Epílogo
Pocos meses después de la ejecución de Belo Betty el Gobierno Mundial cayo. Aquella ejecución fue la gota que derramó el vaso, sirviendo como prueba irrefutable de la crueldad de los nobles. Inmediatamente después de que Betty hubiera muerto, Borsalino, indignado por la crueldad de Akainu y lleno de remordimientos de conciencia, procedió a atacarlo, sin importarle la presencia de los monarcas y los nobles. Fue un duelo duro y amargo, pues quienes en otros tiempos habían sido mejores amigos ahora estaban tratando de matarse. La devastación del duelo llego a niveles insospechados, llegando a matar a varios de los periodistas, militares y nobles presentes en el combate. Akainu, pese a salir victorioso de aquel combate perdió a su mejor (por no decir único) amigo.
Los periódicos del mundo pese a los intentos de las estrellas ancianas y los nobles de censurarlos, pronto tuvieron las horrorosas imágenes de Belo Betty asesinada con sus tripas y los restos de su hija regados por todas partes, así como imágenes del devastador duelo de Kizaru y Akainu. Cientos de personas en todo el mundo se indignaron al instante por la crueldad con la que se trato a aquella mujer y a su hija no nacida.
No mucho tiempo después del incidente hubo una rebelión liderada por Gion, quien devastada por los sucesos y harta de recibir ordenes sin sentido incitó a varios de los marines que se rebelaran al instante. Estos marines, quienes además estaban hartos de las duras condiciones en las que vivían y el hecho de que llevaran varios meses sin percibir ningún tipo de paga apoyaron a Gion. Pronto la mayoría de los marines que protegían a los nobles se pusieron en su contra. Los países antiguamente afiliados al Gobierno Mundial, viendo lo inestable que era la Marine ahora que esta rebelión salía a flote dejaron de mandar sus impuestos y apoyarlos, prefiriendo armar ejércitos con sus propios ciudadanos o bien dejar su isla a protección de los Cinco Emperadores del Mar.
Los nobles, debido a la decadencia económica por la que pasaban fueron incapaces de contratar un nuevo personal que los protegiera y Akainu pese a sus esfuerzos no pudo controlar del todo esta rebelión, muriendo en un vano intento por contenerla. Pronto los nobles y las estrellas ancianas restantes fueron masacrados por cientos de marines ensañados e infelices ante la crueldad del gobierno. Este golpe de estado hizo que el poco equilibrio que quedaba en el mundo se deshiciera. Los marines que apoyaban a Gion, ahora sin nobles a quienes seguir tomaron sus propios rumbos, trabajando como mercenarios o uniéndose a las flotas de los Emperadores del Mar.
Ahora que los nobles habían sido derrocados y exterminados el Ejercito Revolucionario, al no tener un líder fijo ni una causa que los unificara se había desarmado, haciendo que cada uno de sus miembros tomara sus propios caminos.
En este nuevo mundo sin ley hubo quienes perecieron y quienes prosperaron. Uno de los pocos que prospero dentro de esta caótica situación fue Monkey D. Luffy quien, tras haber matado a Barbanegra y sus hombres, se volvió el Rey de los Piratas y en la actualidad podía ser considerado como el verdadero amo y señor del mar. La mayoría de las islas de la Grand Line estaban bajo su protección, incluyendo la Isla Momorio, que en tiempos de antaño había sido el resplandeciente Reino de Kambakka y ahora se encontraba en ruinas. Inazuma había sobrevivido y había sido declarado como soberano de aquella isla, por lo que ahora todos sus esfuerzos se concentraban en que esta volviera a ser el paraíso de arboles rosas que el había conocido, en vez de el páramo estéril que Marshall D. Teach había dejado a su paso. El palacio de Iva-chan comenzaba a ser reconstruido y los arboles destruidos por los Piratas de Barbanegra volvían a ser plantados.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de Inazuma por que las cosas regresaran a la normalidad era imposible ocultar los catastróficos eventos que habían acontecido, especialmente cuando diariamente llegaban periódicos narrando el caótico estado del mundo o cuando por las noches Inazuma despertaba agitado por las pesadillas de aquellas dolorosas batallas o la muerte de sus amigos más íntimos. Especialmente ahora que los cuerpos de Emporio Ivankov, Dragon, Kuma y los cuatro Ejecutivos del Ejercito Revolucionario se encontraban descansando justo donde antes había estado el jardín preferido de Iva-chan. Ahora ese jardín estaba decorado con las lápidas de sus antiguos camaradas, flores y un hermoso almendro de flores rosas, siendo este el único árbol original del jardín que no quedo destruido por los terremotos y saqueos de Barbanegra.
