¡Heero!- exclamó Duo al ver al ex piloto aparecer entre la multitud. Yui se encontró con los demás, y esperaron impacientes la llegada del Rey, que seguía siendo anunciada por las campanas.

De pronto, se vio a lo lejos una gran caravana de soldados entrando al pueblo, protegiendo una gran estructura metálica con un trono sobre ella. Ahí se encontraba, frente a los ojos de todos, y manteniendo una sonrisa soberbia, el Monarca del universo.

Rápidamente, la gente se dispersó dejando un pasillo por la calle principal para que el Rey pudiera pasar. Heero, al verlo, quedó perplejo: su rostro, cabello, contextura física….los ojos. Todo era igual a él. Sin embargo, sólo sus amigos podían notar el parecido con el que alguna vez fue Heero, puesto que ahora el largo cabello, la barba y por sobre todo, el cambio en la mirada, no permitían ver la semejanza.

Es increíble- comentó Duo a su lado- ¡Un clon!

¿No sabías nada de esto?- volvió a preguntar asombrado Wu Fei. Heero negó con la cabeza, preocupado.

¿Quién podría haber hecho esto? Y es que no sólo existe este tal Cross, sino también existieron unos como nosotros…- cuestionó Quatre- ¿Mason? ¿Allen?

Teníamos muchos enemigos- interrumpió Trowa observando el panorama.

El Rey Cross no venía solo. Dos hombres estaban parados junto a él, uno a cada lado, y detrás del trono venía el séquito real, formado principalmente por mujeres. Pero, un muchacho de cabello platinado desordenado llamó la atención de todos.

¿Puedes ser…?- susurró Heero.

Me temo que deben ser más precavidos- dijo John apareciendo tras ellos, acompañado de Ren, Dory y Cary - Se rumorea que el rey está buscando a 5 forajidos…y aquél hombre es el encargado de su búsqueda- finalizó señalando a Jacker, quien montaba su caballo liderando la caravana del Rey.

¿Cómo sabes que es él?- preguntó Trowa mirando fijamente al capitán.

Jacker es conocido por ser el soldado más sanguinario de las tropas del Rey- continuó el muchacho.

Pero es un idiota- agregó Lynn acercándose- No obstante, John tiene razón. Puede estar buscándolos.

Será mejor que nos vayamos al hostal, entonces- propuso Quatre. Sin embargo, antes de poder retornar, las primeras escuadrillas alteraron las filas, siguiendo las órdenes del aludido capitán, y comenzaron a desocupar todas las casas del pueblo.

¡Por la presencia Ilustre de Su Majestad William, se ha decretado la obligación de presentarse ante él a rendir honores!- exclamó - ¡Todos deben abandonar sus hogares: ancianos, niños y mujeres y saludar al Rey!

Ryoma y Albert…- preguntó Heero mirando a Annie-

No te preocupes, ellos estará bien- le dijo ella con una sonrisa depositando una mano sobre su brazo, llamando la atención del piloto por ser ésta la primera vez que la chica lo tocaba. Luego de unos segundos, ella retiró su mano y continuó mirando el espectáculo. Cary miró curiosa su reacción.

La caravana avanzó hacia el centro del pueblo, mientras los pilotos intentaban alejarse lo más posible de la vista de Jacker. Fue en ese momento cuando Quatre reconoció a una persona en particular de la escolta real: junto al muchacho de cabellos plateados, vio a la mujer que pensó haber perdido.

Dorothy- dijo su nombre alertando a los otros pilotos.

Comenzó a seguirla con la mirada, y luego, se movió a la par que la caravana, esperando que ella lo mirara.

¡Quatre!- exclamó Trowa siguiéndolo. Lynn observó toda la escena sin decir una palabra.

Finalmente, la caravana se detuvo en la plaza principal del pueblo.

¡Estimados súbditos!- dijo Cross levantándose de su trono- ¡He decidido honrarlos con mi presencia en este día tan especial: El día en que vencimos a nuestros enemigos! – La multitud aplaudió cínicamente, mientras los soldados los apuntaban con sus espadas- Se cumple un año más de nuestro glorioso reinado, y veo que han hecho un trabajo maravilloso preparando mi visita, por lo que he decidido doblarles la ración de provisiones.

