Ayyy... que dificil va a explicar toda la relación que tiene Ana con la magia...

Capitulo 8

Ana podía vivir sin los susurros. Ana podía vivir sin que la miraran. Ana QUERÍA vivir sin ninguno de esos. Pero tenía otras cosas de que preocuparse. Dumbledore le dijo esa mañana que comprarle una varita sería complicado. Pero se logró.

Sólo que Bagman y Couch los acompañaron a Snape y a Ana. Y Dratine y Frac querían varitas propias. Ana no se quejó cuando las pidieron. Sabía que ella no aceptaría no por respuesta si ella estuviera en esa situación, y Dratine y Frac tampoco.

Pero Ana ni sabía si era una bruja. Suponía serlo. Tenía que tener una varita, maga o no, encima, y la ponía medio incómoda. Siempre pensó que tener una varita estaría bárbaro, pero siempre pensó que si conseguía una, la podría usar.

Ana estaba esperando con Couch y Snape a que llegaran Bagman, Frac y Dratine. Dratine apareció del aire al lado de Ana, pero Ana no tuvo tiempo para preguntarle cómo lo había hecho, porque Frac llegó de la misma manera y Bagman llegó caminando. Couch, Bagman y Snape empezaron un hechizo complicado, y con un SQUAT desaparecieron. Ana ya se había preparado. Todo se puso borroso y desapareció.

"¡¡¡TODA LA ONDAAAAAAAAAA!!!"

Ana apareció flotando encima de Snape. Por suerte no había mucha gente en Diagon Alley. Ana aterrizó entre Frac y Dratine. Miraba hacia todos lados, maravillada. Frac hacía lo mismo. De los tres sólo Dratine parecía un mago, ya que caminaba con su forma humana con una mirada muy parecida a la de Snape.

Entraron a Ollivander's y Couch y Bagman se sentaron en las sillas. Ana miraba mega jovial al mago mientras le tomaba las medidas. Y empezó a traerle varitas.

Cómo los tres eran una persona, cuándo uno probaba una y no funcionaba se la pasaban al próximo, y al próximo. Ollivander no entendía muy bien cómo era que los tres tenían las mismas exactas medidas, pero no preguntó tampoco. Tampoco preguntó, por suerte, por qué los tres estaban vestidos de muggles.

Las reacciones de las varitas eran graciosas. Cuando Ana sostuvo una varita de roble, las ropas de todos los del cuarto se volvieron rosas. La soltó, no sin antes ver cómo Snape se veía de rosa, y todo volvió a la normalidad (hasta que Frac la tomó y le salieron cuernos).

-¡Al fin!-gritó Frac después de lo que parecieron días. Ana había sido la primera en conseguir la suya, y al ver que no le funcionaba a ninguno de los otros dos, se alejó y empezó a intentar hechizos que se acordaba del libro. La varita era de Roble, con una pluma de fénix y de 10 pulgadas. Después Dratine había conseguido una de Ébano, con un pelo de la cola de un unicornio y de 12 pulgadas. Pero había tardado mucho en encontrar una varita para Frac.

Pero eventualmente lo logró. 10 pulgadas y media, Pino y pelo de hada. Snape y Bagman estuvieron muy sorprendidos cuando escucharon los componentes.

-¿Pino y pelo de hada?-Snape no entendía, definitivamente. Ana y Dratine que estaban practicando hechizos lejos se acercaron.

-¿Se usa el pino para hacer varitas?-Dratine preguntó.

-No normalmente, creo que sólo tengo 2 más de pino. 1 sola que contenga pelo de hada-Ollivander le contestó-aunque después de todo, la varita elige al mago. Pensé que nunca iba a venderla a esa varita.

-Pero son completamente incompatibles

"Snape no sabe cuando callarse"

-Cómo Frac y yo. Y aún así somos uno. ¿Podemos pagar e irnos? Tengo libros que comprar también-Ana le dijo al profesor. Aunque Ana ni le prestaba mucha atención. Miraba su varita con cariño. Era la prueba irrefutable de que ella era un maga.