Aquella tarde de primavera Inazuma se encontraba regando las plantas de del jardín de Iva-chan. Sabo se encontraba con el, ayudándolo a podar y regar el jardín. Había pasado relativamente poco tiempo desde que Sabo se liberó de sus captores de Whole Cake Island, sin embargo Sabo se sentía como si hubieran sido años los que estuvo en esa tierra de pesadillas dulces. Los fatídicos eventos que acontecieron desde la toma de Mariegeoise habían cambiado radicalmente la personalidad del joven revolucionario. Sus constantes y pícaras sonrisas que adornaban su rostro se habían vuelto más tenues y escasas, mostrando frecuentemente un semblante melancólico, apagado pero sobretodo culpable. Sabo estaba siendo asfixiado por la culpa que sentía respecto a la muerte de sus camaradas. Quien diría que habría un día en el que el duelo y la depresión por la que pasó tras la muerte de Ace sería vista solo como una nimiedad en comparación con la crisis emocional que estaba enfrentando en esos momentos. Ver la tumba de sus antiguos nakamas era como echar sal en una herida abierta, especialmente cuando pensaba en las circunstancias de sus muertes. Si el hubiera sido más agresivo y acabado con Akainu desde un principio; si el hubiera liberado a Kuma a tiempo; si el no hubiera sido tan impulsivo y atacado Longuetown; si el hubiera sido cuidadoso y protegido a Dragon; si el hubiera enviado algún tipo de refuerzo para impedir la muerte de sus camaradas en los Blues; si el no hubiera sido capturado por esos patéticos engendros de Charlotte Linlin en medio de una batalla y hubiera estado en Momorio cuando llego Barbanegra; si tan siquiera hubiera llegado a la plataforma de ejecución donde estaba Betty e impedido que esta fuera asesinada de aquella manera tan despiadada. Su corazón se partió al pensar en Betty. Aquel día había sido día de las madres. Si el no hubiera sido tan imbécil seguramente Betty estaría recibiendo felicitaciones y encargándose de su hija, comiendo postres de almendras, quejándose de lo difícil que es dejar de fumar y mostrando sus pechos desnudos mientras amamantaba a su pequeña. También estaría Karasu con ellas, protegiéndolas como una ave rapaz a sus polluelos y consintiéndolas como si fueran reinas. Seguramente estaría feliz con esa nueva vida y emocionado de ser padre. No era justo, no era correcto. Ellos estaban esperando ser padres y en vez de eso tuvieron una muerte horrible y humillante. Pensó también en Kuma y en Dragon, quienes lo cuidaron de niño. Ellos no podrían ver jamás a su familia ahora que estaban muertos. Kuma jamás se reencontraría con su familia y Luffy jamás conocería a su padre. Sabo no pudo contenerse al pensar eso y rompió a llorar.