Jamás pensé que diría esto…¡pero es aún más arrogante que tú, Heero!- susurró Duo al oído del piloto.

Pero debo decir que no todas son buenas noticias- continuó el Monarca con un tono de tristeza falsa - puesto que he descubierto que 5 peligrosos forajidos han sido escondidos en esta zona. ¡Y no permitiré que ellos destruyan lo que hemos construido! Es por eso que daré una generosa recompensa a todo aquel que me entregue a los extraños, o cualquier información que sirva para encontrarlos.

El Rey esperó unos minutos por si alguno de los pueblerinos decía algo. Ciertamente, todos habían notado la llegada de estos adultos hace una semana o quizás más…pero rápidamente conocieron su bondad e inocencia, y como ya era costumbre, nadie quería ayudar al rey.

¿Nadie tiene nada que decir?- preguntó Cross algo molesto- Bien…entonces, ¡que empiece el show!

Pronto, un grupo de bailarinas comenzaron a danzar frente a él, mientras los soldados les gritaban cosas. Luego, las ancianas del lugar depositaron bandejas con ofrendas para el monarca, junto a frazadas y ropas tejidas por ellas. Y así, diversos grupos entretuvieron a Cross, frente a la mirada impotente de los pilotos.

¡Ren!- exclamó el anciano Albert, siendo empujado por uno de los soldados hacia dónde estaban todos. Heero alcanzó a tomarlo por los brazos antes de caer al suelo.

¡Es obligación asistir al festival!- exclamó éste antes de marcharse.

¿Estás bien?- le preguntó Ren observando de reojo al soldado-

Sí- dijo él acomodándose su chaleco.

¿y Ryoma?- Preguntó Heero al notar la ausencia del gemelo.

Fue a ayudar a los niños del orfanato- mintió el anciano. Heero asintió.

Quédate con Heero y Dory- le dijo Ren con una sonrisa- acompañaré a los demás.

Caminó unos cuantos metros, y llamó a John y Matt.

¿Cuántos hay?- preguntó.

Dos en cada azotea- respondió el de ojos verdes mirando a los soldados del Rey sobre los edificios y casas-

Cerca de 300 en total- dijo Matt con los puños apretados- El maldito viene respaldado.

No debería suceder nada- tranquilizó Ren- él no sabe quiénes somos… Y Alex está escondido.

Pero sí sabe que aquí están nuestros "invitados"- interrumpió Lynn con los brazos cruzados, mientras miraba a los pilotos- ¿no les parece extraño que Jacker aún no haya hecho nada? Cross ya ha realizado un primer llamado…todo está demasiado tranquilo.

La chica tenía razón. Por los años de experiencia, los muchachos sabían que Jacker era normalmente pasional e impulsivo para actuar, pero ahora estaba extrañamente calmado, e incluso, sonriendo.

¿Quiénes acompañan al Rey?- preguntó Heero sin quitar la vista del monarca, quien ahora comía uno de los pasteles que habían preparado las ancianas.

Jason Werr y Vilan Flouder- respondió Albert- la escolta personal de Cross. Son extremadamente peligrosos y se preocupan de su seguridad día y noche. El de la izquierda, Werr, tiene una fuerza extraordinaria y es llamado el Martillo Real, puesto que se encarga de ejecutar las leyes del reino utilizando nada más que la violencia. Flouder, por otro lado, es el Consejero oficial de su Majestad, y se caracteriza por esconder sus verdaderas habilidades. Han estado con el Rey desde el comienzo de todo.

Ya veo…- dijo Heero- ¿Y aquel muchacho de cabello plateado?

Nicholas Peacecraft-Noin - respondió Albert, haciendo que Heero abriera los ojos en asombro, al igual que Duo y Wu Fei- el sobrino de la Reina. Se dice que luego de la traición de Milleardo Peacecraft, el Rey decidió acogerlo y educarlo como su propia familia. Por suerte, el joven príncipe no adquirió ninguno de los malos hábitos de Cross. Creemos que la Reina fue la encargada de enseñarle todo lo que él sabe, al igual que la sirvienta de ella, la señorita Dorothy Catalonia.

Arriba de la caravana, Nicholas miraba preocupado el panorama. Se sorprendió al ver como los soldados invadían las casas y obligaban a todos sus habitantes a asistir a la plaza, y temió principalmente por sus amigos, pero respiró aliviado al ver a Ren sonriéndole entre la multitud.

