Capítulo 8

· El Profesor de Lociones ·

Zanky y Ron tenían aquella mañana clase de Transformaciones en el segundo piso. Habían cruzado pasadizos, subido escaleras automáticas en contra dirección, recorrido pasillos eternos, y seguían perdidos, se habían cruzado con el conserje, el señor Vitch, que estaba reparando una armadura estropeada con su caja de herramientas, pero apenas se pararon a saludarle, estaban artos de que todas las armaduras del castillo dieran capones a los alumnos, sus cabezas estaban llenas de chichones.

Ya en clase de Transformaciones, se sentaron detrás de Jana y Jermayoni, que cuchicheaban sobre lo bien que había disimulado Jermayoni los trasquilones que le hizo la Boina Seleccionadora.

- Bienvenidos alumnos a vuestra primera clase de Transformaciones, ya me conoceis, soy MacGonagall, profesora de esta asignatura, jefa de Gryffindor y subdirectora del colegio. Hoy vamos a transformar un cabello en una aguja, para ello sacad las varitas y... – la profesora dio la lección de cómo hacer rígido un pelo hasta transformarlo en aguja – Bien, normalmente os pediría que os arranqueis un cabello – Jana y Jermayoni dieron un grito ahogado – pero en esta ocasión, gracias a la Boina Seleccionadora, tener pelos para todos – Jermayoni entrecerró los ojos y se mordió el labio inferior.

Al finalizar la lección los alumnos salieron en dirección a su próxima clase, Lociones, en las mazmorras del castillo. Mientras atravesaban un pasillo se fijaron en un objeto blanco y brillante que flotaba y se escondía por el pasillo lateral, detrás muchos alumnos corrían gritando "copa". Tras pasar unos cuantos pasillos más vieron a Charlie con la copa alzada en su mano izquierda y con la derecha firmando autógrafos a otros alumnos.

Al llegar a las oscuras mazmorras, después de sudar la gota gorda bajando escaleras, entraron a clase de Lociones con los alumnos de Slytherin, entre ellos Dracon Malfoy.

- Hola a todos – el profesor de Lociones entró en el aula, era alto y atractivo, y tenía una larga melena dorada que se atusaba constantemente, vestía muy elegante y llevaba un bastón acabado en una serpiente plateada - soy el profesor Malfoy, profesor de esta asignatura, y ése – dijo señalando a Dracon - es mi retoño, así que 50 puntos para Slytherin. Además soy jefe de esa misma casa, 50 puntos más para mí, porque yo lo valgo. Esta es la clase de Lociones, os enseñaré a embotellar la belleza, a crear jabones que corran por vuestra piel y despierte vuestros sentidos para nublar la mente, aprenderéis a detener la vejez... – Jana y Jermayoni estaban tan entusiasmadas que se levantaron de sus sillas a aplaudir al profesor – gracias, gracias, ¿de qué casa sois? – las alumnas respondieron que eran de Hufflepuff - ¡ah! pues nada...

Zanky apenas se había dado cuenta de que el profesor Malfoy se había acercado a él, cuando levantó la mirada el profesor dijo:

- Vaya, vaya, Zanky Potter, nuestro nuevo... mister Hogwarts – Malfoy miraba a Zanky con odio en sus ojos azules – dime, ¿queseobtienealfrotarconunacremahidratanteloscodos?

Zanky ni siquiera había entendido la pregunta, pero Jermayoni había levantado la mano.

- No lo sé señor...

- Bien... y ¿quéconsiguesconunaexfoliacióndeloscallosdelospies?

Zanky no entendía ni mú de lo que le estaba hablando, pero Jermayoni levantaba el brazo con ansias.

- Ni idea profesor.

- Vaya, vaya, se ve que la fama no lo es todo ¿verdad Potter? Bien, al frotarse con una crema hidratante los codos se consigue tenerlos más suaves, y al exfoliar los callos de los pies consigues eliminar las durezas. 50 puntos para Slytherin por lo bien que me lo sé.

Al acabar la clase Zanky y Ron fueron al Gran Comedor a comer, Zanky se había asegurado de que no andaba Tita cerca, se sentó junto a Ron en la mesa de Hufflepuff y comentaron las clases.

- ¿Has visto la cara que ha puesto Jermayoni cuando estábamos en Transformaciones? Por Merlín, lo bien que me lo he pasado, no sabes lo mal que me cae esa pija. – Ron parecía contento.