-Sí, Snape, aunque Couch y yo no podemos quedarnos para comprar los libros. Tenemos que ir al castillo de vuelta-con eso, Bagman desapareció. Couch suspiró y desapareció también. A Ana le daba un poco de lástima Couch. Lo ayudaría si no fuera porque no tenía que cambiar la historia.

-Bueno, Profesor, serán 23 galeones.-Ollivander sonreía, a pesar de que Snape parecía estar a punto de matarlo.

-El profesor no va a pagar-Ana caminó hasta el escritorio de Ollivander. Frac se movió mirando fascinado su varita.

-Severus, necesito un galeón-Snape sacó uno. Ana prácticamente se lo sacó de la mano. Ana lo miró bien de ambos lados y empezó a hacer aparecer las monedas. Después devolvió a Snape el Galeón con una sonrisa y se fueron.

-Ana, mirá esto-Frac apuntó a un cesto de basura-¡WINGARDIUM LEVIOSA!

El cesto empezó a flotar y Frac lo movió por el aire antes de dejarlo en el suelo de nuevo.

-Qué bueno, Frac-Ana le dijo con el tono de madre hablandole a un chico de 5 años. Snape se rehusó a comprar libros con ellos, y Apareció en Hogsmeade. Agarró a Ana medio desprevenida y cuándo apareció flotando sobre Snape le tiró estrellas coloridas en forma de protesta.

-Ana, ¿querés ayuda buscando infórmación de las pruebas?-le preguntó Dratine.

-¿Cómo podés ayudarle si no saben cuál es la prueba?-Ana hubiera pateado a Dratine si no fuera porque estaba flotando encima de Snape.

-Sí, claro...-Frac suprimió una carcajada y Ana casi le sacaba la cabeza con magia.

Un buen tiempo después llegaron a Hogwarts. Terminaron llendo en uno de los carruajes que llevaban de la estación de Hogsmeade a Hogwarts a los estudiantes. Ana y Frac estaban re felices. Dratine era su ser aburrido de siempre. Snape los miraba reprobador.

Apenas entraron, se encontraron con Dumbledore. Les sonreía amablemente y los 4 se acercaron.

-Ana, Frac, Dratine, necesitaría hablar con ustedes-Dumbledore le dijo sonriente. Snape parecía medio sorprendido de que el director no le fuera a hablar a él, pero no dijo nada y se alejó.

-Bueno, Ana, por ser la campeona de Hogwarts-Dumbledore le dijo, sonriendo. Ana no tenía la más mínima idea de de qué hablaba Dumbledore. Bueno, sabía de qué hablaba, sólo no sabía a qué iba la discución.

-Tenés que empezar a ir a las clases

-¿Perdón?

-Bueno, tenés que ser una alumna, y así conseguís un poco de entrenamiento.

Ana no se movió. Frac tampoco. Dratine parecía genuinamente interesado en algo que no era pelear a Snape.

-Y ustedes también-Dumbledore señaló a Frac y a Dratine.

-¿A qué año vamos a ir?

-Bueno, cómo hiciste alusión a Harry Potter y un libro sobre él, y parece que lo conocés bastante bien, creo que vas a poder adaptarte mejor en 4to año, pero pódes elegir.

-Sí, 4to va a estar bien-Ana sonrió-y si Malfoy me molesta, puedo simplemente flotar y pegarle una patada-ante la mirada de Dumbledore Ana agregó-accidentalmente, por supuesto Profesor.

-Bueno, Frac va a ir a Slytherin, al año que quiera y Dratine va a ir a Ravenclaw, al año que quiera también

-Yo iré a 4to también. Ana va y soy parte suya-Dratine anunció.

-Bueno, si no tengo manera de salirme de esto...

-No tenés, Frac, ya te lo explicó-le dijo Ana

-4to, supongo.

-Controlás a Malfoy entonces.

-Ni a palos

-Muy bien, muy bien...

-Que tengan un buen día-Dumbledore se dió media vuelta y se alejó.

-Frac, ¿vos pusiste mi nombre en la copa, no?

-No, fue Dratine. Cuándo le dije tu reacción no pudo esperar a ponerte.

-¿Para qué?