Son chicos inteligentes- le dijo Dorothy sentada al lado de Luna- no permitirán que nada suceda.

Nicholas asintió y se sentó al lado de ellas, tomando la mano de la joven.

¡Ha llegado mi momento favorito! ¡La Ceremonia de Elección! - exclamó el Rey levantándose con las manos extendidas, haciendo que los soldados gritaran y vitorearan su nombre. Ren y los demás lo miraron sorprendidos.

Dory- susurró la gemela caminando hacia la muchacha. Algunas jóvenes intentaron esconderse, pero eran rápidamente capturadas y llevadas al centro de la multitud.

¿Qué sucede?- cuestionó Wu Fei al ver cómo Lynn, Annie, Dory y Cary eran también llevadas hacia el lugar.

En todos los festivales… el Rey premia al mejor soldado de su batallón "regalándole" una muchacha para que haga con ella lo que él quiera- explicó Matt enojado-

¡Qué grandioso!- exclamó nuevamente Cross- Veo que hemos tenido una concurrida ceremonia. Capitán Jacker…son todas suyas.

El aludido capitán bajó de su caballo y se acercó a las chicas que se abrazaban asustadas.

Luna- dijo Nicholas a la chica, soltando su mano. La joven desvió su mirada hacia el capitán.

Vamos a ver…¿quién podrá preparar la cena?- preguntó divertido paseándose frente a las mujeres. Cuando pasó frente a Ren, Luna hizo que él no la viera, lo mismo con Lynn.

Muy bien…- comentó Dorothy orgullosa al lado de su hija, sonriendo complacida, pero algo la asustó. Vio a Quatre entre la multitud, que la observaba preocupado- Luna…basta, me estás afectando.

¿Señorita Dorothy?- preguntó Nicholas extrañado. La mujer refregó sus ojos tratando de quitar la visión del árabe, pero esto no resultó.

¡Luna Basta!- le ordenó desconcentrado a la muchacha y haciendo que el capitán Jacker viera a la joven pero hermosa Dory.

¡Tú!- exclamó tomándola de la mano y acercándola a él.

¡Dory, no! – dijo Ren, antes de ser detenida por Lynn.

Muy bien capitán, veo que ha elegido a su tributo. Creo que es hora de marcharnos- dijo volteándose y caminando a su trono- Aunque pensándolo bien…He decidido darle una lección a esta zona…

¿Qué?- preguntó Matt

¡Hace casi un año rebeldes entraron a mi castillo con la intención de asesinarme…pero en vez de eso terminaron la vida de mi amada Reina!- exclamó- ¡Y esos rebeldes están alojados en esta zona! ¡Por eso, los haré sufrir lo mismo que yo sufrí al perder a mi ser querido!

Ren miró a John preocupada, mientras un grupo de soldados se acercaba con 10 pequeños niños hacia el Rey.

¡Mátenlos a todos! – ordenó señalando a las chicas y a los niños. Inmediatamente, la multitud comenzó a gritar, mientras los padres y familiares de las chicas se peleaban con los soldados.

¡Wu Fei!- exclamó Heero. Ambos corrieron entre el caos para alcanzar a los soldados que tenían a los niños, pero uno de ellos ya había derrotado a los otros 9, liberando a los pequeños.

Ryoma recién se había preparado un café cuando sintió a los soldados llegar. Apagó todas las luces y cerró las cortinas, ordenando al anciano Albert esconderse bajo el mostrador.

Parece vacío- dijo un soldado a su compañero, a las afueras del almacén.

Entra de todas formas. Si alguien se esconde, Jacker no dudará en matarnos- contestó el otro. El soldado entró y cerró la puerta tras él, con la escopeta en alto mientras avanzaba por el almacén. Revisó superficialmente y decidió bajar el arma, peor justo cuando pretendía salir, Ryoma lo dejó inconsciente con un solo golpe. Rápidamente, lo desvistió y se puso su armadura y casco, el cual le cubría el rostro.

Vamos- le dijo al anciano que salía de su escondite.

He encontrado a este viejo escondido- dijo Alex al otro soldado, empujando hacia afuera a su abuelo.

Hn- respondió el otro- llevémoslo rápido hacia la plaza. Una vez allá, el anciano gritó el nombre de Ren, por lo que Alex lo guió hasta ella.