- Pues a mí no me ha gustado nada la clase de Lociones, no soporto al profesor Malfoy, me tiene manía, ¿qué le he hecho yo? Si hasta ha intentado ponerme una crema para quitarme la cicatriz pero ha dicho que mejor se la quedaba él, que era muy cara... y de paso se ha sumado 50 puntos por ahorrar al colegio un bote de crema, no lo soporto.

En ese momento llegó un loro por la ventana y se posó sobre la cabeza de Ron.

-¡Quítamelo! ¡QUÍTAMELO! ¡¡Aaaaah!! ¡¡¡Me está clavando las uñas!!!

-¡Tita quiere a Zanky en su cabaña, Tita quiere a Zanky en su cabaña!

- QUÍTAMELOOOOO

El loro salió por la ventana, dejando a Ron escondido bajo la mesa.

- No sería para tanto...

- Dolía un huev... ¿quién es Tita?

- Es la guardiana de las llaves, tenemos que ir a visitarla, si no vamos seguro que nos deja con algún hueso roto... pero antes voy a hincharme de comida, así verá que como bien y se dejará de preocupar.

Al terminar de comer los dos amigos salieron del castillo y se dirigieron hacia la cabaña de piedra situada cerca del Bosque Prohibido. Al llegar llamaron a la puerta y una voz les invitó a pasar.

- ¡¡Juaaaaaa zú!!

- ¡¡¡¡¡Arrgg!!!!!

Ron tenía un escupitajo en la mejilla derecha, Tita parecía muy disgustada.

- ¡Oh! Lo siento niño pelirrojo, Fifí mala, ains... deja, yo te limpio – Tita sacó un pañuelo morado y limpio la cara de Ron – perdónala, es una llama que escupe a la gente que no le cae del todo bien, por lo que sea no se fía de ti, ¡Fifí mala!

- No... no pasa nada... ya está, ya está... me hace un poco de daño...

- ¡Oh! Lo siento... ¿qué tal? Me habéis pillado aquí, preparando una empanada con la Magimix.

- Huele muy bien Tita, pero ya hemos comido, éste es Ron Weasley, un amigo. – La casa de Tita parecía las cocinas de un gran hotel, con un estilo apicapedrado y con cuadros de punto de cruz.

- Encantada Ron, ¡qué majo! Claro que sí, os vais a comer esta empanada, está riquísima, además, seguro que no has comido lo suficiente... nah, nah, nah, – interrumpió a Zanky – he dicho que te la comes y te la comes como que me llamo Tita. ¿Y dices que eres un Weasley? Ains... conozco a tus hermanos, me llevo muy bien con Charlie, yo le enseñé trucos para encontrar la copa... y Bill es muy majo, ¿dónde dices que trabaja Bill?

- Ahora está trabajando en...

- Seguro que le va muy bien, ale, Zanky, siéntate, que vamos a comer...

Un loro llegó volando a casa de Tita y se posó sobre la cabeza de Ron con un periódico.

- ¡QUÍTAMELO!

- Chuuuusaaaaaa, chuuuusaaaaaa, deja al pobre Ron en paz, loro. – gritaba Tita para aullentar al ave.

- ¡¡Juaaaaaaa zú!!

- ¡FIFÍ!

Después de sacar a Ron de debajo de la mesa y de limpiarle el escupitajo de Fifí, Zanky pudo leer El Profeta mientras Tita iba a por unos cubiertos.

"INTENTO DE ROBO EN GRINGOTTS

Esta mañana un grupo de magos y brujas oscuros han entrado en la cámara 713 de máxima seguridad. Según informa el Papá Pitufo no se han llevado nada porque esa misma cámara ha sido vaciada hace poco tiempo.

Los pitufos ya estaban preparando el jardín para un nuevo árbol cuando se han enterado de que los ladrones habían escapado intactos. Algunas fuentes citan al-que-da-yuyu-nombrarlo como autor del intento fallido, pero son sólo rumores.

Según Calimero, un pitufo de Gringotts, el problema se hubiera bloqueado si los carros internos fueran más rápidos, ¿estamos ante un caso de inseguridad del banco?

Reportera: Danta Skeeter"

- Tita, ¿esta no era la cámara a la que fuimos? – preguntó Zanky curioso.

- Noooo, qué vaaa, ale, no tienes más hambre, pues fuera, ya me quedo yo el resto – Tita parecía nerviosa, estaba poniendo sal en su vaso de leche.

Al salir de la cabaña de Tita la oyeron maldecir al salero, era tarde, así que los dos chicos fueron a su sala común comentando su primer día de clase.