VIII
Al mediodía, los jefes piratas se reunieron en el fuerte, que además de comer y beber algo, iban a planear el próximo ataque que sería al principado de Naraku. De ahí, Bartolomé les dice:
-Miren, esta expedición no será fácil, la capital de aquel principado está bien defendida, yo preparare más de trecientos hombres y tres naves.
-Yo quinientos hombres y cuatro naves-Dijo Brasiliano.
-Yo por mi parte, preparare tres naves y más de cuatrocientos hombres, y veremos cómo lograremos apoderarnos del oro que esconde en sus entrañas-Expreso L'Olonnais.
-Ten cuidado, tal vez perdamos muchos hombres, incluso tu podrías morir-Le dijo Bartolomé.
-¡Ja! Verán como atravesaremos las murallas y atacaremos el fuerte y el palacio, de eso estoy seguro-Respondió L'Olonnais.
Mientras todos los presentes se ponían de acuerdo con la expedición, se dirigieron al nuevo integrante que era Vlad, del cual Brasiliano le preguntó:
-¿Y tú como actuaras en este ataque?
-Yo me propongo acercarme al palacio y atacar al valido de Incognito, tengo un asunto pendiente con el-Respondió.
Todos quedaron callados y mirando, hasta que L'Olonnais le respondió:
-Has lo que quieras, no me importa si mueres en la batalla.
-Es preferible morir con la espada en mano, además, juro que cumpliré mi venganza-Dijo y se retiró.
Después de conversar con los jefes bucaneros, Vlad llama a los suyos, y deciden explorar el paisaje:
-¿Y en que quedaron?-Preguntó Integra.
-Que atacaran el principado por mar, pero yo quedé en atacar de una manera diferente-Responde Vlad.
-¿Y cómo lo harás?-Pregunta Inuyasha.
-Eso lo discutiremos en secreto.
-Si quieres puedo ayudarte en eso-Interviene Morgan.
-Y eso es lo que hablaremos-Le dice el capitán.
Cuando llegan a la posada, Integra junto con Kagome y las nuevas amigas deciden darse un baño porque tienen calor, del cual Vlad les da permiso y le ordena a Inu que las vigile, del cual el joven acepta.
Así, las mujeres se van a bañarse en el arroyo cercano, aunque Inuyasha quedó en el encargo de protegerlas de la vista de los demás bucaneros que estarían dispuesto a disfrutar de una buena vista.
Todo estaba tranquilo cuando las muchachas disfrutaban del baño, hasta que el joven tropieza y cae, Kagome se molesta y agarrándole de la cabeza, lo mete en el agua diciéndole:
-Abajo.
-Ten cuidado, no lo ahogues-Le dice Integra.
Estando a solas, aunque algunos de sus oficiales y tripulantes juegan a los naipes, Morgan y Vlad se ponen a conversar de como atacar al valido:
-No participaremos del ataque, sino que desembarcaremos y en secreto penetraremos en la capital y nos dirigiremos hacia el palacio, pero iremos con las filibusteras ya que podría haber guardias, pero de todos modos, acabaré con el valido.
-Y yo pienso en apoderarme del oro de una forma especial-Le dice Morgan.
-Si quieres envío a algunos hombres para que te acompañen.
-Claro, hare lo imposible para llegar hasta el-Responde seguro.
Mientras que Inuyasha y Kagome se divierten con algunos bucaneros que están en compañía de las putas, otros se entregaban a las orgias tabernarias, acompañados de la música y del tabaco:
-Tendré que adaptarme a esta vida-Dijo Kagome por los que estaban a su alrededor.
-A mí me da igual-Respondió Inu.
-No te gustaría otra vida.
-Mmmm, cuando termine mi venganza te lo diré.
Esa noche, vino un tripulante de Bartolomé que pregunto por Vlad:
-¿Qué quiere?-Pregunto el capitán.
-Quiero mostrarle algo-Respondió.
Guiado por aquel pirata, Vlad visita la fragua donde están preparando los cañones gruesos, que según pensaba el, seria para usarlos contra las murallas del principado:
-Así que esta es su arma secreta-Expresó Vlad.
-Claro, con esto haremos volar las murallas del principado, irán una en cada nave de los capitanes-Respondió Bartolomé.
-Les deseo toda la suerte del mundo-Dijo Vlad yéndose.
-Lo mismo para ti-Se despidió el jefe bucanero.
Así, aquel momento del alba, Vlad y su tripulación preparan se embarcan y levan anclas, partiendo por rumbo propio, separados de la flota de L'Olonnais.