¡Es obligación asistir al festival!- le gritó mirando a su gemela. Luego, se marchó hacia dónde estaban los soldados. Pronto, llegaron a sus oídos los rumores del plan del Rey: debía elegir a 10 niños y llevarlos al centro de la plaza para asesinarlos. Ryoma se ofreció de inmediato para aquella tarea, por lo que fue por uno de los niños y lo tomó entre sus brazos.

Sin embargo, en el momento de la ceremonia, una imagen en su cabeza lo detuvo: vio a Dory siendo asesinada por Werr y como Annie lo atacaba malherida, todo en el riesco en la frontera norte del pueblo.

¡Ey, tú!- gritó uno de los soldados al gemelo, despertándolo de su alucinación- Es hora.

Ryoma asintió y caminó hacia la plaza junto a los demás segundos antes de que el Rey diera la orden de asesinarlos. Sin embargo, en vez de dispararle al niño en la sien, acabó rápidamente con los otros 9 soldados. En ese momento, Wu Fei y Heero llegaron al lugar.

¡Deben esconderse!- les gritó quitándose el casco- ¡Vuelvan de inmediato al almacén y esperen en la bodega!

Podemos ayudar- dijo Wu Fei enojado.

Llévense a los niños de acá- ordenó Alex mirando como los guardias del techo lo apuntaban. Pero antes de que les dispararan, una ráfaga de viento los derribó.

¡Ren, Ve por Dory!- exclamó Lynn en otro punto de la plaza, luego de acabar con los soldados de las azoteas. La gemela asintió y fue tras Jacker, quien subía a la joven a su caballo.

Los demás soldados luchaban contra los pueblerinos, disparando hacia las jóvenes del centro. Sin embargo, John y Matt los derrotaban fácilmente frente a la mirada sorprendida de Duo.

Creo que llegó la hora de marcharnos, Alteza- le dijo Flouder a un enojado Cross. Éste simplemente se sentó en su trono, dirigiéndole una mirada amenazante a Luna. La chica asintió y se paró frente a él levantando los brazos justo en el momento en que diversos pueblerinos arrojaban cosas al Rey. Un campo de protección salió de ellas y rodeó toda la caravana de Cross, la cual comenzó a moverse hacia la salida del pueblo.

Dorothy, por otro lado, lloraba con los ojos cerrados y las manos sobre sus oídos, intentando liberarse de las alucinaciones de su hija, mientras que Nicholas buscaba desesperado con la mirada a alguno de sus amigos.

¡Dorothy!- escuchó fuerte y claro la rubia, abriendo los ojos de par en par. Miró a Luna y se dio cuenta que todo su poder estaba enfocado en crear el campo de energía del Rey…entonces, no existía ninguna otra opción: Quatre estaba ahí. Realmente estaba presente.

Se levantó rápidamente y siguiendo el sonido de su voz, encontró al rubio entre la multitud, acompañado por Trowa. A medida que avanzaba la caravana, la mujer corría hacia el fondo para ver un poco más a su ex amante. Al llegar al final, hizo algo de lo que arrepentiría más tarde.

¡QUATRE!- exclamó.

Cross escuchó el grito de la doncella de Relena, y caminó hacia ella.

¿Qué has dicho?- le preguntó tomándola bruscamente por el brazo- ¡Dime qué has dicho!- la mujer, al darse cuenta de su error, intentó negarlo todo, pero ya era demasiado tarde: El Rey levantó la mirada y encontró al hombre que Dorothy llamaba.

Están aquí…- murmuró- todo este tiempo…¡Han estado aquí! ¡Werr, llévalos al castillo!- exclamó al consejero. Jason saltó desde la estructura metálica hasta el suelo, y caminó amenazante hacia dónde se encontraban ambos pilotos.

¡Quatre corre!- gritó Trowa tirando del brazo al rubio con dificultad a través de la multitud. Werr, por otro lado, derribaba a las personas con sólo un movimiento de sus manos, avanzando con paso firme. Los pilotos ya estaban corriendo, cuando fueron divisados por John.

¡Matt!- gritó éste. El peliazul guió la mirada hacia dónde John le indicaba, y corriendo hacia un edificio cercano, subió rápidamente por las escaleras de emergencia. Duo, sin pensarlo, lo siguió.

