectáculo. ¿tu talento es ser débil? Qué vergüenza, eres la más cobarde de los tributos y de tu distrito. No vivirás ni un minuto en la arena. ¡Cobarde, inútil, débil, enclenque! ¡Cobarde! ¡Cobarde! ¡Cobarde!.

Ya no supo a dónde ir, no había rostros para enfrentar, sólo voces que la abucheaban y la acorralaban, se quedó quieta y trató de taparse los oídos pero no dejaba de escucharlos. Cayó de rodillas esperando que algo la sacara de esa pesadilla sin rostro.

-Quiero irme, no quiero estar aquí, yo tengo un nombre, no soy una cobarde. ¡Si van a matarme háganlo ya!.- Al instante dejó de cubrirse y se levantó de la cama.

Despertó pero sólo para encontrarse que seguía viviendo su pesadilla "No tengo a dónde ir, no puedo escapar, lo único que me espera es la muerte. Soy la cobarde del distrito 12."

Tomó el desayuno en silencio con Sorat y Marion, siguió sumida en sus pensamientos, le pareció que Marion le decía algo pero no puso atención, seguía sintiendo que su sueño la rodeaba, y se haría más real en unos minutos, cuando el entrenamiento empezará.

Y no se equivocó, cuando estuvo con los otros tres tributos frente a Nique, éste sólo les recordó lo de la noche anterior.

-Ya saben qué hacer enclenques, vayan a las armas, si tienen suerte podrán vivir más horas que sus antecesores.

Los otros tres tributos comenzaron a ir a las estaciones de armas, pero Iris decidió ir en la otra dirección. "No puedo manejar un arma, sobrevivir es mi mejor opción."

-¡¿A dónde crees que vas cobarde?!- Era Nique gritandole a ella, a la chica cobarde del distrito 12 -Ya te lo dije cobarde, no lograrás nada en esas estaciones, debes coger un arma y pensar en atacar, de otra manera sigue el último consejo que te dí…- Iris siguió su camino, tenía ganas de desplomarse y soltarse a llorar, pero eso sólo la haría ver más débil frente a los otros tributos, sentía todas las miradas dirigidas a ella, apretó los puños y los dientes, jugaría a su manera –Eres una deshonra para tu distrito, debería matarte frente a todos, no eres digna de pisar la arena.- Ahora Nique le gritaba a todo pulmón -¡Te has quedado sorda! ¡Bien, sé la primera en morir! ¡Cobarde!

"Es increíble que tenga tantas ganas de gritarme" Llegó a la estación de anzuelos que estaba desocupada, pudo trabajar unos minutos a solas, pero al poco tiempo llegó la chica del distrito 2.

-Hola cobarde. ¿Sabes que los profesionales peleamos por ti?

"Se está burlando de mí, no debo verla a los ojos, debo ignorarla"

-Aunque no lo creas, así es. Estamos decidiendo si sólo uno de nosotros te matará o nos dividimos la tarea ¿Qué prefieres?- Iris guardó silencio, siguió con su trabajo –Bien, tienes estos dos días para decidir. Y nosotros somos muy creativos, podemos darte opciones para tu muerte.

Recordó las palabras de Sorat "El distrito 5 no dejará de recordarte que eres la cobarde de los juegos, y cuando los demás se enteren no dejarán de molestarte." Se había convertido en la burla de todos, nadie la dejaría en paz. No importaba en qué estación estuviera, siempre habría alguien que le recordara que era la cobarde de los tributos.