¨Todo esto es mi culpa. Perdóname Inazuma. Yo los maté a todos, debí haber sido más fuerte y haber tenido inteligencia. Yo los deje morir, Inazuma. Todo esto es mi culpa, mi culpa. No debí haberlos metido en esto, fui un incompetente y un cobarde. Perdónenme, toda esta revolución fue un fracaso, los arrastré al infierno y ahora no se que hacer para ayudarlos después de esta tragedia. Por mi culpa Kuma fue esclavizado y matado, sin que yo hiciera nada. Fui muy débil para detener a Akainu de destruir la isla de Goa y muy impulsivo al tratar de cobrar venganza. Si no hubiera sido por mi estupidez no se hubiera quemado Loungetown y hubiéramos tenido más apoyo civil. Si yo no hubiera sido un idiota Lindbergh aún estaría haciendo sus invenciones locas y experimentando con sus herramientas. Por mi culpa Morley murió en ese patético ataque a esa isla indefensa. Fue mi culpa no haber estado allí para protegerlos de Barbanegra y haber dejado que mataran a Iva-chan y a Karasu. Si yo hubiera estado allí Barbanegra no le hubiera… no hubiera… violado… a Karasu, ni a Koala ni a Betty. Fue mi culpa ser incapaz de infiltrarme en Impel Down o Mariegeoise para rescatar a Betty y fue mi culpa que ella muriera tan horriblemente con su hija. Imagínate Inazuma, ella iba a ser madre y ahora esta muerta. Ella y Karasu sufrieron tanto Inazuma, no lo merecían… simplemente no lo merecían. Mi ingenuidad permitió que ese asqueroso traidor matara a Dragon y ahora el jamás se reencontrara con Luffy ni lo verá cumplir sus sueños. No es la primera vez que le hago esto a Luffy, porque también fue mi culpa que mataran a Ace y que nuestro abuelo desertara y lo asesinara la marina. ¿Sabes lo horrible que es haber desbaratado a toda mi familia? ¿Sabes lo culpable que me siento todas las noches que mi hermano me llama por su Den Den Mushi y trata de sacar platica como si nada hubiera pasado y yo fuera inocente? ¿Sabes lo espantoso que es? Luffy, mi hermano… el jamás conoció a Dragon. ¿Te imaginas jamás haber conocido a tu padre y que este haya muerto de forma tan miserable? Sabes, hay días donde desearía que hubiera sido yo el que fue asesinado y no ellos. Ellos no merecían eso, yo si. Yo merezco morir Inazuma, soy un inútil. Lo lamento mucho, en verdad lo siento…¨ dijo Sabo llorando desconsolado, moqueando y con los ojos hechos unas amargas cascadas salinas.
Inazuma, se conmociono y se acerco a el abrazándolo suavemente. Para Inazuma, sin importar los años que pasaran Sabo siempre iba a ser aquel niño inocente, vulnerable y travieso que apenas habían rescatado de un barquito incendiado en East Blue. Le dolía ver a un hombre tan fuerte como Sabo llorando desconsoladamente por situaciones que mayoritariamente habían estado fuera de su control.
¨ No te mentiré y te diré que fuiste el mejor estratega o líder del mundo. Tomaste varias decisiones que nos costaron caro y contra eso nada se puede hacer. Sin embargo, hiciste tu mejor esfuerzo y diste todo de tu parte. Nosotros también lo hicimos y seguimos tus ideales y los de Dragon hasta las últimas consecuencias, porque sabíamos que eran los correctos. Dragon no debió haber dejado una carga tan grande bajo tus hombros siendo tan joven, pero lo hizo porque confió en ti, sabía que tu eras un hombre fuerte y que tenías el poder de cambiar el destino de muchas personas. Tal vez tu no lo sepas o en caso de que lo sepas hasta ahora conozcas a fondo esto, pero cuando el Ejercito Revolucionario comenzó sabíamos que algo como esto podría pasar. Muchos temíamos al fracaso, a la derrota, a que una vez que nuestros objetivos se cumplieran las cosas se descontrolaran y terminaran como ahora; sin embargo, teníamos esperanza. Queríamos cambiar al mundo y había la posibilidad de que tuviéramos éxito e hiciéramos realidad un mejor mundo. Sabíamos a lo que nos exponíamos y en lo que podían acabar las cosas, pero aún así seguimos adelante. ¿Por qué? ¡Porque queríamos cambiar el mundo o morir en el intento! ¡No íbamos a dejar que nuestra libertad fuera pisoteada! Todos los miembros de nuestro ejercito que murieron por la causa lo hicieron sabiendo que eso era una posibilidad. Tu sabías que las cosas no tal vez serían perfectas, pero aún así diste todo de tu parte para hacer este mundo un lugar mejor. No puedo hablar por los demás, pero el día que me muera estoy seguro que será sin arrepentimientos. He obrado bien y tu también lo has hecho, igual que Kuma, Dragon, Lindbergh, Morley, Iva-chan, Karasu y Betty. Betty murió gritando lo que creía, porque sabía que no podía vivir en silencio. A nosotros que estamos vivos nos corresponde honrar su legado y mantenerlo vivo. No importa lo gris que se vea el cielo, ni lo deprimido que te sientas hoy, Sabo; siempre que haya vida habrá esperanzas y posibilidad de cambiar el mundo.¨ dijo Inazuma sin dejar de sostener a Sabo.