¿Qué diablos haces?- le preguntó el muchacho saltando entre los techos de los edificios.

¡Ayudarte!- gritó éste corriendo tras él.

¡No necesito…!- comenzó a responder, pero antes de poder terminar, se dio cuenta que iba a terminar estacado en la espada que un soldado delante de él tenía preparada. Duo corrió más rápido y tomándolo por la chaqueta, lo tiró hacia la izquierda. Luego, con una patada en el rostro derribó al soldado.

¿Decías?- le preguntó a su hijo estirando la mano para levantarlo. -¡Vamos!

Por otro lado, Jacker escapaba con Dory entre sus brazos. Sin embargo, cuando creía iba a lograr salir del pueblo, su caballo cayó con uno de los tantos cuerpos que yacían en la calle. Dory y el capitán cayeron al suelo adoloridos, dándole la posibilidad a Annie de alcanzarlos.

¡Ren!- gritó Dory siendo levantada por Jacker, y obligándola a meterse a través de unos callejones. La gemela los siguió rápidamente, acorralando al capitán al final de la calle.

No tienes dónde ir, Jacker- le dijo acercándose.

¡No te muevas!- gritó él desesperado poniéndose tras Dory, mientras apretaba una daga contra su cuello- ¡si no, la mataré!

No, Jacker, no lo harás- dijo una voz tras él. Se volteó, pero no vio a nadie.

¡Quien dijo eso!- exclamó perturbado.

¿Ya no me recuerda, Capitán?- preguntó nuevamente la voz, que provenía ahora desde su lado izquierdo.

¡basta de tonterías!- gritó- ¡Sal de tu escondite o asesinaré a la chica!- dicho esto, vio como John emergía de la pared a sus espaldas.

¡Tú!- gritó con rabia al reconocer al chico- ¿Cómo te atreves? ¡Voy a matarlos a todos!- dijo apretando la daga en el cuello de la joven, haciendo que un pequeño hilo de sangre comenzara a salir. Pero, cuando pretendía dar el golpe final a Dory, sintió como dos brazos lo aprisionaban: uno por la cintura y el otro alrededor del cuello, tocando la parte inferior de su rostro.

Antes de irte…- dijo Ren susurrándole al oído- quiero que me lo cuentes todo, ¿escuchaste?, y si alguna vez piensas en volver o en tocar a esta chica… Te mataré-

Jacker sintió como si estuvieran usurpando hasta el último de sus respiros. Su cuerpo se paralizó, soltando a Dory, y su boca se abrió para gritar, pero ningún ruido salió de ahí. En su mente, revivió las últimas órdenes y planes del Rey, antes de quedar inconsciente.

Ren lo dejó caer al suelo, y se puso nuevamente sus guantes largos. Dory estaba llorando, abrazado al cuerpo de John, por lo que se acercó a ella.

Te dije que te cuidaría, Dory- le dijo sonriendo, mientras corría un mechón de su cabello.

Iremos al almacén, y te quedarás ahí con Ren- ordenó John a la chica, haciendo que la gemela lo mirara extrañado. Pero antes de poder reprocharlo, se desvaneció con Dory a través del suelo. Segundos después apareció y abrazó a la gemela por el vientre, tratando de aprovechar el mínimo contacto con la gemela.

¿Qué estás haciendo?- le dijo ella poniendo brevemente sus manos sobre las del muchacho.

Dory no puede estar sola y tú debes reponerte- respondió juntando más sus brazos. Enseguida, ambos desaparecieron y emergieron nuevamente por el suelo de la bodega del almacén. Ren intentó voltearse para impedir que John se marchara, pero no lo alcanzó, quedando las dos muchachas solas.

Dory corrió hacia ella aún llorando, pero no podía tocarla.

Todo va a estar bien- le repitió Annie sonriéndole- te prometo que todo va a estar bien.

Wu Fei y Heero habían llevado a todos los niños lejos de los soldados. A pesar de que eran muchos, estaban preocupados de luchar contra los pueblerinos y de proteger la caravana del Rey que estaba a segundos de salir de aquél lugar.