-Asumí que no te eligiría. No sabés nada de magia-Dratine sonaba bastante serio, pero sonreía feliz de su travesura.

-Y la cuenta de los errores de Dratine va por... DOS

-¿QUÉ? ¿CUÁL ES EL PRIMERO?-Dratine gritó, pero Ana y Frac se rieron. Empezaron a caminar.

-Se re sacó...-Frac murmuró, riendose.

-El primero fue salir de mi cerebro

-Vos le pediste a Dumbledore que hiciera que el dolor de cabeza se fuera, y por lo tanto, me echaste. A mí y a Frac

-Uno, ustedes no tenían que estar haciendo quilombo ahi arriba, y dos, ustedes son un peor dolor de cabeza afuera. Si alguien me decía, no lo hubiera hecho.

-¿Vamos a tener que ir a las casas? Digo, dormir en los dormitorios, porque yo ya me acomodé y estoy re feliz-Frac cambió de tema antes de que empezaran a pelear.

-Yo también. Me conseguí mi computadora y bajé el libro 4 de Harry Potter. Además, tengo todos pósters

-Bueno, imprimí el libro rápido y así nos mudamos. Creo que tener un cuarto propio no es muy de estudiante.

-¿Y si alguien ve el libro?

-Ni que fuera tan boluda, no voy a dejarlo tirado por ahi-Ana miró su reloj.-Me voy, nos vemos después, supongo.

-Chau...-Ana empezó a flotar y se fue hacia su cuarto. Apenas llegó, puso la computadora a imprimir el libro a partir de un poco antes de la primer prueba. Así no bajaba nada que no fuera indispensable.

Apenas terminó de borrar detalles minúsculos, Ana fue a cenar. Pero ahora había un gran cambio. Estaba con una túnica que había aparecido con una nota de Dumbledore encima de su cama. Tenía que usarla de ese día en adelante, todo el tiempo. Claro que era para que se pudiera dar una imagén de cómo quedaba y asi podía hacer muchas a su manera.

Se sentó en el mismo lugar que las noches anteriores. Vió que Malfoy molestaba de alguna manera a Harry. No entendía muy bien por qué, si no podía estar diciendo que apoyaba a Diggory, el verdadero campeón de Hogwarts, ya que él no era campeón.

-Mejor le ayudo-Ana se levantó y vió que Malfoy era respaldado por Frac también, que se había hecho muy amigo de Malfoy, aparentemente. Eso sólo hizo que se apurara.

-Che, morocho, estás fuera de lugar seriamente-Ana miró severamente a Frac.

-Ana, no te metas-Frac decía despectivamente a Ana.

-Yo nunca seguiría a un enano 3 años menor que yo. Encima si no tiene medio centigramo de músculo.

-No, pero te le tirás a un profesor que tiene más de grasa en el pelo que grasa tiene Dudley en su cuerpo.

"Bueno, está comprobado, tiene mis ataques bajos en peleas."

Para este punto, Malfoy, su pandilla, Harry y su pandilla simplemente miraban a los otros dos pelear. Casi parecían estar aprendiendo.

-Ey, a mi me gustaban los otros, pero vos y Dratine lo eligieron a él, no yo. Ustedes son los gay, que encima tienen mal gusto.

-Ana, el puesto de campeona lo robaste. Acordate de que me eligió a mi antes. Fuiste su segunda elección.

-Mierda, me dejaste sin respuesta. Esperá que repaso los temas que ya usé un segundo-Ana hizo como que pensaba-ya hablamos de tu mal gusto en hombres, de como seguis a un enano, tu homosexualidad... ah, si, también de como estás fuera de lugar. No sé que falta...

-Ana, no imaginás como espero que ese dragón te queme hasta los huesos.

-Frac, te aseguró que si muero, me llevo a Dratine y a vos al infierno conmigo.

-Ana, ¿sabés qué? La historia la mando al carajo.

-Frac, lo haces y te voy a dejar tan mal que ni tus ondas cerebrales se van a poder mover.

-Mirame temblar Ana-Frac se movió y agarró una silla. Ana miró, sin saber qué hacer, mientras que Frac se subía a la silla.