Sabo no hizo más que abrazar con aún más fuerza a Inazuma y continuar llorando. Todo lo que decía tenía sentido, sin embargo, sus emociones no parecían comprender la lógica de ello, por lo que el siguió llorando profundamente por un largo rato, sostenido por Inazuma, quien no hacia más que darle leves palmadas en su espalda y consolarlo en silencio.
Pasó mucho tiempo para que Sabo dejara de llorar y se calmara. Aquella sensación de melancolía seguía allí, pero al menos ahora se sentía protegido y calmado al tener a alguien tan magnifico como Inazuma a su lado. Sabo volteó al cielo crepuscular y vio una pequeña parvada de cuervos dirigirse al jardín. Poco a poco los cuervos se agruparon en una masa con una figura humana y femenina. Sabo la reconoció en seguida. Era Koala quien había adquirido la fruta del diablo de Karasu, permitiéndole volar por los cielos y dispersarse a su antojo. Pese a que ella y sus camaradas estuvieran felices de que ella contara con este nuevo poder, en el fondo hubieran preferido que ella nunca lo hubiera obtenido, en especial en las circunstancias en las que los obtuvo. Físicamente Koala había cambiado mucho desde que fue capturada por los piratas de Barbanegra. Su cuerpo pese a mantenerse atlético y voluptuoso estaba cubierto de visibles cicatrices, las cuales manchaban su piel de pies a cabeza. Koala jamás aclararía el origen exacto de todas esas cicatrices a Sabo, sin embargo el rubio sabía que probablemente era mejor que así fuese. Nada de lo que le pudiera decir de esas heridas tenía que ser agradable y presionarla a hablar de ello no le parecía correcto. Sabo recordaba como a veces había días en los que Koala lloraba repentinamente y el se limitaba a quedarse a su lado, consolándola sin esperar a que ella le respondiera sus dudas. La ropa de Koala también había cambiado, ahora en vez de aquella coqueta minifalda y su elegante camisa ajustada, ella llevaba unos simples pantalones acampanados y una holgada camisa de cuello de tortuga. Su gorra rosa cubría la mayor parte de su cabeza dejando ver muy poco su cabellera pelirroja, la cual posiblemente se había ido o estaba demasiado maltratada para mostrarla al público sin recibir miraras raras.
Koala pudo intuir lo que había pasado, por lo que corrió hacia a Sabo e Inazuma y los abrazo fuertemente. Ninguno de los tres dijo nada en absoluto mientras se abrazaron, pues aquel momento no necesitaba de palabras.
Tenía que ser fuertes, tenía que vivir con la energía y esperanza con la que siempre habían vivido y no rendirse nunca.
Y de esa forma honrar a aquellos que ya no los acompañaban, haciendo valer su sacrificio.
Vivirían libre y valientemente como Kuma, Dragon, Lindeberg, Morley, Empoiro Ivankov, Karasu y Belo Betty lo habían hecho. Vivirían las vidas que ellos nunca vivieron, y lo harían con honor.
¨¡Vivan con la intensidad con la que he vivido y no se arrepientan de nada!¨
Fin.
XXX
Bueno damas y caballeros, este es el primer fanfic de más de un capítulo que termino. Agradezco a todos los que me leyeron y comentaron en este fanfic, especialmente a Monnie´s, Rosaliequart y Tashigi-chan. Les mando un abrazo gigante a todas y una cajita de pañuelos virtuales por si las hice llorar en este fanfic (la verdad yo llore como Madgalena al hacer el epílogo). Agradezco sus comentarios y visitas, en serio chicas son geniales. Les agradezco mucho y espero más adelante poder hacer fanfics de esta ship (Karasu x Betty) o los Revolucionarios, ya sea en plan angst o tal vez algo fluff y cómico.
Fue un placer escribir angst para ustedes.
¡Hasta la próxima!