Una vez que los dejaron en un lugar seguro y sin hacer caso a la orden de Alex, volvieron hacia a la plaza, puesto que habían perdido rastro de los demás. Allí, la batalla continuaba, sin poder ver ni a Duo, Quatre o Trowa. Lo que sí vieron fue a Lynn derrotando a los soldados sin ningún problema, utilizando un largo báculo de plata, el cual reconocieron como el pequeño bastón que la muchacha siempre llevaba amarrado a su cintura. Wu Fei miró su técnica y se sorprendió: sus movimientos le eran en extremo familiar, y la imagen de un rostro conocido vino a su mente.

Iré con ella- le dijo el oriental a Heero.

Yo voy por los demás- señaló separándose de su camino. Corrió hacia dónde había visto al Consejero abrirse paso unos minutos antes, pero se detuvo en seco unos metros más adelante, al ver cómo Alex luchaba contra otros soldados: Por unos momentos, creyó ver sus ojos rojos…

¡Te dije que te fueras!- le gritó el gemelo al verlo.

¡Trowa y Quatre escaparon de uno de los Consejeros del Rey!- le respondió Heero, sorprendiendo al muchacho.

¿Cuál?- le preguntó acercándose, luego de acabar con el último soldado.

Jason Werr- dijo recordando las palabras del anciano Albert- En esa dirección.

Ve al almacén. Aún quedan soldados y Cary se llevó a mi abuelo para protegerlo. Búscalos y cuida de ellos- le dijo a Heero, corriendo en la dirección que le había señalado. Alex conocía muy bien a Werr, y sabía de lo que era capaz, pero una parte de él no quería verlo, puesto que enfrentarlo significaba también la posibilidad de revivir el pasado.

John- dijo en un susurro el gemelo. De inmediato, el muchacho salió desde el suelo, a la izquierda de su amigo.

¿Annie?- preguntó Ryoma.

Está con Dory en el almacén. Matt y Duo fueron tras de Werr- respondió.

Búscalos- ordenó Alex, antes de que éste desapareciera nuevamente. Segundos más tarde, volvió a surgir tras el gemelo.

El mercado- dijo escuetamente- iré por Lynn. No hagas nada arriesgado hasta que lleguemos, Ryoma-

El gemelo lo miró de reojo y asintió. John desapareció nuevamente por el suelo.

Yui, corrió al almacén y entró. Estaba todo desordenado, pero no había señales de peligro. Gritó por el anciano, y éste apareció junto a Dory, Cary y Ren.

¿Están bien?- les preguntó. Todos asintieron- Bien, iré por Alex.

¡Espera!- lo detuvo Ren caminando hacia él- iré contigo.

No, es muy peligroso…- comenzó a decir.

Iré contigo- repitió nuevamente la gemela, con una mirada que le caló en los huesos. Asintió vencido.

Ambos corrieron por varias cuadras guiados por la chica, hasta llegar al lugar indicado. Ren tomó a Heero por los hombros y lo escondió tras un puesto de verduras, haciéndole un gesto de mantener el silencio. Más adelante, Heero pudo ver a Alex escondido a pocos metros del Consejero.

Es un gran honor conocerlos- les dijo Jason Werr a Trowa y Quatre- se han contado muchas historias sobre ustedes.

Buenas historias, espero- contestó Quatre con una sonrisa forzada-

Oh, sin duda- respondió Werr acercándose lentamente- los mejores pilotos que han pisado la Tierra y el Universo entero. Esperaba algún día ser como ustedes…pero me han abierto los ojos. No son más que el lado débil de la historia.

¿A qué te refieres?- preguntó Trowa mirando cauteloso a sus alrededores. Pudo ver en el techo a Duo y Matt, y tras el hombre, le pareció ver a Alex.

Si es que ustedes se hubieran quedado en el lado correcto…si es que la Operación Meteoro hubiera tenido éxito- dijo llamando la atención de los pilotos presentes- si es que no hubieran cedido ante las presiones de paz de ESUN, todo sería distinto. ¡Serían el mejor y más fuerte ejército del universo entero! … pero no, simplemente resultaron ser meros soldados, sin ambición. Es por eso que tuvimos que elegir bando…y yo me quedé con el ganador. Entenderán por eso- dijo tomando una manzana del mercado- que debemos destruirlo- continuó aplastando con su mano la fruta.

Por lo que veo, aún seguimos vivos… y determinados a luchar por la verdad- dijo Quatre- aún no hay ganadores.

Quatre Rabberba Winner- interrumpió Werr riéndose- siempre fuiste el más ingenuo de todos. Ustedes están muertos para el mundo, al igual que sus ideales….o mejor dicho, para sus familias. Nos hemos encargado de eliminar toda semilla de ESUN o de los Preventers que quedó en el universo. No tienen a nadie… este fue el plan perfecto. Ahora, no debemos tardarnos…el Rey los espera- finalizó avanzando amenazante, mientras sacaba el gran martillo que tenía colgando de su cinturón. Sin embargo, cuando se disponía a pegar el primer golpe, Alex se interpuso, deteniendo el arma con un largo fierro. Jason abrió los ojos con asombro al ver al chico.

Tú…- dijo con ira- ¡Tú, maldito!

¿te sorprende verme, Consejero?- preguntó Alex con los dientes apretados, sosteniendo con fuerza el fierro.

¡Tú estabas muerto!- gritó Werr presionando el martillo- ¡Moriste hace un año!

¡Debieron cerciorarse mejor, Werr!- gritó Alex empujandolo, haciendo que el consejero se separara y retrocediera unos pasos.

Así que has estado escondido todo este tiempo...vaya héroe- se burló mirando divertido al gemelo. Éste no respondió nada- ¡Vamos! ¡Enfréntame!

Ryoma no esperó una segunda oportunidad y desenvainando su espada se abalanzó contra él. Chispas saltaban por el choque entre la espada y el martillo, pero ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder.

¡No has mejorado, muchacho!- dijo Werr- ¡sigues siendo igual de débil!- gritó antes de lanzar un golpe que alcanzó el brazo de Alex. Quatre trató de intervenir, pero fue rápidamente abatido por Werr, quién con esfuerzo lo lanzó contra unos puestos de verduras.

¿Cuándo debemos ayudarlo?- le preguntó Duo a Matt, al ver como su amigo era lanzado por los aires.

Es una pelea personal- respondió éste con tristeza - debemos dejarlo hasta que nos necesite.

Por otro lado, Ren se encontraba tranquila, con los ojos cerrados, escondida al lado de Heero. Él intentó moverse cuando Alex fue herido en el brazo, pero la mano fuerte de la chica lo detuvo, sin mirarlo.

Aún no- fue lo que le dijo. Heero volvió a su posición y miró la batalla. Reconoció las habilidades de los contrincantes: Jason era efectivamente un hombre muy fuerte, determinando, sin ningún dejo de inseguridad. Pero por otro lado, Alex era ágil e inteligente, jamás demostrando su punto débil y menos su mayor capacidad… era realmente impresionante, y pareció verse a sí mismo en esa edad. Miró a Annie por unos segundos y se preguntó si la gemela también podría luchar.

¡Vamos, vamos! ¿Crees que con eso me puedes vencer?- exclamó Werr antes de derribarlo una vez más. Alex se levantó pero, sorprendiendo a todos, cayó repentinamente agotado, jadeando, mientras ponía una mano en su pecho.

Es hora de entrar- dijo Matt a Duo- ve por Quatre y Trowa. Cuando veas la posibilidad, solo corre. ¿Entendido? - Duo asintió. Matt bajó rápidamente por las escaleras del costado, mientras observaba como el consejero se acercaba a Alex.

Es por esto que no pudiste defenderla… - le dijo agachándose a su altura, con ira en sus ojos, tomando con una mano el rostro del muchacho- si no fuiste capaz de enfrentarte a una mujer…menos podrás conmigo ¿no es así?

Alex intentaba soltarse de su mano, pero el fuerte dolor en su pecho apenas le dejaba respirar.

¡Mírame!- le gritó- ¡Ella murió por tú culpa!

Al decir esto, Annie abrió los ojos y se levantó.

Heero entendió por fin todos los sentimientos de extrañeza y nostalgia que tenía al ver a los gemelos. La inexplicable conexión, la preocupación por ellos… todo eso tenía una sola razón, que por más que Heero intentó callar la idea en su cabeza, no pudo librarse de ella. Las pruebas estaban en su contra: Los actuales ojos de color carmesí de Ren brillaban con mucha intensidad.

Sintió como el aliento se le iba: no había duda alguna. Su sonrisa, su mirada…esos ojos rojos.

Annie y Alex eran indudablemente hijos de Relena.